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Los beneficios del sueño

«Ya descansarás cuando estés muerto«, con este «claim» tan llamativo lanzaba su publicidad hace unos años una famosa marca de ron, pero el sueño y el descanso es uno de los factores que más influyen en nuestras actividades diarias y en nuestra calidad de vida en general, no solo desde el punto de vista psicológico, sino tambien fisiológico. Dentro de las funciones del sueño, están:

  • Fijar los conocimientos. En los niños esto es especialmente importante, pues en la etapa escolar, todo lo aprendido y estudiado; se asienta durante el sueño. Es por eso que, muchas veces si un niño tiene dificultades con el sueño pueden surgir problemas de rendimiento escolar.
  • Con los adultos, aunque ya no “se estudie a diario”, todos los días hay nuevas vivencias y nuevos aprendizajes, que también han de fijarse durante el sueño. Es habitual que baje el rendimiento en las épocas de insomnio o en cuando se duerme peor.
  • Reducir los niveles de ansiedad. Cuando no dormimos bien nos levantamos mucho más irritables, tanto los niños como los adultos, estamos de peor humor, nos enfadamos con más facilidad… la falta de sueño dispara los niveles de estrés. En el niño, esto hace que bajen sus defensas, estén más inquietos, lloran con más facilidad,  los adultos tienen que estar más pendientes de ellos y esto puede hacer que el niño se vuelva más tímido e inseguro. En los adultos, dormir correctamente, será fundamental para la gestión del estrés. Uno de los principales síntomas de la falta de sueño, es sin lugar a dudas la irritabilidad.
  • La hormona del crecimiento (GH) se segrega sobre todo durante las primeras horas después de haberse iniciado el sueño. En los niños con problemas de sueño la secreción de la “somatotropa” se puede ver alterada y su crecimiento puede verse perjudicado.

 

¿Es cierto que la biología condiciona la psicología femenina, especialmente en lo referente a la maternidad?

A nivel genético, las mujeres vienen preparadas para ser madres, es por eso que nos es tan difícil quedarnos de brazos cruzados cuando oímos el llanto de un bebé, aunque no sea nuestro, son llamadas de alerta que compartimos con otras especies, como mecanismo de supervivencia.

La intensidad con la que una mujer vive el embarazo, nunca va a ser la misma que la del padre, por muy involucrado que él esté. La mujer experimentará toda una serie de cambios a nivel físico y hormonal que el hombre no tendrá. Los cambios se siguen produciendo después del parto, como la subida de la leche… todo ello, también se producen en los mamíferos, y prepara a la mamá biológicamente para el cuidado del  bebé. Hay estudios científicos que están investigando en qué medida estos cambios afectan al comportamiento de las madres.*

No obstante, en el ser humano además del componente biológico, existe el cultural, el histórico y el social, que tiene un peso que no existe en otras especies.

Aunque es el cuerpo de la mujer el que experimenta los cambios y se prepara para la maternidad, eso no quiere decir, que una vez producido el alumbramiento, la pareja no sea capaz de asumir con la misma entrega y dedicación el cuidado de su retoño.

 

*Estudios, como los de la influencia de la oxitocina en la reducción de la ansiedad ante el cuidado del bebé (John A. Russel, de la Universidad de Edimburgo), o la influencia de esta hormona en la sociabilidad (estudios con ratas de Inga D. Neumann, de la Universidad de Regensburg (Alemania)).

Craig Kinsley, de la Universidad de Richmond, Virginia, EE UU, ha llegado a la conclusión de que la habilidad para conseguir alimentos también mejora notablemente tras el parto, y menciona que “El cerebro de cualquier hembra pone grandes dosis de plasticidad y creatividad al servicio de la reproducción. En otras palabras, las madres no nacen, se hacen”.

 

Características del insomnio infantil por hábitos incorrectos

Hay múltiples factores, pero algunos de ellos son:

  • Dificultad para dormirse solos.
  • Múltiples despertares nocturnos. Entre 3 y 15 veces, no siendo capaces de volverse a dormir de forma espontánea ellos solos.
  • Sueño superficial, cualquier ruido les despierta.
  • Dormir menos horas de lo habitual para su edad.

Si queréis más información, os recomiendo el siguiente libro: “Duérmete, niño. Como solucionar el problema del Insomnio Infantil”. Del Dr. Estivill.

En La Mañana de la 1 de TVE

Os adjunto el vídeo del programa para aquellos que no lo habéis podido ver en directo, el debate empieza en el minuto 11 más o menos:

Entrevista en Punto Radio Asturias sobre «La Ilusión»

Hoy a las 17,30h tendré el placer de intervenir en Punto Radio Asturias para hablar sobre La Ilusión, algo que en estas fechas alegra especialmete nuestras vidas. Os dejo el link a la emisora:

Consejos para educar en la felicidad

¿Cómo pueden los padres ayudar a la felicidad actual de sus hijos y lograr que sean unos adultos felices?

¡Por supuesto que lo padres pueden ayudar a incrementar la felicidad actual de sus hijos y lograr que sean unos adultos felices!

Aquí tenemos algunas pautas a seguir:

–       Enseñemos a los niños a no dar nada por supuesto y a que aprendan a decir GRACIAS. La gratitud es uno de los mayores predictores de la felicidad. Si aprendemos a ser agradecidos incrementaremos nuestra felicidad.

–       Ser amables. Realizar cosas por los demás es otro de los factores que se ha estudiado como precursor de la felicidad. Para que esto nos funcione, todo lo que hagamos por los demás hay que hacerlo sin esperar nada a cambio, y sin vivirlo como una obligación.

–       Centrándonos en lo positivo. Aunque es necesario corregir los errores de hijos, eso no implica machacar innecesariamente la autoestima. Por eso siempre debemos decirles lo que hicieron bien.

–       No etiquetar: No cometamos el error de “etiquetar” a los niños, por ejemplo “eres malo” como si el ser malo fuese algo inherente en el niño y que no se puede cambiar, de esta forma sólo conseguiremos que el niño se habitúe al adjetivo y que lo viva como “yo soy así, y por tanto no lo voy a cambiar”. Podemos establecer como alternativa: Te estás portando mal, porque no estás obedeciendo, estás gritando… se trata de focalizar más hacia lo que está haciendo mal el niño, no caer en generalidades ni etiquetas.

–       No dramatizar: cuanto antes comencemos a educar a los niños para que le den a las cosas su justo valor, mejor diferenciarán y aprenderán a distinguir las cosas  realmente importantes de la vida y evitaremos que sufran inútilmente.

–       No sobreprotejamos a los niños, si favorecemos su correcto desarrollo y autonomía, incrementaremos su seguridad y su  felicidad. Los niños se sienten bien y les gusta poder “hacer cosas de mayores”, y ganarse las cosas por ellos mismos.

–       Enseñemos a los niños a que aprendan a controlar y a regular sus emociones, favorezcamos el correcto desarrollo de su Inteligencia Emocional.

 

¿Cómo educar a niños alegres y dichosos?

¿Qué cosas hacen feliz a un niño de 5 años?

Dependiendo de la edad del niños cambiaran sus gustos y sus preferencias a la hora de cómo prefieren pasar su rato de ocio y el tiempo libre. Pero lo que tenemos clarísimo que hace felices a los niños, desde muy pequeños, es:

  • Favorecer su correcto desarrollo personal, su correcta autonomía y autoestima… dejándoles que jueguen, pero a la vez que se responsabilicen de sus cosas…
  • Que los padres no les involucren en temas que no les conciernen por su edad. Es bueno que se hagan responsables, pero de las cosas que pueden asumir, no, por ejemplo, de problemas familiares o de pareja.
  • No ver discutir a sus padres.
  • Y sobre todo, sentirse atendidos y queridos.

¿Cómo educar a niños alegres y dichosos?

De nuevo este mes de diciembre he tenido el placer de colaborar en la Revista La Guía del Niño con pautas educativas para educar en la felicidad. El reportaje se titula: «¿Cómo educar a niños alegres y dichosos? ¡Soy tan feliz!».

¿De qué depende la felicidad de los niños: carácter, entorno, afectividad…?

Según los estudios de de la Dra. Sonja Lyubomirsky, autora de “La Ciencia de la Felicidad”, el 50% de la felicidad se debe a factores genéticos, un 10% a las circunstancias vividas, y el 40% a la actividad emocional. Partiendo de estos datos, podemos plantear la hipótesis de cómo, pese a unas circunstancias difíciles, y de la carga genética, todavía nos queda un 40% de margen, el correspondiente a la actividad emocional, que podemos aprender a controlar.

Sólo un 10% de la felicidad depende de las circunstancias externas, y aunque la capacidad para ser feliz es algo innato, está en nuestra mano incrementarla. Poseemos un increíble potencial de mejora de la dicha y el bienestar, que depende exclusivamente de nuestros actos y pensamientos, y podemos trabajar con los niños para que aprendan a ser más felices desde pequeños.

¿Cómo acabar con los pequeños complejos? (y II)

Recomendaciones para acabar con esos pequeños complejos:

 

–          Contrasta tus ideas sobre esos “complejos” con la realidad de la forma que te indicamos en la tabla propuesta, te ayudará, el omitir de tus pensamientos adjetivos como“…son horrorosas”, “es terrible tener…” o “no puedo hacer nada para cambiar…”, que al único camino que nos conducen es al de la desmoralización.

–          Haz una lista sobre las cosas que te gustan de tí, y piensa cómo potenciarlas y sacarles el máximo partido.

–          Mantente activo o activa, no hay nada mejor que potenciar las relaciones sociales para mejorar la autoestima, además te dejará menos tiempo libre para pensar en los posibles defectos.

–          Apúntate a un gimnasio, bailes de salón, yoga…donde además de cuidar tu cuerpo, podrás establecer nuevas relaciones. La mayoría de los centros tienen un programa muy diverso de actividades acordes con las edades, donde encontrarás gente en tu misma situación.

–          Busca un momento todos los días para repetirte todas las cosas buenas que tienes y haces, nuestro cerebro ¡también necesita escucharlas!, de esta forma aprendemos a no focalizar nuestra atención sobre nuestros fallos o puntos débiles.

–          Reflexiona sobre la importancia de la estética ¿hasta que punto estamos dejando que nos influya e incluso condicione nuestra vida? ¿Realmente la belleza física es tan importante? o ¿no sería más  interesante abrir la puerta a los valores sociales y humanos que podemos potenciar y desarrollar?

 

¿Cómo acabar con los pequeños complejos? (I)

Orejas “desabrochadas”, pechos muy pequeños o muy grandes, pies feos, brazos demasiado largos, unos kilos de más… pueden llegar a convertirse en un verdadero complejo si nos obsesionamos con ello.

La perfección no existe, las personas por nuestra constitución de humanos, no somos seres perfectos. El problema puede venir cuando focalizamos nuestro pensamiento en ese “defecto” de manera que influye negativamente en nuestra autoestima, y como consecuencia, se ven afectadas nuestras relaciones con lo demás.

Vivimos en una sociedad, donde los valores estéticos son reforzados, pero no podemos olvidar que la percepción de la belleza, es algo completamente subjetivo y  cultural;  lo que en occidente nos parece bello, en otras culturas puede no serlo. Incluso dentro de una misma sociedad, los cánones cambian con el tiempo.

Lo primero que debemos saber,  es qué es lo que “nosotros mismos”  pensamos  sobre ese complejo;  caer en la cuenta de cómo lo estamos viendo.

Descubriremos, que en muchas ocasiones  nos hablamos en términos de “es imposible mejorar mi aspecto”, “tengo unas manos horrorosas”, “mis orejas son enormes y además están muy despegadas” para una vez descubiertos, poderlos sustituir por otros pensamientos más realistas, pero sobre todo más útiles y que no van a potenciar ese posible “defecto”, como por ejemplo:  “¿Qué puedo hacer para mejorar mi imagen?”, “mis manos no son bonitas, pero voy a intentar cuidarlas todo lo que este dentro de mis posibilidades”.

Para esto nos puede ayudar, realizar una tabla como la que se muestra a continuación, cuyo objetivo es contrastar tus ideas con la realidad.

Día/Hora

Situación. 

(Qué es lo que estaba haciendo, donde y con quién)

Literalmente lo que estoy pensando sobre mi “complejo” Contraste con la realidad 

(¿Son tan terribles mis pies/manos? ¿me impiden realizar la mayoría de mis tareas? ¿a mis amigas/os les parece tan grave que no paran de repetírmelo?)

Reformulación del pensamiento