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¿Cómo motivar a los niños al final de curso escolar? Colaboración con Papasehijos.com

¿Cómo motivar a los niños al final de curso escolar?

motivación-educaciónSe acerca el final del curso escolar, y todos, tanto padres como niños estamos con las fuerzas justas y con ganas de que lleguen las vacaciones. Pero no es momento de flojear, estamos en la recta final y muchos alumnos se juegan mucho, pues todavía quedan exámenes por hacer, trabajos que entregar y muchas cosas por aprender. Siguiendo estas pautas seguro que este fin de curso será más llevadero para todos:

  • Marca objetivos a cumplir, no tiempo de estudio. Qué el niño vea que si el objetivo es aprender una lección, que cuando ya se la sabe, tendrá tiempo libre para jugar. Las personas, incluidas los niños, funcionamos mejor trabajando por objetivos que por tiempos.
  • Los objetivos deben de ser realistas y ajustados al potencial y la evolución del niño. Por ejemplo, si el niño lleva mal las matemáticas durante todo el curso, no podemos pretender que en junio saque un sobresaliente. De esa forma solo conseguiremos desmotivarle y que no se sienta capaz de alcanzar el objetivo.
  • Lo ideal es trabajar desde la motivación intrínseca, o interna, es decir hacer las cosas porque yo quiero, porque eso me hace sentir bien. No obstante, cuando los niños son pequeños, muchas veces este tipo de motivación todavía no se ha desarrollado, y tendremos que trabajar desde la motivación extrínseca o externa, es decir, hacemos las cosas por conseguir algo que queremos, como por ejemplo, ver un tiempo la televisión, jugar unos minutos a la Tablet, jugar a algo que le apetezca mucho… será fundamental que el niño sepa las recompensas que va a tener por estudiar. Por ejemplo, jugar unos minutos en el ordenador…
  • Una vez que el niño ha cumplido su objetivo de estudio o de trabajo podemos preguntarle que tal se siente, si está contento por haberlo realizado. De esta forma le haremos reflexionar sobre cómo cuando cumplimos con nuestras obligaciones nos sentimos bien, pues esto será el mejor reforzador a medio y largo plazo.
  • No olvidemos que la principal fuente de aprendizaje de un niño es el modelado, es decir los niños copian a sus adultos de referencia que principalmente son padres. Por eso, es importante que los padres, pese al cansancio, al calor y al buen tiempo, sigan siendo modelo de esfuerzo y de constancia en el niño.

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FUENTE: www.papasehijos.com

Taller de estimulación multisensorial para bebés con Johnson’s Baby

En pleno taller resaltando la importancia del desarrollo de la estimulación de los sentidos en los bebes. Los 3 primeros años de vida pueden marcar el desarrollo futuro.

Los sentidos,  Johnsons Baby  y Silvia Álava

¿Cómo inculcar a los niños buenos hábitos de alimentación? En Estetic.es

La psicóloga infantil Silvia Álava, en su libro “Queremos hijos felices. Lo que nunca nos enseñaron”, da las pautas para inculcar buenos hábitos a los hijos sin desesperarse.

Niños y comida

“La adquisición correcta de unos hábitos positivos ayuda tanto al niño como a los padres, y es algo que se debe hacer desde bien pequeños”, asegura la psicóloga infantil Silvia Álava en su libro “Queremos hijos felices. Lo que nunca nos enseñaron”.

En este sentido, enseñar a los niños unos correctos hábitos de alimentación e higiene favorecerá su desarrollo y autonomía, ya que “no hay que esperar a que crezcan para que aprendan a controlar sus necesidades fisiológicas básicas o comer solos”.

En cuanto a los hábitos en la comida, Álava explica que “aprender a comer correctamente en la mesa es mucho más fácil de lo que creemos si lo hacemos bien desde pequeños. Los niños pueden aprender a comer solos desde el primer año de vida, acostumbrándose al manejo de la cuchara y el tenedor.”

Algunas claves para que esto se pueda desarrollar con más facilidad son introducir los alimentos desde pequeños; no disfrazar las comidas; según va creciendo el niño, ir triturando cada vez menos los alimentos; no cambiar nunca la comida, para que el niño sepa que no hay otra opción; normalizar la ingesta de frutas y verduras; y no obligarle a comer cantidades exageradas.

Además, es muy importante que el bebé sea consciente de que hay un momento dedicado en exclusiva a la comida.

FUENTE: www.estetic.es

Método Gómins: ¿Cómo estimular la inteligencia emocional en niños? Colaboración con Nosotras.com

Inteligencia Emocional niñosNo podemos obviar que la gran olvidada del sistema educativo es la inteligencia emocional. Los padres dedican una gran cantidad de tiempo y energía en recopilar toda la información disponible para acertar en la elección del colegio y garantizarles el acceso a la mejor educación, olvidándose de la formación emocional.

No obstante, afortunadamente esto está cambiando y cada vez son más los centros educativos que tienen programas de desarrollo de la inteligencia emocional en los que se trabaja de forma grupal y en el aula el desarrollo de las competencias emocionales; y además trabajan para generar un clima positivo de convivencia donde se fomenten el respeto y la tolerancia.

El desarrollo de habilidades sociales y de la asertividad, es otra de las facetas que no se contemplan en la educación tradicional y será un aspecto fundamental a trabajar con los niños para su correcto desarrollo. Cuando los niños no saben resolver los conflictos con sus iguales, no saben defender sus derechos, ni decir lo que ellos quieren, ni lo que piensan, sin imponerlo a nadie y sin agredir, corremos el riego de que se conviertan en niños dependientes, incapaces de solucionar sus propios problemas en el futuro. Aprender esto les servirá de aprendizaje y entrenamiento para lidiar con el resto de las situaciones conflictivas con las que se encontrarán en las relaciones sociales a lo largo de toda la vida.

El trabajo de la inteligencia emocional, el entrenamiento en habilidades sociales y el desarrollo del comportamiento asertivo, tienen que realizarse de la forma más práctica posible, por eso las nuevas tecnologías se están utilizando como complemento a este aprendizaje ya que resultan más atractivas y ayudan a generar una mayor adhesión del niño al aprendizaje.

Ante la gran demanda y a la vez de desconfianza que existe sobre este tema y las actuales necesidades de los padres y de los niños de hoy, desde el Centro de Psicología Álava Reyes, y junto con investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid, hemos realizado una aplicación para móviles y tabletas que evalúa y trabaja la inteligencia emocional en niños con edades comprendidas entre los cuadro a los doce años: Gomins. En esta plataforma, hay una gran cantidad de material para trabajar con los hijos, el reconocimiento de emociones, así como actividades que fomentan la inteligencia emocional de los niños de cuatro a doce años.

Padres trabajadores, ideas para sobrevivir en Impacto Latin News New York

SEGURIDAD-NIÑOS --TEMA DE FIN DE SEMANA--

Los padres de hoy lo tienen más difícil que hace treinta años ya que tienen menos tiempo para estar con sus niños y los pequeños sufren presiones que antes no existían. Una psicóloga explica cómo ser padre o madre que trabaja y no desesperarse.

«A diferencia de lo que sucedía apenas tres décadas atrás, la generación actual de padres dispone de menos tiempo para estar con sus hijos y además los niños se ven sometidos a presiones que antes no existían”, asegura la psicóloga infantil Silvia Álava (silviaalava.com) autora del libro “Queremos Hijos Felices”. “La buena noticia es que esta nueva situación familiar no implica que hoy los pequeños estén peor atendidos, y además no se puede generalizar, ya que hay muchas variables individuales a tener en cuenta”, señala Álava, que proporciona algunos consejos para “ser padres trabajadores y no morir en el intento”.

Según Álava, “en líneas generales nos encontramos hoy en día con que los trabajos son muy exigentes, con jornadas que se alargan y se extienden hasta pasada la media tarde, y además el nivel de exigencia hace que, en ocasiones, los padres tengan que terminar su trabajo desde casa”.

“Con la incorporación de la mujer al mercado laboral se ha ganado mucho en igualdad de género, las mujeres son independientes, y se sienten más realizadas, lo que aporta un valor añadido a la educación de sus hijos”, resalta esta psicóloga.

“Sin embargo -prosigue Álava- los niños se encuentran que ambos progenitores están sometidos a un mayor estrés y ansiedad. En ocasiones mandan a alguien recogerles del colegio o no están con ellos por la tarde y, por eso, la aportación de los dos miembros de la pareja en este proceso es fundamental”.

Es importante que los padres se paren a observar qué actividades realizan con sus hijos en casa y cuánto tiempo de calidad pasan con ellos, llevando un sencillo registro escrito del tiempo compartido durante, al menos, una semana. Leer más

Mamá tiene un nuevo novio! Colaboración con la revista Gente Saludable

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De los seis millones largos de familias con hijos que hay en España, alrededor de medio millón son familias ‘reconstituidas’. Así es como se denominan esos hogares que nacen tras las nuevas uniones de padres o madres viudos o divorciados. Y todos, probablemente, se iniciaron con esta pregunta: ¿Cómo les digo a los niños que tengo una nueva pareja?

En los foros de Internet, padres y madres en esta situación comparten dudas y piden consejo para afrontar este momento: «Mi hija no acepta a mi nueva pareja. No quiere que venga a casa y mucho menos que se quede», cuenta una de ellas. Celos, rechazo, inseguridad o culpa son algunos de los sentimientos que experimentan los hijos cuando su padre o su madre viven una nueva oportunidad en el amor.

Las claves para que esta etapa se desarrolle de manera feliz para todos son tiempo, paciencia y comprensión. Con la ayuda de Silvia Álava, psicóloga del centro de psicología Álava Reyes y autora del libro Queremos hijos felices. Lo que nunca nos enseñaron (JdeJ Editores), te damos cinco pautas para afrontarla:

Pinchar en el siguiente enlace para leer el PDF con el artículo completo: MAMÁ TIENE NUEVO NOVIO Silvia Álava – Revista Gente Saludable

Silvia Álava

 

¿En la escuela infantil o en casa? Colaboración con la revista Mía

En la escuela infantil o en casa

EL DATO: El 22 % de los niños que van a la escuela infantil pasa ahí más de 8 horas al día, según un estudio de Edenred.

EN LA ESCUELA INFANTIL…
Para la psicóloga infantil Silvia Álava Sordo, colaboradora del portal educativo Gestionando Hijos (www.gestionandohijos.com), “es importante distinguir entre guardería y escuela infantil. En la segunda, los educadores tienen que tener una formación específica y cumplir objetivos curriculares marcados por el Ministerio de Educación,  mientras que en la primera la persona a cargo de los niños no tiene que poseer ningún título que acredite formación para educar a niños, ni se trabajan contenidos específicos: se trata de ‘guardar’ a los niños, de que estén con alguien mientras los padres trabajan”.

+ info Las escuelas infantiles abarcan dos ciclos y son un núcleo de enseñanza no obligatoria dirigido a niños y niñas de 0 a 6 años.

APRENDE A COMPARTIR
Una de las ventajas de ir a una escuela infantil es que los niños se acostumbran “a la dinámica de trabajo”, a tener sólo un profesor para todos, “a compartir los juguetes del aula, a la rutina”. El educador tendrá la formación necesaria para atender al menor. “Los niños, además de adquirir conocimientos, aprenden a ser autónomos, a relacionarse con otros niños y a compartir la atención de los adultos. La estimulación que reciben en esta edad es esencial y los padres pueden saber en todo momento qué es lo que se trabaja con los niños”, explica Silvia Álava.

EL CUIDADO NO ES INDIVIDUALIZADO
Esta opción tiene también sus inconvenientes, como, por ejemplo, la dificultad de amoldarse a los horarios de la escuela. “Además, el cuidado no es individualizado, algo que pueden acusar cuando son muy pequeños”, señala la psicóloga. “También, los padres pueden sentirse culpables por no poder dedicar el tiempo que les gustaría a la educación directa de sus hijos”. Sin olvidar “la mayor exposición a agentes patógenos” y que, ante enfermedades, “hay que contar con una persona de emergencia”.

… O CON UNA CUIDADORA EN CASA
El primer ciclo de educación infantil (de 0 a 3 años) es, en opinión de la psicóloga, “uno de los principales recursos para la conciliación de la vida laboral y familiar de muchos padres y madres, sobre todo en las grandes ciudades”. Sin embargo, Silvia Álava resalta: “Quizás, como consecuencia de la crisis económica y la bajada de los salarios, muchos niños han tenido que salir de las guarderías y escuelas infantiles, o no han llegado a ir y se han quedado en casa con cuidadores u otros familiares”.

ESTÁ EN SU AMBIENTE
La principal ventaja es que el pequeño está en su ambiente, “sin el estrés de los horarios, sin tener que madrugar y pudiendo jugar con sus propios juguetes”. Recibe un trato individualizado, pues la persona que lo cuida sólo está pendiente de él, lo que facilita la creación de vínculos afectivos en el menor. “Además, esta puede ser una opción cómoda para los padres, que no tienen que pensar un plan alternativo cuando el niño se pone enfermo”, afirma la psicóloga.

+ info En nuestro país, el 15 % de los niños menores de tres años están en casa al cuidado de personas que no cobran por ello; la mayoría, familiares.

NO COMPARTE TIEMPO CON OTROS NIÑOS
Dejar a los niños al cuidado de una persona en casa no siempre es idílico. Tiene algún que otro inconveniente, por ejemplo: “Los progenitores tienen que saber transmitirle la importancia de la correcta estimulación en estas edades. Además, los cuidadores no siempre tienen una formación cualificada para hacerlo, y no siempre actúan siguiendo las pautas educativas que marcan los padres”. Silvia Álava dice, asimismo, que los padres tienen que dejar claro a la persona que cuida a su hijo que no debe sobreprotegerlo, para que vaya adquiriendo correctamente hábitos y rutinas que no recibe al no compartir tiempos y espacios con más niños.

Campamentos para niños: 6 ideas para elegir el campamento de verano perfecto para tus hijos. Colaboración con la revista Telva

Foto: Tomás de la Fuente

Foto: Tomás de la Fuente

Practicar la escalada, diseñar un videojuego, ensayar coreografías o meterse en la piel de un arqueólogo, son algunas de las propuestas que ofrecen los mejores campamentos de verano, sin olvidar las excursiones, el deporte o los idiomas. Te contamos lo que llevan dentro sus programas y cómo elegir el más adecuado para tu hijo.

Noches de verano con guitarra y hoguera, gymkanas, excursiones en modo explorador…
Estas son algunas de las imágenes más típicas asociadas a las acampadas estivales. Pero el concepto ha evolucionado mucho y los programas adoptan distintas modalidades e incorporan actividades,  muchas de ellas rompedoras. La amplia oferta y sus distintas versiones  -urbanos, talleres, camp day
– ofrece una buena solución al dilema de ¿qué hacemos con los niños? al que se enfrentan muchos padres.

Además está demostrado que vivir esta experiencia tiene muchos beneficios para los niños: «Aprenden a relacionarse con otros de distintas edades, a desarrollar su autonomía, convivir y respetar a los demás«, explica la psicóloga Silvia Álava, directora del Área Infantil del Centro de Psicología Álava Reyes y autora del libro Queremos hijos felices. Pero, ¿sabes cómo elegir el mejor campamento para tus hijos?

1. ¿A partir de qué edad puedo enviarle a un campamento?

Para la psicóloga, depende del tipo de campamento: «Si es urbano, con horarios parecidos al colegio, pueden ir desde muy pequeños (muchos los admiten a partir de 3 años). En cambio, si se trata de dormir fuera de casa, el momento adecuado dependerá del nivel de madurez y autonomía… en general, a partir de los 8 años no supone ningún problema«.

Para salir fuera de España y reforzar un idioma, la psicóloga aconseja esperar un poco más: «Es mejor que sea algo mayor, más independiente y dependerá del dominio del idioma que tenga. Es en torno a los 12 años cuando sería más adecuado«. Otro factor a tener en cuenta es la duración: «quince días sería lo idóneo«.

2. ¿Se niega a ir de campamento? Leer más

Los padres pueden conseguir que sus hijos sean un 40% más felices ayudándoles a mejorar su actitud ante la vida

Silvia Álava - British Council SchoolLos padres pueden conseguir que sus hijos sean un 40% más felices, educándoles en valores, dotándoles de herramientas emocionales y con unas pautas educativas que les permitan desarrollarse, explorar, superar sus errores, ser autónomos y seguros, según las conclusiones de las psicólogas Alejandra Vallejo-Nágera y Silvia Álava que el British Council School ha reunido en la II Jornada sobre Educación para el Bienestar en la Infancia.

   En este sentido, Vallejo-Nágera ha señalado que los niños «se enfrentan a novedades constantemente, sorpresas, amenazas, y necesitan herramientas para aprender a gestionar todas esas novedades». Esas herramientas son «los principios básicos de su educación: la lealtad, flexibilidad, motivación, empatía, esfuerzo, capacidad de recuperarse tras el fallo, etc. Y los principales referentes para trasmitir esos valores son precisamente los padres».

   Por su parte, Silvia Álava también ha insistido en que «los valores se enseñan con el ejemplo» de los padres y ha añadido que existen «otros valores muy importantes para enseñar a los niños como son la humildad (nadie es más que nadie), el compromiso, la gratitud, la amistad, la paciencia (las cosas nos salen siempre a la primera) o la responsabilidad (asumir las consecuencias)».

   Ambas psicólogas coinciden también en la importancia del papel de los profesores. «Aunque los responsables de inculcar valores son los padres, si además se hace también desde el colegio, será más fácil para los niños», ha apuntado Álava. En este sentido, la directora del British Council School, Gillian Flaxman, ha señalado querer promover iniciativas como estas Jornadas para facilitar el apoyo entre el colegio y el hogar. «Los niños están en nuestras aulas 15 años, desde los 3 a los 18 y cuando se van, lo hacen con muchos de los valores que les hemos inculcado a través de un amplio programa de actividades».

   Además, las psicólogas han destacado que uno de los errores más comunes entre los padres es el de la sobreprotección. «No inhiban a sus hijos de la posibilidad de conocer el mundo mediante la resolución de sus problemas. Necesitan resolver por sí mismos tantos problemas como sean posibles, y tan pronto como sea posible», ha explicado Vallejo-Nágera.

FUENTE: Europapress.com

Cuando los hijos no llegan. Colaboración en el diario ABC

Cuando los hijos no llegan Silvia Alava Diario ABCOs adjunto el artículo realizado por Carlota Fominaya (@carlotafominaya) para el diario ABC:

La imposibilidad de tener hijos puede resultar muy difícil de sobrellevar

Paloma y Rubén eran dos profesionales de mucho éxito. Juntos, viajaron por todo el planeta, apuraron hasta el último plan y, cuando hacia el final de la treintena, y después de más de una década saliendo se plantearon que por fin era el momento de tener hijos en común, ese niño nunca llegó. Lo que le ocurrió a esta pareja de madrileños es lo que le ocurre muchos otros que, después de estar, probablemente, usando métodos anticonceptivos durante un largo tiempo, la mujer recibe de pronto la evidencia de que tiene problemas para quedarse embarazada. Experiencias como la vivida por este matrimonio se repiten cada vez más y suelen ser muy desagradables. «Las mujeres suelen reaccionar con tristeza y se sienten deprimidas. El deseo no realizado causa frustración, rabia, anhelo, culpa… La mujer que no puede tener hijos experimenta una gran sensación de pérdida», indican los doctores Juan Vidal Peláez, jefe de la Unidad de la Mujer del Ruber y Rafael Jiménez Ruiz, jefe del Servicio Unidad de la Mujer del mismo hospital en su libro «Ser mujer». Estas mujeres, corrobora la psicóloga Silvia Álava, de Álava Reyes, «pasan por una especie de duelo. Duelo no por el hijo perdido, sino por la ausencia del mismo. Y tienen que elaborar ese duelo».

El entorno tampoco no ayuda. Muchas mujeres que han pasado por esto confiesan haberse sentido presionadas, ya que familiares, amigos y conocidos, que a menudo desconocen la realidad de sus problemas, esperan el momento en que sean madres, y pueden hacer preguntas incómodas. Paloma cuenta como a ella le dolía cada vez que sus amigas madres le cuestionaban, y en ocasiones contestaba de forma incluso agresiva. «Sencillamente, no lo podía soportar», reconoce. Ella si que había confesado sus anhelos a sus más allegadas, pero era salir el tema y ponerse a la defensiva. «Me ponía enferma tener que dar explicaciones una y otra vez», dice. Por este motivo, tal y como explica la experta de Álava Reyes Consultores, «otras muchas parejas no lo cuentan,. Consideran que este es un tema tabú, y sufren cuando las personas que están a su alrededor y que desconoce la situación les interpelan al respecto. Nosotros en consulta lo que recomendamos es que vean con qué decisión se sienten más cómodos».

Hombre y mujer, diferentes duelos

En la mayoría de los casos, la infertilidad es una cuestión que se vive en pareja, de modo que, si bien la mujer y el hombre pueden encararlo de formas distintas o cada uno por su lado, nada será mejor que tratar de asimilarlo juntos y apoyarse mutuamente, según los especialistas. «El proceso es vivido de forma diferente por ambos. Esto no significa que al hombre no le duela. Solo quiere decir que el sufrimiento del varón y de la mujer es distinto. A ella se le junta el diagnóstico con que es ella la que se espera que se quede embarazada. Y si encima opta por un tratamiento se suma el desajuste hormonal y el coste emocional y físico que este conlleva», explica Álava.

El camino hacia la recuperación

Aceptar el diagnóstico es el primer paso para la recuperación psicológica, aunque el hecho de aceptarlo, sea cual sea el origen de la infertilidad (asociado a la mujer, al hombre, o mixto), se convierte a veces en una tarea complicada. «La mujer suele necesitar hablar con otras personas del problema que afronta, en ocasiones estableciendo contactos con otras mujeres, y eso es positivo hacia la recuperación», apunta Jiménez Ruíz. Una buena forma de empezar esa mejoría es acudir a terapia. El consejo que hace Álava a las parejas que no pueden tener hijos es que «se puede aprender a ser feliz pese a las circunstancias». Es verdad, admite, «que ese reaprendizaje no es fácil, y pasa por aceptar esa pérdida, y reprogramar la vida meidante la reelaboración de todo el proyecto vital anterior. Normalmente las familias tenían una idea proyectada, se habían comprado una casa con determinadas habitaciones, habían optado por un modelo de coche, habían hablado de la educación que querían dar a la prole… Hay que reajustar la totalidad del proyecto, que estaba enfocado a cómo iba a ser su vida cuando llegaran esos niños. Es un tema que se debe enfocar con máxima delicadeza».

FUENTE: Diario ABC