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¿Responsabilidad moral en las redes sociales? Colaboración en el programa España Directo

Hay que tener mucho cuidado al compartir vídeos que tengas sospecha que puede haber sido grabados sin el consentimiento de las personas protagonistas. Como se ha demostrado pueden tener graves consecuencias.

Pincha en la foto para ir ver el vídeo:

España Directo - Silvia Álava - Redes Sociales - Acoso

No es una broma, es un delito: esto te puede pasar si difundes un vídeo sexual sin autorización. Colaboración con el diario Público.

Por NOELIA TABANERA @Tabbita

Verónica, la mujer de 30 años, casada, madre de dos hijas y trabajadora de la fábrica de camiones de Pegaso-Iveco en Madrid, se quitó la vida este sábado después que sus compañeros de trabajo compartiesen de forma masiva un vídeo sexual que la mujer se grabó hace cinco años. En estos casos, según el Código Penal, aquellos que hayan compartido estas imágenes sin autorización pueden enfrentarse a una pena de entre tres meses y un año de cárcel. 

«Todos los que han difundido este vídeo deberán ser investigados por haber cometido un delito contra la intimidad, según el artículo 197.7 del Código Penal«, ha explicado el abogado Carlos Sánchez Almeida a Público. Este artículo dicta que la pena será de prisión de tres meses a un año o multa de seis a doce meses para quien «sin autorización de la persona afectada, difunda, revele o ceda a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales de aquella que hubiera obtenido con su anuencia en un domicilio o en cualquier otro lugar fuera del alcance de la mirada de terceros, cuando la divulgación menoscabe gravemente la intimidad persona de esa persona» .

«La intimidad sexual es un derecho personalísimo, si la víctima no denunció es dudoso que lo pueda hacer la familia con la actual redacción del Código Penal»

La Policía ya ha abierto una investigación sobre el suicidio de Verónica. Pero en este caso podría complicarse porque no existe una denuncia de la persona afectada. «La intimidad sexual es un derecho personalísimo, si la víctima no denunció es dudoso que lo pueda hacer la familia con la actual redacción del Código Penal, que exige denuncia de la agraviada», explica Almeida. Por ello, la Policía ya ha confirmado que llevará a cabo una investigación de oficio y así perseguir la extorsión o delito contra la integridad moral. Los agentes están analizando el vídeo que se filtró y comprobando quiénes lo compartieron y si la mujer pudo sufrir acoso por este motivo por parte de algunas personas de Iveco.

Desde un punto de vista psicológico, son culpables “todas y cada una de las personas que visualizaron el vídeo, no lo denunciaron y encima lo compartieron”, apunta la doctora en psicología clínica y de la salud, Silvia Álava. En declaraciones a este diario explica que se trata de una mala praxis. “Cuando recibes el vídeo te puede parecer gracioso, pero si no existe autorización de la persona, lo que hay que hacer es denunciarlo” insiste. Álava apunta que se trata de una situación de acoso “que va más allá de que los testigos sean mudos”. “No lo denuncian, sino que lo promueven, por lo que atentan así contra la dignidad de la mujer”, concluye.

Ante la gravedad de los hechos, el Ministerio Fiscal ya ha abierto una investigación a fin de esclarecer todos los presuntos delitos cometidos. Habrá que ver si Verónica ha sufrido algún tipo de chantaje que, en ese caso, se habría violado el artículo 169 del Código Penal sobre amenazas, que indica que «el que amenazare a otro con causarle a él, a su familia o a otras personas con las que esté íntimamente vinculado un mal que constituya delitos de homicidio, lesiones, aborto, contra la libertad, torturas y contra la integridad moral, la libertad sexual, la intimidad, el honor, el patrimonio y el orden socioeconómico » será castigado o con la pena de prisión de uno a cinco años de cárcel —si se hubiera hecho con fines lucrativos— o de seis meses a dos años cuando la amenaza no hubiera sido condicional. 

Lo primero que hay que hacer si se recibe un vídeo de estas características es ponerlo en conocimiento de las autoridades para que un juez pida su bloqueo .

También tendrá que investigarse si la víctima ha sufrido algún tipo de coacción que en ese caso se habría violado el artículo 172, en el que se indica que «si se trata de una persona especialmente vulnerable por razón de su edad, enfermedad o situación, se impondrá la pena de prisión de seis meses a dos años». 

Almeida insiste en que hay que revisar el «Código Penal para evitar la difusión en redes sociales de vídeos íntimos y de menores». «En España la sociedad en general tiene la costumbre de ‘la manada‘, es decir, de difundir vídeos sin pensar», explica. «La gente tiene que ser consciente —añade— es una falta de educación y también de respeto a los derechos humanos«. «Tenemos que ser consciente de todo el mal que se causa a la intimidad, sobre todo a menores, por lo que hay que abstenerse de pasar estos vídeos sin autorización y lo primero que hay que hacer es ponerlo en conocimiento de las autoridades para que un juez pida el bloqueo de las imágenes», insiste.

No es un asunto privado 

«La denigración de una trabajadora en su puesto de trabajo no es un asunto privado», recuerda Almeida. CCOO ha anunciado que denunciará a Iveco por no tomar medidas una vez que Verónica notificara lo ocurrido. Se produjo una reunión entre el sindicato, la trabajadora y la compañía. La respuesta fue que se trataba «de un asunto personal y no de ámbito laboral». En este sentido, el abogado apunta que «si la empresa tenía constancia, y era un asunto vox populi, se debería haber abierto una investigación puesto que se trata de una difusión masiva de un sujeto vulnerable». 

Además, Almeida recuerda que, en el caso de que las imágenes se hayan obtenido sin autorización, por ejemplo, a través de una cámara oculta, la pena puede ascender hasta los siete años de cárcel. 

FUENTE: Publico.es

Una empleada de Iveco se suicida por un vídeo sexual suyo compartido por sus compañeros. Colaboración con ElEspañol.com

Verónica se quitó la vida el pasado sábado en Madrid porque las imágenes, filmadas hace cinco años, llegaron a manos de su marido.

Por Lucía Vinaixa

Verónica, de 32 años, trabajadora de la fábrica de camiones CNH Industrial, propiedad del grupo Iveco, en Madrid, se ha quitado la vida después de que sus compañeros compartiesen un vídeo sexual que la mujer se grabó hace cinco años.

Según ha adelantado el programa Espejo público, los hechos ocurrieron el pasado lunes, cuando numerosos trabajadores de Verónica comenzaron a difundir «masivamente»  las imágenes entre sus compañeros. Se trata de una empresa de automoción multinacional con más de 2500 personas contratadas.

Imagen de archivo de la multinacional de camiones situada en Madrid,

Lo que más le preocupaba a la víctima era que las imágenes llegasen a su marido ya que fueron filmadas cuando ella aún no se había casado. La mujer se enteró a mediados de semana, pero no fue hasta el viernes cuando su pareja recibió el vídeo.  Fue en ese momento cuando Verónica decidió abandonar momentáneamente su lugar de trabajo ya que estaba sufriendo una profunda crisis de ansiedad. La presión pudo con ella y el sábado decidió quitarse la vida. 

Según han indicado dos compañeros de la fallecida pertenecientes al sindicato CGT, «Verónica no tenía pensado denunciar. Únicamente quería que la historia pasase e intentar estar otra vez tranquila«. 

Según han indicado dos compañeros de la fallecida pertenecientes al sindicato CGT, «Verónica no tenía pensado denunciar. Únicamente quería que la historia pasase e intentar estar otra vez tranquila«.

Desde el sindicato se han mostrado muy conmocionados por la noticia y exigen responsabilidades. Por un lado, por parte de la propia fábrica al no haber hecho nada desde un comienzo, y, por otro, también de los propios trabajadores al haber difundido las imágenes. «Es un tema de responsabilidad personal de todos y cada uno de los compañeros de Verónica», ha indicado uno de los portavoces de CGT. 

La importancia de no convertirse en testigo mudo

Silvia Álava, doctora en psicología clínica y de la salud, ha indicado en una conversación telefónica con EL ESPAÑOL, que moralmente «la responsabilidad es de todas aquellas personas que compartieron el vídeo. Todas tienen su parte de culpa en cómo han hecho sentir a esa mujer. En mayor y menor grado». La experta lo compara con cualquier caso de acoso escolar, donde es tan responsable el niño que lo acosa como quien lo graba con el móvil.

Además, insiste en no convertirse en un testigo mudo. «Es importante denunciar este tipo de situaciones». 

Por otro lado, Álava también subraya que no todo el mundo se toma las cosas igual. «Todo depende de la personalidad, de la situación en la que vives y en cómo eres capaz de procesar una situación así», añade. No obstante, lo que sí que está claro es que difundir este tipo de imágenes «genera una sensación deviolación de la intimidad y de no control en la persona». 

La psicóloga expresa la importancia de hacer una labor de concienciacion: «Hay que concienciar a la sociedad en no compartir este tipo de contenidos. Puedes hundir la vida de una persona y las consecuencias pueden ser devastadoras«. 

FUENTE: elespanol.com

Taller “Mi cuerpo es mío” entrevista para Palestra

Silvia Álava, Directora del Área Infantil del Centro de Psicología Álava Reyes

“Cuando los casos son visibles, muchos adultos abusadores al saber que podrían ser denunciados, paran de inmediato”

Psicóloga Silvia Álava

Las psicológas Silvia Álava y Margarita Montes impartirán el próximo 10 de marzo en Madrid el taller “Mi cuerpo es mío” dentro del plan de actividades formativas del Club Deportivo Palestra Atenea. La entrada al taller es gratuita y tiene como objetivo dar pautas a los padres para prevenir y actuar ante el abuso sexual.

El papel de los padres y educadores mediante campañas en escuelas deportivas es principal para comenzar a dar visibilidad a una cuestión que afecta a todos. Algo que sabe muy bien la psicológa Silvia Álava con quién hemos hablado sobre este grave problema.

Silvia Álava es Directora del Área Infantil del Centro de Psicología Álava Reyes. Está acreditada por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid como Psicólogo General Sanitario. Especialista en Psicología Clínica y Educativa; especialista en Psicoterapia, con el Certificado Europeo (EFPA), y divulgadora científica. Autora, entre otros libros, de “Queremos que crezcan felices” y “Queremos hijos felices”.

1.- ¿Se está trabajando lo suficiente dentro de las escuelas para detectar y prevenir los abusos sexuales a menores?

En las escuelas, durante la primaria es prácticamente inexistente la educación afectivo sexual. Lo habitual es que desde los centros esperen que se realice desde casa y a la vez en familia se asume “que ya se lo contarán en el colegio”. Hasta tercero o cuarto de primaria no suele haber mención alguna y cuando ya por fin se habla de ello, la información suele girar en torno a temas anatómicos y reproductivos (aparato reproductor) sin incluir la esfera afectiva y relacional. En algunos centros, a lo largo de la secundaria se realizan talleres de sexualidad, pero en esta edad, los chavales, como la curiosidad les urgía, ya han tenido muchísima información procedente de Internet inadecuada o descontextualizada, y sobre todo, sin incluir la parte afectiva inherente a las relaciones humanas. Si no realizamos educación afectivo-sexual con los niños, lo más probable es que Internet sea su primer contacto con el mundo de la sexualidad, con los peligros que ello conlleva.

2.- ¿Se está dando visibilidad a este problema o sigue siendo un tema tabú?

Se está dando mucha más visibilidad en prensa y telediarios. Casi cada día hay noticias relacionadas con algún caso. Esto es positivo, porque evitar el secretísimo y el tabú es una parte fundamental de la ecuación del abuso. Cuando los casos son visibles, muchos adultos abusadores al saber que podrían ser denunciados, paran de inmediato.

3.- ¿Qué síntomas pueden presentar los niños que son víctimas de abusos sexuales?

Una pista crucial son los cambios bruscos de notas, de comportamiento, problemas para conciliar el sueño, disminución del apetito… No obstante, no olvidemos que la sintomatología debe ser valorada por un profesional, porque a veces se mezcla o se confunde con la de otros trastornos, o puede ser debida no a abuso sexual si no a una exposición a pornografía.

4.- ¿Por qué son necesarios talleres como “Mi cuerpo es mío” destinado a padres que tienen sus hijos en una escuela deportiva?

No podemos obviar que un entorno de niños es siempre llamativo para los abusadores, y además pueden darse circunstancias de cambios de ropa en vestuarios, o proximidad y contacto  físico que es más difícil en otros contextos como el aula.

5.- ¿Hay un gran desconocimiento por parte de padres y familiares de las situaciones de riesgo que pueden favorecer los abusos sexuales?

Rotundamente. Los padres asumen con naturalidad las clases de educación vial, por ejemplo, sin pensar que por ello sus hijos estén en riesgo constante de ser atropellados. Pero creen que, con información sexual, los niños “se animaran a practicarlo” algo que en realidad no ocurre. Los niños resuelven sus dudas y vuelven a sus juegos de niños.

6.- ¿Cómo deberían de actuar los padres si detectan que su hijo puede ser víctima de abusos?

En estos casos, lo mejor siempre es contactar con un experto, dado que nos va a aconsejar sobre la mejor forma de actuar y no va a contaminar el testimonio del niño. Lo primero: creerle, no interrogarle y proteger al menor rompiendo contacto visual con el agresor.

FUENTE: Palestra Atenea