Entradas

El problema de la comunicación entre personas, la telecomunicación; por Enrique Jiménez

ComunicaciónOs adjunto una nueva colaboración de Enrique Jiménez, en este caso hablándonos de la comunicación y las nuevas formas de comunicarnos:

Las palabras comunicación y telecomunicación son muy parecidas, pero muy diferentes a la vez en cuanto significado, además mantienen una relación “amor-odio” cuando hablamos de comunicación y relación cotidiana de personas.

La importancia de la comunicación

La comunicación entre personas es un pilar básico cuando queremos tener una buena amistad o cuando queremos tener pareja, es decir, en situaciones donde compartimos momentos, sentimientos y puntos de apoyo psicológicos.

Una buena comunicación permite conocer bien a una persona, comprenderla y ayudarla, saber como piensa o que es lo que realmente desea expresar o desea recibir de la otra persona con la que comunica.

Y mirando el vaso medio lleno, la telecomunicación es una forma de facilitar la comunicación. Permite a dos o más personas comunicarse a miles de kilómetros de distancia, lo cual hoy día es fundamental para personas  que no viven en el mismo lugar y desean mantener una buena relación con aquellas personas que extrañan, lo cual, permite evitar tristezas y depresiones por echar mucho de menos a alguien, “algo es algo”.

¿Dónde está el problema de la telecomunicación?

Hoy día, las personas cada vez sabemos comunicarnos peor debido a la telecomunicación en gran parte. Una persona acostumbrada a comunicarse a distancia mediante cualquier aparato tecnológico, pierde facultades a la hora de comunicarse con una persona en el “cara a cara”.

Nos sentimos extraños cuando se nos exige la comunicación en persona, porque es mucho más fácil telecomunicarse, tienes más tranquilidad, más tiempo para pensar respuestas, puedes hacerlo tumbado desde casa… Al final, las personas empezamos a perder esa magia de la vida real.

Además, la telecomunicación hace más fácil comunicarse con muchas personas, por lo tanto, a veces nos cuesta centrarnos en la comunicación con quien realmente debemos de tenerla. Además, podemos estar solos y estar comunicados con alguien, pero cuando esa telecomunicación termina, percibimos el silencio real y la falta de la persona que no está presente físicamente.

Me gustaría hacer un llamado a la nueva juventud, que basa su comunicación en un aparato electrónico, sin ser consciente, que cuando el aparato electrónico se apaga, se siente solo.

Comunicación y telecomuniación, dos términos muy cercanos que no sabemos realmente si se apoyan o se destruyen.

Enrique Jiménez: Web del autor

Conciliación de la vida familiar (y V)

conciliacion familiar foto blogcapitalhumano¿Es necesario que también quede un poco de tiempo para cada uno (por ejemplo, para hacer deporte) y los dos contribuyan en que esto sea posible?

Si hacemos un buen reparto de las tareas, podremos encontrar pequeños huecos libre que cada uno pueda utilizar de forma personal, para hacer deporte, hablar con un amigo… lo que nos ayudará a estar mejor con uno mismo y con la pareja. Dejarnos un hueco para nosotros mismos, siempre va a tener efectos positivos. Necesitamos un espacio para el autocuidado personal.

 ¿Cómo actuar cuando no se cumple lo acordado para las tareas? ¿Hay que ser tolerantes con los fallos o el ritmo de la pareja a la hora de hacer estas tareas?

 Hay que entender que en ocasiones se puede fallar, y que hay días en los que ha resultado imposible hacer lo acordado. Pero no se debe de permitir que esto ocurra, para que no se generalice. Y sobre todo, en la medida de lo posible, no hacerle el trabajo a la pareja, que lo haga después, cuando pueda o cuando tenga tiempo. Nos es más difícil responsabilizarnos de una tarea, cuando sabemos que hay otro que la ha asumido dicha responsabilidad por mí.

 ¿Deberíamos las mujeres bajar el nivel de exigencia?

 No se trata tanto de bajar el nivel de exigencia, como de saber que cuando delegamos el trabajo en otra persona, esta lo puede hacer de forma diferente. No es que esté peor hecho; pero sí de forma distinta. De nuevo se puede llegar a un acuerdo sobre la forma de realizar la tarea.

Conciliación de la vida familiar (III)

Refuerza a tu pareja¿Debemos tratar de que estas tareas no agobien a la pareja ni la vida familiar?

Si las tareas han quedado planificadas en nuestra agenda diaria, según los acuerdos a los que habíamos llegado, será mucho menos probable que interfieran en la vida familiar y o en la de pareja, de todas formas siempre debemos dejar un grado de flexibilidad.

¿Hay que reforzar la conducta cuando se hagan las cosas? Es decir, con frase tipo «me ha gustado mucho tal o cual cosa», «Qué bien, ahora tenemos más tiempo para estar juntos o disfrutar con los niños»…

 A todos nos gusta que nos refuercen, y las leyes del comportamiento nos dicen que cuando a una conducta le sigue un refuerzo (algo positivo), se incrementará su frecuencia. No dejemos de utilizar el refuerzo, aunque hayamos pactado lo que hará cada uno, y cuales son sus responsabilidades; no dejemos de reforzar las conductas cuando algo se haga bien. Veremos que de esta forma todos nos encontraremos mejor. (El refuerzo tiene efectos positivos tanto en la persona elogiada como en la que lo administra).

Conciliación de la vida familiar (II)

Conciliación de la vida familiar y profesional Foto de cincodias.com¿Es necesario, incluso, para que no haya despistes seguir una agenda donde cada uno apunte qué debe de hacer y horarios?

 Tras la negociación dentro del hogar, es necesario que haya un compromiso personal, que quede claro qué va a hacer cada uno, y cuándo lo va a hacer; y si es necesario, incluso lo podemos dejar apuntado. No se trata de firmar un contrato, pero sí de asumir la responsabilidad de la tarea asumida.

 ¿Debe ser una tarea diaria? Es decir, es mejor establecer una rutina para hacer las cosas de casa. Por ejemplo, dedicar cada uno una hora al día?

Cuando se introducen las tareas dentro de la rutina diaria, nos será mucho más fácil cumplirlas, por varios motivos: el hueco ya está hecho, y comprometido. Además cuando se hace algo durante 21 días seguidos se convierte en un hábito y nos costará mucho menos realizarlo.

Se trata de planificar en nuestra agenda diaria, el hueco para realizar las tareas acordadas, darles la importancia que tienen, y no dejar de hacerlas porque nos surge otra cosa. Siempre hay algo más interesante que hacer que la plancha, la lavadora, limpiar…

Presentación del nuevo libro de Mª Jesús Álava Reyes y Susana Aldecoa: La buena educación

Nos lo pasamos genial ayer en la presentación del nuevo libro de Mª Jesús Álava y Susana Aldecoa, pronto estará disponible en la página web del Centro de Psicología Álava Reyes el vídeo, para aquellos que no hayáis podido asistir en directo. Os adjunto una imagen de uno de los momentos más divertidos:

Presentación Libro la buena Educación CSIC

Sigue en directo la presentación del nuevo libro de Mª Jesús Álava Reyes y Susana Aldecoa: La buena educación

Ya casi todo listo para la presentación del nuevo libro de Mª Jesús Álava Reyes y Susana Aldecoa esta tarde a las 19,30h, si no puedes acercarte a la C/ Serrano, 117 (Salón de actos del CSIC), donde habrá sorpresas y algún regalo, puedes seguirlo en directo mediante internet, desde la página web del Centro de Psicología Álava Reyes, adjunto el enlace: haz click aquí.

Espero que os resulte útil e interesante a todos.

LA BUENA EDUCACION 15x23.indd

Conciliación de la vida familiar

Conciliación familiar foto pontex¿Cómo hacer ver a tu pareja («normalmente hombres») que debe colaborar en casa?

Se trata de cambiar el enfoque, no es tanto, que tiene que ayudar o colaborar en casa, como que «esto es un equipo, y hay que hacer el trabajo entre todos«, no que me tienes que ayudar a mí. Para eso será fundamental que la mujer de partida, no asuma todas las responsabilidades del hogar, y no pida ayuda como un favor personal en momentos puntuales, si no que se enfoque como un trabajo de equipo.

¿Cómo repartir las tareas? ¿Según las destrezas, habilidades y gustos de cada uno?

Sería lo ideal, pero hay que ser conscientes que hay tareas que puede que no les guste a ninguno, y no quedará más remedio que sentarse a negociar qué hará cada miembro de la pareja. Eso sí, hay que negociar teniendo claro el objetivo, que en este caso, no es hacer «yo» la tarea que quería y que «tú» hagas la que a mí no me gusta; sino que el objetivo es:  ser capaces de distribuir de forma equitativa y razonables las tareas.

 

No obviemos que, un factor que puede limitar mucho la tarea a realizar cada uno, es el horario. Hay tareas que se repartirán no por las destrezas, gustos o habilidades de cada uno, sino por el horario disponible de cada miembro de la pareja.

Colaboración con la revista SOS Mamá: Pautas para integrar a hijos de parejas anteriores

Os adjunto el enlace al artículo de la revista SOS Mamá en el que hablamos sobre las pautas para integrar de la mejor forma posible a los hijos de parejas anteriores en la nueva estructura familiar:

Pautas para integrar a los hijos de parejas anteriores

 

Enlace al artículo: Hijos de parejas anteriores-Silvia

Colaboración con El Confidencial: Claves para evitar las peleas entre hermanos

Diario El Confidencial

Os adjunto la última colaboración realizada con el Diario Digital El Confidencial sobre cómo actuar ante las peleas entre hermanos:

Es normal que los hermanos se peleen entre sí. Además de pasar mucho tiempo juntos, lo hacen desde el momento en el que nace el segundo hijo, peor lo que juntos tienen que aprender a compartir, no solo sus juguetes, sino la atención de sus padres. Los padres deben entender que los hermanos se peleen (muchas veces las peleas empiezan como un juego) pero deben de poner un límite, y establecer en qué punto se ha de cortar.

Los niños se pueden pelear y enfadar por muchas cosas. Cuando son pequeños tienen que aprender a compartir, y en ocasiones es algo que les cuesta. Según crecen, cambian los motivos de la pelea (pasan de pelear por un juguete a pelear por jugar más con una consola, de pegarse a insultarse o a meterse con sus amigos, con la forma de vestir…), pero lo que suele mantenerse, con independencia de la edad, es que en la mayoría de las ocasiones luchan por conseguir atención extra de los padres.

Seguir leyendo los errores típicos que cometemos en las peleas de hermanos

Juguetes para niños de hoy (y V): 5 claves a tener en cuenta a la hora de elegir

Montaña de JuguetesCinco claves que deberían tener en cuenta los padres a la hora de elegir un juguete

  1. A la hora de elegir un regalo para navidad, lo primero que tendremos en cuenta es la edad del niño, para elegir un juguete adecuado a la misma. Los juguetes suelen llevar en su caja un indicador de la edad óptima de uso para el niño. Es verdad que aunque hay diferencias individuales, es bueno hacer caso a dicha indicación. Cuando le damos a un niño juguetes para más pequeños, se puede aburrir con ellos, pero cuando el juguete está indicado para más mayores, puede que no lo llegue entender, o que no esté preparado para ese juego. Debemos de controlar la edad de uso de ese juego, sobre todo con los videojuegos. Hay muchos niños pequeños que juegan a videojuegos no recomendados para menores de 18 años, y no nos damos cuenta que el niño no tiene el suficiente desarrollo cognitivo, o lo que es peor, madurativo, para poder asumirlo. La elección de los juguetes irá muy acorde a la edad del niño, pues según va creciendo, no solo cambian sus gustos, si no que se adquieren toda una serie de habilidades y destrezas que harán que puedan jugar con juguetes más sofisticados.
  2. Si es un regalo, pensaremos en algo que le vaya a gustar al niño, que sea de su gusto y agrado, pero si a la vez conseguimos cubrir una necesidad, mucho mejor. Podemos aprovechar para incluir libros, pinturas, cuadernos, material escolar… (que siempre será útil).
  3. No nos olvidemos del presupuesto. El niño no va valorar el regalo por el precio que ha costado, sino si le ha gustado o no. No hace falta gastarse una gran cantidad de dinero, pero sí vigilar que cumpla la normativa de calidad.
  4. En la medida de lo posible, intentaremos adecuar los regalos a las peticiones del niño, pero siempre y cuando nos parezcan adecuadas. Por mucho que el niño quiera una nueva consola, si el padre considera que ya tiene una, o no considera que tenga la suficiente edad para ese juguete, no será negociable. Se les puede explicar que los Reyes Magos, Papá Noel… sabe la edad que tiene, y no le puede traer juguetes para niños mayores.
  5. No olvidemos que jugar es divertirse, y lo primero de todo, al niño el juguete le tiene que parecer divertido y entretenido;  por lo que puede escoger jugar a lo que él quiera. Si un niño quiere jugar con una muñeca, o una niña con un camión, dejémosles y no favorezcamos en ellos prejuicios sexistas. Cada niño puede jugar con el juguete que elija. No obstante,  sí que es verdad, que a pesar de las diferencias individuales, las niñas suelen pasar por una etapa, de “todo rosa, muñecas y princesas”, y los niños de “coches y camiones”.