El juego libre es una necesidad del desarrollo, no un lujo. Podcast con Nora Kurtin, de Sapos y Princesas.
En una sociedad cada vez más conectada, es importante recordar que los niños necesitan algo tan sencillo como esencial: tiempo para jugar libremente.
El juego espontáneo favorece la creatividad, la autonomía, la resolución de problemas, las habilidades sociales y la regulación emocional. Es en esos momentos, sin instrucciones ni pantallas de por medio, cuando los niños exploran, imaginan, negocian y aprenden a conocerse mejor.
Las pantallas forman parte de nuestra realidad, pero no deberían sustituir experiencias fundamentales para el desarrollo infantil: correr, aburrirse, inventar, construir, ensuciarse, compartir y descubrir el mundo a través del juego.
✨ Jugar no es perder el tiempo. Es una de las formas más importantes de aprender.
Quizá este verano podamos regalarles algo valiosísimo a nuestros hijos: menos agenda, menos estimulación constante y más oportunidades para jugar, crear y simplemente ser niños.
Porque detrás de una caja de cartón, una pelota o una tarde sin planes pueden surgir algunos de los recuerdos más felices de la infancia.