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Niños «youtubers», ¿un negocio cada vez más polémico? Colaboración con la Agencia EFE

Por Marta Ostiz.

Los Niños youtubers forman parte de un fenómeno que puede llegar a ser muy lucrativo, pero que no está exento de polémica por la sobreexposición que sufren

Comienza el vídeo y una sonriente niña cuidadosamente vestida y peinada se dirige a la cámara para saludar a sus 3,26 millones de suscriptores y mostrar el mercadillo de Navidad que ha organizado en su jardín con decenas de juguetes, un castillo de princesa y una casa en miniatura.

Es una muestra de los muchos menores que triunfan en internet y forman parte de un fenómeno -los niños youtubers- que puede llegar a ser muy lucrativo, pero que no está exento de polémica por la sobreexposición que sufren y los mensajes que lanzan, hiperconsumistas y plagados de estereotipos de género.

Se trata casi de un trabajo

Grabados por sus padres, los menores escenifican distintas actividades o abren las cajas de multitud de juguetes, los montan y durante un buen rato juegan con los productos que figurarán después en las cartas a los Reyes Magos de los niños españoles.

En algunos casos se ha convertido en casi un trabajo. «No es que el niño grabe un vídeo porque le gusta o le apetece, sino que tiene una relación contractual con una casa de juguetes y no juega con lo que quiere, como quiere y cuando quiere, sino que es un adulto el que le dice lo que tiene que hacer».

Así lo advierte a Efe la doctora el Psicología Silvia Álava, que alerta de los efectos nocivos que puede tener para estos menores la sobreexposición y la sensación de vivir en un mundo irreal.

«En la vida real nadie te manda juguetes para que grabes un vídeo y te paguen dinero», y eso es lo que ven los millones de suscriptores que tienen esas cuentas, en muchos casos, niños muy pequeños.

Desde Save the Children, Carmela del Moral, analista jurídica de Derechos de la Infancia, advierte de que «no se debe demonizar» todo lo que viene de las nuevas tecnologías porque también es una forma de expresarse, pero admite que hay casos «complicados».

Explica que en el caso de los niños youtubers lo preocupante sería si protagonizar este tipo de vídeos les impide disfrutar de otros derechos como la educación o el ocio. «Se trata de saber cuánto es un trabajo y cuánto se puede regular, igual que hay limitaciones en el caso de los niños actores», apunta.

Sin regulación

Pero la realidad es que internet ha avanzado mucho más rápido que las leyes y no hay una regulación al respecto. El fiscal de Sala de Menores, Javier Huete, recuerda a Efe que se trata de niños que tienen progenitores y no se encuentran en ninguna de las situaciones en las que interviene la Unidad de Menores de la Fiscalía General del Estado.

«Nosotros intervenimos cuando detectamos que se está utilizando a los niños en campañas para obtener dinero a través de una estafa», como en el caso de menores enfermos.

Con los niños youtubers, al igual que con los actores, hay que buscar que no sufran un perjuicio en su escolarización. «Si tuviéramos un caso de absentismo escolar intervendríamos y en algunas circunstancias se podría entender que hay una comisión de hechos delictivos por abandono de las obligaciones familiares».

Pero advierte de que «de la mera exposición de los niños no se deriva que exista un incumplimiento de la obligación de escolarización. No es tan fácil».

Como pronóstico personal, Huete cree que cuando estos niños sean mayores y se encuentren con que su vida ha estado expuesta, muchos van a decir que no lo han consentido y que ahora les está afectando.

Pone el ejemplo de cuando busquen trabajo en el futuro. Las empresas podrán encontrar en internet situaciones que los padres consideran graciosas, pero en las que a los niños no les va a gustar.

Huella digital

La huella digital va a perseguir a estos menores en su edad adulta. Es el resultado de una hiperexposición para la que no han prestado su consentimiento, como recuerda Carmela del Moral.

A partir de los 14 años los niños pueden ejercer el derecho a su propia imagen, pero antes son los padres los que autorizan. «Cuando son muy pequeños hay que cuestionarse la implicación que tiene para su desarrollo y los valores que se están promoviendo», señala del Moral.

Silvia Álava apunta que hay padres que buscan realizarse a través de los hijos. El riesgo está en generar unas expectativas y que el niño acabe frustrado, porque cuando quiera dejar de participar en los vídeos sienta que no tiene escapatoria.

La psicóloga habla de los efectos negativos de la fama a edades tempranas y las dificultades a la hora de diferenciar entre su vida pública y la real (el colegio y sus amigos). Cree que a medio plazo estos pequeños pueden desarrollar complicaciones como el hecho de no saber valorar lo que tienen o estar alejados de la realidad.

Otra de las patas de este fenómeno son los consumidores de los vídeos, niños pequeños que pueden confundir lo que están viendo con la vida real. «Es bueno que los padres nos sentemos con ellos para enseñarles a ser más críticos».

Obligación de los padres

La especialista en Políticas de Infancia de Unicef Comité Español, Almudena Olaguibel, incide en que son los padres los primeros que tienen la obligación de proteger a sus hijos.

La Convención sobre los Derechos del Niño establece que no deben ser objeto de «injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia ni de ataques ilegales a su honra y a su reputación».

A juicio de Olaguibel, cuando este derecho entra en conflicto con la libertad de expresión hay que preguntarse si el menor está siendo instrumentado, si hay alguien manipulando los contenidos y si tiene la suficiente madurez como para aceptar las críticas.

Carmela del Moral reitera el deber de protección que tienen los padres, a quienes aconseja «pensar en el futuro de sus hijos y si les va a gustar tener esa huella digital en su pasado».

FUENTE: Diario ABC

Vídeo ¿Cómo elegir los juguetes según la edad?

¿Cómo elegir los juguetes según la edad? Colaboración con El Corte Inglés

Esto es lo que pasa cuando los niños crecen sin límites. Colaboración con La Vanguardia

El aislamiento social o la falta de autocontrol son sólo algunas de las consecuencias

Por ROCÍO NAVARRO MACÍAS

Casi sin darnos cuenta, a los niños las normas y limitaciones les vienen marcadas casi por el nacimiento. Modelar sus necesidades de sueño, comida y juego según los ritmos de la casa es una de las primeras formas en que se enfrentan a las normas. Es algo que obedece a un dictamen social, por el que se consigue que la vida en comunidad tenga éxito.

A medida que el niño crece, la situación respecto a los límites se vuelve más compleja. Aparecen otro tipo de emociones, y descubren la empatía, algo esencial para trazar las reglas de comportamiento desde el respeto a los demás. Todos los expertos coinciden en que poner límites a ciertos conductas es esencial. “Vivimos en una sociedad tremendamente difícil, que tiene sus normas. Si no las siguiéramos, generaríamos situaciones incómodas a nivel social”, expone la psicóloga Silvia Álava. En su libro Queremos hijos felices. Lo que nunca nos enseñaron. (J de J editores), cuenta que “los niños necesitan normas y límites, y cuando no los tienen, están muy perdidos, no saben qué es lo que tienen que hacer, qué es lo que se espera de ellos, y tampoco saben qué camino deben elegir”.

Autocontrol

¿Por qué son necesarias las normas?

Sin embargo, no todas las formas de establecer límites son válidas para fijar las pautas en lo que se imaginan como comportamientos deseables. Existe algo así como las “normas o límites saludables”, algo que permite al niño actuar desde el respeto, pero sin acotar su desarrollo. “Tan mala es la ausencia total de límites como que tengan muchos. Necesitan explorar, descubrir, inventar… todo esto implica cierto nivel de riesgo. Si limitamos (su conducta) tanto que los niños entienden que todo lleva unas normas que no se pueden pasar, estamos coartando su propio desarrollo”, comenta Abel Domínguez, psicólogo y director de Domínguez psicólogos. Encontrar el equilibrio y evitar transmitir frustraciones son dos aspectos fundamentales para establecer unos buenos límites.

La sociedad funciona en torno a las normas. Las hay para evitar peligros, pero también de convivencia, y conocerlas –por ejemplo al llegar a un sitio nuevo–, genera seguridad. De la situación contraria se derivaría un estado de frustración. “Los niños sin límites se frustrarán a nivel social en el futuro, porque nada más salir de su casa se encontrarán con ellos: por ejemplo si intenta quitarle el balón a un compañero y no le deja, o que los profesores le insten a reducir su movimiento en clase… El pequeño será mucho más infeliz en el futuro por esa frustración a nivel social”, analiza Domínguez.

La sociedad funciona en torno a normas; los niños sin límites se frustrarán a nivel social en el futuro

En algunos casos, los padres dudan respecto a establecer límites pesando que ello tendría consecuencias negativas en el desarrollo de sus hijos. “Las normas y los límites no anulan, simplemente ayudan a adquirir autocontrol, algo necesario en la vida. Les estamos diciendo a los menores qué se puede hacer y qué no”, apunta Álava.

De hecho, si un niño creciese sin conocer ninguna restricción a su conducta, el desenlace podría ser fatal. “Si evoluciona sin que se los pongan se puede convertir en un sociópata, que no tenga en cuenta los deseos y derechos de los demás y busque solo satisfacer su hedonismo”, advierte Domínguez.

Cuándo y cómo imponerse

Normas “saludables”, y en su justa medida

De nada sirve tener una larga lista con lo que puede y no puede hacerse, ya que incluso puede ser contraproducente. “Los límites tienen que ser muy pocos, breves y adecuados a la edad. Muchos coartarían la libertad del niño. Es fundamental que se hable de cosas muy básicas y genéricas”, recomienda Álava, que recuerda cómo cada vez que se ponga una norma hay que explicar su razón de ser. Además, todos estas reglas deben ser coherentes con los comportamientos que perciben los pequeños. “Ordenar e imponer como adultos no funciona, hay que hablar siempre desde el razonamiento”, continúa.

Regular el comportamiento de los niñoses una tarea a la que conviene dedicarse casi desde su nacimiento. Aplicar normas de forma consciente es algo que debe introducirse desde muy temprana edad. “Cuando todavía no hablan, los bebés cogen las cosas o las quitan mientras juegan, y es un buen momento para explicarles que hay que pedirlas. Lo que no tendría sentido es castigar a un niño de dos años porque no ha pedido algo”, cuenta la psicóloga.

En torno a los cuatro años, cuando tienen la empatía más desarrollada, es momento de introducir reglas desde otra aproximación. “Podríamos invitarlos a pensar en lo que no les gusta que le hagan a ellos para que sean ellos mismos quienes vayan regulando sus conductas”, añade.

“Imponer no funciona; cada vez que se ponga una norma hay que explicar su razón de ser”

SILVIA ÁLAVA Psicóloga

Para quienes tienen dudas sobre cuándo aplicarlas, Domínguez alude a una circunstancia inequívoca: “Cuando comienzan a tener una idea de quiénes son y memoria para recordar lo que querían, va a aparecer la frustración; ese es el momento de empezar a ponerles límites”.

No es lo mismo imponer que invitar o razonar una norma. Las exigencias transmitidas desde la agresividad, de forma brusca o negativa van a generar rechazo en el pequeño. “Los límites siempre se deben comunicar en positivo, con las normas establecidas de antemano, no cuando ha surgido un problema”, recomienda Silvia.

Plantearlas como algo que nos ayuda a todos a tener una convivencia mejorará la aceptación del quien las recibe. Asimismo, Domínguez invita a recordar en la misma frase que se establece la norma que los niños son queridos y válidos: “Así les ayudamos a diferenciar cómo son de lo que están haciendo”. Es una forma de evitar que se identifiquen con su comportamiento. “Con los adolescentes hay que introducir sentimientos para que adquieran una cultura emocional. ‘Estoy defraudado con esto que has hecho y te agradecería que no lo hicieras’ u ofrecer alternativas a conductas que han desarrollado”, continúa el psicólogo.

Un proceso natural

Vencer la frustración

Cuando se acota un determinado comportamiento, lo normal es que la frustración aparezca. Si a un niño se le limita la parcela de lo que él todavía no conoce como algo aceptado,es natural que surjan emociones relacionadas con la tristeza o el enfado. “Este fenómeno hay que afrontarlo con la mayor de las naturalidades. En nuestro día a día todo el mundo experimenta frustración, satisfacción, alegría o tristeza. Es una oportunidad y obligación como padres preparar al niño o joven y enseñarle a gestionar la frustración”, insiste Domínguez.

Se trata de un proceso por el que aprenderán a autorregularse. No obstante, Álava alerta de que en ningún momento hace falta poner un castigo ejemplar, sino exponer las consecuencias lógicas, tanto a nivel conductual como emocional, si la norma no se sigue. “Nunca es necesario para que el niño aprenda ni hacerle sentir mal ni insultarle. Por ejemplo, si nos ha faltado al respeto podemos comentarle: ‘Espérate un ratito a que se me pase, porque me has hecho sentir mal’. Pero en ningún momento hay que castigarle”, explica la especialista.

“Es una oportunidad y obligación como padres preparar al niño y enseñarle a gestionar la frustración”

ABEL DOMÍNGUEZ Psicólogo

Por otra parte, si se quedan muy enganchados a la tristeza o a la frustración por la limitación, se le puede ayudar a explorar las opciones que tienen. “Cuando son más mayores se tienden a comparar con otros niños –con alegaciones como ‘A mi amigo le dejan hasta las 10 y a mí no’–, y hay que frenarles; se les puede ofrecer una visión más global, con pautas y argumentos para que puedan equilibrar esa frustración”, finaliza Domínguez.

FUENTE: Diario La Vanguardia

Todos los motivos (aunque no los necesites) para que no dejes de dar besos y abrazos a tus hijos. Colaboración con Telva

Los abrazos son fundamentales en la infancia y dos expertas nos explican por qué

Por Miriam Mascareñas

Si en alguna ocasión has escuchado aquello de «no mimes tanto al niño que lo vas a malcriar«, atenta: la ciencia ha demostrado que los besos y abrazos, lejos de ser «malos», son imprescindibles en la infancia. Silvia Álava Reyes, psicóloga especializada en Psicología Educativa, y Rocío Alegre, directora de la escuela infantil Nemomarlin Carabanchel, destierran los falsos mitos y nos desvelan por qué es tan importante que abracemos y besemos a nuestros hijos. Porque sí, los mimos son fuente de felicidad.

¿Por qué son importantes los besos y abrazos en la infancia?

«Los besos y abrazos a los niños son fundamentales«, sentencia Silvia Álava Sordo, psicóloga experta en Psicología Educativa y autora de Queremos hijos felices y Queremos que crezcan felices (JDEJ Editores).

Podríamos decir eso de «no hay más preguntas, señoría», pero queremos saber más, ¿verdad?

«Los niños se tienen que sentir queridos. No basta con decir ‘te quiero’, hay que demostrarlo con besos y abrazos«, añade Silvia Álava Sordo, «todos los del mundo«.

Rocío Alegre, maestra en educación infantil y directora de la escuela infantil Nemomarlin Carabanchel, coincide: «Es muy, muy, muy importante dar besos, abrazos y caricias a los niños«. Hay que tener en cuenta que sobre todo en los primeros años de vida los niños no tienen suficiente lenguaje para expresar lo que sienten en cada momento y por eso se comunican a través de comunicación no verbal: con una mirada, un llanto, una sonrisa… «Los educadores, y también los padres, debemos darles respuesta con palabras pero también de forma no verbal, con este tipo de gestos. Es una manera de que el niño se sienta querido, seguro y protegido. Le haremos saber que estamos ahí, que le entendemos, evitando así su frustración«.

Mejoran la autoestima y los llenan de felicidad

La ciencia ha demostrado que cuando un niño se encuentra seguro y se siente querido, es más fácil que desarrolle su autoestima, así como que muestre niveles bajos de estrés, nerviosismo o incluso ansiedad.

¿Sabías que la neuroeducación afirma que el contacto físico con nuestros hijos logra liberar la hormona de la oxitocina? También llamada «hormona de la felicidad», «cuando, por ejemplo, les damos un masaje o hacemos piel con piel estamos logrando que los niños liberen esta hormona y por lo tanto sean más felices«, explica Rocío Alegre.

Abrazar no está reñido con educar

Entonces, si es tan positivo, ¿por que hay quien sigue repitiendo que no hay que mimar tanto a los niños? «En algunos casos, a los psicólogos se nos malinterpreta«, explica Silvia Álava Sordo. Y es que si algo recomiendan los expertos es medir el momento en que abrazamos o besamos a nuestros hijos. «Por ejemplo, si estamos a la mesa y vamos a comer, no es el momento«, cuenta la psicóloga. Tenemos que entender y hacer entender a nuestros hijos que hay tiempos para cada cosa, de ahí que hablemos de la importancia del cuándo.

Pero, ¿hay algún momento en el que no debamos abrazarlos? «Cuando nos hacen daño: nos pegan, nos insultan… En ese momento tenemos que hacerles entender lo que ha ocurrido, que nos encontramos mal por algo que nos han hecho. Los mimaremos pasado un rato, cuando lo hayan comprendido, pero no en ese momento en que nos han dañado«, nos cuenta la experta.

«No está reñido dar muchos mimos con educar con calma y serenidad, con enseñarles a ser autónomos y autosuficientes«, añade la psicóloga Silvia Álava.

Lée el artículo completo en Telva.com

#Vídeo Los mejores regalos para niños según su personalidad. Colaboración con Guiainfantil.com

Consejos para acertar con el regalo de cumpleaños, de Papá Noel o Reyes Magos de tu hijo

¿Qué debemos considerar a la hora de comprar un juguete a un niño? ¿Que sea para sociabilizar, para compartir, para aumentar su creatividad, para que eduquen? Cada padre y madre debe elegir regalos y juguetes que vayan acorde con los valores que quieren inculcarles a sus hijos, pero por si tienes dudas, ¡a continuación encontrarás los mejores regalos clasificados según la personalidad y la edad del niño! 

Consejos para dar con el mejor regalo infantil 

1. Los niños no van a valorar más un regalo por su precio, no hay que quedar bien gastándose una determinada cantidad de dinero, por eso el primer consejo que te doy es que no te dejes llevar por las modas ni por lo que la sociedad impone. ¡Busca lo que creas que a tu hijo le va a gustar más! 

2. No nos dejemos, tampoco, llevar por temas machistas a la hora de elegir los juguetes. Hoy en día todo está diferenciado por sexo, muñecas para niñas, coches para niño, incluso los tradicionales puzles y mecanos están segmentados, y los hay para niños y para niñas. Respetemos los gustos de cada niño, y procuremos que por lo menos algunos juguetes sean unisex. 

3. Vivimos en un mundo tecnológico, y es verdad que los niños de hoy en día son nativos digitales, pero no podemos olvidarnos de las bondades de los juguetes tradicionales, procura que no todas sus peticiones (tanto en su cumpleaños como en épocas como Navidad) se reduzca a ‘juguetes con pantallas’. Es bueno que los niños jueguen a otras cosas donde ellos sean los que tienen que inventar el juego, los que favorecen su creatividad, o a los que hay que prestar una mayor atención. 

4. No olvides incluir libros. Que los niños vean los libros como algo habitual en sus vidas fomentará su interés por la lectura. 

5. Por mucha ilusión que le haga al niño o a la niña, los psicólogos no recomendamos juguetes que no sean adecuados para su edad, porque lo que puede ocurrir es que el niño se aburra si es un juego para más pequeños, ya que lo percibe como ‘de bebés’; pero es más peligroso cuando se les regalan cosas para más mayores, pues puede ocurrir que se aburran porque no entienden el juego, o se frustren porque su propio desarrollo cognitivo les impide seguir las normas.

6. Con los juguetes y videojuegos, solemos ser más permisivos, y seguro que todos conocemos a niños que tienen juegos de mayores (sobre todo en las consolas y ordenadores). Dichos juegos muchas veces tiene una gran carga de contenido violento, o son muy agresivos y pueden afectar al comportamiento del niño. Además la moral es algo que se tiene que formar en los niños. Hasta los 12 años los niños no tienen la moral desarrollada, hay que enseñarles lo que está bien y lo que está mal, y muchas veces los juegos con un alto contenido violento pueden interferir en su correcto desarrollo.

Los mejores regalos para niños según su personalidad

Hay que pensar en los niños y no en nosotros a la hora de elegir un juguete. Si sabemos que es aventurero, deportista, creativo… Y es que el juguete debe estar cercano al mundo inmediato del niño, que le permita disfrutar de esa afición es una apuesta segura.

Pero también hemos de pensar que, gracias a los juguetes, se desarrollan importantes aspectos de la personalidad como la capacidad de sociabilizar, la capacidad de crear e innovar, la demostración de afecto, la inteligencia y la motricidad.

– Si es un niño muy activo, le vendrán bien juegos que le ayuden a centrar su atención.

– Si es un niño deportista, podemos buscar juguetes que estimulen la coordinación general como, bicicletas, patinetes o balones, pelotas… 

– Para niños más impacientes, les puede ayudar los juegos de construcciones, con lo que trabajaremos la importancia de seguir instrucciones. Hay mucha variedad, elijámosles en función de los gustos del niño. 

– A los más tranquilos, los puzles es otro juego con los que acertaremos seguro. Los hay de muchas temáticas, piensa cual es la más adecuada para él o ella. Además, con los puzles se trabaja la lógica y la memoria de formas. 

– Para los creativos, les encantarán los juegos que favorezcan la creatividad, como las manualidades, los tornos de alfareros, los de hacer pegatinas, pulseras, collares…

– A los niños imaginativos, los disfraces les abrirán un mudo mágico a la fantasía donde imaginar que son piratas, princesas o cualquier de sus personajes de series favoritos. 

– Si tu niño es impulsivo, le viene bien los juegos de turnos, como los tradicionales juegos de mesa como el parchís, la oca…  

– A los niños a los que les guste la cocina, tenemos una gran variedad de juegos de hacer galletas, dulces, bombones… 

FUENTE: Guiainfantil.com

¿Cómo explicar la muerte a los niños? Colaboración con Aragón Radio

#Podcast. Hablamos sobre cómo prevenir la ansiedad y el estrés en los niños con Cris Moltó, en Capital Emocional, de Capital Radio

Esta semana, en el programa Capital Emocional, de Capital Radio, hablamos con Cris Moltó sobre Cómo prevenir la ansiedad y el estrés con los niños:

  • Todos en un determinado momento podemos tener ansiedad.
  • Para poder decir que un niño tiene ansiedad debe cumplir una serie de criterios.
    Por eso antes de que llegue ese diagnóstico podemos trabajar la prevención… No te piernas nuestros consejos!

¿Cómo pueden influir las películas de terror en los miedos de los niños? Halloween: Colaboración con GuíaInfantil.com

Hallowen: ¿Cuándo el miedo de los niños debe preocupar a los padres? Colaboración con GuiaInfantil.com

¿Dejarías a tu niño ir de casa en casa si no fuese Halloween? Colaboración con EFE Salud

POR: Elena Reinés

“No cojas caramelos de un extraño” es una de las frase que más nos han repetido abuelos, padres, familiares y toda persona que fuese mayor en ese momento. Pero la noche del 31 de octubre esta norma no escrita desaparece y da pie a ir de puerta en puerta pidiendo caramelos sin saber que clase de monstruo de Halloween se esconde detrás de ella.

¿Esta inconsciencia puede que se de por qué ante una fiesta no nos planteamos los peligros? La psicóloga Silvia Álava nos ayuda a resolver dudas que surgen entorno a Halloween y sobre cómo deben comportarse los padres ante esta fiesta porque: ¿dejarías a tu hijo ir de casa en casa si no fuese Halloween?

En España, Halloween es una fiesta que se ha puesto de moda hace relativamente poco tiempo, hace nada celebrábamos el Día de Todos los Santos y Halloween quedaba relegado a las películas americanas. Sin embargo, esta fiesta es muy popular internacionalmente, y tiene especial relevancia en la cultura anglosajona, donde está incardinada.

Al fin y al cabo, reflexiona Silvia Álava,  “vivimos en una sociedad de consumo. Entras en  restaurantes y está todo decorado con temática tétrica; entras en un supermercado y más de lo mismo. Al final no deja de ser una estrategia de marketing. Mientras llegan las navidades, tenemos otro filón de consumismos tanto si somos adultos o niños”.

El problema de esta nueva tendencia surge cuando “ hay niños que no les gusta disfrazarse con una temática relacionada con muerte vampiros, zombies, esqueletos…”, contextualiza la psicóloga.

El objetivo de Halloween es dar miedo y efectivamente hay niños que lo tienen: “No están preparados, la decoración es macabra y sobre todo hay niños a quienes les cuesta decir que no, porque toda la clase va, toda la clase se disfraza; son más impresionables o sensibles y en esta fiesta, al final pasan miedo”. añade.

¿Cuál es el origen de esta permisividad?

La tradición permite que ese día por costumbre se salga a la calle y se pidan caramelos. Es cierto que ha aumentado la gente que participa en las grandes ciudades, y resulta necesario plantearse ¿en qué entorno están los niños?, o ¿realmente conocemos por dónde se mueven?

Si estamos en una urbanización donde más o menos se conoce todo el mundo, el peligro está controlado, pero si el niño deambula por calles y pisos que desconocemos, el riesgo se incrementa.

La permisividad de esta fiesta tiene su origen en diferentes variables. Para Silvia Álava uno de los factores reside en la presión grupal: “Como ese día lo hacen todos y van en grupo, dejas apartado el tema del peligro mientras que otro día, sí te lo plantearías, es decir, muchas veces los padres piensan ¿si van todos por qué no va ir el mio?”

Muchos de los niños tienen especial ilusión por esta fiesta, pero es “importante insistir a los padres que no hay problema siempre y cuando el entorno esté controlado; de lo contrario, no se debe permitir, por mucha ilusión que despierte”.

Lo ideal sería que los padres acompañarán a los niños si son pequeños, aunque depende de las circunstancias, de la personalidad de cada niño y del entorno en el que estemos. En una ciudad siempre deberían ir acompañados al menos de un adulto que aunque no suba a todas las casas con los niños, les espere en el portal o en el patio.

Seguridad vial en Halloween

Según un estudio de la Universidad de Columbia Británica (Canadá) la noche del 31 de octubre aumenta un 43 % el riesgo de muerte de peatones. Para los niños entre 4 y 8 años de edad, el riesgo de fatalidad es diez veces mayor en Halloween que en el resto de días.

La educación vial tiene que estar presente los 365 días del año y cada vez que salimos de casa hay que recordar que se tienen que fijar muy bien por dónde cruzan, que vayan siempre por el paso de cebra, que no atraviesen la calzada, y no crucen en rojo.

“Es verdad que  cuando los niños están muy emocionados y les están dando caramelos prestan menos atención. Por eso el adulto tiene que encargarse de mantener esa seguridad vial”, reafirma Silvia Álava.

Consejos de Halloween para los padres

La psicóloga centra una serie de recomendaciones para esta fiesta.

  1. Es importante aclarar cuáles son los valores que queremos transmitir a nuestros hijos, si optamos por traspasar los que nos enseña Halloween u optamos por los del Día de Todos los Santos. “Nadie nos va a decir qué es lo correcto; eres tú quien decide como padre” Un hombre vestido de vampiro durante el 33 desfile anual de Greenwich Village de Halloween en Nueva York. EFE/Justin Lane
  2. Sobre todo hay que respetar la idiosincrasia de los niños, respetar cómo son, “hay niños que tienen miedo a esta fiesta, son muy sensibles y susceptibles”
  3. Por muy Halloween que sea, las normas de educación vial y los peligros siguen estando.  Es realmente importante la labor de comunicación en seguridad vial y en el peligro “como por ejemplo, si en algún momento no te dan caramelos o no te abren la puerta no te enfrentes; si ves algo raro, sal y dilo, y cuidado con los coches, etc”

Consejos y advertencias de la Policía Nacional

Ante la relevancia adquirida por esta fiesta y el incremento de participantes en ella,  la Policía Nacional ha proporcionado a EFE una serie de consejos para que el día 31 sea un día divertido, y los únicos sustos de la noche, los de un amigo disfrazado de hombre lobo, payaso, bruja, o zombie, por ejemplo.

  • Truco o trato siempre en pandilla

“Advierte a tus hijos que siempre deben ir en grupo, fija con ellos una ruta y horario concretos, y recuérdales que no deben entrar en ningún domicilio o coche de desconocidos. Si son muy pequeños, siempre deben ir acompañados de un adulto y ponles alguna pulsera identificativa o anota tu teléfono en la muñeca;  en caso de que se despisten, su localización será más fácil”.

  • Fiesta terrorífica, pero segura

“Asegúrate de tener el mejor disfraz y de que la fiesta sea terroríficamente divertida, pero no olvides tampoco tu seguridad. Infórmate de si la celebración y el local tiene licencia y autorización para ese evento en concreto, y además cerciórate de que el local cumple con todas las medidas de seguridad y comprueba dónde se encuentran las salidas en caso de emergencia”.

  • Si vas a beber, dale calabazas a tu coche

“Si vas a celebrar la fiesta de Halloween con unas copas, recuerda que no debes conducir, hacerlo bajo los efectos del alcohol, además de irresponsable y un riesgo para los demás y para ti mismo, es un delito”.

FUENTE: EFESalud.com