¿Son los videojuegos de tu hijo adecuados para su edad? Colaboración con Consumer

La violencia y las estrategias para monetizar los juegos online pueden provocar una dependencia excesiva y transmitir valores inadecuados para su edad.

Por Nacho Meneses

Es gratuito, pero genera 3.000 millones de dólares en beneficios, y en solo dos años ha atraído la pasión y el fervor de 2.000 millones de usuarios repartidos por todo el mundo. Hablamos, claro, del videojuego online Fortnite, todo un fenómeno social en el que 100 jugadores pertrechados con los más variopintos accesorios combaten en cada partida hasta que solo queda un superviviente. Entre esos jugadores, hay muchos menores. Incluso niños que aún no tienen la edad mínima para la que está recomendado: 12 años. En las siguientes líneas profundizamos en este videojuego y analizamos cómo la violencia y las estrategias para monetizar los juegos online pueden provocar una dependencia excesiva en los niños.

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¿Es un problema que niños más pequeños utilicen este tipo de juegos? Si se pone 12 años es “porque hasta esa edad la moral no está plenamente desarrollada; la estética del juego puede que esté concebida para niños pequeños, pero el contenido no… Cuanto más pequeños, más sensibles son, y hay que tener un cuidado especial en que nada interfiera con el correcto desarrollo de la moral”, explica Silvia Álava, psicóloga infantil.

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¿Son los videojuegos perjudiciales?

Aunque no pueda decirse que haya una relación de causalidad entre este tipo de videojuegos y conductas violentas en la vida real, “lo que sí hay que plantearse es el tipo de valores que quieres fomentar en tu hijo. Somos demasiado benevolentes con el tema de los videojuegos… Hay niños de 8 a 11 años jugando al Fortnite y también niños de 12 jugando a juegos de 18”, añade Álava. Dependiendo de sus características, el código PEGI incluye diferentes clasificaciones para los videojuegos, que van desde los 3 a los 18 años.

Más que por jugar a videojuegos, el problema se presenta en el caso de que el menor, por hacerlo, deje de llevar un estilo de vida saludable y de atender otras actividades necesarias como los estudios, la lectura, las actividades al aire libre o la vida familiar. Aunque si el menor abusa del juego, este puede llegar a afectar al correcto desarrollo de la atención: “El esfuerzo de atención sostenida no lo tiene que hacer el niño, sino que lo hace el juego, porque cambia rápidamente de estímulos visuales y auditivos”, afirma Álava. “Te lo guía todo el juego… Por eso ocurre que los niños se aburren tan rápido en la vida real. Si en los videojuegos te lo dan todo hecho, en la vida real lo tienes que hacer tú. Hay que alternar los dos tipos de juegos”.

Gratis, hasta cierto punto

En el estudio mencionado, el miedo a sentirse desplazado era un motivador importante a la hora de jugar: si todo el mundo lo hace, ¿me voy yo a quedar fuera? Hoy en día, el videojuego se ha convertido en una herramienta básica de socialización, y muchas veces incluyen chats de voz para quedar con los amigos del colegio y conversar con los nuevos contactos que se hacen dentro del juego.

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El verdadero peligro puede que no venga de la violencia, sino de un elemento de presión social que lleva a “glorificar las cuestiones de estatus a través de las compras de skins y accesorios, y por el hecho de que tengas que pagar para obtener aquellos que te hagan destacar dentro del grupo social al que pertenece el menor”, añade Arnedo. Algo que puede hasta llegar a ocasionar problemas de autoestima. Y como hay cosas que solo puedes conseguir aleatoriamente, se empuja al usuario a estar más horas jugando y a gastar más dinero. A fin de cuentas, como apunta Álava, “el juego está hecho para que el niño se enganche”.

Lee el artículo completo en FUENTE: Consumer

¿Se nos han ido de las manos los cumpleaños infantiles? Colaboración con La Voz de Galicia

Las AMPA y psicólogos consideran que las fiestas son hoy una competición entre padres y crearán adultos frustrados.

Por MARTA OTERO 

Fiestas por todo lo alto que cuestan un pastón (algunas incluso temáticas) con toda la clase invitada, decenas de regalos y tartas personalizadas que los niños ni llegan a probar. En esto se han convertido en los últimos años los cumpleaños infantiles, que en generaciones pasadas se celebraban en casa o repartiendo caramelos en clase, si tocaba.

Profesores y psicólogos son testigos de una costumbre que se ha arraigado peligrosamente y alertan de que forma parte de una tendencia educativa nada beneficiosa para los niños.Ana Parro De La Fuente, pedagoga del centro Parro de la Fuente, asegura que «se nos está yendo un poco de la de las manos, no es bueno educar a los niños y niñas en estos excesos. La verdad que el listón de los cumpleaños está cada vez más alto y se está convirtiendo en una presión social entre padres y madres. Una celebración tan a lo grande puede distorsionar la realidad del niño y tener una percepción irreal de lo que es la vida ¿qué va a pasar entonces cuándo cumpla 18 años? ¿Qué nos demandará o qué tipo de fiesta le vamos a ofrecer? Lo mismo ocurre con los regalos, se necesita dosificación. No tiene que ver que en determinado cumpleaños hagamos una fiesta especial por algo en concreto. Debemos reflexionar sobre qué valores queremos transmitir a nuestros hijos y encontrar un equilibrio».

La experta recuerda que las celebraciones de los cumpleaños son buenas, es importante realizarlas y festejar el nacimiento del niño, «compartir con él esa alegría es positivo y aprovechar el momento para hacerle ver sus progresos en ese año». Pero recuerda que «estas celebraciones deberían ser una oportunidad para fomentar los valores de la amistad y la responsabilidad. El cumpleaños debería ser algo íntimo, especial (no superfluo) y familiar para compartir con amigos y con la familia. Se debe hacer al niño/a participe de los preparativos con sus padres, implicando al niño en la preparación de su fiesta, eligiendo la decoración, elaborando la merienda y la tarta… porque él es el protagonista pero también el anfitrión y cómo tal se debe comportar. Es importante fomentar la responsabilidad, no todo vale. Ellos pueden elegir pero los límites los ponen los padres acordes con las necesidades y recursos de la familia».

Fernando Lacaci, presidente de la Federación de ANPA, asegura que «o problema está na educación que lles damos aos nosos fillos coa organización dunha gran boda para un neno que fai dous anos. Na nosa época como moito facíanche un chocolate na casa e invitabas a catro amigos e xa estaba. O fundamental era o concepto de festa, e os agasallos, como moito, eran un conto ou un xoguete correntiño».

Para Lacaci, lo que estamos haciendo en la actualidad es «demostrar sistematicamente o noso cariño a base de gasto, educando os nosos fillos nunhas expectativas que nin sequera sabemos se serán extrapolables a eles mesmos dentro duns anos, porque as condicións económicas da vida son moi cambiantes». El representante de los colectivos de padres cree que este tipo de costumbres no son buenas para el niño porque, se pregunta, «que expectativas lles estamos dando nun mundo onde todo parece indicar que no seu día gañarán 900 euros? Convencelos de que é normal facer unha gran festa por calquera circustancia é conducilos á infelicidade máis absoluta. Que vai pasar cando iso sexa imposible? Os que temos xa máis anos sabemos que para arriba é moi fácil ir, pero para abaixo é imposible».

La psicóloga infantil Silvia Álava también considera que «estamos perdiendo un poco el sentido común con esto de los cumpleaños infantiles, porque al final se trata de celebrar con tus amigos que es tu cumpleaños, pero no hace falta hacer celebraciones tan extensas o tan importantes ni gastarse tanto dinero». Lo primero que hay que pensar, asegura, es qué le gusta a tu hijo. «Porque hay niños que son muy extrovertidos y quieren muchos amigos y otros que son más introvertidos y estarían mucho más cómodos con un número menor de invitados».

 SOBREDOSIS DE REGALOS

Otra de las claves de la polémica sobre los cumpleaños son los regalos. Álava recomienda trabajar con los niños el valor de las cosas y «optar por juntarse entre todos para hacer un regalo conjunto, porque, al final, los niños cuando tienen tal cantidad de regalos no los valoran».

La experta cree que se han convertido en una competición entre padres «para ver quién hace el cumpleaños más grande, más original o llamativo». «Como todos los niños celebran un megasupercumpleaños, yo también -explica la experta-. Pero hay que pensar si tu hijo realmente lo quiere y, sobre todo, si es adecuado celebrarlo en este momento. Hay que ver si es lo que él quiere o lo que se ha puesto de moda, porque hay niños que piden algo más simple».

Sobre las dudas de si hay que invitar a toda la clase o solo a los amigos, la psicóloga cree que «es que el niño el que tiene que pensar a quién quiere invitar. Hay niños que querrán invitar solo a sus amigos y es mejor así, aunque los padres tengan sus compromisos».

La otra cara de la moneda es la exclusión de los niños a los que nadie invita, con el consiguiente sufrimiento del pequeño y sus padres. «Si nunca lo invitan hay que averiguar la causa. A lo mejor tiene menos habilidades sociales, o son niños más chinchones, que pegan… Hay que trabajar con él para que aprenda que, en función de cómo tú te comportes con los demás ellos querrán o no estar contigo».

En cualquier caso, lo que no se recomiendan son los ataques entre padres. «Tenemos que pensar que somos el modelo de habilidades sociales e inteligencia emocional de nuestros hijos. Si nuestra forma de resolver el conflicto es agresiva nuestro hijo va a aprender que los conflictos se resuelven así. Y luego nadie lo invitará».

Todos recordamos algún caso de un niño que, ante un gran regalo, al final acaba jugando con la caja. «É unha tolemia -afirma Fernando Lacaci- que con só 4 ou 5 anos reciba vinte agasallos. O neno o que necesita é a atención e o cariño, que se revelan en cousas moi pequenas. O mellor é xuntar os seus amigos un día e permanecer con el para que poida xogar en liberdade. E nada máis».

Otro problema añadido a la moda de los grandes cumpleaños son los regalos. «Estamos considerando como un custonatural que, se o teu fillo ten vinte compañeiros de clase, vas ter que facer vinte agasallos, e se o multiplicas é unha cantidade salvaxe, á que tes que sumar o que gastas, cando che toque, na festa nun sitio especializado».

Además, la moda de invitar a toda la clase puede provocar que haya algún niño que no pueda asumir el coste del regalo. «Se queres invitar a todos os nenos dunha clase tes que limitar a cuestión económica ao mínimo, porque do contrario o risco que corres é de exlcuir a alguén».

Ante esta nueva y costosa forma de celebrar, Lacaci cree que debemos reflexionar y recordar que «un cumpreanos non é a celebración da fin dunha guerra mundial, é unha festiña de medio pelo que temos unha vez ao ano, e debe ser tratado como tal. Se tes unha vida longa terás setenta ou oitenta festas, non é coma unha voda nin unha graduación».

El presidente de las ANPA cree que «estamos facendo unha estupidez realmente. Antes nin a primeira comuñón era unha gran festa, tan só era unha festa algo diferente. Desde logo non se pedían préstamos para pagala». Todo esto, asegura, corresponde a la cultura de «cambiar o cariño polo gasto». «Os agasallos, o reparto de invitacións… todo é un despropósito», concluye. 

FUENTE: La Voz de Galicia

El regreso a la rutina escolar supone un gran esfuerzo económico y psicológico para los padres. Colaboración con la cadena COPE

Llegamos al final del verano y eso solo significa una cosa, volver a la rutina. Dejamos la playas, volvemos a casa, retomamos el trabajo y a los niños les toca algo que no les gusta mucho, volver a las clases. La vuelta al cole se traduce en un auténtico esfuerzo económico y psicológico para padres y niños. En cuanto a lo económico, las familias realizan un gran desembolso para los uniformes, los libros, las mochilas, básicamente todos los materiales escolares. Un desembolso que, según la Organización de Consumidores y Usuarios, oscila este año entre los 1.993 euros de gasto medio por hijo. Unos costes que dependen, lógicamente, del tipo de educación que tenga el niño.

Si la educación es pública, la OCU estima que el gasto medio por niño desde que llega a infantil hasta bachiller es de 4.416 euros. Si es concertado, el gasto asciende paulatinamente a 10.168 euros. Y si la educación es privada, los gastos llegan a 24.841 euros. Dentro de esas medias se encuentran los gastos en material, ropa libros… El material escolar ronda en torno a los 83 euros de media anual, los libros de texto, unos 201 euros y en el caso de los uniformes, unos 151 euros de media. Cifras que sin duda suponen una “cuesta de agosto”.

Pero como decíamos al principio, también significa un esfuerzo psicológico tanto para padres como para hijos. Los niños tienen que recuperar los hábitos de acostarse pronto, ir a clase, dejar las consolas por los libros… Un cúmulo de cambios que hace que la vuelta a la rutina sea complicada. Los padres por su parte luchan para que sus hijos recuperen estos hábitos, llegando muchas veces a discutir y enfadarse cuando estos muestran cierto estado de rebeldía.

En Mediodía COPE hemos hablado con Silvia Álava, psicóloga experta en educación, para conocer conocer mejor cómo afecta el inicio del colegio a los pequeños: «Les afecta un poquito. Es cierto que les cuesta ponerse las pilas pero tardan menos que los padres. Normalmente suelen tardar unos 15 dias en habituarse«. La psicóloga ha dado consejos para mejorar la vuelta al cole en las casas: «Los padres pueden ir retomando horarios estas semanas previas a la vuelta al cole. No tiene sentido que apuren con el mismo horario hasta el comienzo del colegio porque si no van a estar agotados«.

También ha destadado la importancia de la actitud que tienen que tener los padres cuando llevan a los pequeños al cole: «Los niños tienen que saber dónde vamos, qué es lo que se va a hacer, etc. Pero lo fundamental en estos casos es la actitud de los padres porque hay a veces que son los padres quienes van con miedo al colegio. Esa actitud da un mal enfoque al pequeño y lo asimila con algo negativo. Por eso tienen que cambiar la actutud para que el pequeño vaya contento al colegio«

«Si regulamos las emociones adquirimos el control de nuestra vida»

En el III Foro de Educación de FARO veremos cómo «La inteligencia emocional se puede entrenar, enseñar y aprender, tanto niños como adultos»

selina otero

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«Nos preocupamos mucho porque los alumnos aprendan, por evitar el fracaso escolar, por mejorar la convivencia en el aula, evitar conductas indeseadas, como las agresiones o el bullying, y todo esto se puede conseguir trabajando con los alumnos la inteligencia emocional», cuenta Silvia Álava, doctora en Psicología, coach, profesora y escritora (autora de «Queremos hijos felices: lo que nunca nos enseñaron», entre otros libros). La psicóloga impartirá talleres en el III Foro de Educación de FARO DE VIGO, tanto el viernes como el sábado: «La inteligencia emocional como aliado del aprendizaje».

El objetivo del taller es que los docentes aprendan qué es la inteligencia emocional y conozcan técnicas para poder trabajar las habilidades emocionales en el aula. «Cuando somos capaces de reconocer lo que estamos sintiendo, tanto nosotros como los demás, comprender por qué sentimos una determinada emoción y además somos capaces de regularlas, estamos adquiriendo el control de nuestra vida», explica Álava Sordo. «Conocer qué sentimos, por qué lo sentimos y saber cómo poner las emociones a nuestro favor en lugar de en nuestra contra nos da el poder de decidir y elegir cómo actuar. Y esto es algo que se entrena, que se puede enseñar y que podemos aprender tanto los niños como los adultos». Expresa Álava que existe una gran evidencia científica sobre los beneficios de educar la inteligencia emocional: «las personas con alta inteligencia emocional fuman menos, beben menos, tienen menos riesgo de consumo de drogas, gozan de mejor salud, además de considerarse más felices, tanto en pareja como en el trabajo o con sus amigos». «En el caso concreto de los adolescentes, expresan y perciben mejor las emociones, son más empáticos, comprenden mejor los estados emocionales y regulan sus emociones de forma más eficaz, lo que les permite establecer y mantener relaciones interpersonales de mayor calidad, desarrollando mayores habilidades sociales y menores conductas agresivas», describe la psicóloga. La capacidad de regulación emocional se asocia, así mismo, con el rendimiento académico.

En cuanto a las familias «es importante que sepan cómo trabajar la inteligencia emocional; que cuenten con técnicas y estrategias que hayan demostrado su eficacia y validez para trabajar con sus hijos las habilidades emocionales». «Los padres son el principal modelo a seguir del niño. Los hijos copian a sus padres, si estos no saben cómo manejar sus emociones, es muy poco probable que puedan enseñar a sus hijos a hacerlo. Por eso cuando impartimos este tipo de talleres siempre insistimos que los primeros que tienen que trabajar su inteligencia emocional son los adultos», explica Álava, que añade que el mayor error que se comete hoy en día es la sobreprotección; enemiga del correcto desarrollo de la inteligencia emocional.

FUENTE: Faro de Vigo

Trece preguntas incómodas sobre el colegio que muchos padres tendrán que responder esta semana

Muchos pequeños de tres años pisan en estas fechas por primera vez un aula docente. Se adentran en un mundo nuevo y desconocido, y recurrirán a usted para aclarar sus dudas.

Miguel Ángel Bargueño

Estos días, cerca de 600.000 niños españoles de tres años (alrededor del 96% de los de su edad) empezarán las clases de Primero de Educación Infantil. Alrededor de 487.000 iniciarán Primaria. Muchos de ellos —quienes no hayan pisado una guardería o accedan a Primaria, primer escalón de la enseñanza obligatoria, sin pasar por Infantil—, se enfrentarán a una experiencia nueva, en un escenario extraño (fuera de la seguridad del hogar) y rodeados de desconocidos. Alrededor de 487.000 iniciarán Primaria. Muchos de ellos —quienes no hayan pisado una guardería o accedan a Primaria, primer escalón de la enseñanza obligatoria, sin pasar por Infantil—, se enfrentarán a una experiencia nueva, en un escenario extraño (fuera de la seguridad del hogar) y rodeados de desconocidos.

¿Por qué me has abandonado?

Toda su vida, hasta ese día, el niño ha estado pegado a sus padres. Puede que no entienda que, de pronto, lo entreguen en un edificio y se marchen. «Habría que dejarle claro que en ningún momento se le ha abandonado. Decirle: ‘Has crecido, eres mayor, y por eso vas al colegio a aprender, que además es un sitio divertido», propone la psicóloga infantil Silvia Álava Sordo. «Es importante cuidar la comunicación no verbal: si ve cualquier atisbo de preocupación van a interpretar que ese sitio no es bueno; que vean una gran sonrisa».

¿Por qué no me puedo llevar mi osito?

Aunque hay centros que permiten a los niños acudir con un juguete pequeño, que quepa en un bolsillo, lo habitual es que los queridos muñecos se queden en casa. «Tienes que ir al cole a aprender, pero a la vuelta puedes jugar con tu oso», plantea la psicóloga Silvia Álava.

Trece preguntas incómodas sobre el colegio que muchos padres tendrán que responder hoy

¿Por qué no puedo comer chuches?

La respuesta tendría que ir más o menos en los términos que sugiere María Astudillo, nutricionista y codirectora de ALEA Consulta Dietética: «Las plantas y las personas somos parecidas: necesitamos comer y beber bien para estar sanos y fuertes. El abono de las plantas es como nuestra alimentación diaria: si no es sana porque comemos muchas chuches, nos convertiremos en unos niños sin energía, no podremos aprender bien ni disfrutar con nuestros amigos. Las chucherías son un abono nada sano para nuestros cuerpos, así que cuantas menos, mucho mejor».

¿Mañana tengo que volver?

Es importante hacer ver a nuestro hijo que ir al colegio es una nueva rutina en su vida. Respuesta idónea: «Igual que mamá y papá van a trabajar, tú vas al cole a aprender», formula Silvia Álava. Probablemente más adelante le expliquemos que el último día de cole es el viernes (un día ideal para descansar), así que se pasarán la semana preguntando: «¿cuándo es viernes?».

¿Por qué tengo que hacer caso a esa señorita?

«Igual que cuando estás en casa, papá y mamá, que son los mayores, te dicen cuándo tienes que lavarte los dientes, en el colegio es la profesora quien te dice cuánto tienes que hacer las cosas. Y es la persona que te va a enseñar un montón de cosas muy chulas», recomienda contestar la psicóloga. «Hay que recalcar en todo momento las cosas positivas que tiene el colegio», añade.

¿Por qué hay niños que lloran?

Una imagen clásica: pequeños quejándose a lágrima viva, incapaces de separarse de su padre o madre a las puertas de clase. Puede hacer pensar al nuestro que en ese sitio les hacen cosas malas. Silvia Álava: «Podemos decirles: ‘Hay niños que piensan que van a echar de menos a sus papás o como no sabían cómo iba a ser el colegio podían estar un poco asustados. ¿Pero dejaron de llorar después? Seguro que se lo pasaron muy bien’. Hay que interesarse por sus emociones, pero luego subrayar que se lo van a pasar muy bien».

Trece preguntas incómodas sobre el colegio que muchos padres tendrán que responder hoy

¿Por qué tengo que hacer nuevos amigos si ya tengo a los míos?

Según Álava, «es difícil que un niño antes de tres años tenga amigos. Se podrá relacionar circunstancialmente con otros niños en el parque, pero el concepto de amistad no se ha desarrollado. De todas formas, no vamos a imponerles el hacer amigos. En el cole tienen esa posibilidad. Podemos explicarles que es precisamente en el colegio donde se forjan las primeras grandes amistades y, si es posible, acompañarlo con el ejemplo de alguno de los padres, si conserva algún amigo del colegio».

¿Por qué me ponen judías verdes si no las como en casa?

Puede explicar que «aportan fibra (para que tu intestino funcione genial) y minerales como el hierro (para que seas más fuerte cada día). Quizá el primer día que las pruebes no te hagan mucha gracia, pero es bueno darles una oportunidad más: ¡quizá el próximo día las cojas con más ganas o estén cocinadas más ricas!», dice la nutricionista María Astudillo. Y después, si no las prepara en casa, anímate a hacerlo.

¿Por qué tengo que llevar babi?

La respuesta debe enfatizar la función de pertenencia a un grupo que implica el uniforme. «¿Has visto que todos los niños lo llevaban? Significa que sois compañeros del mismo colegio, y os distingue de niños de otros colegios», enuncia Silvia Álava.

Si estoy malito un día, ¿tengo que ir al cole?

Conviene que tenga claro que, si tiene fiebre, «no puede rendir en el colegio y, conforme pasan las horas, puede tener otros síntomas como vómitos, diarreas, dolor de cabeza, manchas en la piel que hay que vigilar….», dice la doctora Ana Isabel Ramírez Gomara, portavoz de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). Además, «lo más probable es que esté iniciando un proceso infeccioso con una alta probabilidad de contagiar a los demás niños y profesores del colegio».

Trece preguntas incómodas sobre el colegio que muchos padres tendrán que responder hoy

¿Por qué no puedo quedarme durmiendo, si tengo sueño?

«Les podemos exponer que igual que papá y mamá se levantan temprano para ir a trabajar, él tiene que hacer lo mismo para ir al cole. Y si tiene sueño, lo que debe hacer es acostarse antes por la noche. En eso sí que hay que ser bastante tajante. Vemos que hay niños bastante dormidos por las mañanas y el problema es que se están acostando muy tarde. Y llegar tarde al cole no es una opción», dice Silvia Álava.

¿Por qué tengo que dormir la siesta en una colchoneta?

Lo ideal en este caso sería transmitirle con nuestras palabras cercanas lo que apunta la pediatra Ana Isabel Ramírez Gomara: «Dormir la siesta tiene importantes beneficios para el desarrollo infantil: se consigue la recuperación de energía física y psíquica, elimina las tensiones y el cansancio del niño, hace que estén preparados para afrontar las actividades de la tarde con buen humor, consigue que estén más tranquilos y más sociables. Además, se ha demostrado científicamente que el sueño permite que se generen más conexiones neuronales y se aumente la plasticidad del cerebro, consiguiendo que la memoria y el aprendizaje se consoliden. También durante el sueño se libera la hormona del crecimiento, lo que contribuye al desarrollo físico normal del niño y puede influir en el sistema inmunológico, haciendo que el niño enferme menos».

¿Por qué no puedo ir en mi sillita?

Hay niños (y padres) a quienes le cuesta jubilar este instrumento que tanta comodidad aporta. Sea como fuere, debe evitarse para acudir al centro escolar, recomienda la psicóloga Silvia Álava. «Al cole hay que ir andando. Debemos hacerles comprender que son mayores, y los mayores van andando. A esa edad hay que empezar a educar en autonomía. Tampoco conviene llevarlos en brazos: luego hay que arrancarlos de los brazos de los padres», sostiene.

FUENTE: Diario El País

Apoyamos el avance en educación del siglo XXI junto a Faro de Vigo

Estaremos en el III Foro de Educación FARO DE VIGO que se celebrará en el Mar de Vigo los días 20 y 21 de septiembre

Por Selina Otero

En una etapa de cambios como la actual el mundo educativo avanza a paso de gigante y tiene la responsabilidad de adaptarse y dar respuestas al alumnado, preparándolo para el futuro que ya es presente. FARO renueva su compromiso con la comunidad educativa, desde profesores hasta padres y, en general, personas interesadas en los temas educativos y las nuevas tendencias, con la organización y celebración del III Foro de Educación FARO DE VIGO, que será los días 20 y 21 de septiembre en el Palacio de Congresos Mar de Vigo.

Avanzar en una Educación del Siglo XXI es uno de los objetivos de este encuentro, que llega a su tercera edición y que ha reunido hasta el momento a ponentes de prestigio tanto en el ámbito gallego como en el nacional y el internacional, así como a numerosos docentes y especialistas que imparten talleres prácticos a lo largo de las dos jornadas de duración del congreso, que ya se ha convertido en la cita anual de los docentes y familias interesados en estar a la última.

El alumno en el centro del proceso de enseñanza aprendizaje, no como mero observador, con una enseñanza participativa y activa, aprendiendo a través de la experimentación son la base de un sistema educativo que pretende prepararlos para afrontar el futuro. En estas jornadas se hablará sobre tecnologías, inteligencia emocional, las relaciones afectivas y la educación en igualdad, la hiperpaternidad, la inclusión, la educación diferenciada o el desarrollo de los talentos.

En esta edición serán catorce los ponentes que pasarán por el Palacio de Congresos Mar de Vigo durante el viernes día 20 de septiembre y el sábado día 21. Las jornadas se estructuran en ponencias y talleres formativos. Entre los ponentes de este III Foro Educativo: Álex Rovira, profesor, escritor y conferenciante; Anna Forés, experta en Neurodidáctica; la pedagoga Betina Represas, que hablará sobre convivencia; Javier Tourón, Catedrático de Innovación; Eva Millet, que centrará su charla en los peligros de la sobreprotección de los hijos e hijas o Mabel Lozano, que realizará una exposición sobre cómo educar en relaciones afectivo sexuales sanas.

Volcado en la Educación

Con esta edición, FARO celebra por tercer año consecutivo este congreso educativo, que cuenta con la colaboración del Concello de Vigo, Diputación de Pontevedra, Banco Sabadell, Universidad de Vigo y FCC. Las entradas para asistir a este III Foro de Educación estarán disponibles desde hoy en www.eventbrite.es y en las oficinas de FARO en Policarpo Sanz, 22, en horario de lunes a viernes de 9 a 14 horas y martes y jueves de 17 a 19 horas. Se pueden adquirir para una sola jornada o para las dos y los precios oscilan entre los 12,50 euros la jornada del viernes, 17,50 la del sábado y 25 euros el foro completo. Como novedad, en esta edición, los talleres tendrán un coste de 0,50e/taller y el importe neto recaudado del total de los talleres será donado a DownVigo, que este año estará presente en el Foro mediante un taller que tratará sobre inclusión. Los talleres deben seleccionarse en el momento de comprar las entradas ya que cuentan con diferentes aforos que oscilan entre los 25 del taller de Matermáticas y el ilimitado del método BAPNE.

El Foro Educativo es uno de los pilares del compromiso de FARO DE VIGO con la Educación. Este periódico ha reforzado recientemente su suplemento educativo, el FARO DA EDUCACIÓN (en papel, publicación quincenal) y un portal web (www.faroeduca.com) que aglutina toda la actualidad educativa, así como contenidos especializados. Además, FARO continúa, cada curso, con el FARO DA ESCOLA, un proyecto en el que participan ya más de 60 centros educativos: elaboran su propio periódico, que se imprime en la rotativa del diario decano.

Por el Foro Educativo pasaron hasta el momento expertos de la talla de Richard Gerver, Emilio Duró, Catherine L’Ecuyer, Ianire Estébanez, Mar Romera, Claudia Bruna, David Calle, Jesús Guillén, Andrés Bellido, Pedro Sarmiento, Javier García, Laura Llauder, Manel Rives, Bertila Fernández, Belén Piñeiro o Aitor Barbosa.

Guías del futuro educativo

El profesor británico Richard Gerver, autor de «Creating Tomorrow’s Schools Today», proclamaba en la segunda edición del foro educativo de FARO que necesitamos «una generación de personas que sepan gestionarse a sí mismas» ante los cambios que vienen: «preparar a los jóvenes para que lideren un nuevo renacimiento», decía.

Si el año pasado un total de nueve expertos impartieron las conferencias y los talleres en el foro educativo, con cerca de 1.500 asistentes entre profesionales de la educación y padres, en esta ocasión FARO amplía el cartel de expertos: serán catorce en total entre las ponencias y las salas para la experimentación. En el panel de conferencias destacan «Educar es amar», de Álex Rovira, profesor, conferenciante y escritor.

Anna Forés, pedagoga y escritora se centrará en educar en tiempos complejos y Javier Tourón en las más conocidas como altas capacidades. Betina Represas se ocupará de la convivencia en el aula, desde su experiencia como formadora, orientadora y coordinadora en el Programa Piteas de desarrollo del talento. Eva Millet y Mabel Lozano completan el cartel de las charlas de esta edición.

Los talleres formativos para esta edición del foro tocarán varias disciplinas. Silvia Álava, doctora en Psicología, se centrará en inteligencia emocional en el proceso de aprendizaje. Sergio Clavero, profesor en el IES de Cacheiras (Teo) y asociado de la Universidade de Santiago (USC), impartirá un taller sobre alfabetización cinematográfica y sobre cómo educar la mirada. El especialista en matemáticas de esta edición será Julio Ferro, que intentará explicar las matemáticas para la vida, con herramientas para un aprendizaje significativo. Elba Pedrosa, especialista en creatividad, publicista y escritora, describirá cómo despertarla con unos pasos sencillos y que todos podemos desarrollar.

Habrá en el foro de este año un taller lleno de ritmo: el de Javier Romero Naranjo, representante del método Bapne (percusión corporal). Javier García García, exdirector y docente, transmitirá su experiencia de cómo transformar un centro educativo, como él llevó a cabo en el Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Viñagrande (Deiro-Vilanova).

También habrá un taller impartido por José Yuste Frías, profesor de la Universidade de Vigo. Tratará sobre el uso de las pantallas, analizando edades tempranas, y la revolución digital. Yuste es licenciado y doctor en Filosofía y Letras (Filología Románica-Francés) por la Universidad de Zaragoza y profesor titular de la UVigo en el Departamento de Tradución e Lingüística de la Facultad de Filoloxía y Tradución de la Universidade de Vigo, donde imparte docencia de grado dando clase de traducción directa.

Un taller muy especial será el impartido por formadores de la Asociación para el Síndrome de Down (Down Vigo). Se centrará en el Programa Alida: una experiencia educativa en un entorno universitario. Personas con diversidad funcional encuentran en Alida un aliado para la formación, la inclusión social y el acceso al mercado laboral, según explica la propia asociación.

FUENTE: FarodeVigo.es

El III Foro de Educación FARO DE VIGO se celebrará en el Mar de Vigo los días 20 y 21 de septiembre: “Hay que crear un vínculo de seguridad con el niño, no de dependencia”

“Si gritas le estás transmitiendo un modelo incorrecto. ¿Cómo
pedirle que regule sus emociones si yo no sé regular las mías?”
“No malentendamos la felicidad. Para que sean felices
debemos prepararlos para ser autónomos e independientes”

Selina Otero – VIGO

¿En qué se les nota a los niños y niñas que echan en falta tiempo con sus progenitores en el día a día?

Puede ocurrir varias cosas, va a depender mucho de las características de personalidad de cada niño. Hay niños que lo demuestran más porque están más tristes o alicaídos, sin ganas de hacer cosas y niños cuyas llamadas de atención van a ir más por el camino de dificultades de conducta, portándose un poco peor, negándose a hacer algunas cosas, cuestionando a los padres… Incluso a veces con respuestas más agresivas

¿Cómo se puede paliar?

Yo creo que lo primero es parándonos a observar. Quizás lo más fácil es aumentar el tiempo, pero esa opción a veces la tenemos y a veces no la tenemos, depende mucho de nuestra situación a nivel laboral o social. Podemos tener un familiar en el hospital.

¿Qué es lo que hace o dice nuestro hijo o hija? porque ahí vamos a tener muchas pistas y a darnos cuenta de qué reclama ese niño o niña. Porque a veces tenemos una época en la que estamos menos tiempo con ellos y ni siquiera les hemos dado una explicación.

Si hay una enfermedad de un familiar, pues habrá que explicar que el abuelo, el tío o el primo, quien sea, está enfermo. Yo tengo que estar tiempo en el hospital. Entiendo que me vas a echar de menos, que te gustaría hacer más cosas con mamá o con papá pero ahora mismo no pueden.

Que tengan actividades extraescolares hasta tarde, ¿puede ser negativo?

Va a depender mucho de las variables de cada niño. Hay niños que necesitan menos tiempo de estudio y pueden dedicar más a actividades extraescolares y hay niños que necesitan más tiempo de horas de estudio.

Lo que no puede ser es cargar al niño de tal forma a la tarde que no le quede nada de tiempo libre. Porque también necesita su tiempo de juego y que dirija su juego. No todo el día con actividades guiadas porque eso deriva en que llega un momento en el que el niño dice: ¡mamá, me aburro! Tienen que aprender a entretenerse. Lo que siempre tenemos que hacer es dejar tiempo para el juego. Porque si llegamos a las seis y luego hay que estudiar y luego cenar ya no queda nada de tiempo libre.

¿Y unos padres que tengan la oportunidad de pasar la tarde completa con sus hijos?

Depende de la edad del niño. Cuando los niños son pequeños es mucho mejor el parque que las  actividades extraescolares. Necesitan parque y juego con el resto de los niños de su edad. Los niños de infantil, jugando, relacionándose, trabajando la psicomotricidad gruesa subiendo y bajando a los columpios. Eso sería lo ideal.

¿Qué preocupa más a los padres cuando van a consulta?

Lo primero que les preguntamos es: ¿qué intentáis conseguir? Y lo que más contestan es: “Que sean felices”, que es precisamente el título del libro. Es una cosa que preocupa bastante. El problema es que malentendemos la felicidad. La felicidad es prepararles para la vida, que sean autónomos, que sean seguros, independientes… No encontrarnos con esos niños que Están con el : ¡noo! Y frustrados. Y enfadados con el mundo de forma continua.

¿Cómo se crea un buen vínculo desde el inicio?

Hay que estar con el niño, pero es fundamental pensar qué hacemos, qué decimos… Al final tenemos que crear vínculos que fomenten la seguridad. Vínculos de apego de tipo seguros, no de dependencia. Tenemos que Evitar sobreprotegerlos.

¿Cómo evitar ‘perder los nervios’?

No hay que gritar, ni pegar, ni utilizar la conducta agresiva… porque le estás enseñando un modelo incorrecto al niño… te estoy pidiendo que regules tus emociones cuando yo no soy capaz de regular las mías. Hay que poner nombre a lo que sentimos: cómo lo sientes. Y utilizar la emoción a tu favor. Porque al final, no existen emociones buenas ni malas, son información, nos dicen que nos pasa algo.

Debemos aprovecharlas para tomar una decisión. Una cosa es la emoción, que es lo que se siente, y otra es la conducta: gritar, por ejemplo, si el niño no obedece.

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Entrevista completa en: www.faroeduca.es

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#Podcast Vacaciones en Familia: hablamos de las claves para la convivencia estival en No Es Un Día Cualquiera de RNE

Estamos de vacaciones y es época de compartir con familares, por eso, el sábado hablamos en RNE en No es día cualquiera sobre Claves para la convivencia estival.

  • Mantener una buena actitud, crear un clima de confianza
  • El respeto esté siempre presente entre todos los miembros de la familia.
  • Por mucha confianza que tengamos el “por favor” y las “gracias” deben se estar siempre presentes.
  • Evitar las comparaciones entre familias.
  • No competir.
  • Mantenerse abierto a aprender Mantente abierto/a a aprender otras formas de hacer las cosas, de gestionar las situaciones, no estás en posesión de la verdad absoluta.
  • Y sobre todo, nunca obligar a elegir: o tu madre/padre o yo. No solo porque puede no gustarnos la elección final, sino porque estamos poniendo a la persona en una situación muy comprometida y emocionalmente muy intensa.

¿Es correcto besar en la boca a tus hijos? Colaboración con ABC Familia

Tras el polémico beso en la boca de Sergio Ramos a su hijo, los expertos en infancia analizan este gesto y su influencia en los niños.

Por Guillermo Robles @guillek21

Recientemente las redes han estallado tras la imagen que subió el futbolista del Real Madrid, Sergio Ramos, quien publicaba una muestra de afecto a su hijo donde se le veía dandole un beso en la boca. Este gesto suscitó un gran revuelo, pues no se suele ver muy a menudo. Sin embargo, ¿qué repercusiones puede tener este gesto en el entorno familiar, social y personal?

Ya se ha comprobado multitud de veces y con diferentes famosos, que el hecho de que un padre o una madre besen a sus hijos en la boca produce gran revuelo socialmente, en ocasiones incluso gran rechazo, tanto en admiradores del personaje público como de personas ajenas a estos, y es que, la atención no se centra solo en la persona famosa, sino en su estilo de crianza.

La psicóloga Silvia Ávala Sordo apunta la gran importancia de mostrar afecto a nuestros hijos para su desarrollo, asegurando que abrazos, besos en la mejilla o en la frente están muy recomendados para demostrar nuestro cariño, además del apoyo verbal. «Entre los actos que no se consideran necesarios se encuentra el beso en la boca», asegura.

¿El motivo?

La razón es que existen suficientes muestras de afecto para demostrarles nuestro cariño sin tener que besar en los labios, lo que se puede reservar para la pareja, de este modo, el propio hijo distinguirá los diferentes tipos de gestos de cariño, se evitará cualquier «signo de erotismo». «Además, los niños no distinguen a menos que les enseñemos la diferencia, por lo que se puede dar el caso de que extrapolen estos gestos a la guardería o a cualquier otro entorno social, lo que podría causar un problema tanto con sus compañeros como con los demás miembros de la sociedad». Por ejemplo, si un niño tiene normalizado dar besos en la boca y da uno a un compañero en el patio del colegio, este puede quejarse y los padres del niño montar en cólera ante este hecho por considerarlo fuera de lugar.

Esta experta añade que si no enseñamos a nuestros hijos que «es un acto más propio de amor entre parejas, no sabrán que, si un desconocido adulto les da un beso cuáles son sus verdaderas intenciones, lo que puede provocar más fácilmente que sean presa de abusos sexuales ante su confusión».

Conclusión

De todas formas, Silvia Álava considera que besar en la boca «tal vez esté demasiado demonizado», al no existir estudios que demuestren con hechos significativos que «sea un factor determinante en la educación y desarrollo de los menores o esté asociado a algún problema». Sin embargo, está recomendado por la inmensa mayoría de los psicólogos «enseñarles la diferencia entre estos gestos para que conozcan los límites entre un beso exclusivamente afectuoso de uno más erótico, además de la importancia de reconocer estos a nivel social y poder negarse o aceptarlo en caso de que lo reciban de otra persona», concluye.

«Bajo ningún concepto un bofetón a un hijo ayuda a educarle» Colaboración con el diario ABC

La Silvia Álava Sordo, doctora en Psicología, explica alternativas para afrontar las discusiones con los niños.

Laura Peraita @LauraPeraita

La negativa de un niño de 10 años por ir a ducharse encendió la llama de una discusión familiar que su madre quiso zanjar con un bofetón. Pero, el enfado no acabó ahí. El caso llegó a los tribunales y la Audiencia de Pontevedra ha fallado en contra de esta madre a la que ha impuesto una pena de dos meses de prisión al considerarle autora de un delito de maltrato en el ámbito de la violencia doméstica. No obstante, este castigo se rebajará a dos meses de trabajos en favor de la comunidad, puesto que la acusada no cuenta con antecedentes penales.

Lejos de valorar el dictamen del juez, Silvia Álava Sordo, doctora en Psicología y autora de «Queremos Hijos Felices. Lo que nunca nos enseñaron», explica que «bajo ningún concepto un bofetón está justificado ni ayuda a educar a un niño. Éstá muy estudiado que la violencia solo genera violencia».

Explica que si un padre trata de regular las emociones de un niño, reaccionar de forma violenta con él no contribuye a mejorar su comportamiento. «Los padres son el modelo a seguir por los hijos y, si se actúa de esa manera, se le está enseñando, precisamente, a reaccionar de forma violenta porque el adulto no ha sido capaz de regular sus propias emociones».

Esta experta añade que, actuar de este modo, conllevará a entrar en una escalada de actuaciones violentas ante cualquier conflicto en la familia llegando, en ocasiones, a que la situación «se les escape de las manos».

Por este motivo, Silvia Álava Sordo matiza que lo mejor en estos casos de discusión en los que parece que se pueden perder los papeles con el hijo, «es parar y que los padres se retiren de la habitación en la que se encuentra el niño y avisarle de que cuando estén más calmados se abordará el tema con tranquilidad. Es muy importante, ante tanta tensión, —advierte— no tener contacto visual entre ambos. Cada uno, en solitario, deberá hacer un esfuerzo por calmarse, respirar hondo y, en el caso de necesitarlo, realizar alguna técnica de relajación. Cuando todo vuelva a la calma, los padres deben retomar el tema para dejar claro que el comportamiento del hijo no ha sido el adecuado y que los padres son los que siempre tienen la autoridad que hay que respetar», concluye esta experta.