TÚinnovas, nuevos proyectos en marcha

El curso comienza en TÚinnovas, como en los “coles”, con cambios, nuevos compañeros y nuevos objetivos. Nos toca presentar la incorporación de Silvia Álava Sordo al equipo; ello supone una gran alegría porque la psicología en manos de una persona tan honesta, generosa y enérgica es la fórmula que, cada vez más, necesitamos. La conocida cara de Silvia, por sus constantes apariciones en Medios se nos hará aún más cercana en las actividades que compartiremos desde este curso.

Para comenzar, le hacemos una pequeña entrevista:

1.- Vivimos en momentos de recesión lenta pero paulatina del covid y me gustaría pedirte un consejo diferente para cada uno de estos sectores: Profesorado – Alumnado – Familias.

La pandemia por la COVID-19, nos ha pasado factura a todos, niños, adolescentes y adultos, y el coste emocional ha sido muy elevado. No podemos obviar algo así y es importante conocer su efecto para, a partir de ahí, intentar paliarlo.

Sabemos que las situaciones traumáticas no se reducen a los accidentes o a las catástrofes naturales. Cualquier vivencia con un alto impacto emocional puede convertirse en traumática, si no somos capaces de “digerirla”. Es decir, cuando lo que nos ocurre tiene tal intensidad emocional que no podemos procesarla de forma racional, como un evento más de nuestra memoria, y se queda grabado como un trauma en nuestra mente. Por eso, desde que se inició la pandemia los psicólogos insistimos tanto en ventilar las emociones, en dejar espacio para poder decir cómo nos sentimos, aquello que nos esta pasando… Para ello os recomendamos:

  1. A los profesores: entender que las emociones están presentes en el aprendizaje, y que pueden beneficiarlo o entorpecerlo. Que poniendo las emociones a nuestro favor la dinámica del aula funcionará mejor y los alumnos aprenderán más. Por tanto, atendamos a esas señales de nuestros alumnos que indican que necesitan ayuda. No se trata de hacer terapia en clase, pero sí que sientan que nos importan ellos como personas, no sólo sus notas.
  2. A los alumnos: sabemos que el año pasado no fue un curso más, que fue muy complicado a muchos niveles, por tanto, este año es normal que algunos temores y preocupaciones sigan presentes. Perder el miedo a pedir ayuda. Si lo estás pasando mal, o tienes que afrontarlo todo tú solo o tú sola, hay muchas personas y profesionales dispuestos a ayudar. Y no olvidemos ser empáticos, no juzguemos gratuitamente a los compañeros, no sabemos qué les ha ocurrido, cuáles son sus circunstancias… pongámonos en su lugar, entendiendo sus motivos y no juzgando sus emociones.
  3. A las familias: crear un clima de confianza donde podamos expresar nuestros sentimientos sin temor a ser juzgados. Esto necesita de un tiempo y de un espacio. No es algo que se pueda despachar de forma rápida a la salida del colegio o del instituto. Quizás podemos establecer cenar todos juntos, sin dispositivos electrónicos que nos distraigan, para poder comentar cómo nos sentimos.

2.- En lo referente a tu experiencia como psicóloga educativa, ¿qué estrategias le recomendarías desarrollar al profesorado para poder afrontar su labor diaria, preservando su salud física y mental?

 En estos momentos mi consejo a todos los docentes es que se cuiden mucho y bien. Sabemos que durante el confinamiento trabajaron muchísimo, algunos con pocos medios y poca formación. Que el curso pasado, si salieron las cosas adelante, fue gracias a su empeño y a su dedicación. Cuidáis de los alumnos, muchas veces a costa de olvidaros de vosotros mismos.

Paremos un segundo y reflexionemos ¿Cuántas veces sacamos las fuerzas de donde ya no nos quedan, por seguir cuidando a los demás? En ningún momento se trata de dejar de cuidar a los alumnos, sino de que no te olvides de ti mismo/a. Que reserves, aunque sean unos minutos cada día para poder estar contigo y contemplar lo que sientes y lo que necesitas. Negar las emociones no suele ser una buena idea. Las emociones actúan como mensajeras de información importante para nosotros. Obviándolas sólo conseguiremos que terminen apareciendo de otra forma (somátizándolas). No obstante, más peligroso aún que negar nuestras emociones, es negar nuestras necesidades. Todos necesitamos descansar y no siempre lo hacemos. Por tanto, llega el momento de aprender a escuchar qué es lo que necesitamos.

3.- ¿Nos podrías poner ejemplos concretos, sobre diferentes situaciones habituales, de hasta dónde puede intentar ayudar un profesor a un niño con problemas en su aula y dónde está la línea para derivar a otra persona especialista?

 Un profesor es mucho más que un trasmisor de aprendizajes. Es una figura de referencia para los alumnos, un adulto que los conoce, los entiende y puede llegar a ser una figura importante en su vida. Los alumnos necesitan ser vistos por sus profesores, sentir que son importantes para ellos, y también saber que pueden contar con ellos si tienen problemas. Por tanto, es necesario que validemos sus emociones, que les mostremos nuestra comprensión, nuestro apoyo, y cuando sintamos que ese niño o esa niña necesita algo más que no le podemos dar, ya sea por falta de tiempo, o de conocimiento, o porque detectemos que puede tener un problema, será el momento de que le/la podamos remitir al especialista.

4.- Eres autora de una tesis, bastante reciente, sobre el TDA-H. ¿Podrías ofrecernos algunas de las conclusiones más relevantes sobre el trastorno o sobre sus implicaciones educativas?

Es complicado resumir una tesis doctoral en pocas líneas, no obstante, lo vamos a intentar. Los problemas de aprendizaje en los niños son mucho más comunes de lo que en un primer momento imaginamos y sus consecuencias, tienen un efecto más allá del fracaso escolar, dado que afectan a la autoestima y seguridad de los niños y pueden acarrear problemas emocionales.

El 20% de los niños en edad escolar presentan problemas de aprendizaje. Entre un 5% y un 10% presentan un trastorno específico del aprendizaje, y entre un 5% y 10% un trastorno por déficit de atención. Si no son correctamente diagnosticados y tratados puede conllevar un fracaso escolar. El objetivo de mi tesis doctoral era conocer el perfil del TDAH y del Trastornos de aprendizaje (TA) para poder realizar una evaluación diferencial, dado que el tratamiento y las estrategias de intervención son diferentes. Por eso en mi tesis doctoral realizamos varios estudios con 518 niños con problemas de aprendizaje, de los cuales 255 presentaban TDAH y 263 un trastorno de aprendizaje.

Para ello comparamos las diferencias en el perfil intelectual entre los niños con TDAH y TA con la escala de inteligencia WISC-IV, y las diferencias en los procesos atencionales, tanto en la atención sostenida, como selectiva. Conocer los procesos implicados y dónde están las dificultades específicas de cada grupo, permite mejorar el diagnóstico diferencial y sobre todo, atender a las necesidades de cada grupo para elaborar programas específicos, como las adaptaciones curriculares para compensar dificultades específicas, o por ejemplo, en el caso de los TDAH, la baja velocidad de procesamiento o las dificultades en los procesos que requieren el uso de la memoria de trabajo; y sobre todo a nivel individual. Conocer los puntos fuertes y débiles de cada alumno nos permitirá aprovechar todo su potencial, dado que de esta forma podremos ayudarle en las áreas donde tenga dificultades, compensando con aquellos procesos donde tiene una mayor facilidad.

 Como conclusiones del estudio hallamos, que:

  • El TA y el TDAH no tiene relación con la medida de inteligencia global CIT.
  • A igualdad de inteligencia, los sujetos con TDAH procesan la información de forma más lenta que los sujetos con TA.
  • El problema de los TDAH parece residir en el control temporal, fallan cuando ellos tienen que gestionar su tiempo, no cuando los tiempos vienen predeterminados por la tarea.
  • Los TDAH tienen dificultades en las tareas que requieren el uso de la Memoria de Trabajo.
  • Los sujetos con TDAH tienen dificultades tanto en la atención selectiva como sostenida.
  • El origen de las dificultades académicas es distinto: los niños con TDAH tienen una escasa capacidad para inhibir estímulos y cambiar su foco atencional, y los sujetos con TA no tienen problemas de atención (Preston et al., 2009).

Respecto a la evaluación de las dificultades de aprendizaje:

  • Las diferencias entre el TDAH y el TA se pueden predecir usando pruebas tanto de atención sostenida como de atención selectiva.
  • Es necesario utilizar medidas de ambos tipos en la evaluación clínica.
  • El WISC-IV podría ser de utilidad para hacer un diagnóstico diferencial entre los niños con TDAH y los niños con dificultades de aprendizaje.
  • El WISC-IV, el CTP-II, el Caras y el d2 podrían ser de utilidad a la hora de realizar un diagnóstico diferencial entre el TDAH y el TA, además de ayudar a planificar una intervención individualizada y ajustada para cada sujeto.

FUENTE: tuinnovas.com

Jugar es parte inherente de la infancia. Los juegos tradicionales vs. tecnológicos 🎲 Riesgos de que los niños NO jueguen a juegos clásicos

Jugar es parte inherente de la infancia. Los juegos representan el mundo entero para los niños y aprender de las cosas a su alrededor, dan sus primeros pasos en la interacción con los demás y estimulan sus funciones cognitivas. Hoy en día, los juegos tecnológicos (videojuegos, juguetes electrónicos, etc.) están ganando el terreno a los juegos clásicos. Pero, hay una serie de riesgos asociados al desarrollo de los niños de que estos ya no jueguen a juegos tradicionales de siempre.

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La familia y la escuela, claves para educar a los niños en el valor del respeto y la igualdad. En Hola.com

Se trata de un proceso que implica luchar contra un sinfín de estereotipos y mensajes contradictorios, transmitiéndoles que todos tenemos los mismos derechos, fomentando su personalidad y su capacidad crítica para que sepan decidir qué es justo y qué no lo es.

ara conseguir una igualdad real en el futuro, es importante educar en el respeto a las personas desde que son pequeños. Una tarea que es, tanto de la escuela como de la familia. Ambas son clave. En los últimos años, es cierto que hemos intentado avanzar bastante en la igualdad de género, pero ni debemos dejar de hacerlo ni olvidarnos de que la igualdad va mucho más allá de conseguir que la sociedad ofrezca lo mismo a los hombres que a las mujeres. Todos somos diferentes, en muchos aspectos, por lo que es importante enseñar desde la infancia el simple derecho de todos a crecer en igualdad.

Para que este cambio sea profundo, la psicóloga infantil Silvia Álava Sordo, autora de varios libros sobre educación y desarrollo infantil, además de miembro de la mesa de expertos de la iniciativa del Día del Niño y de la Niña impulsado por la Fundación Crecer Jugando, “es vital educar en igualdad durante la infancia, darles ejemplo y prestar atención a cada gesto o palabra, poniendo en práctica una educación con menos estereotipos y discriminación”. Por su parte, Belén Llorente, autora del libro Lo que nos hace únicos (Astronave), nos dice que “educar en igualdad es transmitir a nuestros hijos que todos tenemos los mismos derechos sociales y laborales, aceptando su individualidad, fomentando su personalidad y su capacidad crítica para que puedan decidir qué es justo y qué no lo es”.

Un cambio que, para ambas, “supone tener que pelear contra muchos estereotipos creados y mensajes contradictorios que nuestros hijos reciben tanto de sus diferentes círculos sociales como a través de los medios de comunicación”, nos cuenta Belén Llorente. A las dos les hemos preguntado cómo podemos conseguirlo desde casa y qué debemos pedirle a las escuelas para conseguirlo.

Trabajar en la igualdad desde la Educación Infantil

Todos los estudios e investigación al respecto viene a decirnos lo mismo. Las ideas culturales sobre la desigualdades, en particular, de género, se adquieren a edades muy tempranas y estas nociones estereotipadas afectan a los más pequeños. Silvia Álava nos explica que “ya desde el momento en el que nace, todos los niños y niñas inician el proceso de desarrollo de la identidad de género, algo que les acompañará toda la vida”. Es más, “cuando la madre está embarazada, ya tiene proyecciones diferentes en función de si su bebé es niño o de si es niña”.

Sin darnos cuenta, en casa, “ya les metemos ideas prefijadas, no en nosotros, sino a nivel de la sociedad”, nos dice. De todo esto, “el niño no se da cuenta hasta que, más o menos, cumple unos 5 años”. Sin embargo, “a los 3 o 4 años, él o ella ya empieza a construir activamente su identidad de género y, además, observan cómo los demás están construyendo la suya”. Y eso se lo llevan al colegio.

A nivel académico, esta percepción de la desigualdad aparece cuando llegan a Educación Primaria. A través de los datos, podemos extraer, nos cuenta la psicóloga, “estadísticas significativas de que, muy en general, las niñas puntúan más alto en las pruebas que tienen que ver con el lenguaje, mientras que los niños lo hacen en las de ciencias. Y ellos no siempre puntúan igual de alto que las chicas, pero tienen ya la percepción de que, por algo, son mejores”. No tienen, nos cuenta, “una percepción de que son más inteligentes, simplemente, más brillantes, aunque no sea cierto”.

Un dato, nos recalca, estadístico, al que se suma que las niñas, a esta edad de los 6 o 7 años, “empiezan a tener un menor autoconcepto, es decir, si fallan en un examen, ellas no son listas, no lo llevaban bien preparado y la culpa es suya; tienen un mayor control internos”. Sin embargo, los niños, buscan siempre factores externos, “si he fallado en un examen es porque el profesor me tenía manía o el examen era demasiado difícil”.

Estas cuestiones, como hemos dicho, son intrínsecas y, por eso, estamos obligados a trabajar la igualdad desde la escuela como un pilar básico (el otro es la familia). Y hacerlo desde la Educación Infantil, para prevenir situaciones de discriminación sexista en el futuro, con estrategias y metodologías educativas directas e indirectas, además de apoyarse mucho en la observación. Y poniendo las desigualdades en positivo.

Para ello, es importante que, en el colegio, por ejemplo:

  • “Los niños y niñas sean conscientes de que las desigualdades existen”, pero que tienen su valor.
  • Dar referentes de todo tipo, tanto a ellas como a ellos. Así, debemos dar más visibilidad, por ejemplo, a las mujeres en la ciencia o en carreras más físicas, pero, nos dice la psicóloga, “los niños también tienen que tener otros roles minoritarios que también son para ellos, igual que para ellas, como son las profesiones de enfermería o magisterio”. Si no es así, la percepción seguirá siendo que “ellas tienen que hacer siempre más por conseguir algo”.
  • Educar en la empatía, “en qué le puede estar pasando a mi compañero o compañera si no le valoro, si le discrimino”.

Belén Llorente, por su parte, asegura que también importa el lenguaje que utilizamos para ello, pues “el mensaje debería ser algo diferente”. Y no le damos importancia o no nos damos cuenta de ello. Como nos explica, “no es adecuado transmitir a los niños que todos somos completamente iguales, porque no es cierto. Lo que tenemos que hacer es visibilizar y normalizar todo tipo de cuerpos, todo tipo de talentos, aceptándose y queriéndose, respetando esa diversidad”. Los niños, asegura, “están preparados para trabajar estos conceptos desde bien pequeños”.

Al igual que Silvia Álava, ella opina que “somos los padres los que debemos saber qué mensajes hay que trabajar y “nuestra manera de hablar, tanto de nosotros mismos como de otras personas, tienen su impacto”. Pero no se trata solo de un “lenguaje inclusivo”, en eso coincide con Silvia Álava, “eso es solo la punta del iceberg. Hay que rectificar muchas cosas desde la educación”.

¿Cómo puedo fomentar la igualdad en casa?

La educación y el ejemplo que nuestros hijos reciben en casa va a determinar, tanto su comportamiento, como sus creencias y la forma que tendrán de relacionarse con los demás cuando sean personas adultas. Y, nos cuenta la psicóloga, “los niños aprenden por modelado, copian lo que los padres hacemos en casa”. Por lo que, hablando en términos prácticos:

  • No perpetuar los roles y comportamientos sexistas, ni con actos ni con lenguaje. Para ello, muchas veces, tenemos que desprendernos de algunas cosas que aprendimos en nuestra infancia, como que “mamá siempre hace la comida”.
  • Repartir las tareas del hogar y responsabilidades entre todos los miembros de la familia. Tenemos que dar a los más pequeños deberes en casa, de acuerdo a su edad, sin hacer otra diferencia. La psicóloga habla de “corresponsabilidad de todos, sin distinción, y un trabajo en equipo. Mamá no tiene suerte porque la estamos ayudando. Mamá no cuida de papá, se cuidan mutuamente”.
  • Hay que aceptar también la individualidad de cada niño o niña con sus características particulares, favoreciendo que sean ellos mismos quienes tomen decisiones, apoyando el desarrollo de sus talentos y preferencias.
  • Tenemos que compartir la información, tanto la que reciben ellos del colegio como la que vemos en la televisión y demás medios de comunicación. Tenemos que trabajar el espíritu crítico. La psicóloga los llama “espacios de reflexión en los que exista libertad para hablar”.
  • Los juguetes, sin duda, nada sexistas. Es decir, las muñecas no son solo para las niñas y los camiones para los niños. Los juegos son un medio más de educar en valores. Deben ser elegidos, nos cuenta la psicóloga, “por ellos mismos, al igual que, por ejemplo, la ropa”.

En casa, sobre todo, “lo que nos falta es el conocimiento, el darnos cuenta de lo que estamos haciendo”. Es una herramienta esencial que debemos buscar, además, por supuesto, “de que tienen que existir más políticas generales en pro de esta igualdad y facilitar, de una vez por todas, la conciliación laboral porque, de no ser así, las mujeres siempre van a llevar la carga de la renuncia, de quedarse ellas en casa”. Tenemos que saber que los padres “somos los agentes del cambio”.

FUENTE: Hola.com

Cómo sustituir castigos por consecuencias: 6 ejemplos prácticos

Os dejamos con algunos ejemplos prácticos donde podemos sustituir un castigo desproporcionado por un consecuencia lógica.

Por Alicia Mendoza

Cada vez más, padres y madres apuestan por una crianza sin castigos. Se suele pensar que este tipo de educación está libre de normas, de límites y de consecuencias. No es así. Los actos que cometen tanto los niños como los adultos conllevan ciertas consecuencias.

El objetivo de aplicar consecuencias ante sus actos no es hacerles sentir mal, ni imponer una pena desproporcionada e ilógica como hace el castigo, sino que el objetivo es hacerles entender poco a poco que sus actos siempre tienen consecuencias sobre los demás. Las consecuencias buscan un aprendizaje, los castigos son solo punitivos.

Como ya te contábamos en este artículolas consecuencias pueden diferenciarse en naturales o en lógicas. Las naturales son aquellas que suceden por una causa-efecto natural. Por ejemplo, si nuestro hijo no hace los deberes, la consecuencia natural es que al día siguiente no los va a llevar hechos al cole. En las consecuencias lógicas intervenimos los padres para guiarles y ayudarles a reflexionar sobre sus actos. Para poder aplicarlas, deben cumplir estos puntos:

– Han de estar relacionadas con la conducta que queremos corregir.

– Tenemos que haberlas comentado y llegado a un acuerdo antes con el hijo.

– Han de ser respetuosas con ellos.

– Han de ser proporcionadas a la conducta que se quiere corregir.

Aunque mediante nuestra intervención los hijos van a ir aprendiendo y asimilando sus conductas, debemos acercarnos a la raíz del problema más allá de aplicar consecuencias lógicas. ¿Por qué nuestro hijo tiene esa emoción? ¿Tiene sus necesidades cubiertas? ¿Por qué expresa su rabia, por ejemplo, contestándonos mal?

Os dejamos con algunos ejemplos prácticos donde podemos sustituir un castigo desproporcionado por un consecuencia lógica.

1. ¿Qué consecuencia lógica podemos aplicar cuando nuestro hijo pequeño da una mala contestación, con mal tono o se enfrenta a nosotros?

Desde la infancia hasta la adolescencia nos encontramos a veces que nuestros hijos nos contestan mal, nos insultan o quieren enfrentarse a nosotros. Puede que quizás se nos venga a la mente que ante esta falta de respeto debemos mandarles directamente a su cuarto castigados. Pero podemos hacerle ver que hay que cambiar esos malos gestos desde las consecuencias lógicas de sus actos.

Silvia Álava, psicóloga infanto-juvenil, nos cuenta que podemos plantear a nuestros hijos que al habernos tratado mal, como consecuencia no nos apetece estar con ellos durante un ratito. “Tienes que entender que ahora mismo y durante un ratito, no me apetece hablar contigo porque me has insultado y no me has tratado con respeto. Entiende que yo necesito un espacio para que se me pase”, nos cuenta Silvia sobre cómo abordarlo con ellos. Es posible que, si nuestro hijo está enfadado, no reaccione ante nuestras palabras. Por eso, debemos darles tiempo también a ellos para que se calmen y puedan entender nuestra perspectiva.

Asimismo, les podemos plantear una comparativa para que entiendan el daño que nos ha hecho al faltarnos al respeto. “Imagínate que un amigo en el colegio te trata mal, te empuja y te pega. Luego te dice: vente a jugar conmigo. ¿Te apetece jugar con él? No, verdad. Necesitas un tiempo hasta que se pase y te pida perdón”, ejemplifica Álava. De esta forma, permitimos que los hijos reflexionen sobre sus actos y como nos dice Álava, que “vayan aprendiendo la dinámica del mundo, las reglas no escritas de la sociedad”.

2. ¿Qué consecuencia lógica podemos aplicar si les digo de hacer algo, lo repito mil veces y no lo hacen? (Si no hacen sus deberes, si no se quieren duchar, si no recogen su habitación…)

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La vuelta al cole: webinar realizado de la ANEABE

¿Estamos preparados para la Vuelta al Cole en esta época de pospandemia?

En este webinar os ofrecemos consejos y las claves más importantes para que esa vuelta tras las vacaciones sea lo más agradable posible.

Webinar realizado por ANEABE el pasado 2 de septiembre.

Nuevo libro: «Dani quiere ser mayor»

Dani se ha acostumbrado a que los adultos le hagan todo, pero esto no le gusta tanto como pensaba. ¿Crees que se atreverá a ser más independiente? ¿Quieres ayudarla? ¡Seguro que tú también lo consigues!

Los niños y las niñas viven un momento mágico, que es cuando descubren que ellos también pueden hacer las cosas. Se trata de una fase muy especial que debemos aprovechar para hacer que se sientan más capaces. El deseo natural de los padres y las madres es que sus hijos e hijas sean felices y tengan una buena autoestima. Sin embargo, no siempre somos conscientes de que está en nuestra mano hacer mucho para que se desarrollen correctamente y sean unos niños seguros, o todo lo contrario. Este cuento te ayudará a promover la autonomía de los pequeños.

Dani Quiere Ser Mayor - Portada

La autora de este cuento es Silvia Álava, Doctora en Psicología Clínica y de la Salud. Psicóloga sanitaria, especialista en psicoterapia, experta en psicología educativa, escritora y conferenciante. Docente en másteres y cursos de especialización universitaria, así como psicóloga divulgadora en diversos medios de comunicación. Ha recibido varios premios del Colegio Oficial de la Psicología. Directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes y autora de varios libros.

Este cuento proporciona un lenguaje claro, sencillo y divertido desde las aventuras cercanas, interactivas y divertidas de Dani. Contiene elementos que ayudan a entender la difícil situación por la que pasa la protagonista y permite sacar a la luz parte del universo interior del pequeño/a lector/a:

  • Preguntas que fomentan la reflexión y el desarrollo de la inteligencia emocional
  • Elemento de transición a buscar por las páginas del cuento
  • Juegos para los pequeños lectores
  • Recomendaciones para adultos
  • Emocisobre al final del cuento
  • Dos trípticos que aportan una mayor creatividad y riqueza a la historia

Si quiere explicar otro tipo de situaciones complejas a niños/as y no sabe cómo, no se pierda los otros libros de la colección Crecicuentos y Senticuentos.

Vídeo del #webinar sobre la Gestión emocional ante la incertidumbre de la vuelta al colegio. Realizado por Compartir México

Os adjuntamos el vídeo del #webinar realizado por «Compartir México» donde hablamos sobre la Gestión emocional ante la incertidumbre de la vuelta al colegio.

Haz click en la imagen para verlo:

#psicología #emociones #vueltaalcole

Si tu peque va al cole, te interesa conocer estos talleres por y para ti

La vuelta al cole después de las vacaciones de verano siempre requiere un coste extra de energía por parte de toda la familia. Retomar rutinas y actividades puede resultar difícil aunque no imposible, ya que si contamos con recursos y estrategias que nos faciliten esta labor será más fácil alcanzar este objetivo de la forma más respetuosa y beneficiosa para todos. 

Talleres gratuitos para adultos:  madres, padres y profesorado

Para facilitar esta nueva etapa de comienzo de curso, Editorial Sentir lanza un ciclo de Talleres gratuitos para adultos:  madres, padres y profesorado, de la mano de profesionales de la psicología y la infancia, que se desarrollarán semanalmente en septiembre a las 18:00 h, en modalidad online a través de Facebook Editorial Sentir. Para asistir sólo tendrás que entrar en éste perfil y abrir el vídeo en directo que estará disponible.

Pautas y consejos para las Familias en la vuelta al Cole

Pautas y consejos para las Familias en la vuelta al Cole, abre este ciclo de talleres el miércoles día 8, de la mano de Francisco Cid, profesor de educación infantil y primaria, Máster en psicología, autor  y Premio a la Excelencia e Innovación Educativa que concede la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE), perteneciente a la Unesco y colaboradora de Unicef. 

Taller Juegos para mejorar la motricidad y coordinación de los niños

Actualmente se detecta un alto número de casos de dificultades motrices en la infancia, ya sean relacionadas con un trastorno determinado o simplemente por falta de entrenamiento, siendo la lectura de libros adaptados a la edad y de lectura sencilla, un gran beneficio para estos niños y para dar a conocer estos y otros recursos Belén de Toro, neuropsicóloga infanto-juvenil desarrollará el Taller Juegos para mejorar la motricidad y coordinación de los niños el miércoles día 15 .

Taller para profesores: ¿Cómo desarrollar el razonamiento en el aula? 

El Taller para profesores: ¿Cómo desarrollar el razonamiento en el aula?  de la mano de Carolina Laguna, Neuropsicóloga, Psicóloga Educativa y autora de varios libros en Editorial Sentir, tendrá lugar el 21 de septiembre, con actividades entorno a los cuentos:  “¿Qué será ese rectángulo?”, orientado para promover la imaginación y creatividad en la infancia y “Misión Egipto”, un librojuego para trabajar el razonamiento en los niños.

¿Cómo promover y disfrutar la autonomía en la infancia?

La programación finalizará el miércoles 29 de septiembre con el Taller  ¿Cómo promover y disfrutar la autonomía en la infancia?  de la mano de Silvia Álava, psicóloga sanitaria especialista en psicoterapia, experta en psicología educativa y autora del nuevo cuento “Dani quiere ser mayor” donde a través de su protagonista nos acercaremos al deseo natural ,como padres y madres, de que nuestros hijos sean felices y tengan una buena autoestima. Silvia nos facilitará herramientas para promover y favorecer la autonomía en nuestros hijos, sin caer en la sobreprotección, para que se sientan seguros y capaces, desarrollen habilidades socioemocionales y, en definitiva, sean más felices.

FUENTE: lavozdealmeria.com

La Princesa Leonor no es la única que se va. Tips para superar la partida de un hijo (y lo que no debes hacer). Colaboración con YoDona

Por CRISTINA ALDAZ

La Reina Letizia no ha sido la única que estos días se abrazaba con fuerza a su hijo adolescente en el aeropuerto de Barajas, sabiendo que iba a pasar mucho tiempo hasta que volviera a verlo. ¿Cómo superar esa sensación de vacío que sin duda habrán sentido los Reyes y tantos otros padres?

A A.N. se le cayeron las lágrimas al ver la escena protagonizada por la familia real española, cuando acudió a despedir a la heredera, que comienza sus estudios de Bachillerato en el UWC Atlantic College de Gales. Lloró porque recordó cuándo, hace años, ella misma dijo adiós a su hijo de 15.

Ha pasado ya más de un lustro, pero no ha podido olvidar ese inmenso vacío que se le formó en la boca del estómago aquel 11 de agosto, cuando se despidió de su retoño, al que no vería hasta 11 meses después. Ni esa desazón que le nublaba el ánimo cada vez que pasaba por su habitación vacía.

El hijo de A.N. era uno de los muchos adolescentes que se iban a estudiar al extranjero un curso, o a hacer un Erasmus. No es para tanto, pensarán muchos. Pero cuando esa personita a la que has cuidado toda su vida se va para mucho tiempo, y aunque sepas que va a estar bien, algo se muere en el alma, como dice la canción.

CONSEJOS DE EXPERTA

¿Cómo superarlo? Nos ponemos al habla con la psicóloga Silvia Álava, que nos da unas pautas para saber qué debemos hacer, pero también qué hay que evitar.

«Las emociones forman parte de nuestra vida, y pueden ser muy intensas en situaciones como esa, en la que se mezclan la tristeza y la preocupación con la alegría de saber que nuestro hijo se va por su bien. Hay que escuchar esas emociones, reconocerlas, aceptarlas y verbalizarlas», dice la experta, que añade: «Incluso es bueno escribir lo que sentimos para comprender lo que sentimos: por qué se va, cómo estoy yo…».

El segundo paso, prosigue, es no tapar esas emociones. Álava recuerda con humor que «no es cuestión de montar el numerito en Barajas» y ponerte a llorar ríos de lágrimas, pero entre eso y permanecer impasible hay un término medio, lo que se llama ‘echar una lagrimilla’. «Eso sí, si al llegar a tu casa necesitas llorar, hazlo, es normal», aconseja

El tercer paso sería «aprender a seguir disfrutando de tu vida aunque él no esté. Se ha ido porque es bueno para él y si pasa algo ya te llamarán». Por lo tanto, sigamos con nuestro día a día con alegría y ocupemos la cabeza con otras cosas.

Hasta aquí, lo que debemos hacer. Pero ¿y lo que habría que evitar por tu bien y el del que ha abandonado el nido? En primer lugar, afirma la psicóloga, «no hay que sentir una preocupación excesiva por todo lo malo que pueda ocurrir». Y en segundo, y muy importante: «No lo llames de forma compulsiva ni intentes controlarlo desde aquí. Debes ser su apoyo emocional si lo necesita, pero no quieras resolverlo todo desde la distancia».

FUENTE: YoDona

Nuevo vídeo ¿Cómo afectan las redes sociales en la adolescencia?

Las redes sociales no son ni buenas, ni malas en sí mismas, dependen del uso que les estemos dando y de la personas que las está utilizando. Es por ello que en la adolescencia debemos tener cuidado con el uso de las redes sociales ya que la sobreexposición pueden influir en el auto-concepto… por eso en este vídeo hablamos de ¿Cómo afectan las redes sociales en la adolescencia?