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Curso online: Consigue que tus hijos sean felices, seguros y autónomos.

En el presente curso, seis psicólogos del centro de Psicología Álava Reyes mostramos las claves para conseguir que nuestros hijos sean autónomos, felices, y seguros. De forma práctica aprenderemos las claves del éxito en la convivencia familiar con ejemplos prácticos sobre cómo gestionar las principales y típicas disputas que se dan en casa en relación a las quejas, protestas, frustraciones, retos y desobediencias de nuestros hijos e hijas. Además, aprenderemos a manejar los problemas de conducta con soltura, observándolos, clasificándolos y convirtiéndolos en comportamientos adecuados y normalizados; qué alternativas existen al castigo, cómo lidiar con los celos entre hermanos…

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Comprar por 90€Se ha dedicado un apartado a la gestión emocional tanto de los padres, con estrategias dirigidas a no perder la calma, ni los nervios, para educar sin ira, sin gritos, de forma positiva, como de los niños, con ejercicios prácticos sobre cómo hacer tomar conciencia a nuestros hijos de las emociones, el autocontrol, las relaciones sociales, la autoeficacia y motivación, autoestima y empatía, entre otros. Nos muestran como reprimir los sentimientos negativos de nuestros hijos no es el camino para lograr respuestas ajustadas y que les hagan sentirse bien con ellos mismos. También veremos cómo enseñarles a comprender ese sentimiento y canalizar adecuadamente sus frustraciones.

Sin olvidarnos cuestiones del día a día sobre cómo favorecer la correcta autonomía de los niños, cómo y cuándo responder a sus preguntas sobre el sexo y qué contarles según su edad, y algunas estrategias para gestionar mejor su tiempo de estudio y cómo obtener el máximo provecho de sus horas de estudio para mejorar su rendimiento y sus resultados académicos.

Con este curso se pretende favorecer una autoestima positiva y saludable en nuestros hijos, para así potenciar su desarrollo personal, social, familiar y académico. También a dotarles de habilidades básicas que les ayudarán en su día a día y sobre todo en su futuro, cómo enseñarles a mantener conversaciones con los demás, a saber decir “no” y decir lo que se quiere sin sentirse mal ni herir los sentimientos de los demás, así como a solucionar problemas con el grupo de referencia con el objetivo de que tengan experiencias sociales más positivas. En definitiva, aprenderemos cómo desarrollar recursos y estrategias que serán necesarias para nuestros hijos en el futuro. Enseñarles a esforzarse para conseguir sus objetivos, a esperar por las recompensas y ser conscientes de que de los pequeños fracasos también se aprende.

OBJETIVOS DE APRENDIZAJE:

  • Aprende a manejar los problemas de conducta con soltura
  • Identifica y actúa ante el bajo estado de ánimo de los hijos para que vuelvan a sonreír
  • Descubre cómo enseñar a aprender a mantener conversaciones con los demás a los niños
  • Desarrolla recursos y estrategias que serán necesarias para los hijos en el futuro
  • Favorece una autoestima positiva y saludable en los hijos
  • Enseña y guíales para que puedan aprender a comer y a dormir bien y solos

ACERCA DE NOSOTROS: Centro de Psicología Álava Reyes

Equipo multidisciplinar en Madrid de Psicólogos

Uno de los Centros de Psicología más grandes de España, formado por un equipo multidisciplinar de Psicólogos donde se trabaja con un amplio abanico de rangos de edad (niños, adolescentes, jóvenes y adultos) y tipos de terapia.

Los más de 30 años de contrastada experiencia en diferentes campos profesionales, nos aportan gran seguridad y eficacia en los planteamientos de terapias y ayudas psicológicas.

El presente curso será impartido por seis psicólogos de dicho centro:

  • Silvia Álava, coordinadora del curso, directora del área infantil, colaboradora habitual de medios de comunicación y autora de los libros “Queremos Hijos Felices” y Queremos que crezcan felices”.
  • Ángel Peralbo, director del área de adolescentes, colaborador habitual de medios de comunicación y autor de los libros “El adolescente indomable”, “Educar sin ira” y “De niñas a malotas”.
  • Aroa Caminero, forma parte del área infantil del centro. Es experta en psicología educativa, neuropsicología e inteligencias múltiples.
  • Margarita Montes, es colaboradora habitual de los medios y experta del área infanto-juvenil del centro, especialista en intervención en crisis y superación del trauma.
  • Lucía Boto, experta en el área infanto-juvenil, especialista en técnicas proyectivas y profesora de la UNIR.
  • Sara Rios, experta en el área infanto-juvenil y trastornos de conducta en la infancia.

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Consigue que tus hijos sean felices

Vídeo-Guía #AprenderJugando, descárgala gratis

Los niños pasan mucho tiempo jugando. Jugar no es sólo divertirse, cuando los niños juegan están aprendiendo y se consolidan muchos procesos cognitivos. A través del juego se adquieren conocimientos, valores, además de generarse emociones agradables.

Queremos que los niños y niñas aprendan lo máximo posible, que no se retrasen en el colegio, que sigan el ritmo impuesto por el centro educativo, y en ocasiones se nos olvida que muchos aprendizajes se pueden realizar a través del juego.

La neuropsicología nos muestra que el aprendizaje se consolida mejor a través de las emociones agradables. Pensar que los niños tienen que sufrir o pasarlo mal para aprender no tiene ninguna base científica. Lo que se aprende jugando se retiene y se reproduce mejor.

Seis grandes beneficios del juego infantil:

  1. Cuando los niños juegan, adquieren autonomía, dado que según van creciendo les iremos pidiendo que cada vez se entretengan solos durante más tiempo, que sean ellos quienes decidan a qué jugar y que sean capaces de dirigir su juego.
  2. El juego aumenta la seguridad de los niños y la confianza. Ellos son los que dirigen el juego y conocen las reglas, lo que hace que se sientan líderes y capaces.
  3. El juego también sirve para desarrollar la autoestima, dado que los niños aprenden a conocerse, saber cuáles son sus fortalezas y cómo mejorar sus habilidades.
  4. A través del juego también se desarrollan habilidades sociales, especialmente en las interacciones grupales, ya que hay que aprender a negociar, a ceder, a seguir las reglas… todas ellas habilidades esenciales en la vida adulta.
  5. El juego sirve para desarrollar múltiples procesos intelectuales, como el razonamiento lógico y abstracto, la memoria, la atención, la organización espacial, la función ejecutiva…
  6. Muchas de las competencias emocionales necesarias para tener éxito en la vida se pueden desarrollar a través del juego.

Conociendo los beneficios del juego, ¿a qué esperar para aprender jugando? Descárgate gratis nuestra vídeo-guía #AprenderJugando:

Los retos del colegio en tiempos del Covid-19

Os adjunto el vídeo de la colaboración realizada con Casa Mediterráneo sobre los retos de la escuela ante el Covid.

¿Cómo pueden influir las películas de terror en los miedos de los niños? Halloween: Colaboración con GuíaInfantil.com

Hallowen: ¿Cuándo el miedo de los niños debe preocupar a los padres? Colaboración con GuiaInfantil.com

Halloween: ¿A qué tienen miedo los niños de 0 a 5 años? Colaboración con GuiaInfantil.com

Halloween: ¿Cómo ayudar a los niños con miedo a los monstruos? Colaboración con GuiaInfantil.com

Cómo afecta Halloween a los niños con miedo a los monstruos. Colaboración con Guía Infantil

¿Puede llegar a asustar a los niños?¿O les ayuda a vencer sus miedos?

¿Puede la fiesta de Halloween ayudar a niños que tienen miedo a los monstruos? ¿O por el contrario, debemos proteger a los niños que tienen miedo de esta fiesta? Aclaramos estas dudas…

Disciplina positiva: seis cuentos para educar con consecuencias, no con castigos. En EFE Salud

Educar a nuestros hijos no es tarea fácil. En muchas ocasiones nos sacan de quicio y, cuando ocurre, solemos reaccionar con gritos, regañinas y castigos que no suelen resultar muy eficaces. ¿Y si probamos a razonar con ellos y a hacerles entender las consecuencias de sus actos, en lugar de castigarles?

Por Sara Mancebo Salazar 

Reforzar lo que hacen bien

Es lo que propone la disciplina positiva, de la que ha hablado EFEsalud con la psicóloga Silvia Álava,, quien asegura que la clave está en reforzar más lo que hacen bien y alentarles a mejorar cuando lo hacen mal.

Estamos en un restaurante. Nuestro hijo o nuestra hija no para de gritar y correr entre las mesas y, por más que le repetimos que se esté quieto y se porte bien, pasa olímpicamente de nosotros. Incluso notamos que, ante nuestras advertencias, lo hace con mayor intensidad.

Hasta que perdemos la paciencia, le pagamos un grito y le castigamos sentado en la mesa, sin postre o sin ver la tele al llegar a casa.

¿Te suena? Pues es, precisamente, la reacción que debemos evitar si queremos que nuestros hijos aprendan realmente de sus errores y no repitan esas conductas en futuras ocasiones.

Disciplina positiva

La psicóloga Silvia Álava propone en esos casos aplicar la disciplina positiva, una forma de educar a los niños basada en el respeto mutuo, la comunicación y el refuerzo de las conductas positivas.

De eso precisamente trata el libro que ha publicado el Centro de Psicología Álava Reyes, de cuyo área infantil es directora Álava: Seis cuentos para educar en disciplina positiva.

Silvia Álava
La psicóloga Silvia Álava/ Foto cedida

Así lo explica la especialista: “La disciplina positiva se basa en una comunicación respetuosa con los niños -la misma con la que ellos nos tratarán luego a nosotros-  y en poner el foco más en las cosas que hacen bien que en las que hacen mal. Cuando tienen un mal comportamiento debemos hacérselo saber y explicarles cuáles van a ser las consecuencias de sus actos, porque tiene que haberlas, pero siempre desde razonamientos lógicos y no desde el castigo”.

Estos, como expone, pueden ser desproporcionados, muy largos en el tiempo o muy difíciles de cumplir, y, muchas veces, acabamos levantándolos.

“Además, el castigo en sí mismo no enseña nada; no le estás explicando la conducta correcta que quieres fomentar en él”, añade.

Aunque, como aclara, eso no significa, en ningún caso, que no haya normas o límites y que puedan hacer lo que quieran.

Castigos no, consecuencias a las malas actuaciones, sí

La psicóloga explica cómo podemos aplicar la disciplina positiva con los siguientes ejemplos:

Caso 1: Es habitual que los niños pequeños a veces insulten, sobre todo cuando son más chiquititos. En ese caso, aplicando la disciplina positiva, habría que decirle: `papá y mamá se ponen tristes cuando les insultas, así que entiende que ahora no nos sintamos bien´. Le estás explicando cuál es la consecuencia de esa acción y, además, que tiene la posibilidad de repararlo. ¿Cómo? En este caso, pidiendo perdón.

Caso 2: Nuestros hijos están jugando y empiezan a pelearse. Podemos decirles `como no sabéis jugar juntos, lo vais a hacer un rato por separado; hasta que estéis preparados para volver a jugar juntos´.

Caso 3: Estamos comiendo en la mesa y nuestro hijo no para de jugar con el vaso. Le repetimos varias veces que lo va a tirar y, al final, lo tira. Ya no sirve de nada el enfado, lo que debemos decirle es: `ahora tienes que recoger lo que has tirado´. Y si eso ocurriese de forma reiterativa durante varias comidas, podemos decirle `vamos a ensayar unos días y vas a comer tú solito hasta que estés preparado para comer con nosotros´.

“Lo que no funciona -apunta Silvia Álava- es que sus actos no tengan ningún tipo de consecuencia, porque entonces no aprenden. Ahora bien, tampoco tiene mucho sentido que les castiguemos con cosas como no jugar; no es coherente con lo que ocurre”.

“En todo momento deben ser consecuencias lógicas, razonables, derivadas de la situación, reveladas con anterioridad y siempre dirigidas a reparar lo que han hecho“, explica la psicóloga.

En este sentido debemos, además, fomentar la autonomía y no caer en la sobreprotección del “te lo hago yo”. De esa manera, cada vez irá haciendo mejor las cosas él solo y podrá tomar consciencia de sus capacidades.

Reforzar las conductas positivas

Por otra parte, con las prisas del día a día, y teniendo en cuenta que a los adultos también les cuesta bastante gestionar sus emociones, los niños reciben mucha más atención cuando hacen las cosas mal -en forma de regañinas y castigos- que cuando las hacen bien.

Sin embargo, Álava propone hacer todo lo contrario: “Debemos reforzar más lo que hacen bien y alentarles para que mejoren sus conductas; los niños necesitan escuchar `sé que lo puedes hacer´”, advierte.

Pandemia COVID-19: por fin se ha puesto el foco en la importancia de la gestión emocional

La psicóloga celebra que, en medio de una crisis como la que estamos viviendo con la COVID-19, nos estemos dando cuenta de lo necesaria que es la educación emocional.

“Nuestras vidas han cambiado; estamos en standby y no sabemos lo que va a pasar. Necesitamos tolerar la frustración y gestionar la incertidumbre, y nos hemos encontrado con que no sabemos cómo hacerlo”, apunta.

Ahora, como explica, nos damos cuenta de que hemos puesto siempre el foco de la educación en áreas mucho más centradas en los conocimientos y nos hemos olvidado de esa parte emocional tan necesaria.

“Si tuviéramos estrategias emocionales para potenciar nuestras emociones agradables y saber regular las desagradables, nos iría mejor. Sin ir más lejos a la hora de gestionar esta pandemia”, subraya Álava.

Eso, además, es fundamental enseñárselo a los niños desde la heterorregulación; ellos no saben regular sus emociones cuando son pequeños y tienen que hacerlo a través de la figura de los padres.

Por eso, si nosotros a la primera de cambio nos ponemos a dar gritos y a montar broncas, no les estamos enseñando la forma correcta de gestionar esa emoción.

¿Cómo afectará la COVID-19 y las medidas de prevención a la salud mental de los más pequeños?

La COVID-19, indudablemente, afectará a los niños, que no pueden compartir, relacionarse con normalidad ni expresar sus emociones a través del contacto físico con sus iguales, como hacían hasta ahora.

“Por eso insistíamos tanto en que tenían que volver al colegio, aunque no se puedan tocar. El mundo es un sitio muy complejo con unas normas sociales especialmente complicadas. El hecho de que los niños estén en contacto con los demás les ayuda a ir interiorizándolas”, destaca la directora del área infantil del centro Álava Reyes.

De la misma manera, ahora tienen que entender que hasta marzo era importante compartir pero ahora, como está el virus, no podemos hacerlo, igual que tampoco podemos coger las cosas de los demás.

Lo importante para que lo entiendan es, como afirma Álava, que los niños lo vayan trabajando y entendiendo desde la lógica con un razonamiento adaptado siempre a su edad y al desarrollo cognitivo que tienen en ese momento.

“Es hora de reinventarnos para poder trabajar la gestión emocional, aunque sea en la distancia, con el menor contacto físico posible y con distancia de seguridad”, concluye la especialista.

FUENTE: EFE Salud

¿Hemos aprendido algo de la crisis por Covid-19 en la educación? Colaboración con Padres y Colegios

Os adjunto mi última colaboración con la revista Padres y Colegios, la revista digital para familias con hijos en edad escolar centra en la educación desde los 5 años hasta la mayoría de edad.

¿Hemos aprendido algo de la crisis por Covid-19 en la educación?

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