#NoMoreMatildas El talento no tiene género, un movimiento para devolver a las mujeres científicas al lugar que les corresponde en la Historia.

El talento no tiene género #NoMoreMatildas

Es una campaña de la Asociación de Mujeres Investigadoras y ecnólogas que busca denunciar las consecuencias del Efecto Matilda. Una idea de Gettingbetter con la colaboración de Dospassos que busca recuperar referentes científicos para inspirar y fomentar la vocación científica en niñas y adolescentes.

Una idea de: Gettingbetter para: AMIT. Con la colaboración de: DOSPASSOS y el apoyo de: Oficina Española del Parlamento Europeo. Producida por: Kamestudio

Los efectos psicológicos del confinamiento en la infancia y en la adolescencia: Prevención e Intervención desde el profesorado

Este manual forma parte de un curso realizado por el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid y dirigido al profesorado durante al pandemia COVID19.

«En estos días en los que la escuela se ha trasladado a las casas y estáis intentando llegar a los hogares de vuestros alumnos para evitar que se descuelguen del curso, sólo podemos alabar vuestra excelente labor. Nadie está preparado para esto, no nos han formado para enseñar sin medios, sin clases, en medio de una pandemia.

La crisis del COVID-19 y el confinamiento asociado al mismo está cambiando nuestra forma de entender la enseñanza y el mundo.

¿Qué efectos psicológicos está teniendo el confinamiento en nuestros alumnos y profesores?

Analizaremos los efectos a nivel de aprendizaje, emocional y conductual en los alumnos y propondremos herramientas que nos ayudarán a mitigarlos.

Durante el confinamiento, incluso cuando los alumnos vuelvan a las aulas, una parte extra del trabajo como profesor será dar soporte emocional a los alumnos, comprender cómo se están sintiendo y detectar si puede haber alguna situación de vulnerabilidad o problemas emocionales. En absoluto vamos a pediros que hagáis terapia con los alumnos, pero sí hemos querido introducir un apartado con síntomas que podrían ser indicadores de un problema que haga necesario pedir ayuda.»

Podéis descargar el documento en PDF.

Silvia Álava Sordo(link is external)Directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes.

Colegio Oficial de la Psicología de Madrid.(link is external)Archivos adjuntos: PDF iconefectospsicologicosconfinamientoinfanciaadolescencia_prevencionintervencionprofesorado_2.pdf

Videoguía de Inteligencia Emocional para padres y docentes

Salud Emocional

En estos días estamos recibiendo mucha información sobre qué hacer con los niños en casa. Los padres nos hemos convertido en profesores, monitores de tiempo libre, entrenadores…; además de amos y amas de casa.Y todo ello, sin olvidar que, por supuesto, seguimos trabajando desde casa. Nos espera un gran reto, del que seguro todos vamos a salir muy reforzados, y del que vamos a sacar un gran aprendizaje.

En toda esta vorágine de tareas se nos está olvidando algo fundamental: ¿estamos cuidando la salud emocional de nuestros hijos e hijas?

En esta situación es normal sentir miedo, sentir rabia, sentir frustración; los adultos lo sentimos y los niños lo notan, y por supuesto los niños también sienten miedo, rabia, tristeza y frustración.

Por eso es importante reservar espacios para hablar de lo que sentimos y ayudarles a verbalizarlo, porque ellos no siempre sabrán cómo hacerlo.

En estos días, os invitamos a trabajar la Inteligencia Emocional con vuestros hijos, y, ya de paso, con nosotros mismos.

La Inteligencia Emocional es la capacidad para identificar lo que sentimos en primera persona y también lo que sienten los demás, comprender por qué nos sentimos así, cuál es la causa y la consecuencia de mi emoción, y cómo las emociones van cambiando a lo largo del día. Saber nombrar con precisión lo que sentimos, utilizar la información de las emociones para poder hacer una buena toma de decisiones y ser capaces de manejar y regular nuestras emociones, así como responder de forma premeditada en lugar de reaccionar en automático.

Todo esto son habilidades de la inteligencia emocional, y como tales, se pueden trabajar. En esta guía os proponemos una serie de videos y ejercicios agrupados en 5 pasos para que sepáis cómo hacerlo.

Descárgate la Guía de Inteligencia Emocional para padres y Docentes en el siguiente enlace:

«HIT», «Atypical» y «Sex Education»: series para debatir conflictos con los jóvenes «empantallados» Colaboración con el diario ABC

¿Son estas producciones son herramientas útiles para abordar ciertos temas espinosos con los jóvenes? Eso sí, siempre desde el debate y no desde la imposición.

Por Helena Cortés

La educación es un tema que preocupa a todos, pero por el que pasamos de puntillas en demasiadas ocasiones. De la inquietud del cineasta Joaquín Oristrell como padre nació la serie «HIT» (TVE), que retrata la lucha de un profesor nada convencional para acabar con los comportamientos más nocivos de un grupo de adolescentes conflictivos. «Es una serie familiar del siglo XXI, pensada para generar debate», reivindica el creador de la ficción que cierra este lunes su primera temporada.

Voluntad de debatir y rebatir

«Se dice que los adolescentes hablan poco, pero si te acercas a ellos desde una perspectiva de trabajo, como hemos hecho nosotros con los actores de la serie, hablándoles de sus gustos e intereses, sí se abren. Necesitan mucha comunicación. Aunque estén «enpantallados» tienen la voluntad de debatir y rebatir, no son ostras», reconoce el guionista, que admite que le costó encontrar un tono creíble para padres e hijos que mezclase el «puro entretenimiento» con el mensaje que querían transmitir. Su mayor reto fue abordar asuntos complicados propios de la edad (autolesiones, abusos, tensión sexual…) sin caer en la moralina, tratando siempre de entender la raíz del problema y la causa de su dolor.

Aleccionamiento adulto

Huir de ese aleccionamiento adulto que cree tener siempre la respuesta correcta es, según la psicóloga Silvia Álava, la manera idónea para abordar en casa los asuntos complejos, espinosos y delicados que tratan en muchas producciones juveniles. «Algunas series visibilizan ciertos problemas que pueden quedar escondidos (abusos, violencia, sexo…) y nos ayudan a debatirlos con los adolescentes y fomentar su sentido crítico. Eso sí, hay que preguntarles siempre desde su visión cómo ven ciertas conductas y situaciones, porque si no perdemos la posibilidad de dialogar», subraya esta experta, que cree que «HIT», por ejemplo, es un ejemplo constructivo. En muchas ocasiones, además, pone de manifiesto la importancia de pedir ayuda. «Esos comportamientos existen en muchos centros, pero no se dan todos a la vez en un mismo aula como ocurre en la serie», resalta.

Carmen Arrufat, una de las protagonistas de «HIT», que sigue aún en el instituto, reconoce entre risas que su clase es «más tranquilita». «Al principio no fue consciente de todos los temas que tocamos. Pero en la lectura conjunta con el director sí percibí que hablamos de cosas necesarias. Muchos amigos de mis padres llaman para darnos las gracias porque dicen que muchos temas que contamos les animan a hablar con sus hijos de sexo, drogas… Por redes sociales también hay muchos chicos que nos cuentan su experiencia con el acoso», señala la joven. «Al final, creo que mola ver historias de gente de tu edad, porque las cosas han cambiado mucho desde que nuestros padres eran jóvenes, y el hecho de que todo sea ten diferente y poder contar los problemas de hoy es muy interesante», añade.

Cara B

«La parte negativa es que algunas series de televisión normalizan ciertas patologías. Parece que consumir drogas o utilizar el sexo para conseguir algo a cambio es lo normal, por lo que podemos generar el efecto contrario, que los jóvenes piensen que sus padres deben estar orgullosos porque no beben o se drogan», advierte Álava, que insiste en la importancia de enfocar adecuadamente los temas que se plantean.

En su opinión, también series como «Atypical» y «Sex Education», ambas de Netflix, son ejemplos positivos para ver en familia. La primera cuenta la historia de un adolescente con autismo que busca ser más independiente y encontrar el amor. La segunda se centra en las aventuras de un tímido adolescentes que acaba abriendo una consulta sobre sexo en el instituto gracias a lo que ha aprendido de su madre, una desinhibida terapeuta sexual. «Hoy en día, con la cantidad de dispositivos en los que vemos la televisión, se ha perdido la costumbre de ver series y programas en familia, todos juntos, y se pierde la oportunidad de sacar ciertas conversaciones muy interesantes», concluye Álava.

FUENTE: Diario ABC

Videojuegos y aprendizaje infantil. Colaboración con Vodafone

Una duda muy habitual que nos trasladan los padres es si los niños pueden aprender jugando a videojuegos. Lo crucial de esta pregunta es saber qué aprenden los niños y si el aprendizaje que realizan es significativo. En este video damos respuesta a estas preguntas y os contamos como los videojuegos específicamente diseñados para ello pueden ser beneficiosos para el aprendizaje de los niños. Videojuegos y aprendizaje infantil:

Haz click en la foto para ver el vídeo:

Videojuegos y aprendizaje infantil

¿Hemos perdido la ilusión? Colaboración con Padres y Colegios

Afrontábamos el nuevo curso escolar como un gran reto, una oportunidad para recuperar el tiempo perdido tanto a nivel curricular como con los amigos, y sin embargo, según van pasando los días y la situación se vuelve a complicar, parece que vamos perdiendo la ilusión. Las cosas no son como nos las habíamos imaginado y la incertidumbre ha llegado para quedarse.

Los niños, de nuevo nos están dando una gran lección. Si bien es cierto que muchos de ellos se encuentran muy frustrados e incluso cargados de una rabia, que no saben gestionar y la trasforman en conductas disruptivas; otros muchos nos demuestran que pueden aprender a ser felices y a mantener sus ilusiones pese a que no les guste la situación provocada por la pandemia. Sin embargo, a los adultos nos cuesta más y pese a que sabemos que tenemos que ser un modelo de resiliencia para nuestros hijos y alumnos, en ocasiones nos resulta difícil mantener vivas nuestras ilusiones. Y es que,

“…podemos vivir sin apenas dinero, con poca salud, pero no podemos vivir sin ilusiones”

María Jesús Álava Reyes

Os dejo el enlace al artículo y a la revista:

Las consecuencias del confinamiento en los niños. Colaboración con Aleteia.

Permanecer tantos días encerrados hace que nos preguntemos si esta situación puede traer consecuencias psicológicas o de conducta en nuestros menores.

Esta situación que estamos viviendo creo que nos ha cogido a la mayoría con el pie cambiado y si a los adultos nos está costando sobrellevar este confinamiento, cuánto más les puede estar ocurriendo a nuestros niños.

Todos aplaudíamos el domingo pasado la decisión de que nuestros menores salieran a la calle. ¡Era necesario para los niños! Es más, para que esto se realizara de manera razonable, se apelaba desde las altas instancias a la responsabilidad de los padres, lógico por otra parte. Quién mejor que los padres para querer lo mejor para sus hijos.

No obstante, el permanecer tantos días encerrados hace que nos preguntemos si esta situación puede traer consecuencias psicológicas o de conducta en nuestros menores, dado que las circunstancias que estamos viviendo desde mediados de marzo, es cuanto menos para analizarla.

Si hacemos una lectura en positivo, al menos, tanto los padres como los hijos están pasando tiempo juntos, con intensidad añadiría yo, donde un mismo espacio de la casa se hace multifuncional. La cuestión es cómo eso repercute en las familias.

Los expertos, en todo caso, muestran preocupación ante la primera generación infantil en vivir un confinamiento semejante.

«Todavía no sabemos bien lo que va a ocurrir porque estamos ante una situación excepcional», aclara la doctora en Psicología, Silvia Álava. «No existen estudios sobre el confinamiento de un país entero durante tantos días, pero sí sabemos que el aislamiento puede tener efectos en la salud emocional y el desarrollo cognitivo. Se ha estudiado a niños que han estado en antiguos internados y se ha visto que la falta de estimulación y cariño tienen consecuencias, pero, en este caso, la mayoría están con sus padres. Por eso no vaticinamos que los efectos vayan a ser dramáticos«.

Ante esta realidad y sabiendo de que los niños son esponjas emocionales, muchos especialistas infantiles, aseguran que los menores tienen una capacidad de resiliencia enorme y nos lo están demostrando a diario, dándonos verdaderas lecciones de vida, de adaptación y de ilusión.

A estas alturas muchas familias habrán experimentado:

  • situaciones de enfado,
  • irritabilidad,
  • tristeza
  • ansiedad
  • conductas oposicionistas
  • conductas desafiantes,
  • alteraciones en el sueño
  • quejas somáticas…

Pero en muchos casos, también habrán experimentado:

  • situaciones de complicidad,
  • risas,
  • ternura,
  • juegos con los hijos que transportaban a los adultos a su más tierna infancia, sacándoles alguna que otra lágrima de alegría,
  • todo esto aderezado con muchos gestos de cariño.

Por eso, es importante evitar el alarmismo, ya que no todos los niños experimentarán alteraciones a raíz del confinamiento y, de hecho, «se espera que la mayoría no las sufran. Los niños, en general, cuentan con una buena capacidad de adaptación, que puede ser incluso superior a la de los adultos. Por tanto, aunque aparezca algún síntoma, no esperamos que se alargue en el tiempo en la mayoría de ellos«, concluyen los expertos.

Dado que nuestros menores son capaces de adaptarse a lo que tengan por delante y precisamente porque son como esponjas, serán lo que sus padres les enseñen con su ejemplo. “Con el cariño del entorno familiar no tiene por qué haber secuelas emocionalesy si existieran, que éstas sean mínimas», asegura la Presidenta de la Asociación de Pediatría de Atención Primaria, AEPAP, Concha Sánchez Nieta.

Esto dependerá tanto del entorno como de la gestión emocional que se haga en las familias de esta situación.

Emociones y afectos

Lamentablemente el confinamiento puede influir más en las familias desfavorecidas, con pocos recursos o con hijos con patologías previas, donde el contagio emocional de los padres a los hijos se agudiza más en espacios pequeños. Pero también es verdad que este tiempo de encierro es tiempo de crecimiento en las relaciones familiares, de comunicación y de gestión de emociones, de permitirnos sentir y de expresarlo.

Lógicamente habrá momentos en los que derrumbemos, los niños ahora son más conscientes de la fragilidad del mundo, pero si han visto que sus personas de referencia les transmiten seguridad e información sobre lo que está ocurriendo y les hablan con un lenguaje adaptado a su edad, explicándoles la situación con cariño pero siendo realistas y aclarando sus dudas, ayudaremos a nuestros hijosa una mejor gestión emocional de la situación.

Es tiempo de reforzar vínculos afectivos con nuestros menores, 

De acompañarles en su crecimiento para que éste sea firme y seguro y de creer que lo más importante es la actitud que tengamos ante las dificultades. Por eso, la tarea que hoy tenemos por delante los adultos, en cuanto a la gestión interna de la situación en nuestras familias, es una tarea difícil pero apasionante, como la de un jardinero queplanta sus semillas y día a día las cuida hasta que esa planta echa raíces y florece.

Es tiempo de conocimiento y de reconocimiento mutuo en las familias, de practicar la escucha interior de nuestras emociones y de las de nuestros hijos, de cultivar la paciencia y a través de la palabra llena de cariño, permitir que nuestros pequeños crezcan seguros y felices, tiempo de siembra para que este período no les traiga consecuencias emocionales negativas y si eso ocurriera, estar ahí para acompañarles.

Y como decía Viktor Frankl, “si no está en tu mano cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento.

FUENTE: Aleteia

Los retos del colegio en tiempos del Covid-19

Os adjunto el vídeo de la colaboración realizada con Casa Mediterráneo sobre los retos de la escuela ante el Covid.

#Vídeo ¡Llega una rabieta! ¿Y ahora qué hacemos?

Esta es una duda que nos preguntan muy frecuentemente en consulta. ¿Qué hacemos ante una rabieta de nuestra hija o hijo?

La respuesta: «depende»… porque nuestra actuación no será la misma si es un niño de dos años, de cuatro o de seis. También dependerá de las circunstancias y del tipo de rabieta que sea.

Pasos para seguir en la gestión de las rabietas:

  1. Antes de tomar cualquier decisión, observa detenidamente. Pero no solo lo que hace o deja de hacer tu hijo, sino lo que tú y el resto del entorno hacéis.
  2. Muchas veces la respuesta la vamos a encontrar en lo que nosotros hacemos, no tanto en lo que hace o dice nuestro hijo.
  3. ¿Qué edad tiene?      
    • Hasta los 3-4 años los niños utilizan los que se llama la red de control atencional, es decir, van guiando su conducta y sus actuaciones por los estímulos novedosos que se presentan, y todavía no tienen desarrollada la capacidad de autocontrol.
    • A partir de los 4 años se empieza a desarrollar la red de control ejecutivo, el niño empieza a ser capaz de autocontrolar su conducta. No obstante, el proceso es muy rudimentario y todavía necesitará nuestra ayuda para salir de la rabieta
    • Si tu hijo tiene menos de cuatro años, prueba a calmarle, a distraerle, pero sin dejar de mencionar lo que ha ocurrido y explicándole a posteriori la emoción que ha sentido.
    • Si tiene más de cuatro años ya podemos empezar a pedirle que se intente controlar. Sin embargo, en muchas ocasiones todavía no sabrá salir de su enfado y puede que necesite nuestra ayuda.
  4. ¿Por qué ha ocurrido la rabieta?
    • ¿Se trata de una llamada de atención o por el contrario es porque el niño no sabe resolver algo y necesita nuestra ayuda?

Un ejemplo:

La mamá de Ana, que tiene 5 años, me contaba que Ana en cuanto algo no salía como ella quería o tenía que esforzarse o pedir algo, en lugar de pedir ayuda o decirlo con un tono de voz normal se dedicaba a lloriquear con el objetivo de que se lo hiciesen. Por eso, una las pautas que pusimos fue explicarle a Ana que con el lloriqueo no la entendían y que tenía que decirlo sin llorar.

¿Cuál fue la respuesta de Ana? Al principio lloriqueaba y gimoteaba más alto, y sus padres le decían Ana, así no te entiendo. En cuanto lo repetía con un tono de voz normal, entonces Ana recibía toda la atención y la ayuda.

La estrategia funcionaba muy bien. Sin embargo, un día a Ana se le cayó un helado recién comprado y se echo a llorar. La estrategia no funcionó ¿porqué? Por que en este caso Ana no lloriqueaba como estrategia de llamada de atención o de bajo control de la frustración, lloraba por su helado y porque no tenía estrategias para solventarlo. En este caso, tendremos que consolar a Ana y si fuese necesario incluso se podría valorar comprar otro helado.

No es lo mismo llorar que lloriquear. Nunca le diremos a un niño NO llores, porque detrás puede haber una emoción que el niño necesita que le ayudemos a gestionar.

5. ¿Qué hacemos después?

Cuidado porque sin queremos muchas veces con nuestra actuación reforzamos conductas inapropiadas en lugar de las que queremos instaurar. Recordar que los niños siempre tienen que tener más atención en positivo que en negativo.

¿Hemos aprendido algo de la crisis por Covid-19 en la educación? Colaboración con Padres y Colegios

Os adjunto mi última colaboración con la revista Padres y Colegios, la revista digital para familias con hijos en edad escolar centra en la educación desde los 5 años hasta la mayoría de edad.

¿Hemos aprendido algo de la crisis por Covid-19 en la educación?

Pincha en la portada de este número de octubre para leer gratis toda la revista: