Entradas

La escuela en casa y las ilusiones infantiles marchitas. Colaboración con El País de Bolivia

Por Danitza Pamela Montaño

A la tarijeña Laura Bejarano la escuela le devolvió los útiles escolares y los libros de su pequeña hija de cuatro años. “Finalmente parece ser que ya los niños no volverán a las aulas” se dijo cuando los recibió.

Sin embargo, no aguantó derramar una lágrima, pues al repasar las primeras páginas de los coloridos libros vio algunos trazos hechos por su pequeña, y sintió rabia de que la primera experiencia escolar de su niña, no sea como la de muchos antes, llena de actos escolares, aprendizaje guiado por sus maestras y travesuras en el recreo.

Vio en los útiles escolares tantas ilusiones marchitas y expectativas que sintió frustración, así concluyó que de alguna manera esto afectará a su niña. Hasta ahora no hay fecha clara de retorno a clases y aunque está consciente en que esto es lo mejor no puede evitar la tristeza de ver como el tan esperado primer año escolar de su niña transcurre frustrado en medio de la pandemia.

Hoy la sala de su casa se ha convertido en prácticamente un aula de clases para su pequeña, pues es donde a diario de manera virtual Camila pasa matemáticas, lenguaje, inglés, educación física y música.

Admite que su nueva labor como madre y maestra no ha sido sencilla, pues le ha costado muchísimo compatibilizar los horarios del colegio con los de su trabajo y sus labores en casa. Más aún, hace su mayor esfuerzo en el afán de que su hija aprenda de la mejor manera posible, pese a los obstáculos de la cuarentena.

Los expertos aconsejan

Son muchas las madres que tienen este sentimiento y ante la incertidumbre del año escolar los expertos les dan ánimo y una serie de consejos para aquellos padres que hoy cumplen la función de maestros.

Así el pedagogo Miguel Ángel Bargueño señala que es importante establecer rutinas, pues éstas aportan seguridad a los niños; “la repetición de tareas refuerza hábitos”, señala.

La psicóloga infantil Silvia Álava, quien además recomienda hacer partícipes a los hijos de las nuevas reglas de la casa, aconseja “Diseñar con ellos una tabla de horarios, en una simple cartulina, dice que esto les ayudará a ver que han colaborado en su elaboración, y no como algo impuesto. Así, los acatarán más fácilmente”, señala.

“Después de levantarse y desayunar, es momento de ponerse a estudiar”, dice Álava, quien incluso es partidaria de incluir la pausa del recreo para que tengan un rato de esparcimiento. “Pueden comer una merienda similar al que toman en el colegio”, añade.

En esa idea la revista de Salud y Educación Consumer Eroski reincide “Las rutinas las necesitamos todos, desde los niños a los mayores. Es muy importante mantenerlas, de cara a una mejor organización. Debe haber ratos para estudiar, para jugar, para comer, para hacer ejercicio, para dormir. Con cierta flexibilidad, ya que en casa se dispone de mucho tiempo”.

Los expertos recomiendan que a los niños les debe quedar en claro que no están de vacaciones. Según Consumer, un documento de la Universidad de Granada con recomendaciones para estudiar en casa durante la pandemia propone “alternar estudios que requieren más esfuerzo cognitivo (memorizar, asimilar, comprender) con actividades menos intensas (hacer lecturas, notas marginales, esquemas y resúmenes, etc.)”.

Un papel más activo de los padres

A menudo escuchamos que los padres no deben hacer las tareas con los hijos, sino asegurarse de que los hagan. ¿Requiere esta situación una mayor implicación por su parte? Laura opina que sí y los expertos coinciden.  “Los niños, sobre todo de los primeros años son muy dependientes de los padres. Necesitan la ayuda de ellos para manejar plataformas digitales”, explican.

En cualquier caso esa implicación paterna y materna en la educación de los hijos no debería limitarse al cumplimiento de tareas docentes. Pueden dedicarse otras franjas de la jornada a acometer labores tan imaginativas como divertidas, de las que también aprenderán.

La psicóloga tarijeña Margot Castillo afirma que será importante también crear tiempos de estimulación a la creatividad, de reforzamiento de las tareas escolares mediante el juego. “Ánimos mamás y papás, esto en algún momento pasará. Debemos poner nuestros mayores esfuerzos en la educación de nuestros niños y apoyr la labor de los maestros que también enfrenta un gran reto”, concluyó.

ESPACIO

Un lugar para el estudio en la casa

El profesor tarijeño Marcos Téllez aconseja que aunque no en todas las casas hay un espacio o una oficina destinada al trabajo es importante disponer de una zona exclusiva, pues esto alejará a los niños de las distracciones. Debe estar ordenado: hacer hueco a los libros de texto entre una montaña de ropa o junto a enseres de cocina dificultará la concentración. “Aunque sea un espacio temporal póngale su toque, personalícelo con cosas que le gusten a su hija o hijo”, aconseja el profesor Marcos Téllez.

FUENTE: ElPais.bo