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Educación en valores y más tiempo en familia. Intervención en Código Samboal

Intervención en el programa Código Samboal, donde comentamos algunos de los consejos para contrarrestar los acontecimientos de acoso escolar y sexual que están saliendo a la luz en los últimos días.

15 mayo Día Internacional de las Familias

El Día Internacional de las Familias se celebra el 15 de mayo de cada año, con el fin de concienciar a la población sobre el papel que tiene la familia en la educación y la formación de los hijos desde la primera infancia, así como fomentar los lazos familiares y la unión familiar.

En el año 1994 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó este día oficial, tomando en cuenta que la familia es el núcleo central de cualquier sociedad.

Desde entonces, el Día Internacional de las Familias representa una fecha emblemática para resaltar el valor de la familia a nivel mundial. De ella depende que los seres humanos logren integrarse de manera sana y completa en su entorno y de esta manera alcanzar niveles de convivencia, donde se respeten las reglas y normas que rigen a la sociedad.

Naciones Unidas se centra este año en las megatendencias y su impacto en las familias

El trigésimo aniversario del Año Internacional de la Familia, 2024 (AIF+30), se centrará en las megatendencias y su impacto en las familias. Poner el foco en megatendencias como el cambio tecnológico, la migración, la urbanización, una población en crecimiento y el cambio climático, facilitará el análisis de sus repercusiones en la vida familiar y la recomendación de políticas orientadas a la familia para aprovechar los aspectos positivos de estas tendencias y contrarrestar sus efectos negativos.

El impacto del COVID-19 en las familias

La pandemia de COVID-19, que empezó siendo una crisis sanitaria, ha tenido consecuencias inusitadas en la economía, la educación y la nutrición, entre otros ámbitos de la vida, y ha afectado negativamente a la organización de los cuidados, la conciliación de la vida laboral y familiar, la igualdad de género y otros aspectos de la vida familiar.

LEA EL INFORME

La relación con la familia política. ¿Tenemos una competición?

¿Por qué se llevan tan mal teniendo tanto en común? Os damos algunas claves para intentar solucionar la situación.

¿Cómo consigo llevarme bien con mi suegra? En el programa Ya Es Mediodía

  • El Papa Francisco pide paz entre nueras y suegras del mundo
  • La gran mayoría de los problemas de pareja surgen de las relaciones con la familia política

Haz click en la imagen para ver el vídeo:

Silvia Álava - Ya es Mediodía

Hasta el Papa Francisco ha querido poner su granito de arena para mejorar la relación entre nueras y suegras del mundo. Pero, ¿Por qué se llevan tan mal teniendo tanto en común? La psicóloga Silvia Álava nos ha dado en ‘Ya es mediodía’ las claves para llevarnos bien con la madre de nuestro marido.

«Hoy en día la suegra es un personaje mítico. Siempre se dice que son malas. Pero son la madre de tu marido y/o de tu mujer… Son también madres. Una de las cosas más bonitas para las abuelas es ver a sus nietos. A veces son un poco especiales, pero han dado todo… Tened cuidado con vuestras lenguas. Es uno de los pecados de las suegras«, así pedía durante la homilía el Papa Francisco que las nueras y suegras del mundo intentaran llevarse bien.

Una relación que no suele ser buena, pero ¿Por qué se llevan tan mal las suegras y sus nueras? La psicóloga Silvia Álava nos ha explicado los motivos y nos ha dado algunas claves para intentar solucionar la situación.  

La experta asegura que muchos de los problemas surgidos en la pareja suelen proceder de la relación con la familia política. Y que esto puede suceder porque no intentamos empatizar y entender a la otra parte. Nos olvidamos de escuchar  a la otra persona y convertimos la relación en una competición en la que intentamos quedar por encima.

Silvia Álava resalta que las formas en las que nuestra familia politica gestiona los problemas o situaciones puede ser muy diferente a como lo hace nuestra familia o nosotros hemos aprendido, algo que no significa que sea ni mejor ni peor.

FUENTE: Telecinco.es

Estos son los propósitos más deseados para mejorar como familia en 2022. Colaboración con diario ABC

Por Laura Peraita SEGUIR

Los expertos señalan la importancia de marcar reuniones en las que los hijos también expresen sus deseos para incentivar un mejor clima familiar.

El comienzo del nuevo año supone el mejor punto de partida para marcarse la puesta en marcha de esos propósitos que se suponen que nos pueden ayudar a mejorar como personas, pero también como familia. Una de las mejores maneras de hacerlo es, según Silvia Álava Sordo, Doctora en Psicología, convocar una reunión familiar en la que estén todos sus miembros, no solo los adultos, y que se planteen qué quieren mejorar para que el clima familiar sea más favorable. «Es importante que los padres escuchen los deseos y propuestas de los hijos y reflexionen sobre lo que les dicen porque ayudará, además, a identificar sus necesidades y la situación en la que está la relación familiar en ese momento».

Entre los propósitos más ansiados por las familias destaca, en primer lugar, tener más tiempo juntos.

Así lo señala María Campo, profesora del master en Orientación Familiar de la UNIR, quien añade que los padres tienen una «necesidad imperante» de pasar más tiempo de calidad con sus hijos, para poder mirarles a los ojos, escucharles sin estar haciendo varias cosas al mismo tiempo o pensando en lo siguiente que deben hacer… «Es una lucha constante que les genera mucha frustración no conseguir».

Para lograr esta meta, el primer paso es que los padres consigan una buena organización y planificación de todas sus tareas «de tal manera —matiza— que se eviten las prisas y el estrés de, por ejemplo, los minutos previos de ir al colegio cada mañana para no acabar a gritos y que niños y mayores lleguen alterados a sus respectivos colegios o puestos de trabajo. Es necesario tener paciencia y respetar los ritmos de los más pequeños, dejar que hagan las cosas y no intervenir para que acaben antes, lo que les resta autonomía».

Lograr un ambiente de respeto.

«El respeto debe reinar en todos los hogares con letras mayúsculas —indica Álava Sordo— porque su presencia implica cariño, dulzura en el trato y que evitemos hacernos daño mediante acciones y frases incisivas. Implica también que tenemos en cuenta las emociones de los demás».

Esta Doctora en Psicología reconoce que no siempre es fácil mantener una actitud respetuosa porque en el día a día surgen muchas situaciones, personales y familiares, que nos pueden llevar al límite. Es en esos momentos cuando recomienda expresar nuestros sentimientos de nerviosismo, enfado, frustración o ansiedad y qué es lo que necesitamos para no estallar ante los demás. «No se trata de trasladar nuestros problemas de adultos a los niños, pero sí de compartir emociones para que no sean ajenos a nuestro sentir. Hay que perder el miedo a decir lo que sentimos porque eso nos ayudará a regular las emociones desagradables y a que nuestros hijos aprendan a reconocerlas y saber también cómo afrontarlas».

Hacer realidad el trabajo en equipo y la ayuda colaborativa.

«Los niños desde muy pequeños pueden responsabilizarse de ciertas tareas del hogar. Es importante que los padres eduquen en corresponsabilidad, no se trata de ayudar a mamá, consiste en que contribuyan para el buen funcionamiento de la organización familiar con su aportación».

Para no caer en el incumplimiento de estos propósitos, Silvia Álava Sordo recomienda realizar reuniones familiares esporádicamente para evaluar el seguimiento de estas metas. No deben ser encuentros forzados como, por ejemplo, todos los lunes, sino que los padres deben aprovechar ciertos momentos de relajación para fomentar la comunicación y felicitar por los logros conseguidos o reforzar, en el caso de ser necesario, la constancia en estos propósitos, para que no queden en el olvido.

Espacios para ellos mismos.

María Campo añade que los padres «deben contar también con espacios para ellos mismos; es decir, no abandonar sus aficiones para dedicarse al cien por cien a sus hijos. Deben cuidarse para sentirse bien y poder cuidar a los demás y ofrecer la mejor versión de sí mismos a sus hijos. Esta debe ser la motivación principal para no decaer en los propósitos marcados: pensar que todo lo que se hace es por el bien de los hijos». Y, advierte, «las metas no se pueden afrontar todas a la vez, hay que ir poco a poco para lograr resultados a medio largo plazo, del mismo modo que una persona no se puede plantear al mismo tiempo dejar de fumar, hacer ejercicio, ponerse a dieta y aprender idiomas. Todo lleva sus tiempo».

FUENTE: ABC Familia

10 claves para mejorar la comunicación familiar. Colaboración con Padres y Colegios

Comunicarnos no es una tarea fácil ¿Cuántas veces surgen malentendidos porque pensábamos que habíamos dicho una cosa y nuestro hijo o nuestra hija, o nuestro alumno no ha entendido lo mismo?

Esto es algo muy habitual que nos ocurre a todos, incluso cuando estamos en familia, donde se supone que tenemos una mayor confianza, todavía es más probable que surjan problemas relacionados con la falta de comunicación.

En muchas ocasiones damos por hecho que con decir las cosas es suficiente. Sin embargo, comunicar en mucho más que hablar, comunicar en familia implica que mi hijo o mi hija entiendan exactamente lo que yo he querido decirles. Que mi mensaje haya llegado a ellos.

Uno de los aspectos que nunca podemos olvidarnos a la hora de comunicarnos es que: el valor de la comunicación lo da el que escucha; no el que habla. De nada me sirve un discurso perfecto si mis hijos o mis alumnos no han entendido lo que yo quería trasmitirles. Por eso es útil:

  1. Busca el momento ideal. Para comentar cosas sin importancia, quizás no es tan necesario buscar espacios, y podemos ir un poco sobre la marcha. Pero cuando se trata de una conversación importante, es necesario reservar ese tiempo, sin prisas, donde podamos explicar, con todo lujo de detalles, lo que nos ocurre y lo que queremos.
  2. Fuera elementos distractores. Radio, televisión o pantallas… fuera. Se trata de trasmitir que tú eres importante para mí. Ahora mi atención está puesta el 100% en ti.
  3. Mira a los ojos. Aunque el órgano de la audición es el oído, para sentirnos escuchados necesitamos que nos miren, preferiblemente a los ojos. Por eso, dependiendo de la edad del niño o de la niña, en ocasiones tendremos que agacharnos o sentarnos a su lado, para que nuestros ojos queden a la misma altura.
  4. Adecua el discurso a la edad de tus hijos o de tus alumnos. En ocasiones o les hablamos de forma que no son capaces de entendernos, porque utilizamos un lenguaje muy complicado, o nos pasamos y les infantilizamos. Utiliza un vocabulario claro y cuanto más breve mejor, los niños desconectan muy rápido.
  5. Las emociones forman parte de la comunicación. No nos olvidemos que la mayor parte de los malentendidos suelen venir por cómo nos han hecho sentir determinados comentarios. Expresar cómo nos sentimos y preguntar a nuestros hijos cómo se sienten, es una buena formula para que nuestra comunicación sea efectiva.

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Evento online Up!family Aprende y educa

Up!family organiza el encuentro ‘Aprende y educa’ para familias

  • Se celebrará del 20 al 23 de octubre, en el espacio online de Up!family.
  • Una veintena de expertos en educación abordarán aspectos como la disciplina positiva, la comunicación, la gestión emocional, la educación afectivo sexual, o en autocuidado.
  • Está dirigido a madres, padres u otros miembros de la familia, AMPAS, instituciones educativas y empresas.

Del 20 al 23 de octubre se celebra ‘Aprende y educa’, el primer encuentro online organizado por Up!family –un proyecto de la Fundación Edelvives–, con el objetivo de que las familias con niños y adolescentes entre 0 y 18 años puedan descubrir y compartir conocimientos, recursos y propuestas para aplicar en la educación de sus hijos.

El evento se realizará en la plataforma digital de Up!family y contará con una veintena de ponencias impartidas por expertos pedagogos, maestros y psicólogos, entre los que destacan José Antonio Marina, Marisa Moya, Carmen Guaita, Silvia Álava, Carmen Pellicer o Bei Muñoz, entre otros muchos.

Cómo apuntarse al evento ‘Aprende y educa’ Existen dos modalidades de asistencia al encuentro online: por una parte, el registro gratuito permitirá visionar cada ponencia durante las 24 horas posteriores a su emisión, además de la asistencia al evento que se realizará en directo.

Por otra, el registro VIP incluye: la participación en el streaming; acceso durante tiempo ilimitado a todas las ponencias, tanto en vídeo como en podcast; acceso durante seis meses a Up!family y a la Tribu UP, para que las familias puedan realizar todos los cursos que quieran y compartir sus experiencias con el apoyo de especialistas; y ventajas en servicios prestados por los patrocinadores y colaboradores del evento.


El desarrollo del encuentro se podrá seguir en redes sociales, a través de los hashtags. #UPaprendeyeduca y #tribuUP.

Enlace para apuntarse al encuentro online ‘Aprende y educa’: inscripción


Qué es Up!family Up!family es un espacio de formación y encuentro para todas las familias que estén interesadas en adquirir y profundizar en los conocimientos y habilidades necesarias para educar a sus hijos hoy.

Este proyecto, perteneciente a la Fundación Edelvives, nació en 2008 de la mano del educador y filósofo José Antonio Marina, basado en su teoría de la educación del talento, y lleva más de diez años apostando por el desarrollo integral del niño.

Este mes de septiembre de 2021, Up!family ha comunicado el inicio de una nueva etapa en esta “universidad de padres”, ampliando la oferta formativa de los cursos e impulsando la Tribu UP, un espacio virtual donde las familias y los especialistas en educación pueden seguir intercambiando experiencias y recursos.

El primer fruto de esta fase es la convocatoria de ‘Aprende y educa’: “En Up!family –señalan los organizadores del encuentro online– creemos que la mejor manera de educar a un niño es desde el conocimiento, fruto de la reflexión. De ahí el título de este evento: ‘Aprende (tú primero) y educa (después)”.


Todos los detalles sobre ‘Aprende y educa’, aquí: https://universidaddepadres.es/evento-online-2021

Resumen:

  • Qué: Convocatoria del encuentro online ‘Aprende y educa’.
  • Cuándo: del 20 al 23 de octubre de 2021.
  • Dónde: plataforma virtual de Up!family
  • A quién va dirigido: madres, padres y familias en general con hijos entre 0 y 18 años, AMPAS, centros educativos y empresas que quieran ofrecer a sus empleados una formación útil.
  • Temas: cómo mejorar la comunicación con nuestros hijos e hijas, disciplina positiva inteligencia emocional, el cerebro del niño y adolescente, Montessori, gestión de conflictos entre hermanos, prevención del bullying, educación afectivo sexual, establecer hábitos saludables, autocuidado…
  • Ponentes: un total de 24 ponentes expertos en educación, entre los que destacan José Antonio Marina, Marisa Moya, Carmen Guaita, Silvia Álava, Carmen Pellicer o Bei Muñoz.
  • Cómo asistir al encuentro: dos tipos de registro, gratuito y VIP, con diferentes ventajas.
  • Quién organiza: Up!family, escuela online y espacio de encuentro para familias, impulsado por la Fundación Edelvives.
  • Más información:

La familia y la escuela, claves para educar a los niños en el valor del respeto y la igualdad. En Hola.com

Se trata de un proceso que implica luchar contra un sinfín de estereotipos y mensajes contradictorios, transmitiéndoles que todos tenemos los mismos derechos, fomentando su personalidad y su capacidad crítica para que sepan decidir qué es justo y qué no lo es.

ara conseguir una igualdad real en el futuro, es importante educar en el respeto a las personas desde que son pequeños. Una tarea que es, tanto de la escuela como de la familia. Ambas son clave. En los últimos años, es cierto que hemos intentado avanzar bastante en la igualdad de género, pero ni debemos dejar de hacerlo ni olvidarnos de que la igualdad va mucho más allá de conseguir que la sociedad ofrezca lo mismo a los hombres que a las mujeres. Todos somos diferentes, en muchos aspectos, por lo que es importante enseñar desde la infancia el simple derecho de todos a crecer en igualdad.

Para que este cambio sea profundo, la psicóloga infantil Silvia Álava Sordo, autora de varios libros sobre educación y desarrollo infantil, además de miembro de la mesa de expertos de la iniciativa del Día del Niño y de la Niña impulsado por la Fundación Crecer Jugando, “es vital educar en igualdad durante la infancia, darles ejemplo y prestar atención a cada gesto o palabra, poniendo en práctica una educación con menos estereotipos y discriminación”. Por su parte, Belén Llorente, autora del libro Lo que nos hace únicos (Astronave), nos dice que “educar en igualdad es transmitir a nuestros hijos que todos tenemos los mismos derechos sociales y laborales, aceptando su individualidad, fomentando su personalidad y su capacidad crítica para que puedan decidir qué es justo y qué no lo es”.

Un cambio que, para ambas, “supone tener que pelear contra muchos estereotipos creados y mensajes contradictorios que nuestros hijos reciben tanto de sus diferentes círculos sociales como a través de los medios de comunicación”, nos cuenta Belén Llorente. A las dos les hemos preguntado cómo podemos conseguirlo desde casa y qué debemos pedirle a las escuelas para conseguirlo.

Trabajar en la igualdad desde la Educación Infantil

Todos los estudios e investigación al respecto viene a decirnos lo mismo. Las ideas culturales sobre la desigualdades, en particular, de género, se adquieren a edades muy tempranas y estas nociones estereotipadas afectan a los más pequeños. Silvia Álava nos explica que “ya desde el momento en el que nace, todos los niños y niñas inician el proceso de desarrollo de la identidad de género, algo que les acompañará toda la vida”. Es más, “cuando la madre está embarazada, ya tiene proyecciones diferentes en función de si su bebé es niño o de si es niña”.

Sin darnos cuenta, en casa, “ya les metemos ideas prefijadas, no en nosotros, sino a nivel de la sociedad”, nos dice. De todo esto, “el niño no se da cuenta hasta que, más o menos, cumple unos 5 años”. Sin embargo, “a los 3 o 4 años, él o ella ya empieza a construir activamente su identidad de género y, además, observan cómo los demás están construyendo la suya”. Y eso se lo llevan al colegio.

A nivel académico, esta percepción de la desigualdad aparece cuando llegan a Educación Primaria. A través de los datos, podemos extraer, nos cuenta la psicóloga, “estadísticas significativas de que, muy en general, las niñas puntúan más alto en las pruebas que tienen que ver con el lenguaje, mientras que los niños lo hacen en las de ciencias. Y ellos no siempre puntúan igual de alto que las chicas, pero tienen ya la percepción de que, por algo, son mejores”. No tienen, nos cuenta, “una percepción de que son más inteligentes, simplemente, más brillantes, aunque no sea cierto”.

Un dato, nos recalca, estadístico, al que se suma que las niñas, a esta edad de los 6 o 7 años, “empiezan a tener un menor autoconcepto, es decir, si fallan en un examen, ellas no son listas, no lo llevaban bien preparado y la culpa es suya; tienen un mayor control internos”. Sin embargo, los niños, buscan siempre factores externos, “si he fallado en un examen es porque el profesor me tenía manía o el examen era demasiado difícil”.

Estas cuestiones, como hemos dicho, son intrínsecas y, por eso, estamos obligados a trabajar la igualdad desde la escuela como un pilar básico (el otro es la familia). Y hacerlo desde la Educación Infantil, para prevenir situaciones de discriminación sexista en el futuro, con estrategias y metodologías educativas directas e indirectas, además de apoyarse mucho en la observación. Y poniendo las desigualdades en positivo.

Para ello, es importante que, en el colegio, por ejemplo:

  • “Los niños y niñas sean conscientes de que las desigualdades existen”, pero que tienen su valor.
  • Dar referentes de todo tipo, tanto a ellas como a ellos. Así, debemos dar más visibilidad, por ejemplo, a las mujeres en la ciencia o en carreras más físicas, pero, nos dice la psicóloga, “los niños también tienen que tener otros roles minoritarios que también son para ellos, igual que para ellas, como son las profesiones de enfermería o magisterio”. Si no es así, la percepción seguirá siendo que “ellas tienen que hacer siempre más por conseguir algo”.
  • Educar en la empatía, “en qué le puede estar pasando a mi compañero o compañera si no le valoro, si le discrimino”.

Belén Llorente, por su parte, asegura que también importa el lenguaje que utilizamos para ello, pues “el mensaje debería ser algo diferente”. Y no le damos importancia o no nos damos cuenta de ello. Como nos explica, “no es adecuado transmitir a los niños que todos somos completamente iguales, porque no es cierto. Lo que tenemos que hacer es visibilizar y normalizar todo tipo de cuerpos, todo tipo de talentos, aceptándose y queriéndose, respetando esa diversidad”. Los niños, asegura, “están preparados para trabajar estos conceptos desde bien pequeños”.

Al igual que Silvia Álava, ella opina que “somos los padres los que debemos saber qué mensajes hay que trabajar y “nuestra manera de hablar, tanto de nosotros mismos como de otras personas, tienen su impacto”. Pero no se trata solo de un “lenguaje inclusivo”, en eso coincide con Silvia Álava, “eso es solo la punta del iceberg. Hay que rectificar muchas cosas desde la educación”.

¿Cómo puedo fomentar la igualdad en casa?

La educación y el ejemplo que nuestros hijos reciben en casa va a determinar, tanto su comportamiento, como sus creencias y la forma que tendrán de relacionarse con los demás cuando sean personas adultas. Y, nos cuenta la psicóloga, “los niños aprenden por modelado, copian lo que los padres hacemos en casa”. Por lo que, hablando en términos prácticos:

  • No perpetuar los roles y comportamientos sexistas, ni con actos ni con lenguaje. Para ello, muchas veces, tenemos que desprendernos de algunas cosas que aprendimos en nuestra infancia, como que “mamá siempre hace la comida”.
  • Repartir las tareas del hogar y responsabilidades entre todos los miembros de la familia. Tenemos que dar a los más pequeños deberes en casa, de acuerdo a su edad, sin hacer otra diferencia. La psicóloga habla de “corresponsabilidad de todos, sin distinción, y un trabajo en equipo. Mamá no tiene suerte porque la estamos ayudando. Mamá no cuida de papá, se cuidan mutuamente”.
  • Hay que aceptar también la individualidad de cada niño o niña con sus características particulares, favoreciendo que sean ellos mismos quienes tomen decisiones, apoyando el desarrollo de sus talentos y preferencias.
  • Tenemos que compartir la información, tanto la que reciben ellos del colegio como la que vemos en la televisión y demás medios de comunicación. Tenemos que trabajar el espíritu crítico. La psicóloga los llama “espacios de reflexión en los que exista libertad para hablar”.
  • Los juguetes, sin duda, nada sexistas. Es decir, las muñecas no son solo para las niñas y los camiones para los niños. Los juegos son un medio más de educar en valores. Deben ser elegidos, nos cuenta la psicóloga, “por ellos mismos, al igual que, por ejemplo, la ropa”.

En casa, sobre todo, “lo que nos falta es el conocimiento, el darnos cuenta de lo que estamos haciendo”. Es una herramienta esencial que debemos buscar, además, por supuesto, “de que tienen que existir más políticas generales en pro de esta igualdad y facilitar, de una vez por todas, la conciliación laboral porque, de no ser así, las mujeres siempre van a llevar la carga de la renuncia, de quedarse ellas en casa”. Tenemos que saber que los padres “somos los agentes del cambio”.

FUENTE: Hola.com

Los beneficios de hablar con tu hijo de diversidad sexual

Inculcar que existen muchas maneras de amarse facilita que el menor se muestre tal y como es. Los cuentos pueden ser de gran ayuda a la hora de iniciar esta conversación.

CAROLINA GARCÍA|CAROLINA PINEDO

Este lunes 28 de junio se celebra el Día del Orgullo Gay, una fecha reivindicativa de gran relevancia, ya que el sexo, la identidad y la diversidad sexual siguen siendo tabú en muchas familias. Y la educación y la crianza pueden ayudar mucho a que deje de ser un tema prohibido en estos hogares y se convierta en algo cotidiano y normal. La realidad es que amamos todos, y da igual a quién: este debería ser el punto de partida. ¿Cuáles son los beneficios de educar en diversidad sexual a nuestros hijos desde edades tempranas y de vivir en una casa que normaliza la sexualidad?

Normalización y conocimiento

“La normalización y el conocimiento hacen que poco a poco se acabe con el tabú que sigue existiendo en torno a la sexualidad. Y, además, ambas actitudes despiertan la curiosidad de los niños, lo que promueve que hagan preguntas y que los padres les contesten y les apoyen. No hacerlo tiene riesgos, porque puede provocar que estos niños y adolescentes busquen información en Internet, y todos sabemos lo que van a encontrar allí”, explica Silvia Álava Sordo, psicóloga infantil y autora de libros como Queremos que crezcan felicesQueremos hijos felices.

“Hay bastante investigación que indica, por ejemplo, que los niños que nacen en familias con un modelo diferente, menos numeroso, como es tener dos mamás o dos papás, no crecen con ningún prejuicio, sino más bien al revés, suelen ser pequeños más abiertos y tolerantes”, prosigue Álava. Si los padres hablan con su hijo abiertamente de su relación de pareja, se dan besos y abrazos, “están creando un ambiente agradable y de confianza en el que el niño se siente también libre para hablar de sus sentimientos y emociones”, añade.

Confianza para hablar y preguntar.

De esta forma, según el pequeño vaya creciendo, se sentirá más confiado para hablar y para preguntar: “Los dos puntos fundamentales de la educación sexual son el apoyo y el respeto. Educar en la diversidad a edades tempranas hace que el menor sepa que somos diferentes y que es algo totalmente normal. Que hay chicos que quieren a chicos, chicas a chicas o que hay niños que tienen dos padres o dos madres. Que, al final, todas son formas de amar y que todos los modelos son familias”.

“En definitiva, cuando hablamos de educación sexual, los expertos nos referimos a una educación afectivo-sexual; el afecto no puede estar despegado de la sexualidad, y eso lo deben tener en cuenta los padres. Hablar de diversidad sexual con nuestros hijos desde pequeños hará de ellos personas más abiertas para contarnos sus emociones y dudas, y más tolerantes con ellos, con nosotros y con los demás”, termina Álava.

Ambiente cómodo

Efectivamente, “es adecuado crear un ambiente que sea cómodo para que los hijos puedan hablar sobre su orientación sexual y no dar nada por sentado. Un hogar en el que las niñas y niños puedan desarrollarse con libertad, tanto si están buscando todavía su tendencia sexual, como si ya lo tienen claro”, añade Axel Matías Sarraillé, coordinador general de la asociación ARCÓPOLI, asociación LGTB de Madrid que promueve muchas campañas de ayuda a estos niños y jóvenes. “En mi opinión, esto es incluso más necesario si hablamos de un hijo transexual, ya que muy probablemente estará pasándolo mal, sin saberlo los padres, al ser tratado con unos pronombres y un género que no le corresponden”, añade Sarraillé.

Según mantiene este experto, la búsqueda de la identidad sexual de un niño no es lineal, y resulta normal que se tengan dudas: “Cuando estás creciendo y no sabes que puede existir una alternativa a la heterosexualidad que sea válida”, prosigue, “muchas veces es difícil entender tus propios sentimientos”. “Ahora vemos a gente joven que nunca ha tenido que salir del armario y piensas en todo lo que hemos avanzado. Luego miras al otro lado y te das cuenta de que sigue habiendo personas a las que echan de sus casas, que sufren discriminación o insultos, y piensas en todo lo que nos queda por trabajar hacia la igualdad, hacia la diversidad real”, termina Sarraillé.

Recomendaciones para ayudar a las familias

A este respecto, una encuesta realizada en 2018 por la Asociación Americana de Psicología concluía que muchos adolescentes padecen estrés cuando expresan a sus progenitores su identidad sexual. Y lanzaba algunas recomendaciones para ayudar a las familias. Los expertos explicaban que “salir del armario puede ser algo difícil” y aconsejaban que los progenitores intentaran apoyarles en todo momento: “Algunos jóvenes pueden volverse más conscientes de su identidad a medida que pasan a la pubertad, mientras que otros pueden reconocer cómo se sienten de manera diferente a sus compañeros a una edad mucho más temprana”. Además, incidían en la importancia de aceptar a los hijos totalmente; evitar todo tipo de bromas al respecto; buscar ayuda profesional, si la situación les supera; y acudir a grupos de padres que estén pasando por lo mismo que ellos, si lo necesitan. Porque, si no, el chico o chica puede sufrir.

Aceptación de nuestros hijos tal y como son

La aceptación de nuestros hijos tal y como son es un pilar básico para que construyan su sexualidad de manera sana. “Conviene dejar espacio a los niños y jóvenes para que se muestren tal como son y puedan descubrir y vivir sus deseos, sin importar cuáles sean, ya que estos no responden a una voluntad, sino a un descubrimiento”, añade Miriam Sobrino Olmedo, matrona, enfermera y sexóloga del Hospital Rey Juan Carlos en Móstoles. “Yo sigo viendo dificultad para que chicos, chicas, hombres y mujeres puedan vivir su sexualidad al margen de lo que debería ser”, opina la experta. “Y las consecuencias de reprimir la tendencia sexual derivan en que nuestros hijos se sientan inadecuados, porque lo que desean o aman es inaceptable, equivocado e inoportuno. Este es el riesgo de que los niños y jóvenes traduzcan de nuestras actitudes que la sexualidad, la suya en concreto, no es un valor maravilloso a cultivar y piensen que es algo que deben temer, ocultar o evitar”, concluye la sexóloga.

Cómo y cuándo hablar de diversidad en casa

Son muchos los expertos que han elaborado distintas guías para ayudar a iniciar este tipo de conversaciones con los niños. Esta del hospital infantil de los Ángeles, por ejemplo, es muy práctica, y resume los pasos a seguir en cinco:

  • Conversar con ellos lo antes posible. Hacerlo a una corta edad facilitará conversaciones futuras.
  • Escucha activa: esto posibilitará que el pequeño pueda preguntar lo que quiera, y que los padres entiendan bien lo que está preguntando.
  • Ser honesto: la honestidad en las respuestas creará una relación de confianza que propiciará, además, que su hijo siga preguntando.
  • Propiciar que la conversación continúe en el tiempo: los padres pueden usar recursos que ayuden a que su hijo vaya resolviendo sus dudas y pregunte cosas nuevas.
  • Adecuar la información a la edad del niño. Por ejemplo, en menores de tres a cinco años las respuestas deben ser concretas y concisas, y en un lenguaje que él pueda entender; el uso de canciones o cuentos puede ayudar. Pero de seis a 12, las preguntas de tu hijo serán más concretas y las respuestas tendrán que ser extensas. Los expertos recomiendan usar ejemplos que el menor pueda vivir o experimentar en su día a día.

Estos expertos, además, recomiendan que la conversación se desarrolle en un sitio seguro en el que niño se sienta cómodo, y no interpretar como algo personal lo que esté expresando el menor. Los padres deben tomarse su tiempo para asimilar la situación y así poder ayudar a sus hijos adecuadamente; y si no saben cómo reaccionar o responder a la situación, buscar siempre ayuda profesional.

Cuentos infantiles para hablar de diversidad sexual con tus hijos

Los cuentos pueden ser una gran herramienta para hablar con los niños sobre diversidad sexual. Proponemos estos cuatro, pero hay muchos más:

  • Por cuatro esquinitas de nada (Juventud, 2004), cuyo protagonista es un cuadradito al que le gusta divertirse con sus amigos redonditos, pero no puede reunirse con ellos en la casa grande porque la puerta es redonda. Es un libro sobre la amistad, la diferencia y la exclusión.
  • Billy y el vestido rosa: Una mañana, Billy se despertó convertido en una chica. Su madre le puso un vestido y lo mandó al colegio. Billy no salía de su asombro. ¡Todo había cambiado desde que llevaba un vestido rosa! ¿Lo tratarán distinto por tener aspecto de niña? En este relato, para menores a partir de ocho años, se ponen sobre la mesa muchos de los prejuicios que siguen existiendo en la sociedad en torno a la diversidad y la libertad sexual.
  • ·Dos mamásNormalizar la realidad de las familias homoparentales. Es un cuento sencillo y divertido, que pone en el foco de atención, tanto en los pequeños de la casa como en los adultos, una realidad social que hay que afrontar con total normalidad.
  • I am Jazz: Cuenta la historia de Jazz, quien desde los dos años supo que tenía el cerebro de una niña, pero el cuerpo de un niño. Esta es la historia real de Jazz Jennings, una niña transgénero que nos enseña tolerancia y respeto.

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#Vídeo ¿Cómo crear un clima de confianza?

En anteriores vídeos hemos explicado que para que la situación que estamos viviendo no la grabemos en nuestro cerebro como traumática, es importante ventilar nuestras emociones y decir cómo nos sentimos, así que ¿Cómo crear un clima de confianza?

Pero para poder hacer eso, primero tenemos que generar un «clima de confianza». Debemos de tener en cuenta que para que una persona exprese lo que siente, el primer requisito para poder hacerlo es que haya la confianza suficiente. Si no, no nos vamos a atrever a hacerlo.

En familia muchas veces damos por hecho que este clima ya viene “de serie” sólo por el hecho de ser familia, y en absoluto es así. Debemos de fomentarlo de manera consciente.

En este vídeo os explicamos cómo: