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Enseña a tus hijos a establecer límites saludables

Para que nuestros hijos aprendan a establecer límites de manera saludable, necesitan:

  • Que les pongamos límites de forma respetuosa
  • Que establezcamos límites con respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás

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No es sano confundir los deseos con las necesidades.

¿Realmente lo necesito?
No es sano confundir los deseos con las necesidades.
Estos pensamientos hacen referencia al tipo de necesidades que nos imponemos, por eso se llaman «necesidades perturbadoras». Suelen empezar por un «necesito…» y a partir de ahí la lista de cada uno puede llegar a adquirir dimensiones estratosféricas.

No se trata de dejar de luchar por conseguir nuestros deseos, sino de hacerlo teniendo claro que son «deseos», dado que, de esta forma cuando no lo consigamos, sentiremos tristeza y frustración, pero no la ansiedad derivada de no cumplir nuestra necesidad.

Libro: ¿Por qué no soy Feliz?

Portada-Por_qué_no_soy_feliz

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Ausencia paterna: el impacto legal y psicológico en los hijos

Expertos opinan sobre las repercusiones de la ausencia paterna y por qué es esencial comprender los efectos tanto legales como psicológicos.

Sumergirse en el complejo mundo de las repercusiones de la ausencia paterna es esencial para comprender los efectos tanto legales como psicológicos que esta situación puede tener en los hijos.

En este sentido, la abogada Sandra Hoyos y la psicoterapeuta Mariana Bermúdez ofrecen una visión profunda desde sus respectivos campos, arrojando luz sobre las implicaciones que este fenómeno puede acarrear.

Es algo muy drástico. Tiene que pasar por un proceso de terapia. Va a depender de la edad que tenga el menor, porque si es un niño que ya tiene 9 años y que ya se conoce él mismo, las Cortes no están inclinadas a permitir un cambio de nombre porque le estás quitando al niño su identidad»

«Llegar hasta ese extraño implica que hubo una relación que no funcionó, que el hijo ya trae esas secuelas. Quitarle el apellido representa quitarle la identidad. Lo que refleja para un niño la identidad es sentirse acogido y aceptado por los padres», comentó Mariana.

Proteger el bienestar de los hijos tras un divorcio

En el libro “Queremos hijos felices. Lo que nunca nos enseñaron”, (JdJ Editores), la psicóloga Silvia Álava provee consejos y técnicas para solventar los principales problemas que pueden surgir en el día a día de padres e hijos, en orden cronológico, desde el nacimiento hasta alcanzar los seis años de edad combinados con casos prácticos que ejemplifican las distintas situaciones.

Silvia Álava asesora de forma clara y concisa sobre el bienestar de los hijos desde su experiencia profesional como directora del área infantil en el Centro de Psicología Álava Reyes; los derechos de autor serán donados a la Asociación Nuevo Futuro.

Desde la educación de los niños al establecimiento de normas, pasando por cómo dirigirse a ellos, todo para mejorar la calidad de vida de las familias. La psicóloga recalca que para educar a los hijos es esencial usar el sentido común y que saber actuar ante determinadas situaciones requiere pararse a observar qué sucede y analizar tanto la forma de actuar del niño, como la de los padres.

En la segunda sección del libro, se desarrollan las cuestiones principales hasta los dos años como los hábitos de sueño, higiene, alimentación hasta cómo estimular su inteligencia; en la tercera trata cuestiones como la adaptación al colegio, miedos, celos o desobediencia; el libro cierra con un capítulo dedicado a los distintos tipos familias y un epílogo sobre la importancia de transmitir valores a los niños.

Entre los obstáculos que se pueden presentar, se encuentran las separaciones, una realidad en la que muchas veces los hijos son los principales perjudicado; la psicóloga Silvia Álava da pautas para que los niños convivan con el divorcio de sus padres de la mejor manera posible.

Algunos errores habituales

Silvia Álava apunta que 

“muchos padres consiguen salvar sus diferencias individuales por el bien de sus hijos”;

esto no implica que arreglen su matrimonio, pero sí que mantengan el objetivo principal: el bienestar del hijo. Estos son algunos de los errores a evitar para lograrlo.

  • Involucrar directamente al niño en la separaciónCompartir los motivos de la separación con el niño es uno de los errores en los que más se incide. La psicóloga advierte que cuando el niño es pequeño no hay que contárselo porque no tiene el suficiente desarrollo madurativo para entenderlo, pero incluso cuando es mayor, tampoco le corresponde porque es un tema de pareja.
  • Descalificar a la pareja. Cuando se descalifica a la ex-pareja delante del niño o lo utilizamos de mensajero para decir cosas, lo estamos perjudicando, haciendo inseguro y sometiendo a tensiones porque “su principal fuente de seguridad son los padres, ya que son sus adultos de referencia”. No hay que olvidar que “por muy mal que nos haya ido con nuestra ex-pareja, no deja de ser el padre o la madre de nuestro hijo.”
  • Marcar tiempos para la asimilación. No hay un límite establecido para que el niño asimile la situación, cada caso va a necesitar un tiempo distinto. Los padres tienden a fijar tiempos en los periodos de adaptación que no se corresponden con la realidad del niño, que por su propio desarrollo cognitivo no tiene las estrategias que tienen los adultos.
  • Intentar comprar al niño. Es posible caer en el error de pensar que el niño va estar más feliz o que va a querer estar más con nosotros si lo colmamos de cosas materiales pero en realidad ocurre todo lo contrario; “los niños necesitan que les digan por dónde tienen que ir, les trasmitan seguridad, firmeza y mucho cariño”.

La clave: una línea educativa común

Cuando se produce un divorcio, las vidas de los miembros de la pareja toman rumbos distintos; sin embargo, no debe suceder igual con la educación de los hijos. Álava afirma que cuando se trata de educar, los padres han de estar de acuerdo en los aspectos esenciales porque “los niños son sensibles a las incongruencias educativas”.

La psicóloga sostiene que si cada padre actúa de una manera diferente y los niños son pequeños “se pierden, ya que desconocen qué es lo que realmente se espera de ellos y se preguntan: ¿por qué con mamá es de una manera y con papá de otra?”

Asimismo, si hay más de una línea educativa y los niños son mayores, “su capacidad de observación hace que usen estas incongruencias para su propio beneficio; aprenden qué cosas pedir a mamá y qué cosas a papá.”

Para evitar estas situaciones y facilitar que los padres vayan en la misma dirección educativa, la experta aconseja “establecer con claridad las normas y consecuencias tanto si el comportamiento del niño es bueno como si no”.

Nuevas parejas, nuevos roles

La psicóloga indica que con frecuencia los niños tienen la fantasía de que sus padres van a arreglar su matrimonio y el hecho de que el padre o la madre comiencen una nueva relación les supone tener que asumir que la separación es definitiva.

Según la especialista, la otra persona tiene que asumir bien el rol que le corresponde: el de pareja de la madre o del padre, “nunca el de padre o madre, porque el niño ya los tiene”.

Silvia Álava insiste en la importancia de que se establezcan estos roles porque la pareja del padre o de la madre, no deja de ser un adulto de referencia. “Si conviven juntos, van a ser quien marque las normas y que no sean sus padres no implica que no les tengan que obedecer”.

Por mucho que se quiera que los niños se adapten, “no hay que forzar las situaciones y hay que darles tiempo, con la convivencia se establecerán buenos lazos afectivos”.

Normalizar la situación

Álava hace hincapié en la importancia de que todos los adultos de referencia del niño conozcan cuál es su realidad, entre ellos, profesores y cuidadores. La meta de comunicar la situación del menor no es que se le etiquete y reciba un trato distinto, sino normalizar la situación lo máximo posible.

Pero, cuidado, la psicóloga advierte que el hecho de todas las personas que están en contacto conozcan su realidad, “no significa que les tengamos que contar nuestra vida”.

FUENTE: telemundo.com

¿Y ahora qué hago? La gran pregunta cuando llega la hora de jubilarse

La jubilación puede suponer en ocasiones un desafío si no sabemos gestionar nuestro tiempo libre. «Tener demasiado tiempo libre puedo abrumar»

Por Miguel Salazar

Un informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) acaba de publicar el listado de las ciudades más cómodas de nuestro país para pasar la etapa de la jubilación. El ranking no lo lidera, como pensarás, ni Benidorm ni Málaga. La ciudad gallega de Vigo es, según el análisis, el sitio idóneo para vivir cuando te retires de la vida profesional. Le siguen Zaragoza, Bilbao, Alicante, Las Palmas de Gran Canaria, Málaga, Madrid, Sevilla, Valencia y Gijón, que cierra el ‘top 10’.

Pero detrás de estos datos, la situación del jubilado esconde una ‘cara b‘: el aislamiento.

Antonio ejerció como notario durante más de 40 años. Al dejar de trabajar, su vida cambió y se encontró frustrado porque apenas se había preparado para la jubilación. Hacía algo de deporte, pero su nivel de actividad bajó considerablemente y eso provocó en él un deterioro importante a nivel mental. Antena 3 Noticias ha contactado con dos psicólogos para entender qué sucede cuando una persona llega a la jubilación y apenas sabe aprovechar todo el tiempo libre del que dispone.

«Cuando llega el momento de jubilarnos, podemos encontrar muchas ventajas pero no hemos previsto tener la capacidad de gestionar todo nuestro tiempo y también hay un cambio en nuestros ingresos económicos», explica Rafael San Román. El psicólogo cree que «fantaseamos» con el momento de jubilarnos porque tenemos más disponibilidad para hacer todo aquello que no hemos podido realizar en la etapa profesional. Pero, según él, puede «resultar abrumador» y «podemos tener una sensación de aprovechar menos el tiempo». En cualquier caso, lo que el especialista define como «un hito evolutivo de nuestro ciclo vital» puede alertarnos de que «la vejez ya está llegando». Eso, tal y como explica San Román, puede ser en ocasiones «agobiante«.

Por su parte, la doctora en psicología Silvia Álava, habla de otra cuestión clave en la etapa. «El principal problema puede ser el aislamiento», dice. Pone de ejemplo algún profesional que haya vivido con mucha actividad y mucha interacción social durante años. «De repente eso para y hay personas que se pueden quedar muy metidas en casa», explica. La vida de Antonio, desde que dejó de trabajar, consiste en una rutina que afecta negativamente a su salud: apenas socializa, lee algo el periódico y pasa muchas horas descansando, algo que no necesita porque apenas pierde energía. Por ello, Álava recuerda que es muy «importante» mantener un estilo de vida saludable.

¿Cuál es el mejor momento para jubilarse?

Además, la especialista habla en concreto de aquellas personas que han tenido una vida laboral muy intensa, de los que han tenido un cargo con mucha responsabilidad y «están acostumbrados a una capacidad de decisión alta». Lo primero que destaca en este asunto es si el trabajador está convencido de que desea realmente jubilarse.

«Hay un problema de edadismo«, lamenta al añadir que a veces la sociedad da por hecho que una persona de una determinada edad no va a realizar correctamente su trabajo. Por eso muchas veces cuesta elegir el momento de la vida en el que sea oportuno retirarnos. Dice el refrán que una retirada a tiempo, es un victoria. Y así puede ser porque, según Rafael San Román, esta decisión se debe tomar cuando uno sienta que «llega el fin de nuestra faceta profesional«. De hecho, lo considera un «duelo» porque es esencial que el trabajador no deje ninguna meta pendiente en su vida profesional.

En 2024, para elegir la jubilación anticipada voluntaria a los 63 años y recibir el 100% de la pensión, es necesario haber cotizado como mínimo 36 años y 6 meses. En Francia la edad a la que debe jubilarse el trabajador ha sido objeto de debate tras la reforma que aprobó el Ejecutivo de Macron por la que se prolongaba dos años más, pasando de los 62 a los 64 años.

«Hay que escuchar a la persona, porque cuando llega la edad de jubilarse está perfectamente, a lo mejor quiere seguir», señala Silvia Álava.

Consejos para sacar provecho de la jubilación

Ante toda esta problemática, muy ligada a la salud mental, los expertos proponen una serie de pautas para sacar el máximo rendimiento de la etapa. Una podría ser un cambio de ciudad, como analiza la OCU en su informe publicado recientemente. Quizás más de uno podría plantearse pasar el resto de su vida en Vigo, en Zaragoza o en Bilbao… pero lo que está claro es que es esencial que la persona se haya preparado para la etapa vital. «Es importante darnos tiempo para decidir cómo queremos utilizar nuestro tiempo, esto lo podemos haber hecho antes de jubilarnos», comenta Rafael San Román.

Considera clave desarrollar una «mentalidad creativa y tener estímulos» para que el pesimismo se apodere de nosotros. «Debemos hacer una transición de una manera que sea saludable», recomienda. Por su parte, la doctora en psicología Silvia Álava aconseja hacer deporte, estar con más personas y buscar aquellos hobbies que la persona ya jubilada no ha podido hacer antes «por falta de tiempo». «Si nuestra vida se reduce a las visitas al médico, puede haber un bajón importante«, concluye.

FUENTE: antena3.com

Cómo ser más feliz, según la ciencia: 10 acciones sencillas que te ayudan a lograrlo

Escrito por: María Palmero@MariaPalmero_mp@theobjective.com

Alcanzar la felicidad se ha convertido en uno de los deseos principales del primer mundo. Pero ¿cómo conseguirlo? ¿Cómo se siente uno mejor cuando tiene todas las necesidades cubiertas? ¿Qué nos hace falta para alcanzar esa meta o al menos acercarnos a ella?

Desde la publicidad, las redes sociales, las revistas, nos instan a conseguirlo, pero no siempre lo que nos proponen está basado en la evidencia científica, por eso Silvia Álava, doctora en Psicología clínica y de la salud, ofrece una serie de consejos en su libro ¿Por qué no soy feliz? (HarperCollins) que pueden contribuir a incrementar nuestra felicidad y que además cuentan con el respaldo de la investigación científica.

Diez acciones que te hacen más feliz, según la ciencia

La felicidad existe aún en las situaciones más difíciles. Así lo asegura Álava, quien ejerce como psicóloga sanitaria y educativa, especializada en Psicoterapia, profesora universitaria y divulgadora científica: «Hoy más que nunca, disfrutemos de las pequeñas cosas que nos proporciona la vida y trabajemos cada día, de forma proactiva, por incrementar nuestra felicidad. Para aumentar nuestra felicidad debemos pasar a la acción». ¿Cómo? Con estos diez consejos:

1. Pasar tiempo con amigos o familiares

Todas las personas nos sentimos más felices cuando estamos con otras personas, cuando nos sentimos integrados y sentimos que pertenecemos a un grupo o una familia.

«Si tuviéramos que traducir toda la literatura científica de las causas de la felicidad humana en una sola palabra sería ‘social’. Somos con diferencia la especie más social de la Tierra. Si tuviera que predecir tu felicidad y solo pudiera saber una cosa de ti, no me interesaría conocer tu sexo, religión o ingresos. Querría saber sobre tu red social: amigos, compañeros de trabajo, familiares… y la solidez de tus lazos con ellos», afirma la experta.

2. Hablar con los amigos y compañeros

«Cuidar las relaciones sociales. Cuidar y quedar con los amigos y hacer nuevas amistades también se relaciona con la felicidad».

3. Llevar un ‘diario de gratitud’

Álava nos insta a anotar cada día, al menos, tres cosas por las que estamos agradecidos, o aquello que más nos han gustado del día, tomando el tiempo de reflexión necesario para ser conscientes de las cosas buenas. Hacerlo «aumentará nuestra satisfacción general y nos ayudará a dormir con un espíritu más positivo».

4. Trabajar por una causa mayor

Tener un fin, un objetivo en la vida que nos mantenga con energía y que nos haga levantarnos cada mañana.

5. Realizar actos altruistas

Ofrecer nuestro tiempo y/o nuestro dinero es una vía para alcanzar la felicidad, compartir, dar lo que no necesitamos y que para otros puede significar todo un tesoro. «Es una gran labor que todos podemos realizar».

6. Enviar mensajes positivos

Reforzar los comportamientos positivos de los demás y aprender a enviar mensajes de refuerzo y en positivo, incrementará nuestras emociones positivas y hará que nos sentimos más felices.

7. Hacer 30 minutos de ejercicio al día

Cuando nos movemos segregamos endorfinas que hacen que nos sintamos mejor. Al respecto, numerosos estudios científicos han demostrado que el ejercicio regular está asociado con una disminución del riesgo de desarrollar depresión y otros trastornos del estado de ánimo.

8. Dar las gracias

La gratitud es uno de los mayores predictores de la felicidad. Cuando agradecemos las cosas que hacen por nosotros las personas que nos rodean, incrementamos nuestra felicidad.

9. Tener ilusiones

«Crear y fomentar nuestras propias ilusiones: las cosas tienen la importancia que nosotros les damos, no hace falta que sean cosas materiales en las que tengamos que gastar dinero, incluso mejor si el dinero no interviene: dar un paseo, charlar con un amigo, disfrutar de una buena comida…», afirma la experta.

10. Reforzar nuestras virtudes

Cada vez que utilizamos una habilidad, sea la que sea, «experimentamos un subidón de positivismo. Especialmente cuando ejercitamos una fortaleza de nuestro carácter, un rasgo propio y arraigado en nosotros. Por eso es importante pararnos a observar, saber cuáles son nuestras fortalezas y ser conscientes de que las estamos poniendo en práctica».

¿Y si no hubiera redes sociales?

¿Y si….? – ¿Y si no hubiera redes sociales?

¿Qué haríamos sin las redes?

Pues tener más tiempo, entre otras cosas… es una de las conclusiones a las que llegamos en este podcast de RNE del espacio ¿Y Si…?

Y los niños creen que no pasaría nada, ¿o sí?

Escúchalo ahora.

Seis consejos para convertirte en refugio para tus peques.

Publicado por Rubén García Díaz Periodista especializado en parenting, infancia y crianza

 Si deseas, como la gran mayoría de padres y madres preocupadas por la felicidad y el desarrollo de sus hijos e hijas, convertirte en ese lugar seguro para ellos y ellas al que acudir siempre que lo necesiten, hay algunas cosas concretas que se pueden hacer. Algunas son puntuales y otros son hábitos que conviene sostener en el tiempo. La especialista en psicología Silvia Álava Sordo comparte hasta seis consejos como los más importantes a la hora de convertirte en refugio para tus peques.

La psicología es una disciplina esencial en todas las etapas de la vida.

No vamos a descubrir ahora nosotros sus virtudes. Pero sí remarco, y esto lo hago en primera persona porque sé de buena tinta todos los consejos, aprendizajes y trucos que puede enseñar una psicóloga infantil (o psicólogo, es indiferente, pero en nuestro caso es una profesional), lo infravalorada que sigue estando durante la crianza.

El bienestar

Por eso, desde que descubrí en mis propias carnes el poder de la psicología en el bienestar no solo de los niños y niñas sino también, incluso más en algunos casos, en el bienestar de los adultos, padres y madres, trato de no desaprovechar ninguna oportunidad para poner en valor aquellos consejos y experiencias compartidas por profesionales de la psicología que se pueden aplicar a la crianza de los hijos e hijas.

Lo son cualesquiera de los consejos y reflexiones que comparte en sus perfiles públicos la doctora en psicología clínica y de la salud, además de divulgadora, Silvia Álava Sordo. Por ejemplo, los seis hábitos que, en opinión de la psicóloga clínica y educativa, tienen mayor influencia a la hora de conseguir que nuestros peques nos vean como su espacio o lugar seguro.

Los seis consejos de la experta en psicología

La lógica nos lleva a pensar que, por puro instinto, los niños y niñas pequeños vean de forma natural a sus madres como su espacio seguro. Y en cierto modo es así, pero hay que regar ese lugar espacio que somos, cuidarlo, mantenerlo limpio y abierto las 24 horas del día para nuestros hijos e hijas. Y también hay que recordarles que existe y que no tienen más que pasar siempre que quiera. Y algo parecido ocurre con otro progenitor o progenitora, si lo hay. Y por extensión, con abuelos, tíos, etcétera.

«Jardinería emocional»

Para hacer este trabajo de “jardinería emocional” para con nuestros hijos e hijas, Silvia Álava pone el foco en seis hábitos concretos, los que en su opinión tienen mayor impacto a la hora de convertirnos o mantenernos como el lugar seguro para nuestros peques a medida que crecen y van ganando en autonomía.

Los seis consejos de la psicóloga son los siguientes:

  1. Mantenernos emocionalmente disponible para ellos: es a lo que nos referíamos con lo de mantener abierto el jardín las 24 horas del día. No tiene puertas ni vallas.
  2. Demostrarles atención cuando hablan con nosotros: puedes aplicarlo de múltiples formas siempre y cuando se cumpla el objetivo. Puedes mostrar interés de forma activa con repreguntas, compartir con él o ella aquello que desees contarles, y también dejando el móvil cuando te hablan. Esta última es, precisamente uno de los hábitos cotidianos cuyo esfuerzo merece la pena según Álvaro Bilbao.
  3. Participar en sus juegos activamente siempre que sea posible: entronca con el consejo anterior de Silvia Álava, y no necesita más explicación.
  4. Valorar y considerar sus opiniones: si eres lector o lectora habitual de Ser Padres, ya sabrás la de veces que los profesionales de la psicología y la docencia inciden en la importancia de legitimar aquello que sienten nuestros hijos e hijas, que no es lo mismo que validar todas sus conductas.
  5. Establecer conexión visual mientras nos comunicamos: puedes hacerlo poniéndote a su altura cuando queréis hablar o tener un gesto de cariño, el gesto más sencillo y eficaz que puedes hacer para conectar con tus peques.
  6. Ser auténticos, vulnerables y coherentes: compartir emociones, experiencias, sentimientos… y mantener una coherencia en nuestra educación a lo largo del tiempo son cuestiones esenciales, según la psicóloga Silvia Álava, para ser el lugar de seguridad de nuestros hijos e hijas.

En definitiva, concluye la experta en psicología,

“Todo se resume en estar completamente presentes y comprometidos con su mundo infantil para continuar siendo parte de su mundo cuando crezcan y se conviertan en adolescentes y adultos”.

FUENTE: serpadres.es

Los niños prefieren pasar su tiempo libre con amigos que usando pantallas

Las preferencias de ocio y tiempo libre de los niños no son digitales, ya que el 78% prefiere estar con amigos, el 55% ir al parque a jugar, el 50% hacer deporte y el 49% hacer manualidades.

En este sentido, la mitad del profesorado señala que el uso de dispositivos digitales en las escuelas está restando tiempo al jugo algo que, a juicio de los docentes, perjudica bastante o mucho el aprendizaje y la adquisición de competencias básicas.

Así lo refleja un estudio dirigido por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto Tecnológico de Producto Infantil y Ocio (AIJU), en el que han participado más de 1.800 niños de 5 a 12 años y 110 docentes.

El 88% de los docentes han mostrado su preocupación acerca de la cantidad de tiempo que el alumnado pasa frente a las pantallas y sus posibles efectos en el aprendizaje especialmente en el desarrollo de competencias vinculadas a la adquisición de la comprensión lectora, escritura y lectura.

Esta investigación, refuerza la hipótesis de la creciente desconfianza que han expresado países como Suecia al vincular un retroceso en la comprensión lectora con el tipo de uso de los dispositivos digitales en los centros educativos.

Los más utilizados

Según este estudio, los dispositivos digitales más utilizados por los docentes que han participado en el estudio son la Pizarra digital (84%), el ordenador portátil (66%), Tablet (34%) y el móvil (17%).

Además, destaca que el 20% de los docentes manifestó utilizar más de 3 horas la pizarra digital y el 13% el ordenador portátil, una cantidad de tiempo que supera las recomendaciones pediátricas.

La investigación revela que la tendencia de uso de dispositivos digitales en el aula es pasiva, ya que el 70% de los docentes afirma utilizarlo de forma expositiva mediante la visualización de vídeos, mientras que solo el 21% asegura utilizarlo de forma lúdica.

El 73% manifiestan que su uso expone al alumnado a diversos anuncios con contenidos inapropiados; el 80% de los docentes indican bastante preocupación por la sobreexposición a dispositivos digitales dentro y fuera del aula (móvil, ordenador, pizarra digital, tablets etc.) y sus posibles riesgos asociados; y el 65% señala que las familias están poco sensibilizadas con los riesgos asociados al uso de dispositivos.

Confianza en el uso educativo

En cuanto al juego con dispositivos digitales, el estudio revela mayor confianza docente en el uso educativo que en su uso recreativo para el desarrollo de las funciones ejecutivas. Un 40% desconfía que el juego educativo con dispositivos digitales tenga efectos positivos en la memoria y la concentración.

En las habilidades de planificación y organización, creatividad y resolución de problemas se presentan resultados con mayor variedad de opiniones. La desconfianza aumenta en todas las anteriores si se pregunta por el uso recreativo de dispositivos digitales.

En contraposición, los niños han manifestado que son más creativos (76%), organizados (45%), resuelven mejor los problemas (55%) y memorizan mejor (58%) cuando juegan sin dispositivos digitales.

Con respecto al desarrollo de competencias instrumentales, los docentes entrevistados no perciben que el juego con dispositivos digitales -ya sea con fines educativos o recreativos-, favorezca el desarrollo psicomotor (68%), las habilidades lectoescritoras (50%) y la expresión oral (68%).

Pese ello, el 36% de los niños afirman usar los dispositivos digitales en las asignaturas de Lengua Castellana y Literatura (36%) y Lengua Extranjera (43%). Asimismo, el 46% de los niños han indicado que prefieren aprender a leer y a escribir a través de juegos sin dispositivos digitales.

En cuanto a la valoración de las actitudes de aprendizaje, aunque el 65% de los docentes valora el uso de dispositivos digitales como una herramienta clave para la motivación del aprendizaje, se reconoce que esa exposición sobre estimula bastante o mucho al alumnado (70% si el uso es recreativo y 41% si es educativo).

A su vez, el 53% de los docentes han manifestado que su uso meramente recreativo podría generar dificultades de aprendizaje. Por el contrario, los niños sostienen sentirse más tranquilos cuando juegan sin dispositivos digitales (55%).

Promueve poco o nada la socialización

En cuanto a las habilidades socioemocionales, más del 50% del profesorado asegura que el juego con dispositivos digitales -sea educativo o recreativo-, promueve nada o poco la socialización y el 75% desconfía que promueva el desarrollo socioemocional infantil.

Por su parte, los niños afirman que son capaces de empatizar bastante y mucho más cuando juegan sin dispositivos digitales (61%). Además, los docentes han indicado que el uso recreativo de juegos con dispositivos digitales podría perjudicar a la salud mental (47%), porcentaje que contrasta con el 46% que indica que su uso educativo no perjudica a la salud mental.

FUENTE: cordobabn.com

Los docentes están preocupados por el tiempo que el alumnado pasa ante las pantallas

El 88% de los docentes están preocupados por la cantidad de tiempo que el alumnado pasa frente a las pantallas y sus posibles efectos en el aprendizaje, especialmente en el desarollo de competencias vinculadas a la adquisición de la compresión lectora, escritura y lectura, según se desprende de un estudio de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y el Instituto Tecnológico de Producto Infantil y Ocio (AUU).

El análisis, presentado este jueves por la Fundación Crecer Jugando, también concluye que los niños prefieren el tiempo libre y el ocio sin pantallas, siendo sus preferencias estar con amigos, en un 78% de los casos, ir al parque a jugar (55%) o hacer manualidades (49%).

La mitad del profesorado encuestado señala que el uso de dispositivos digitales en la escuela resta tiempo al juego y un porcentaje similar sostiene que esta reducción del tiempo de juego perjudica bastante o mucho el aprendizaje y la adquisición de competencias básicas.

En este sentido, los niños manifiestan que son más creativos (76%), organizados (45%), resuelven mejor los problemas en el 55% de casos y memorizan mejor (58%) cuando juegan sin dispositivos digitales, según describe el estudio, en el que participaron 1.896 menores de entre 5 y 12 años y 110 docentes.

Respecto al desarrollo de competencias instrumentales, los docentes entrevistados no perciben que el juego con dispositivos digitales con fines educativos o recreativos favorezca el desarrollo psicomotor (68%), las habilidades lectoescritoras (50%) y la expresión oral (68%).

Pese ello, el 36% de los niños afirman usar los dispositivos digitales en las asignaturas de Lengua Castellana y Literatura y el 43% en Lengua Extranjera. Además, el 46% de los niños indican que prefieren aprender a leer y a escribir a través de juegos sin dispositivos tecnológicos.

El análisis explica que un 40% del profesorado desconfía de que el juego educativo con dispositivos tenga efectos positivos en la memoria y la concentración. Más de la mitad (55%) de los niños manifiestan estar más tranquilos cuando juegan sin pantallas.

Igualmente, casi la mitad de los docentes (47%) piensa que el uso por ocio de juegos con dispositivos digitales perjudica la salud mental de los niños, y el 86% señala que el juego libre de dispositivos dispone de muchos beneficios en el aprendizaje.

TIEMPO Y USO

Los dispositivos digitales más utilizados en el aula por los docentes participantes son la pizarra digital (84%), el ordenador portátil (66%), tablet (34%) y el móvil (17%). Además, el 20% de profesores manifestó utilizar más de tres horas la pizarra digital y el 13% el ordenador portátil. Una cantidad de tiempo que “supera las recomendaciones pediátricas”, según explicaron desde la Fundación Crecer Jugando.

La tendencia de uso de dispositivos digitales en el aula es “pasiva”, indica el informe. El 70% de los docentes afirmó utilizarlo de forma expositiva mediante la visualización de vídeos, mientras que solo el 21% afirmó utilizarlo de forma lúdica.

El 73% manifiestan que su uso expone al alumnado a diversos anuncios con contenidos inapropiados. El 80% de los docentes expresaron bastante preocupación por la sobreexposición a dispositivos digitales dentro y fuera del aula y sus posibles riesgos asociados.

REALIDAD INCONTROLABLE

La profesora de la UCM y miembro del equipo de la investigación Silvia Sánchez-Serrano, durante la presentación del análisis, señaló que la solución a esta situación “no se trata de prohibir o rechazar los dispositivos digitales, el mundo digital es ya un espacio de participación cívica y social, sino que se trata de proteger a la infancia, regulando tanto el tipo de uso, como el contenido y adecuarlo a la edad”.

En esta línea, añadió que “es esencial limitar la exposición a dispositivos digitales y combinarla con otros tiempos y espacios de juego libre, exterior y creativo, junto con juegos de construcción, de mesa, dramáticos, etc. Los niños necesitan tener unos hábitos lúdicos saludables y equilibrados para su bienestar y desarrollo integral, es decir, una dieta lúdica infantil”.

Por su lado, el coordinador del departamento de Investigación Infantil y Pedagogía de AIJU, Pablo Busó, dijo que “hay un cambio de tendencia, en el que tanto las familias como docentes e incluso niños son conscientes que se llegó a un punto en el que el uso de la tecnología y las pantallas es excesivo”. Y, también, recalcó que “las alternativas del aprendizaje a través del juego y el juguete son ventajosas”.

Por otra parte, la psicóloga infantil, Silvia Álava, remarcó que “hay que supervisar el uso de pantallas de los niños y acompañarlos para no se pongan ni nerviosos ni abstraídos, en función del contenido que visualicen”. Por ello, también hizo hincapié en que “los niños tienen que aprender a aburrirse”.

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FUENTE: lavanguardia.com

Es necesario que asumamos la idea de que jugar es tan valioso -y serio- como aprender

CARLOTA FOMINAYA

Los niños de hoy juegan menos por el uso de las pantallas y esto, según advierte el estudio presentado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y el Instituto Tecnológico de Producto Infantil y Ocio (AIJU), es un grave error.

Este desplazamiento del juego por lo digital, explica la psicóloga Silvia Álava, puede tener «graves efectos en el neurodesarrollo del niño, porque deja de hacer cosas. De hecho el juego, junto a dormir, son las principales tareas que tiene que hacer un niño». Jugar, recalca esta experta, «es la manera del menor de explorar el mundo y mientras se practica, se realizan muchos procesos cerebrales que no queremos que se pierdan».

Un niño que juega es un niño que desarrolla sus procesos cognitivos

Un niño que juega, asegura Álava, «es un menor que está desarrollando un montón de procesos cognitivos: está mejorando sus funciones ejecutivas, la organización, la memoria, la atención, el lenguaje, el razonamiento lógico, la organización espacial… Y también sus habilidades socioemocionales. como la empatía, etc. Nadie quiere comprometer el desarrollo de su hijo y, sin embargo, les damos pantallas demasiado pronto, cuando sabemos que la Academia Americana de Pediatría ya recomienda cero pantallas antes del año e, incluso, por debajo de los tres».

El aprendizaje, corrobora Laura Camas Garrido, profesora de la UCM, y miembro del equipo de investigación del informe, «es inherente al juego. Es necesario que asumamos la idea de que jugar es tan valioso -y serio- como aprender. Hay mucho juego en el aprender, aprender es explorar y descubrir el mundo, implica motivación, emoción y curiosidad, estar dispuesto a cometer errores, equivocarse y volver a empezar. Jugar es todo esto».

Hay mucho aprendizaje en jugar

Y de la misma manera, prosigue Camas Garrido, «hay mucho aprendizaje en el jugar. Cuando jugamos, disfrutamos, nos asombramos, nos divertimos y también nos exponemos a situaciones adversas en las cuales tenemos que empatizar y resolver problemas. Todo esto supone un valioso aprendizaje».

Por tanto, añade esta docente, «jugar y aprender no solo son compatibles, sino que son interdependientes y complementarios. Si bien los niños participantes en el estudio han mostrado su preferencia hacia los juegos no digitales, observamos que sus hábitos de juego lo son cada vez más. La tendencia hacia lo digital se muestra tanto en la escuela como en el hogar y esto está empezando a preocupar a la comunidad educativa».

Preocupación por el tiempo frente a las pantallas

De hecho, un 88 por ciento de los profesores cuestionados durante el estudio han mostrado su preocupación acerca de la cantidad de tiempo que el alumnado pasa frente a las pantallas y sus posibles efectos en el aprendizaje, especialmente en el desarrollo de competencias vinculadas a la adquisición de la comprensión lectora, escritura y lectura.

La mitad de los docentes señalan, además, que el uso de dispositivos digitales en las escuelas está restando tiempo al juego. Y, a su vez, el 50% sostiene que esta reducción del tiempo de juego perjudica bastante o mucho el aprendizaje y la adquisición de competencias básicas.

‘Dieta lúdica’

En cualquier caso, matiza Silvia Sánchez-Serrano, también profesora de la UCM y miembro del equipo de investigación, «no se trata de prohibir o rechazar los dispositivos digitales, el mundo es un espacio de participación cívica y social. Se trata de proteger a la infancia. regulando tanto el tipo de uso, como el contenido y adecuarlo a su edad».

De hecho, añade esta experta, «hemos visto en base al estudio realizado que resulta esencial limitar la exposición a los dispositivos digitales y combinarlo con otros tiempos y espacios de juego libre, exterior y creativo, junto con juegos de construcción, de mesa, dramáticos, etc.. Los niños necesitan tener unos hábitos lúdicos saludables y equilibrados para su bienestar y desarrollo integral. Si en la ‘dieta lúdica infantil’ identificamos un exceso o saturación de juego en dispositivos digitales, es preciso introducir otras formas de juego. Esto lo vamos a conseguir creando conciencia, compromiso y espacios de colaboración entre la familia, los docentes y los propios menores».

Cambio de tendencia

Por fortuna, concluye Pablo Busó, coordinador del departamento de Investigación infantil y Pedagogía de AIJU, «los resultados de esta investigación muestran un cambio de tendencia, en el que tanto las familias como los profesores e incluso los niños son conscientes de que han llegado a un punto en el que el uso de la tecnología y las pantallas es excesivo. Ante esta situación, alternativas de aprendizaje a través del juego y el juguete se ha demostrado ser una alternativa realmente ventajosa». «Estamos a tiempo de compensar estas situaciones y de equilibrar su dieta de ocio», insiste Laura Camas Garrido.

FUENTE: DIARIO ABC