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Hablamos con Manolo HH de la Felicidad en España Vuelta y Vuelta, de RNE

Hoy hablamos con Manolo HH de un tema tan controvertido como es la felicidad.

«Por qué no soy feliz»: los 9 enemigos de la felicidad

Es inquietante la siguiente cita: «Con la felicidad pasa lo mismo que con las gafas: las buscas y las buscas y resulta que las llevas puestas». ¿No te ha ocurrido con las gafas, el teléfono móvil o las llaves? Al parecer, la comparativa encaja a la perfección con la búsqueda de la felicidad, un estado que, como ya dijimos, parece más bien una carrera de fondo de a ver quién llega primero.

Sin embargo, es posible que vivas etapas en las que, efectivamente, no estés feliz. ¿Por qué? Los motivos pueden ser innumerables, pero existen una serie de «impedimentos» internos que te obstaculizan, aquí te los contamos para que los tengas en cuenta y puedas poner las herramientas necesarias para superarlos:

FUENTE: abc.es/salud

Libros: Humor, autoayuda, desarrollo personal y ensayo para llevar este verano en tu maleta

Recopilamos una selección de lanzamientos de no ficción ideales para acompañarte como lectura durante estas vacaciones.

El sutil arte de que (casi todo) te importe una mierda, de Mark Manson

Más de 50.000 ejemplares vendidos en España. En esta guía de autoayuda, el best seller internacional que está definiendo a toda una generación, el bloguero superestrella Mark Manson nos demuestra que la clave para ser personas más seguras y felices es manejar de mejor forma la adversidad. ¡A la mierda con la positividad!

Durante los últimos años, Mark Manson -en su popular blog- se ha afanado en corregir nuestras delirantes expectativas sobre nosotros mismos y el mundo. Ahora nos ofrece su toda su intrépida sabiduría en este libro pionero.

Manson nos recuerda que los seres humanos somos falibles y limitados: “no todos podemos ser extraordinarios: hay ganadores y perdedores en la sociedad, y esto no siempre es justo o es tu culpa”. Manson nos ofrece un momento de urgente sinceridad, ese cuando alguien te sujeta por los hombros y te mira a los ojos para tener una charla honesta, pero llena de historias entretenidas y de humor profano, despiadado. Este manifiesto es una refrescante bofetada en nuestra cara, para que podamos empezar a llevar vidas más satisfechas y con los pies en la tierra.

Temas: autoayuda, superación personal, humor, autor superventas mundial.

¿Por qué no soy feliz?, de Silvia Álava

¿Por qué siento que no puedo más? ¿Qué me hace sentirme frustrado con mi día a día? ¿Por qué no soy capaz de estar satisfecho con mi entorno laboral? ¿Qué puedo hacer para que la convivencia no desgaste mi relación de pareja? ¿Por qué pierdo los nervios con mis hijos?

Estas y otras preguntas tienen respuesta en ¿Por qué no soy feliz?, un libro que te ayudará a entender por qué nos encontramos abatidos en muchas ocasiones y cómo podemos revertir ese sentimiento para llegar al equilibrio y bienestar emocional que tanto deseamos.

De la mano de tu psicóloga personal, Silvia Álava, descubrirás que ser feliz no significa habitar en el «país de la piruleta», donde todo es fantástico y maravilloso, porque ese lugar no existe, que para estar bien no hace falta cambiar de vida, ni hacer giros radicales, sino vivirla de otra manera, con conciencia y conforme a tus valores, aceptándote tal y como eres, sabiendo que eres perfectamente normal dentro de tu preciosa imperfección.

Temas: felicidad, encontrarse bien consigo mismo, desarrollo personal, motivación, psicología, autora y psicóloga muy reconocida en España.

Orgullo, prejuicio… y otras formas de joderte la vida, de Marta González de Vega

¿Qué tienen en común un taxista llorón, una mujer dejada por wasap, un aprendiz de ladrón y una camarera aspirante a actriz? Que a todos ellos les va a cambiar la vida. En un solo día, y gracias a un sobre de azúcar. Si alguna vez has sentido que el destino ha sacado la patita y ha confabulado en tu contra, prepárate porque este libro es para ti.

La popular guionista Marta González de Vega crea, a través del humor, esta adictiva historia que nos libera del orgullo, los prejuicios y, en definitiva, de las distintas trampas mentales con las que nos dedicamos a «jodernos» la vida.

Un libro que con gracia e ingenio nos enfrenta a nuestros prejuicios más arraigados, incluso a aquellos que no identificamos como tales, y nos demuestra que liberarnos de ellos es la solución a la mayoría de nuestras ansiedades.

Temas: humor, prejuicios, crítica, autora, actriz y guionista reconocida en España por sus películas junto a Santiago segura y sus obras de teatro.

Cuando el corazón llora, de Tamara Gorro

Hay momentos en la vida en que sientes una tristeza y un vacío inexplicables. Pasas de la risa al llanto, no puedes dormir, te falta el aire. Eres consciente de que algo dentro de ti no va bien pese a que aparentemente lo tienes todo. Sin embargo, sientes un vacío difícil de explicar.

En su diario más íntimo, personal y desconocido, Tamara Gorro abre la mochila de su pasado para mostrarnos a la niña que con cinco años tuvo que vivir experiencias que no debería haber tenido o a la adolescente que sufrió un terrible episodio que creía olvidado. Armándose de valentía y con la ayuda de una psicóloga y de una psiquiatra iniciará una terapia que no siempre será fácil.

Cuando el corazón llora es un relato lleno de sinceridad y de verdad donde la autora revisa algunos de los episodios más duros de su vida con el fin de curar heridas para mejorar su presente y sentirse bien y en paz consigo misma.

Temas: salud mental, psicología, autoayuda, superación personal, autora mediática muy reconocida en España.

La niña que todo lo quería saber. La curiosidad: claves para una vida más inteligente y feliz, de Teresa Viejo

«Teresa, ¿tú por qué siempre lo quieres saber todo?». Esta pregunta me acompaña desde niña y en el ánimo de responderla decidí investigar la curiosidad, la primera fortaleza humana. Después de años de estudio, ahora animo a otros a despertarla. Así nace este libro que habla tanto de ti como de mí.

Habla de las ganas de saber y la inagotable necesidad de aprender. De cómo la curiosidad inspira a la creatividad. De esa energía que nos empuja a observar, buscar, averiguar, investigar, indagar, a conectar con los demás. A confiar, porque si bien vivimos una época incierta, la curiosidad es la única vacuna contra la incertidumbre. Créeme, es el momento de explorar todas tus posibilidades para florecer y la curiosidad es tu aliada. Entrénala y poténciala con las sencillas prácticas que comparto en este libro.

Además, descubrirás dimensiones de ella que quizá ignorabas. ¿Sabías que la gente curiosa vive más y mejor? ¿Que cuida de tu cerebro? ¿Que hay siete tipos de curiosidad? ¿Quieres conocer cuál es la tuya? Entra y averígualo.

Temas: desarrollo personal, formación, curiosidad, autora reconocida en nuestro país.

La lira desafinada de Pitágoras, de Almudena Martín Castro

¿Por qué, de entre todas las artes, la música ha sido la que más ha influido en científicos tan importantes como Pitágoras, Newton, Kepler o Galileo?

A través de estas páginas no solo conoceremos algunas de las más fascinantes obsesiones que asediaron a estos genios, también comprobaremos cómo hasta en la canción más sencilla puede esconderse un principio matemático.

En La lira desafinada de Pitágoras, Almudena Martín Castro, una de las divulgadoras más originales y de más proyección en nuestro país, plantea un viaje hacia la búsqueda de la belleza por parte de científicos de todas las épocas, y establece ecos comunes con una disciplina que todos podemos disfrutar sin ninguna preparación previa: la música.

Un relato sorprendente y lleno de humor, que nos descubre los misterios del universo.

FUENTE: valencianoticias.com

La adaptación hedónica: un arma de doble filo que no solo genera felicidad

– La adaptación hedónica es la capacidad de las personas para adaptarse a diferentes situaciones

– Tiene que ver con nuestra supervivencia y nos permite ser felices a pesar de la adversidad

– Sin embargo, la adaptación hedónica es un arma de doble filo ya que también hace que nos habituemos a lo bueno

Por Aldara Martitegui

Cuando Martina y su grupo de amigas de la universidad entraron en el apartamento que habían alquilado en una remota isla de Grecia para pasar dos semanas de vacaciones, se les cayó el alma a los pies. Las paredes estaban desconchadas; el olor a cerrado y humedad era insoportable. Hablaron con el responsable de la agencia que, tras disculparse por el desastre del apartamento, les explicó que por supuesto les devolverían el dinero que habían adelantado, pero que lamentablemente no tenían ningún otro alojamiento disponible en toda la isla para esas fechas.

No había muchas opciones. O Martina y sus amigas renunciaban a sus dos semanas de vacaciones y cogían un avión de vuelta a España o se adaptaban a lo que había. El positivismo de algunas de las chicas compensó el negativismo de las otras y, finalmente, decidieron que un apartamento cochambroso no iba a arruinar sus vacaciones: se quedaban.

Después de ventilar, limpiar y hacer algunos cambios, el tugurio empezó a parecerles menos tugurio. El primer gran cambio en su manera de percibir el apartamento ocurrió tras dormir allí la primera noche. Las chicas desayunaban en la terracita cuando una de ellas dijo: “Pues no sé a vosotras, pero a mí este apartamento ya no me parece tan terrible…incluso me parece que los desconchones de las paredes tienen su encanto”.

Esa fue la última conversación que tuvieron sobre el tema que las había mantenido tan ocupadas el día anterior. No volvieron a hablar del asunto hasta el día que regresaban a España en el aeropuerto…”Y pensar que estuvimos a punto de perdernos esto por unas humedades en el apartamento…¿quién se acuerda ahora de eso?”

Qué es la habituación hedónica

La adaptación hedónica o hedonista es la capacidad que tenemos los seres humanos para adaptarnos a las diferentes situaciones que vamos viviendo a lo largo de la vida, ya sean buenas o malas.

El ser humano tiene la capacidad de acostumbrarse pronto a los a cambios, lo cual puede ser muy beneficioso en determinadas ocasiones, como la que vivieron Martina y sus amigas. La adaptación hedónica es en cierto modo un mecanismo de supervivencia.

Aunque nos sucedan situaciones o sucesos traumáticos (o simplemente eventos negativos del día a día), generalmente sobrevivimos a ellos, nos sobreponemos y conseguimos reorganizar nuestra vida. La adaptación hedónica se manifiesta en situaciones negativas sencillas y poco trascendentales como la que vivieron Martina y sus amigas, pero también en otro tipo de acontecimientos mucho más adversos, como el diagnóstico de una enfermedad grave o la pérdida de un ser querido.

Cristina perdió casi toda la movilidad en un brazo después de sufrir un accidente. Aunque desde su entorno no dejaba de recibir elogios por cómo había superado esa pérdida de movilidad y se había adaptado a su nuevo estado, a ella le daba un poco de coraje. “No sé por qué me admiran…ellos hubieran hecho lo mismo que yo: adaptarse…No queda más remedio. No tengo ningún mérito”, decía.

Para que se produzca ese salto resiliente, los humanos contamos como aliada con esa capacidad para adaptarnos hedónicamente a las situaciones adversas

La adaptación hedónica -esta capacidad que traemos “de serie” los seres humanos porque nos permite adaptarnos al entorno y por tanto tiene que ver con nuestra supervivencia- es también la puerta a la famosa resiliencia.

La psicología entiende la resiliencia como la capacidad de los seres humanos no solo de superar las circunstancias adversas, sino de adaptarse positivamente a ellas y salir transformados y fortalecidos. Como vemos, es mucho más que superar las circunstancias adversas. Ser resiliente tiene más que ver con trascender esa situación de dificultad o sufrimiento. Para que se produzca ese salto resiliente, los humanos contamos como aliada con esa capacidad para adaptarnos hedónicamente a las situaciones adversas.

Ser resiliente implica un proceso de adaptación, aceptación e integración del sufrimiento para luego poder trascenderlo. Por tanto, la adaptación hedónica podría interpretarse en cierta manera como la base biológica de la resiliencia, ya que en un primer paso nos ayuda a adaptarnos a la adversidad y nos abre las puertas para trascenderla y ser felices a pesar de ella.

Un arma de doble filo

La adaptación hedónica, como hemos visto, es una herramienta estupenda que nos ayuda a vivir en condiciones muy incómodas y, en un plano más espiritual, nos facilita el camino hacia la resiliencia. Sin embargo, no debemos olvidar que este fenómeno es un arma de doble filo. De la misma manera que terminamos acostumbrándonos y tolerando las circunstancias adversas, la adaptación hedónica también hace que nos habituemos rápidamente a todo lo bueno que nos rodea y dejemos de valorarlo.

Desde la psicología, el fenómeno de adaptación hedónica se utiliza para explicar, por ejemplo, por qué -como demuestran numerosos estudios- la mayoría de las personas a las que les toca la lotería, un año después sienten que son igual de felices que antes de ganarla. Su nivel de felicidad de referencia vuelve a ser el mismo (incluso en algunos casos más bajo) porque se han habituado a la nueva situación.

Otro caso muy visible de adaptación hedónica es el de personas que pasan años de su vida luchando por conseguir un puesto de trabajo o por tener una familia y, cuando consiguen su anhelado objetivo, se siguen sintiendo insatisfechas «¿por qué no soy feliz si tengo todo lo que soñé?» Es una pregunta muy habitual en las consultas de los psicólogos.

Lo que sí podemos trabajar o aprender, con el fin de vivir una vida más plena y satisfactoria, son estrategias para que la adaptación hedónica no nos arrebate la felicidad

Si a este fenómeno de adaptación hedónica, que nos impide disfrutar de nuestros logros por pura habituación, sumamos el hecho de que vivimos en una cultura consumista que, de alguna manera nos está permanentemente retando a conseguir cosas, poniendo el foco en lo que no tenemos más que en lo que tenemos, es comprensible que haya tantísimo nivel de insatisfacción en nuestra sociedad.

Obviamente, este segundo componente cultural que tanto afecta a nuestra felicidad difícilmente lo podremos cambiar desde una acción individual. Lo que sí podemos trabajar o aprender, con el fin de vivir una vida más plena y satisfactoria, son estrategias para que la adaptación hedónica no nos arrebate la felicidad.

El primer paso es precisamente este: tomar conciencia de que este fenómeno existe y tal vez hacer una recapitulación de cómo a lo largo de nuestra vida nos ha ido afectando.

Cuándo y cómo luchar contra la adaptación hedónica

Cuando empecé a estudiar periodismo soñaba con trabajar en una gran televisión, en la sección de Internacional: soñaba con trabajar en un lugar que me ayudara a entender el mundo e informar sobre él, que mi trabajo me motivara para aprender más cosas, viajar, conocer otros lugares y reportear. Cuando lo conseguí, más que satisfacción, lo que sentí fue un gran vacío.

Otro ejemplo es el de esas personas que creen que si se casan serán más felices. Sin embargo, está demostrado que el matrimonio tiene efectos pasajeros sobre la felicidad de las personas, como explica la psicóloga Silvia Álava en su libro ¿Por qué no soy feliz? “Cuando una pareja se casa se produce una inyección de felicidad cuyos efectos duran aproximadamente dos años. A partir de esa fecha su nivel vuelve al que tenían antes de la boda a no ser que proactivamente ejerciten una mejora continua”, explica.

En la frase “proactivamente ejerciten una mejora continua” está la clave para no caer en la adaptación hedónica. ¿Cómo evitarla? La única manera es conectando intencionadamente, cada día de nuestra vida, con aquellas cosas buenas que nos rodean y que habitualmente pasan desapercibidas porque solemos estar más enfocados en lo que vendrá (y en cómo lograrlo) que en lo que ya tenemos. Está claro que necesitamos tener sueños y objetivos para mantener la motivación alta, pero, ¿dónde está el límite? Debemos saber que, efectivamente, soñar nos motiva, pero soñar demasiado desvía nuestra atención del presente y nos impide disfrutar de lo que ya tenemos.

Aprender a estar más presentes

Para terminar, me gustaría compartir un cuento que ilustra muy bien esta idea de la adaptación hedónica y de cómo muchas veces nos impide disfrutar de nuestros logros. Es una fábula anónima que relata el momento en que un agricultor descansa contemplando su huerto cuando recibe la visita de un viajero:

Cuenta la historia que, una calurosa mañana de verano, un hombre se encontraba sentado sobre la hierba, bajo las ramas de un frondoso roble, disfrutando de la suave brisa y de la hermosa vista de su huerto. Aquel día había decidido darse un buen descanso para contemplar con placer los árboles y las hortalizas que durante tanto tiempo había ido cuidando con esmero.

 Acertó a pasar por allí un caminante, con quien inició una animada conversación. Al cabo de un rato, el caminante, que pudo ver claramente en la luz que desprendían los ojos del agricultor el amor que sentía hacia su huerto, comenzó a sugerirle por qué no se esforzaba un poco más.

En vez de perder el tiempo ahí sentado podría dedicarse a mejorar la producción de su huerto. El recién llegado no hacía más que dar consejos: “trabajando más en el huerto, le dijo, podrá aumentar la producción de tomates, con cuyos beneficios podría comprar más tierras, cultivar más y, en un futuro, incluso establecer una empresa de tomate en conserva”. Así el caminante le hizo una y otra propuesta a nuestro agricultor.

A cada nueva sugerencia, el dueño del huerto preguntaba al caminante: “Y todo eso, ¿para qué?”

Todas las respuestas del caminante llevaban a una sola razón final: “Porque, si trabaja usted con esfuerzo y diligencia, un día podrá venir aquí y sentarse a disfrutar y simplemente ser feliz contemplando lo que ha alcanzado”.

Un largo silencio se hizo entre ambos, hasta que nuestro agricultor, después de una profunda inspiración respondió: “Y, ¿qué cree usted que estoy haciendo yo en este momento?”

FUENTE: niusdiario.es

«El sistema de trabajo no nos pone fácil cuidar de la salud mental» Inauguración de EVADES

Por M. RIVERO. Foto Pablo Nosti

«Saludable es la empresa a la que te apetece ir a trabajar y las relaciones informales dentro de la misma tiene mucho que ver en ello»

La psicóloga y autora de varios libros Silvia Álava (Valladolid, 1978) inauguró ayer junto a la escritora Belen Varela la Escuela de Verano Evades. Lo hizo en Noreña, en una charla en la que abordó la relación entre la salud mental y el trabajo.

-Bienestar emocional y satisfacción laboral, la relación parece obvia, ¿qué se nos pasa?

-Cuando trabajamos todos tenemos el chip de que tenemos que producir y hacer las cosas bien sin que nos afecte nada. Somos humanos, estamos hechos de emociones y las sentimos, eso nos afecta y afecta a la producción. Pero sobre todo las relaciones con nuestros compañeros. ‘No es personal, son negocios’, como decía Corleone, pero nosotros hacemos que el trabajo sea personal. No se puede apagar el cerebro y ponerlo en modo avión, es imposible ser así de frío y distante. Además las emociones bien utilizadas se pueden utilizar para incrementar la productividad.

-¿Se puede mantener la salud mental en el sistema de trabajo actual?

-El sistema no lo pone fácil, no estamos en nuestro mejor momento. Hay trabajos muy precarios, mal pagados y a turnos. ¿Dónde nos centramos? En qué puedo hacer yo, cómo manejar las emociones. Ojalá cambiara el sistema, cada vez somos más conscientes de que tenemos que favorecer la conciliación. Porque nos están sometiendo a una situación difícil de mantener a largo plazo.

-¿Algunos consejos para mantener la cabeza en su sitio?

-Lo primero: párate y sé consciente de cómo estás, qué necesitas en cada momento y qué sientes. Muchas veces vamos en automático. Es importante pasar al manual y pensar si lo que sentimos acompaña y ayuda a realizar el trabajo o si hay que parar y ver qué nos dice esa emoción y regularla. El sigue para adelante y deja el problema de lado se convierte a la larga en un problema a nivel somático de salud: dolores, bajas por ansiedad o incluso lumbalgia. En segundo lugar, el cómo te hablas a ti mismo. En ese discurso interno con el que comentamos la jugada sobre todo lo que nos pasa y a veces echamos más leña al fuego. No se trata de decir que todo sea fantástico, el país de la piruleta no existe, pero a lo mejor las cosas no son tan terribles. Y practicar el autocuidado, muy de moda, en cosas tan básicas como alimentarse bien o dormir.

-Esto es el trabajador, pero ¿y la empresa?

-Cada vez se da más importancia a las organizaciones que tienen el sello de saludable. Estas promueven el ejercicio físico, la alimentación saludable, la responsabilidad social corporativa y ese bienestar. Saludable es la empresa a la que te apetece ir a trabajar. Y las relaciones informales tienen mucho que ver. Los líderes tienen que tener una buena inteligencia emocional para crear ese clima adecuado. Eso cuesta dinero, pero en 2010 ya nos decían que por cada dólar invertido en bienestar y salud se ahorran otros seis a medio o largo plazo.

-¿A favor o en contra del teletrabajo?

-No podemos decir que el trabajo sea bueno o malo. Los estudios dicen que no le vale a todo el mundo, depende mucho de la personalidad y situación familiar. A priori parece que puede ayudar a conciliar, pero tiene que ser cosa de todos. No puede ser que la mujer se quede en casa y trabaje entre col y col. Si bien es cierto que hay quien echa de menos el volver a la oficina, precisamente eso sucede cuando hay ese clima laboral positivo. Las encuestas desvelan que en mayoría quieren mantener un modelo mixto.

-¿Nos ha ayudado la pandemia a ser más conscientes de la importancia del bienestar emocional?

-Nos ha pasado muchísima factura. A adultos, niños, mayores… y lo que hemos hecho ha sido ser más conscientes de nuestra felicidad. Nos cuesta mucho más. Y ahora ya sabemos que se han incrementado.

-¿En qué trabaja a futuro?

-Lo primero y más inmediato disfrutar del día de hoy (por ayer) en Noreña y vivir más consciente, disfrutar de las conferencias, formaciones, mis pacientes… Luego ya veremos si llega otro libro, aunque ideas ya tengo.

FUENTE: Diario El Comercio

Conferencia ¿Por qué no soy feliz? con motivo del Día de la Psicología

Este jueves 16 de Junio a las 18h celebraremos en el Centro Cívico Tabacalera en Santander el #díadelapsicología con el Colegio Oficial de Psicología de Cantabria y la conferencia ¿Por qué no soy feliz?

Si no tienes la suerte de estar en #Santander puedes seguirlo en directo desde 👉 https://copcantabria.es/

#conferencias #psicología #emocionespositivas #libros #porquénosoyfeliz #díadelapsicología #tabacalerasantander

«Se trata más de vivir a gusto, de vivir en paz, de vivir en calma», Silvia Álava, psicóloga

De la mano de la psicóloga Silvia Álava, nos llega el libro ¿Por qué no soy feliz?, un libro que nos ayudará a entender por qué nos encontramos abatidos en muchas ocasiones y cómo podemos revertir ese sentimiento para llegar al equilibrio y bienestar emocional que tanto deseamos. Hablamos con ella de la felicidad, el bienestar emocional y cómo sentirnos mejor en nuestro día a día. 

Actiage: ¿Es realmente necesario ser feliz?

Silvia Álava: Depende de lo que entendamos por felicidad. Si pensamos en la felicidad como un sentimiento de alegría constate y estar haciendo siempre cosas divertidas, no solo no es necesario, sino que es imposible. Si lo que pretende alguien es ser feliz, entendiendo que no puedes tener días malos, que no puedes tener situaciones desagradables, que no puedes sentir cosas que no te gustan, o sentir miedo, tristeza o frustración, eso no es posible.

Nadie puede estar las 24 horas del día con una sonrisa y haciendo cosas divertidas. Por lo tanto, la felicidad entendida como tal no es necesaria siempre ni posible.

Si entendemos la felicidad como bienestar emocional, es decir, saber afrontar lo bueno y lo malo, regular nuestras emociones y disfrutar de lo que tenemos, entonces sí tenemos que aspirar a ese bienestar emocional, un concepto más exacto que felicidad.

Se trata más de vivir a gusto, de vivir en paz, de vivir en calma, de vivir alineados con lo que nosotros somos y con nuestros valores. Vivir desde el realismo.

Actiage: ¿Cómo crees que se declara la mayoría de la gente: feliz o infeliz?

SA: Es una pregunta complicada. Sí es cierto que mucha de la gente que va a la consulta nos dice que, a pesar de que lo tienen todo, no son felices. El problema es que no saben disfrutar y poner en el foco en lo bueno. Hay que saber aprovechar cada momento y disfrutar de lo que tenemos, apreciando todo lo bueno de nuestra vida y sabiendo regular las emociones desagradables.

Actiage: ¿Somos más infelices en este momento de la historia?

SA: El bienestar emocional, es decir, cómo interpretamos la realidad y los recursos que tenemos para ello, depende de cada persona.

No obstante, es cierto que a nivel macro en esta época nos hemos vuelto más irascibles y nuestra ventana de tolerancia, es decir, nuestra tolerancia a la frustración, es más pequeña. Cuando tenemos que enfrentarnos a situaciones novedosas, que no conocemos, a la incertidumbre, sin saber lo que nos va a pasar, estamos más irritables e irascibles, y eso nos ha pasado ahora en estos dos años cargados de malas noticias como la pandemia del COVID19. Filomena, la Guerra de Ucrena, la nueva posible pandemia de la viruela del mono… Tantas noticas malas nos hacen sentir más irascibles porque no vivimos una situación fácil, por lo que es cierto que es una época complicada que puede afectar a nuestro bienestar emocional.

Actiage: ¿Por qué la gente no es feliz, o cree que no lo es?

SA: El ser humano tiene una capacidad de adaptación increíble. Somos capaces de adaptarnos a las perores situaciones, incluso a vivir en condiciones infrahumanas. Y esa capacidad sirve tanto para lo bueno como para lo malo. Es lo que se llama adaptación hedonista. Cuando tenemos algo nuevo nos parece lo mejor: una nueva casa, una nueva pareja, un nuevo amigo… Pero cuando nos adaptamos a eso nuevo dejamos de disfrutarlo y de valorarlo. Si nuestro amigo no nos hace caso un día ya no es tan buen amigo, nuestra casa más grande ya no nos lo arece tanto… Dejamos de valorar eso que nos hacía felices.

Un ejemplo sencillo de esto. Imagina que se te estropea la caldera un día y no tienes agua caliente. Te das una ducha rápida y, cuando vuelves a tener agua caliente valoras lo que tienes y lo agradeces. Pues eso tenemos que hacer todos los días, valorar lo bueno que tenemos.

Tenemos que hacer el ejercicio de ponernos cada día los “ojos de lo nuevo” y recordar cómo te sentiste el día que conociste a ese amigo o a tu pareja y qué es lo que te gustó. Cómo te hizo sentir. Hay que evitar esa adaptación hedonista.

Actiage: ¿Qué más podemos hacer para aumentar nuestra felicidad?

SA: Hay muchas otras cosas que podemos llevar a cabo en nuestro día a día, como ser más agradecidos, ayudar a los demás, participar en voluntariados.

En el último capítulo del libro hablo justo de esto y hago referencia al método para incrementar el bienestar emocional que implica también tomar buenas decisiones. Mucha gente que viene a consulta nos dice que no están dónde querían estar a estas alturas de su vida. Se han dejado arrastrar y no han tomado buenas decisiones. Es importante no vivir en automático, sino vivir en manual. Saber dónde vamos y nuestros objetivos. Habrá veces que tengamos que ir en dirección contraria porque no haya más remedio, porque la carretera está cortada, pero es importante saber que vamos en dirección contraria y cambiaremos de sentido en cuando podamos. No perder nunca nuestras metas.

También debemos invertir en relaciones sociales y en los amigos. Ya se sabe que quien tiene un amigo, tiene un tesoro.

Además, hay que reservar tiempo para nosotros. Debemos llevar una dieta sana, hacer deporte y dormir. La gente duerme mucho menos de lo que debería actualmente y eso hace que nos levantemos no solo cansados, sino también irritables.

Por último, debemos potenciar el sentido humor. Cuando potenciamos el sentido del humor, conseguimos reevaluar la situación y ver los problemas desde otro punto de vista. Como un dron que amplía su campo visual y llega a más sitios. Y eso nos ayuda a ver los problemas desde otra perspectiva y afrontarlos mejor.

Actiage: ¿La felicidad va ligada a la edad o no tiene nada que ver?

SA: Es decir, ¿se es más feliz, en general, de joven que de anciano? Es cierto que los estudios y la ciencia dicen que hay un declive de la felicidad al llegar a la mediana edad. No obstante, hay que tener en cuenta que existen muchas diferencias individuales.

Por ejemplo, tras esta pandemia los problemas mentales en adolescentes han aumentado un 250%. Se exige que los jóvenes estén siempre felices y hagan cosas divertidas, lo que aumenta la presión si no se sienten bien o tienen emociones negativas, como si eso no estuviera bien visto.

Un gran enemigo de la felicidad es la comparación y, actualmente, con las redes sociales y la exposición que hay en ellas, los jóvenes ven fotos de otras personas pasándoselo bien, haciendo cosas divertidas, todos parecen mejores… lo que aumenta el riesgo de depresión y otros problemas mentales. Por lo tanto, también los jóvenes encuentran muchos problemas para ese bienestar emocional necesario.

Actiage: ¿Cómo podemos seguir siendo felices cuando llegamos a la tercera edad, cuando se acabe el trabajo y los objetivos en la vida?

SA: Lo más importante es mantener objetivos vitales: saber por qué y para qué hago las cosas. Hay que aprovechar el tiempo libre para hacer cosas de ocio que antes solo podíamos hacer los fines de semana. Debemos tener objetivos y seguir siendo disciplinados, mantener un horario y hacer cosas que nos gusten. No debemos llenar la agenda solo de las citas del médico, sino que hay que hacer otras cosas que nos gusten, como quedar con amigos, dar un paseo por una calle nueva, ir a un restaurante diferente… Hacer cosas diferentes y llenar nuestra agenda de propósitos y planes.

Es cierto que la pandemia y las restricciones han afectado mucho a la tercera edad porque durante todo este tiempo no podían hacer nada a nivel social, ni excursiones, ni ir a la cafetería a tomar algo o quedar con sus amigos. Han tenido que vivir encerrados sin salir y además con el riesgo de morir si se contagiaban. No podían relacionarse ni ver a sus nietos, lo que ha afectado mucho a su bienestar emocional e incluso a su deterioro cognitivo. Muchos han sufrido un gran bajón del que ahora hay que recuperarse.

Actiage: ¿La felicidad nos ayuda a vivir más? ¿De qué manera?

SA: Todos los estudios confirman que el afecto positivo y las emociones agradables nos proporcionan más salud y longevidad. Así que sí, la felicidad nos ayuda a vivir más.

Esto se debe no solo a la calma mental que nos aporta, sino que la felicidad y el optimismo también nos ayuda a sobrellevar mejor las enfermedades, lo que ayuda a nuestra salud general y nuestra longevidad.

FUENTE: actiage.es

Entrevista en MadridDirecto: Feria del Libro de Madrid

Os comparto esta #Entrevista en el programa #MadridDirecto con motivo de mi participación en la Feria del Libro de Madrid con el libro «¿Por qué no soy feliz? Vive y disfruta sin complicarte la vida»

Resumen de la jornada firmas en la Feria del Libro de Madrid

Creo que esta foto refleja la emoción que fue estar ayer en la Feria del Libro de Madrid

Muchas gracias a todas las personas que vinisteis, y lo siento, por las que os quedasteis sin el libro! Éxito total, ¡los agotamos todos!

😊

@MadridDirecto vino a la caseta de @HarperCollinsIB para hablar sobre #PorQueNoSoyFeliz Estuve toda la tarde rodeada de lectores, familiares y amigos. Me siento muy agradecida! Muchas gracias a todos y todas los que pudisteis acercaros y los que no pudísteis y me enviásteis mensajes de ánimo. Gracias!!