Claves para educar a hijos responsables, que serán más felices

¿Cómo podemos fomentar la responsabilidad en nuestros hijos? El psicólogo infanto-juvenil Antonio Ortuño deja claro que “la responsabilidad se lleva muy bien con dos conceptos clave: la felicidad y la inteligencia” y nos ofrece claves para construir esa responsabilidad día a día.

Por Educar es Todo

Seguramente cuando nuestros niños son pequeños y rebeldes desearíamos que fueran más obedientes. Pero si miramos más allá de esta primera infancia, nos daríamos cuenta de que no querríamos que nuestros hijos, el día de mañana, fueran sumisos, sino que tuvieran criterio propio y decidieran conociendo o anticipando las consecuencias de sus actos. En definitiva, seguramente querríamos que nuestros hijos fueran responsables. ¿Cómo podemos fomentar la responsabilidad en nuestros hijos? El psicólogo infanto-juvenil Antonio Ortuño deja claro que “la responsabilidad se lleva muy bien con dos conceptos clave: la felicidad y la inteligencia” y nos ofrece claves para construir esa responsabilidad día a día.

¿Por qué los hijos responsables son más felices?

Si pensamos en hijos a los que les damos todo hecho, que no tienen apenas responsabilidades ni decisiones que tomar, podríamos pensar que les estamos haciendo la vida más fácil y eso les haría felices. Incluso si pensamos en niños a los que les pedimos obediencia a nuestras normas podríamos pensar que también les estamos haciendo la vida más llevadera al dejarles bien claro qué tienen que hacer, cuándo, cómo…

Pero lo cierto es que nuestros hijos quieren ser protagonistas de su propia vida, sentirse capaces, útiles y competentes. Y que, en la medida en que se sienten capaces y protagonistas, tienen una autoestima más alta. Según Eva Millet, cuando nos resistimos al muy habitual gesto de coger a nuestros hijos “les estamos diciendo: tú puedes”. Por esa regla de tres, al no fomentar que nuestros hijos se responsabilicen de su vida les estamos diciendo: “tú no puedes”, “déjame a mí, que yo sé” o “no confío en ti”.

Lo que está claro es que los hijos responsables son capaces de tomar decisiones, de asumir riesgos y de reconocer sus propios errores. En definitiva, son más autónomos. Y, como nos dice Silvia Álava, experta que también participa en nuestra plataforma, “la felicidad está muy ligada al sentimiento de capacidad. Cuando los niños no saben resolver las cosas por sí mismos, eso va en contra de su propia felicidad”.

Hijos que aprenden a tomar decisiones

Nos recuerda Antonio Ortuño que “la responsabilidad se construye de forma progresiva. A diario tenemos multitud de ocasiones para fomentarla”. Y se fomenta la responsabilidad, especialmente, dejando tomar decisiones. Porque lo cierto es que si pretendemos la obediencia (por ejemplo, que nuestro hijo nos haga caso y ordene su habitación) no dejamos al niño margen de decisión y, si no cumple lo que ordenamos, nos enfadaremos, estaremos desbordados emocionalmente… Esta escena tan típica, dice Antonio Ortuño, “es una oportunidad perdida para educar en la responsabilidad”.

¿Cómo podríamos dar la vuelta a esta situación? Podríamos dejar que nuestro hijo decidiera si recoge o no la habitación, pero controlando las consecuencias: si recoge puede ver la tele, si no recoge no podrá verla. Pero Antonio Ortuño deja muy claro que “las emociones deben ser las mismas, decida una cosa o la otra”.

Claves para educar hijos responsables

  1.  Dejar que nuestros hijos tomen decisiones y vivan las consecuencias de sus actos. Por ejemplo, si no ha cogido el almuerzo para el colegio por mucho que se lo hayamos recordado, fomenta más su responsabilidad dejar que viva la consecuencia natural de este olvido (no tiene almuerzo) que volver corriendo a casa a cogerlo y llevárselo al colegio.
  2.  Hablar de las consecuencias que pueden tener sus actos si no cumplen una norma. Por ejemplo, si en casa creemos que no pueden ver la tele hasta que ordenen el cuarto, deberíamos dejarlo claro, explicar esa norma y su consecuencia y dejar que experimenten la consecuencia si no cumplen dicha norma.
  3.  Conversar con nuestros hijos sobre sus responsabilidades y dejarles que se hagan cargo. Educar es extenuante y más aún si tenemos que hacernos cargo de una logística que nuestros hijos pueden asumir. Para liberarnos de tanto peso, podemos decir a nuestros hijos que se deben hacer cargo de preparar la mochila con los materiales y equipación que necesitan para su extraescolar, por ejemplo natación o hockey.
  4.  Permitir que resuelvan sus pequeños problemas, debatiendo con ellos sobre posibles consecuencias o repercusiones que anticipamos para apoyarles a tomar la decisión que ellos creen más acertada. Por ejemplo, si tienen una pelea con un amigo y no saben cómo actuar con el amigo al día siguiente, podríamos hablar con ellos de las posibles alternativas y apoyarles para que elijan la que más les satisfaga.
  5.  Entender que nuestro objetivo educativo ha de ser enseñarles a elegir bien y no obedecer, y menos aún en función de nuestro desborde emocional. Esta idea nos puede ayudar a rebajar la tensión (tal vez así entendamos sus retos como formas de aprender, no como afrentas personales) y a dejar de estar detrás de ellos, porque lo que queremos es que decidan ellos mismos.

FUENTE: El Periódico de Aragón

Estos son los deportes olímpicos más valorados por los padres en el desarrollo de sus hijos

Estos son los deportes olímpicos más valorados por los padres en el desarrollo de sus hijos

El fútbol y la natación, los deportes preferidos por los niños  

El deporte es cada vez más importante para los españoles, especialmente porque, además de los beneficios del ejercicio físico, transmite valores esenciales como el respeto, el trabajo en equipo, el compañerismo o la disciplina, entre otros.    En este sentido, la marca de galletas Príncipe nos descubre en su último estudio que el 98% de los padres consideran que el deporte es clave en el desarrollo cognitivo y socioemocional de sus hijos e hijas …

“Los deportes grupales son un excelente potenciador de las habilidades sociales. Los niños hacen amigos en los entrenamientos y es importante fomentar esas amistades, además de aprender a relacionarse con ellos. Los equipos deportivos son un entorno excelente para que los niños adquieran esas habilidades sociales“, puntualiza la psicóloga Silvia Álava…

Leer el artículo completo en: https://www.europapress.es/chance/lifestyle/noticia-son-deportes-olimpicos-mas-valorados-padres-desarrollo-hijos-20210805095936.html

(c) 2021 Europa Press.

¿Cómo estimular el cerebro de los niños en verano?

¿Cómo estimular el cerebro de los niños en verano? Mediante distintos juegos y técnicas se puede lograr un gran progreso en las capacidades del niño. A través de un ambiente adecuado lo padres pueden ayudar al avance de sus hijos.

Los primeros meses de vida son cruciales para el desarrollo cerebral de las personas. Es importante que los padres se preocupen por brindar un ambiente estimulante a los niños proporcionándoles las experiencias necesarias en cada etapa de su infancia. Como indica Aroa Caminero, psicóloga infantil y autora del primer capítulo del libro “El arte de educar jugando”, si los padres logran entender el funcionamiento del cerebro podrán desarrollar al máximo las capacidades del niño.

El verano es una época ideal para prestar atención al desarrollo de las capacidades de la niña o el niño.

Aunque el desarrollo de este órgano es un proceso continuo, se producen grandes avances en ciertos periodos de la etapa infantil, con momentos clave para adquirir determinadas habilidades o destrezas.

Para lograr este progreso la autora del capítulo nos ofrece estimular el cerebro de los más pequeños a través de distintas técnicas para diferentes etapas del niño. Desde el uso de portabebés, que permite al bebé comenzar a explorar y percibir el mundo desde la seguridad del contacto con sus padres, a la utilización de juegos de siempre como “Adivina adivinanza” que les ayuda a comprender mejor el lenguaje, asociar ideas y razonar de forma lógica.

“Soy una taza”.

En el libro también se ofrecen métodos para que los niños comiencen a adquirir autonomía y raciocinio junto con la estimulación del lenguaje a través de cuentos cortos, realizando juegos simples como terminar las palabras o frases de sus relatos favoritos, así como con canciones como “Soy una taza”.

Y es que el cerebro de los niños aprende mejor a través del juego. Actividades como “yo te superviso“ en el que el niño comprueba la tarea del adulto o “scattergories” donde debe escribir el mayor número de palabras que cumplan una regla, activan las bases cerebrales del placer y, al ser motivante en sí mismo, facilita el aprendizaje.

No solo eso, sino que el juego también permiten utilizar situaciones de la vida diaria como oportunidades para practicar nuevas habilidades. Porque todos los días se pone en marcha el razonamiento de los niños cuando estos desarrollan actividades cotidianas, y qué mejorar manera de razonar que divertirse jugando.

Dentro de la colección Tu Vida en Positivo

¿Estoy educando bien a mi hijo?; ¿estoy dando a mis hijos todo lo que necesitan? Estas son algunas de las preguntas de todo padre en algún momento de su vida. Para dar respuesta a estas y otras preguntas nace “El arte de educar jugando”, el octavo título de la colección “Tu vida en Positivo”, que engloba una serie de libros donde diferentes expertos de distintos sectores ofrecen consejos para ser más felices, editado por JdeJ Editores y Actitud de Comunicación.

Este libro ha sido escrito por 15 autores y profesionales de la psicología,

En concreto del ámbito infantil, especialistas en cada una de las materias que desarrollan en esta obra: Aroa Caminero Ruiz, Tatiana Fernández Marcos, Raquel Prieto Elipe, Isabel Quesada San José, Rosa del Rincón García, Bárbara Martín Martí, Lucía Boto Pérez, Sara Ríos Pérez, Nicolás Sánchez Álvarez, Gema Valenzuela Simón, Margarita Montes, Manuel Gámez-Guadix, Estíbaliz Mateos-Pérez, Carolina Cárcamo Vergara y la coordinadora de la obra, Silvia Álava Sordo.

De una forma lúdica se mejora no solo la dinámica familiar, sino que se ayuda a padres y profesores a trabajar con los niños las habilidades que los psicólogos consideran esenciales para su correcto desarrollo.

Silvia Álava, además de la coordinadora de este libro, es autora de otras obras dentro de esta colección como “Queremos Hijos Felices (de 0 a 6 años)”, o “Queremos que crezcan felices. De la infancia a la adolescencia”. Es doctora en psicología clínica y de la salud, psicóloga sanitaria y educativa, escritora y conferenciante. Combina esta actividad con la docencia universitaria, así como con la divulgación de la psicología en diversos medios de comunicación. Es la directora del área infantil Centro de Psicología Álava Reyes.

FUENTE: EnPozuelo.es

Vacaciones con niños, ¿cómo las planteamos? Entrevista para agencia EFE

¿Cómo plantear unas vacaciones con niños? ¿Cómo distribuir el tiempo libre? ¿Jugar y aprender al mismo tiempo? La doctora en Psicología Clínica y de la Salud Silvia Álava Sordo, conferenciante y escritora, expone en un artículo para EFEsalud cómo afrontar el mes de vacaciones con los más pequeños durante este segundo verano marcado por el impacto del coronavirus

Vacaciones con niños, ¿cómo lo planteamos?

por Javier Tobar

Estamos ya casi en el ecuador del ansiado verano, y para las familias que tienen hijos es una situación que no es fácil.

Primero por las dificultades para conciliar, ya que por mucho que lo intentemos las vacaciones de los adultos no se estiran tanto como para cubrir los dos meses y medio de vacaciones de los niños.

Y segundo, porque la perdida de rutinas, que en un primer momento necesitamos para poder relajarnos y no vivir
esclavos del reloj, tampoco ayuda a que los niños estén entretenidos.

Además, este verano no es un verano más. Emocionalmente ha sido un curso muy difícil, sin duda el más complicado al que se han enfrentado nuestros hijos e hijas y, si somos sinceros, también al que nosotros nos hemos enfrentado como padres y educadores.

El confinamiento y las restricciones provocadas por la pandemia Covid-19 nos han pasado factura a nivel emocional a todos, tanto a niños como adultos.

Entonces, ¿cómo podemos plantearnos este mes de vacaciones con los niños?

Dejando espacio para hablar sobre lo que hemos sentido este curso, y también sobre lo que sentimos ahora. En ocasiones, los niños necesitan tiempo para tomar distancia, y cuando están más relajados es cuando nos cuentan sus preocupaciones.

Silvia Álava Psicología
La psicóloga Silvia Álava/Foto cedida

Intentando que las pantallas no lo invadan todo. Las nuevas tecnologías tienen muchos beneficios y han llegado para quedarse, sin embargo, debemos de evitar el desplazamiento digital y que ocupen el lugar de otro tipo de ocio, como practicar deporte, estar en la playa, en la piscina, en la naturaleza, con amigos…

Procurando que se relacionen con más niños y que jueguen al aire libre. Que se puedan mover. De sobra son conocidos los beneficios del deporte para el correcto desarrollo infantil a todos los niveles

  • Cognitivos: dado que fomenta la capacidad de planificación, toma de decisiones, organización, memoria de trabajo.
  • Sociales: los niños a través de los juegos deportivos desarrollan habilidades sociales necesarias en su vida.
  • Emocionales: el deporte también les ayuda a trabajar la tolerancia a la frustración.

Dejando tiempo libre para que ellos se organicen. Cuando los niños tienen todo su día organizado y simplemente les llevamos de una actividad a otra, no les estamos dando la oportunidad de que aprendan a organizarse ellos, adquieran esa capacidad de planificación, y que sean ellos/as quienes deciden qué es lo que van a hacer, como entretenerse, a qué jugar… esto es fundamental para que puedan desarrollar la función ejecutiva, es decir ser capaces de dirigir su conducta para conseguir una meta, que tan importante es para el correcto desempeño escolar.

Y dejando que asuman las responsabilidades propias de su edad, como, por ejemplo, llevar la toalla a la piscina, recoger los juguetes y volver a llevarlos a casa…

Permitiendo que se aburran. El aburrimiento tiene muchas cosas positivas, fomenta la creatividad en los niños, les ayuda a adquirir tolerancia a frustración, a perder el miedo a estar solos con uno mismo, a aprender a entretenerse solos… Sin embargo, a los padres nos da mucho miedo que se aburran y enseguida intentamos
distraerlos, evitando que adquieran ellos esa capacidad de regulación.

Respetando sus horarios. Puede que a nosotros no nos pase nada por comer más tarde o por alterar nuestro ritmo de sueño y vigilia. Sin embargo, los niños no tienen esa capacidad para adaptarse, por lo que, aunque no nos venga bien e interfiera con nuestros planes, los horarios siempre los marcarán los más pequeños.

Los planes deben de estar ajustados a su edad. Intentando hacer actividades que no tengan en cuenta la edad ni las posibilidades de nuestros hijos, lo más probable es que terminemos todos frustrados y enfadados. Puede que lo que más nos apetezca sea ir a visitar un museo, y pasarnos allí todo el día, pero si es muy largo y no está adaptado para los niños, seguramente, se vaya a aburrir. En cambio, una visita guiada más corta es algo que un niño si que está preparado para hacer.

Actividades de investigación que mantengan activo su afán por aprender. Que estemos de vacaciones no significa que dejemos de aprender, por eso desde la psicología siempre recomendamos, que, aunque es tiempo de descanso, dediquemos tiempo, por ejemplo:

  •  Para leer, leer cosas divertidas, adaptadas a su edad y para investigar.
  • Para usar las pantallas a nuestro favor, y descubrir las cosas curiosas que suceden a nuestro alrededor… buscar información sobre esa mariposa que hemos visto en el parque, o sobre ese caminito de hormigas que encontramos en el camino, o sobre el nombre de nuestra calle…

Y luego que nos lo cuenten, por ejemplo, durante la comida o la cena, cuando toda la familia esté unida….

En definitiva, “recarguemos pilas” que es muy necesario para todos, pero despertando en ellos la curiosidad por el conocimiento de una forma abierta, distendida y divertida…

FUENTE: EFESalud

Este verano, los cuadernos de refuerzo también son digitales

Este verano, los cuadernos de refuerzo también son digitales. Las herramientas tecnológicas permiten reforzar contenidos en cualquier lugar y momento, pero también es importante dejar espacio para el descanso y las actividades de ocio al aire libre.

Por NACHO MENESES

Tras un curso difícil y en medio de un verano en el que las noticias sobre el avance de la vacunación se entremezclan con la mayor incidencia en meses, la incertidumbre y el miedo se resisten a desaparecer. Por eso, las largas vacaciones estivales aportan a millones de estudiantes un descanso merecido y muy necesitado que también suele aprovecharse para repasar o reforzar alguno de los contenidos que se aprendieron a lo largo del año: “Tenemos que pensar que el cerebro no entiende de vacaciones, de si estamos en agosto o en septiembre u octubre. El cerebro sigue aprendiendo, y por eso es importante seguir estimulándolo. Pero podemos hacerlo de una forma completamente diferente, sin necesidad de que se sienten a hacer deberes”, explica Silvia Álava, psicóloga infantil.

Aprovechar el verano

Según la experta, el verano es una época ideal para aprovechar con los niños situaciones cotidianas como ir a la compra y practicar el cálculo con los precios y las vueltas, fomentar la lectura leyendo un libro (y que luego nos lo puedan contar) o incluso ponerse a escribir sobre las cosas que han hecho a lo largo del día. Pero la transformación digital acelerada por la pandemia ha potenciado y transformado también otros recursos como los tradicionales cuadernos de refuerzo estivales, incorporando herramientas como la gamificación para aumentar la motivación y el interés de niños y jóvenes a la hora de dedicarle tiempo al estudio. No en vano, el informe anual de Qustodio 2020 sobre los hábitos digitales de los menores destacó que el uso de aplicaciones educativas aumentó un 54 % a lo largo del año, algo especialmente relevante si se tiene en cuenta que España fue el país donde más creció el uso de estas herramientas durante la pandemia.

Para Fran García Ferrández, profesor de Inglés de Secundaria en Alicante, “durante las vacaciones de verano, es importante que los alumnos no desconecten por completo del ambiente escolar. Sería interesante reforzar aquellas materias en las que el resultado puede ser mejorable, así como trabajar la escritura, la comprensión lectora y los idiomas” sin descuidar el aspecto lúdico, como señala Silvia Álava: “Si elegimos cuadernos, que sean cuadernos que puedan llamarles la atención y que sean divertidos; que no los vean como una carga añadida, porque lo último que queremos es que se desmotiven”.

¿Qué aportan los cuadernos digitales?

En unas circunstancias como las actuales, la tecnología brinda no solo la oportunidad de seguir aprendiendo en cualquier lugar y momento, sino también el hacerlo de una forma lúdica y motivadora. “Uno de los resultados que ha originado la pandemia es que ha acelerado nuestro conocimiento de qué funciona en la educación digital y cómo aprovecharlo para optimizar el aprendizaje”, señala Eilert Hanoa, CEO de Kahoot!. Por eso, desde la popular plataforma de aprendizaje se señalan varias ventajas:

  • Aprendizaje en cualquier lugar. Es fácil que, durante estas fechas, la familia se encuentre lejos de su lugar habitual de estudio o trabajo, por lo que las apps educativas posibilitan el dedicar un rato de estudio ya sea en la playa, en la piscina, en el hotel o durante un viaje en coche.
  • Mayor motivación. Los juegos interactivos, los retos digitales o las actividades online suelen resultar más motivadoras y llamativas, ya que presentan desafíos y permiten la competición entre amigos.
  • Interacción social. Las apps educativas hacen posible que los amigos y compañeros sigan en contacto e incluso interactúen y compartan actividades de aprendizaje en grupos o por videollamada.

Ahora bien, ¿qué herramientas es recomendable utilizar, y cuánto tiempo cada día? “Depende mucho del niño o niña, de la edad que tenga y de la velocidad a la que lea, escriba… Más que especificar un tiempo, sería mejor hacerlo por objetivos. Es bueno que desde pequeños les acostumbremos a marcar un objetivo, y que lo importante sea conseguirlo, no estar 45 minutos o una hora con ello”, afirma Álava. “Y tampoco es lo mismo un niño que ha terminado bien un curso que otro que necesita reforzar algo o que tiene dificultades específicas de aprendizaje”. El día da para muchas horas y muchas cosas, explica, aunque también depende de si los padres están o no trabajando y de sus posibilidades de conciliación, “porque una cosa es lo que recomendemos los psicólogos, y otra lo que realmente se pueda hacer”.

“Si nos ponemos en un entorno ideal, en el que no tenemos de estar pendientes de cómo conciliar, lo ideal sería desayunar y descansar un rato, antes de ponerse a hacer estas actividades, de manera que se dejen hechas desde por la mañana y tengamos tiempo libre para el resto, para nuestra recompensa”, añade la experta. Una rápida búsqueda por Internet nos revela una amplia gama de opciones según los aspectos que quieran reforzarse: la lectura, la escritura, el cálculo matemático, los idiomas… Por eso, desde EL PAÍS queremos presentaros nuestra propia selección de apps educativas para este verano:

  • iCuadernos. Los tradicionales cuadernos Rubio se han transformado en herramientas digitales para que los niños aprendan jugandolectoescritura, matemáticas o ejercicios de refuerzo de la psicomotricidad fina desde su tablet.
  • Smartick. Una app española que ofrece distintos packs para afianzar las matemáticas y la lectura, en función de las necesidades de cada niño y gracias al uso de la Inteligencia Artificial. Los padres reciben, además, información instantánea por correo electrónico de las sesiones que completan sus hijos.
  • Kahoot! ofrece tres juegos distintos: para los más pequeños (entre tres y ocho años), Poio les ayuda a aprender a leer jugando; DragonBox para aprender Matemáticas y Drops para cultivar más de 41 idiomas a través de juegos visuales y divertidos.
  • Academons. Una completa app educativa para alumnos de cualquier curso de Primaria, con la que pueden aprender Lengua, Inglés, Ciencias Naturales y Sociales. Al estilo de Pokemon Go, los niños verán como las distintas criaturas presentes en Academons van evolucionando y adquiriendo nuevas habilidades con cada juego resuelto.
  • Lingokids.Una app con cientos de juegos para familiarizarse con el vocabulario en inglés desde edades tempranas.

La importancia de la salud emocional

A punto de cumplir un año y medio de pandemia, e independientemente del refuerzo escolar que escojamos para nuestros hijos, el descanso estival nos brinda la ocasión perfecta “para priorizar la salud emocional de la familia, hablar sobre lo que hemos sentido y cómo estamos. Estamos viendo que la salud de los niños y los adolescentes está muy afectada, y el juego es un vehículo ideal para crear un clima de confianza y que los menores expresen lo que sienten”, apunta Álava. Por eso, y después de tantos meses con restricciones, es recomendable aprovechar al máximo las oportunidades de hacer actividades al aire libre o deportivas, ya que, como recuerda Álava, el deporte está también relacionado con el aprendizaje y el desarrollo de las capacidades ejecutivas, de planificación y organización. Lingokids, por su parte, aporta unas pocas sugerencias:

  • Actividades al aire libre en contacto con la naturaleza, jugando con amigos o en la plaza del pueblo; correr, saltar, hacer guerras de agua o ir en bici; y hacer senderismo o ir a la playa o a la piscina con la familia son algunas de las muchas posibilidades a nuestro alcance.
  • Introducirlos a las tareas “de los mayores”, de forma lúdica y adaptada a su edad. Enseñarles a hacer su cama, dejarles que participen en la preparación de la comida o la cena, recoger la ropa, poner la mesa…
  • Reinventar los juegos en familia, usando cualquier espacio abierto: el escondite, el pañuelo, la gallinita ciega, las carreras de sacos o con un huevo y una cuchara, morder una manzana sumergida en agua…
  • Sacarle partido a las sobremesas, que son el momento ideal para echarse una siesta, leer un libro que ellos hayan elegido expresamente o incluso jugar a la tablet por un tiempo razonable, sin dejar que se enganchen y nunca cerca de la hora de acostarse, para que no interfieran con su rutina de sueño.

FUENTE: Diario El País

Beneficios de la amistad y cómo hacer y mantener la amistad. Día Mundial de la Amistad

En este vídeo os hablamos de los beneficios de la amistad y cómo hacer y mantener la amistad:

¿Sabías que la cantidad y calidad de nuestras amistades influyen más en nuestra felicidad que la cantidad de dinero que tengamos en nuestra cuenta bancaria? Cultiva tus amistades de forma proactiva, poniendo en práctica estos consejos:

  • Dedícale tiempo.
  • Comparte información útil y relevante.
  • Utiliza la escucha activa.
  • Muestra respeto…
  • Y otros más que podrás encontrar a lo largo del vídeo.

El 98% de los padres considera que el deporte es clave en el desarrollo cognitivo y socioemocional de sus hijos, según un estudio

El 98% de los padres considera que el deporte es clave en el desarrollo cognitivo y socioemocional de sus hijos, según un estudio

Los datos del “Estudio sobre la relación entre el deporte y el desarrollo cognitivo, social y emocional de los niños” realizado por gallegas Príncipe en colaboración con la psicóloga Silvia Álava e Ipsos revelan que la mayoría de los padres encuestados es consciente de los beneficios del deporte. Casi la totalidad (98%) consideran que es clave en el desarrollo cognitivo y socioemocional de sus hijos y, por tanto, fomentan su práctica.

En España, los niños y niñas dedican más tiempo a practicar alguna actividad física que a las pantallas con fines recreativos (un promedio de 9 horas semanales frente a 7,5). Así, la práctica deportiva es mayor entre los más pequeños (4-6 años) y va disminuyendo con la edad. 

Sigue leyendo el artículo en ABC.es

¿Era mejor la educación que recibieron generaciones pasadas o la actual? Entrevista con Universidad de Padres

Os adjuntamos un extracto de la entrevista realizada para Universidad de Padres, un referente de escuela de familias, donde hablamos sobre la buena o mala educación que reciben hoy en día los jóvenes adolescentes, apareciendo de forma recurrente la pregunta ¿Era mejor la educación que recibieron generaciones pasadas como nuestros padres o abuelos?

Con los últimos acontecimientos acaecidos durante esta pandemia (con los jóvenes de protagonistas) hemos querido invitar al blog a Silvia Álava, psicóloga sanitaria y educativa, y colaboradora recurrente de up!Family, para darle un enfoque ponderado al debate.

☑️ Viendo el suceso ocurrido en Mallorca con el viaje de fin de estudios de cientos de jóvenes y el macrobrote que ha supuesto tal evento, se están alzando muchas voces críticas sobre la permisividad de los padres con sus hijos por dejarles ir a un viaje multitudinario sin estar vacunados y sin, aparentemente, reparar en que todavía estamos en peligro por pandemia. Se le llama «hiperpaternidad», el darle todo y consentirle todo a los hijos.

¿Estás de acuerdo?

Los psicólogos decimos que uno de los mayores errores que se cometen hoy es que hay una educación sobreprotectora, un estilo de educación más permisivo que se le llama de muchas formas ( “hiperpaternidad” o “padres helicópteros”). Vamos viendo que no estamos preparando a los jóvenes para la vida que realmente van a tener, cuando se lo estamos poniendo todo muy fácil, se lo damos todo muy hecho, como si les dijéramos “no hagas nada ahora que ya sufrirás más adelante, ya lo hago yo por ti”. Van a desarrollar menos competencias emocionales. No van a ser más felices porque les hagamos las cosas, como por ejemplo llevarles la mochila o enterarnos de sus deberes por el grupo de whatsapp de padres. De este modo van a desarrollar menos habilidades, menos tolerancia a la frustración.

No se trata de frustrarles gratuitamente, pero sí hay que permitir que experimenten esas pequeñas frustraciones típicas de la edad, y lo que tenemos que hacer es darle las herramientas para que las puedan gestionar.

En relación a los viajes de fin de curso, aunque es entendible las ganas que tienen tras un curso difícil y atípico, no nos debemos olvidar que seguimos en una pandemia y debemos actuar en consecuencia.

☑️ Por sucesos como el de Mallorca, ¿Notas que los padres y madres actualmente están menos preparados para la paternidad que hace unas décadas (padre y madre trabajan muchas horas, estrés laboral y familiar, menos atención a la crianza y al crecimiento de los hijos)?

No es que los padres estén menos preparados para la educación que en épocas pasadas, sino que por la sobrecarga laboral, muchas horas fuera de casa, mucho estrés familiar, estrés laboral, pues se sienten culpables porque no llegan a todo. Creen que no les dan todo lo que podrían. Que los hijos están viviendo una infancia, y los adolescentes una adolescencia, anormal por la pandemia. Esta culpabilidad tendemos a querer compensarla con regalos, con más tiempo con los videojuegos, con «no decirles que no a cosas porque tal y como estamos no quiero enfrentamientos«. Entonces, la culpabilidad nos lleva por un mal camino porque les consentimos cosas que no serían lo más aconsejable.

No es que se estén menos preparados, al contrario. Contamos con la generación de padres más preparada en cuestión de educación superior, pero lo que pasa es que en ocasiones la culpa no nos hace tomar buenas decisiones y no todo los padres tienen, es verdad, el mismo nivel de educación a la hora de tomar las decisiones para sus hijos.

☑️ Hoy en día, gracias a las nuevas tecnologías, los recursos educativos de apoyo para padres y madres en la crianza de sus hijos son abundantes y de fuentes de contrastada reputación.

Como colaboradora de UP y acreditada divulgadora y conferenciante, ¿Consideras que los padres actuales necesitan más que nunca estos recursos extra y formaciones específicas para desempeñar una crianza efectiva?

Los padres necesitan más que nunca recursos de formación para llevar a cabo una crianza efectiva. No existen leyes universales sobre la educación en plan “esto es lo que hay que hacer siempre en estos casos”. No. Nadie te va a decir qué es bueno o malo para tu hija o hijo. Tú mejor que nadie lo sabes.

Hay que formarse e informarse muy bien de las cosas avaladas por la ciencia. En educación, todo el mundo opina. Es posible que lo que a unos padres les ha valido, a nosotros no nos funcione igual. Me estoy perdiendo una info necesaria para entender a mi hijo o hija, por eso es necesario contar con profesionales de la educación que nos digan cuál es la mejor forma de educar para cada niño, atendiendo a sus necesidades, a su personalidad, a su problemática, para a partir de ahí contar con técnicas con herramientas, con recursos, entendiendo que hay que hacer una educación no solo basada en lo formal (sacar buenas notas por ejemplo), sino también en la parte emocional. Cómo validar las emociones, cómo enseñarles a regular las emociones… Todo eso es más necesario que nunca con toda esta situación de la pandemia que estamos viviendo, que hace que todos estemos fuera de nuestra ventana de tolerancia a la frustración que hace que estemos especialmente irritables e irascibles.

☑️ ¿Hasta qué punto la educación que reciben los jóvenes, tanto en casa como en el hogar, influye en su comportamiento (bueno o malo)?

Influye todo: la educación que reciben los jóvenes, lo que han visto, su personalidad (compendio del temperamento y el ambiente donde hemos vivido). No podemos echar la culpa de lo que pasa con los jóvenes a los padres y a la educación, sino que hay que valorar cada caso. Los jóvenes que salen en los medios son aquellos que no están cumpliendo las medidas de seguridad, que están haciendo botellones, los que viajan masivamente tras los exámenes… Pero la gran mayoría están siendo muy responsables, incluso muchos participan en voluntariados para ayudar a los demás. No quieren salir mucho de casa o lo hacen cumpliendo las medidas de seguridad porque piensan en sus mayores, en sus seres queridos y en los demás.

Mucho cuidado por tanto en caer en qué mal está la educación, qué mal lo hemos hecho, porque no. Hay muchos otras variables que no controlamos, como las circunstancias que rodean a cada uno, su personalidad. Todo eso no lo estamos controlando, pero habría que incidir especialmente en la cantidad de jóvenes que lo están haciendo fantásticamente bien y no son los que salen en los medios.

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Si queremos que no sean tan manipulables hay que fomentar el sentido crítico. Y hacerlo desde que son pequeños, para que tomen decisiones según sus emociones, y obviamente aquellas decisiones acordes a su edad.

Lee la entrevista completa en Universidad de Padres

Día de los abuelos: Gracias por todo!

Día de los abuelos

«Los abuelos para los nietos son figuras de referencia, fuente de cariño, ternura, mimos, pero también de experiencia.» Gracias por ser un modelo a seguir y por transmitir a las nuevas generaciones vuestros valores y enseñanzas.

#DiaDeLosAbuelos

Lo que la piel dice de tu salud mental

Lo que la piel dice de tu salud mental: cómo detectar que algo va mal y productos que te irán bien

POR MARÍA GALÁN para Status of Empire

La piel es el escudo protector que nos separa del mundo que nos rodea. Es el órgano al que normalmente no prestamos la atención necesaria, pero que mejor refleja nuestra salud mental y nuestro interior.

Decía Cicerón que los ojos son el espejo del alma. Sin embargo, para Claudia Hernández Rosa, dermatóloga y directora del equipo Dermalat, la piel es el verdadero reflejo del alma. Tiene cierto sentido pues, si nos fijamos en nuestro día a día, nuestras mejillas se sonrojan cuando sentimos vergüenza o rabia. Incluso la piel de gallina recorre toda nuestra dermis cuando sentimos miedo, frío o estupor.

La piel es muy sensible a nuestro estado de ánimo, a las emociones y a nuestra salud mental

La piel es un órgano. De hecho, es el más grande del cuerpo, y como tal, es muy sensible a nuestro estado de ánimo, a las emociones que sentimos y, en definitiva, a nuestra salud mental. Por tanto, todo aquello que no expresamos o que negamos, se somatiza a través de la piel, es decir, que nuestra piel convierte nuestros problemas psicológicos en síntomas físicos que afectan a nuestro cuerpo.

Algunos de los síntomas más frecuentes que pueden afectar a nuestro exterior son la ansiedad o el estrés. La piel lo suele reflejar, tal y como indica la Doctora Hernández Rosa, “a través de la aparición acelerada de arrugas y surcos, bolsas y ojeras pronunciadas, sequedad y rojeces”. Aunque también tiene efectos negativos en el crecimiento del pelo, “acelerando prematuramente su caída”, explica la dermatóloga.

“Nos preocupa mucho la piel, pero no la podemos cuidar únicamente desde el exterior”

Según la Sociedad Española de Medicina Estética, casi un 36% de la población española recurre a los servicios de medicina estética. Sin embargo, cada vez más revistas, como Forbes, comienzan a hacer un llamamiento hacia la belleza integral, es decir, “una belleza que va más allá del aspecto físico”. Y es que, tal y como nos cuenta Silvia Álava, Doctora y licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid, “nos preocupa mucho la estética y la piel, pero no la podemos cuidar únicamente desde el exterior”.

Hay problemas cutáneos que aparecen y que, con una consulta adecuada con un especialista dermatólogo, pueden desaparecer. Sin embargo, cuando estos problemas tienen que ver con trastornos del estado de ánimo, “el tratamiento debe ser combinado entre psicólogo y dermatólogo”, explica Silvia Álava. Un problema cutáneo no podrá solucionarse cuando hay detrás problemas relacionados con la salud mental. Dejando esto claro y siendo plenamente conscientes de que la atención especialista es básica, hay ciertos signos que refleja nuestra piel que, si son temporales y básicos, les pueden ir bien ciertos productos. Nagore Arteaga, licenciada en Farmacia, nos descubre algunos de ellos.

“La piel funciona como un escudo protector frente a un mundo al que estamos expuestos”

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En cualquier caso, Silvia Álava se mantiene firme en su alegato. “Cuando nos miremos en el espejo, debemos perder el miedo a hacernos esa mirada interior que explique cómo nos estamos sintiendo”, explica la profesional. La salud no requiere solamente vernos bien por fuera, sino que esa imagen exterior debe ser reflejo de nuestro interior, incluso si este reflejo es negativo. No pasa nada por estar un poco más triste o irritable. Lo importante es siempre que “el problema lo tengamos nosotros y no que el problema se haga cargo de nosotros”, explica Carolina Blanco Carmona, Psicóloga de la nutrición y Cosmetóloga.

Para ello, no vale únicamente con aplicar los productos que hemos mencionado. La ayuda de un dermatólogo y de un psicólogo, en el caso de que tu piel se esté viendo afectada por tu salud mental, será la solución al problema.

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