#NoMoreMatildas El talento no tiene género, un movimiento para devolver a las mujeres científicas al lugar que les corresponde en la Historia.

El talento no tiene género #NoMoreMatildas

Es una campaña de la Asociación de Mujeres Investigadoras y ecnólogas que busca denunciar las consecuencias del Efecto Matilda. Una idea de Gettingbetter con la colaboración de Dospassos que busca recuperar referentes científicos para inspirar y fomentar la vocación científica en niñas y adolescentes.

Una idea de: Gettingbetter para: AMIT. Con la colaboración de: DOSPASSOS y el apoyo de: Oficina Española del Parlamento Europeo. Producida por: Kamestudio

¿Cómo mantener la atención en las clases online? Colaboración con Padres y Colegios

Os adjunto mi colaboración en la edición de enero en la Revista Padres y Colegios: ¿Cómo mantener la atención en las clases online?

Hablamos sobre «la ilusión» en el programa Saber Vivir, de La2 de TVE

En este programa de Saber Vivir hablamos sobre «la ilusión»: ¿Qué cosas te ilusionan? ¿Hay algo que te desilusiona? ¿Qué consejo nos darías para poder mantener viva la ilusión?

Desde el realismo, debemos mantenernos optimistas, centrándonos en lo que «sí» podemos hacer.

Sabemos que es difícil vivir con poco dinero, con poca salud, pero cuando no tenemos ilusiones, pasamos de «vivir» a «sobrevivir».

De todo ello hablamos en este programa de Saber Vivir.

Fuente: Programa Saber Vivir – La2 – RTVE

El arranque de 2021 nos sigue poniendo a prueba: ¿hasta qué punto somos resilientes? Colaboración con RTVE

Por JESSICA MARTÍN

El arranque de 2021 nos sigue poniendo a prueba: ¿hasta qué punto somos resilientes?

Resistir se ha convertido en un verbo crucial. Quizá, en la palabra más ligada a este nuevo tiempo de “dictadura vírica” en el que nos ha situado la pandemia. Pero, ¿no se agota la capacidad a la que nombra? ¿Hasta qué punto somos resilientes?

A sabiendas de que nadie puede ofrecer una respuesta universal, RTVE.es ha charlado con varios psicólogos para abordar esta cuestión y analizar el punto en el que se encuentra la sociedad tras constatar que el 2021, lejos de permitir una ansiada tabula rasa, continúa en la senda distópica que inició el 2020.

En solo 12 días, la ciudadanía surca la tercera ola de COVID-19 y sufre los efectos de un temporal histórico que, aunque deja imágenes insólitas y de gran belleza, ha obligado a muchos a acatar un nuevo “quédate en casa”. Vuelven numerosos niños a las clases ‘online’, sigue la economía recibiendo latigazos y continúa la pobreza arrasando vidas, mientras la situación epidemiológica empeora y la palabra normalidad suena a chiste.

«Año nuevo con pandemia vieja»

“Lo que nos han enseñado tanto el 2020 como este inicio de 2021 tan accidentado, con nueva ola, el asalto al Capitolio y la llegada de ‘Filomena’, es que tenemos que dejar de poner el foco en lo que está fuera de nosotros para ponerlo en nosotros mismos, en lo que podemos hacer para estar mejor”, recalca la psicóloga Silvia Álava, aludiendo a las expectativas que algunos pudieron depositar sobre el cambio de año.

No eran muy elevadas en cuanto al fin de los problemas, porque ya se sabía que el comienzo del 2021 no iba a ser muy distinto respecto al final del 2020, pero sí había quienes creyeron que estrenar calendario y ver cómo se inyectaban las primeras vacunas les dejaría, al menos, una sensación de liberación.

“Era una fantasía por algo que siempre nos han metido en la cabeza. Lo que tenemos es un año nuevo con pandemia vieja, y la gente ve que las medidas que se han tomado, aunque puedan ser correctas, no están dando el resultado esperado, lo que resulta cada vez más frustrante”, apunta el psicólogo Eduardo Paolini, convencido de que la triple crisis del coronavirus destará un “trauma epidémico social sostenido en el tiempo”.

La resiliencia, una capacidad que necesita ser ejercitada

Los efectos acumulativos y “colaterales” de aquel “año oscuro”, el 2020, no solo se reflejarán en el estado emocional de las personas en este 2021 sino “mucho más allá”, dice. Ante eso, ante una «dictadura vírica» sin derrocar que ha instaurado una “atmósfera depresiva”, solo queda apelar a la resiliencia, una capacidad que no se agota.

“No, no se agota esta capacidad y tenemos muchos ejemplos en la historia. Lo vemos en documentales sobre personas que sobrevivieron a los campos de concentración. La resistencia en sí misma solo se agota con la vida. Hay dos instintos o pulsiones básicas, el instinto de vida y el de la muerte, y ahora es la época del segundo, del ‘tánatos’ (en griego, muerte)”, opina Paolini.

“Yo considero que la resiliencia es una capacidad que hay que ejercitar, pero no es que tenga un cupo o que se termine. Ahora mismo hay que trabajarla constantemente porque vemos que la vida tiene muchas circunstancias complicadas y es importante saber digerirlas”, apunta el psicólogo Íñigo Estaún.

Una capacidad «altamente individual»

Otra profesional de la salud mental, la psicóloga Ana Martín, puntualiza que se trata de una capacidad «altamente individual», ya que no todos tienen facilidad para «manejar situaciones traumáticas» y crecerse ante la adversidad, y agrega que el cúmulo de experiencias vitales extraordinarias, si se enfoca bien, puede ayudar a adquirir cada vez mayor tolerancia.

“Las circunstancias que nos rodean solo tienen un peso del 10% en la felicidad“

Álava, por su parte, saca a relucir el mensaje principal de un libro de la psicóloga y profesora estadounidense Sonja Lyubomirsky titulado La ciencia de la felicidad:

“Lo que viene a decir es que, al final, las circunstancias que nos rodean solo tienen un peso del 10% en la felicidad. El 50% es genético y el otro 40% depende de nuestra actividad, de las cosas que nosotros hacemos o de las interpretaciones que hacemos sobre la situación. Así que, ahora más que nunca, tenemos que tirar de ese 40%”, dice Álava.

Las «válvulas de escape», mejor activas que pasivas

Lo ejemplifica de muchos modos, dejando claro que, en estos días, «necesitaremos un esfuerzo extra» para encontrar nuevas «válvulas de escape», ya que el cansancio mental acumulado siempre dificulta el paso de la necesaria creatividad.

“Tenemos que ser muy, muy activos en esa búsqueda de situaciones que permitan que conectemos con nosotros mismos y que vayan bajando los niveles de ansiedad, y sabemos que para regularnos funcionan mucho mejor las estrategias de ocio activas, como cocinar, hacer manualidades, escribir o bailar, en lugar de otras que son pasivas como ver la televisión o engancharse a las series”, precisa.

Ante todo, es muy importante, señalan los psicólogos, “reconocer las emociones” y verbalizarlas si es necesario porque, incluso las personas más resilientes tienen malos momentos y sienten emociones desagradables que no deben minusvalorar.  

Un esfuerzo consciente

Es más, según Álava, en esta tercera ola de la pandemia el esfuerzo por proteger la salud mental tiene que ser “aún más consciente” para que lo vivido no pase factura.

Sobre todo, teniendo en cuenta las advertencias que hacen desde el Ministerio de Sanidad sobre las “semanas muy complicadas” que están por llegar debido al imparable aumento de contagios, una alerta que, señala Estaún, sirve para «preparar» a la sociedad.

“Cuando nos anticipan verbalmente este tipo de acontecimientos, la gente se lleva menos el susto después. Lo que viene súbito es más difícil de digerir”, dice este mismo experto sobre el «factor sorpresa» que tiene la vida.

“Vamos a tener que hacer un exorcismo psicosocial cuando la pandemia acabe”, bromea Paolini, que considera que los movimientos espontáneos que surgen entre la ciudadanía, como el de aplaudir a los sanitarios desde los balcones, funcionaban así, como una suerte de conjuro frente al mal y una fórmula amable para liberar presión.

Buscar la ilusión, pese a todo

Estas manifestaciones optimistas parecían darse cada vez en menor medida debido al propio hartazgo de la sociedad, pero una nueva situación extrema –la que ha provocado el temporal de nieve en algunos puntos de España— ha vuelto a promover iniciativas de apoyo colectivo.

“En estos momentos difíciles eclosiona la solidaridad. Se ha visto, por ejemplo, con los 4×4 que trasladaban a sanitarios. Una situación estresante, de peligro y ansiedad desemboca en ayuda”, explica Estaún, quien considera que sobrellevar la adversidad depende, en gran medida, de nuestras “estrategias” para fomentar la “ilusión”.

La solución pasa por la ilusión.

«Solo los pensamientos positivos pueden ayudarnos a evolucionar en estos tiempos y a pasarlo de la mejor manera posible. Hay que poner en foco en los proyectos a medio plazo y en lo que nos motiva, sin negar la situación; desviar nuestra atención de lo inmediato, no recrearnos en lo que ha ocurrido o cómo lo he vivido, sino en lo bueno que vendrá”, subraya.

“Cuando no tenemos ilusiones pasamos de vivir a sobrevivir“

Álava también lo ve así: «Es muy difícil vivir sin salud y sin dinero, pero cuando no tenemos ilusiones pasamos de vivir a sobrevivir. Lo que tenemos que hacer es empezar a cuidar de esas ilusiones y, en un determinado momento, transformar la ilusión y readaptarla. No puedo pensar en que no voy a estar ilusionado hasta que no haga el megaviaje que tenía previsto. A lo mejor podemos intentar ilusionarnos con cosas más cotidianas como salir de mi barrio, si no está confinado, a dar un paseíto».

Martín está de acuerdo con ese planteamiento, aunque ella habla más de mantener viva «la esperanza» y «confiar» en que, poco a poco, se irá resolviendo todo. También insiste en la importancia de mantenerse «en actitud activa» durante una espera todavía indefinida.

Paolini, por último, resume su consejo con una frase de autor desconocido que tiene que ver con otro difícil ejercicio, el de aceptar esos “vuelcos” que da la vida: “No todo tiene explicación, no todo tiene respuestas, no todo tiene sentido, no todo es justo, no todo es lógico, y tenemos que aprender a vivir con esto. Esa es la clave, la tolerancia. «La tolerancia es la resiliencia«.

FUENTE: RTVE.es

#Vídeo ¿Cómo mantener la atención en las clases online?

Con la situación que estamos viviendo muchos chicos y chicas me cuentan que cuando se tienen que conectar y tener las clases online, les cuesta mucho más permanecer atentos y se despistan con mucha facilidad. En este video os damos consejos para mantener la atención en las clases online.

  1. Párate y observa con qué te estás distrayendo. La mayor parte de los estudiantes me cuentan que tener el móvil les hace prestar más atención a las conversaciones que tienen por whasapp, las redes sociales que a lo que dice el profesor. O que cuando tienen las clases online no dejar de picar delante de la pantalla.
  2. Observa durante unos días, es mucho más efectivo si tu eres consciente de lo que te distrae y desde esa consciencia y autoconvencimiento lo dejas fuera, a que lo hagas porque te lo diga yo.

Presta atención a estas indicaciones:

  1. Levántate a la misma hora que para las clases presenciales y mantén la misma rutina de desayuno y almuerzo, nada de no desayunar e ir picando delante a de la pantalla.
  2. Vístete para estar en clase, nada de en pijama. Cuando nos quedamos en pijama mi cerebro identifica o que estamos enfermos o que vamos a dormir, así que vístete, ropa cómoda, pero vestido.
  3. Si has visto que el móvil es un elemento distractor, déjalo fuera y tampoco abras las redes sociales en el ordenador. Deja abierta solo la pantalla de la clase.
  4. ¿Cómo te hablas antes de empezar la clase?
    • Lo habitual puede ser «qué rollo, no me apetece…» prueba a cambiar tu discurso negativo por uno objetivo y neutro: «Hoy tengo clase de lengua, y vamos a dar esta materia y voy a estar atento y concentrado».
  5. Toma apuntes mientras el profesor habla, de esa forma es más fácil mantener la atención.

Seamos realistas, las clases online suponen un mayor esfuerzo para todos, profesores y alumnos. Implica tener que generar más estrategias para mantener la atención y más trabajo personal, pero conociendo como hacerlo es posible.

Espero que te ayude!

#Vídeo 3 consejos para conseguir los objetivos del año

3 consejos para conseguir los objetivos del año.

Tanto a estas alturas de año, como en septiembre, solemos marcarnos objetivos y metas que nos motivan y llenan de ilusión. Sin embargo, pasadas unas semanas, algunos de ellos se van quedando difuminados haciéndonos sentir cierto malestar por el hecho de no haber sido capaces de ponerlos en práctica…

En este vídeo os doy 3 consejos para ayudaros a conseguir que esos objetivos no se queden en el cajón de los recuerdos!

#Vídeo Pautas psicoeducativas para favorecer un buen desarrollo emocional desde la infancia

Os comparto el vídeo de mi participación en el VIII Ciclo de Experiencias en Psicología Educativa organizado por el COP de Madrid. El título de la conferencia es «Pautas psicoeducativas para favorecer un buen desarrollo emocional desde la infancia»

COP Madrid

El Bisturí hace un balance general de la crisis sanitaria en la que “todavía seguimos inmersos” en su último monográfico del año

Tres profesionales de la salud cuentan cómo ha afectado esta situación a los diferentes grupos de la población: la doctora Montserrat Esquerdo, del Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña; el presidente de la Confederación Salud Mental España, Nel González Zapico; y la psicóloga Silvia Álava.

Noelia Izquierdo Romero | MADRID/EFE/NOELIA IZQUIERDO ROMERO  Fuente: Comisión de Deontología del Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña | Confederación Salud Mental España 

La COVID-19 ha detenido el mundo en 2020. Los viajes programados, los planes pendientes, los tratamientos en marcha. Todo se interrumpió para “atender una situación de emergencia”.

Según los expertos, nos hemos topado con una situación desconocida que ha traído consigo emociones de tal intensidad que aún cuesta asimilar.

Y cuanto más intensas han sido, más tiempo nos costará recuperarnos“, expone la doctora Montserrat Esquerdo, presidenta de la Comisión de Deontología del Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña.

Pero esto, opina Esquerdo, todavía no ha terminado.

De aquí en adelante

La vida de millones de personas ha cambiado a lo largo de la pandemia, pero los expertos indican que la de los sanitarios lo han hecho de una manera diferente. Mientras la población debía quedarse en casa, ellos debían enfrentarse a una nueva realidad en cuestión de pocos días.

Para los profesionales sanitarios fue asumir retos a los que nunca se habían enfrentado. Fue cambiar radicalmente la forma de trabajar, prácticamente en un fin de semana. No hubo tiempo de preparación“, rememora la doctora Esquerdo.

Uno de los deseos de algunos profesionales de la salud es “volver a tocar suelo firme, tener certeza, poder volver a organizarse mejor y reconstruir la sanidad del futuro que quiere la sociedad”.

De una manera u otra, esta situación ha impuesto sobre estos trabajadores una “sobrecarga cuádruple”, tanto a nivel física y emocional, como ética.

Un conflicto ético grande son las personas que están al final de su vida por otra enfermedad que no es coronavirus y no pueden estar acompañadas por sus familias“, precisa la presidenta de la Comisión de Deontología del Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña.

La doctora resalta, sobre todo, la escasez de recursos humanos, que ha llevado a que profesionales que no tenían ninguna formación en cuidados paliativos, dejasen su especialidad para apoyar a este sector.

Las condiciones laborales y salariales, por otra parte, también han sido motivo de controversia durante la pandemia. Esquerdo resalta, por ejemplo, que hemos llegado al siglo XXI con transiciones sanitarias pendientes.

Carencias al descubierto

Ante un confinamiento impuesto y una reducción de la movilidad, Nel González Zapico, presidente de la Confederación Salud Mental España, explica que los trastornos mentales (alimentarios, del sueño, ansiedad o depresión)  se vieron agravados o alentados a resurgir.

Nel González Zapico
Nel González Zapico, presidente Salud Mental España

Este problema se ha visto empeorado, opina, con las carencias que ya existían antes de la llegada del coronavirus.

En Europa hay 18 psicólogos y psicólogas por cada 100.000 habitantes, y en España hay 4. Y esa brecha es la que impide que puedan orientar adecuadamente a las personas en atención primaria“, argumenta González Zapico.

Por esta razón, gran parte de la población ha quedado “devastada con un grandísimo sufrimiento ante situaciones traumáticas, difíciles de canalizar”.

“Las familias perdieron a alguien y no pudieron despedirse ni acompañarlo en sus últimos momentos. Eso es una tragedia humana y deja secuelas. Seguramente el estrés postraumático llegará a mucha gente y se cronifique“.

El Estado, piensa el presidente de la Confederación Salud Mental España, debe proteger la salud mental de la población.

“El 20 % de la carga de morbilidad en la sanidad pública corresponde a los problemas de salud mental. Sin embargo, los recursos económicos que sostienen a la salud mental destinados son del 4 %“, lamenta.

Asimismo, el experto insiste en que la prevención es “esencial”. Una de las medidas en este terreno, defiende, es enseñar a los niños y niñas que “la vida no es de color de rosa, sino que tiene luces y sombras”.

Generalizar no es una opción

Tanto los niños como los jóvenes han sido el centro de atención desde el principio. En una primera instancia, se relajaron las medidas con este grupo de población, pues, según los expertos, no se contagiaban. Más tarde, se consideraron una de las principales amenazas en cuanto a portadores de la enfermedad.

Y estos mensajes “contradictorios” han sido una de las razones por las que hay ciertos jóvenes que tienen una conducta incorrecta y otros no, explica la psicóloga Silvia Álava, quien opina que no se pueden meter a todos los jóvenes en el mismo saco.

Igual que algunos han sido bastante irresponsables y vemos esas imágenes de botellones, también hay otra gente joven que está reaccionando de forma muy positiva, que están siendo voluntarios“, comenta Álava.

Del mismo modo, la psicóloga advierte de que ha habido una gran atención en que la población de riesgo puede tener un desenlace fatal, pero no se ha dado prioridad a los mensajes sobre la conducta.

Se nos ha olvidado lo que son las conductas de riesgo, es decir, qué hace que puedas contagiarte con más facilidad. Eso pone el foco en ti, en lo que tú puedes o dejas de hacer“.

Por ello, Álava aboga por mensajes constructivos y no por apelar al miedo que, a su parecer, no sirve como campaña.

Silvia Álava Psicología
La psicóloga Silvia Álava/Foto cedida

Los niños también han sido uno de los más afectados a nivel mental. La psicóloga habla de que han sufrido cambios en sus comportamientos durante la cuarentena con desinterés, apatía y falta de concentración.

En ellos, también se ha visto un incremento en los casos de ansiedad y estrés, incluso de estrés postraumáticos.

El estrés postraumático, explica la experta, no se da solo en adultos después de haber vivido “un desastre natural o por haber visto en peligro la vida”, sino que viene de una situación que “pasa factura” cuando la persona no puede procesar, integrar o interiorizar esa situación.

Es lo que les pasa a muchos chicos y chicas que siguen teniendo mucho miedo a salir, al contagio y al coronavirus. También depresión, no podemos olvidar se han perdido muchos factores protectores, de quedar con amigos, de salir“, añade Silvia Álava.

FUENTE: EFESalud