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¿Cuánto tiempo dejo el móvil a mi hijo?… depende…

En ese vídeo resolvemos las dudas sobre la cantidad de tiempo que los niños pueden tener de acceso a las nuevas tecnologías. Depende de la edad de nuestro hijo y de sus características.

¿A qué edad le dejo el móvil? - Silvia Álava

Recomendamos:

  • Antes de los dos años: cero pantallas 
  • De dos a cinco años: 30 minutos 
  • De seis a doce años: una hora 
  • De 12 a 14 años: 90 minutos 
  • De 14 a 16 años: dos horas 

FUENTE: Internet Seguro

Los abuelos no deben ser los responsables de la educación de los niños.

“La educación de los niños es algo que no se puede delegar. Los abuelos pueden ayudar, pero la última responsabilidad será siempre de los padres”, asegura la psicóloga infantil Silvia Álava en su libro “Queremos que crezcan felices. De la infancia a la adolescencia (de 6 a 12 años)”.

En su segundo libro, Silvia Álava responde a preguntas como: ¿Hay que ayudarle con los deberes?, ¿cómo conseguir que se vayan a la cama a su hora?, ¿qué criterios se deben seguir para la elección del colegio?, ¿Cómo gestionar la «paga»?, ¿y si mi hijo es el único que no tiene móvil?, ¿debo ser su agenda?, o descubrir ¿Cuándo iniciarles en la información sobre la sexualidad?

Actualmente, los niños pasan mucho tiempo con sus abuelos, debido sobre todo a las largas jornadas laborales de los padres. Sin embargo, no se debe olvidar que los responsables de la educación son los padres y que nunca deben renunciar a esa responsabilidad.

No abuses de su ayuda 

No se puede obligar a los abuelos a hacerse cargo de sus nietos. Se les puede pedir ayuda pero nunca cargarles con una responsabilidad que no les corresponde. No hay excusas para agobiarlos con obligaciones y que tengan que vivir pendientes de las tareas de sus nietos.

Claves para el entendimiento entre ambas partes 

Los abuelos deben seguir las mismas pautas educativas que utilizan los padres; dotar a los abuelos de la autoridad pertinente, para que los niños sepan que los abuelos aplicarán las mismas consecuencias que los padres; los padres no deben quitar la autoridad a los abuelos ni los abuelos a los padres delante de los niños; no se debe ceder ante el chantaje del niño, porque solo se agravará el problema.

Define bien los roles 

Los abuelos tienen que respetar las decisiones de sus hijos y entender que el rol ha cambiado, que sus hijos han formado su propia familia y por lo tanto, son la máxima autoridad en los niños.

Es decir, si los padres dicen que su hijo tiene que comerse la verdura, los abuelos deben acatar esta norma y no eximir a sus nietos de esta decisión. Los niños saben perfectamente cómo se tienen que portar según la persona con la que estén.

Portada Queremos que Crezcan_felices

¿Tengo que espiar a mis hijos en Internet?

Una duda muy habitual de los padres es si tienen que espiar a sus hijos en Internet. En este podcast resolvemos las dudas acerca de cómo nos tenemos que comportar cuando nuestros hijos empiezan a tener redes sociales. Los profesionales aconsejamos en formar, educar en el correcto uso de Internet, acompañándolos en el proceso.

Os adjunto el enlace al podcast, haz click en la imagen:

Si mi hijo me cuenta algo y me pide que no se le cuente a su padre, ¿Qué hago?

La confianza no es algo dado, sino que hay que trabajarla, también en la relación que tenemos con nuestros hijos. Pero ¿debemos guardarles todos los secretos?

Por María Dotor

La confianza es algo que hay que trabajar, dado que en muchas ocasiones no surge de forma natural, tampoco con nuestros hijos. Y es un ingrediente fundamental para tener una buena relación con ellos. Cuando sean adolescentes, nos gustará que nos cuenten aquello que les preocupa, si tienen un problema o se ven en un apuro. Pero si no hemos trabajado la confianza desde pequeños, no podemos pretender que surja de la noche a la mañana, justo cuando nosotros la necesitemos.

Claves para promover la confianza entre padres e hijos

En su libro ‘Queremos que crezcan felices‘, la psicóloga Silvia Álava nos da unas pautas para ganarnos la confianza de nuestros hijos y, en el segundo punto, contesta a la pregunta que muchos nos hacemos: Si mi hijo me cuenta algo y me pide que no se le cuente a su padre, ¿Qué hago? ¿Le respeto? ¿Se lo cuento a su padre igualmente arriesgándome a que no vuelva a contarme nada? Ahora lo vemos.

Generar un clima de confianza

Un clima de confianza en casa se consigue, según Álava, con los pequeños gestos del día a día, «como prestarles atención cuando nos hablan o escucharles de forma activa, haciéndoles saber que puede contarnos todo aquello que les preocupa, y que serán escuchados». Además, añade: «hay que buscar momento en los que se puedan dar las conversaciones». Lo cierto es que con las prisas del día a día y los horarios tan ajustado, a veces no es fácil encontrar estos momentos. Álava nos recomienda que «cenemos y comamos con la televisión apagada». Así será más fácil que las conversaciones fluyan y nos contemos qué tal ha ido el día.

No traicionar su confianza

«Si nuestro hijo nos ha contado un secreto, no debemos desvelárselo a otros familiares, como abuelos o tíos, ya que no podemos controlar que a ellos no les escape. Si nuestro hijo se entera, se va a sentir muy dolido». Pero ¿qué hacemos si nuestro hijo nos cuenta un secreto y nos pide que no se lo contemos al otro progenitor? «Aquí conviene tener en cuenta cuánto o cómo de importante es lo que el niño relata y, si es algo que consideramos que el otro debe saber, en lugar de decírselo a espaldas del niño, será mejor explicarle que se lo tiene que contar, que ambos estáis para ayudarle».

Escuchar de forma activa

¿Qué es eso de escuchar de forma activa? Pues según dice Álava «mirando a los ojos, asintiendo con la cabeza, parafraseando lo que el niño dice…en lugar de estar a la vez con otra actividad». Esto es algo que, aunque resulta obvio, se olvida con facilidad».

Fomentar el contacto físico

«Cuando los niños no están contando algo, darles una caricia o cogerles de la mano hará que se sientan seguros y más tranquilos».

Mantener el contacto visual mientras hablamos

Sabemos que para que una persona se sienta escuchada, hay que mirarla. «No solo escuchan los oídos, también los ojos». En el caso de los niños, ayuda «ponerse a su nivel, es decir, a la altura de sus ojos».

Cumplir nuestras promesas

A los adultos no nos genera mucha confianza una persona que no cumple sus promesas. Pues a los niños tampoco, sin embargo, es algo que los adultos hacemos a menudo con ellos. Les prometemos cosas y luego no las cumplimos, repercutiendo sobre la confianza que ellos nos tienen. «A veces, incluso, les amenazamos con cosas que no vamos a hacer, como cuando les decimos que si no se visten, les llevaremos al colegio en pijama», nos dice Álava, que nos insta a eliminar este tipo de actuaciones.

Cuidado con lo que hacemos

Álava nos recuerda que con nuestros hijos no vale caer en la incongruencia de: «haz lo que digo, no lo que me veas hacer». Si les pedimos que hagan cosas que nosotros no hacemos o cumplimos, pensarán que no somos personas de fiar e irán perdiendo su confianza en nosotros.

No mentirles

«A los niños no hay que mentirles, ni siquiera con mentiras piadosas que luego salen a la luz y terminan minando la confianza que tiene hacia nosotros», nos dice Álava, que añade que otra cosa distinta es «pensar que los niños tienen que estar informados de todo lo que sucede, porque no es así, más que nada porque son niños, y hay cosas que no deben saber».

No criticar

Cuando el niño ha hecho algo más, habrá que decírselo y corregirle, pero «de una forma positiva, no desde la crítica, pues podemos hacerle sentir mal, herir su autoestima y aumentaremos su desconfianza hacia nosotros».

FUENTE: laopiniondemurcia.es

Tipos de hiperpadres. ¿Eres alguno de ellos?

Averiguar si eres un hiperpadre o una hipermadre es el primer paso para solucionarlo. Las consecuencias para los niños son devastadoras.

Por María Dotor

Hace unos meses, se hizo viral en Twitter la publicación de una madre bajo el titulo: «Hoy mi hijo ha tenido un problema y no he movido un dedo para solucionarlo». En esta publicación, la madre explicaba el problema en cuestión: a su hijo no le habían convocado para el partido más decisivo de la liga de fútbol en la que jugaba, y estaba hecho polvo.

A continuación, la propia madre exponía lo siguiente: «Sería muy sencillo escribir a su entrenador y contarle lo afectado que está. Pedirle por favor que si alguien se da de baja, le convoque al menos como suplente de suplente.Que lo saque aunque sean 5 minutos al campo. Solucionar este problema es muy fácil, pero he decidido no hacerlo».

¿Qué ha llevado a esta madre a no «mover ni un dedo», cuando no le hubiera costado nada?

También lo exponía en su publicación: «Me parece más importante que aprenda a enfrentarse a la frustración ahora, preparándose para el día que no tenga la nota de corte para la Universidad, la chica que le gusta le dé calabazas, no pase el proceso de selección que tanto se haya currado o promocionen a su compañero de trabajo y no a él. Pasamos tanto tiempo preparándoles para triunfar en la vida que a veces se nos olvida que es igualmente importante prepararles para el fracaso, que es el otro lado de la misma moneda».

Esta madre, seguramente sin darse cuenta, estaba alejándose de la hiperpaternidad.

¿Qué es la hiperpaternidad?

La hiperpaternidad es un término que especialistas como Eva Millet, autora del libro “Hiperpaternidad: del modelo mueble al modelo altar”, definen como un fenómeno de crianza y educación que se caracteriza por una atención desorbitada a los hijos.

Los padres consideran que, para ejercer bien como tales, tienen que adelantarse a los problemas del niño y estar pendientes de ellos en todo momento. En su libro, Eva Millet afirma que “la hiperpaternidad ve a los hijos como seres intocables, a los que hay que defender a toda costa y solucionarles todos sus problemas. Este nuevo modelo de crianza se está llevando por delante la autonomía de los niños y su capacidad de frustración, además de generar niños y niñas con más miedos que nunca».

Los efectos de la sobreprotección en nuestros hijos

Los seres humanos nacemos con tan solo un 20% de nuestro cerebro desarrollado. Con los años, el cerebro va madurando, se va desarrollando, gracias a las experiencias que vivimos, que nos sirven de aprendizaje. Pero ¿qué pasa si como madres y padres no les dejamos que aprendan por sí mismos? Sobreprotegiéndoles estamos favoreciendo lo siguiente:

  • El principal, dice la psicóloga Silvia Álava, es que “no les estamos preparando para la vida. Los niños que tienen un exceso de sobreprotección no desarrollan recursos ni habilidades”.
  • “Estamos impidiendo el desarrollo de habilidades tan importantes como la solución de problemas, la generación de alternativas, la empatía”, apunta Félix Muñoz, consultor de comunicación.
  • El neuropsicólogo Álvaro Bilbao nos indica que cuando hacemos cosas por ellos, “les estamos diciendo que no son capaces y estamos apagando la estructura del cerebro que les infunde valentía para afrontar los retos”. Por lo tanto, estamos lastimando su autonomía y su autoestima, y estamos fomentando que de mayores sean dependientes y que no sepan tomar decisiones.
  • Ante cualquier obstáculo o problema, se frustrarán porque no están acostumbrados.
  • “Criaremos niños inútiles, miedosos, sin confianza en ellos mismos para asumir desafíos, que esperan que les resuelvas los problemas medianamente difíciles para poder avanzar”, nos decía la experta en talento y liderazgo Noelia López Cheda.

Tipos de hiperpadres

En su libro, Eva Millet describe varios tipos de hiperpadres:

  • Padres-apisonadora: son aquellos que allanan los caminos de los hijos para que estos no se topen con ninguna dificultad. En los países del norte de Europa y en Canadá son denominados padres-quitanieves.
  • Padres secretarios: recogen el cuarto de sus hijos, preparan su ropa y sus mochilas y, por supuesto, llevan sus agendas, comprobando que han hecho los deberes y planificando todas las actividades que van a realizar durante el día.
  • Padres-bocadillo: abundan en los parques españoles. Su estrategia es la siguiente: se sitúan a una distancia prudente del niño o niña, que juega con la arena o corretea con sus amigos. En una mando sostienen la merienda del retoño. El bocadillo envuelto en papel de aluminio, abierto y tendido para que, cuando al crío le apetezca, se acerque y le dé un mordisco.
  • Padres ultrasufridores: cuya misión es evitar cualquier posible accidente de sus retoños. «Algo que antes era natural para un niño, como subirse a un árbol, ahora les resulta impensable», nos dice Millet.
  • Padres-mánager: normalmente se dan en el mundo del deporte y espectáculo. El objetivo es exprimir al máximo el talento del hijo o hija, llevándoles al límite si es necesario. Los padres-mánager no siempre están en el mundo profesional, dice Millet. «En el deporte escolar sn habituales esos padres que saben más que los entrenadores y, en los partidos, aúllan improperios al árbitro y al equipo contrario».
  • Padres-chófer: en EEUU son tan habituales que, incluso, tienen su propia entrada en Wikipedia. Pasan una gran parte de su tiempo transportando a sus hijos, en edad escolar, a eventos deportivos u otras actividades.

Test para descubrir si eres una madre o padre helicóptero

Para descubrir si estás sobreprotegiendo a tus hijos, aquí te dejamos un test para que lo compruebes.Te hará reflexionar. ¡Manos a la obra!

1. Con los deberes y los exámenes de los niños:

  • Eres tú quien se informa sobre los deberes, los trabajos y los exámenes.
  • Dejas que sea tu hijo quien se responsabilice de sus estudios.
  • Lo apunta tu hijo, pero, por si acaso, tú sigues comprobando en el grupo de WhatsApp si lo ha hecho todo.

Respuesta: tu hijo es quien se tiene que responsabilizar de sus estudios. Si tú estás excesivamente pendiente, él no lo va a hacer.

SOLAMENTE SU TOTAL RESPONSABILIDAD AHORA SE TRADUCIRÁ EN SU TOTAL IMPLICACIÓN EN EL FUTURO.

2. Te has enterado tarde porque has preguntado a otra madre y te has dado cuenta de que tu hijo tenía que hacer un trabajo y no lo ha hecho:

  • Te pones con él a hacerlo.
  • Se lo haces tú para que no suspenda.
  • Le redactas una nota disculpándolo.
  • Le dejas ir sin el trabajo hecho y que asuma él las consecuencias.

Respuesta: en estos casos es importante que el niño aprenda; si lo justificas o le haces tú el trabajo él no lo va a hacer. Es importante que vaya con el trabajo sin hacer y que se exponga al suspenso o a tener que hacerlo en recreo o cuando diga el profesor.

QUE VEAMOS EN LAS CONSECUENCIAS QUE LE PONGAN A CORTO PLAZO LA OPORTUNIDAD PARA QUE APRENDA EN EL LARGO PLAZO.

3. Respecto a los deberes:

  • Sientes que es absolutamente necesario hacerlos con tus hijos porque crees que si no no los van a hacer.
  • Estás a su lado, porque piensas que son muy difíciles y él solo no puede.
  • Dejas que sea tu hijo quién los haga.

Respuesta: los deberes son responsabilidad del niño, no de los padres, y a no ser que tengan dificultades de aprendizaje los niños están preparados para hacerlos ellos solos.

ÚNICAMENTE ASÍ TE ASEGURARÁS DE QUE BUSQUE RECURSOS POR SÍ MISMO, LO QUE SERÁ UN MECANISMO BÁSICO PARA EL APRENDIZAJE A LO LARGO DE SU VIDA.

4. Si sabes que tu hijo ha cometido un error en los deberes o en un trabajo:

  • Se lo haces corregir.
  • No llega a producirse el error porque siempre lo estás supervisando y lo corriges antes de que él lo haga.-

Le dejas que vaya al colegio con el error y que así aprenda.

Respuesta: es importante que los niños aprendan; para eso se tienen que equivocar y tienen que ser ellos mismos quienes corrijan sus errores. Si se los corriges tú o no le dejas que se equivoque le estás impidiendo que aprenda.

COMETER ERRORES Y DARSE CUENTA POR UNO MISMO ES UNO DE LOS PILARES DEL AVANCE PERSONAL. NO LE PRIVES DE ELLO.

5. Si se le ha olvidado un libro:

  • Volvemos al colegio a por él.
  • Llamas o escribes a una madre para que te envíe la foto.
  • Le pides a tu hijo que lo resuelva él llamando a un amigo.

Respuesta: en el caso de que se haya olvidado algo, lo importante es no hacer un drama, pero tampoco resolvérselo nosotros. Es importante que vea que él lo puede resolver a la par que aprenda estrategias para hacerlo.

NO FACILITARLE TANTO LAS POSIBLES SOLUCIONES SERÁ UN GRAN MÉTODO PARA QUE ÉL PONGA EN MARCHA LA BÚSQUEDA DE AQUELLAS.

6. Cuando te dice que se aburre:

  • Le organizas los juegos.
  • Le das la tablet o el móvil.
  • Procura que siempre esté entretenido.
  • Le dices que piense él en algo que hacer.

Respuesta: es importante dejar que los niños organicen solos su tiempo, que aprendan a estar con ellos mismos y que aprendan a entretenerse solos.

GARANTIZAS QUE EN UN FUTURO NO SEAN DEPENDIENTES DIGITALES Y SÍ CAPACES DE DISCURRIR SOBRE CÓMO OCUPARSE DE SÍ MISMOS

7. Si te cuenta que tuvo un problema con un compañero en el colegio:

  • Le escuchas y entre los dos pensáis cómo solucionarlo.
  • Llamas a la madre del otro niño.
  • Llamas al profesor para ver qué ocurrió.
  • Le dices que lo resuelva él solo.

Respuesta: el objetivo es que cuente con estrategias, recursos y habilidades; para eso puedes ayudarle a pensar en soluciones, pero si se lo resuelves tú de nuevo no lo aprende.

LE ESTARÁS AYUDANDO EN SU INTELIGENCIA SOCIAL PARA QUE APRENDA DESDE ESTE MOMENTO A RELACIONARSE, A SOLUCIONAR CONFLICTOS Y A AFRONTAR SIEMPRE LOS PROBLEMAS QUE SURJAN.

8. Por las mañanas:

  • Le levantas con el tiempo justo para que duerma lo máximo posible e intentas agilizar tú todo el proceso.
  • Le vistes y le preparas todo para llegar a tiempo.
  • Le levantas con el tiempo suficiente para que sea él quien se vaya organizando y haciendo las cosas por sí mismo.

Respuesta: el objetivo es que aprenda autonomía y que adquiera hábitos; por eso hay que levantarle con tiempo para que pueda hacerlo. Es más importante acostarse antes por la noche y trabajar esto por las mañanas.

AUNQUE LE LLEVE MÁS TIEMPO AL PRINCIPIO, ES LA VÍA PARA QUE ADQUIERA HÁBITOS Y LOS INTEGRE POR SÍ MISMO, SENTANDO LAS BASES DE SU TOTAL AUTONOMÍA FUTURA.

9. Cuando llora porque quiere algo:

  • Se lo das para evitar que vaya a más.
  • Le amenazas con medidas que luego no cumples.
  • Le explicas que no es la forma correcta de pedir las cosas y que no siempre podemos tener todo lo que queremos.

Respuesta: es importante que aprenda a pedir bien las cosas y a tolerar las pequeñas frustraciones del día a día.

LE ESTÁS AYUDANDO A SER RESISTENTE Y FUERTE EN EL FUTURO. SERÁ UN ADULTO ENTRENADO EN LA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN Y, POR TANTO, PERSISTENTE EN LA VIDA.

10. La mochila del colegio y sus cosas:

  • Las llevas tú porque crees que es pequeño.
  • Estás siempre pendiente de que no las pierda.
  • Le pides que las lleve él y que se haga responsable.

Respuesta: tiene que aprender a adquirir hábitos de autonomía y hacerse responsable de sus cosas.

APRENDERÁ A ESTAR PENDIENTE DE TODO LO QUE ÉL MISMO VAYA A NECESITAR. APRENDERÁ A SER PREVISOR Y TOTALMENTE AUTÓNOMO.

FUENTE: eldia.es

Educando bajo el régimen del miedo. Mención en el diario La Nación 

La Nación - Consuelo Serrato de Plazas

¡Quién lo creyera! pero la crianza bajo el régimen del miedo orientada a controlar comportamientos y lograr obediencia sigue vigente en los hogares colombianos, pero más grave aún es que se trata de una práctica que continúa arraigada en nuestra sociedad a pesar de las connotaciones negativas que provoca relacionadas con problemas conductuales que interfieren en el desarrollo integral de la población infantil.

Cabe recordar que los estilos de crianza representan la manera en que los padres educan a su descendencia, fenómeno que condiciona de manera importante su crecimiento y normal desarrollo social y emocional desde el marco de un ejercicio educativo saludable propio de un buen manejo de autoridad que posibilita el desarrollo de competencias y habilidades.

De cara a las dinámicas parentales hay quienes perciben tan nocivo patrón conductual como una forma de ganarse el respeto de su prole cuando en realidad lo que desencadena es sensación de rechazo y  animadversión. No en vano la obediencia fomentada desde el miedo priva al niño de forjar un pensamiento crítico ante la vida ya que deberá someterse a la voluntad de otro sin posibilidad de controvertirlo u objetarlo y ello hace que resulte poco o nada saludable.

Por lo que se refiere a las consecuencias que trae aparejada tan inadecuada práctica, se hallan relacionadas con el deterioro de la comunicación entre padre e hijo, debilitamiento del clima de confianza, pérdida de autoestima, aparte de constituirse en predictor de riesgo en términos de salud física y psicológica. Para Silvia Álava, experta en psicóloga infantil: «Cuando ese niño o niña se enfrente a una situación difícil no se va a atrever a contarlo a adultos de referencia. Porque esas personas les evocan miedo. No respeto y confianza».

Si bien es cierto el establecimiento de normas y límites eficaces se constituye en piedra angular dentro del proceso de crianza, no dudes en educar  desde el amor. Desde la cercanía. Desde la amabilidad. Desde el ejemplo. Esa y no otra es la única forma de enseñar pues como lo dijera el madrileño Manuel Andrade Cordero: «Lo afectivo es efectivo».

FUENTE: LaNación.com.co

Participación en IMAT 2022 – VIII Congreso Internacional de innovación aplicada

IMAT 2022 – VIII Congreso Internacional de innovación aplicada. 4 y 5 de julio en Valencia

APRENDER, DESAPRENDER Y REAPRENDER.
“RETOS PARA LA EDUCACIÓN Y LA EMPRESA: LA INNOVACIÓN EN TIEMPOS DEL METAVERSO.”

Será el 5 de julio a las 10:00h participando en la mesa redonda de la conferencia plenaria titulada:

Familia y Escuela ¿Hacemos equipo?

  • Modera: Leo Farache, Fundador de Educar es todo
  • Silvia Álava Sordo, PhD. en Psicología Clínica y de la Salud.
  • Francesc Vicent Nogales Sancho. Mejor docente de España (Ed. Primaria) por los Premios
    Educa Abanca 2021. Premio Grandes Iniciativas 2020. Premio APS 2020.TEDx Talker.
  • Inma Noguera. Psicóloga y orientadora en EOEP de la Consejería de Educación de la
    Región de Murcia.

El gran foro con conferencias imprescindibles, mesas de debate, experiencias y casos de éxito, para entender y adelantarse a nuevos retos de educación.

VER PROGRAMA

 Evento híbrido a nivel internacional Presencial en ESIC Valencia (Avda. Blasco Ibáñez, 55 Valencia)

¿Te lo vas a perder?

Te esperamos el 4 y el 5 de julio de 2022 en esta edición especial en formato híbrido.

Quiero asistir

Muy emocionada y agradecida por el Premio Pajarita 2022

Qué contenta y orgullosa de haber recibido el «Premio Pajarita 2022» de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes y la Fundación Crecer Jugando por contribuir a difundir la importancia del juego en el desarrollo cognitivo y emocional de los niños. ¡Qué pena no haber podido ir a recogerlo en persona! Me hace una ilusión enorme cada vez lo veo. Gracias!

Deberes en verano, ¿sí o no? Hablan los expertos

Hay madres y padres que opinan que no, que sus hijos deben tener tiempo para divertirse y aburrirse. Otros, en cambio, piensan que sí, que el verano es una buena oportunidad para recuperar lo perdido o afianzar lo aprendido.

Por María Dotor

Cada curso que finaliza se repite el mismo debate: deberes para el verano, ¿sí o no?

Si preguntásemos a diferentes madres/padres, habría disparidad de opiniones. Algunos dirían que sí, que dos meses y medio de vacaciones son muchos. Otros, en cambio, pensarán que no, que el verano es un periodo para desconectar y descansar.

Lo cierto es que el artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño reconoce “el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes”. 

Este artículo 31, a menudo no se respeta durante el curso escolar. La realidad es que las agendas de nuestros hijos están cada vez más cargadas de actividades dirigidas y, en consecuencia, ellos cada vez tienen menos tiempo libre para jugar o elegir en qué emplearlo.

«Vivimos en una sociedad de consumo, de hacer y no parar, lo que nos lleva a sentirnos mal si no estamos haciendo cosas las 24 horas del día los 7 días de la semana. Y este estrés se lo trasladamos a los niños. Cayendo en la tentación de pensar que nuestros hijos no deben estar tanto tiempo sin hacer nada, pero que no hagan deberes no quiere decir que no hagan nada», nos dice la psicóloga Begoña Ibarrola.

«Que los niños no hagan deberes no quiere decir que no hagan nada»

Begoña Ibarrola – Psicóloga

Entonces, en verano: ¿deberes sí o no? ¿Qué dicen los expertos?

¿Qué opinan los expertos de los deberes en verano?

Para conseguir responder a la pregunta de cada verano, hemos hablado con tres expertos: los psicólogos Rafa Guerrero y Silvia Álava y el docente elegido Mejor docente de primaria de España en los premios Abanca 2021 Francesc Nogales.

Ante la pregunta de: Deberes en verano, ¿sí o no?, el psicólogo Rafa Guerrero lo dejaba claro: «No, no soy partidario. Los niños tienen todo el derecho del mundo, después de un curso académico muy exigente, a descansar. Pero no solo el derecho, sino la necesidad».

«No soy partidario de los deberes en verano. Los niños tienen todo el derecho del mundo, después de un curso académico muy exigente, a descansar. Pero no solo el derecho, sino la necesidad».

Rafa Guerrero – Psicólogo

Aunque todos los padres tenemos clarísimo que nuestros hijos merecen descansar, a menudo nos surgen miedos: ¿si no abre un libro en dos meses se le olvidará lo aprendido? ¿estará perdiendo un tiempo maravilloso en el que podría estar aprendiendo cosas? ¿Perderán el hábito de estudio?

«En verano también aprendemos, pero de forma totalmente diferente. Podemos trabajar toda esa serie de procesos que se aprenden en el colegio (razonamiento lógico, atención, concentración, lectoescrituta…), pero en lugar de hacerlo a través de cuadernillos o fichas de deberes, lo podemos hacer a través del juego», asegura Álava.

«En verano también aprendemos, pero de forma totalmente diferente. En vez de con cuadernillo, a través de actividades lúdicas»

Silvia Álava – Psicóloga

Algo similar opina Nogales: «Soy partidario de que los niños sigan aprendiendo, pero con actividades no académicas. Más que deberes, llamaría a estas actividades placeres. Algo así como ver una puesta de sol, ir a un museo, al zoo, hacer una ruta por la montaña, mirar las constelaciones por la noche, mandar una carta a un amigo…».

«En verano vamos a buscar curiosidades, o investigar sobre cosas que les susciten interés porque estén relacionadas con el día a día. Por ejemplo, si vamos a la playa y hemos visto un caballito de mar, luego podemos investigar sobre esto. O con niños más pequeños, podemos trabajar la psicomotricidad escribiendo nombres en la arena de la playa», apunta Guerrero.

Nogales también cree que, a menudo, los que más interés tenemos en que los niños hagan deberes somos los padres: «El motivo es que nos viene bien que los niños sigan teniendo rutinas establecidas. Pero no porque el niño necesite reforzar conocimientos, sino por nuestra dificultad de conciliar«.

¿Sin deberes les costará más volver a la rutina?

Otro de los motivos por el cual algunos padres queremos que nuestros hijos hagan deberes es que pensamos que de no hacerlos, desconectarán tanto de la actividad académica que en septiembre les resultará muy difícil volver a la rutina.

«Personalmente, a mí también me cuesta más volver a la rutina después de las vacaciones. Es decir, esto nos pasa a todos, no solo a los niños. Pero es que es necesario romper con la rutina, hacer cosas totalmente distintas a las que hacemos durante el año», nos cuenta Guerrero.

Y Nogales nos hace una comparación para que reflexionemos: «¿Os imagináis que nuestro jefe nos dijera que nos llevemos trabajo en vacaciones porque de no hacerlo a la vuelta se nos habrá olvidado hacerlo o nos costará más volver a la rutina? Nadie vería esto normal, pues lo mismo pasa con los niños. Necesitan parar, desconectar, olvidarse de las obligaciones».

¿Hay excepciones?

¿Deberes no? ¿Tampoco con niños que han suspendido o que necesitan reforzar porque han aprobado muy justos?

«No soy partidario de que los niños que van flojos aprendan las cosas por imposición y fuera del aula, es decir, si un alumno termina el curso cogido con pinzas, no me parece bien que tenga que ponerse al día haciendo cuadernillos. El aprendizaje debe generarse dentro del aula».

Si un alumno termina el curso cogido con pinzas, no me parece bien que tenga que ponerse al día haciendo cuadernillos. El aprendizaje debe generarse dentro del aula».

Francesc Nogales – Docente

Además, apunta Guerrero: «Los que van «flojitos» en clase porque les cuesta más, seguramente han hecho un esfuerzo más grande que los que han sacado muy buenas notas. Todos merecen descansar, hayan sacado sobresalientes, notables o vayan justos».

Álava sigue insistiendo en el juego como herramienta educativa: «Si tiene dificultades específicas en un área, por ejemplo, cálculo matemático, podemos trabajarlo, pero de una forma diferente a cómo se hace en el colegio. El juego tiene un potencial impresionante de aprendizaje. En verano es una oportunidad maravillosa para utilizarlo. ¿Y si nos acompaña a la compra y va sumando los precios de lo que echamos al carro? Hay muchas formas de hacer cálculo más entretenidas que a través de un cuadernillo».

Amaya de Miguel, fundadora de ‘Relájate y educa’, nos lanza a través de sus redes sociales un reto: «Si los deberes en tu colegio son optativos, sé valiente y deja que tus hijos no los hagan». ¿Qué opinas? ¿Aceptas el reto?

FUENTE: elperiodicodearagon.com

¿Cómo conseguir que los menores se relacionen con la tecnología de forma segura? En la Universidad Rey Juan Carlos

Ese es el objetivo del curso ‘Infancia y adolescencia en la red, por una vida digital segura’ que impartirá la URJC dentro del programa de los cursos de verano.

Redacción/Rosa Márquez

Los niños cada vez tienen acceso a la red a una edad más temprana, se estima que con 12 años la gran mayoría ya disponen de un móvil con conexión a internet, a menudo sin estar preparados para afrontar el nuevo mundo que se abre ante ellos. Por eso es importante que educadores y padres cuenten con las herramientas necesarias para prevenir y resolver los problemas que puedan surgir del uso inadecuado de la tecnología por parte de los menores. “Con este curso pretendemos ofrecer a los futuros docentes, alumnos de la universidad que están cursando los grados de Educación Infantil, Educación Primaria o el Máster de Profesorado el acceso a recursos para trabajar estas situaciones”, explica su directora, Rebeca Martín Nieto.

27 y 28 de junio

El curso, que se impartirá los días 27 y 28 de junio, también va destinado a docentes en activo y familiares, para que puedan identificar, tanto en el hogar como en el aula, las necesidades y peligros a los que se enfrentan los menores cuando usan la tecnología. Los profesores estarán capacitados para la prevención y el ejercicio de la alfabetización mediática de forma eficaz con su salón de clases. De acuerdo con la web de la Fundación Atresmedia, la alfabetización mediática e informacional (AMI) es un término que hace referencia al proceso de aprendizaje de las habilidades y capacidades para desenvolverse en los medios actuales, producir contenido y entender, de una manera más crítica, la información que se recibe.

Ponencias

El encargado de la conferencia inaugural será José Antonio Luengo, Decano del Colegio de Psicólogos de Madrid, experto en la relación entre psicología y la tecnología. Adriana Negueruela, de UNICEF, hablará de su experiencia investigadora con más de cincuenta mil adolescentes a lo largo de todo el territorio, a quienes ha preguntado por el impacto que tiene la tecnología en sus vidas. La psicóloga Silvia Álava dará consejos para preservar la salud mental ante las pantallas.

En el segundo día del curso participará Devi Urunga, jefa de la Atención del Servicio de Adicciones Tecnológicas de la Comunidad de Madrid y Óscar Martín Centeno, del colegio Santo Domingo, quien contará cómo remontó un centro educativo a través del buen uso de las tecnologías.

 La conferencia de clausura correrá a cargo de Juan García Álvarez de Toledo, de la Organización BlogOff.

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