Un menú del juego saludable para niños

El Observatorio del Juego Infantil ha elaborado un menú saludable que prioriza las actividades al aire libre y espontáneas. Además, recuerda el papel vital que desempeña el juego para el desarrollo de los niños ya que contribuye a su bienestar psicológico, emocional y social.

EFEsalud ha hablado con Silvia Álava, psicóloga sanitaria con más de 20 años de experiencia y experta en la rama educativa, que participa en la propuesta del Observatorio del Juego Infantil “el plato Harvard del juego de niños”.

Este plato para comer saludable fue creado por expertos en nutrición de Harvard y es una guía para crear comidas saludables y balanceadas. Se compone de un 40 % de vegetales y frutas, un 10 % de grasas saludables, un 25 % de granos integrales y un 25 % de proteína.

El Observatorio ha aplicado estos porcentajes a los diferentes tipos de juego para fomentar su desarrollo de manera equilibrada.

El “plato Harvard” del juego

1. Juego de exteriores

Estos juegos representan un 40 % del total y son aquellos que se hacen en el parque, la calle, la playa o la piscina. Son aquellos donde los niños deben negociar a qué van a jugar y decidir las normas. Están asociados a la práctica de psicomotricidad gruesa.

La psicomotricidad gruesa, nos explica Silvia Álava, está relacionada con el control general del cuerpo y se practica a través de juegos como el pilla pilla, escondite o los columpios, que desarrollan habilidades motoras.

2. Juegos libres de tipo simbólico

El juego libre constituye un 25 % y suele realizarse en espacios interiores. Es de tipo simbólico pues se desarrolla a través de juguetes como muñecos o disfraces. No sigue ningún tipo de normas, sino que son los niños los que las van decidiendo y cambiando.

Además, este tipo de juegos fomentan la psicomotricidad fina, que está relacionada con movimientos más complejos que se realizan con los dedos. Algunos ejemplos son dibujar, escribir, vestir y desvestir al muñeco… Es un trabajo de coordinación óculo-manual donde se desarrollan destrezas más precisas, explica Silvia Álava.

“Los niños cuando son pequeños interiorizan a través de los juegos aquello que les ha ocurrido. Por ejemplo, es muy habitual que cuando los pequeños vienen del cole cogen todos sus muñecos y reproducen la clase. A través del juego comprenden e interiorizan aquello que todavía no saben explicar con palabras, lo que es vital para su desarrollo. El mundo es muy complejo y al final los niños van entendiendo como funciona reproduciéndolo”, explica la psicóloga del Observatorio del Juego Infantil.

3. Juegos Reglados

Con un 25 % , son aquellos que deben seguir una serie de instrucciones y turnos. Algunos ejemplos serían el ajedrez, la oca, el parchís y los juegos de cartas. Mediante estos aprenden a interiorizar normas, que más adelante pueden resultar fundamentales para la adquisición de los límites que rigen la vida en sociedad, aparte de diseñar estrategias y aprender a ganar y a perder.

4. Juegos tecnológicos

Estos son una proporción mínima y Silvia Álava los compara a cuando en la dieta consumimos azúcares (en forma de tarta, por ejemplo) que tienen que estar presentes pero de forma esporádica.

El tiempo recomendado depende de la edad, pero debería ocupar un 10 % respecto al resto de juegos. También hay que tener en cuenta el tipo de juego pues no es lo mismo que esté enfocado a aprender algo a que consista en un contenido más violento.

Por eso es importante seguir el indicativo del Código PEGI, que dice cual es la edad recomendada para dicho juego, aunque la psicóloga observa que los niños suelen meterse en juegos que no se corresponden con su edad.

“Es cierto que a los niños les gustan los juegos tecnológicos, pero el proceso de atención sostenida en este caso lo hace el videojuego porque son estímulos que cambian muy rápido a nivel audiovisual y auditivo. Está estudiado que introducen algo nuevo cada 4 o 6 segundos para que el cerebro esté siempre orientado a la novedad y no tengan que prestar su atención, lo que no contribuye a la maduración de la atención sostenida ni la función ejecutiva, que es fundamental”, apunta Silvia Álava.

Desarrollo de habilidades sociales

Uno de los principales beneficios del juego exterior es aprender a negociar, pues enseñan a acceder, a establecer reglas y a cooperar. Además, el establecimiento de normas en grupo contribuye a aceptar que si uno se salta las normas, el resto se enfada, lo que enseña al niño a adaptarse y aceptar las mismas normas que acepta el grupo.

También aprenden otras habilidades sociales básicas como la presentación que se da de una manera sencilla cuando un niño le dice a otro “¿puedo jugar contigo?”, nos explica la psicóloga.

Un debate abierto: la “gamificación” en la enseñanza

La “gamificación” (o ludificación en español) es un método que consiste en aplicar estrategias de juegos en contextos ajenos a estos con el fin de favorecer el aprendizaje y hacer de este una experiencia significativa y motivadora.

Ante el debate que suscita la aplicación de la ludificación en los centros educativos, Silvia Álava observa que las emociones agradables favorecen el aprendizaje mucho más que las emociones desagradables y por lo tanto, anima a que se fomente un aprendizaje divertido que estimule la curiosidad y las emociones agradables.

Sin embargo, esto no significa que haya que llevarlo al extremo, añade la psicóloga del Observatorio Infantil, pues también hay que enseñar a los niños a atender en clase y aprender a través del esfuerzo, el estudio y la memoria.

Se trata de combinar ambas facetas del aprendizaje: la que estimula la curiosidad y las emociones positivas con el trabajo de más memoria y atención. Habrá temas que se puedan enseñar jugando y otros donde el niño debe sentarse e “hincar codos”, añade la psicóloga.

El juego: un derecho de la infancia reconocido

El juego es un derecho reconocido por el artículo 31 de la Convención de los Derechos del Niño de 1989, el tratado internacional más importante con relación al reconocimiento de los derechos de la infancia.

De hecho, en el año 2013 el Comité de los Derechos del Niños de Naciones Unidas aprobó la Observación General nº17 sobre el derecho del niño al descanso, el esparcimiento y el juego, en la que instaba a los países miembros a respetar la necesidad de los niños a jugar.

La importancia del juego radica en que da paso a un buen desarrollo a nivel emocional, social y cognitivo. También procesa el razonamiento lógico, el pensamiento abstracto, la riqueza y fluidez de vocabulario, la organización espacial, la memoria y la empatía.

“Hay muchos países en guerra donde estos niños no están jugado, mientras que en otros países más occidentales como el nuestro, los niños también se ven privados del juego por la sobrecarga de actividades extraescolares o la sobreexposición a las pantallas, que hace que no estén jugando todo lo que deberían”, explica Silvia Álava.

Observatorio del Juego Infantil

El Observatorio del Juego Infantil es un instrumento de la Fundación Crecer Jugando dedicado al seguimiento, vigilancia y control de la aplicación de los derechos recogidos en dicha Convención. Su labor consiste en recopilar y contribuir a la difusión de todos los estudios e investigaciones cuyo contenido versa sobre el valor del juego y los juguetes.

“Rescatemos la importancia que tiene el juego tradicional, aprovechemos ahora que estamos en verano y hay más posibilidades al aire libre porque aunque se aburran al principio, siempre encuentran una manera de jugar. Me da mucha pena cuando me dicen que un niño de 8 años ya es muy mayor para jugar. Nos da la sensación de que los niños crecen muy deprisa y sí, crecen deprisa, pero es que a veces somos nosotros (los adultos) los que les estamos permitiendo que quemen etapas antes de tiempo”, concluye la psicóloga del Observatorio del Juego Infantil.

FUENTE: efesalud.com

120 candidatos de 37 empresas participan en los Premios Mejor Juguete 2024 de la AEFJ

Los premios Mejor Juguete 2024, organizados por la AEFJ han batido un récord de inscripción de productos y en esta edición cuenta con 120 candidatos de 37 empresas asociadas.

La Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ) organiza un año más los Premios Mejor Juguete. En la edición de 2024 participan más de 120 candidatos de 37 empresas asociadas: Berjuan, Bizak, Cefa Toys, Colorbaby, Deqube, Devir, Diset, Dream Toys, Educa Borras, Faba, Fábrica de Juguetes Famosa, Hasbro, IMC, Jovi, Juguetes Cayro, Juguetes Falomir, Lego, Lúdilo, Magic Box, Marina & Pau, Mattel, MierEdu, Miniland, Moltó, Muñecas Antonio Juan, Natuman, Ninco, Paola Reina, Playmobil, SD Games, Spin Master, Toynamics, Toy Partner, Toy Zone, Vtech y Worldbrands.

El jurado de expertos encargado de elegir el mejor juguete dentro de su categoría se actualiza y crece

Estando formando en esta edición por los siguientes profesionales: Xavier Bringué, Dr. en Ciencias de la Comunicación y licenciado en Ciencias de la Educación, profesor de Comportamiento del Consumidor de la Universidad de Navarra y miembro del Observatorio de Juego Infantil; Fernando Pérez, Director de Circana; Guadalupe Corzo, Responsable de compras de juguetes y videojuegos de El Corte Inglés; Julián Rodríguez, IB Merchandise Director de Toys”R”Us; Esther Hierro, Directora General y Creativa de Marinva, empresa especializada en el juego para educar, comunicar y formar; Clara Blasco, Design & Trend researcher en AIJU y miembro del Comité Internacional de Tendencias del juguete de la feria de Núremberg; Fernando Gaitan, Responsable de compas de Juguetes de Dideco; Jorge Granell, Category Manager de Todojuguete; Silvia Álava Sordo, Doctora en psicología clínica y de la salud. Psicóloga sanitaria y educativa. Es profesora universitaria y divulgadora científica; Pablo Busó, Coordinador del departamento de Investigación Infantil y Pedagogía de AIJU; Laura Brusa, Directora División Comercial de Boing; María Couso, Pedagoga, maestra, especialista en Neuroeducación, divulgadora de contenido educativo a través de redes sociales, formadora de equipos docentes por todo el territorio nacional, especialista en ABJ ‘aprendizaje basado en juegos’ y autora del libro ‘Cerebro, infancia y juego’; Miriam Galán, Galardonada con varios premios educativos entre los que cuenta con el Global Teacher Award y Educadora; y Gabriel Songel, Catedrático de Diseño en la Universitat Politècnica de València y Director del Museo del Juguete de la UPV.

A lo largo del mes de julio el jurado conocerá los candidatos en cada una de las categorías, ya sea por tipología de producto o por valores, eligiendo los cinco finalistas dentro de cada una.

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Evento de entrega de premios

Tras el paréntesis provocado por la pandemia, los premios al mejor juguete vuelven a contar con el evento de entrega de premios. Los ganadores se darán a conocer en un evento que tendrá lugar el 17 de septiembre en Valencia y al cual asistirán medios de comunicación, empresas fabricantes, miembros del jurado, distribución, asociaciones empresariales y de consumo, licenciatarios y representantes del gobierno de la Generalitat Valenciana, entre otros.

Desde la AEFJ, señalan que “los premios al mejor juguete, herederos de los galardones ‘Mejor juguete del verano’ llegan a su novena edición en este 2024; 9 años en los que el reconocimiento por parte de la distribución y también por parte del consumidor son ya evidentes”.

Las categorías de premios han ido cambiando

Adaptándose a las tendencias del mercado y a las tendencias de productos. Si hace algunos años la sostenibilidad, los valores o la capacidad del juguete para cambiar el mundo tenían una relevancia reducida, hoy ya tienen categorías específicas dentro de los galardones, poniendo de manifiesto la apuesta del sector por hacer, de este mundo, un lugar mejor.

Para más información en mejorjuguete.com.

Las claves que «una pareja abierta» funciones

En este nuevo vídeo os doy algunos consejos que parecen en el reportaje del programa D Corazón. El hecho de plantearse ser una pareja abierta, es algo que no es fácil, ya que si el acuerdo no está muy claro, luego pueden llegar los malentendidos, por eso es muy importante ser completamente sinceros y aclarar lo que esperamos y lo que no esperamos de esa nueva situación.

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Entrevista sobre el libro ¿Por qué no soy feliz? 

En el libro «¿Por qué no soy feliz?», respondemos a preguntas sobre la insatisfacción personal, frustraciones laborales y problemas en las relaciones personales, explicando que ser feliz no significa vivir en un mundo perfecto, sino de manera consciente y de acuerdo a nuestros valores, aceptándonos a nosotros mismos.

No es necesario cambiar drásticamente nuestras vidas para encontrar bienestar, sino aprender a manejar y comprender nuestras emociones.

La emoción que más se relaciona con la felicidad es la serenidad

Mundo (ATB Digital).-

Se habla de la felicidad con facilidad. Está en el podio de los deseos. Cada vez que se le pregunta a un padre sobre el futuro de los hijos, en todo tipo de crianzasestratos sociales y edades, emerge: “Que sea feliz”. A este particular punto ha dedicado gran parte de su trabajo Silvia Álava Sordo, doctora y licenciada en Psicología nacida en Valladolid, pero instalada en Madrid hace más de dos décadas. Ha publicado siete libros, y casi como una constante aparecen en ellos una idea que los atraviesa: ¿Por qué no soy feliz?, Queremos que crezcan felices y Queremos hijos felices, son algunos de sus títulos.

Pero suele ser un concepto abstracto y volátil, que se construye individualmente. Álava Sordo, en una charla exclusiva con LA NACION, aporta claridad para entender cómo criar hijos felices.

¿Qué es la felicidad?

–Es muy importante que definamos muy bien qué es porque la sociedad ha confundido la emoción de la alegría, que es una sensación que a todos nos gusta sentir, es agradable y en la que sube nuestra energía, con la felicidad, que no es solo sentir esa emoción agradable de gozo. Cuando hablamos de felicidad nos introducimos en un estado en el que cambian todas las emociones. Tanto las agradables como las desagradables. Si para ser feliz hay que estar todo el día sintiendo alegría, haciendo cosas que nos gustan o divertidas, lo que va a pasar es que absolutamente nadie en el planeta va a poder serlo. Por eso es importante que entendamos que la felicidad es un estado donde van a caber emociones amables y no tanto, y que no nos quedemos solamente con la parte hedónica de hacer cosas para el placer y para el disfrute. Cuestión que está muy bien y para la que hay que reservar esos espacios. Sino que también trabajemos desde la perspectiva de la felicidad eudaimónica, más relacionada con el crecimiento personal, con sentir que somos capaces de resolver con éxito esas situaciones de nuestro día a día.

–¿Es compatible la crianza en felicidad con la educación de los niños y los límites?

–Pensamos que poner límites no se condiciona con la felicidad. Como psicóloga, trabajo en un centro en Madrid, y me gusta, al terminar la primera sesión en la que se presentan los adultos a cargo, sin los niños, preguntar: ¿qué es lo que quieres conseguir para tu hijo o para tu hija? La respuesta que más me encuentro siempre es “que sea feliz”. ¿Cuál es el problema? Que muchos en ese pensamiento nos equivocamos. Y, por ejemplo, los inundamos para que tengan un montón de cosas. Cuando no hay ninguna evidencia científica, ningún estudio que nos diga que tener más juguetes los va a hacer más felices. O nos da miedo ponerles límites. Y es todo lo contrario, porque las normas les dan seguridad, les dan confianza, les muestran el camino que tienen que seguir. Y además, cuando evitamos la sobreprotección, también vamos a conseguir que sean más seguros, que se sientan con una mayor capacidad para desenvolver con éxito su día a día. Eso al final va a traducirse en que nuestros hijos sean más felices. No poniendo límites lo más habitual es que sean muchísimo más infelices.

–¿Podrías darnos algunas claves para proteger la salud mental familiar puertas adentro de la casa?

–Es cierto que parece que ahora hablamos mucho más, sobre todo desde la pandemia. La Asociación Española de Pediatría dice que se han incrementado un 47 por ciento los problemas de salud mental en población infantojuvenil. Las familias e incluso los profesores tienen un papel activo a la hora de criar a los niños y jóvenes con salud mental. Para ello es importante ver qué estamos haciendo, por ejemplo, estamos permitiendo ventilar las emociones, nos estamos convirtiendo en esa figura de referencia a la que nos pueda contar y además nosotros lo validamos, es decir, no juzgándolo, no diciéndole lo que tiene que hacer. Este sería uno de los pasos muy importantes. Necesitan que estemos ahí para darles ese apoyo emocional, para que podamos ser un vínculo de seguridad. Eso son factores de la salud mental. También es muy importante que trabajemos con ellos y que aprendan habilidades de la inteligencia emocional. Que sean conscientes de percibir la emoción que están sintiendo. Tanto de ellos mismos como de los demás. Y ayudarlos a aprender a expresarla de una forma correcta. A mí me gusta mucho Quino y esa frase de Mafalda sobre que la vida es bonita, pero difícil. Los adultos tenemos que dar herramientas y muchas de ellas son de la inteligencia emocional.

–¿Cuánto de la sociedad hiperconectada afecta nuestra felicidad?

–Esto es algo bastante interesante. ¿Realmente nos hacen más felices las pantallas? Los psicólogos decimos que tenemos que tener cuidado para poder utilizar las pantallas correctamente de tal forma que no interfieran en nuestra salud mental. Y que tampoco lo hagan en el bienestar emocional. Estamos observando que ante un problema o una emoción desagradable, recurren a las pantallas, porque tienen mucho miedo de mirar hacia dentro y ver qué pasa. Recurren a algo muy fácil para taparlo: la pantalla o las redes sociales. No es una buena idea, porque al final no estoy mirando lo que me pasa y no estoy afrontando el problema. Además, tienen un efecto que potencian la comparación social que nos hace infelices. Nos da la sensación de que nuestras comidas no son tan ricas como las que pone la gente en las redes o que nuestra vida no es tan interesante. Y muchas veces se nos olvida que las redes están hechas para aparentar, que no son la realidad y que es la vidriera donde cada persona cuelga su mejor versión.

–¿Cómo trabajamos la felicidad en nuestros hijos adolescentes?

–La felicidad se empieza a trabajar desde bien pequeñito. No se puede pretender no hacer los deberes y presuponer que todo emergerá en la adolescencia porque hay muchas bases que no van a estar bien sentadas. Lo mejor siempre es aportar mucho afecto físico: beso, mimo, caricia, fomentar los vínculos de seguridad. Y con los adolescentes hay que seguir trabajando. Durante la adolescencia el cerebro se reorganiza, se reconfigura. Y ese proceso es superimportante porque permite transformarlo en un órgano más potente para llegar a hacer operaciones y razonamientos tan complicados como los que hace un adulto. El proceso se hace de atrás hacia adelante. La última zona que termina de madurar es el lóbulo prefrontal, la parte de adelante de todo, que es precisamente donde se regulan las emociones. Por eso tengo que entender que al adolescente con el que convivo le puede costar mucho controlarlas y canalizarlas, porque la parte del cerebro que siente las emociones, el sistema mesolímbico, está muy sobreactivado por toda la producción de hormonas y eso hace que todo lo sientan con una intensidad muy alta. Entendiendo esto podemos evitar tomarnos de modo personal ciertas actitudes y entender si es un suceso de una dimensión real o es parte de su proceso madurativo. También es tiempo de fomentar que puedan estar con un grupo de iguales, porque en esta etapa también se configura la personalidad. Ya no se hace solamente a través de la familia, que de todos modos seguirá ahí presente y alerta, sino a través del grupo de iguales. Me refiero a grupos de carne y hueso. Amigos con los que poder salir, dar un paseo, estar en el parque, compartir una actividad.

–¿Qué errores crees que cometemos al trabajar la felicidad en la crianza?

–Muchos, como la sobreprotección, ese malentender el amor maternal o paternal y decir: “ay, no me cuesta nada…” Con esa actitud se está generando un niño o niña con escasos recursos, con pocas habilidades. Eso no le va a ayudar a ser más feliz. O hiperestimularlos de tal forma que apenas tengan tiempo libre. Es muy bueno que hagan deporte o que aprendan o toquen instrumentos musicales. Pero no pueden hacer todo a la vez. Necesitan tiempo libre para jugar, porque de esa forma van a desarrollar su función ejecutiva, la capacidad de orientarse hacia las metas, la de dirigir su propia conducta. Hay niños que están tan sobre estimulados, que están siempre en cosas de adultos.

–¿Por qué mucha gente dice que no puede ser feliz? ¿Qué nos pasa con la felicidad?

–Nos hemos creído muchos de los mitos sobre la felicidad, que significa vivir sin problemas. Ser felices implica que tengo las herramientas para poder solventar con éxito mis situaciones del día a día. Que cuando tengo una complicación, pongo el foco en resolverla. Y que cuando ya no soy capaz porque es un problema de los que no tiene solución, acepto esa situación y en lugar de poner mi energía en intentar cambiar algo que ya no se puede modificar, la uso para regular esas emociones desagradables que me genera esta situación que no puedo cambiar. La felicidad es algo que está dentro de nosotros. Que no hay que buscarla fuera. Que no tiene tanto que ver con las cosas que tenemos o que conseguimos. Y que la emoción que más se relaciona con la felicidad es la serenidad, no tanto la alegría. Y que es muy complicado ser felices si no vivimos alineados con nuestros principios y con nuestros valores.

–Algunas personas prefieren la serenidad a la felicidad. ¿Qué opina?

–Es que han entendido bien lo que es la felicidad. Tiene más que ver con sentir que mi vida tiene un sentido, que encuentro por qué estoy aquí. Si entendemos así la felicidad, desde luego que la emoción con la que más nos vamos a sentir identificados es con esa calma. Esto no significa que no tengamos que potenciar emociones agradables o que no haya que hacer cosas divertidas. En absoluto es así.

–Es difícil pensar en la felicidad cuando las demandas son tantas y debemos cumplir con muchas cosas

–Es cierto que es complicado, porque vivimos en una sociedad de consumo que nos insta a tener y mostrar. Es importante poder parar y pensar en lo que creo que es importante para mí. No vivimos en una sociedad en la que, por ejemplo, sea fácil conciliar. Es complicado. Pero el secreto está en ir encontrando pequeñas estrategias para incrementar nuestro bienestar emocional intentando en todo momento cambiar el foco. Con los niños hay que tener cuidado con las expectativas que ponemos en ellos. Se ven muchos papás y mamás que en lugar de realizarse a través de ellos mismos, lo intentan hacer a través de sus hijos. Les colgamos una mochila emocional y una responsabilidad tan grande que no han de ser capaces de gestionarla. Démosles la libertad para que sean como son.

FUENTE: ATB Digital

¿Cómo nos influyen las estaciones en nuestro estado de ánimo?

¿Por qué nos gusta tanto el verano?

    • Llegan las vacaciones.
    • Los días se alargan.
    • Da tiempo a hacer más cosas.
    • Apetece estar fuera de casa y se favorece el contacto social…

    ¿Qué hace que no sintamos mejor en verano?

    Relación existe entre la luz solar y nuestro estado de ánimo

    Si pensamos en la emoción de la alegría, pensamos en un día con un sol radiante. La emoción de la tristeza se asocia con la lluvia y el sol con la emoción de la alegría.

    La exposición al sol:

    • Reduce los niveles de malestar.
    • Aumenta la vitalidad.
    • Favorece la realización de actividades diarias y contacto social.

    La red social es un factor protector de la salud mental.

    En los países con menos horas de exposición de luz solar hay una mayor dificultad para regular los ritmos circadianos, y cuando no dormimos lo suficiente, nuestra salud física y mental se ven afectadas.

    El sol aumenta la producción de serotonina y de endorfinas asociadas con la felicidad. Los días más cortos hacen que la personas se sientan más tristes, y la cantidad de horas de luz influye más en el estado de ánimo que la cantidad de rayos solares absorbidos.

    Y eso lo notamos más en los lugares que experimentan variaciones climáticas estacionales, con temperaturas y horas de exposición a la luz solar muy diferenciadas entre el invierno y el verano, como por ejemplo en España.

    La reducción de horas de luz en otoño e invierno altera los ritmos circadianos y puede llevar al Trastorno Afectivo Estacional (más frecuente en latitudes altas y en mujeres que en hombres), con síntomas como aumento del apetito, sueño y aislamiento social.

    La exposición al sol aumenta la actividad en la amigdala (el área cerebral responsable de generar las emociones) y en la corteza prefrontal (que es área que se encarga de regular las emociones), lo que influye en el bienestar emocional.

    ¿Ganar notoriedad a cualquier precio?

    “Reaccionando a mis notas de la EBAU”


    El trend de TikTok que deja una huella digital problemática y puede afectar a los estudiantes.

    Claves:

    • Hace unos días que se conocieron los resultados de la EBAU (los exámenes para acceder a la universidad en España) y las redes sociales se han llenado de vídeos de estudiantes reaccionando a sus notas
    • En algunos vídeos, las calificaciones superan sus expectativas, pero en la mayoría los alumnos rompen a llorar porque sus resultados son peores de lo que esperaban y no podrán acceder a la carrera universitaria que desean
    • Según los expertos consultados, suben estos vídeos para ganar notoriedad en redes sociales, pero no son capaces de medir las consecuencias: dejan una huella digital y pueden sufrir un impacto emocional (tanto negativo como positivo) por los comentarios que reciben 
    • Los adolescentes que están en la misma situación y consumen estos contenidos también se pueden ver perjudicados por un efecto contagio de tristeza y frustración, según las psicólogas consultadas por Maldita.es

    Sobreexponerse así en redes sociales puede engrosar nuestra huella digital y afectarnos a futuro

    Que los protagonistas de estos vídeos sean adolescentes (normalmente la EBAU se realiza a los 17 o 18 años), hace que les resulte más difícil (en ocasiones incluso imposible) distinguir entre lo que debe ser público y lo que debe seguir siendo privado. “No son conscientes de que, a veces, están compartiendo parcelas que sería mejor que se quedaran en la vida privada”, explica Álava. 

    Una de las consecuencias directas de estas publicaciones es la llamada huella digital. Es el rastro que todas las personas dejamos cuando utilizamos internet (como las cosas que publicamos en redes sociales) y “nos va a perseguir a lo largo de nuestra vida”, recuerda Álava. 

    Los estudiantes que están publicando vídeos relacionados con sus calificaciones en la EBAU en este momento ven muy lejos el momento de conseguir un trabajo o aplicar a una beca, pero la experta recuerda que esto queda “reflejado”. La viralidad del vídeo dura unos días y se deja de hablar de él, “pero eso no significa que se haya borrado de redes y no impide que en un futuro te pregunten por él”, recalca. Martínez-Otero explica que estos vídeos podrían influir en la “percepción que tendrán futuros empleadores o instituciones educativas sobre la capacidad emocional y la madurez de los individuos”.

    Cuando publicamos algo en internet perdemos de alguna manera el control que tenemos sobre ello, pero aquí puedes leer consejos para borrar (o al menos reducir) tu huella digital.

    Los comentarios (positivos y negativos) en estos vídeos pueden afectar en un momento de vulnerabilidad y generar un bajón colectivo

    Lee el artículo completo en ➡️maldita.es

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    Sun Lovers: Efectos positivos del sol y recomendaciones de protección

    Sí, el sol y la felicidad van de la mano.

    Así lo respalda el informe «Efectos positivos del sol y recomendaciones de cómo disfrutarlo estando protegidos», presentado por Babaria, la marca especialista en cosmética y protección solar. Esta guía no solo pone de manifiesto los grandes efectos que tiene el sol en nuestro organismo, tanto a nivel físico como emocional, sino que también aporta importantes recomendaciones para poder disfrutar del sol siempre de manera responsable y saludable, como la utilización de crema de protección solar, mantener una correcta hidratación y cuidar el horario de exposición.

    La exposición al sol es fundamental para la síntesis de vitamina D, así como para la salud mental.

    En este sentido, el informe de Babaria refleja que las personas sufren más angustia mental cuando los días son más cortos y hay menos sol, y que la exposición controlada y segura al sol aumenta los niveles de serotonina y la producción de endorfinas. De hecho, los expertos corroboran que cada hora adicional al aire libre reduce significativamente la probabilidad de desarrollar trastornos depresivos, porque

    «la exposición solar diaria de 30 minutos reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés, en un 15%, mejorando el estado de ánimo y disminuyendo los síntomas de ansiedad y depresión».

    Al mismo tiempo, la luz solar nos ayuda a mejorar nuestra calidad del sueño, ya que está relacionada con la regulación de los ritmos circadianos y la producción de melatonina, crucial para un buen descanso. En definitiva, la exposición responsable al sol ayuda a prevenir los trastornos depresivos, reduce el estrés, contribuye a incrementar la felicidad y a lograr una mejora emocional, por lo que aporta numerosos efectos positivos mentales.

    La vitamina D, obtenida a través de la exposición solar, desempeña un papel crucial en la salud ósea y muscular

    El informe también señala que el 48% de los mensajes en redes sociales valoran los beneficios del sol motivado por los efectos positivos en la salud física, y no es para menos, ya que la síntesis de la vitamina D, obtenida a través de la exposición solar, desempeña un papel crucial en la salud ósea y muscular, previniendo significativamente el riesgo de sufrir fracturas y osteoporosis, especialmente en personas mayores. Pero no es el único efecto positivo que tiene en nuestro cuerpo, ya que el sol también fortalece nuestro sistema inmunológico y favorece la producción de péptidos antimicrobianos en la piel, lo que ayuda a proteger contra infecciones y enfermedades cutáneas. De hecho, la deficiencia de vitamina D afecta al 75% de los españoles y al 40% de los europeos, y la exposición al sol durante 5 a 15 minutos diarios con protección, entre los meses de marzo y octubre, puede ser suficiente para mantener los niveles recomendados por los profesionales.

    Sin embargo, pese a que la ciencia ha demostrado que el sol tiene múltiples efectos positivos en nuestro cuerpo y mente, el informe de Babaria refleja un incremento en la manipulación y desinformación sobre los beneficios del sol, especialmente vehiculada a través de las redes sociales.

    FUENTE: europapress.tv

    ¿Qué tener en cuenta a la hora de elegir tus estudios y tu futuro?

    Ya han dado las notas de la EVAU y ahora muchos jóvenes se acercan a ese momento de elegir la carrera, y no es fácil, ¿Qué consejos podemos darles?

      Es cierto Lourdes, no es fácil, es un momento importante, y ahora hay que recopilar la máxima información posible para poder elegir.

      Para hacer una buena toma de decisiones hace falta información. Por eso: mira el plan de estudios de las carreras que te interesan, las salidas laborales, habla con gente que haya estudiado lo mismo…

      Si estás muy perdido, te puede ayudar contestar estas preguntas:

      ¿Qué es lo que te gusta hacer?

      La pasión es el principal motor para desarrollar nuestro potencial. Si no disfrutamos con lo que hacemos será muy complicado destacar, llegar a ser buenos y dar ese plus necesario para conseguir la excelencia.

      ¿Qué es lo que se te da bien?

      Nos puede gustar mucho algo, pero para ser buenos necesitamos destacar y lograr resultados. Si no se nos da bien es complicado llegar a sobresalir. No obstante, no olvidemos la importancia que tiene el aprendizaje, que siempre podemos mejorar gracias al esfuerzo personal y a los buenos maestros.  Recordemos a Picasso: La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.

      ¿Aporta valor a otras personas?

      Para que este propósito se pueda convertir en nuestra profesión, necesitamos que esto se trasforme en un resultado por el que alguien esté dispuesto a pagar dinero. Sino nos quedaremos en un hobbie, que también puede aportarnos un gran bienestar emocional, sin embargo, no sería realista pretender vivir de ello.

      ¿Qué huella queremos dejar en las personas que nos rodean?

      Es complicado, pero se trata, desde el realismo, decidir cómo deseamos vivir nuestra vida, qué clase de huella nos gustaría dejar en el mundo, en las personas que nos rodean.  Sabiendo que no siempre acertaremos y que es normal no saber lo que queremos hacer con nuestra vida. Sobre todo, cuando somos jóvenes es más difícil tenerlo claro. Sin embargo, podemos aprender de nuestros errores, y en ocasiones podemos acercarnos a nuestro objetivo a base de descartar lo que no nos gusta.

      Nuestro objetivo no tiene porqué dirigirse sólo al ámbito laboral, querer hacer la vida agradable a los que nos rodean, a nuestra familia… es un propósito tan digno como conseguir un puesto de relevancia en una gran empresa.

      ¿Qué querías ser cuando eras un niño?

      Echar la vista atrás y pensar cuál era nuestro sueño cuando éramos pequeños nos puede ayudar a definir nuestro objetivo. ¿Qué querías hacer de mayor cuando aún eras un niño? ¿lo recuerdas? ¿se acerca o se aleja de lo que estás haciendo ahora? Responder a estas preguntas quizás también nos ayuden a encontrar nuestro Ikigai o propósito de vida.

      ¿Cómo guiar a tus hijos adolescentes en el uso seguro de las redes sociales?

      ¿Tienes hijos adolescentes y te preocupa el uso que puede hacer de las redes sociales? No desesperes, aquí te mostramos una serie de recomendaciones que puedes usar para guiarlos de forma segura y responsable

      1. Establece un espacio abierto para que tus hijos compartan contigo sus experiencias en las redes sociales, sin miedo a juicios
      2. Enséñales sobre privacidad en línea, cómo detectar información falsa y cómo evitar riesgos como el ciberacoso
      3. Acuerda reglas sobre el tiempo en las redes sociales y la importancia de desconectar durante momentos familiares y de estudio
      4. Mantén un seguimiento de sus actividades en redes sociales para estar al tanto de su seguridad
      5. Anima a tus hijos a desarrollar hobbies y actividades que no dependan de pantallas

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