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Soledad no deseada ¿Estamos cada vez más aislados?

¿Estamos más aislados que nunca?

Vivimos en una sociedad «hiperconectada», pero que a la vez genera grandes aislamientos personales en todos los rangos de edad.

Aprender a manejar los sentimientos de soledad nos permitirá poner soluciones para tomar decisiones: habrá momentos en los que nos apetezca disfrutar más de la soledad y otros en los que queramos estar más acompañados.

Debemos aprender a estar solos con nosotros mismos, de la misma manera que debemos ser capaces de tener las habilidades necesarias para poder ampliar nuestra red social cuando así lo queramos.

https://youtu.be/qvOkHT5EbOQ

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El infierno de la depresión se ceba con los profesores: Hay cada vez más acoso encubierto en las aulas

El 38,4% de los profesores en España manifestó síntomas asociados a la depresión en el I Estudio sobre el Estado de Ánimo de los Docentes.

Juan Rodríguez de Rivera

Nunca hemos sido tan conscientes de lo presente que está la depresión a nuestro alrededor como lo somos ahora. Los casos de depresión están aumentando y, lo peor, es que muchos de ellos se producen en la población más joven: la Asociación Española de Pediatría (AEP) sorprendía en 2022 alertando de un aumento del 47% en el número de trastornos de salud mental en menores. Aunque la pandemia de la covid tuvo mucho que ver en este fenómeno, los expertos advierten que el problema se remonta más atrás en el tiempo y que está condicionado por más factores.

I Estudio nacional sobre el estado de ánimo de los docentes

Además de las familias, los profesores son quienes más tiempo pasan con esta población y lo cierto es que los datos tampoco son buenos para ellos. El 38,4% de los docentes se autopercibe en un estado emocional que podría asociarse a depresión y esta cifra se eleva al 39,9% entre los que llevan en la profesión entre cinco y 15 años. Estos datos proceden del I Estudio Nacional sobre el Estado de Ánimo de los Docentes que han realizado en conjunto la Universidad a Distancia de Madrid (Udima), Educar es todo y Éxito educativo y que fue realizado en más de 3.700 profesores de toda España.

«El trabajo de los profesores no consiste únicamente en transferir conocimientos, sino que ayudan a los alumnos a regular sus emociones», explica Silvia Álava, psicóloga sanitaria y educativa que ha participado en la elaboración del estudio. «Los profesores van a encontrar alumnos en momentos difíciles de sus vidas, en los que no van a ser capaces de regular sus emociones. El cerebro no termina de madurar hasta los 25 años y lo último es el lóbulo prefrontal, que ayuda en esta regulación. Necesitan estar bien para hacer su trabajo».

Qué pasa en la educación

En los últimos años, el bajo estado de ánimo de los profesores se ha intentado medir en varias ocasiones. El defensor del profesor de la Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza (ANPE) ha registrado en su memoria del pasado curso 2022/23 que atendió un total de 1.947 demandas de profesores, en el 77% de las cuáles el profesor tenía ansiedad, el 13% tenía depresión y hasta el 16% se había visto obligado a coger la baja. 

El Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Madrid (STEM), por su parte, observó en un estudio de 720 profesores que el 47,1% recibía tratamiento por un trastorno psico-nervioso —en algunos casos medicación y en otros psicoterapia—. El I Estudio Nacional sobre el Estado de Ánimo de los Docentes afirma, además, que son los profesores de Educación Secundaria los que se encuentran con mayores problemas.

¿Qué está pasando en las aulas?

Las cifras son dispares, pero en ningún caso esperanzadoras. Pero, ¿Qué está pasando en las aulas? Los tres documentos coinciden en que la primera razón del malestar de los docentes es la carga burocrática que han visto aumentar con los años. Se refieren, según STEM, a que cada vez se exigen más actas, informes y estadísticas sobre programas que plantean los gobiernos. Según este sindicato, hasta el 99,4% de los participantes son partidarios de reducir este tipo de tareas para poder dedicar más tiempo a las clases y a los alumnos.

«Es que el trabajo del profesor no termina cuando los estudiantes se van a casa, sino que tienen mucha carga administrativa y tareas burocráticas. Cada vez hay más y se agravan con los cambios de leyes«, advierte Álava. En el estudio en el que participó esta psicóloga, más del 50% de los encuestados señalaron que los cambios legislativos y el trabajo burocrático eran los principales obstáculos que encontraban en el desempeño de su labor y nueve de cada diez pensaban que reducir la burocracia ayudaría a que se sintieran más motivados.

Relación con alumnos

«En nuestro estudio también preguntamos a los profesores por las ideaciones suicidas y las conductas autolesivas. Estos dos aspectos pueden darse en los casos de depresión más graves, pero también en otros trastornos. El 13,3% presentó esta ideación autolítica, pero sólo en el 2% se producía a diario», explica Álava. Los estudiantes y su falta de compromiso, y las familias y su comportamiento con el profesor son los factores que el I Estudio Nacional sobre el Estado de Ánimo de los Docentes señala como los siguientes responsables del malestar de los profesores.

En cuanto al comportamiento de los alumnos, el defensor del profesor ha registrado que los problemas para dar clase, las falsas acusaciones, las faltas de respeto y las amenazas a estos profesionales son los problemas más frecuentes. «Estamos viendo un aumento progresivo del acoso encubierto unido a los ítems anteriores donde se les acusa de no explicar bien, se le suplanta la identidad a través de redes para ridiculizarlo… Aunque no podemos dejar de señalar, por la gravedad de los hechos, los casos que atendemos de agresiones hacia docentes», explica la memoria del defensor del profesor.

En este documento, además, aparecen algunos casos reales anónimos en los que los profesores se han visto en situaciones difíciles. «Un alumno ha subido fotos y vídeos míos a la red social Instagram», escribe un profesor pidiendo ayuda. «Además, hoy mismo, el alumnado ha puesto un vídeo que colgué en YouTube hace unos años y cuando han entrado a clase unos compañeros míos de guardia se estaban riendo de mí». También se recogen casos de alumnos violentos y otros que ejercen presiones para modificar sus calificaciones.

Cómo ayudar

«Ocho de cada diez profesores dicen que lo son por vocación, han elegido esta carrera porque quieren ayudar a los alumnos. En muchos casos consiguen educar muy bien, pero a costa de sus salud mental», advierte Álava. «Cada vez hablamos más de salud mental, pero no hemos conseguido que se traduzca en más especialistas en el Sistema Nacional de Salud (SNS). También son necesarios en los colegios, que se incrementen los programas sobre inteligencia emocional: se ha demostrado que son un factor de protección para los alumnos y los profesores».

En muchas ocasiones, los profesores se sienten cuidadores de la salud mental de los alumnos, pero sin una formación específica para ello. «Tras los dos cursos de la pandemia, me vi obligada a acudir a terapia psicológica privada con síndrome de burnout laboral, entre otras razones, por la falta de recursos, por la sobrecarga de trabajo que tuve, por toda la gran burocracia la semipresencialidad y los innumerables casos de alumnos con problemas psicológicos e incluso muchos casos de intento de suicidio que tuve que gestionar sin apenas ayuda ni recursos«, denuncia otra profesora al defensor del profesor.

Seis de cada diez profesores piensa que a la sociedad no le importa su trabajo

Según Álava, hasta el 75% de los trastornos mentales debutan a partir de los 15 años, por lo que la adolescencia es un momento muy importante en la salud mental. En este sentido, la psicóloga explica que es de suma importancia que los profesores se encuentren bien emocionalmente. Hasta el 71% de los profesores admite que el reconocimiento social es muy importante para su motivación, pero seis de cada diez piensa que a la sociedad no le importa su trabajo, según el estudio en el que participó Álava. Los expertos inciden en el sentimiento de soledad de los profesores ante el afrontamiento de los problemas y piden más ayuda, recursos y formación, además una reducción de la carga burocrática.

FUENTE: ELESPANOL.COM

Más de un tercio de los profesores se siente deprimido en el trabajo

Aumenta el número de profesores que han pedido baja por depresión o ansiedad, ha subido del 10 al 15% en el último año.

Por Mercedes Pascua

El I Estudio Nacional sobre el Estado de Ánimo de los Docentes en España, elaborado por Educar es Todo y la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), recoge que el 38,4% de los docentes, se autopercibe en un estado emocional que podría asociarse a depresión moderada o severa. El 20,9% cumpliría criterios para una depresión moderada, el 10,9% depresión modernamente severa y el 6,6% depresión severa.

Sólo en 2022 cerca de 2.000 docentes recurrieron al Defensor del Profesor, la mayoría (un 42%) de ESO. Es una cifra similar al año anterior (1.960 en el curso anterior) pero ha subido el número de profesores que han pedido una baja por ansiedad o depresión, han pasado del 10 al 15%.

Panorama complejo

El 13,3% de los profesores encuestados refieren tener ideas autolíticas o intención de autolesionarse. Los docentes reflejan los problemas de los niños y adolescentes a los que enseñan, una población (la infantojuvenil) donde han crecido un 47% los trastornos de salud mental y donde los diagnósticos de TDAH (trastorno de déficit de atención con hiperactividad) se han multiplicado por 4 en los últimos 5 años. Se trata de un panorama muy complejo que se refleja en la salud de los profesores, según cuenta a Onda Cero, Luis Carretero, Director del colegio Areteia de Madrid y uno de los organizadores de la Jornada sobre salud de los docentes.

Según la psicóloga Silvia Álava, que participa en este estudio: «este dato es alarmante, dado que, si no les ayudamos, si no les tratamos, no sabemos si el curso que viene, dentro dos o de tres, se podrán convertir en casos clínicos. Lo que supondría que el 75% de los profesores, tendría depresión. No hay que esperar a que la persona cumpla criterios diagnósticos para que pueda recibir ayuda, hay que actuar ante los primeros síntomas».

La influencia de la burocracia y los protocolos

Desde ANPE, sindicato independiente de la enseñanza pública, se quejan del exceso de burocracia y protocolos a los que tienen que hacer frente: acoso escolar y ciberacoso, ideación suicida, acoso LGTBI y transfóbico, abusos sexuales, violencia de género, mutilación genital. «Nos están pidiendo que seamos todo. Hace poco salió que tuviéramos que controlar las redes sociales. Se nos está haciendo responsables de todo, pero es que nosotros lo que somos es profesores y a eso nos queremos dedicar en la mayor parte de nuestro día».

España se sitúa en el quinto lugar de 31 países en confianza en los docentes. El reciente estudio IPSOS sobre la confianza en las diferentes profesiones, pone en tercer lugar a los profesores (después de los médicos y los científicos) a nivel global, en un estudio de 31 países y casi una veintena de profesiones.

FUENTE: Onda Cero Noticias

10 maneras de ayudar a ese amigo en depresión

No digas “anímate”: mejor haz esto para ayudar a alguien con depresión

POR: DULCE ADALID

Si te has cuestionado varias veces cómo ayudar a alguien cercano en depresión, seguramente sabrás que no sólo se trata de decir “tú puedes”. Pero aún cuando hablamos de un trastorno de salud mental, debes saber que tu amistad —sin sacrificar tu propia salud mental— puede marcar la diferencia en su proceso de recuperación.

¿Qué cosas específicas puedes hacer para acompañarle y motivar su sanación? Aquí te compartimos lo que dicen los expertos.

Desde el primer año del confinamiento por COVID-19, la depresión aumentó un 25%, según la OPS. La buena noticia es que, día a día se le va dando la visibilidad que se merece con las redes llenas de información para aquellos que buscan ayuda… pero ¿qué pasa cuando eres tú quien quiere dar esa ayuda desde una amistad positiva? Recopilamos algunas medidas que Mayo Clinic recomienda para ofrecer apoyo a esa amiga que sabes que lucha contra la depresión y te necesita.

10 maneras de ayudar a ese amigo en depresión

1-Haz tu research

Siempre, antes de querer ayudar, la buena información es clave para llegar por el camino correcto. Tan simple como googlearlo y leer noticias y estudios avalados por medios como Medline Plus o American Psychiatric Association. Te podrás enfocar en síntomas, causas y opciones de tratamiento como conocimiento general para entender mejor desde dónde está parada la otra persona. También puedes consultar libros como ¿Por qué no soy feliz? (2022) de Silvia Álava, y El papel de pared amarillo (1892) de Charlotte Perkins Gilman.

La depresión no siempre se manifiesta de la misma manera, por eso es una gran alternativa leer y escuchar distintos casos, para no solo abordarlo desde la teoría, sino del lado más humano, siempre abordándola con la seriedad y la sensibilidad que merece.

2-Comunicación abierta: la clave para cualquier relación

Iniciar una conversación sobre la depresión puede ser intimidante e incómoda al no querer decirlo, pero es un paso que lo define todo. Comienza expresando tu preocupación de manera genuina y sin juicio. Hazle saber que estás allí para escuchar, incondicionalmente (incluso si sólo quiere tu presencia).

Toma una actitud abierta y no “yo tengo la razón” durante estas conversaciones. Evita dar soluciones rápidas o minimizar sus sentimientos con el típico “por eso estás así” o “ya no te sientas mal, mejor haz esto…”. En lugar de eso, crea un ambiente donde pueda expresar sus emociones sin temor al rechazo.

3-Ofrece tu compañía

La soledad realmente puede hacer que todo se sienta más difícil y eso afecta con o sin depresión. Tu simple presencia significa mucho. Invita a tu amiga a hacer cosas juntas o hasta “cuélate” en su casa si puedes, ya sabes, como para dar un paseo o simplemente compartir una comida. Es en esos momentos donde a veces se encuentra el consuelo.

Solo asegúrate de mostrar que realmente te importa, sin presionar. Se trata de dejar un recordatorio de que no tiene que enfrentarlo sola.

4-Siempre considera la ayuda profesional

Aunque tus intenciones de estar siempre ahí sean buenas, siempre recomienda la asesoría, porque este método será lo único que le dará herramientas y estrategias específicas para atacar la enfermedad desde la raíz. A veces, las personas saben que necesitan ayuda pero no tienen energía para buscarla solas. Como amiga, lo ideal es considerar encontrar a alguien profesional.

Puedes hacer una lista con todas las opciones, para que ya nada más vea y decida por dónde comenzar; incluso podrías acompañarle a la primera cita.

5-Hábitos y más hábitos

La depresión puede afectar las rutinas diarias (tan simple como lavarse los dientes), lo que puede empeorar la situación. Por eso ayúdale a tener y mantener hábitos saludables: una dieta equilibrada, ejercicio regular y un sueño adecuado. Por ejemplo, planea una morning run y “compromete” a tu amiga para que no se eche para atrás. Al final va a liberar endorfinas, mejorando su estado de ánimo. Conseguir esos pequeños cambios en el estilo de vida es relevante.

6-Sé paciente

La recuperación de la depresión es un proceso que se da poco a poco. A veces parece que se avanza y luego hay un retroceso. Por eso debes saber que la paciencia es clave para apoyarle en cada paso. Tu objetivo es ser ese respaldo firme que le ayude a sentirse en una zona segura. De nuevo, básicamente es decirle: estoy aquí para ti.

7-Evita dar consejos (aunque parezca contradictorio)

Puede parecer muy fácil abrir Pinterest, buscar frases y luego hacer copy-paste, pensando que esto le va a ayudar y cambiar su mood… la verdad es que no. Evita frases como “anímate” o “piensa en cosas positivas”… la depresión es más que eso.

Una condición compleja no se puede superar con meras afirmaciones positivas. En vez de eso, ofrece tu apoyo siendo una mejor oyente. Dale un espacio seguro para expresarse y validar sus experiencias.

8-Más actividades

Ahora, ¿con qué actividades se combate esta crisis? Las que son las más normales y comunes posibles. Salir a caminar, ir al parque, ver una película (de comedia de preferencia), ir a comer o tomar un café. Se trata de descubrir pasatiempos que antes disfrutaban pata contrarrestar los efectos de la depresión. Estarás también trabajando en su conexión emocional contigo y con lo su perspectiva de la vida cotidiana.

9-Mantén la confianza

La confianza es fundamental en cualquier relación, especialmente cuando se trata de apoyar a alguien con depresión. Respetar la privacidad de lo que te cuenta y ves, hará su relación de confianza más fuerte y creará una comunicación abierta. Ser vulnerable requiere de valentía… devuelve la misma energía y apertura como un acto de apoyo continuo.

10-¡Cuida de tu batería emocional!

Este punto es tal vez el más revelador cuando hablamos de todo esto. Apoyar a alguien con depresión puede ser emocionalmente agotador, porque no solo sufre esa persona, también tú. Asegúrate de cuidar tu propia salud mental, poniendo límites saludables y hasta buscando apoyo si es necesario. De ahí la importancia de tener una vida con tus propias actividades e individualidad. Haz tus hobbies, trabaja, sal de vez en cuando y diviértete: renovarás tu energía para compartirla con esa persona que te necesita.

FUENTE: instyle.mx

¿Estás triste o estás deprimido? Consejos para chequearte antes de acudir a un especialista

Tristeza, bajón puntual, depresión… dentro del mundo de las emociones tenemos que normalizar ciertas emociones que no son tan agradables…

Todos vamos a estar tristes en ciertos momentos.

La depresión es una enfermedad cuyos síntomas nos acompañan a lo largo de mucho más tiempo que cuando estamos tristes. Cuando estas deprimido te cuesta sentir emociones agradables, te faltan las fuerzas, no tienes interés por nada y te cuesta incluso levantarte de la cama…

¿Soy lo que hago o soy lo que soy?

No te pierdas este podcast del espacio Paz Mental en el programa Las tardes de RNE

https://youtu.be/NeDmzDgJh0Q

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Este es un recordatorio si tienes depresión

Cuando una persona tiene depresión, las actividades cotidianas se sienten más pesadas de lo normal. Incluso, puede llegar a sentir cansancio sin realizar ninguna actividad durante el día. Por ello, es importante descansar si lo necesitas. 

No te olvides que estás haciendo lo mejor que puedes con las herramientas que tienes. 

Un método que puede ayudarte, es ir poniendo metas semanales que puedas cumplir para hacer la activación conductual. No necesitan ser metas grandísimas, más bien se trata de mantenerlas realistas. Por ejemplo: procuraré beber 2L de agua al día, salir a caminar todos los días, etc.

¿Cómo saber si estoy triste o deprimido? «Directo» con Estéfani Espín y Silvia Álava hoy a las 15:30h

Regístrate aquí para verlo en directo hoy a las 15:30 (hora española=: https://www.academiabs.com/encuentro-con-silvia

Sí, la depresión infantil existe, no es un mito: estos son los síntomas o señales de alerta

En el Día Europeo contra la Depresión hablamos sobre cómo se comporta esta patología en los pequeños: los síntomas pueden ser diferentes a los de los adultos.

Por Beatriz G. Portalatín

No es sólo una cosa de adultos, los niños/as y adolescentes también pueden sufrir una depresión, aunque parezca una cosa de mayores, aunque parezca que en la infancia es imposible tener este tipo de problemas. Lo cierto es que al igual que tienen ansiedad, también pueden tener y tienen depresión.

«Es una realidad, no es ningún mito y hay que tener mucho cuidado porque la depresión de los niños no tiene por qué manifestarse como lo hace en los adultos», afirma a laSexta.com Silvia Álava, doctora en Psicología y responsable del área de psicología infantil del centro Álava Reyes de Madrid.

De modo que es importante prestar atención a una serie de síntomas o de señales de alerta que pueden estar indicándonos que nuestros hijos/as pueden estar pasándolo mal. «Sobre todo, debemos prestar mucha atención a los cambios de conducta», añade esta experta, también autora de varios libros, el último: ‘¿Por qué no soy feliz?’.

Es cierto, no obstante, que la depresión es un patología poco frecuente en niños: «Aproximadamente un 2% de los niños en edad escolar la pueden presentar y en adolescentes ya es más frecuente, entre el 5-15% pueden sufrir un episodio depresivo», explica la doctora Azucena Díez Suárez, directora de la Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente de la Clínica Universidad de Navarra

Las señales de alerta de la depresión infantil

Es cierto que los síntomas variarán dependiendo de la personalidad de cada niño o cada adolescente, pero por regla general existen una serie de síntomas o señales de alarma que pueden ser más o menos generales en todos los casos.

«Según los manuales de diagnóstico como el DSM-V, no existen diferencias entre los síntomas principales de una depresión en adultos y en la infancia, salvo en un síntoma: en los niños, puede haber depresión sin tristeza. «En los pequeños, es más frecuente que estén enfadados e irritables, más que tristes», explica la doctora Díez.

No obstante es cierto que en la práctica, los síntomas de los niños pueden notarse diferentes. Por ejemplo, además de la irritabilidad y el enfado, también son frecuentes y relevantes los cambios de conducta.

«Por ejemplo, si es un niño/a inquieto y de repente baja el nivel de actividad, o bien al revés. Si se salta las normas, si está más desafiante, más irritable, etc. Todo lo que tenga que ver con su comportamiento», explica Álava; que no sea el habitual de nuestros hijos/as.

Por otro lado -añade esta doctora en Psicología- podemos notar cambios de índole más físicos como por ejemplo «cambios en el apetito -bien que coma más o que tenga inapetencia- puede tener dificultades en el descanso, dormir más o dormir menos y suele haber también una disminución en el rendimiento escolar. Igualmente, pueden aparecer problemas de conducta o de disciplina como saltarse las normas, desafiar los límites, portarse mal o sacar de sus casillas a los padres/madres».

Otras de las señales que podemos notar en nuestros hijos/as es «la tendencia a aislarse, a salir menos que antes, observar una falta de motivación o que disfruten menos en general de las cosas, que discuten más y que en general, se enfadan más. De todos esos síntomas, se deben observar al menos unos 5 y que estén presentes durante un mes», explica la doctora Díez.

Consultar y pedir ayuda

Uno de los hándicap que existe dentro de esta problemática es que muchas veces los padres y madres se sienten culpables porque piensan que han hecho algo mal para que sus hijos estén así. Y esto no debería ser así.

«Todo lo relacionado con la salud mental y la psiquiatría está muy estigmatizado, y es difícil para muchos padres porque por una deformación cultural pensamos que algo hemos hecho mal y hay mucha culpabilidad», explica la doctora Díez.

Pero es clave que pidamos ayuda y que consultemos con los profesionales. «Podemos hablar con el centro escolar y preguntar cómo se comporta allí nuestro hijo/a, con adultos de referencia, con profesionales. Siempre es mejor consultar y ver qué es lo que ocurre en nuestros hijos, que a lo mejor no es algo patológico. Es importante también cuidar y atender a su salud mental» asegura Álava.

Es importante destacar que «todos en algún momento de nuestra vida, niños y adultos, podemos desarrollar una depresión y para nada hay que verlo como una debilidad», puntualiza la doctora en psicología. Al igual que en otras patologías existen una serie de factores de riesgo que aumentan o predisponen más a la depresión. «Por ejemplo vivir dentro de una familia desestructurada o sufrir determinadas circunstancias vitales que pueden ser más estresantes que otras. Y hay un papel clave: la predisposición genética. Lo más importante es un vínculo y apego con un adulto de referencia para que les ayude».

Derribar falsos mitos

Por último y en cuanto a los tratamientos disponibles para una depresión infantil son igual que en los casos de adultos, los fármacos (no en todos los casos se necesitan) y la psicoterapia con profesionales formados y especializados: «Es importante derribar falsos mitos con respecto a los antidepresivos: no, lexapro no generan adicción y son además fármacos seguros y muy eficaces. No siempre se tendrán que usar, se usarán dependiendo, especialmente de la gravedad de cada caso, pero si se usan debemos saber que son buenos», concluye la doctora Díez.

FUENTE: lasexta.com

Hablamos sobre la depresión infantil en Telenoticias de TeleMadrid

La sufren 2 de cada 100 niños, y si no se trata a tiempo, puede complicarse en la edad adulta. saber detectar los síntomas y pedir ayuda especializada es fundamental.

Silvia Álava - Telemadrid - Depresión Infantil
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Las críticas empiezan a acorralar a Greta Thunberg

La ‘niña verde’ tendrá que ser fuerte para soportar la pesada carga de la fama y no convertirse en otro juguete roto

Tiene 16 años, parece estar siempre enfadada y sorprende por su temple y oratoria, más propios de personas adultas que de una preadolescente. Es Greta Thunberg, la niña verde , como algunos la denominan. Se ha cargado a sus espaldas todo el peso de un potente mensaje –la lucha contra el cambio climático – convencida de que aún hay tiempo para enmendar las nefastas políticas medioambientales.

Millones de personas la ven como una superheroína. El futuro dirá si Greta tiene la suficiente fortaleza y serenidad para soportar la presión de esa fama planetaria o corre el riesgo, como les ha ocurrido a otros menores que un día alcanzaron mucha notoriedad, de convertirse en un nuevo juguete roto.

Greta habrá empezado a notar que esa mochila de responsabilidad que se ha cargado a su espalda aumenta de peso con críticas llegadas desde todos los flancos. Se la ha acusado de aliarse con familias de la realeza, de contaminar en sus viajes en velero por negarse a subirse a un avión, de ser un títere de lobbies que le dictan su discurso para obtener con ese mensaje descarados beneficios económicos, de tener unos padres que no serían tan inocentes como algunos creen al aprovechar el tsunami provocado por su hija para sacar también tajada económica…

La propagación de su discurso por todo el planeta sobreexpone a la menor, con una presión difícil de llevar

“Es muy difícil hablar de un fenómeno como el de Greta sin conocerla a ella y mucho más aventurar si sobrevivirá o no (psicológicamente hablando) a tanta presión”, afirma Álvaro Bilbao, doctor en Psicología de la Salud, neuropsicólogo y autor, entre otras obras, del libro El cerebro del niño . “El impacto que está situación pueda tener en estos momentos sobre ella va a depender mucho de su carácter, fortaleza emocional, convicciones…”. Pero lo que sí sabemos a grandes rasgos –añade Bilbao– es que la fama y la exposición permanente a los medios es muy difícil de sobrellevar. Es como caminar desnudo por la calle”.

“Los menores no cuentan con recursos para asimilar tanta exposición”, afirma Marisa Russomando, psicóloga argentina experta en infancia y familia. “Mi consejo –continúa– es sobrellevar el tema con contención y abordarlo, sin que eso suponga renunciar a la potencia del mensaje, desde una perspectiva más lúdica”. Quitar trascendencia a lo que se está haciendo.

La psicóloga Silvia Álava indica, por su parte, que “el acompañamiento a Greta por parte de sus padres, e incluso profesionales, va a ser determinante para que la niña aprenda a gestionar esas críticas que empieza a recibir tras el incontestable éxito de ese mensaje tan potente y loable que todo el mundo entiende”.

“Es como si llevara debajo del brazo las partituras inéditas de los Beatles y eso tiene que darle mucha seguridad, pero también la expone a todo tipo de críticas”, apunta Álvaro Bilbao. Pero no hay que olvidar “que el caso de Greta, si se compara con otros niños que sucumbieron a la presión de la fama, es especial. La atención mediática recibida ha sido inmediata y no parece que haya estado años preparándose para alcanzar el éxito”. Y continúa: “El ámbito en el que se mueve no está asociado ni a drogas o alcohol, como ocurre con las precoces estrellas del cine o la música, y su labor no está centrada en exhibir habilidades. Aquí de lo que se trata es de defender un mensaje profundo y de gran valor”. Así que si no se desvía de la senda marcada –el riesgo de sucumbir a la presión siempre estará ahí– Greta tiene muchos números de salir airosa en esa planetaria misión, coinciden estos tres expertos.

Encerrada en su mundo

Greta sufre el síndrome de Asperger, un trastorno leve del espectro autista que afecta la interacción social recíproca, la comunicación verbal y no verbal y provoca una resistencia para aceptar el cambio. “Tengo Asperger y eso significa que a veces soy un poco diferente de la norma. Y, en ciertas circunstancias, ser diferente es un superpoder”, ha escrito Greta en su cuenta de Twitter . El neuropsicólogo Álvaro Bilbao afirma que ese leve trastorno puede jugar, en este caso, en favor de Greta. “Podría hacerla más impermeable tanto a los halagos como a los críticas, ya que a estas personas les cuesta más detectar y percibir estados emocionales de los demás. Vivir en su mundo “le permitiría –considera este experto– seguir centrada en su mensaje sin recibir con toda la intensidad el impacto emocional de aquello que la rodea”. Ahora mismo Greta es ya mucho más importante que todas las huelgas de adolescentes que ha propiciado, marchas y protestas, apunta Bilbao. Y añade: “Lo deseable, para ella, es que el movimiento cobrara autonomía sin depender tanto de Greta”. De momento, apunta la psicóloga Silvia Àlava, “todo el protagonismo lo absorbe esta niña; algo impensable si toda esta campaña la hubiese planeado, por ejemplo, el mejor de los publicistas”.¿Apruebas el activismo de Greta Thunberg?

FUENTE: LaVanguardia