¿Qué es “farmear aura” y por qué engancha a los adolescentes? Una mirada desde la psicología
En los últimos días, una nueva expresión se ha incorporado al vocabulario de muchos adolescentes: “farmear aura”. El fenómeno se ha hecho viral en redes sociales y ha comenzado incluso a trasladarse de la pantalla a los espacios físicos, con grupos de jóvenes que se reúnen para participar en pequeñas “batallas” en las que hacen gestos, bailan, imitan personajes o protagonizan situaciones humorísticas mientras el resto del grupo reacciona.
Para muchos adultos, estas escenas pueden resultar difíciles de entender. Sin embargo, detrás de esta nueva moda adolescente no hay necesariamente nada preocupante o extraño. Como explica la psicóloga Silvia Álava, se trata, fundamentalmente, de una moda que responde a necesidades psicológicas y sociales muy presentes durante la adolescencia: el reconocimiento, la pertenencia al grupo y la búsqueda de estatus entre iguales.
¿Qué significa “farmear aura”?
El término “aura” se utiliza actualmente para referirse, de una manera informal, al carisma, el estilo, la seguridad o la capacidad de resultar atractivo socialmente. “Farmear”, por su parte, procede del inglés farm, cultivar, y es una expresión que se popularizó inicialmente en el ámbito de los videojuegos.
“Farmear aura” sería, por tanto, algo parecido a cultivar o acumular carisma. En estas llamadas batallas de aura, los adolescentes realizan diferentes acciones y reciben la reacción de quienes les rodean. Una actuación puede sumar “aura” y otra restarla.
Lo importante, desde el punto de vista psicológico, no está tanto en los gestos concretos o en las palabras que utilizan como en la función que cumple la actividad dentro del grupo.
Los adolescentes buscan con este tipo de comportamientos “reconocimiento, pertenencia y estatus dentro de un grupo”. Y esto no es algo completamente nuevo.
La necesidad de pertenecer al grupo durante la adolescencia
La adolescencia es una etapa especialmente importante para la construcción de la identidad. Durante estos años, los iguales adquieren un peso cada vez mayor y la opinión de los amigos y compañeros puede influir considerablemente en cómo el adolescente se percibe a sí mismo.
Necesitamos sentir que pertenecemos a un grupo. Esta necesidad no desaparece en la edad adulta, pero durante la adolescencia puede adquirir una intensidad especial, por eso, muchas conductas que desde fuera pueden parecer absurdas, extravagantes o incluso incomprensibles cumplen una función social: permiten conectar con los demás, compartir códigos y sentirse parte de una comunidad.
Las modas juveniles han existido siempre. Lo que cambia es el escenario.
Como explica Silvia Álava, cuando nosotros éramos adolescentes, la comparación social se producía principalmente con los compañeros del colegio o instituto, con los vecinos y con nuestro grupo de amigos. La diferencia es que ahora las redes sociales han ampliado enormemente ese escenario.
Un gesto que antes podía quedarse en el patio del colegio ahora puede grabarse, publicarse y llegar a miles de personas.
¿Por qué las redes sociales potencian estas modas?

Internet y las redes sociales han transformado la manera en la que los adolescentes se relacionan, se comparan y construyen su identidad. Una tendencia puede aparecer en un determinado grupo y, en cuestión de horas, convertirse en un fenómeno viral. Los adolescentes no solo consumen los contenidos: los reproducen, los reinterpretan y los llevan a su vida cotidiana, esto hace que las fronteras entre el mundo digital y el presencial sean cada vez más difusas.
Precisamente, uno de los aspectos interesantes de “farmear aura” es que una tendencia nacida en las redes está provocando encuentros presenciales entre adolescentes. Las batallas se realizan cara a cara, delante de un público real, y no exclusivamente a través de una pantalla, esto también puede tener una lectura positiva: frente a la preocupación habitual por el tiempo que los jóvenes pasan conectados, algunas tendencias digitales pueden terminar generando oportunidades de interacción presencial, juego y diversión compartida.
La aprobación social y el cerebro adolescente
La importancia que tiene la opinión de los demás durante la adolescencia también tiene una explicación relacionada con el desarrollo cerebral. El cerebro adolescente todavía está madurando. Las áreas relacionadas con la recompensa, la emoción y la búsqueda de experiencias tienen un peso importante, mientras que la corteza prefrontal, implicada en funciones como el control de impulsos, la planificación y la valoración de consecuencias a largo plazo, continúa desarrollándose. Esto ayuda a comprender por qué la aprobación social puede resultar especialmente gratificante durante esta etapa.
Buscar reconocimiento no es, por sí mismo, un problema. Todos necesitamos cierta conciencia de cómo nos perciben los demás y todos hemos realizado, en diferentes momentos de nuestra vida, comportamientos destinados a llamar la atención, divertir a nuestros amigos o conseguir aceptación, la cuestión está en dónde ponemos el foco.
Como advierte Silvia Álava, “estar pendiente de cómo nos perciben los demás por sí mismo no es negativo ni problemático”. El problema aparece cuando esa mirada externa ocupa demasiado espacio: cuando estamos constantemente pendientes de cómo nos ven los demás y dejamos de prestar atención a cómo nos vemos nosotros mismos.
¿Cuándo debería preocuparnos?
Que un adolescente participe en una moda viral no significa que exista un problema psicológico. No debemos patologizar automáticamente todas las tendencias juveniles ni interpretar cada comportamiento que no comprendemos como una señal de alarma, sin embargo, sí conviene observar qué impacto tiene esa conducta en la vida cotidiana del adolescente. Algunas preguntas pueden ayudar a las familias:
- ¿Participa en estas modas porque se divierte o porque siente que necesita hacerlo para ser aceptado?
- ¿Puede dejar de participar si quiere?
- ¿Su autoestima depende excesivamente de la aprobación de los demás?
- ¿Está dejando de hacer otras actividades importantes?
- ¿Se siente mal cuando no recibe reconocimiento?
- ¿La comparación con otros jóvenes afecta a su estado de ánimo?
- ¿Necesita publicar constantemente lo que hace para sentirse validado?
La clave no está en prohibir automáticamente una moda, sino en comprender qué función está cumpliendo para el adolescente.
Cómo pueden actuar las familias ante una nueva moda viral
Cuando aparece una nueva tendencia que los adultos no entienden, es habitual reaccionar desde la preocupación o el rechazo. Sin embargo, antes de juzgarla, puede ser mucho más útil preguntar:
- “¿Qué es eso de farmear aura?”
- “¿Qué significa?”
- “¿Qué es lo divertido?”
- “¿Lo hacéis entre amigos?”
Estas preguntas pueden abrir una conversación sin convertirla inmediatamente en un interrogatorio o en una crítica, también es importante que los adultos conozcan el entorno digital de sus hijos. No necesitamos dominar cada meme, palabra o tendencia que aparece en TikTok, Instagram o cualquier otra plataforma, pero sí mantener interés por el mundo en el que se mueven nuestros hijos.
La educación digital no consiste únicamente en establecer límites de tiempo. También implica ayudar a los adolescentes a desarrollar criterio, autoestima, pensamiento crítico y capacidad para gestionar la presión social.
No se trata de evitar todas las modas, sino de educar para participar con criterio
“Farmear aura” puede parecernos extraño a los adultos, pero cumple funciones que no son nuevas: jugar, hacer reír, competir, llamar la atención, conseguir reconocimiento y sentirse parte de un grupo.
La gran diferencia es que hoy muchas de estas experiencias tienen una dimensión digital y pueden amplificarse enormemente gracias a las redes sociales, por eso, más que intentar que nuestros hijos estén completamente al margen de las tendencias, debemos ayudarles a participar en ellas sin que su autoestima dependa de ellas. El objetivo no es que un adolescente deje de preocuparse por lo que piensan sus amigos. Es que pueda disfrutar de la pertenencia al grupo sin necesitar constantemente la aprobación externa para sentirse valioso.
En definitiva, detrás de expresiones como “farmear aura” hay mucho más que una nueva moda viral. Hay adolescentes que están aprendiendo a relacionarse, a construir su identidad, a experimentar con el humor y a descubrir qué lugar quieren ocupar dentro de su grupo. Y quizá una de las mejores formas de acompañarlos sea recordar que no todo lo que no entendemos es un problema. A veces, simplemente, estamos ante una nueva manera de hacer algo que los adolescentes llevan haciendo generaciones: buscar su sitio entre los demás.