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¿Cómo podemos trabajar la Inteligencia Emocional en familia?

Cuando nos convertimos en padres o madres, la tarea de educar es la responsabilidad más importante y más desafiante que podamos tener.

Las emociones forman parte de nuestro día a día, pero no siempre sabemos acompañarlas y relacionarnos con ellas.

Si queremos ocuparnos de que nuestros hijos crezcan y se desarrollen saludablemente, debemos tener en mente la importancia de ser adecuados ejemplos para ayudarles a entender y manejar sus sentimientos.

En este video de la entrevista en el programa Las Tardes de RNE os contamos cómo y cuándo podemos trabajar la Inteligencia Emocional en familia.

¿Cómo podemos convertirnos en ese refugio seguro de nuestros hijos?

  1. Manteniéndonos emocionalmente disponibles para ellos
  2. Demostrándoles atención cuando hablan con nosotros
  3. Participando activamente en sus juegos siempre que sea posible
  4. Valorando y considerando sus opiniones
  5. Estableciendo conexión visual mientras nos comunicamos
  6. Siendo auténticos, vulnerables y coherentes

En definitiva, todo se resume en estar completamente presentes y comprometidos con su mundo infantil , para continuar siendo parte de su mundo cuando crezcan y se conviertan en adolescentes y adultos.

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¿Cómo elegir el mejor colegio para tus hijos?

Llega el momento de elegir colegio y muchas familias tienen dudas sobre cómo podemos acertar a la hora de elegir colegio.

¿Cuándo y cómo elegir colegio?

Muchos padres se agobian a la hora de elegir el colegio de sus hijos. El tiempo pasa volando y los niños con tres años ya están edad escolar. Por eso hay que empezar pronto la elección, pero tampoco es necesario hacerlo desde que es un bebé. En el caso del colegio, conviene empezar a mirarlo cuando el niño tiene dos años de edad, pues además de que existen centros donde les admiten con esa edad, hay que tener tiempo para informarse de la línea educativa del colegio, del lugar donde se ubica, de los horarios, de las combinaciones para poder llevar y recoger al niño, las actividades extraescolares que ofrecen… y todo eso sin saltarse los plazos que marca la administración. Plantearse tener el colegio decidido el enero antes de que el niño comience, puede ser un plazo razonable, para poder realizar todos los trámites necesarios sin agobios ni prisas.

Será fundamental poner especial cuidado en la elección de este, pues la etapa escolar es fundamental de la vida del niño, abarca un periodo muy largo de tiempo y conviene que el niño esté feliz, a gusto y con ganas tanto de aprender como de disfrutar de su colegio.

¿Cuál es la clave para acertar?

La clave es saber que: no hay colegios buenos ni malos. Los colegios son buenos o malos, en función de si se adaptan o no a las necesidades específicas de cada niño. No te pierdas todos los consejos en este nuevo vídeo del espacio Paz Mental.

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¿Conoces la emoción que más se relaciona con la felicidad?

Para fomentar la felicidad en los más pequeños proponemos un modelo de crianza con menos bienes materiales, más límites y sin sobreprotección.

Flavia Tomaello Para el diadio LA NACION

Se habla de la felicidad con facilidad. Está en el podio de los deseos. Cada vez que se le pregunta a un padre sobre el futuro de los hijos, en todo tipo de crianzas, estratos sociales y edades, emerge: “Que sea feliz”. A este particular punto ha dedicado gran parte de su trabajo Silvia Álava Sordo, doctora y licenciada en Psicología nacida en Valladolid, pero instalada en Madrid hace más de dos décadas. Ha publicado siete libros, y casi como una constante aparecen en ellos una idea que los atraviesa: ¿Por qué no soy feliz?, Queremos que crezcan felices y Queremos hijos felices, son algunos de sus títulos.

Pero suele ser un concepto abstracto y volátil, que se construye individualmente. Álava Sordo, en una charla exclusiva con LA NACION, aporta claridad para entender cómo criar hijos felices.

¿Qué es la felicidad?

Es muy importante que definamos muy bien qué es porque la sociedad ha confundido la emoción de la alegría, que es una sensación que a todos nos gusta sentir, es agradable y en la que sube nuestra energía, con la felicidad, que no es solo sentir esa emoción agradable de gozo. Cuando hablamos de felicidad nos introducimos en un estado en el que cambian todas las emociones. Tanto las agradables como las desagradables. Si para ser feliz hay que estar todo el día sintiendo alegría, haciendo cosas que nos gustan o divertidas, lo que va a pasar es que absolutamente nadie en el planeta va a poder serlo. Por eso es importante que entendamos que la felicidad es un estado donde van a caber emociones amables y no tanto, y que no nos quedemos solamente con la parte hedónica de hacer cosas para el placer y para el disfrute. Cuestión que está muy bien y para la que hay que reservar esos espacios. Sino que también trabajemos desde la perspectiva de la felicidad eudaimónica, más relacionada con el crecimiento personal, con sentir que somos capaces de resolver con éxito esas situaciones de nuestro día a día.

Para ser feliz hay que sentir que se es capaz de resolver con éxito las situaciones del día a día

¿Es compatible la crianza en felicidad con la educación de los niños y los límites?

Pensamos que poner límites no se condiciona con la felicidad. Como psicóloga, trabajo en un centro en Madrid, y me gusta, al terminar la primera sesión en la que se presentan los adultos a cargo, sin los niños, preguntar: ¿Qué es lo que quieres conseguir para tu hijo o para tu hija? La respuesta que más me encuentro siempre es “que sea feliz”. ¿Cuál es el problema? Que muchos en ese pensamiento nos equivocamos. Y, por ejemplo, los inundamos para que tengan un montón de cosas. Cuando no hay ninguna evidencia científica, ningún estudio que nos diga que tener más juguetes los va a hacer más felices. O nos da miedo ponerles límites. Y es todo lo contrario, porque las normas les dan seguridad, les dan confianza, les muestran el camino que tienen que seguir. Y además, cuando evitamos la sobreprotección, también vamos a conseguir que sean más seguros, que se sientan con una mayor capacidad para desenvolver con éxito su día a día. Eso al final va a traducirse en que nuestros hijos sean más felices. No poniendo límites lo más habitual es que sean muchísimo más infelices.

¿Podrías darnos algunas claves para proteger la salud mental familiar puertas adentro de la casa?

Es cierto que parece que ahora hablamos mucho más, sobre todo desde la pandemia. La Asociación Española de Pediatría dice que se han incrementado un 47 por ciento los problemas de salud mental en población infantojuvenil. Las familias e incluso los profesores tienen un papel activo a la hora de criar a los niños y jóvenes con salud mental. Para ello es importante ver qué estamos haciendo, por ejemplo, estamos permitiendo ventilar las emociones, nos estamos convirtiendo en esa figura de referencia a la que nos pueda contar y además nosotros lo validamos, es decir, no juzgándolo, no diciéndole lo que tiene que hacer. Este sería uno de los pasos muy importantes. Necesitan que estemos ahí para darles ese apoyo emocional, para que podamos ser un vínculo de seguridad. Eso son factores de la salud mental. También es muy importante que trabajemos con ellos y que aprendan habilidades de la inteligencia emocional. Que sean conscientes de percibir la emoción que están sintiendo. Tanto de ellos mismos como de los demás. Y ayudarlos a aprender a expresarla de una forma correcta. A mí me gusta mucho Quino y esa frase de Mafalda sobre que la vida es bonita, pero difícil. Los adultos tenemos que dar herramientas y muchas de ellas son de la inteligencia emocional.

«No hay ninguna evidencia científica, ningún estudio que nos diga que tener más juguetes los va a hacer más felices», Silvia Álava Sordo, psicóloga

¿Cuánto de la sociedad hiperconectada afecta nuestra felicidad?

Esto es algo bastante interesante. ¿Realmente nos hacen más felices las pantallas? Los psicólogos decimos que tenemos que tener cuidado para poder utilizar las pantallas correctamente de tal forma que no interfieran en nuestra salud mental. Y que tampoco lo hagan en el bienestar emocional. Estamos observando que ante un problema o una emoción desagradable, recurren a las pantallas, porque tienen mucho miedo de mirar hacia dentro y ver qué pasa. Recurren a algo muy fácil para taparlo: la pantalla o las redes sociales. No es una buena idea, porque al final no estoy mirando lo que me pasa y no estoy afrontando el problema. Además, tienen un efecto que potencian la comparación social que nos hace infelices. Nos da la sensación de que nuestras comidas no son tan ricas como las que pone la gente en las redes o que nuestra vida no es tan interesante. Y muchas veces se nos olvida que las redes están hechas para aparentar, que no son la realidad y que es la vidriera donde cada persona cuelga su mejor versión.

¿Cómo trabajamos la felicidad en nuestros hijos adolescentes?

La felicidad se empieza a trabajar desde bien pequeñito. No se puede pretender no hacer los deberes y presuponer que todo emergerá en la adolescencia porque hay muchas bases que no van a estar bien sentadas. Lo mejor siempre es aportar mucho afecto físico: beso, mimo, caricia, fomentar los vínculos de seguridad. Y con los adolescentes hay que seguir trabajando. Durante la adolescencia el cerebro se reorganiza, se reconfigura. Y ese proceso es superimportante porque permite transformarlo en un órgano más potente para llegar a hacer operaciones y razonamientos tan complicados como los que hace un adulto. El proceso se hace de atrás hacia adelante. La última zona que termina de madurar es el lóbulo prefrontal, la parte de adelante de todo, que es precisamente donde se regulan las emociones. Por eso tengo que entender que al adolescente con el que convivo le puede costar mucho controlarlas y canalizarlas, porque la parte del cerebro que siente las emociones, el sistema mesolímbico, está muy sobreactivado por toda la producción de hormonas y eso hace que todo lo sientan con una intensidad muy alta. Entendiendo esto podemos evitar tomarnos de modo personal ciertas actitudes y entender si es un suceso de una dimensión real o es parte de su proceso madurativo. También es tiempo de fomentar que puedan estar con un grupo de iguales, porque en esta etapa también se configura la personalidad. Ya no se hace solamente a través de la familia, que de todos modos seguirá ahí presente y alerta, sino a través del grupo de iguales. Me refiero a grupos de carne y hueso. Amigos con los que poder salir, dar un paseo, estar en el parque, compartir una actividad.

¿Qué errores crees que cometemos al trabajar la felicidad en la crianza?

Muchos, como la sobreprotección, ese mal entender el amor maternal o paternal y decir: “ay, no me cuesta nada…” Con esa actitud se está generando un niño o niña con escasos recursos, con pocas habilidades. Eso no le va a ayudar a ser más feliz. O hiperestimularlos de tal forma que apenas tengan tiempo libre. Es muy bueno que hagan deporte o que aprendan o toquen instrumentos musicales. Pero no pueden hacer todo a la vez. Necesitan tiempo libre para jugar, porque de esa forma van a desarrollar su función ejecutiva, la capacidad de orientarse hacia las metas, la de dirigir su propia conducta. Hay niños que están tan sobreestimulados, que están siempre en cosas de adultos.

¿Por qué mucha gente dice que no puede ser feliz? ¿Qué nos pasa con la felicidad?

Nos hemos creído muchos de los mitos sobre la felicidad, que significa vivir sin problemas. Ser felices implica que tengo las herramientas para poder solventar con éxito mis situaciones del día a día. Que cuando tengo una complicación, pongo el foco en resolverla. Y que cuando ya no soy capaz porque es un problema de los que no tiene solución, acepto esa situación y en lugar de poner mi energía en intentar cambiar algo que ya no se puede modificar, la uso para regular esas emociones desagradables que me genera esta situación que no puedo cambiar. La felicidad es algo que está dentro de nosotros. Que no hay que buscarla fuera. Que no tiene tanto que ver con las cosas que tenemos o que conseguimos. Y que la emoción que más se relaciona con la felicidad es la serenidad, no tanto la alegría. Y que es muy complicado ser felices si no vivimos alineados con nuestros principios y con nuestros valores.

Algunas personas prefieren la serenidad a la felicidad. ¿Qué opina?

Es que han entendido bien lo que es la felicidad. Tiene más que ver con sentir que mi vida tiene un sentido, que encuentro por qué estoy aquí. Si entendemos así la felicidad, desde luego que la emoción con la que más nos vamos a sentir identificados es con esa calma. Esto no significa que no tengamos que potenciar emociones agradables o que no haya que hacer cosas divertidas. En absoluto es así.

Es difícil pensar en la felicidad cuando las demandas son tantas y debemos cumplir con muchas cosas

Es cierto que es complicado, porque vivimos en una sociedad de consumo que nos insta a tener y mostrar. Es importante poder parar y pensar en lo que creo que es importante para mí. No vivimos en una sociedad en la que, por ejemplo, sea fácil conciliar. Es complicado. Pero el secreto está en ir encontrando pequeñas estrategias para incrementar nuestro bienestar emocional intentando en todo momento cambiar el foco. Con los niños hay que tener cuidado con las expectativas que ponemos en ellos. Se ven muchos papás y mamás que en lugar de realizarse a través de ellos mismos, lo intentan hacer a través de sus hijos. Les colgamos una mochila emocional y una responsabilidad tan grande que no han de ser capaces de gestionarla. Démosles la libertad para que sean como son.

FUENTE: lanacion.com.ar

Psicología en las aulas: puntos a tener en cuenta en las distintas edades del alumnado

La escuela es un buen espacio para cuidar la salud mental de los estudiantes y detectar problemas.

Por A. V.

En noviembre de 2023, la VI Convención del Consejo General de la Psicología dedicó una de sus jornadas a la psicología educativa, con la prevención como factor esencial en esta disciplina, que atiende a una etapa decisiva en el desarrollo de la salud mental de las personas. De hecho, la institución prepara el proyecto PSICE para avisar sobre la importancia de este desempeño.

En el caso de la OCDE, su informe ‘Un nuevo punto de referencia para los sistemas de salud mental. Abordar los costes sociales y económicos de los problemas de salud mental’ indica cómo «los niños y los jóvenes son un objetivo diana en la promoción de la buena salud mental y la prevención de los problemas de salud mental. Países como Finlandia e Islandia se han centrado en la enseñanza de habilidades socioemocionales en las escuelas, mientras que otros como Australia, Noruega y Holanda cuentan programas online para apoyar la salud mental de los jóvenes».

Alumnado, profesorado y familias

Forman los eslabones de una cadena -en ocasiones frágil- en los que hay que estar alerta desde el principio… y hasta bien superada la adolescencia, como señala Silvia Álava, psicóloga sanitaria y educativa y autora de libros como ‘El arte de educar jugando’, ‘¿Por qué no soy feliz? Vive y disfruta sin complicarte la vida’, etc.: «Tenemos que tener en cuenta que tratamos con cerebros que están en formación, que no terminan de hacerlo como tal hasta los 25 años. El reto es coordinar los procesos cognitivos y emocionales durante todo el desarrollo». Un camino aún más difícil en tiempos de pospandemia, de excesos de la ‘cultura del móvil’, etc.

Las edades del alumnado

Como repaso a las ‘edades del alumnado’, Álava destaca la importancia de «trabajar en Infantil con la autonomía y la función ejecutiva, introduciendo la ‘inteligencia emocional’. Ya en el paso de Infantil a Primaria -cambio que se suele acusar-, hay que insistir en fomentar esa capacidad ejecutiva y hay que ayudar a regular las emociones». Una combinación de conocimientos y emociones que, en el caso de la ESO y más allá «se debe cuidar especialmente la inteligencia emocional para potenciar el pensamiento crítico sin descuidar el respeto a los demás».

Ámbito educativo y relaciones sociales

En este entorno descrito por la especialista, trastornos como el TDAH (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad) o el TDA (sin hiperactividad), no sólo incumben al ámbito educativo, también a las relaciones sociales. Como destaca Pilar Gil Díaz, directora del Gabinete de Psicología ‘Terapia y emoción’, es esencial afrontar «un tratamiento multidisciplinar, ya que el TDAH no solamente abarca el sistema escolar, sino también el social, familiar, individual de la propia persona etc., y hay que poner el foco en cuidar de la autoestima».

Díaz añade la importancia (en esta y otras incidencias que ‘vigila’ la psicología educativa) de aunar terapia individual y familiar «con actividades como deporte, contacto con la naturaleza, talleres de habilidades sociales, etc.». Y destaca la importancia de la coordinación entre los profesionales académicos y los de la psicología -en el propio centro o externos- «y en aplicar adaptaciones en el día a día, como en el caso de los sistemas de evaluación, así como en ponernos todos los implicados en la piel de la persona».

De lo particular a lo general, las especialistas coinciden en subrayar la importancia de que lo que ya se está percibiendo en los centros educativos a la hora de contar con profesionales de la psicología educativa -más allá de los centros de orientación o del sentido común y buenas intenciones del profesorado- sea una tendencia al alza. Con más oportunidades para vidas más felices, preparadas para afrontar los desafíos cotidianos.

La psicóloga Silvia Álava aporta algunas claves en el proceso de formación personal:

Para familias y profesionales: Hay que pararse y observar, para reforzar la actuación en positivo. Mayor atención, mejores resultados.

  • En su justa medida: Sobreproteger implica #el peligro de educar a personas con riesgo de ser más infelices y, por lo tanto, menos protegidas.
  • Educar jugando: La ‘gamificación’ sirve para trabajar la memoria, la planificación, para fomentar la curiosidad… sin descuidar la cultura del esfuerzo.
  • No bajar la guardia: Para las familias y profesionales: hay que pararse y observar para reforzar la actuación en positivo. mayor atención, mejores resultados.
  • Psicología para profes: El 38,4% de los docentes cumple criterios diagnósticos de depresión (Estudio de Éxito educativo, Educar es todo y Udima).

FUENTE: ABC.es

Formación a las familias sobre el uso de móviles y redes sociales en Aragón

Más de un centenar de progenitores acudieron a la charla ofrecida por la doctora en psicología clínica y de la salud Silvia Álava. 

El Departamento de Educación ha iniciado este miércoles un ciclo de formación a familias y lo ha hecho con el uso de los móviles y las redes sociales como protagonista. Más de un centenar de familias han seguido la charla de Silvia Álava, doctora en psicología clínica y de la salud por la Universidad Autónoma de Madrid.

La directora general de Política Educativa, Ordenación y Educación Permanente, Ana Moracho, ha sido la encargada de dar la bienvenida a todas las familias, antes de pasar la palabra a la especialista. La ponencia ha comenzado con una radiografía del uso de móviles por parte de niños y adolescentes en nuestro país. Según los datos aportados, procedentes de un reciente estudio de Unicef, la edad media de inicio en el uso de teléfonos móviles es de 10,96 años. Uno de cada cuatro tiene acceso a datos ilimitados. El 97% de adolescentes utilizan las redes sociales a diario y el 83,5% tienen perfiles en tres redes sociales o más.

A lo largo de dos horas, Silvia Álava ha abogado por un acompañamiento digital de las familias para evitar los riesgos que conlleva el mal uso o abuso de las tecnologías y redes sociales. Y ha advertido sobre el acoso, el ‘sexting’, el ‘grooming’, los retos virales y las autolesiones, así como la ‘dark web’. Ha abordado, además, el síndrome de abstinencia y los efectos en el neurodesarrollo y la salud mental de niños y adolescentes, con una menor empatía, por ejemplo, –por la falta de relaciones cara a cara-, y una mayor frustración y victimismo –ante la idílica e irreal imagen que se transmite en las redes-. 

FUENTE: heraldo.es

7 claves para hablar de amor a nuestros hijos frente al resurgir del romanticismo tóxico

Antiguos mitos que normalizan los celos y la violencia están encontrando en las redes sociales y el actual contexto de polarización un nuevo caldo de cultivo para llegar a los adolescentes.

Por María Bueno

¿Por qué nos marcan tanto nuestras primeras relaciones?; ¿por qué cuando alguien se enamora solemos decir que parece “un adolescente”?

“La diferencia entre el primer amor y los siguientes tiene mucho que ver con cómo se sienten las emociones en la adolescencia”, explica la psicóloga Silvia Álava, que recientemente visitó Vigo para compartir con las familias la formación ‘La relación con mi adolescente’.

Una etapa en la que “el sistema límbico está sobreactivado por la producción de hormonas, lo que hace que las emociones se sientan con una intensidad extrema”; y en la que “el lóbulo prefrontal, que es la parte del cerebro que se encarga de regular las emociones, aún no ha terminado de madurar”.

A la intensidad de nuestras emociones, y la menor capacidad de nuestro cerebro para regularlas en esta etapa, se suma además nuestra falta de experiencia en el amor: “Es la primera vez que siento esto, no tengo referencias y me da la sensación de que va a ser el gran amor de mi vida”.

¿Por qué son más propensos al amor romántico?

A esta inexperiencia apunta precisamente la Asociación Española de Psicología Sanitaria para explicar “por qué los adolescentes son más propensos a adoptar los mitos del amor romántico”: “Según vamos creciendo y viviendo experiencias, nos damos cuenta de que todas esas historias son irracionales e imposibles, pero los adolescentes toman como referencia los modelos de la cultura mediática y el grupo de iguales”.

Muchos creíamos que el éxito social del movimiento feminista había dejado atrás entre las nuevas generaciones la peligrosa idea de que “por amor hay que estar dispuesto a todo” que nos vendían las películas de los 90, pero lo cierto es que las estadísticas nos contradicen en varias direcciones: no solo se ha detectado un aumento del antifeminismo entre los adolescentes en los últimos años (Fundación FAD Juventud, 2021); sino que, además, las redes sociales se han convertido en un nuevo caldo de cultivo para estos mitos tóxicos, que encuentran aquí nuevos espacios para el espionaje y el control.

Si me quieres…

“Si me quieres, no hagas esto; no subas esto otro; no me creo que estés allí, pásame tu ubicación”, describe Álava, para quien la llegada de los móviles ha transformado por completo la experiencia de ese llamado “primer amor”, ofreciéndonos una versión distorsionada de la realidad: “Tú sabías que los de las pelis eran actores, que era ficción, pero en este caso se trata de gente de tu edad, exactamente igual a ti. Ahí radica para mí la principal diferencia”.

Especialmente revelador en este sentido resulta el ‘Estudio sobre la Evolución de la Violencia contra las Mujeres en la Infancia y Adolescencia’ (Fundación ANAR), que recoge un aumento de la violencia de género entre las adolescentes y denuncia que casi la mitad de las víctimas non son conscientes de serlo.

“Aunque en los últimos años sí que se ha extendido el uso de términos como ‘relación tóxica’ o ‘Violencia de género’, muchas de las víctimas no son capaces de definirlos e identificarlos”, recoge el informe y concreta: “Expresan que las conductas de control por parte de su pareja son normales: ‘Es que me quiere mucho y por eso me controla así”.

Red de seguridad

Frente a este contexto y aunque no podemos evitar que nuestros hijos vivan por sí mismos y aprendan de la propia experiencia, lo que sí podemos hacer es dotarles de “una especie de red de seguridad”, en palabras de Álava, que apunta al fomento de factores de protección como la construcción de la autoestima o la supervisión y alfabetización digital desde pequeños y a la validación de sus emociones como claves en este contexto.

Si prohibir no suele funcionar en la adolescencia, tampoco así la crítica, pues si lo primero volverá más atractivo lo prohibido, lo segundo hará que se sientan juzgados, se alejen de nosotros y no nos busquen cuando tengan un problema.

También en el amor, y como en casi todo en esta etapa, el diálogo y la escucha repiten como pautas estrella:

“No se trata de decirles: ‘A ver, resérvame un día en tu agenda para hablar de los mitos del amor romántico (se ríe); sino de que vayamos buscando ese contexto natural en la vida cotidiana para ir poniendo esa semillita de espíritu crítico”,

expresa la experta, que señala algunos de esos

Principales mitos a derribar.

  1.  LOS CELOS SON UN SIGNO DE AMOR La creencia de que los celos son indispensables en un amor verdadero y que “el hecho de que te vigilen o te controlen significa que te quieren” es muy peligrosa y, desde luego, incierta. Un comportamiento de celos es indicativo de inseguridad y falta de confianza.
  2. LO HABITUAL EN UNA RELACIÓN ES DISCUTIR Ese “Si pierde los papeles es porque te quiere, porque se involucra en la relación” es otro de los mitos más peligrosos. En una relación sana hay que saber comunicarse y abordar los conflictos, pero de forma asertiva y, sobre todo, sin faltas de respeto.
  3. EL AMOR ROMÁNTICO Esta construcción social que nos dice que “el hombre tiene que salvar a la mujer y la mujer tiene que tener un rol más pasivo” es una de las más extendidas y a las que más tiempo tenemos que dedicar porque está detrás de la normalización de relaciones tóxicas e insanas y de la Violencia de género.
  4. LA MEDIA NARANJA Somos naranjas completas y no hay una sola persona para nosotros, sino muchas. No necesitamos a nuestra pareja, la elegimos. Esto es muy importante para evitar esa dependencia en las que yo siento que para estar bien necesito a la otra persona. Las relaciones basadas en la necesidad acaban siendo tóxica en muchos casos.
  5. LA OMNIPOTENCIA DEL AMOR El amor no lo puede todo, no lo cura todo. El amor no es mágico ni lo transforma todo. Si hay dificultades y obstáculos, no los vamos a superar solo porque haya amor.
  6. EL AMOR ETERNO La persona que es para ti lo es para toda la vida. A veces el amor dura muchos años y otras veces no y es importante que lo tengamos claro, sobre todo para ser capaces de dejar ir relaciones que nos están haciendo daño.
  7. AMOR Y PASIÓN SON LO MISMO Hasta ahora, hemos definido el amor por contraposición: “¿qué no es amor?”, pero cuando hablemos con nuestros hijos, tenemos que saber transmitirles también qué es el amor, introduciendo conceptos que van mucho más allá de la atracción física como la intimidad, el apego, el respeto, la confianza… Una relación sana nos hace pensar en un vínculo y en una fuente de apoyo en los que intervienen todos estos elementos.

FUENTE: farodevigo.es

Mujeres Líderes en la Educación

Por Ana Verónica García

Cuídate para cuidar. La salud mental del docente

El Circulo de Bellas Artes de Madrid acogió este jueves el evento “Cuídate para cuidar. La salud mental del docente” organizado por Mujeres Líderes en Educación e Iberdrola, un evento para abordó un tema de gran relevancia en la actualidad, centrado en la importancia de cuidar la salud mental de los docentes.

La jornada se inició con las palabras de Ana María Farré Gaudier, presidenta de la Asociación de Mujeres Líderes en Educación, quien dio la bienvenida a los asistentes y agradeció a Iberdrola por su apoyo. Este evento sobre la salud mental del docente se enmarca dentro de una serie de actividades promovidas por Mujeres Líderes en Educación.

Claves para una educación sana y saludable

Uno de los momentos destacados fue la ponencia de Alejandra Vallejo-Nágera, experta en psicología de la comunicación y gestión del estrés, quien abordó el tema “Claves para una educación sana y saludable”. Vallejo-Nágera resaltó la importancia de trabajar la autoestima desde las primeras etapas educativas, señalando que la pérdida de autoridad por parte del docente puede impactar negativamente en su autoestima por la influencia que tienen las figuras de autoridad en la formación de la autoestima de los estudiantes. Es fundamental que desde temprana edad se fomente un ambiente de respeto y valoración personal en el entorno educativo.

Según la experta en psicología de la comunicación, el impacto positivo que tiene el reconocimiento de que nuestras acciones pueden favorecer el bienestar de otras personas es significativo en la construcción de la autoestima. Este conocimiento potencia la capacidad de persistir y ser resiliente frente a los desafíos, promoviendo una actitud proactiva y positiva hacia la vida.

Asimismo, es esencial darle sentido a nuestras acciones y comprender para quién las realizamos, ya que esto contribuye a mejorar la motivación intrínseca. Cuando los estudiantes comprenden el propósito y la relevancia de lo que hacen, se sienten más comprometidos con su aprendizaje y desarrollo personal.

Búsqueda de validación social

En la actualidad, la sociedad enfrenta desafíos relacionados con la autoestima, como el aumento de la búsqueda de validación en redes sociales a través de conductas arriesgadas, como tomarse selfies peligrosos para obtener más seguidores. Esta tendencia puede estar relacionada con la falta de habilidades para establecer relaciones interpersonales significativas, lo cual resalta la importancia de trabajar la autoestima y las habilidades sociales desde edades tempranas.

En muchas ocasiones, los alumnos pueden sentirse vacíos o presentar una imagen distorsionada de sí mismos, lo cual puede generar una carga adicional de responsabilidad para el docente. Por ello, es crucial que los educadores estén capacitados para detectar estas situaciones y brindar el apoyo necesario para fortalecer la autoestima de sus alumnos.

Finalmente, es importante reconocer que controlar las emociones es un desafío constante y que no se trata de una tarea sencilla. La presión social y las expectativas pueden generar un impacto significativo en la autoestima de los individuos, por lo que es fundamental trabajar en el desarrollo de habilidades emocionales desde las primeras etapas educativas.

Mesa redonda: Cuídate para cuidar

La mesa redonda titulada “Cuídate para cuidar” reunió a reconocidas profesionales del ámbito de la salud mental y la educación emocional como Carme Bartomeu, bióloga, coach y fundadora de EDUCALMCristina Banzo, psiquiatra especializada en obesidad y trastornos de la conducta alimentaria; Silvia Álava, doctora en psicología clínica y experta en psicología educativa; y Montserrat Rigall i Corominas, periodista e investigadora en Inteligencia Artificial, que abordaron temas fundamentales como la importancia de cuidar a los docentes para prevenir situaciones de depresión, el papel crucial del profesor en el desarrollo emocional de los alumnos, la necesidad de trabajar en prevención y liderazgo dentro de los claustros educativos, entre otros.

En particular, Silvia Álava resaltó que si no se cuida a los docentes, en el futuro podríamos enfrentarnos a un alto porcentaje de profesionales con depresión. Además, su bienestar impacta directamente en la calidad de la educación que brindan a los estudiantes. Si no tomamos medidas para apoyar salud mental del docente, podríamos enfrentarnos a una alarmante estadística: hasta un 70% de los profesionales de la educación podrían sufrir de depresión en el futuro.

I Estudio Nacional sobre el Estado de Ánimo de los Docentes,

Es fundamental reconocer que los docentes también son seres humanos con sus propias emociones, preocupaciones y desafíos. El estrés laboral, la presión académica, las demandas administrativas y la falta de recursos pueden afectar significativamente la salud mental de los profesionales de la educación, como ponía de relieve el I Estudio Nacional sobre el Estado de Ánimo de los Docentes, realizado por ÉXITO EDUCATIVOEducar Es Todo y UDIMA. Por lo tanto, es crucial implementar estrategias y programas de apoyo emocional y psicológico para los docentes, con el fin de prevenir la depresión y otros trastornos relacionados.

Además, es necesario fomentar una cultura organizacional que promueva el autocuidado y la salud emocional en el ámbito educativo. Los docentes deben sentirse respaldados por sus instituciones, contar con espacios para expresar sus emociones y recibir el apoyo necesario para enfrentar los desafíos que conlleva su labor.

Trabajar la prevención

Por su parte, Cristina Banzo hizo hincapié en la importancia de trabajar en prevención y cuidar a quienes cuidan. Cuidar a aquellos que están a cargo de cuidar a otros es fundamental para garantizar un entorno seguro y saludable. Asimismo, no podemos pasar por alto la necesidad de abordar estas cuestiones desde una perspectiva de seguridad y compasión, involucrando activamente a las familias en este proceso. Es imperativo que trabajemos en fortalecer el liderazgo dentro de los claustros, ya que esto contribuirá significativamente a la creación de entornos seguros y saludables para todos.

En relación a este tema, es importante resaltar las recomendaciones de Carme Bartomeu sobre la mejora del estado de ánimo a través de ejercicios prácticos. En este sentido, enfatizó la importancia de motivar a los alumnos y seducir su motivación mediante el comportamiento docente. Bartomeu hizo hincapié en que es posible motivar a cualquier alumno, y que “como educadores debemos esforzarnos por seducir su motivación a través de nuestro propio comportamiento”.

Un ejemplo concreto de esta estrategia es el ejercicio de corporalidad propuesto por Bartomeu, el cual ha demostrado ser efectivo para mejorar el estado de ánimo. Asimismo, destacó la importancia de adoptar una actitud de principiante al mirar a nuestros alumnos, “lo que nos permite conectarnos de manera más efectiva con su experiencia educativa”.

EducaAcción

El evento concluyó con una formación experiencial proporcionada por “EducaAcción“, un espacio creado por Mujeres Líderes en Educación. que pretende ofrecer herramientas prácticas para el cuidado de la salud mental de los docentes. La formación brindada por EducaAcción busca promover el bienestar emocional y psicológico de los profesionales de la educación, reconociendo la importancia de su labor y el impacto que esta tiene en la sociedad.

A través de actividades prácticas y reflexivas, se busca fortalecer la resiliencia, el autoconocimiento y las estrategias de afrontamiento ante situaciones de estrés y desgaste emocional. La participación en esta formación experiencial representa un compromiso con el autocuidado y el desarrollo personal, contribuyendo así a la construcción de entornos educativos más saludables y sostenibles. EducaAcción se posiciona como un aliado en la promoción de la salud mental del docente, brindando un espacio de apoyo y crecimiento para aquellos que dedican su vida a la enseñanza y formación de las futuras generaciones.

Oportunidad para reflexionar

El evento “Cuídate para cuidar. La salud mental del docente” organizado por Mujeres Líderes en Educación e Iberdrola supuso una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de cuidar la salud mental de los docentes y promover estrategias concretas para mejorar su bienestar emocional. Las ponencias y mesas redondas ofrecieron un espacio de aprendizaje e intercambio de ideas entre profesionales del ámbito educativo y de la salud mental, reafirmando el compromiso con el bienestar integral de quienes tienen un papel fundamental en la formación y desarrollo de las futuras generaciones.

FUENTE: exitoeducativo.net

El juego es el vehículo perfecto para conectar a padres e hijos y fomentar el apego y el vínculo

La especialista en Psicología Educativa y otros 15 colegas de gabinete Álava Reyes presentan el libro ‘El arte de educar jugando’.

«El juego tiene un papel fundamental en el proceso de aprendizaje de los niños».

«Los niños pasan gran parte de su vida jugando y que cuando juegan se desarrollan muchos procesos, no solamente a nivel cognitivo sino también la seguridad, la autoestima o las habilidades sociales».

¿Qué importancia tiene el juego en la vida de los niños? Sin duda, una importancia máxima. Pero, Qué papel posee el juego en la educación y los procesos de aprendizaje del hoy niño y futuro adulto? ¿Y cómo pueden participar los padres en este proceso? A esta pregunta responde la especialista en Psicología Educativa Silvia Álava y otros 15 compañeros del gabinete Álava Reyes en el libro El arte de educar jugando (JdeJ Editores, 2021).

“No se trata de dar fórmulas mágicas porque las fórmulas mágicas no existen sino de aportar ideas y sugerencias. Es importante saber reconocer que los niños pasan gran parte de su vida jugando y que cuando juegan se desarrollan muchos procesos no solamente a nivel cognitivo – la atención, la concentración, la memoria, el razonamiento lógico…- sino también la seguridad, la autoestima, las habilidades sociales… Muchos padres se preguntan ‘¿qué puede hacer que mi hijo lo aprenda?’. A través del juego es completamente posible educar en valores y enseñarles todas estas competencias emocionales”, dice la coautora.

El arte de educar jugando

El arte de educar jugando aborda temas tan fundamentales en la etapa infantil como la estimulación del cerebro, cómo lograr que presten atención, cómo fomentar su autonomía y su autoestima, o cómo relacionarse con los demás. Pero además, los autores también han querido incluir asuntos más novedosos como el de cómo lograr una buena educación afectivo-sexual, qué pautas debemos seguir para el uso idóneo de las nuevas tecnologías o cómo educar en la igualdad de género.

Para ello, el libro se ha estructurado en 14 capítulos que están escritos por un psicólogo o psicóloga diferente y especialista en cada uno de los temas, tanto desde su experiencia directa trabajando con niños como de investigación. “Se trata de que los padres puedan invertir su tiempo y los recursos que tienen a su alcance en algo que, sin lugar a dudas, es uno de los trabajos más importantes de sus vidas: educar. Y el problema es que para educar nadie nos ha enseñado por lo que se trata también de orientarles desde la evidencia científica, desde las cosas que sabemos que está documentado que funcionan”.

En seis pasos

Cada capítulo está estructurado en seis pasos. El primero de ellos cuenta cuál es la habilidad que se va a trabajar, el segundo explica por qué es tan importante trabajarla y qué nos dice la ciencia al respecto, y luego se pasa al cómo, a las propuestas de juegos y ejercicios para hacer en familia. A su vez estos ejercicios están divididos por edades en franjas de 0 a 3 años, de 3 a 6 años, de 6 a 9 años y de 9 a 12 años. “En cada uno de los juegos explicamos qué vamos a hacer: primero saber para qué sirve en concreto ese juego, luego qué tipo de habilidad o destreza estamos trabajando. Además está muy detallado el cómo, siguiendo unos pasos para que no quede ningún tipo de duda de cómo lo debemos hacer; y luego vendría el cuándo: la sugerencia de en qué momentos se podría utilizar… Y terminamos cada capítulo con un ‘Recuerda’ donde resumimos los principales tips”, explica Álava. El libro está pensado para leer en el orden en que está escrito o bien elegir un capítulo concreto y buscar los ejercicios indicados a la edad de cada niño.

Emociones positivas para aprender mejor

Aroa Caminero, neuropsicóloga infantil experta en inteligencias múltiples y autora del capítulo Estimula su cerebro, explica la importancia del juego para lograr una correcta estimulación del cerebro: “Sabemos que se aprende muchísimo mejor a través de las emociones positivas y que los niños cuando hacemos con ellos actividades lúdicas y de juego están activando áreas cerebrales del placer, de la curiosidad y de la motivación”.

Por su parte, la doctora en psicología clínica Tatiana Fernández, responsable del capítulo Consigue que presten atención habla del papel básico de los progenitores en esta tarea: “¿Podemos dotar de herramientas a los niños para mejorar la atención? La respuesta es que sí. De hecho, muchos de los juegos que han usado los padres con sus hijos durante la pandemia para estar entretenidos también necesitaban ‘de pararse’, por lo que el confinamiento ha sido un escenario muy interesante para desarrollar esta habilidad”.

Enseñarles a pensar por sí mismos

Enseñarle a pensar por sí mismo es el capítulo que insiste en la necesidad de desarrollar el pensamiento crítico a través de juegos que pueden aplicarse en la vida diaria de las familias. “Cuando un niño no ha sido educado en el pensamiento crítico corre el riesgo de ser condicionado por manipuladores emocionales. El pensamiento crítico les obliga a escoger, a no creer todo lo que ven, lo que leen y lo que escuchan, y a formar sus propias conclusiones. Además, también influye en el desarrollo de la creatividad, la resolución de conflictos, la empatía, la adaptación a situaciones nuevas, la autonomía…”, afirma Bárbara Martín, experta en terapia psicológica con niños y adolescentes.

Como importante es que los padres faciliten estrategias para trabajar la autoestima: “Los padres ejercen un papel fundamentan en la valía de sus hijos desde su más tierna infancia. Los mensajes que nos transmiten en la infancia son las voces internas que nos van acompañando en nuestro diálogo interior a lo largo de nuestro futuro. Validarles, dedicarles tiempo en exclusiva, hacer que se sientan importantes es fundamental para reforzar la seguridad en ellos mismos y todo esto puede conseguirse a través del juego”, señala la psicóloga Lucía Boto Pérez.

Figuras de seguridad

El arte de educar jugando incluye también otros interesantes capítulos como Vencer los miedos del día a día. “El objetivo del capítulo es que los padres puedan entender la manifestación de la emoción del miedo que aparece en las distintas etapas del desarrollo de sus hijos. El juego para gestionar el miedo mejora la percepción que tienen de nosotros como figura de seguridad y les ayudamos a conectar con otras emociones como la valentía o el humor”, explica la psicóloga experta en conducta infantil Gema Valenzuela.

Portada del libro 'El arte de educar jugando'
Portada del libro ‘El arte de educar jugando’.

Prevenir el suicidio es posible

Debemos de plantearnos si estamos haciendo algo mal a nivel de sociedad. El suicidio se ha convertido en la primera causa de mortalidad entre los jóvenes y adolescentes.

La pandemia ha sido un precipitador, pero la realidad es que se puede ver una tendencia alcista desde hace años.

Afortunadamente podemos decir que siempre hay salida, el entorno es esencial, debemos ayudarles a sentirse escuchados, a sentirse valorados, demostrar que hay gente que a la que sí le importas.

Las situaciones son complicadas, pero tienen solución, hay que pedir ayuda e ir incorporando herramientas para gestionar ese sufrimiento, poder ver la situación de otra forma y podernos quedar con aquellas cosas que sí que merecen la pena.

No olvides el teléfono 024 donde pueden prestarnos ayuda.

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