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Ideas de juegos caseros para fomentar la autonomía de los niños de 3 a 8 años

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a ser más autónomos? La doctora en psicología Silvia Álava nos propone algunos juegos caseros con los que podemos fomentar la autonomía infantil, de los 3 a los 8 años. ¿Jugamos y aprendemos?

  • Cómo trabajar la autonomía infantil desde la primera infancia (00:09)
  • Enseñar a los niños a responsabilizarse de sus tareas (01:31)
  • La importancia de dar tiempo a los niños para hacer las cosas solos (01:54)
  • Cómo enseñar a los niños a jugar solos (03:00)
  • No hagas por tu hijo lo que él o ella sepa hacer (04:22)

Enseñar a los niños a jugar solos para fomentar su autonomía (y más tips)

Ayudar a tus hijos a ser más autónomos e independientes a través de la responsabilidad y el juego.

Fomentar la autonomía en los niños es fundamental si queremos que estos tengan un correcto desarrollo y puedan asumir las responsabilidades adecuadas para cada edad, pero también estableciendo hábitos como que, por ejemplo, el niño juegue solo. Por ello, es esencial empezarla a trabajar la autonomía desde muy pequeños a través del juego y con pequeñas tareas domésticas o de cuidado personal.

Establecer rutinas, darles espacio y adaptar lo que les pedimos es fundamental para que ellos sientan que pueden conseguirlo y, por ende, crezcan felices, sanos y con una buena autoestima.

Índice

  1. Como fomentar la autonomía y responsabilidad de los niños
  2. Cómo y por qué enseñar a los niños a jugar solos
  3. Educar a niños más autónomos e independientes

Como fomentar la autonomía y responsabilidad de los niños

A partir de los 2 años, más o menos, los niños tienen un gran entusiasmo a la hora de hacer cosas por ellos mismos: estamos en la fase del ‘yo puedo solo‘, del ‘yo quiero hacerlo’. Aprovechar esta fuerza, esta confianza, que sale de nuestro pequeño es fundamental para empezar con el desarrollo de la autonomía. En este punto, pues, es vital que tengamos mucha paciencia con ellos y que los animemos a que realicen las tareas por su cuenta.

Las tareas que pueden realizar los niños en esta edad son bastante básicas, pero debemos entender que son un mundo para ellos. Por este mismo motivo, no solo debemos mostrarles nuestro apoyo, sino que debemos animarlos y no presionarles; debemos dejarles su tiempo y su espacio.

Un juego al que podemos jugar en esta etapa, como no podría ser de otro modo, es el de ser mayor. En este caso, les podemos pedir que tiren los pañales al cubo de basura correspondiente o bien dejarles que empiecen a vestirse y desvestirse de forma autónoma, y que depositen la ropa sucia para lavar, etc. Siempre dándoles responsabilidades que se encuentren dentro de sus capacidades.

Cómo y por qué enseñar a los niños a jugar solos

Otra manera en la que podemos fomentar la autonomía de los niños es enseñándoles a jugar solos. Sí, aunque a veces nos parezca que no es bueno, debemos aprender a dejar que jueguen solos. Evidentemente, compartir todo el tiempo que podamos con ellos es muy bueno, fantástico. Pero, también deben aprender a estar solitos y a pasar ratos con ellos mismos; darles espacio para que vayan fomentando su creatividad y vayan siendo conscientes de todo cuanto pueden llegar a conseguir si se lo proponen. 

Conseguir que los niños jueguen solos es bastante simple si seguimos unas pequeñas pautas: lo primero, será conseguirles un juego que les guste y que fomente tanto la creatividad como el razonamiento. Por ejemplo, los bloques de construcción y los muñecos.

Cuando queramos empezar a enseñarles a jugar solos, vamos a darles unas pequeñas pautas como, por ejemplo, ‘construye una escuela y ahora vengo yo a verte y ayudarte’. Y, dejamos pasar unos minutos antes de ir a ver todo lo que han hecho. Esta pequeña pausa en la que los dejamos solos debe ir aumentándose poco a poco hasta que los niños sean capaces de jugar sin necesitar de los adultos.

Y, a medida que vayan sumando años, vamos añadiendo juegos adaptados a su edad, tareas del hogar y responsabilidades en su cuidado personal

Educar a niños más autónomos e independientes

Como hemos dicho, cerca de los 2 años, los niños tienen una necesidad de demostrar, y demostrarse, que pueden hacer las cosas por ellos mismos, de tener más autonomía. Y, aquí, los padres debemos ir con mucho cuidado. Pese a que, a veces, vayamos con el tiempo justo o sepamos que los niños no van a hacer algo como se lo hemos enseñado, debemos evitar el ‘ya lo hago yo’ y ‘te ayudo, porque tú solo no puedes’.

Por un lado, el ‘ya lo hago yo’ se debe evitar porque es muy fácil que los niños se acostumbren, luego, a que lo hagamos todo nosotros. Y lo hacen muy rápidamente. Por ello, debemos armarnos de paciencia y darles el tiempo necesario para que hagan de forma autónoma lo que les hemos pedido.

Por otro lado, el ‘te ayudo, porque tú solo no puedes hacerlo’ también se debe evitar, ya que esto transmite a los niños una falta de confianza en sus habilidades. Y, si nosotros no confiamos en ellos, ¿quién lo hará? Debemos entender, también, su punto de vista y ser muy empáticos con ellos en todo momento. Si nuestros hijos ven, por el contrario, que los animamos, no solo mejorarán su autonomía, sino que incrementarán muchísimo su propia autoestima.

Enseñar responsabilidad a los niños y hacerlos más autónomos es tarea y responsabilidad de los papás y mamás si queremos verlos crecer felices y sanos, además de ofrecerles las herramientas necesarias para que puedan convertirse en adultos con una vida plena. 

Puedes leer más artículos similares a Enseñar a los niños a jugar solos para fomentar su autonomía (y más tips), en la categoría de Autonomía en Guiainfantil.com

Estas son las habilidades sociales que debemos entrenar en nuestros hijos desde pequeños

El éxito de sus relaciones personales dependerá de lo desarrolladas que tengan estas habilidades sociales.

Por María Dotor

Los seres humanos somos seres sociales. Desde que nacemos, nos relacionamos con otras personas, y nuestra felicidad depende, en gran medida, de cómo de satisfactorias sean estas relaciones.

Para que nuestros hijos tengan relaciones satisfactorias hace falta que dispongan de buenas habilidades sociales. Estas habilidades no son innatas, sino que se aprenden a través de la observación de los demás, de las enseñanzas de otras personas, de la interacción directa con el medio…etc.

Para que nuestros hijos tengan relaciones satisfactorias hace falta que dispongan de buenas habilidades sociales. Estas habilidades no son innatas, sino que se aprenden.

¿Qué habilidades sociales son las más importantes? ¿Cuáles deberíamos inculcar a nuestros hijos? Las repasamos con la ayuda de la psicóloga Sara Ríos Gil, quien las recoge en un capítulo del libro ‘El arte de educar jugando’, de Silvia Álava.

Habilidades sociales básicas y habilidades sociales complejas

Para Ríos Gil, las habilidades sociales se dividen en dos grupos: las básicas y las complejas.

Habilidades sociales básicas

  • Saber escuchar: aquí es fundamental el lenguaje no verbal: mirar a los ojos, asentir con la cabeza, sonreír cuando sea oportuno… «Esto es algo que tenemos que enseñarles sobre todo con el ejemplo», nos dice Ríos Gil.
  • Iniciar una conversación: es básico saber identificar si es un buen momento para iniciar una conversación o la persona no está disponible.
  • Mantener una conversación: una vez que hayamos iniciado una conversación, hay que saber mantenerla. «Una buena escucha activa es fundamental para que el otro se sienta atendido y eso dé pie a seguir la conversación haciendo nuevas preguntas. También hay que saber cómo introducir un tema nuevo sin interrumpir al otro».
  • Terminar una conversación: «evitando ser bruscos y tratando de no cortar a la otra persona».
  • Presentarse adecuadamente: «podemos ayudar a nuestros hijos a entender qué cosas se dicen en una primera presentación y qué cosas nos guardamos para nosotros».
  • Dar las gracias en las ocasiones correctas: aquí nuestro ejemplo es vital. «Somos modelos de conducta. Si nos ven que somos agradecidos con los demás, les será más fácil serlo a ellos».
  • Hacer un cumplido: los cumplidos nos ayudan a establecer relaciones positivas con los demás, no obstante, nos dice Ríos Gil, «conviene intentar no excedernos en los cumplidos porque puede verse como exagerado y poco natural».

Habilidades sociales complejas

  • Saber decir ‘no’ adecuadamente: no siempre tenemos que estar de acuerdo con lo que nos dicen los demás, ya que cada uno tenemos nuestra forma de pensar, y tenemos derecho a decir ‘no’, pero «teniendo en cuenta no ser bruscos ni ofender a los demás, sino expresar nuestra negativa con respeto».
  • Realizar una petición: sin exigir, de manera adecuada. «Y si la otra persona dice que ‘no’, aceptarlo sin enfadarnos ni alterarnos».
  • Tomar decisiones: nos cuesta mucho tomar decisiones, en cambio, es algo a lo que nos tendremos que enfrentar muchísimas veces a lo largo de nuestra vida. Debemos entrenar a nuestros hijos para ello «ayudándoles a definir las opciones, los pros y contras de cada una de ellas, buscar alternativas o soluciones…».
  • Defenderse correctamente de una crítica: hay diversas maneras de reaccionar ante una crítica. «Hay que enseñar a los niños a defenderse de ellas sin alterarse ni enfadarse».
  • Expresar alguna queja: debemos dejarles claro que no pasa nada por expresar aquello que no les guste, pero «hay que enseñarles a hacerlo correctamente, desde el respeto, explicando bien el por qué no le ha gustado y ofreciendo una alternativa».

¿Cómo entrenamos estas habilidades sociales?

Para entrenar las habilidades sociales de nuestros hijos, Ríos Gil da una serie de claves:

  • Los adultos somos referentes de nuestros hijos; constantemente nos están observando y copiando. Por ese motivo debemos ser un buen ejemplo a nivel social y hacer con los demás las cosas que queremos que hagan ellos.
  • Es fundamental que desde pequeños fomentemos que estén con otras personas de confianza además de nosotros y también con otros niños de su edad.
  • El desarrollo social de un niño tiene lugar poco a poco, y esto hay que tenerlo en cuenta para saber qué pedirle en cada etapa de su vida.
  •  Utilicemos el juego para inculcar estas habilidades. Por ejemplo, podemos hacer un teatro de presentaciones para enseñarles de manera amena y divertida la importancia de presentarse a los demás y cómo hacerlo correctamente. También podemos jugar con una pelota en la mano a respetar los turnos de palabra. Sacaremos un tema, debatiremos sobre él, pero solo podremos hablar cuando tengamos la pelota en la mano.

FUENTE: laopiniondemurcia.es

«Los niños necesitan una vacuna emocional porque viven más tristes, más enfadados y juegan menos con otros menores»

Según el estudio «Salud mental en la infancia», los hijos discuten más con sus padres y ven menos a sus abuelos, tíos y primos. «Necesitan recursos para prevenir problemas de salud mental», apuntan los expertos

Laura PeraitaLaura PeraitaSEGUIR

La pandemia y las restricciones han afectado a la salud mental de hasta el 45% de los niños españoles. Así al menos lo asegura el estudio «Salud mental en la infancia» realizado por la Guía de AIJU, el Instituto Tecnológico de Producto Infantil y Ocio, y presentado con motivo del Día del Niño y de la Niña en España. El objetivo de este informe es ofrecer una serie de datos de la radiografía actual de los menores en nuestro país con el propósito de tomar las medidas pertinentes para prevenir el sufrimiento en la infancia. Y es que, tal y como apuntó Pablo Busó, coordinador del área de investigación infantil y pedagogía de AIJU, los estados de ánimo y las emociones de los niños después de la pandemia son hasta en un 40% de los casos más negativos.

Sigue leyendo el artículo en el diario ABC.

9 juegos tradicionales que NO sabías que benefician tanto a los niños

¿Cuáles son los beneficios del juego que hace que los niños sigan aprendiendo?

Jugando, los niños aprenden más y mejor. A través de los juguetes y las actividades que más les entretienen, nuestros hijos desarrollan habilidades que son esenciales en su desarrollo. Por ello, los niños necesitan jugar todos los días. Los juegos tradicionales (los más sencillos, los juegos de siempre) permiten a los niños poner en marcha procesos cognitivos que potencian sus capacidades. Te sorprenderá ver que los juegos más beneficiosos para los niños son los juegos de siempre.

Índice

  1. Juegos tradicionales que benefician mucho a los niños
  2. Por qué los niños aprenden tanto jugando
  3. Cuáles son los beneficios del juego para los niños
  4. Por qué hay que elegir juguetes adecuados a la edad de tus hijos

Juegos tradicionales que benefician mucho a los niños

A veces, los padres nos desesperamos buscando juguetes o juegos que resulten muy estimulantes y atractivos para nuestros hijos. Sin embargo, nos olvidamos de que son los juegos tradicionales más sencillos los que permiten a los niños poner en marcha estos procesos cognitivos tan importantes. A continuación vamos a ver algunos ejemplos prácticos; vamos a nombrar algunos de los entretenimientos favoritos de los niños para analizar qué área trabaja.

1. Los puzles
Con los puzles o rompecabezas, los niños trabajan la orientación espacial, la memoria de las formas y el razonamiento lógico.

2. El fútbol y otros deportes de pelota
Hablamos de fútbol, baloncesto, hockey, etc. Y los niños trabajan procesos como la motricidad gruesa, la coordinación general, la velocidad de procesamiento, los reflejos y el trabajo en equipo.

3. Los dibujos
Cuando los niños pintan, trabajan la psicomotricidad fina, pero también la creatividad, la paciencia, la tolerancia a la frustración

4. El escondite (las escondidas o las escondidillas)
Este popular juego en el que un niño se esconde y otro le busca, se trabaja la motricidad gruesa, el trabajo en equipo, la tolerancia a la frustración, el cumplimiento de las reglas del juego

5. Los coches o carros de juguete
Este tipo de juguetes son ideales para que los niños practiquen la coordinación óculo-manual y su creatividad.

6. Las muñecas o los bebés de juguete
A través de los juegos que consisten en el cuidado de un muñeco, así como la recreación de diferentes juegos simbólicos, los niños trabajan la psicomotricidad fina, las habilidades socioemocionales, la adquisición de vocabulario, su creatividad y mucho más.

7. Los disfraces
A algunos niños les gusta mucho jugar a disfrazarse o maquillarse. En este caso, se trata de un juego con el que trabajan la psicomotricidad fina, la creatividad y las habilidades socioemocionales.

8. Las manualidades
Sabiendo de los grandes beneficios para los niños de hacer manualidades, son muchos los padres que animan a sus hijos a crear pequeñas obras artísticas. Con esta actividad se trabaja la psicomotricidad fina, la tolerancia a la frustración, la creatividad, la paciencia y funciones ejecutivas.

9. Cantar y bailar
Pon música… ¡y a cantar y bailar! Con este tipo de juegos tradicionales trabajamos la motricidad gruesa, la coordinación gruesa y las habilidades emocionales.

Por qué los niños aprenden tanto jugando

Debemos de rescatar el valor del juego como potenciador del aprendizaje de los niños. La neuropsicología nos muestra que el aprendizaje se consolida mejor a través de las emociones agradables y los niños sienten muchas de estas cuando juegan. Pensar que los niños tienen que sufrir o pasarlo mal para aprender (seguro que has oído en alguna ocasión eso de ‘la letra con sangre entra’) no tiene ninguna base científica. Lo que se aprende jugando se retiene y se reproduce mejor.

De forma lúdica mejoraremos no solo la dinámica familiar, sino que trabajaremos con los niños habilidades que los psicólogos sabemos que son esenciales para el correcto desarrollo de los niños. No se trata de fórmulas mágicas, ni de obligaciones adquiridas, sino de ideas en forma de juegos tradicionales que nos ayudarán a trabajar distintas habilidades de los más pequeños de la casa.

Los niños pasan mucho tiempo de su vida jugando. Y lo más interesante es que jugar no es solo divertirse; cuando los niños juegan están aprendiendo y se consolidan muchos procesos cognitivos. A través del juego se adquieren conocimientos y valores, además de generarse emociones agradables.

Cuáles son los beneficios del juego para los niños

Por lo tanto, si enumeramos algunos de los beneficios que el juego tiene para los niños…

– Cuando los niños juegan, adquieren autonomía
Según van creciendo, les iremos pidiendo a nuestros hijos que cada vez se entretengan solos durante más tiempo, que sean ellos quienes decidan a qué jugar y que sean capaces de dirigir su juego. Es importante que les dejemos esta libertad, pues los niños necesitan ir adquiriendo autonomía.

Es posible que, al principio, nos llamen para que juguemos con ellos. Pero se trata de ir dejando, progresivamente (primero nos vamos 5 minutos, luego 15, a continuación 40 minutos…), que vayan jugando solos.

– El juego aumenta la seguridad de los niños y la confianza en ellos mismos
Los niños son los que dirigen el juego y conocen las reglas, lo que hace que se sientan líderes y capaces. Esto es fundamental para potenciar su autoestima y confianza en ellos mismos.

– El juego también sirve para desarrollar la autoestima
Esto se debe a que, a través del juego, los niños aprenden a conocerse, a saber cuáles son sus fortalezas y cómo mejorar sus habilidades.

– A través del juego también se desarrollan habilidades sociales
Especialmente en las interacciones grupales, ya que los niños necesitan aprender a negociar, a ceder, a seguir las reglas… Todas ellas son habilidades esenciales en la vida adulta.

– El juego sirve para desarrollar múltiples procesos intelectuales
Nos referimos, por ejemplo, al razonamiento lógico y abstracto, la memoria, la atención, la organización espacial, la función ejecutiva…

– Se trabaja la educación emocional
Muchas de las competencias emocionales necesarias para tener éxito en la vida se pueden desarrollar a través del juego.

Por qué hay que elegir juguetes adecuados a la edad de tus hijos

Si bien ya hemos visto que el juego tiene muchísimos beneficios para los niños, debemos tener en cuenta la edad de los pequeños a la hora de escoger qué tipo de actividades les proponemos. A cada edad, un juguete o juego. En caso contrario, el juego no conseguirá causar estas emociones agradables que promueven el aprendizaje, sino que provocarán emociones desagradables como la frustración o la ira.

Los juguetes suelen llevar en su caja un indicador de la edad óptima de uso para el niño, y es verdad que, aunque hay diferencias individuales, es bueno hacer caso a dicha recomendación. Cuando le damos a un niño juguetes orientados para más pequeños, se puede aburrir con ellos; pero cuando el juguete está indicado para más mayores, puede que no lo llegue entender o que no esté preparado para ese juego.

Puedes leer más artículos similares a 9 juegos tradicionales que NO sabías que benefician tanto a los niños, en la categoría de Juegos en Guiainfantil.com.

FUENTE: Guiainfantil.com

El juego, la educación de los niños y las Navidades

Varios expertos opinan sobre cómo deben ser los juguetes y los juegos, que no es lo mismo

Cada vez que nos acercamos a las fechas navideñas, los niños vuelven a tomar protagonismo. Se acercan fechas de vacaciones escolares, de reencuentros familiares alrededor de la mesa y con la familia y también llegarán regalos para la ilusión de los más pequeños. La sociedad consumista, a costa de campañas en los medios, mueve una cantidad increíble de recursos humanos y económicos en estas fechas.

Sus Majestades los Reyes de Oriente tienen la ayuda de los pajes y éstos a su vez, la ayuda de mucha gente que les da algún tipo de apoyo. Pero los psicólogos infantiles suman sus voces para destacar la importancia del juego en las diferentes fases del crecimiento de los niños y niñas, así como el juguete en sí.

Dedicar un tiempo (aunque no sea mucho) de manera cotidiana a jugar con nuestros hijos supone los fundamentos de un crecimiento y educación óptimos. La falta de todo contacto o dejar al niño o niña solo con un juego sin compartir ese tiempo está creando un peligroso caldo de cultivo que, con el tiempo, genera graves problemas de comunicación paternofilial en la adolescencia y puede motivar a los niños que van creciendo a mendigar el cariño de otros por la ausencia del calor de la familia.

La psicóloga Silvia Álava ha publicado, junto a otros quince profesionales de la psicología, un libro que resulta una guía para ayudar a padres y madres que no sepan muy bien cómo hacer algo como educar jugando. El libro se titula “El arte de educar jugando” y plantea los beneficio de que los niños jueguen, solos o no. En el planteamiento del libro se muestran teoría y prácticas de diferentes formas de jugar y educar al mismo tiempo. Según los autores se pueden trabajar diferentes habilidades del niño a través del juego, especialmente si se hace en familia. Se aborda desde diferentes tramos de edad, desde bebés hasta los 12 años.

El juego incluye también el deporte o la actividad física. Una de las cuestiones que aborda el libro y a la que parece que se presta más atención por parte de los padres es el del papel que tienen que jugar las pantallas en el juego. Son de una generación donde las pantallas deben formar parte del juego, pero donde debemos poner límites para evitar que se convierta en el único recurso o en el “aparca niños” de los padres.

FUENTE: menorcaaldia.com

El Juego del Calamar ¿apta para los más pequeños de la casa?

En este nuevo vídeo os doy mi opinión sobre lo adecuada o no que es la nueva serie de moda, «El Juego del Calamar» para los más pequeños de la casa.

Jugar es parte inherente de la infancia. Los juegos tradicionales vs. tecnológicos 🎲 Riesgos de que los niños NO jueguen a juegos clásicos

Jugar es parte inherente de la infancia. Los juegos representan el mundo entero para los niños y aprender de las cosas a su alrededor, dan sus primeros pasos en la interacción con los demás y estimulan sus funciones cognitivas. Hoy en día, los juegos tecnológicos (videojuegos, juguetes electrónicos, etc.) están ganando el terreno a los juegos clásicos. Pero, hay una serie de riesgos asociados al desarrollo de los niños de que estos ya no jueguen a juegos tradicionales de siempre.

https://youtu.be/XcYY_JNUP4Q

Puedes leer el resto del artículo en guiainfantil.com

Hablamos con La Canastilla de Mamá del juego en los bebés de entre los seis meses a los dos años

Hablamos con La Canastilla de Mamá , sobre del libro «El arte de educar jugando«, sobre la importancia del juego y del desarrollo psicomotor en los bebés de los seis meses a los dos años.

¿Por qué el juego es importante para los niños, ¿Cómo estimular los sentidos de nuestros bebés?, ¿Qué juguetes son los mejores para nuestros hijos?, ¿Qué es el desarrollo psicomotor?, ¿Con qué juegos lo podemos desarrollar? No te pierdas este podcast!

Las emociones son las grandes olvidadas del sistema educativo. Entrevista para Sapos y Princesas

Silvia Álava es doctora en psicología clínica y de la salud, psicóloga sanitaria y educativa, escritora y conferenciante. Combina esta actividad con la docencia universitaria, así como con la divulgación de la psicología en diversos medios de comunicación. Asimismo, es la directora del área infantil Centro
de Psicología Álava Reyes.

Hablamos con ella sobre el libro El arte de educar jugando, del que es coordinadora. Un ejemplar que aborda temáticas clave en la educación de los niños de hoy en día: la estimulación de su atención y su inteligencia; la autonomíalos límites; la seguridad y la autoestima o la educación afectivo-sexual, entre otras, y que aglutina valoraciones y propuestas de 14 expertos en psicología infantil

 Escucha aquí la entrevista completa:

Sapos y Princesas · Entrevista- Silvia Álava – El Arte de Educar Jugando


El arte de educar jugando

El arte de educar jugando

Si tienes este libro en tus manos, ¡enhorabuena! El arte de educar jugando, dos conceptos, educar y jugar, comentados con ejemplos por 14 especialistas en diversas temáticas. Ya seas padre, madre o docente lo importante es que eres consciente de que has iniciado un viaje apasionante y a la vez de gran importancia y responsabilidad: ocuparte de la educación de uno o varios niños. Como habrás oído en multitud de ocasiones, es un proceso precioso, pero no exento de dudas, momentos difíciles y cierta incertidumbre; ¿Estoy haciendo lo correcto? ¿Hay una forma más fácil de conseguir los resultados esperados? ¿Estoy dándole a mis hijos o alumnos lo que necesita?

Es normal sentir inseguridad y es bueno admitirlo, ya que es lo que nos anima a buscar respuestas y a mejorar. A lo largo de este libro iremos abordando varias temáticas que entendemos primordiales en la educación de los niños de hoy en día; por ejemplo, cómo estimular su atención y su inteligencia; cómo trabajar la seguridad y la autoestima; cómo promover una correcta educación afectivo-sexual; cómo enseñarle a cuidar de su cuerpo o qué pautas debemos de seguir para introducir las nuevas tecnologías, entre otras muchas cuestiones. Cada capítulo ha sido escrito por un psicólogo diferente, experto en el tema, que nos va sugiriendo cómo hacerlo, con juegos y dinámicas con las que además de pasar un divertido tiempo en familia, trabajaremos áreas que son fundamentales en el correcto desarrollo de los menores.

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Silvia Álava también es autora de otras obras como Queremos hijos felices o Queremos que crezcan felices. De la infancia a la adolescencia.

FUENTE: Sapos y Princesas