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El aumento del bienestar educativo pasa por una disminución del acoso escolar

Os comparto el artículo de El Economista tras mi participación en la jornada organizada por KiVa y Macmillan Education para exponer técnicas de prevención contra la problemática.

En el marco de su compromiso por luchar contra el Acoso Escolar, Macmillan Education ha celebrado el evento «Familia y escuela, la clave para la prevención del acoso», que tiene como principal objetivo educar a las familias en las más innovadoras técnicas para la prevención del acoso escolar, contribuyendo a una mejora de la convivencia en las aulas españolas.

Este evento ha contado con la participación de expertos de primer nivel, especializados en la prevención de esta problemática, entre los que se encontraba Silvia Álava, doctora en psicología clínica y de la salud, psicóloga sanitaria y educativa, además de especialista en psicoterapia.

La importancia de la confianza y el respeto

Álava ha basado su discurso en la importancia de trabajar la confianza y el respeto entre los más pequeños, así como estar alerta ante algunas señales por las que se puede identificar una situación de acoso por parte de las familias y los centros educativos.

«Poder trabajar en un clima en el que se respire confianza desde que los alumnos son pequeños, ayuda a que puedan expresarse si están involucrados en este tipo de situaciones en el centro educativo o fuera de este», declara Álava.

Este es uno de los pilares en los que se trabaja desde los centros KiVa. Para que el bullying se minimice lo máximo posible es necesario involucrar a todos los agentes intervinientes en el desarrollo cognitivo y comportamental de los alumnos. Es por ello por lo que, el programa sitúa en el centro de sus acciones la colaboración y comunicación constante entre familias y centro escolar.

KiVa logra reducir en más de un 8% los casos de acoso

Según el último informe presentado por Mutua Madrileña y Fundación ANAR, el 15,2% de los estudiantes españoles fue víctima de acoso el pasado año. Los datos que se desprenden del informe elaborado por Macmillan Education, tan solo el 7% de los alumnos matriculados en centros que han implantado el programa KiVa contra el acoso escolar han sufrido esta problemática.

Estas cifras ponen de relieve la eficacia del programa, que consiguió reducir la incidencia del acoso en más de un 8% durante 2021. Desde Macmillan Education apuntan al bullying como uno de los principales problemas del sistema educativo, ya que el 2% de los alumnos encuestados en su estudio reconocieron abiertamente haber acosado a otros más de 2 veces al mes durante ese año.

KiVa, el programa finlandés de prevención del acoso escolar

Para minimizar el número de casos de acoso escolar en las aulas españolas, Macmillan Education trabaja activamente hacia la mejora de la convivencia con el programa de prevención del acoso escolar KiVa, desarrollado en la Universidad de Turku, en Finlandia y que persigue educar y sensibilizar a toda la comunidad educativa de alumnos, familias y docentes sobre la dinámica del acoso escolar y sus diferentes tipos de acoso (verbal, físico, ciberbullying) dando herramientas para detectarlos de manera temprana.

KiVa está ya presente en más de 100 colegios de toda España en castellano, catalán y euskera, trabajando para atajar esta problemática y haciendo hincapié en la importancia de construir una conciencia grupal para todo aquel que forma parte del ecosistema escolar. Con ello, el 96% de los estudiantes de cuarto a sexto de primaria perciben que cuentan con un programa que les apoya en este sentido y un 97% de los que cursan educación secundaria cuentan con nociones acerca del mismo. Estos datos implican un efecto significativo en el bienestar y la convivencia escolar.

El programa ha sido evaluado en un ensayo realizado a 30.000 alumnos y los resultados reflejan que el 98% de las víctimas participantes en conversaciones con los equipos KiVa de las escuelas sintieron que su situación había mejorado, reduciendo así drásticamente los casos de acoso detectados.

Además, este programa ha estado implementado en el 90% de las escuelas finlandesas y ya está presente en países como Suiza, Holanda, Reino Unido, Alemania, Francia, Bélgica, Italia, Suecia o Luxemburgo.

FUENTE: eleconomista.es

Cómo sustituir castigos por consecuencias: 6 ejemplos prácticos

Casos en los que se puede sustituir un castigo desproporcionado a los hijos por una consecuencia lógica

Por Alicia Mendoza Martín

Cada vez más, padres y madres apuestan por una crianza sin castigos. Se suele pensar que este tipo de educación está libre de normas, de límites y de consecuencias. No es así. Los actos que cometen tanto los niños como los adultos conllevan ciertas consecuencias.

El objetivo de aplicar consecuencias ante sus actos no es hacerles sentir mal, ni imponer una pena desproporcionada e ilógica como hace el castigo, sino que el objetivo es hacerles entender poco a poco que sus actos siempre tienen consecuencias sobre los demás. Las consecuencias buscan un aprendizaje, los castigos son solo punitivos.PUBLICIDAD

Como ya te contábamos en este artículolas consecuencias pueden diferenciarse en naturales o en lógicas. Las naturales son aquellas que suceden por una causa-efecto natural. Por ejemplo, si nuestro hijo no hace los deberes, la consecuencia natural es que al día siguiente no los va a llevar hechos al cole. En las consecuencias lógicas intervenimos los padres para guiarles y ayudarles a reflexionar sobre sus actos. Para poder aplicarlas, deben cumplir estos puntos:

  • Han de estar relacionadas con la conducta que queremos corregir.
  • Tenemos que haberlas comentado y llegado a un acuerdo antes con el hijo.
  • Han de ser respetuosas con ellos.
  • Han de ser proporcionadas a la conducta que se quiere corregir.

Aunque mediante nuestra intervención los hijos van a ir aprendiendo y asimilando sus conductas, debemos acercarnos a la raíz del problema más allá de aplicar consecuencias lógicas. ¿Por qué nuestro hijo tiene esa emoción? ¿Tiene sus necesidades cubiertas? ¿Por qué expresa su rabia, por ejemplo, contestándonos mal?

Os dejamos con algunos ejemplos prácticos donde podemos sustituir un castigo desproporcionado por una consecuencia lógica.

1. ¿Qué consecuencia lógica podemos aplicar cuando nuestro hijo pequeño da una mala contestación, con mal tono o se enfrenta a nosotros?

Desde la infancia hasta la adolescencia nos encontramos a veces que nuestros hijos nos contestan mal, nos insultan o quieren enfrentarse a nosotros. Puede que quizás se nos venga a la mente que ante esta falta de respeto debemos mandarles directamente a su cuarto castigados. Pero podemos hacerle ver que hay que cambiar esos malos gestos desde las consecuencias lógicas de sus actos.

Silvia Álava, psicóloga infanto-juvenil, nos cuenta que podemos plantear a nuestros hijos que al habernos tratado mal, como consecuencia no nos apetece estar con ellos durante un ratito. “Tienes que entender que ahora mismo y durante un ratito, no me apetece hablar contigo porque me has insultado y no me has tratado con respeto. Entiende que yo necesito un espacio para que se me pase”, nos cuenta Silvia sobre cómo abordarlo con ellos. Es posible que, si nuestro hijo está enfadado, no reaccione ante nuestras palabras. Por eso, debemos darles tiempo también a ellos para que se calmen y puedan entender nuestra perspectiva.

Asimismo, les podemos plantear una comparativa para que entiendan el daño que nos ha hecho al faltarnos al respeto. “Imagínate que un amigo en el colegio te trata mal, te empuja y te pega. Luego te dice: vente a jugar conmigo. ¿Te apetece jugar con él? No, verdad. Necesitas un tiempo hasta que se pase y te pida perdón”, ejemplifica Álava. De esta forma, permitimos que los hijos reflexionen sobre sus actos y como nos dice Álava, que “vayan aprendiendo la dinámica del mundo, las reglas no escritas de la sociedad”.

2. ¿Qué consecuencia lógica podemos aplicar si les digo de hacer algo, lo repito mil veces y no lo hacen? (Si no hacen sus deberes, si no se quieren duchar, si no recogen su habitación…)

Nos habremos encontrado en esta situación. Les decimos a nuestros hijos: “Cariño, ¿puedes recoger tu habitación?” Pasa un tiempo y vemos que no lo ha hecho. O incluso se lo hemos repetido mil veces y no nos ha hecho caso. Si no hacen sus deberes, como consecuencia natural, al día siguiente irán a clase sin haberlos hecho; si no se quieren duchar, no irán limpios al día siguiente; y si no recogen su habitación, la tendrán desordenada y vivirán en un pequeño caos. ¿Cómo podemos actuar los adultos para que vayan aprendiendo que tienen que hacer sus tareas sin imponerles castigos?

Silvia ve que estos escenarios los podemos plantear así: podemos explicarles que, al no haber hecho la tarea que tenían pendiente, se les ha acabado el tiempo para hacer la tarea siguiente que tenían muchas más ganas de hacer (jugar, leer, ver la tele…). “Cuando yo te digo una cosa y no lo haces a la primera, ¿sabes lo que pasa? Que luego no nos queda tiempo para jugar, para poner la tele, para hacer algo juntos. Ahora no da tiempo, porque lo perdimos cuando lo gastaste no recogiendo la habitación, no queriendo ir a la ducha”. De esta manera, Álava explica que no se trata del “como no me has obedecido, te quedas sin la Tablet”, sino que es una consecuencia lógica por usar su tiempo de juego y de diversión en negarse a hacer las tareas: hemos usado todo el tiempo esperando a que recogieras la habitación y hoy no podremos jugar con la Tablet porque es la hora de dormir.

Nos explica la psicóloga que si sabemos que les cuesta realizar estas tareas (recoger, hacer los deberes…), vamos a poner otra más agradable tras ellas, y explicarles “desde la calma y la serenidad” que para hacer estas últimas nos tiene que haber dado tiempo a realizar las más duras antes. “Tiene que saber que tiene que tener los deberes hechos para que haya tiempo para la Tablet, para encender la tele…”. Al fin y al cabo, se trata de haber hablado con ellos antes y haber consensuado que, para que dé tiempo a coger los dispositivos electrónicos, se debe haber hecho las tareas antes.

Álava también señala que podemos usar la emoción de la sorpresa para que ellos vayan entiendo la lógica de sus actos. “¡Aaaaah! Pero si yo pensaba que esto ya no lo querías hacer, como no hiciste los deberes y teníamos muy claro que para hacer esto tenías que tener hecho los deberes…”

Asimismo, Álava remarca que, para que sea efectivo esto, en el día a día tenemos que prestar más atención cuando están haciendo una tarea que cuando no la están haciendo. Es decir, cuando decimos a nuestro hijo que recoja la habitación y lo hace, nosotros nos solemos ir a hacer otra cosa; por el contrario, cuando no quiere recogerla, nos quedamos ahí con él y le decimos “recoge”, “te he dicho que recojas”. Por eso, debemos poner nuestra atención más en positivo (nos quedamos con él cuando recoge su habitación) y no tanto en negativo (cuando no lo hace, no debemos prestarles la misma atención y repetirles mil veces “recógela”).

3. ¿Qué consecuencia podemos aplicar si pega a su hermano u a otro niño? 

Cuando un niño pega a alguien, esa otra persona, ya sea otro niño o un hermano, se va a sentir molesto, triste y dolorido. Lo primero que debemos hacer como padres es separarles y después les hablamos para que entiendan la situación en la que se encuentran. “A nadie nos gusta que nos peguen. ¿A ti te gustan que te peguen? No. Cuando tú pegas, es normal que tu amigo no quiera estar contigo”, ejemplifica Álava.

Es decir, la consecuencia lógica es que nuestro hijo no va a poder estar con su amigo durante un tiempo hasta que a la otra persona se le pase su emoción y pueda perdonarle. Si pega a su hermano, como padres y madres podemos decirle que se va a quedar un rato sin jugar con nosotros porque vamos a estar jugando con su hermano que está dolido y no quiere estar con él durante un tiempo.

Las consecuencias deben ir acompañadas con pedir perdón. “Perdonar implica que yo soy consciente de que te he hecho daño. Que no sea el pedir perdón porque así de esta forma ya te quitas las consecuencias, pedir perdón es para que aprendan cómo aliviamos el malestar de esa persona”, contempla Álava.

No hay que olvidar que los niños pequeños no tienen desarrollado por completo la parte de su cerebro que controla sus impulsos, por lo que es normal en su desarrollo natural que tengan impulsos de pegar o morder tanto a nosotros como padres y madres como a sus pares.

4. En cuanto a las pantallas, ¿cómo cambiar el castigo de “si te pasas de la hora, te quedas sin Tablet” a una consecuencia lógica?

Pongamos en situación que nuestro hijo ha estado con los videojuegos más de la cuenta o se ha quedado viendo la tele más tiempo del que tiene establecido.

Para que esto no vuelva a suceder, Álava señala que debemos explicarles claramente cuál es el horario de uso de las pantallas y su tiempo máximo. Asimismo, podemos avisarles cuando faltan cinco minutos para que estén con preaviso y sepan que deben dejarlo. “Y si se pasan de la hora, ahí sí que podemos decirles: confié en ti, tú me dijiste que lo ibas a apagar”. Es decir, en ese momento les explicamos nuestra emoción de decepción al ver que ha traicionado nuestra confianza. Como consecuencia, les podemos señalar que al día siguiente tendrán la Tablet, pero a su tiempo habitual se les restará el tiempo que estuvieron jugando de más.

5. ¿Y si suspende asignaturas por no haber dado un palo al agua?

Seguro que alguna vez hemos escuchado: hasta que no apruebes las asignaturas te quedas sin salir de casa, no vas a ver a tus amigos. Suena ilógico privar a alguien de necesidades como socializar por haber suspendido.

“No es lo mismo que haya sido un examen más difícil y no pasa nada por suspenderlo, frente al típico ‘bah, ya me lo sé’”, aclara Álava. Por eso, primero debemos averiguar junto a ellos por qué ha suspendido. En el caso de que nuestros hijos no hayan querido estudiar, les explicamos que van a tener que invertir más tiempo en sus estudios frente a lo que lo hacían anteriormente. Esto no significa privarle de hacer excursiones, tener vacaciones o salir con sus amigos, sino que se trata de invertir más tiempo de su día a día en estudiar. “No lo has estudiado cuando tocaba, ahora toca estudiarlo en el tiempo que tenías que hacer otra cosa. Si el hijo quiere coger la tablet, plantearle con lógica y coherencia: ‘no, a ti te toca estudiar más, ahora ese tiempo que estabas con las pantallas, lo tienes que invertir en estudiar’”, explica Álava.

6. Mi hijo se quita el cinturón o mi hijo me suelta la mano al cruzar. ¿Debo aplicar consecuencias o poner un límite?

Hay que hacer una distinción entre diferentes situaciones: las que conllevan peligro para el niño y las que no. Por ejemplo, en los momentos en los que nuestro hijo no quiere montarse en la silla del coche o quiere cruzar sin cogernos de la mano, reaccionamos, le damos la mano o le colocamos en la silla, y después les explicamos por qué es peligroso ir en el coche sin la silla o sin el cinturón. “Cuando tu vida corre peligro primero te salvo, y luego educamos”, señala Álava. Aunque nuestros hijos hagan pataletas y quieran ir libres, hay que establecer un límite muy claro que ellos también deben conocer. Con poca edad, la capacidad de razonamiento de ese niño o niña no está desarrollada, por lo que la explicación tampoco les servirá. Por eso, como sentencia Álava, “ante todo, protegerles ante estos peligros, aunque no les apetezcan darnos la mano”.

FUENTE: información.es

La lucha contra el acoso escolar como eje para la evolución del sistema educativo

Silvia Álava, psicóloga sanitaria y educativa, participará durante la jornada para exponer técnicas de prevención contra la problemática.

En el marco de su compromiso por luchar contra el Acoso Escolar, Macmillan Education celebra una jornada que, bajo el nombre «Familia y escuela, la clave para la prevención del acoso«, persigue la reducción de esta lacra que se da tanto dentro como fuera de los centros educativos.

Este evento, que se celebrará en una modalidad online

Contará con la participación de la reconocida psicóloga Silvia Álava. Doctora en psicología clínica y de la salud, psicóloga sanitaria y educativa, además de especialista en psicoterapia, Álava basará su discurso en las diferentes técnicas que se pueden implantar para prevenir el bullying y destacará la importancia de la cooperación entre familias y equipos docentes.

Este es uno de los pilares en los que se trabaja desde los centros KiVaPara que el bullying se minimice lo máximo posible es necesario involucrar a todos los agentes intervinientes en el desarrollo cognitivo y comportamental de los alumnos. Es por ello por lo que, el programa sitúa en el centro de sus acciones la colaboración y comunicación constante entre familias y centro escolar.

Empatía, tolerancia y respeto

Por ello, trabajar valores como la empatía, la tolerancia y el respeto por parte de todos los grupos, permite integrar el buen trato entre iguales, así como desarrollar la inteligencia emocional y el comportamiento asertivo. De esta manera, se favorece que todos aquellos alumnos que se vean inmersos en este tipo de situaciones puedan tener recursos y herramientas que les permita abordar estas de una manera eficaz.

KiVa logra reducir en más de un 8% los casos de acoso

Según el último informe presentado por Mutua Madrileña y Fundación ANAR, el 15,2% de los estudiantes españoles fue víctima de acoso el pasado año. Los datos que se desprenden del informe elaborado por Macmillan Education, tan solo el 7% de los alumnos matriculados en centros que han implantado el programa KiVa contra el acoso escolar han sufrido esta problemática.

Estas cifras ponen de relieve la eficacia del programa, que consiguió reducir la incidencia del acoso en más de un 8% durante 2021. Desde Macmillan Education apuntan al bullying como uno de los principales problemas del sistema educativo, ya que el 2% de los alumnos encuestados en su estudio reconocieron abiertamente haber acosado a otros más de 2 veces al mes durante ese año.

KiVa, el programa finlandés de prevención del acoso escolar

Para minimizar el número de casos de acoso escolar en las aulas españolas, Macmillan Education trabaja activamente hacia la mejora de la convivencia con el programa de prevención del acoso escolar KiVa, desarrollado en la Universidad de Turku, en Finlandia y que persigue educar y sensibilizar a toda la comunidad educativa de alumnos, familias y docentes sobre la dinámica del acoso escolar y sus diferentes tipos de acoso (verbal, físico, ciberbullying…) dando herramientas para detectarlos de manera temprana.

KiVa está ya presente en más de 100 colegios de toda España en castellano, catalán y euskera, trabajando para atajar esta problemática y haciendo hincapié en la importancia de construir una conciencia grupal para todo aquel que forma parte del ecosistema escolar. Con ello, el 96% de los estudiantes de cuarto a sexto de primaria perciben que cuentan con un programa que les apoya en este sentido y un 97% de los que cursan educación secundaria cuentan con nociones acerca del mismo. Estos datos implican un efecto significativo en el bienestar y la convivencia escolar.

El programa ha sido evaluado en un ensayo

Realizado a 30.000 alumnos y los resultados reflejan que el 98% de las víctimas participantes en conversaciones con los equipos KiVa de las escuelas sintieron que su situación había mejorado, reduciendo así drásticamente los casos de acoso detectados.

Además, este programa ha estado implementado en el 90% de las escuelas finlandesas y ya está presente en países como Suiza, Holanda, Reino Unido, Alemania, Francia, Bélgica, Italia, Suecia o Luxemburgo.

FUENTE: eleconomista.es

¿Por qué no se quitan la mascarilla? El síndrome de la cara vacía en adolescentes. Podcast de cadena SER

¿Han aparecido entre los menores trastornos de ansiedad por el miedo a quitarse la mascarilla? ¿Esto puede enmascarar los problemas propios de la adolescencia o la falta de autoestima y autoconcepto de sí mismo?

Por Paco Auñón pacoaunonmuelas SER Cuenca

En el espacio Escuela de Salud que coordina Beatriz Hernández y que emitimos los jueves cada quince días en Hoy por Hoy Cuenca, hemos abordado el síndrome de la cara vacía tras la restricción del uso de mascarillas en interiores y lo hemos analizado con Silvia Álava Sordo, doctora en psicología clínica y de la salud, psicóloga sanitaria y educativa, especialista en Psicoterapia, escritora y conferenciante, profesora universitaria, divulgadora científica y directora del Centro de Psicología Álava Reyes.

¿Por qué los adolescentes no se quitan la mascarilla?

“No es lo mismo que los adolescentes no se quiten la mascarilla por el efecto del miedo a contagiarse”, explica la doctora Álava, “que, como estamos viendo en muchos de ellos, por vergüenza, cierta inseguridad y complejos. Quizá en el tiempo de la pandemia han cambiado y puede ser que sus dientes no sean perfectos, que tengan granitos u otros complejos que la mascarilla ayudaba a mantenerlo tapados”.

Silvia Álava Sordo para la presentación de su libro ‘¿Por qué no soy feliz?’ el 8 de enero, 2022 en Madrid. / Pablo Blázquez Domínguez

Dos años con media cara tapada

Tras dos años de pandemia y usando mascarilla, los adolescentes, las personas a las que más puede cambiarles su rostro en doce meses debido a su desarrollo, se enfrentan al síndrome de la cara vacía. “Han usado la mascarilla como una especie de protección para no tener que mostrar su verdadero rostro”, explica Silvia Álava. “Tenemos que pensar en los chicos y chicas que entraron en primero de la ESO que no se habían visto casi sin mascarilla. Es muy diferente conocer a alguien con o sin mascarilla”.

¿Recuperar mascarillas?

No es seguro que las mascarillas no vuelvan a nuestros rostros. La evolución de la pandemia del covid y la intensidad de las distintas olas que puedan sucederse marcará si esto ocurre. “Llevamos dos años diciendo que lo bueno para protege es la mascarilla, que no nos la quitemos”, relata la psicóloga. “De repente la situación ha mejorado, ya nos la podemos quitar. Para determinadas personas no deja de ser complicado porque todo esto puede recibirlo como mensajes contradictorios. Ahora sí, ahora no. Por eso hay que ligarlo a la situación epidemiológica”.

Salud mental

“La pandemia ha afectado a la salud mental de niños, adolescentes ya adultos”, explica la doctora Álava. “En los menores se han incrementado los trastornos de ansiedad y otros sobre el estado de ánimo como la depresión. Estamos viendo muchos duelos que no se han realizado correctamente o trastornos de la conducta alimentaria”.

En manos de profesionales

A pesar de que en pandemia ha aumentado la venta de libros de autoayuda, lo recomendable es ponerse en manos de profesionales. “En el momento en el que veamos que la situación se nos puede escarpar de las manos es cuando tenemos que pedir ayuda”, explica Silvia Àlvar. “El psicólogo nos va a ayudar a entendernos mejor, a entender qué le ocurre a nuestro hijo o hija, y siempre en base a la evidencia científica”.

FUENTE: cadenaser.com

La relación con la familia política. ¿Tenemos una competición?

¿Por qué se llevan tan mal teniendo tanto en común? Os damos algunas claves para intentar solucionar la situación.

«Los niños necesitan una vacuna emocional porque viven más tristes, más enfadados y juegan menos con otros menores»

Según el estudio «Salud mental en la infancia», los hijos discuten más con sus padres y ven menos a sus abuelos, tíos y primos. «Necesitan recursos para prevenir problemas de salud mental», apuntan los expertos

Laura PeraitaLaura PeraitaSEGUIR

La pandemia y las restricciones han afectado a la salud mental de hasta el 45% de los niños españoles. Así al menos lo asegura el estudio «Salud mental en la infancia» realizado por la Guía de AIJU, el Instituto Tecnológico de Producto Infantil y Ocio, y presentado con motivo del Día del Niño y de la Niña en España. El objetivo de este informe es ofrecer una serie de datos de la radiografía actual de los menores en nuestro país con el propósito de tomar las medidas pertinentes para prevenir el sufrimiento en la infancia. Y es que, tal y como apuntó Pablo Busó, coordinador del área de investigación infantil y pedagogía de AIJU, los estados de ánimo y las emociones de los niños después de la pandemia son hasta en un 40% de los casos más negativos.

Sigue leyendo el artículo en el diario ABC.

¿Qué es el sharenting y por qué deberías tener cuidado con las fotos que publicas de tus hijos?

Subir imágenes de menores a internet de manera indiscriminada entraña una serie de riesgos que es mejor tener en cuenta

IÑIGO FERNÁNDEZ DE LUCIO

¿Quién no ha abierto sus redes sociales y se ha encontrado con la foto de un bebé adorable? Una más de las que esa pareja amiga nuestra sube a Facebook e Instagram día sí, día también. Esa última foto es solamente una de las 1.500 que ese bebé tendrá publicadas en redes sociales antes de que cumpla 5 años. Así lo dice un estudio de realizado por la empresa británica Nominet. Es casi una foto al día.

Pero eso es en los primeros años de vida. Porque hay criaturas que tienen imágenes en las redes desde antes incluso de nacer. Según una encuesta de AVG, en diez países -entre ellos España- los padres de uno de cada cuatro niños publican imágenes de las ecografías durante el embarazo.

Como todos los conceptos relacionados con internet, esta práctica tiene su nombre en inglés: ‘Sharenting’, que viene de ‘share’ (compartir) y ‘parenting’ (paternidad). Y la pregunta es: ¿Es adecuado colgar tantas fotos de nuestros hijos en redes? La psicóloga educativa Silvia Álava advierte de que a menudo «se nos olvida la protección del menor, y eso incluye no estar sobreexpuesto en las redes». Algo que en estos casos no se cumple ni por asomo. Según el citado estudio de AVG, el 81% de los menores está en internet antes de cumplir los seis meses de edad.

«Muchas veces los padres no son conscientes del impacto que esas publicaciones puede tener en los hijos», sostiene Álava. «No saben si les va a gustar cuando crezcan ver que toda su vida ha sido reportada en redes y que todo el mundo sea consciente de cuándo ha estado malo, cuándo le salió su primer diente…». Esto mismo apunta un estudio de la universidad de Michigan, que alerta de que el 56% de los padres sube fotos de sus hijos que en el futuro podrían resultarles vergonzosas.

A juicio de Álava, ese torrente de publicaciones está más bien relacionado con el ego de los padres o, dicho de otro modo, con un «deseo de realización». «Muchas veces detrás hay un deseo de los padres de realización: utilizan a sus hijos para realizarse ellos, para conseguir ‘likes’ y seguidores», expone. «Esto es muy peligroso porque cuelgas a los niños una responsabilidad que no les corresponde».

«Lo que publicas escapa a tu control»

La situación ha llegado a tal punto que incluso la Agencia Española de Protección de Datos llevó a cabo una campaña de concienciación ante lo que advirtió como una banalización del uso que hacemos de nuestras redes sociales. Entre los consejos que ofrecía, el organismo advertía que «lo que publicas escapa a tu control siempre», por lo que «es posible que no seas consciente de cómo se están difundiendo las imágenes». Desde esa perspectiva, señalaba que «existen otras formas más seguras de compartir esas imágenes». Porque no es lo mismo mandar una foto del niño por el grupo de la familia, donde lo único que va a generar es un chorro de emoticonos, que colgarla en Facebook. «Cuando subes la foto dejas de ser el dueño», subraya Álava.

¿Qué hacer? La experta recomienda «responsabilidad» antes de subir un contenido. «Párate y piensa: ¿Es necesario?». «Los niños tienen que construir su propia personalidad, su propia identidad, su grupo… Y lo tienen que hacer en un formato analógico, no a través de las redes sociales». Es decir, como se ha hecho toda la vida. Porque, advierte Álava, «habría que ver qué influencia puede tener que tus padres hayan compartido tu vida desde el minuto 0». A fin de cuentas, son fotos que edulcoran la realidad, «y eso puede influir en el correcto desarrollo de su identidad». Por ello, «muestra tu vida pero sin mostrar la de los niños», zanja.

FUENTE: elcorreo.com

Día Internacional contra el Bullying

El 2 de mayo se celebra el Día Internacional del contra el Bullying o el Acoso Escolar, con el objetivo de concienciar sobre el riesgo del acoso escolar y el bullying en los niños y jóvenes a nivel mundial, así como buscar los mecanismos para evitar este mal, que hoy, se ha convertido en un terrible peligro para la población infantil y juvenil.

La fecha fue establecida por asociaciones de padres y diversas organizaciones no gubernamentales para concienciar sobre los riesgos del acoso escolar y los métodos para evitar la violencia en los centros escolares, y para establecer un protocolo de actuación ante casos de este tipo. La causa se representa con un lazo de color púrpura. Es este vídeo os hablamos sobre la importancia de la detección precoz y la necesidad de formación y ayuda a todas las personas involucradas, tanto en el entorno más cercano, como en aquel que pudiera parecer que no tiene tanto que ver… En España el teléfono para casos de malos tratos y acoso en los centros educativos es el 900 018 018. También está disponible el Chat ANAR para personas con discapacidad: https://chat.anar.org/. Son una herramienta indispensable en la lucha contra el acoso escolar que funciona las 24 horas del día, los 365 días del año.

Entrevista para el Canal de Noticias 24Horas de TVE con motivo del Día del Acoso Escolar

Día del Acoso Escolar. Entrevista para el Canal de Noticias 24Horas de TVE.

Somos testigos de cómo cada día los casos de acoso escolar van creciendo en los entornos escolares, por eso es importante visibilizar el problema y poner todos los medios posibles para frenar esta lacra que sea a día arruina la vida de mieles de jóvenes.

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¿Cómo potenciar la felicidad de nuestros niños?

Ver a nuestros niños felices es lo que más nos importa como padres, por eso te contamos cómo potencializar su felicidad.

Por Veronica Romero

La psicóloga Silvia Álava señala que el 50% de la felicidad está ligado a los factores genéticos, un 10% a las circunstancias que vivimos y el 40% restante a la actividad emocional que podemos aprender a manejar.

Este 40% que depende de las actividades emocionales es donde se puede trabajar para enseñar a los niños a ser felices.

Como padres o educadores es importante trabajar en ello, pues de esta manera se les ayudara a vivir y a enfrentar problemas en un futuro.

FUENTE: radioformulaqr.com