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Agotamiento emocional en la crianza: ¿Qué es el ‘burnout’ parental?

Siete de cada 10 progenitores españoles admiten sentirse muy cansados por el esfuerzo diario de ser unos padres perfectos, según una encuesta de Lingokids.

Por NACHO MENESES Madrid – 19 NOV 2021 – 05:38 CET

Conciliación familiar

Decir que la crianza es un proceso agotador requiere de una reflexión más profunda. Porque, por mucho que se haya avanzado, sigue sin ser un esfuerzo equilibrado entre uno y otro género; porque la sociedad no termina de facilitar la conciliación familiar y porque los ideales que se reflejan en la televisión y en las redes sociales en poco o nada se parecen a la realidad. Según una encuesta elaborada por Lingokids a 600 familias españolas con hijos de dos a ocho años, un 67 % de los consultados admite “que la importancia que conceden a ser un buen padre o madre y el esfuerzo que destinan a ese fin llega a ser agotador”. Siete de cada 10 progenitores admiten también sufrir estrés laboral (23 % en un grado muy elevado y el 49 % por temporadas), y casi la mitad de ellos (un 46 %) considera que ese sentimiento afecta negativamente a su vida familiar y a su relación con sus hijos.

Burnout o agotamiento parental

Combinar el cuidado de los hijos con un amplio abanico de responsabilidades y circunstancias laborales y familiares puede llevar al conocido como burnout o agotamiento parental, un síndrome en el que el distanciamiento emocional con respecto a los hijos y los sentimientos de estrés, culpa y frustración por no ser capaces de darles todo el cuidado y la atención que les gustaría, se unen a otros síntomas como la tristeza, la irritabilidad, los conflictos con la pareja o los trastornos del sueño. De acuerdo con la misma encuesta, ocho de cada 10 padres se sienten culpables, en mayor o menor medida, por no tener tiempo suficiente para sus hijos (de manera constante para el 18 % de ellos y frecuente para el 27 %) ni para ellos mismos.

Las presiones que rodean a la crianza

Las presiones que rodean a la crianza son muchas, y se perciben desde múltiples ámbitos: “La sociedad actual impone a los padres un grado de perfección marcado por las imágenes idílicas que vemos en la televisión y en las redes sociales, que no es fácil de conseguir. Empeñarse en ser padres perfectos termina debilitando nuestra resistencia, provocando cuadros de estrés, cansancio físico y mental que, agravados por un exceso de intensidad laboral, pueden convertirse en un problema que llegue a afectar a la relación con nuestros hijos”, sostiene Rhona Anne Dick, educadora y directora de Experiencia de Aprendizaje de Lingokids, app que ofrece contenidos en inglés para edades tempranas.

Las mujeres tienen el doble de probabilidades de sufrirlo que los hombres

Estudios previos sobre el agotamiento parental han concluido que las mujeres tienen el doble de probabilidades de sufrirlo que los hombres, consecuencia del rol que las mujeres han asumido tradicionalmente como cuidadoras de los hijos en la familia, y que la pandemia no ha hecho sino empeorar: “Creo que está cambiando, pero en muchos hogares las mujeres siguen ocupándose de la mayoría del trabajo relacionado con la cocina, la limpieza, llevar a los niños al cole… incluso si la pareja se ofrece para ayudar”, afirma Dick. Una idea que también hace suya Laura Baena, fundadora del Club de Malasmadres: “Siete de cada 10 mujeres madres se sienten solas en la crianza, y eso lleva a la incomprensión y al agotamiento extremo. Porque, además, criar en una sociedad que no prioriza la familia y que no valora la maternidad se hace aún más duro”.

Permisos de maternidad más largos

El peso de la crianza, cuenta Baena, no está repartido de manera equitativa, y los distintos agentes sociales todavía tienen mucho que hacer para que esto mejore: “Si no contamos con permisos de maternidad más largos; si no tenemos flexibilidad horaria; si no trabajamos por objetivos o tenemos mecanismos formales que apoyen la crianza en los primeros años; si las empresas no se corresponsabilizan y se dan cuenta de que ellas también tienen mucho que hacer y decir en este tema; y si las instituciones no dan un paso adelante, se hace muy complicado ser madre o padre en España”. Como también es clave, añade, hacer equipo con la pareja, si se tiene; y practicar el autocuidado, “aunque nos cueste y lo hagamos con culpa. Porque sin esos momentos de respirar, de recargar pilas, muy difícilmente llegamos al fin de semana sin sentirnos superadas y superados”. El apoyo mutuo es por eso fundamental, para que ambas partes puedan disfrutar de momentos de desconexión individual.

El impacto de las redes sociales

Las fuentes consultadas para este reportaje coinciden en señalar el impacto negativo que las redes sociales pueden ejercer sobre la maternidad. “Piensa, por ejemplo, que en la época de nuestros abuelos las únicas con quienes podían compararse eran otras personas del barrio, o sus propios padres. Ahora nos comparamos con toda una red global de familias, amigos, gente que ni siquiera conocemos, influencers, expertos… Llegar a sentir que estás haciendo un buen trabajo es todo un desafío”, esgrime Dick. La solución, apunta Baena, pasa por conectar con lo que realmente queremos y no tanto con lo que se espera: “Tenemos que ser fuertes y vivir un poco al margen. Olvidarnos de la presión social de llegar a todo y llegar bien, priorizar lo realmente importante para cada familia y entender que es mucho más importante educar en valores que llenar la agenda de actividades deportivas, de eventos sociales y de visitas culturales. Hay que despertar el espíritu crítico, intentar vivir en pequeño, sin que nos arrastre lo que nos imponen desde fuera”.

Cómo prevenir el ‘burnout’ parental

Lo primero, y aunque parezca una obviedad, es tratar de que ese agotamiento parental no llegue nunca a producirse: “No quieres llegar a ese punto en el que sientes que te derrumbas, porque muchos de los síntomas acaban relacionados con la distancia emocional con tu hijo, y el sentirse culpable por ello”, recuerda Dick. Es necesario recordar que el agotamiento parental no solo sucede por falta de tiempo; sino también por no tener los conocimientos, las estrategias o los recursos suficientes, “no solo sobre cómo educar, sino educar en positivo; sobre cómo establecer límites desde el sentido común (pocos, ajustados a la edad y con consecuencias lógicas y coherentes)”, afirma la psicóloga Silvia Álava. Por eso, apoyarse en las experiencias previas de otros padres y madres siempre puede ser útil.

Educación emocional

“La mejor forma de prevenirlo es con educación emocional, empezando por nosotros mismos. Vamos a pararnos y observar lo que está ocurriendo, no solo a mi hijo o hija, sino a mí. Porque lo que estamos viendo ahora es que prácticamente todos estamos bastante fuera de lo que es nuestra ventana de tolerancia, ese margen donde nos sentimos en control de las cosas”, argumenta Álava. “Con todo lo que hemos vivido en pandemia, en el confinamiento y las restricciones, la incertidumbre de no saber lo que va a pasar… Todo eso hace que nos cueste mucho regular nuestras emociones y, por tanto, las de nuestros hijos”. Se trata, añade, de ver si estamos en condiciones de educar, o si estamos tan desregulados que lo primero que hay que hacer es parar y regularse para, desde ahí, educar de forma diferente, desde la calma y la serenidad, explicándole a mi hija lo que ocurre y sin recurrir al grito, que nos termina por agotar.

Actividades extraescolares

Entre las estrategias más prácticas, Dick recomienda la posibilidad de organizar citas de juegos con las familias de los amigos del colegio, “de manera que puedas llevarle a la casa de su amigo o amiga y que su padre o madre les cuide por dos o tres horas, y te vas turnando con dos o tres familias haciendo eso mismo, y no te cuesta nada”. Las actividades extraescolares son otra de las herramientas disponibles, si el presupuesto familiar lo permite, “aunque también es necesario tener en cuenta que tampoco quieres que el niño se queme, si además de la escuela cada día tiene una actividad diferente: eso hará que estén agotados y se porten mal, lo que te complicará la vida”.

Las pantallas

Las pantallas, por supuesto, son recursos que también están disponibles, siempre que se haga con mesura. Un 30 % de los padres que respondieron a la encuesta de Lingokids afirmaron querer disponer de una fuente de entretenimiento autónomo para sus hijos, mientras ellos se ocupaban de otras tareas: “A la hora de enlazarlo con nuestra app, trabajamos duro para conseguir que los niños no sean zombis enfrente de la pantalla, sino que interactúen con contenidos educativos”, señala Dick. Otros factores reductores del estrés citados por los progenitores fueron buscar más actividades que realizar fuera de casa los fines de semana y contar con ayuda externa para las tareas del hogar o el cuidado de los niños, así como tener tiempo individual para salir a correr o caminar, leer o escuchar música, ver la televisión o ir al gimnasio.

FUENTE: el país.com Puedes seguir De mamas & de papas en FacebookTwitter o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter quincenal.

Webinar para el Colegio Base: Teletrabajo, telecolegio y ahora… vacaciones ¿Es posible conciliar?

Comparto con vosotros y vosotras este webinar realizado para el Colegio Base en el que hablamos sobre cómo conciliar y mejorar la convivencia en casa, ahora que se acerva el verano y las vacaciones.

#Vídeo ¿Cómo conseguir conciliar el trabajo y la vida familiar durante el confinamiento?

Los niños, el trabajo, las tareas del hogar… es el momento de ser flexibles, de replantearnos nuestros objetivos, de modular nuestros horarios, de empatizar con nuestro entorno, de confiar…

#Psicología #Trabajo #Conciliación #confinamiento

Participación en el congreso «Usos del tiempo, conciliación y flexibilidad» organizado por ARHOE

Se abre la inscripción para asistir a este congreso abierto

El XIV Congreso Nacional para Racionalizar los Horarios Españoles, con el título «Usos del tiempo, conciliación y flexibilidad», se celebrará en Madrid el día 13 de noviembre. Este Congreso Nacional está promovido por ARHOE-Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles con el apoyo de la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

ARHOE-Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles está ultimando los preparativos del XIV Congreso Nacional, que tendrá lugar en la sede de la Escuela de Organización Industrial, en Madrid, el próximo 13 de noviembre.

Este congreso nacional, con el título «Usos del tiempo, conciliación y flexibilidad»,pretende ser un punto de encuentro para compartir conocimientos, experiencias y propuestas que favorezcan el cambio cultural que la sociedad española necesita respecto a la optimización del tiempo y la flexibilización de los horarios laborales. Dicho cambio contribuirá a mejorar la conciliación de la vida personal, familiar y laboral, la corresponsabilidad, la igualdad entre mujeres y hombres, la competitividad de las empresas y la calidad de vida de las personas.

¿Cuáles son las nuevas tendencias en el ámbito del trabajo para facilitar la conciliación y aumentar la productividad?, ¿cómo coordinar horarios escolares y laborales? o ¿qué impacto tiene el uso del tiempo en nuestra salud? serán algunos de los temas que se analizarán en el congreso.

Asimismo, se dará respuesta a cuestiones de máxima actualidad como ¿qué efectos tienen las nuevas medidas laborales sobre empresas y trabajadores?, ¿quién puede solicitar el teletrabajo o un cambio horario?, ¿cómo se aplica el nuevo permiso de maternidad/paternidad?, ¿el registro obligatorio de la jornada laboral supone un avance o un retroceso?, etc.

Según José Luis Casero, presidente de ARHOE, «con este decimocuarto congreso nacional deseamos seguir avanzando en la sensibilización de la sociedad y en la toma de decisiones por parte de las administraciones y del mundo empresarial, sindical y social, para que la racionalización de horarios, la corresponsabilidad, la conciliación y la igualdad dejen de ser algo a lo que todos aspiramos para convertirse en una realidad cada vez más próxima».

Programa

En el congreso se desarrollarán dos conferencias tituladas «Creando conciliación productiva a través de los valores más humanos» y «Registro horario y “jornada a la carta”: adaptación de las empresas y trabajadores al nuevo mercado laboral». Además, se celebrarán cuatro mesas de debate en las que se abordará el tema de los horarios desde diferentes puntos de vista: «Perspectivas de futuro en las organizaciones: conciliación, flexibilidad y productividad», «Impacto de los horarios en las familias y en las personas», «Igualdad y corresponsabilidad» y«Tiempo y salud». En el marco del congreso también se hará entrega del XIV Premio para Racionalizar los Horarios Españoles en sus tres modalidades: entidad, institución o ciudadano; empresa —grande y pyme—; y medio de comunicación.

Ponentes

Las diferentes mesas de debate serán moderadas por Marta Pastor, directora de Ellas pueden (Radio 5-RNE); Silvia Álava, doctora en Psicología y escritora; Marcos González, presidente de Corresponsables y Carmen Gallardo, decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la URJC.

Los ponentes confirmados son: Miguel Ángel Pérez, CEO de Humanos en la Oficina; Íñigo Sagardoy, presidente de Sagardoy Abogados; Teresa Díaz, directora del Departamento Sociolaboral de CEPYME; Ramón García, country manager de Edwards Lifesciences; Sergio Rodríguez, presidente de Pfizer; Pilar Suárez, directora de Comunicación Institucional y RSE de Reale Seguros; Pedro José Caballero, presidente de CONCAPA; Nicolás Fernández, presidente de ANPE; María Teresa López, directora de Investigación y Estudios en Acción Familiar; Laura Peraíta. jefa de la sección ABC Familia; Ana Bujaldón, presidenta de FEDEPE; Carmen M. García, presidenta de la Fundación Woman ́s Week; Ana Lamas, presidenta de WomenCEO; Sandra Martínez, coordinadora del Grupo de Trabajo de Conciliación, Igualdad y Corresponsabilidad de Arhoe; Isabel Aranda, doctora en Psicología y vocal de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid; Fernando Martínez, director de HWC-wellbeing consulting; María Ángeles Bonmatí, investigadora del Grupo Cronolab de la Universidad de Murcia y Mónica Seara, CEO de Humanas Salud Organizacional

¿Por qué es imprescindible la conciliación familiar? Colaboración con Padres y Colegios

Por desgracia, hoy en día cada vez más los psicólogos vemos una nueva problemática en los niños y niñas e incluso adolescentes que acuden a las consultas de psicología o a los departamentos de orientación de los colegios: niños/niñas cuya problemática es algo tan triste como que les falta tiempo de estar en familia. Sus padres, bien sea por las largar jornadas laborarles, o por la cantidad de obligaciones impuestas apenas tienen tiempo para estar con sus hijos. Es cierto que muchos de estos niños y niñas, a cambio, tienen muchas cosas materiales o pueden acceder a gran oferta de actividades extraescolares, pero a cambio de que les falten sus padres. ¿Realmente merece la pena?Ya que en otras ocasiones ni siquiera existe esa contraprestación.

Todos sabemos que la Educación es una labor de equipo en la que deben de estar presentes tanto los padres, como los maestros, abuelos, tíos, primos, y en definitiva toda la sociedad. Lo que se nos olvida muy a menudo es que para poder Educar hay tres variables que son imprescindibles: tiempo, paciencia y constancia.Cuando las jornadas laborales se extienden, estas variables, claves en la Educación, se ven comprometidas.

¿Por qué es tan importante que los padres estén presentes en el día a día de sus hijos?

Como ya hemos hablado en otros artículos, los niños necesitan aprender a hacer las cosas por si solos, siendo muy importancia favorecer su autonomía. Para ello es fundamental el tiempo. La falta de tiempo es un gran enemigo de la autonomía. Desde bien pequeños los niños pueden aprender a desvestirse y vestirse solos, ponerse los zapatos, lavarse, peinarse… pero necesitan tiempo. Son niños y no pueden ejecutar estas acciones que, en ocasiones ni siquiera están automatizadas, a la velocidad que los adultos desearíamos. Antes de los seis años la función ejecutiva, que es la que nos guía en nuestra conducta y en nuestras realizaciones, no está del todo madura, es un proceso que comienza a madurar en torno a los tres-cuatro años y cuyo proceso culmina a los 25.

Esto hay que tenerlo en cuenta a la hora de ajustar las expectativas de lo que pueden hacer o no nuestros hijos. Por ejemplo, un niño o niña de dos años, puede perfectamente recoger y guardar sus juguetes, pero necesita que esté un adulto a su lado guiando en todo momento su realización y dirigiéndolo de forma continua, para que no se vuelva a poner a jugar, una estrategia como “cada uno recoge un juguete”, puede funcionar muy bien esa edad. Con cuatro o cinco años, ya pueden empezar a hacerlo solos, pero dándoles el tiempo necesario para recoger, porque lo más probable es que los coches lleguen a la caja a través de una pista o carretera imaginaria.. Esto no significa que los niños y niñas no hayan obedecido a nuestra orden de recoger o guardar sus juguetes, significa que lo están haciendo en función de su edad y su propio desarrollo cognitivo. El problema es cuando la falta de tiempo hace que o bien para conseguir acelerar el proceso gritemos de forma innecesaria a nuestros hijos, o que acabemos haciendo nosotros las cosas.

El error es una gran fuente de aprendizaje 

Vivimos en una sociedad que demoniza el error, asociándolo al fracaso, cuando esto no tiene porque ser así. Una de las mejores formas de aprendizaje en el método de ensayo- error, que además es fundamental en los primeros años de nuestra vida. Para ello: hay que dejar que nuestros hijos e hijas se equivoquen. Cuando les evitamos el error pensando que, sino se van a frustrar, les hacemos un flaco favor. Los niños tienen que aprender de sus errores y de sus consecuencias, pero de nuevo, para poder hacerlo así, necesitamos tiempo, que nos dará la suficiente tranquilidad como para volverlo a intentar, y paciencia, dado que aprender es algo difícil y seguro que el que el niño o la niña aprenda nos llevará más tiempo del que un adulto tardaría en resolver esa situación.

Un gran momento para Educar es el que se lleva a cabo en la mesa. Por eso los psicólogos siempre recomendamos que alguna de las comidas se haga en familia. En muchos casos, muchas familias nos cuentan que uno de los miembros no está a la hora de cenar en casa. Comer o cenar todos juntos nos puede ayudar no solo a aprender reglas básicas de educación y de comportamiento en la mesa, sino un espacio para hablar y conversar sobre las inquietudes y los sentimientos, sobre lo que nos preocupa, lo que hemos hecho en el día… cuando las jornadas laborales son muy largas e impiden que podamos cenar todos juntos, nos estamos perdiendo un gran momento.

Otro gran enemigo de la Educación es el cansancio. Cuando llegamos tan extenuados que no tenemos fuerzas para sentarnos a jugar con ellos, o para permitirles que hagan las cosas por sí mismos, o cedemos ante una rabieta solo por que se acabe lo antes posible, estamos perdiendo excelentes oportunidades para Educar y Enseñar.

FUENTE: PadresyColegios.com

#Podcast: Esta semana, en Hablar en familia, de la cadena COPE, ponemos el tema de la conciliación encima de la mesa

Hablamos de los Horarios Escolares en el programa Futuro Abierto de RNE

Os adjunto el enlace al Podcast del programa Futuro Abierto del pasado 25 de septiembre, que en este caso es dedicado a los horarios escolares.

Pincha la imagen para escuchar el programa:

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