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El techo eres Tú. Colaboración con ICAImujer

Os adjunto la invitación a esta interesante convocatoria organizada por ICAImujer y que tiene lugar esta tarde.

Os dejo también este artículo relacionado:

Educación en Igualdad: ¿Deben las niñas y adolescentes estudiar carreras STEM? Colaboración con Padres y Colegios

Vivimos en una sociedad donde las mujeres están demostrando que pueden hacer todo lo que se propongan y donde se ha mejorado mucho su visibilidad, su incorporación al mercado laboral y las medidas de igualdad. De hecho, sólo hace un siglo que las mujeres podemos estudiar en la universidad, hasta los años 70 no había mujeres juezas, hasta 1981 no hubo una mujer ministra y las mujeres nos incorporamos al cuerpo militar en los años 80. Pero todavía nos queda mucho por hacer. A nivel laboral nosotras cobramos menos que los hombres, y nuestra presencia va disminuyendo en porcentaje según sube el escalafón laboral, así:

  • A nivel operario el 40% somos mujeres.
  • Si tenemos en cuenta el técnico, disminuye al 24%.
  • Tan solo el 20% de los puestos de mandos intermedios son ocupados por mujeres.
  • Si hablamos de directivos somos el 11% y n Sólo hay una mujer CEO de una compañía del IBEX.

A las mujeres les cuesta mucho más acceder a los puestos directivos de las empresas pese a tener la misma o incluso mejor preparación que sus compañeros varones. La pregunta es, ¿qué podemos hacer para revertir esta situación?

Educar en Igualdad

Si analizamos las causas de por qué las mujeres estudian menos carreras STEM (acrónimo de las palabras en inglés Ciencia- Science, Tecnología-Technology, Ingeniería- Engineering y Matemáticas-Mathematics) y de por qué acceden a menos puestos directivos, encontramos que, en un gran porcentaje, está en los estereotipos de genero que seguimos manteniendo e inculcando a los niños y niñas desde que son pequeños, y seguro que de muchos de ellos ni siquiera somos conscientes.

Las diferencias en la primera infancia empiezan vistiendo a los niños de azul y a las niñas de rosa. Quedarnos solo con los colores es anecdótico, lo importante es lo que hay detrás.

Así, por ejemplo, el tipo de juguetes con los que en ocasiones juegan niños y niñas es diferente, así los niños juegan más con coches, motos, juegos de construcción…, que fomentan las destrezas y las habilidades visoespaciales y las niñas con muñecas, cocinitas…, donde juegan a reproducir el modelo del cuidado del bebé, del cuidado del hogar… incluso cuando juegan con muñecas, a vestirlas, desvestirlas, inventar historias… hay una parte implícita que es el aprender a gustar a los demás.

Pero no solo son juguetes, el niño o a la niña llega a la escuela infantil y ¿qué ve? Casi todas las educadoras infantiles son mujeres, al igual que en la etapa infantil del colegio, incluso cuando pasa a primaria la mayor parte de los docentes son mujeres. El porcentaje se empieza a igualar en la Educación secundaria, y cuando hablamos de docencia universitaria hay más hombres que mujeres. En la cúspide de la pirámide formativa, solo el 20% de los catedráticos de universidad son mujeres. Es decir, cuando los niños son pequeños, parece que se asume que el cuidado lo lleva a cabo la mujer, pero según va incrementado la edad, las mujeres van “desapareciendo del mapa”.

¿Qué modelo estamos enseñando a los más jóvenes?

¿Y qué pasa cuando vamos al pediatra? Si bien es verdad que el número de médicos y médicas está muy equiparado, cuando hablamos de los profesionales de la enfermería, el mayor porcentaje son mujeres. Es por eso que, los menores desde que son pequeños están viendo que el lugar “habitual” de la mujer es el de profesiones donde se fomenta el cuidado de los demás. Personalmente creo que la labor de un docente, o de los profesionales de la salud, donde hay más mujeres que hombres es igual o incluso más importante que las ya mencionadas carreras STEM. Es cierto que se debe impulsar a que las mujeres, cada vez más, opten por estas carreras, pero no debemos de olvidar fomentar que los hombres también estudien carreras tradicionalmente consideradas femeninas, como Educación, ciencias de la salud, humanidades… porque la Educación en igualdad debe de ir en esa doble dirección. Además, si no lo hacemos parece que el mensaje implícito puede ser: los hombres eligen mejor porque estas carreras son “mejores”, y no tiene por qué ser así. Son diferentes, ni mejores ni peores, dan acceso a diferentes puestos en el mercado laboral.

Por tanto, las diferencias pueden estar en el modelo que se le ofrecen a los niños y niñas desde que son pequeños, donde sigue prevaleciendo que las mujeres se dedican al cuidado. La Educación en igualdad debe de ir en las dos direcciones, tanto que las niñas puedan elegir carreras STEM, desmontando ese estereotipo sobre su supuesta menor competencia para las ciencias, como que los niños estudien magisterio, enfermería, … carreras donde hay más mujeres.

FUENTE: PadresyColegios.com

#Podcast. Hablamos sobre cómo prevenir la ansiedad y el estrés en los niños con Cris Moltó, en Capital Emocional, de Capital Radio

Esta semana, en el programa Capital Emocional, de Capital Radio, hablamos con Cris Moltó sobre Cómo prevenir la ansiedad y el estrés con los niños:

  • Todos en un determinado momento podemos tener ansiedad.
  • Para poder decir que un niño tiene ansiedad debe cumplir una serie de criterios.
    Por eso antes de que llegue ese diagnóstico podemos trabajar la prevención… No te piernas nuestros consejos!

La Inteligencia Emocional como aliado del aprendizaje. Colaboración con Padres y Colegios

Nos preocupamos mucho porque nuestros hijos y alumnos aprendan y salgan lo más preparados posibles de las escuelas y de los institutos, que adquieran muchos conocimientos, que saquen buenas notas. Y en ocasiones se nos olvida que la inteligencia emocional es un gran aliado del aprendizaje y en ocasiones un mejor predictor de los resultados académicos que el Cociente de Inteligencia Total. Por tanto, no podemos dejar la educación de las emociones a la suerte, debemos activarla de forma sistemática, y basándonos en programas que hayan demostrado su validez de forma empírica.

¿Por qué es tan importante la Inteligencia Emocional en los niños?

Seguro que muchos de los lectores recordarán el famoso experimento de Walter Mischael, más conocido como “el test de la golosina”. En este test, se les pedía a niños y niñas de 4 años de edad que pasaran al que los investigadores llamaban <<el cuarto de las sorpresas>>. En la habitación había una mesa y una silla, además de un espejo a través del cual se podía ver la reacción de los niños. La investigadora le pide al niño o la niña que se siente y le ofrece una golosina, que pone delante en un plato. La psicóloga le dice que tiene que salir un momento, y que si quiere puede comerse la golosina ahora mismo, pero si espera a que ella vuelva le dará otra y podrá comerse dos. También añadía que si quiere comerse la golosina mientras ella está fuera, también puede hacerlo, pero perderá la segunda. ¿Qué hicieron los niños de este experimento? Ante esta situación podían ocurrir tres cosas:

  • Un tercio de los niños se comió la golosina nada más salir la investigadora.
  • Un tercio logra esperar unos minutos, aunque finalmente se comió la golosina.
  • Un tercio fue capaz de esperar a que volviera la psicóloga entre 15 y 20 minutos.

El objetivo inicial de la investigación era conocer las estrategias que permitían posponer la gratificación de los niños, y no esperaban encontrar relación entre el tiempo que el niño en edad infantil tardaba en comerse la golosina y su comportamiento futuro en la vida real. Sin embargo, cuando se hizo un seguimiento longitudinal de los niños el estudio mostró que los niños y niñas que supieron esperar en la adolescencia eran más independientes y tenían una mayor capacidad de autocontrol, más confianza en sí mismos y una mayor tolerancia al estrés y los que se comían inmediatamente la golosina soportaban peor la frustración, eran más indecisos y socialmente menos hábiles, incluso tenían, de promedio, unas notas más bajas en las pruebas de acceso a la universidad.

Cuando los niños y niñas que participan en el estudio eran adultos (entre los 25 y los 30 años) también se encontraron diferencia entre los que habían sabido esperar y lo que no. Así los primeros tenían un menor consumo de drogas, menos índice de masa corporal, mayor autoestima, mayor nivel educativo, más tolerancia al estrés y la frustración y mejores relaciones sociales. En un tercer momento, cuando los sujetos ya contaban con 40 años se realizó un seguimiento con técnicas de resonancia magnética. Los resultados mostraron que los que habían sido capaces de resistir la tentación a los cuatro años presentaban una mayor actividad en la corteza prefrontal derecha, una zona relacionada con el control de la conducta y la toma de decisiones. Mientras que el grupo que se comió la golosina mostraron una mayor activación en el estriado ventral, que es la región cerebral donde se procesan las recompensas positivas y está vinculado a los circuitos del placer y de las adicciones.

Otras investigaciones longitudinales, como la realizada en Dunedin, Nueva Zelanda, muestran que un buen autocontrol durante la infancia influye en la salud, la riqueza y la seguridad en la edad adulta. Por tanto, la capacidad para gestionar nuestras emociones, si se aprende durante la infancia, tendrá también una gran influencia en la edad adulta. Si sabemos todo esto ¿Por qué no introducimos la educación emocional en la escuela y en las familias?

La capacidad para gestionar nuestras emociones, si se aprende durante la infancia, tendrá también una gran influencia en la edad adulta.

La evidencia científica nos muestra que los programas de intervención en educación emocional son efectivos, tanto a corto como a largo plazo en variables como el rendimiento académico, la relación alumno-maestro, se reducen los problemas de conducta, de bullying y ciberbullying, la ansiedad y el consumo de sustancias. Mejorando tanto la salud física como emocional de los participantes, de los alumnos y de los profesores.

Si su hijo o su alumno se comió la golosina, tampoco hay que dramatizar, pero sí ocuparse en hacer una buena educación socioemocional y para ello será necesario tener unas pautas educativas claras, con normas y límites, instrucciones sencillas, ser consistentes y coherentes, y contar con programas de entrenamiento emocional que estén basados en la evidencia científica y administrados por profesionales cualificados.

FUENTE: PadresyColegios.com

¿Cómo pueden influir las películas de terror en los miedos de los niños? Halloween: Colaboración con GuíaInfantil.com

Hallowen: ¿Cuándo el miedo de los niños debe preocupar a los padres? Colaboración con GuiaInfantil.com

¿Dejarías a tu niño ir de casa en casa si no fuese Halloween? Colaboración con EFE Salud

POR: Elena Reinés

“No cojas caramelos de un extraño” es una de las frase que más nos han repetido abuelos, padres, familiares y toda persona que fuese mayor en ese momento. Pero la noche del 31 de octubre esta norma no escrita desaparece y da pie a ir de puerta en puerta pidiendo caramelos sin saber que clase de monstruo de Halloween se esconde detrás de ella.

¿Esta inconsciencia puede que se de por qué ante una fiesta no nos planteamos los peligros? La psicóloga Silvia Álava nos ayuda a resolver dudas que surgen entorno a Halloween y sobre cómo deben comportarse los padres ante esta fiesta porque: ¿dejarías a tu hijo ir de casa en casa si no fuese Halloween?

En España, Halloween es una fiesta que se ha puesto de moda hace relativamente poco tiempo, hace nada celebrábamos el Día de Todos los Santos y Halloween quedaba relegado a las películas americanas. Sin embargo, esta fiesta es muy popular internacionalmente, y tiene especial relevancia en la cultura anglosajona, donde está incardinada.

Al fin y al cabo, reflexiona Silvia Álava,  “vivimos en una sociedad de consumo. Entras en  restaurantes y está todo decorado con temática tétrica; entras en un supermercado y más de lo mismo. Al final no deja de ser una estrategia de marketing. Mientras llegan las navidades, tenemos otro filón de consumismos tanto si somos adultos o niños”.

El problema de esta nueva tendencia surge cuando “ hay niños que no les gusta disfrazarse con una temática relacionada con muerte vampiros, zombies, esqueletos…”, contextualiza la psicóloga.

El objetivo de Halloween es dar miedo y efectivamente hay niños que lo tienen: “No están preparados, la decoración es macabra y sobre todo hay niños a quienes les cuesta decir que no, porque toda la clase va, toda la clase se disfraza; son más impresionables o sensibles y en esta fiesta, al final pasan miedo”. añade.

¿Cuál es el origen de esta permisividad?

La tradición permite que ese día por costumbre se salga a la calle y se pidan caramelos. Es cierto que ha aumentado la gente que participa en las grandes ciudades, y resulta necesario plantearse ¿en qué entorno están los niños?, o ¿realmente conocemos por dónde se mueven?

Si estamos en una urbanización donde más o menos se conoce todo el mundo, el peligro está controlado, pero si el niño deambula por calles y pisos que desconocemos, el riesgo se incrementa.

La permisividad de esta fiesta tiene su origen en diferentes variables. Para Silvia Álava uno de los factores reside en la presión grupal: “Como ese día lo hacen todos y van en grupo, dejas apartado el tema del peligro mientras que otro día, sí te lo plantearías, es decir, muchas veces los padres piensan ¿si van todos por qué no va ir el mio?”

Muchos de los niños tienen especial ilusión por esta fiesta, pero es “importante insistir a los padres que no hay problema siempre y cuando el entorno esté controlado; de lo contrario, no se debe permitir, por mucha ilusión que despierte”.

Lo ideal sería que los padres acompañarán a los niños si son pequeños, aunque depende de las circunstancias, de la personalidad de cada niño y del entorno en el que estemos. En una ciudad siempre deberían ir acompañados al menos de un adulto que aunque no suba a todas las casas con los niños, les espere en el portal o en el patio.

Seguridad vial en Halloween

Según un estudio de la Universidad de Columbia Británica (Canadá) la noche del 31 de octubre aumenta un 43 % el riesgo de muerte de peatones. Para los niños entre 4 y 8 años de edad, el riesgo de fatalidad es diez veces mayor en Halloween que en el resto de días.

La educación vial tiene que estar presente los 365 días del año y cada vez que salimos de casa hay que recordar que se tienen que fijar muy bien por dónde cruzan, que vayan siempre por el paso de cebra, que no atraviesen la calzada, y no crucen en rojo.

“Es verdad que  cuando los niños están muy emocionados y les están dando caramelos prestan menos atención. Por eso el adulto tiene que encargarse de mantener esa seguridad vial”, reafirma Silvia Álava.

Consejos de Halloween para los padres

La psicóloga centra una serie de recomendaciones para esta fiesta.

  1. Es importante aclarar cuáles son los valores que queremos transmitir a nuestros hijos, si optamos por traspasar los que nos enseña Halloween u optamos por los del Día de Todos los Santos. “Nadie nos va a decir qué es lo correcto; eres tú quien decide como padre” Un hombre vestido de vampiro durante el 33 desfile anual de Greenwich Village de Halloween en Nueva York. EFE/Justin Lane
  2. Sobre todo hay que respetar la idiosincrasia de los niños, respetar cómo son, “hay niños que tienen miedo a esta fiesta, son muy sensibles y susceptibles”
  3. Por muy Halloween que sea, las normas de educación vial y los peligros siguen estando.  Es realmente importante la labor de comunicación en seguridad vial y en el peligro “como por ejemplo, si en algún momento no te dan caramelos o no te abren la puerta no te enfrentes; si ves algo raro, sal y dilo, y cuidado con los coches, etc”

Consejos y advertencias de la Policía Nacional

Ante la relevancia adquirida por esta fiesta y el incremento de participantes en ella,  la Policía Nacional ha proporcionado a EFE una serie de consejos para que el día 31 sea un día divertido, y los únicos sustos de la noche, los de un amigo disfrazado de hombre lobo, payaso, bruja, o zombie, por ejemplo.

  • Truco o trato siempre en pandilla

“Advierte a tus hijos que siempre deben ir en grupo, fija con ellos una ruta y horario concretos, y recuérdales que no deben entrar en ningún domicilio o coche de desconocidos. Si son muy pequeños, siempre deben ir acompañados de un adulto y ponles alguna pulsera identificativa o anota tu teléfono en la muñeca;  en caso de que se despisten, su localización será más fácil”.

  • Fiesta terrorífica, pero segura

“Asegúrate de tener el mejor disfraz y de que la fiesta sea terroríficamente divertida, pero no olvides tampoco tu seguridad. Infórmate de si la celebración y el local tiene licencia y autorización para ese evento en concreto, y además cerciórate de que el local cumple con todas las medidas de seguridad y comprueba dónde se encuentran las salidas en caso de emergencia”.

  • Si vas a beber, dale calabazas a tu coche

“Si vas a celebrar la fiesta de Halloween con unas copas, recuerda que no debes conducir, hacerlo bajo los efectos del alcohol, además de irresponsable y un riesgo para los demás y para ti mismo, es un delito”.

FUENTE: EFESalud.com

Halloween: ¿A qué tienen miedo los niños de 0 a 5 años? Colaboración con GuiaInfantil.com

Halloween: ¿Cómo ayudar a los niños con miedo a los monstruos? Colaboración con GuiaInfantil.com

Miedo en Halloween: recursos para que los niños disfruten sin temor. Colaboración con Mujer Hoy

¿Es Halloween una fiesta adecuada para los niños? ¿Puede ser un tipo de actividad que resulte útil para ayudarles a gestionar sus miedos? Con la ayuda de la psicóloga Silvia Álava, que acaba de publicar ‘Queremos que crezcan felices’ desgranamos las principales preguntas (con respuestas) en torno a este tema.

Halloween y niños

Mujerhoy (Mh): ¿Es adecuado celebrar festividades como Halloween o participar de ello si el niño manifiesta miedo hacia este tipo de estética o personajes?  ¿Por qué?Silvia Álava (S.A.): La fiesta de Halloween lleva muy poco tiempo instaurada en España; aunque cada vez es más habitual que los niños lo celebren y se disfracen, no conviene en absoluto obligarles a participar si no les gusta o no quieren. Como menciono en ‘Queremos que crezcan felices’, de JdJ Editores, debemos entender que la estética de la fiesta, con calaveras, esqueletos, zombies y brujas a algunos niños más sensibles les puede asustar. En este caso nunca debemos obligarles a participar. Los niños se tienen que enfrentar a las cosas cotidianas, pero la estética macabra de esta fiesta en absoluto es algo obligatorio que los niños tengan que superar.   Mh: Qué recursos prácticos aconseja (ejercicios, actitudes, herramientas…) para que unos padres puedan ayudar a su hijo a que gestione sus miedos: A la oscuridad:

S. A.: En determinadas edades puede ser muy habitual que los niños tengan miedo a la oscuridad. En estos casos conviene «desmontar» con ellos este miedo, es decir, que entiendan que no va a pasarles nada, que no hay nadie malo… En un primer momento se les puede dejar una lucecita pequeña encendida por la noche hasta que el niño vaya adquiriendo una mayor seguridad y sea él mismo quien decida apagarla.

– A los fantasmas o personajes irreales o fantasmagóricos, brujas, monstruos o con estética ‘fea’. 

S.A: Muchas veces los niños durante el día nos parecen muy valientes y no les importa ver películas o dibujos donde aparecen fantasmas, brujas, monstruos… pero al llegar la noche estos miedos brotan. Por eso será importante vigilar y controlar primero qué están viendo los niños para restringir este tipo de imágenes. Una vez que el miedo ya ha aparecido, hay que trabajar con ellos para que lo superen. Será necesario que lleguen a entender que ninguno de estos personajes existe y que por tanto no los vamos a temer. Y por supuesto debemos dejar de ver este tipo de dibujos, series o películas.

– A la muerte.  

S.A.: Cuando los niños descubren la muerte en ocasiones se pueden quedar más afectados y verbalizar que tienen miedo a que alguno de sus adultos de referencia pueda fallecer. En estos casos los niños tienen que ver que el adulto no se preocupa, sino que se lo toma con sentido del humor, y que sobre todo tranquiliza al niño explicándole que es muy raro que se puedan morir, que se mueren las personas mayores, las que están muy enfermas… Se trata en todo momento de tranquilizar al niño y sobre todo que vea que el adulto no se preocupa ni se pone nervioso. Cuando esto ocurre el pequeño lo interpreta como ‘mi padre o mi madre se está preocupando o poniendo nervioso porque se puede morir’.

A disfrazarse.  

S.A.: Algunos niños les da miedo disfrazarse, sobre todo cuando son pequeños y no entienden bien la dinámica del disfraz. Por eso nunca conviene forzarles a disfrazarse, sino jugar con ellos de modo que sea el adulto o los hermanos los que se disfracen y a través del juego vayan introduciendo al niño en la dinámica, le animen a ponerse un gorro o una capa… Pero siempre asociándolo al juego y a la diversión. De esta forma será más probable que el niño poco a poco vaya perdiendo el miedo y consiga disfrazarse.

Mh:  ¿Se puede combatir el miedo con miedo? ¿cómo? 

S. A. Es normal que a determinadas edades los niños puedan tener miedo. Debemos tener en cuenta que los miedos evolucionan según la edad. Así, a partir de los seis años puede ser habitual que tengan miedo al daño físico, al ridículo, a no caer bien a los amigos… Cuando son algo mayores puede aparecer el miedo a la separación de los padres, al bajo rendimiento escolar, a las enfermedades, a los accidentes… Otros niños presentan miedos a las tormentas, a montar en ascensor…Incluso es habitual que en los chicos con un perfil más temeroso e inseguro sus miedos vayan cambiando por temporadas y que sustituyan unos por otros.

Muchos padres se reconocen como miedosos, e incluso se ven muy reflejados en sus hijos y recuerdan que ellos también tenían temores cuando eran pequeños. Eso les puede llevar a ser más sobreprotectores y a no trabajar el problema con sus hijos para que lo afronten y lo superen.

Recordemos que los niños aprenden por modelado, copian a sus padres, y cuando los padres son personas inseguras y miedosas es muy probable que los niños también lo sean.

Es importante que los niños aprendan desde pequeños a superar sus miedos. Eso reforzará su seguridad y su autoestima.

Los padres pueden hacer mucho por evitar los miedos de los niños:  

– Mostrando el ejemplo a seguir.

– Utilizando el sentido del humor.

– Sin mostrar una preocupación excesiva ante el miedo del niño.

– Y pidiendo ayuda profesional en el caso de que vieran que el niño lo pasa muy mal o que sus miedos le impiden practicar actividades de su vida cotidiana.

FUENTE: mujerhoy.com

Cómo enseñar a los niños los golpes de la vida: trabaja la resiliencia proactiva. Colaboración con Padres y Colegios

Seguro que todos conocemos a personas que han vivido una situación adversa, o incluso traumática y que en lugar de hundirse han salido más fortalecidos de la misma. Eso es lo que se llama Resiliencia.

La resiliencia es un término que viene de la física de los materiales: es la capacidad de un material mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido. Cuando nos referimos a los humanos, la resiliencia es la capacidad de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado de situación adversos. Lo interesante es que se han estudiado los mecanismos de resiliencia y podemos enseñar a las personas a crecer y a superarse ante la adversidad y además es algo que podemos hacer desde que los niños son pequeños. No hablamos de resiliencia como una capacidad estática, sino como “procesos resilientes” que abarcan múltiples factores, que se pueden entrenar.

¿Cuándo se empieza a desarrollar la capacidad de resiliencia?

La resiliencia es una capacidad que se empieza a desarrollar desde la más tierna infancia. Y para ello es necesario que los padres fomenten un apego seguro en los niños. Es decir, los niños tienen que haberse sentido queridos, valorados, amados… siendo sus padres sus figuras de referencia y de seguridad, pero fomentando en todo momento la autonomía y la seguridad personal. Los apegos inseguros que se basan en vínculos de dependencia son enemigos del correcto desarrollo de las capacidades de resiliencia.

La sobreprotección, como hemos comentado en otras ocasiones, también es un enemigo del correcto desarrollo de los procesos resilientes. Cuando el niño apenas se tiene que esforzar para conseguir sus objetivos, cuando están “súper papá” y “súper mamá” pendientes de todo y a la mínima contradicción resuelven el problema, o no les decimos que no para evitar que se frustren, estamos impidiendo que desarrollen resiliencia. Hay que enseñar a los niños a ser autónomos y seguros, a que cuando tienen un problema, o una situación adversa intenten primero resolverla ellos, y solo, si no pueden, pedir ayuda. Siempre desde el acompañamiento el amor y la ternura, pero sin caer en la sobreprotección.

Consejos para fomentar la resiliencia en los niños

  • Promueve su autoestima. Tener una autoestima positiva ayudará a tener una mayor confianza y seguridad a la hora de enfrentarnos a los golpes de la vida.
  • Fomenta las relaciones personales que generen seguridad y reconocimiento. Sabemos la importancia de las amistadas para mitigar los efectos negativos de la adversidad. Tener amigos con los que desahogarse, y ventilar nuestras emociones, que nos escuchen de forma activa, sin juzgarnos y sin decirnos lo que tenemos que hacer.
  • No busques culpables a sus problemas. Céntrate en ayudarles a encontrar de forma conjunta la solución. El victimismo es el mayor enemigo de la resiliencia.
  • Enseñarles técnicas de control de la ansiedad y el estrés también es necesario. De esta forma, tendrán recursos para poder sobrellevar situaciones desagradables del día a día, o los golpes de la vida.
  • Los estresores, las situaciones adversas de la vida se pueden interpretar como amenazantes o como motivadores. Muchas veces estamos interpretando situaciones estresantes de la vida cotidiana como amenazantes lo que genera una emoción de miedo y una respuesta de ansiedad. Se trata de aprender a utilizar la energía de dicha emoción para superar la situación, no para quedarnos bloqueados en la misma.
  • Fomenta un “locus de control interno”, esto significa: pon le foco en lo que tú puedes hacer, no en lo que los demás hacen o dejan de hacer. Se trata de que los niños comprendan que son ellos quienes deciden y quienes dirigen su vida.
  • Fomenta la responsabilidad. No asumas sus responsabilidades. Hay que enseñar a los niños a ser responsables y para ello hay que estar a su lado acompañando para enseñarles a hacerlo, no para resolverles las situaciones. Además, tienen que aprender a asumir las consecuencias de sus actos, tanto las positivas como las negativas.

FUENTE: PadresyColegios.com