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¿Quieres ser la mejor versión de ti mismo/a?

Os comparto esta colaboración con Universidad de Padres: ¿Quieres ser la mejor versión de ti mismo/a?

Cambios intelectuales en la adolescencia

Como ya hemos visto, durante la adolescencia el cerebro cambia, pero también se producen cambios intelectuales en la adolescencia, así sabemos que:

  • Se potencia el sentido crítico.
  • Las cosas ya no valen porque las dice Papá o Mamá…

No te pierdas este vídeo donde explicamos estos y otros cambios que experimentamos en esta edad tan bonita como ajetreada…

¿Qué podemos exigir a cada niño o niña?

«En educación es muy importante conocer qué podemos exigir a cada niño, a cada edad y en cada momento»

Consigue que tus hijos sean felices, seguros y autónomos con nuestro curso on-line.

En este curso, seis psicólogos del centro de Psicología Álava Reyes mostramos las claves para conseguir que nuestros hijos sean autónomos, felices, y seguros. De forma amena aprenderemos las claves del éxito en la convivencia familiar con ejemplos prácticos sobre cómo gestionar las principales y típicas disputas que se dan en casa en relación a las quejas, protestas, frustraciones, retos y desobediencias de nuestros hijos e hijas. Además, aprenderemos a manejar los problemas de conducta con soltura, observándolos, clasificándolos y convirtiéndolos en comportamientos adecuados y normalizados; qué alternativas existen al castigo, cómo lidiar con los celos entre hermanos…

Aprovecha la ocasión ahora tienes un 10% de descuento sobre el precio del curso con el código ALAVA10

Comprar por 90€Se ha dedicado un apartado a la gestión emocional tanto de los padres, con estrategias dirigidas a no perder la calma, ni los nervios, para educar sin ira, sin gritos, de forma positiva, como de los niños, con ejercicios prácticos sobre cómo hacer tomar conciencia a nuestros hijos de las emociones, el autocontrol, las relaciones sociales, la autoeficacia y motivación, autoestima y empatía, entre otros. Nos muestran como reprimir los sentimientos negativos de nuestros hijos no es el camino para lograr respuestas ajustadas y que les hagan sentirse bien con ellos mismos. También veremos cómo enseñarles a comprender ese sentimiento y canalizar adecuadamente sus frustraciones.

Sin olvidarnos cuestiones del día a día sobre cómo favorecer la correcta autonomía de los niños, cómo y cuándo responder a sus preguntas sobre el sexo y qué contarles según su edad, y algunas estrategias para gestionar mejor su tiempo de estudio y cómo obtener el máximo provecho de sus horas de estudio para mejorar su rendimiento y sus resultados académicos.

Con este curso se pretende favorecer una autoestima positiva y saludable en nuestros hijos, para así potenciar su desarrollo personal, social, familiar y académico. También a dotarles de habilidades básicas que les ayudarán en su día a día y sobre todo en su futuro, cómo enseñarles a mantener conversaciones con los demás, a saber decir “no” y decir lo que se quiere sin sentirse mal ni herir los sentimientos de los demás, así como a solucionar problemas con el grupo de referencia con el objetivo de que tengan experiencias sociales más positivas. En definitiva, aprenderemos cómo desarrollar recursos y estrategias que serán necesarias para nuestros hijos en el futuro. Enseñarles a esforzarse para conseguir sus objetivos, a esperar por las recompensas y ser conscientes de que de los pequeños fracasos también se aprende.

OBJETIVOS DE APRENDIZAJE:

  • Aprende a manejar los problemas de conducta con soltura
  • Identifica y actúa ante el bajo estado de ánimo de los hijos para que vuelvan a sonreír
  • Descubre cómo enseñar a aprender a mantener conversaciones con los demás a los niños
  • Desarrolla recursos y estrategias que serán necesarias para los hijos en el futuro
  • Favorece una autoestima positiva y saludable en los hijos
  • Enseña y guíales para que puedan aprender a comer y a dormir bien y solos

ACERCA DE NOSOTROS: Centro de Psicología Álava Reyes

Equipo multidisciplinar en Madrid de Psicólogos

Uno de los Centros de Psicología más grandes de España, formado por un equipo multidisciplinar de Psicólogos donde se trabaja con un amplio abanico de rangos de edad (niños, adolescentes, jóvenes y adultos) y tipos de terapia.

Los más de 30 años de contrastada experiencia en diferentes campos profesionales, nos aportan gran seguridad y eficacia en los planteamientos de terapias y ayudas psicológicas.

El presente curso será impartido por seis psicólogos de dicho centro:

  • Silvia Álava, coordinadora del curso, directora del área infantil, colaboradora habitual de medios de comunicación y autora de los libros “Queremos Hijos Felices” y Queremos que crezcan felices”.
  • Ángel Peralbo, director del área de adolescentes, colaborador habitual de medios de comunicación y autor de los libros “El adolescente indomable”, “Educar sin ira” y “De niñas a malotas”.
  • Aroa Caminero, forma parte del área infantil del centro. Es experta en psicología educativa, neuropsicología e inteligencias múltiples.
  • Margarita Montes, es colaboradora habitual de los medios y experta del área infanto-juvenil del centro, especialista en intervención en crisis y superación del trauma.
  • Lucía Boto, experta en el área infanto-juvenil, especialista en técnicas proyectivas y profesora de la UNIR.
  • Sara Rios, experta en el área infanto-juvenil y trastornos de conducta en la infancia.

Pincha en la siguiente imagen para empezar a disfrutar de este curso. Además con el código ALAVA10 tienes un 10% de descuento adicional:

Consigue que tus hijos sean felices

Los padres y las madres perfectos no existen

Todas las personas somos imperfectas, y cuanto antes lo asumamos, mejor… Y lo mismo ocurre con la paternidad: los padres y las madres perfectos no existen

#Lafrasedeldía

Convertir las rutinas en juego, una alternativa para educar sin estrés

Convertir las rutinas en juego, una alternativa para educar sin estrés. Colaboración con NiusDiario.es

Por Aldara Martitegui

Educar es exigente pero no tiene por qué ser una fuente de estrés

  • Hablamos con la psicóloga infantil Silvia Álava, coautora del libro ‘El arte de educar jugando’
  • Reflexionamos sobre la necesidad cada vez mayor de muchos padres de aprender a educar: solo con amor no basta

Una de las cosas buenas que ha traído la pandemia, especialmente esos primeros meses de confinamiento, ha sido el despertar de conciencia de miles de padres y madres que se encontraron de la noche a la mañana con la terrible sensación de no tener ni idea de cómo gestionar a sus hijos en esa situación.

La pandemia sacó a muchos padres de las inercias, automatismos y rutinas que hasta entonces les habían permitido sobrevivir en el día a día: de casa al cole, del cole a las extraescolares, luego un rato de pantalla en casa, baño, cena y a dormir…Así, un día tras otro, sin un plan de acción ni un propósito concreto; en el mejor de los casos con la única guía de los patrones educativos aprendidos de nuestros propios padres.

Tal vez este boom de publicaciones para padres que estamos viviendo en los últimos meses, responda a esa necesidad de aprender a educar con la que recientemente nos hemos dado de bruces tantos padres. “Estamos viendo publicaciones de todo tipo, explica la psicóloga infantil Silvia Álava, para que cada padre y madre pueda elegir con la que se siente más cómodo y cubra las necesidades que tiene en estos momentos su hogar”.

El esfuerzo que implica educar

Álava acaba de publicar junto a un equipo de 14 psicólogos El arte de educar jugando (JdeJ Editores y Actitud de Comunicación, 2021), una obra que ofrece claves, juegos y ejercicios para mejorar la vida familiar de forma lúdica, a la vez que estimulamos la inteligencia y atención de los niños, fomentamos su autonomía, autoestima, habilidades sociales y regulación emocional.

“Educar implica esfuerzo, implica tiempo, implica dedicación. Por eso, el juego es una de las cosas que hemos querido rescatar en el libro; aprovechar rutinas del día a día para hacerlo. Por ejemplo, vamos a hacer la compra y entonces trabajamos la función ejecutiva y la planificación de que tienes que hacer la lista, de que vas a ser el ayudante; y el momento del sueño para aprender a relajarnos y dormir; y el momento del baño con los bebés para hacer estimulación multisensorial. Hemos querido rescatar mucha rutina para que no sea una mayor carga de trabajo”.

Para que no sea una carga, una fuente de estrés y de frustración.

Tantos años pasando consulta, esta psicóloga infantil sabe lo importante que es para el correcto desarrollo del niño, el estado desde el que educamos los padres; quizás lo hacemos demasiadas veces desde la frustración por nuestro empeño en que los niños sean quienes nosotros queremos que sean y hagan lo que nosotros queremos que hagan.

Por eso es tan importante en todo momento conocer muy bien qué les podemos exigir a cada niño a cada edad (Silvia Álava, psicologa)

“Una cosa muy importante, explica Álava, es saber qué es lo que hacen los niños en cada edad. Tengo que entender que es normal que un niño de primero de infantil tenga una rabieta en la puerta del colegio y que le tengo que acompañar. Pero si es de primero de primaria, ahí tendré que utilizar otro tipo de estrategia. Es muy importante en todo momento saber qué es lo que podemos pedir a los niños en cada edad. Antes de los 3 o 4 años todavía no está madura esa red de control ejecutivo, es decir, el niño no va a saber salir de su rabieta solo, no tiene estrategias de regulación emocional. Necesita que tú, como adulto, le saques. A partir de los 3-4 años, empieza a madurar. ¿Qué es lo que vas a hacer entonces? Acompañarle y darle estrategias. Y según van creciendo, cada vez van a ser ellos más solos, aunque puede que necesiten de nuestra ayuda. Por eso es tan importante en todo momento conocer muy bien qué les podemos exigir a cada niño a cada edad”.

Ajustarnos a la edad del niño

El-arte-de-educar-jugando-Portada

Esta necesidad de ajustarnos en todo momento a la edad del niño para saber qué le podemos pedir y qué no (y que tanto estrés nos puede quitar) nos lleva inevitablemente a otra necesidad: la de aprender.  Porque no debemos caer en esa falacia, insiste Silvia Álava, de decir que con amor todo se puede y todo va a salir siempre bien…

“El amor es imprescindible, porque si no tenemos amor y cariño, tenemos todas, pero todas las papeletas del mundo para que ese niño o esa niña tenga problemas a nivel de salud mental y muchos otros. Pero con amor solamente no basta (…) Por ejemplo, hablamos muchísimo de que no hay que sobreproteger a los niños, ¿por qué? Porque hay mucha investigación detrás que nos dice que los niños cuyos padres tienen un estilo educativo más sobreprotector, es decir son más permisivos, están muy encima, están como ‘¡ay que no le pase nada, ya se lo hago yo, si total, a mí no me cuesta nada’…pues es cierto que les quieren muchísimo, pero están malentendiendo el amor paternal o maternal y, al final, lo que están haciendo es que les están dotando de muchas menos herramientas, de muchos menos recursos. Y cuando esos niños son mayores ¿qué pasa? que desarrollan menos habilidades socioemocionales, que tienen una menor autoestima, que están más inseguros, porque no han aprendido a resolver las cosas por sí solos. Si el mensaje es ‘trae que yo te lo hago porque a mí no me cuesta nada, porque te quiero un montón’, el niño o la niña lo que interpreta es ‘tú puedes, yo no puedo’. Y esto es un mazazo para su autoestima”.

Qué tenemos que aprender los padres

Álava recomienda a los padres aprender técnicas y procedimientos que estén avalados centíficamente; que haya estudios detrás; que haya una evidencia de por qué hay que hacer las cosas de determinada forma. Un buen ejemplo sería el de cómo poner normas y límites hoy en día a los niños.

“Hay que poner límites, pero también hay que explicar las cosas. O sea, cuando hablamos de poner normas y límites ha cambiado el modelo. Podemos decir que a nosotros nos educaban en el ‘hay que hacerlo porque yo lo digo, porque soy tu padre’… bueno, pues esto hoy en día no funciona. Sabemos que funciona mucho mejor el ‘te explico por qué hay que hacerlo, igual que te explico que hay una norma que es por ejemplo que se cruzan los semáforos en verde porque si no viene un coche y te pilla. Te explico que en esta familia nos tratamos con respeto’ ¿por qué? porque nos queremos mucho…En todo momento la norma o límite está claro, pero está explicado, y además está explicado siempre en términos que los niños y las niñas puedan entender”.

Para que una terapia funcione con un niño, niña o adolescente, la variable que va a predecir el éxito es que la familia se implique (Silvia Álava, psicóloga)

Responsabilidad

Otra idea interesante que apunta la psicóloga infantil es que, como padres, debemos tener la humildad de reconocer nuestra responsabilidad si nuestro hijo tiene algún problema por el que necesite ir a terapia. Es muy habitual que los progenitores dejen a sus hijos en la consulta del psicólogo como el que deja el coche en el taller.

“Esto de decir, me traes al niño y ya te lo devuelvo con el cambio de aceite hecho, esto no funciona así. Nosotros siempre trabajamos con la unidad familiar, porque los primeros que necesitan ayuda, por lo general, son los padres. Y si hay un problema y tú sigues haciendo exactamente lo mismo, le podemos enseñar al niño técnicas, le podemos enseñar recursos, pero al final ¿qué es lo que pasa?, que el origen del problema muchas veces no lo vamos a poder trabajar. Entonces, la terapia en el área infantojuvenil, siempre se hace con la familia. Es decir, a los padres se les da pautas (…) Siempre hay una cosa que es fundamental y es que para que una terapia funcione con un niño, niña o adolescente, la variable que va a predecir el éxito es que la familia se implique. Cuando la familia no se implica y tú solamente puedes trabajar con el menor, muchas veces decimos que le ayudamos, pero que es un poco paliativo. Ese niño o niña va a estar mejor porque evidentemente le estamos ayudando, le estamos dando herramientas, de cómo ponerse las tiritas, le estamos diciendo un poco cómo manejarlo. Pero no es lo mismo cuando tú tienes la posibilidad de trabajar con todo el sistema y trabajar con los padres, porque si ellos no cambian, es muy complicado que cambie la situación”.

Juegos y rutinas

No siempre esos cambios tienen que venir de mano de la terapia. No siempre hay que esperar a que nuestro hijo tenga un problema para ponernos manos a la obra y aprender. Muchas veces basta con propuestas -como la que hace Silvia Álava en su último libro- de educar a través del juego, o mejor dicho impregnar de juego las rutinas diarias, con el propósito de educar; con el propósito de canalizar el amor y el cariño hacia donde mejor podamos contribuir al correcto desarrollo de nuestros hijos.

FUENTE: NiusDiario.es

Libro escrito por: Lucía Boto, Aroa Caminero, Carolina Cárcamo, Tatiana Fernández, Manuel Gámez, Bárbara Martín, Estíbaliz Mateos, Margarita Montes, Raquel Prieto, Isabel Quesada, María Rosa del Rincón, Sara Ríos, Nicolás Sánchez, Gema Valenzuela y Silvia Álava.

¿Y si aprovecháramos el verano para aprender de forma diferente? Colaboración con Padres y Colegios

Os adjunto mi última colaboración con la revista Padres y Colegios titulada ¿Y si aprovecháramos el verano para aprender de forma diferente?

Haz click en la imagen para leer la revista:

«El aburrimiento es clave y fundamental para el correcto desarrollo de los niños» Entrevista en elconfidencial.com

La psicóloga infantil, junto a 14 especialistas, acaba de publicar ‘El arte de educar jugando’. Charlamos con la experta sobre niños criados entre algodones, la sobreestimulación de los niños y otras cuestiones.

Por Fran Sánchez Becerril

¿Estoy educando bien a mi hijo?; ¿estoy dándole todo lo que necesita? Estas son algunas de las muchas preguntas que todo padre y madre se ha hecho en algún momento a lo largo de su vida. Unas dudas que son completamente normales, ya que los niños no vienen con una manual de instrucciones.

Para dar respuesta a estas y otras muchas cuestiones, un total de 15 psicólogos, coordinados por la psicóloga infantil Silvia Álava, han escrito el libro ‘El arte de educar jugando’ (JdeJ, 2021). Se trata de una obra en la que se abordarán varias temáticas primordiales en la educación de los niños de hoy en día como, por ejemplo, cómo estimular su atención y su inteligencia; cómo trabajar la seguridad y la autoestima; cómo promover una correcta educación afectivo-sexual; cómo enseñarle a cuidar de su cuerpo o qué pautas hay que seguir para introducir las nuevas tecnologías, entre otras muchas cuestiones.

Cada capítulo ha sido escrito por un especialista diferente, experto en cada materia, que va sugiriendo una metodología, con juegos y dinámicas con las que, además de pasar un divertido tiempo en familia, se trabajan otras áreas fundamentales en el correcto desarrollo de los menores.

Charlamos con la coordinadora del libro sobre la importancia de los juegos en la educación, los hijos criados ‘entre algodones’, la sobreestimulación de los niños y la autonomía de los más pequeños, entre otras cuestiones.

PREGUNTA. ¿Los padres tienen alguna forma de saber si están educando bien a sus hijos?

RESPUESTA. Si se están planteando si están educándoles bien o no, eso significa que van por el buen camino. Si somos capaces de pararnos a reflexionar y pensar si hay otro tipo de educación posible, o si hago lo que mi hijo necesita, significa que tenemos el foco puesto en hacerlo bien.

Eso sí, no hay que quedarse solamente en el planteamiento. Tenemos muchísima información, así que vamos a preocuparnos de hacer lo correcto para uno de los trabajos más importantes de nuestra vida, criar a nuestros hijos. Igual que para nuestro entorno laboral hacemos un montón de máster y cursos; para la educación de los pequeños hay que leer, estar informados y, sobre todo, saber que lo que estamos haciendo sigue una evidencia científica.

P. ¿Cómo de necesarios son los juegos en la educación?

R. En este libro hemos querido destacar el valor potencial que tiene el juego como herramienta de aprendizaje. No somos conscientes de que cuando los niños están jugando no solo se divierten, también están trabajando muchísimos procesos de aprendizaje, como puede ser la planificación, la organización, la memoria, la velocidad con la que procesan la información, temas emocionales, entrenar las habilidades sociales, fomentan la creatividad…

Hemos querido rescatar todo este potencial que el juego tiene en el aprendizaje y también más allá del aprendizaje. Podemos utilizar también los juegos para educar a los niños en determinados valores, como la importancia del perdón o a cuidar su cuerpo.

Contra la idea antigua de que ‘la letra es que sangre entra’, la evidencia científica y la neurociencia señalan todo lo contrario. Las emociones negativas bloquean el aprendizaje, incluso se puede llegar a dar una indefensión aprendida, que provoque que el niño se bloquee tanto que no llega aprender. Y, sin embargo, las emociones agradables potencian los aprendizajes.

P. ¿Hay alguna forma de saber cuánto tiempo y recursos debemos invertir en la educación de los niños?

R. Tenemos que pensar que no existen fórmulas mágicas, ni consejos que valgan para todos los niños por igual. Lo primero que hay que hacer es pararse y analizar muy bien qué es lo que necesita tu hijo, porque dos niños pueden necesitar dos cosas diferentes.

«No existen fórmulas mágicas, ni consejos que valgan para todos los niños por igual»

Se trata de dejar ir de en automático, que es lo que solemos hacer por las prisas del día a día. Debemos educar desde la conciencia y utilizando la rutina a nuestro favor, trabajando una serie de procesos de aprendizaje. Pero también debemos utilizar el juego y hacerlo desde la conciencia. Es tan importante que me pare a observar muy bien qué hace y dice mi hijo, como qué no hace y no dice. Tendemos a darles más atención en negativo, cuando no obedecen, que cuando sí que están haciendo lo correcto.

P. ¿Cómo de importante es estimular el cerebro de los niños independientemente de la edad que tengan?

R. Es fundamental tener una estimulación constante. Para que los niños crezcan sanos, felices y se desarrollen correctamente es necesaria esta estimulación, que muchas veces los padres no saben que pueden hacer con juegos en las rutinas cotidianas. Por ejemplo, cuando son bebés lo que más necesitan es la estimulación multisensorial. En este caso, podemos aprovechar el tiempo del masajito después del baño para hacer toda esta estimulación. Según van creciendo podemos utilizar otro tipo de juegos en las rutinas.

Es fundamental caer en la cuenta de que nosotros vamos estimulando los procesos de aprendizaje de los niños y esto no significa que tengamos que hacer de profesor. No somos el maestro, somos sus padres, y debemos entender que a través del juego muchos de los procesos se van a consolidar. El niño necesita explorar, llevarse cosas a la boca cuando es bebé, luego hacer torres con las que va trabajando la coordinación, trabajar la memoria haciendo puzles… No se trata tanto de enseñar conceptos teóricos, sino utilizar esos juegos para trabajar aprendizajes básicos.

También hay que entender muy bien, como mostramos en el libro, que no tiene nada que ver el cerebro de un niño de 2 años y cómo se estimula, con el de uno de 10. Siempre tenemos que entender el proceso madurativo que está siguiendo cada niño y qué podemos exigir en cada momento.

P. ¿Cómo podemos conseguir que los hijos presten atención?

R. Las fórmulas mágicas no existen. Lo único que es fundamental es entender muy bien qué podemos pedir en cada edad. Que un niño de dos años nos preste atención un minuto es una maravilla y eso hay que reforzarlo. Se trata de ir pidiéndole con cada edad lo que pueden hacer e irlo fomentando.

«En el tema de atención es fundamental evitar elementos de distracción»

En el tema de atención hay una cosa que es fundamental: evitar elementos de distracción. Hay ocasiones en las que pedimos que nos presten atención con la televisión encendida, la música puesta y mientras enredan con la ‘tablet’; y, claro, tienen tantos estímulos que tienen que aprender a centrarse en uno solo para prestar atención.

P. ¿Y qué hacemos con esta cantidad de estímulos que pueden tener y qué hacen que les cueste prestar atención?

R. No se trata de quitarles los estímulos, pero sí de ir buscando determinados momentos en los que no estén sobreestimulados para captar su atención. Tenemos el problema de que intentamos constantemente que no se aburran, pero no pasa nada porque en un determinado momento se aburran y aprendan a entrenarse ellos solitos. Por ejemplo, pueden jugar por ellos mismos o hacer ciertas actividades para trabajar la lógica.

P. ¿Debemos reclamar la importancia del aburrimiento en el aprendizaje?

R. El aburrimiento es clave y fundamental para el correcto desarrollo de los niños. Es muy típico lo de escuchar la frase de “papá, mamá, me aburro”, que dé un miedo espantoso y rápidamente tratar de entretenerle. No hay documentada todavía ninguna muerte por aburrimiento. No pasa nada porque los niños se aburran. De hecho, es muy bueno. De este modo aprenden a desarrollar la creatividad, entretenerse por ellos mismos y, sobre todo, es fundamental aprender a estar solo con ellos mismos, sin necesidad que una persona o una cosa (una pantalla) les entretenga.

«Los niños tienen que estar a gusto consigo mismos y ser capaces de quererse solos»

Hay algo que es fundamental, la única persona que tenemos garantizada que nos va a acompañar durante toda nuestra vida somos nosotros mismos. Si no somos capaces de estar a gusto con nosotros mismos, en el momento que fallan los estímulos y necesitamos alguien, tenemos un problema, uno grave. Tenemos que enseñar a los niños en función de la edad, desde que son pequeños, a que tienen que estar a gusto consigo mismos y que tienen que ser capaces de quererse solos.

P. ¿Qué consejos darías a los padres para que sus hijos desarrollen la inteligencia emocional y el autocontrol?

R. Le damos mucha importancia a los aprendizajes formales y no nos damos cuenta de que cuando los niños no tienen una buena capacidad de regulación emocional, interfiere en el aprendizaje. También es una de las cosas fundamentales para tener una buena salud mental y equilibrio emocional.

Lo primero que tenemos que hacer es poner las emociones sobre la mesa. Vamos a hablar de emociones, qué es lo que estamos sintiendo y qué es lo que están sintiendo. Lo primero que tenemos que tener claro es que somos los adultos de referencia y lo que hacemos les sirve de modelo.

«Hay que enseñarles estrategias para que puedan ir regulando sus emociones»

También debemos enseñarle un vocabulario emocional básico. Por ejemplo, saber responder al “¿cómo estás?”, no solo de modo políticamente correcto. Entender las emociones, empezado por las básicas y después siguiendo con las complejas, comprendiendo para qué sirve cada emoción. Sobre todo, hay que enseñarles las estrategias para que puedan ir regulando sus emociones. Les vamos a tener que acompañar, porque hasta los 3-4 años no madura ese control ejecutivo que regula las emociones. Hasta entonces le acompañas y vas dando pequeñas herramientas, como pueden ser estrategias de relajación.

P. ¿Cómo de importante es fomentar la autonomía de los hijos?

R. Es fundamental. Queremos que los niños sean felices, pero si no son autónomos va a ser muy complicado. Será difícil que te sientas feliz y seguro si no eres capaz de resolver las cosas por ti mismo. Debemos irles acompañando para que ellos aprendan a hacer las cosas solitos.

En este sentido, podemos utilizar la metáfora de enseñar a un niño a montar en bicicleta. Primero le das un triciclo, luego una bici con ruedines, después le quitas uno, luego el otro y todo este proceso le acompañas y supervisas hasta que lo sepa hacer solo. Habría que actuar así con casi todo. Aunque sea más cómodo vestirle cada mañana, lo mejor es levantarle a una hora adecuada para que lo pueda hacer él mismo y aprenda.

«El mayor error que cometemos hoy en día en educación es la sobreprotección»

P. ¿Están criando cada vez más padres a sus hijos ‘entre algodones’?

R. El mayor error que cometemos hoy en día en educación es la sobreprotección. Malentendemos el amor paterno y materno y sobreprotegemos a los niños. Un ejemplo son los padres que dicen aquello de “es que no me cuesta nada prepararle la mochila y llevársela”. Pero en esta situación tenemos que analizar dos cosas: la primera es que no aprende y la segunda es que interfiere en su autoestima. Cuando el niño ve que ese “ya lo hago yo” y que le tienen entre algodones, el mensaje con el que se queda es “tú no puedes hacer esto, pero yo sí”; y esto es tremendo para el desarrollo de su autoconcepto y su autoestima. Tener a un hijo entre algodones es uno de los mayores errores que se cometen en educación.

P. ¿Un padre puede llegar a hacer ‘inútil’ a su hijo?

R. En nuestro centro de psicología vemos en algunas ocasiones niños que vienen porque aparentemente tienen un problema de aprendizaje o de otro tipo. Pero al final observamos que en realidad no son problemas de aprendizaje, sino que no le han enseñado cómo hacer las cosas. No le han dotado de estrategias, ni herramientas para que pueda desenvolverse por él mismo. Hay que tener mucho cuidado, porque a veces hacemos a los hijos inútiles funcionales. Si no se enseña, el niño no aprende.

P. En esta sociedad tan polarizada, ¿cómo de importante es fomentar que los niños tengan un pensamiento crítico, en lugar adoctrinarlos con los pensamientos de sus padres?

R. Tenemos que fomentar el pensamiento crítico con preguntas como “¿Tú que crees, qué piensas?”. Ese, “tienes que pensar como yo” es tremendamente nocivo. La pandemia es un buen ejemplo. Es necesario el pensamiento crítico para saber diferenciar un hecho de una opinión. Además, deben aprender a tomar decisiones, desde las más pequeñitas a las grandes. Tenemos que enseñarlos a que lo hagan, porque si decidimos por ellos, vamos a tener una sociedad de niños y niñas tremendamente manipulables. Lo que queremos es que tengan su propia voz y un pensamiento crítico atendiendo a lo que ellos opinan; sabiendo hacer algo que es fundamental, diferenciar un hecho de una opinión.

P. Entonces, si fomentamos este pensamiento crítico en los más pequeños, tendremos una sociedad más rica intelectualmente hablando…

R. Más inteligente y, sobre todo, menos manipulable, que es lo más importante. E, incluso, mucho más justa.

P. ¿Cómo de importante de realizar educación afectivo-sexual con los hijos?

R. Es tremendamente importante. En primer lugar porque los niños son curiosos por naturaleza y van a ir a buscar la información a otros sitios. Tienen a su disposición aparatos electrónicos, donde van a buscar preguntas y no van a recibir educación afectivo-sexual; sino que reciben las respuestas directamente del porno, con la falta de valores y ética que tiene. Además de no verse en ningún momento una parte efectiva y no ser real.

Es importante que los niños vean que hablamos con cierta normalidad de los temas afectivo-sexuales. Que entiendan que los padres y las madres se quieren, se cuidan y que eso forma parte de valores.

Pero, sobre todo, hay que trasmitir la importancia del respeto al propio cuerpo y al de los demás. Hago lo que yo quiero y el otro también. Y no dejo que me fuercen, fuerzo o hago lo que no quiero por los demás. Además, si los niños están correctamente informados es mucho menos probable que sean víctimas de un abuso sexual, porque en cuanto vean algo raro, van a ser capaces, por lo menos, de decirlo.

P. ¿Cómo hablamos a los niños de la existencia del abuso como prevención, pero sin asustarlos?

R. Por ejemplo, podemos utilizar la diferencia de “secreto bueno o secreto malo”. Los buenos son decirle “es el cumpleaños de un amigo y vamos a comprarle un regalo. Es secreto, no se lo puedes decir porque queremos sorprenderle y es algo bueno para él”. Pero los secretos malos se producen cuando alguien le dice que “no le digas a nadie el secreto”, que además es negativo para él. Por ejemplo, un acosador que toque a un niño o si alguien hace algo no le está gustando y le dicen que no lo cuenten o le amenazan.

Esta educación afectivo-sexual debe darse desde que son pequeños, ajustada siempre a la edad. No empezamos directamente con la prevención del abuso, sino que vamos educando y explicándoles.

P. ¿Por qué es tan importante fomentar hábitos de vida saludable en los más pequeños?

R. Es fundamental. Solamente tenemos un cuerpo, pero cuando eres pequeño y adolescente, no te das cuenta de la importancia que tiene el cuidado del cuerpo. Hay que ir concienciando a los niños desde pequeños de que solo tienen un cuerpo y hay que cuidarlo; igual que cuando tienen un juguete nuevo, que quieren cuidar para que dure. Pues con el cuerpo igual, cómo no van a cuidar del cuerpo con el que van a vivir el resto de nuestros días. Tú te vas a apagar porque tu cuerpo se va a apagar.

Desde que somos pequeñitos necesitamos conocer aspectos básicos como la higiene, pero no solo el lavado de manos y cepillado de dientes por estar limpios, también por las bacterias. Y el covid lo ha dejado más que claro. Tenemos que ir proponiendo actividades que sean rutinas y explicar el porqué de estas, concienciando de que están cuidando su cuerpo. Igualmente es importante trabajar una alimentación equilibrada y la importancia que tienen el sueño, porque uno de los males de los adolescentes niños es que se duerme poquísimo, lo que les puede hacer más irascibles y ponerles más difícil atender en clase.

FUENTE: elconfidencial.com

Libro escrito por: Lucía Boto, Aroa Caminero, Carolina Cárcamo, Tatiana Fernández, Manuel Gámez, Bárbara Martín, Estíbaliz Mateos, Margarita Montes, Raquel Prieto, Isabel Quesada, María Rosa del Rincón, Sara Ríos, Nicolás Sánchez, Gema Valenzuela y Silvia Álava.

‘El arte de educar jugando’, guía práctica para aprender a través del juego en familia en EFE Salud

¿Estoy educando a mi hijo de una forma correcta?; ¿puedo conseguir los resultados que quiero de una manera más sencilla?; ¿estoy dando a mis hijos todo lo que necesitan? La psicóloga Silvia Álava, junto a otros catorce psicólogos, responde a estas y otras cuestiones en su nuevo libro ‘El arte de educar jugando’

Jugar es mucho más que divertirse. El juego es clave a la hora de consolidar procesos cognitivos, como la memoria, y de reforzar la autonomía, la seguridad, la autoestima y las habilidades sociales de los más pequeños.

Por ello, un grupo de 15 psicólogos, coordinados por la psicóloga infantil Silvia Álava, han escrito ‘El arte de educar jugando’.

En él, los expertos explican cómo educar y favorecer el correcto desarrollo de los niños y niñas a través del juego y nos dan las claves para hacerlo en familia.

De acuerdo con Silvia Álava, coordinadora del proyecto, “el juego tiene beneficios cuando los niños juegan solos, cuando juegan con otros niños y cuando se juega en familia, porque además de pasar ratos divertidos en familia, se trabaja el vínculo, el apego y toda una serie de valores”.

‘El arte de educar jugando’ es el octavo título de la colección ‘Tu vida en positivo’, que engloba una serie de títulos donde diferentes expertos de distintos sectores ofrecen consejos para ser más felices.

Consejos prácticos para jugar y aprender en familia

Estimular su cerebro, conseguir que presten atención, desarrollar la inteligencia emocional y el autocontrol o fomentar su autonomía son algunas de las cuestiones que, desde un enfoque práctico, aborda este trabajo.

Cada capítulo está escrito por un experto en la materia, que explican la teoría y la práctica, para que, además de pasar un tiempo en familia, se trabajen áreas que son fundamentales para el correcto desarrollo de los niños.

“Lo que hemos hecho en cada capítulo es, en primer lugar, explicar brevemente la habilidad que vamos a trabajar, por qué es importante dicha habilidad y los beneficios de hacerlo en familia”, expone Silvia Álava.

Después de esta breve explicación teórica, se proponen juegos y actividades para trabajar la habilidad en cuestión.

“Esta parte la hemos dividido por edades, porque hay que tener en cuenta el desarrollo evolutivo de los niños: de 0 a 3 años, 3 a 6, 6 a 9 y 9 a 12”, señala la psicóloga.

Además del juego, también se incide en el papel del deporte en la educación y el desarrollo de los menores:  “El deporte es fundamental. Sabemos que ayuda a fomentar muchos aprendizajes y favorece el desarrollo de la memoria, de la atención, la toma de decisiones… Pero también a nivel emocional y de habilidades sociales tiene un papel importante”, apunta Silvia Álava.

¿Nativos digitales? Sí, pero hay que enseñarles a usar las tecnologías

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Libro escrito por: Lucía Boto, Aroa Caminero, Carolina Cárcamo, Tatiana Fernández, Manuel Gámez, Bárbara Martín, Estíbaliz Mateos, Margarita Montes, Raquel Prieto, Isabel Quesada, María Rosa del Rincón, Sara Ríos, Nicolás Sánchez, Gema Valenzuela y Silvia Álava.

La importancia de educar en igualdad, en el colegio y en casa. Colaboración con la revista Hola

Os adjunto el enlace al mi última colaboración con la revista Hola en la que hablamos sobre la importancia de educar en igualdad, en el colegio y en casa.

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