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Mamá, ¿Por qué hay guerras? ¿Cómo explicar a los niños los conflictos bélicos? En Guiainfantil.com

Cómo hablar con los niños de las guerras del mundo sin exponerles a las terribles imágenes del televisor

Por Beatriz Martínez Periodista

¿Tus hijos también te preguntan por la guerra? Ven una noticia, nos oyen hablar a los mayores y en ellos, que no se les escapa nada, se crean las dudas. ‘Mamá, ¿por qué hay guerras en el mundo?‘, y a mamá le cuesta mucho encontrar las palabras (porque tampoco entiende cómo aún hay conflictos bélicos). Por eso, a continuación te damos algunas claves sobre cómo explicar la guerra a los niños sin atemorizarles y tratando de calmar la incertidumbre que sientan.

Explicar a los hijos que hay un país que está en guerra no es nada fácil; a lo complejo del conflicto bélico en sí mismo se suman las dudas de educadores y padres. Unos optan por evitar que los niños sepan nada sobre este tema, otros hablan abiertamente sin tener muy en cuenta que la sensibilidad de los niños puede ser mayor que la de los adultos. ¿Qué es mejor para ellos? Lo vemos a continuación.

Índice

  1. Cómo explicar a los niños por qué hay guerras y qué son
  2. ¿Prohibir a los niños ver imágenes de guerra en la televisión?
  3. Pautas para explicar la guerra a tus hijos sin que tengan miedo
  4. Si tus hijos te preguntan por la guerra de Ucrania y Rusia

Cómo explicar a los niños por qué hay guerras y qué son

Explicar las guerras a los niños

Ya sea porque escuchan las noticias, los comentarios de los padres o lo que se habla en el patio de la escuela, a oídos de nuestros hijos también va a llegar información de lo que está ocurriendo ahora mismo en el mundo. Por mucho que nos empeñemos en lo contrario, es posible que nuestros niños acaben escuchando algo de que ha estallado una guerra en algún lugar del mundo, que ha habido un atentado en otra ciudad, que se ha agravado el conflicto bélico de esta otra zona…

Por ello, sería un error hacer caso omiso y pretender ante los niños que no pasa nada, ya que en su mente las dudas irán creciendo. Y, lo que es peor, no se atreverán a hacernos todas esas preguntas que tienen en la cabeza porque entienden que para nosotros no ocurre nada. Como consecuencia, sacan sus propias conclusiones sobre qué es una guerra (que pueden ser aún más terroríficas).

Es importante que los padres informemos a los hijos de lo que está sucediendo, pero de forma sencilla y con palabras acordes a su edad para que lo puedan comprender bien. Y es que, hacerles entender qué es lo que está pasando, procurando que tengan todo nuestro apoyo, servirá para preservar su infancia e inocencia. Por supuesto, les ahorraremos los detalles más escabrosos y las tan terribles imágenes.

Nuestros hijos necesitan de un adulto de referencia, sus padres sin ir más lejos, que les expliquen qué es lo que está pasando en el mundo ahora mismo.

¿Prohibir a los niños ver imágenes de guerra en la televisión?

Prohibir las imágenes de guerra en la televisión para los niños

El hecho de que hablemos con los hijos acerca de la situación de guerra que están viviendo algunos países no quiere decir que tengamos que permitir que vean en la televisión todas las noticias que hay al respecto. Los informativos o telediarios están cargados de durísimas imágenes de violencia y muerte que, si hieren nuestra sensibilidad como personas adultas, imagínate la de nuestros hijos.

Vídeos y fotos en las que se ven edificios destruidos, familias enteras escapando de su país y gente herida a causa de los bombardeos… Todas estas noticias pueden ser traumáticas (incluso podrían causar estrés postraumático, a pesar de no haberlo vivido en primera persona) para un niño o niña de cualquier edad, por eso es importante limitar al máximo el contenido relacionado con las guerras que vean en los distintos medios de comunicación.

También es importante que los padres tengamos cuidado con las conversaciones que tenemos entre nosotros al respecto de este tema ya que, como decimos, los niños lo van a escuchar y a interpretar a su modo creándoles más inseguridad.

Pautas para explicar la guerra a tus hijos sin que tengan miedo

Cómo hablar de los conflictos bélicos con tus hijos

Los niños tienen una excelente capacidad de observación, ¡se dan cuenta de todo incluso cuando parecen estar distraídos! Pero, en cambio, su capacidad de interpretación y comprensión todavía no es la adecuada ya que les falta desarrollo y conocimientos. Por eso, para evitar que en su mente se formen ideas erróneas es importantes explicar en casa y en la escuela el conflicto bélico de la siguiente manera:

1. Puedes empezar por hacer a tus hijos esta pregunta: ¿Qué crees que está pasando? Así tendrás el punto de partida sobre el que iniciar la conversación.

2. Usa palabras sencillas que puedan entender y, en el caso de que introduzcas una palabra nueva para ellos como ‘bélico’ o ‘invasión’ cuéntales cuál es su significado o consultad juntos el diccionario.

3. No se trata de restar importancia al conflicto, debemos mostrarnos serios cuando hablemos del tema como los niños, pero tampoco debemos infundirles miedo o temor. Hablarles sobre la figura de ‘los buenos’, los que ayudan a esas personas (tanto luchando por ellos, como dándoles refugio, comida, etc.), en oposición de los malos, podría ayudar a los niños a tener esperanza.

4. Propicia un ambiente distendido y permite que hagan todas las preguntas que quieran, serán muchas ya que es una situación que escapa a su control y entendimiento. Nunca le digas eso de ‘esto es cosas de adultos, así que no te interesa’.

5. Para evitar que las malas noticias se queden grabadas en nuestra memoria y nos hagan daño hay que ‘ventilar las emociones‘, es decir, contar abiertamente cómo nos sentimos, qué nos inquieta o preocupa y de qué modo nos afecta todo esto emocionalmente.

6. Recuerda que los niños son muy empáticos y que resulta fundamental validar sus emociones sean las que sean, sobre todo si lloran o se muestran tristes, ¡los padres también debemos ser empáticos con los sentimientos de nuestros hijos! En caso de que sea una guerra, suele resultarnos más sencillo ya que nosotros mismos también compartimos esas emociones de tristeza, miedo, preocupación, etc.

7. Y para validar esas emociones y sentirnos mejor con nosotros mismos lanzamos a los niños la siguiente pregunta: ¿crees que nosotros podemos hacer algo para ayudar a las familias que lo están pasando mal por la guerra? Pequeños gestos como acercarse a una ONG y ofrecer nuestra ayuda desinteresada o escribir una carta de aliento a los niños de ese país, además de ser de mucha utilidad, nos hará estar más tranquilos.

Si tus hijos te preguntan por la guerra de Ucrania y Rusia

Explicar a los niños la guerra de rusia y ucrania

Cuando estalla una guerra, el mundo se detiene por un momento y se convierte en un lugar más triste e inhóspito en el que vivir. Es posible que tus hijos te pregunten por la guerra de Ucrania y Rusia, ya que han escuchado hablar de ella en el colegio o en la televisión. Hay algunos medios de comunicación que se están haciendo más eco de este conflicto bélico puesto que la tecnología del momento les da más posibilidad de acercarse al campo de batalla y porque culturalmente se sienten más cercanos a las poblaciones de estos países. En este sentido nos puede resultar más fácil empatizar con el sufrimiento de estas familias.

Además de tener en cuenta los puntos anteriores, para explicar a los niños la guerra de Ucrania y Rusia podemos empezar cogiendo un mapamundi para situarlos geográficamente. A partir de ahí, podemos explicarles que antes, hace algunos años, Rusia y Ucrania (además de otras zonas) eran un mismo país, pero con el paso del tiempo se separaron y formaron lo que hoy en día son. Sin embargo, ahora, el señor que manda en Rusia ha decidido que Ucrania vuelva a su control.

Es importante que adaptemos nuestro discurso a la edad de los niños, pero también a los valores que tengamos en casa. Debes estar preparado, porque es muy posible que tu hijo o hija te haga muchas preguntas a partir de ahí. Intenta responder con claridad, pero con tacto. Si no sabes responder a alguna de sus cuestiones puedes decirle algo como: Cariño, esa es una pregunta muy interesante, pero mamá no sabe la respuesta; voy a investigar y más tarde te cuento (o, si es más mayor, le podemos invitar a investigar con nosotros).

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FUENTE: Guiainfantil.com

¿Cómo explicar la guerra a los niños sin que tengan miedo ni sea traumático para ellos?

La invasión de Rusia a Ucrania acapara todos los titulares y telediarios estos días y es inevitable que a los padres nos preocupe mucho la situación y, sobre todo, que nuestros hijos no dejen de ver imágenes de destrucción y violencia.

¿Cómo explicar la guerra a los niños sin que tengan miedo ni sea traumático para ellos? Gracias a GuíaInfantil.com por mantener esta charla para aportar un poco de luz en medio de la desesperanza 🙏

10 claves para mejorar la comunicación familiar. Colaboración con Padres y Colegios

Comunicarnos no es una tarea fácil ¿Cuántas veces surgen malentendidos porque pensábamos que habíamos dicho una cosa y nuestro hijo o nuestra hija, o nuestro alumno no ha entendido lo mismo?

Esto es algo muy habitual que nos ocurre a todos, incluso cuando estamos en familia, donde se supone que tenemos una mayor confianza, todavía es más probable que surjan problemas relacionados con la falta de comunicación.

En muchas ocasiones damos por hecho que con decir las cosas es suficiente. Sin embargo, comunicar en mucho más que hablar, comunicar en familia implica que mi hijo o mi hija entiendan exactamente lo que yo he querido decirles. Que mi mensaje haya llegado a ellos.

Uno de los aspectos que nunca podemos olvidarnos a la hora de comunicarnos es que: el valor de la comunicación lo da el que escucha; no el que habla. De nada me sirve un discurso perfecto si mis hijos o mis alumnos no han entendido lo que yo quería trasmitirles. Por eso es útil:

  1. Busca el momento ideal. Para comentar cosas sin importancia, quizás no es tan necesario buscar espacios, y podemos ir un poco sobre la marcha. Pero cuando se trata de una conversación importante, es necesario reservar ese tiempo, sin prisas, donde podamos explicar, con todo lujo de detalles, lo que nos ocurre y lo que queremos.
  2. Fuera elementos distractores. Radio, televisión o pantallas… fuera. Se trata de trasmitir que tú eres importante para mí. Ahora mi atención está puesta el 100% en ti.
  3. Mira a los ojos. Aunque el órgano de la audición es el oído, para sentirnos escuchados necesitamos que nos miren, preferiblemente a los ojos. Por eso, dependiendo de la edad del niño o de la niña, en ocasiones tendremos que agacharnos o sentarnos a su lado, para que nuestros ojos queden a la misma altura.
  4. Adecua el discurso a la edad de tus hijos o de tus alumnos. En ocasiones o les hablamos de forma que no son capaces de entendernos, porque utilizamos un lenguaje muy complicado, o nos pasamos y les infantilizamos. Utiliza un vocabulario claro y cuanto más breve mejor, los niños desconectan muy rápido.
  5. Las emociones forman parte de la comunicación. No nos olvidemos que la mayor parte de los malentendidos suelen venir por cómo nos han hecho sentir determinados comentarios. Expresar cómo nos sentimos y preguntar a nuestros hijos cómo se sienten, es una buena formula para que nuestra comunicación sea efectiva.

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¿Nos ha ayudado la tecnología a superar la pandemia?

¿Nos ha ayudado la tecnología a superar la pandemia? Colaboración con Internet Seguro

Después de un año de confinamiento y de restricciones todos hemos cambiado, con independencia de la edad y del sexo. Hemos cambiado nuestros hábitos de higiene, ya no nos parece raro salir a la calle con mascarilla, hemos normalizado echarnos gel en las manos antes de tocar cualquier cosa fuera de casa, incluso hemos aceptado no tocarnos y no abrazarnos. Son cambios en nuestras rutinas que nos ayudan a no contagiarnos y a vivir con una cierta normalidad las restricciones y medidas sanitarias provocadas por la pandemia por la Covid-19.

La pandemia ha cambiado nuestras vidas

La pandemia ha cambiado nuestras vidas, y las nuevas tecnologías nos han ayudado a paliar los efectos de las restricciones provocadas por la Covid-19 y poder continuar de la forma más eficiente posible sin tener que parar al 100% nuestra vida. Hemos podido seguir estudiando, trabajando, manteniendo el contacto con familiares y amigos…

El teletrabajo ha aumentado y según un estudio realizado por BBDO & Proximity, denominado “Rituales tras un año de pandemia”, el 37% de los encuestados teletrabaja de manera total o parcial. El teletrabajo y la formación online han llegado para quedarse, quizás es el momento de pararnos a plantearnos cómo queremos regular esto en nuestras vidas. Así, teletrabajar nos permite poder seguir con nuestra actividad laboral pese al virus. No obstante, eso no debe implicar no diferenciar horarios y espacios, que es la principal problemática asociada a esta nueva situación.

Hemos cambiado nuestros hábitos.

Además, el no poder ver a nuestros familiares y amigos nos pasa factura a nivel emocional. Para superarlo el poder hablar con ellos a través de videoconferencias o de las redes sociales ha sido una válvula de escape en los momentos más difíciles. Por eso hemos cambiado nuestros hábitos. Los resultados del estudio de BBDO & Proximity también muestran que el 24% de los encuestados han incrementado su tiempo de uso en las redes sociales, quizás para seguir sintiéndonos en contacto con los nuestros. Sin embargo, aunque estas videollamadas han sido como un balón de oxígeno durante el confinamiento y han hecho que muchas personas puedan llevar mejor su soledad, la mayor parte de la población piensa que no es lo mismo, y que no sustituyen el poder vernos y estar compartiendo nuestro espacio. Quedar a comer, a tomar algo, poder reunirse con todos los amigos que nos apetezca, es algo que echamos de menos.

El ocio también ha cambiado

Nuestro ocio también ha cambiado y ante la imposibilidad de estar fuera, de nuevo hemos incrementado el consumo de las pantallas, ver la televisión, series o películas se ha convertido en el pasatiempo favorito para un porcentaje grande de la población.

Como medida paliativa, que nos está ayudando a llevar esta situación lo mejor posible, está muy bien. No obstante, debemos evitar el llamado “desplazamiento digital”, es decir, dejar de hacer otras actividades que antes hacíamos, por estar con las pantallas. Por ejemplo, entrenar o realizar deporte. Es cierto que hay que utilizar la mascarilla, que los gimnasios no siempre están abiertos, pero debemos impedir que eso sea una excusa para dejar de hacer ejercicio. O valorar qué otras formas de ocio seguro podemos seguir practicando o hemos dejado de hacer estos últimos meses, como por ejemplo salir a pasear, o leer un buen libro…

Piensa que los mejores momentos de la vida, no se publican, se disfrutan.

FUENTE: Sigue leyendo más artículos en InternetSeguro

Los beneficios de hablar con tu hijo de diversidad sexual

Inculcar que existen muchas maneras de amarse facilita que el menor se muestre tal y como es. Los cuentos pueden ser de gran ayuda a la hora de iniciar esta conversación.

CAROLINA GARCÍA|CAROLINA PINEDO

Este lunes 28 de junio se celebra el Día del Orgullo Gay, una fecha reivindicativa de gran relevancia, ya que el sexo, la identidad y la diversidad sexual siguen siendo tabú en muchas familias. Y la educación y la crianza pueden ayudar mucho a que deje de ser un tema prohibido en estos hogares y se convierta en algo cotidiano y normal. La realidad es que amamos todos, y da igual a quién: este debería ser el punto de partida. ¿Cuáles son los beneficios de educar en diversidad sexual a nuestros hijos desde edades tempranas y de vivir en una casa que normaliza la sexualidad?

Normalización y conocimiento

“La normalización y el conocimiento hacen que poco a poco se acabe con el tabú que sigue existiendo en torno a la sexualidad. Y, además, ambas actitudes despiertan la curiosidad de los niños, lo que promueve que hagan preguntas y que los padres les contesten y les apoyen. No hacerlo tiene riesgos, porque puede provocar que estos niños y adolescentes busquen información en Internet, y todos sabemos lo que van a encontrar allí”, explica Silvia Álava Sordo, psicóloga infantil y autora de libros como Queremos que crezcan felicesQueremos hijos felices.

“Hay bastante investigación que indica, por ejemplo, que los niños que nacen en familias con un modelo diferente, menos numeroso, como es tener dos mamás o dos papás, no crecen con ningún prejuicio, sino más bien al revés, suelen ser pequeños más abiertos y tolerantes”, prosigue Álava. Si los padres hablan con su hijo abiertamente de su relación de pareja, se dan besos y abrazos, “están creando un ambiente agradable y de confianza en el que el niño se siente también libre para hablar de sus sentimientos y emociones”, añade.

Confianza para hablar y preguntar.

De esta forma, según el pequeño vaya creciendo, se sentirá más confiado para hablar y para preguntar: “Los dos puntos fundamentales de la educación sexual son el apoyo y el respeto. Educar en la diversidad a edades tempranas hace que el menor sepa que somos diferentes y que es algo totalmente normal. Que hay chicos que quieren a chicos, chicas a chicas o que hay niños que tienen dos padres o dos madres. Que, al final, todas son formas de amar y que todos los modelos son familias”.

“En definitiva, cuando hablamos de educación sexual, los expertos nos referimos a una educación afectivo-sexual; el afecto no puede estar despegado de la sexualidad, y eso lo deben tener en cuenta los padres. Hablar de diversidad sexual con nuestros hijos desde pequeños hará de ellos personas más abiertas para contarnos sus emociones y dudas, y más tolerantes con ellos, con nosotros y con los demás”, termina Álava.

Ambiente cómodo

Efectivamente, “es adecuado crear un ambiente que sea cómodo para que los hijos puedan hablar sobre su orientación sexual y no dar nada por sentado. Un hogar en el que las niñas y niños puedan desarrollarse con libertad, tanto si están buscando todavía su tendencia sexual, como si ya lo tienen claro”, añade Axel Matías Sarraillé, coordinador general de la asociación ARCÓPOLI, asociación LGTB de Madrid que promueve muchas campañas de ayuda a estos niños y jóvenes. “En mi opinión, esto es incluso más necesario si hablamos de un hijo transexual, ya que muy probablemente estará pasándolo mal, sin saberlo los padres, al ser tratado con unos pronombres y un género que no le corresponden”, añade Sarraillé.

Según mantiene este experto, la búsqueda de la identidad sexual de un niño no es lineal, y resulta normal que se tengan dudas: “Cuando estás creciendo y no sabes que puede existir una alternativa a la heterosexualidad que sea válida”, prosigue, “muchas veces es difícil entender tus propios sentimientos”. “Ahora vemos a gente joven que nunca ha tenido que salir del armario y piensas en todo lo que hemos avanzado. Luego miras al otro lado y te das cuenta de que sigue habiendo personas a las que echan de sus casas, que sufren discriminación o insultos, y piensas en todo lo que nos queda por trabajar hacia la igualdad, hacia la diversidad real”, termina Sarraillé.

Recomendaciones para ayudar a las familias

A este respecto, una encuesta realizada en 2018 por la Asociación Americana de Psicología concluía que muchos adolescentes padecen estrés cuando expresan a sus progenitores su identidad sexual. Y lanzaba algunas recomendaciones para ayudar a las familias. Los expertos explicaban que “salir del armario puede ser algo difícil” y aconsejaban que los progenitores intentaran apoyarles en todo momento: “Algunos jóvenes pueden volverse más conscientes de su identidad a medida que pasan a la pubertad, mientras que otros pueden reconocer cómo se sienten de manera diferente a sus compañeros a una edad mucho más temprana”. Además, incidían en la importancia de aceptar a los hijos totalmente; evitar todo tipo de bromas al respecto; buscar ayuda profesional, si la situación les supera; y acudir a grupos de padres que estén pasando por lo mismo que ellos, si lo necesitan. Porque, si no, el chico o chica puede sufrir.

Aceptación de nuestros hijos tal y como son

La aceptación de nuestros hijos tal y como son es un pilar básico para que construyan su sexualidad de manera sana. “Conviene dejar espacio a los niños y jóvenes para que se muestren tal como son y puedan descubrir y vivir sus deseos, sin importar cuáles sean, ya que estos no responden a una voluntad, sino a un descubrimiento”, añade Miriam Sobrino Olmedo, matrona, enfermera y sexóloga del Hospital Rey Juan Carlos en Móstoles. “Yo sigo viendo dificultad para que chicos, chicas, hombres y mujeres puedan vivir su sexualidad al margen de lo que debería ser”, opina la experta. “Y las consecuencias de reprimir la tendencia sexual derivan en que nuestros hijos se sientan inadecuados, porque lo que desean o aman es inaceptable, equivocado e inoportuno. Este es el riesgo de que los niños y jóvenes traduzcan de nuestras actitudes que la sexualidad, la suya en concreto, no es un valor maravilloso a cultivar y piensen que es algo que deben temer, ocultar o evitar”, concluye la sexóloga.

Cómo y cuándo hablar de diversidad en casa

Son muchos los expertos que han elaborado distintas guías para ayudar a iniciar este tipo de conversaciones con los niños. Esta del hospital infantil de los Ángeles, por ejemplo, es muy práctica, y resume los pasos a seguir en cinco:

  • Conversar con ellos lo antes posible. Hacerlo a una corta edad facilitará conversaciones futuras.
  • Escucha activa: esto posibilitará que el pequeño pueda preguntar lo que quiera, y que los padres entiendan bien lo que está preguntando.
  • Ser honesto: la honestidad en las respuestas creará una relación de confianza que propiciará, además, que su hijo siga preguntando.
  • Propiciar que la conversación continúe en el tiempo: los padres pueden usar recursos que ayuden a que su hijo vaya resolviendo sus dudas y pregunte cosas nuevas.
  • Adecuar la información a la edad del niño. Por ejemplo, en menores de tres a cinco años las respuestas deben ser concretas y concisas, y en un lenguaje que él pueda entender; el uso de canciones o cuentos puede ayudar. Pero de seis a 12, las preguntas de tu hijo serán más concretas y las respuestas tendrán que ser extensas. Los expertos recomiendan usar ejemplos que el menor pueda vivir o experimentar en su día a día.

Estos expertos, además, recomiendan que la conversación se desarrolle en un sitio seguro en el que niño se sienta cómodo, y no interpretar como algo personal lo que esté expresando el menor. Los padres deben tomarse su tiempo para asimilar la situación y así poder ayudar a sus hijos adecuadamente; y si no saben cómo reaccionar o responder a la situación, buscar siempre ayuda profesional.

Cuentos infantiles para hablar de diversidad sexual con tus hijos

Los cuentos pueden ser una gran herramienta para hablar con los niños sobre diversidad sexual. Proponemos estos cuatro, pero hay muchos más:

  • Por cuatro esquinitas de nada (Juventud, 2004), cuyo protagonista es un cuadradito al que le gusta divertirse con sus amigos redonditos, pero no puede reunirse con ellos en la casa grande porque la puerta es redonda. Es un libro sobre la amistad, la diferencia y la exclusión.
  • Billy y el vestido rosa: Una mañana, Billy se despertó convertido en una chica. Su madre le puso un vestido y lo mandó al colegio. Billy no salía de su asombro. ¡Todo había cambiado desde que llevaba un vestido rosa! ¿Lo tratarán distinto por tener aspecto de niña? En este relato, para menores a partir de ocho años, se ponen sobre la mesa muchos de los prejuicios que siguen existiendo en la sociedad en torno a la diversidad y la libertad sexual.
  • ·Dos mamásNormalizar la realidad de las familias homoparentales. Es un cuento sencillo y divertido, que pone en el foco de atención, tanto en los pequeños de la casa como en los adultos, una realidad social que hay que afrontar con total normalidad.
  • I am Jazz: Cuenta la historia de Jazz, quien desde los dos años supo que tenía el cerebro de una niña, pero el cuerpo de un niño. Esta es la historia real de Jazz Jennings, una niña transgénero que nos enseña tolerancia y respeto.

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Celebramos hoy el #DíaDelNiño con este #Vídeo ¿Cómo validar emociones con los niños?

Somos humanos y tenemos emociones. ¿Cómo validar emociones con los niños?

Sentimos, y en ocasiones es difícil manejar nuestras emociones.

Las emociones están presentes en todas las esferas de nuestra vida, por mucho que nos esforcemos en no demostrar lo que sentimos, es imposible, están ahí, y son buenas porque nos dan información de lo que nos sucede, por eso hay que aprender a identificarlas, escucharlas comprenderlas y para por último regularlas. Y eso es algo es necesario que nos enseñen a hacer.

Los psicólogos insistimos mucho que hay que validar las emociones de los niños. Es un tema complicado porque genera muchas dudas de como hacerlo y en ocasiones no lo hacemos bien.

  • Emoción es lo que sentimos
  • Conducta es lo hacemos
  • Pensamientos en los que pensamos

Y en ocasiones en lugar de validar las emociones nos equivocamos y validamos las conductas.

Por ejemplo, mi hijo o mi hija puede estar enfadado, porque no quería recoger los juguetes y por eso chilla que no lo va a recoger y los tira. O está enfadado con su hermana y la pega. Como adultos debemos validar la emoción, decirles entiendo que estás enfado, pero nunca podremos validar la conducta de agresión. ¿Cómo lo hacemos?

Le diremos entiendo que lo que te pasa es que estás enfadado, probablemente sea porque no querías recoger los juguetes y querías seguir jugando, pero estar enfadado no significa que podamos pegar o gritar o hacer daño a los demás.

Emoción es lo que siento y conducta es lo que hago.

Con los niños se puede hablar y razonar y es bueno que trabajemos la inteligencia emocional para que sepan que es lo sienten, porque, y aprendan a expresarlo de la forma correcta. No obstante, es necesario elegir muy bien el momento y que no sea en medio de un estallido emocional. Mejor cuando ya ha pasado.

Otra cosa que nos puede ayudar es avisarles de lo que va a ocurrir. Por ejemplo, que se te lo estás pasando muy bien jugando o viendo la televisión, youtube… pero en 5 minutos tenemos que recoger para ducharnos, cenar… te aviso que en 5 minutos vuelvo para que recojamos y así ya lo sabes. Le damos la oportunidad de cerrar el juego y de prepararse.

Es importante ir, agacharnos, que nos mire a los ojos y cerciorarnos que nos ha entendido porque a veces lanzamos las órdenes desde la cocina, según vamos andando por la casa y ni nos escucharon.

Se trata de aprender a validar las emociones para que estén presentes en nuestro día a día.

#Vídeo ¿Cómo crear un clima de confianza?

En anteriores vídeos hemos explicado que para que la situación que estamos viviendo no la grabemos en nuestro cerebro como traumática, es importante ventilar nuestras emociones y decir cómo nos sentimos, así que ¿Cómo crear un clima de confianza?

Pero para poder hacer eso, primero tenemos que generar un «clima de confianza». Debemos de tener en cuenta que para que una persona exprese lo que siente, el primer requisito para poder hacerlo es que haya la confianza suficiente. Si no, no nos vamos a atrever a hacerlo.

En familia muchas veces damos por hecho que este clima ya viene “de serie” sólo por el hecho de ser familia, y en absoluto es así. Debemos de fomentarlo de manera consciente.

En este vídeo os explicamos cómo:

#Video ¿Cómo establecer un clima de confianza en el entorno familiar?

¿Cómo establecer un clima de confianza en el entorno familiar? Para la generación de un buen clima de confianza será necesario poner en común ¿Qué es lo que cada miembro de la familia necesitaría para sentirse cómodo a la hora de comunicarse dentro del entorno familiar?

Expertas explican cómo decirle a tus hijos que te divorciarás de su padre

Por Lorena Martinez – para Tiempo Digital

En ocasiones, la relación que llevas con el papá de tus hijos no es necesariamente la más óptima ni brinda la felicidad que necesitan. Puede tratarse de un sentimiento recíproco en el que ninguno de los dos se siente cómodo con la compañía del otro, pero ¿cómo decirle a mi hijo que me divorciaré de su padre?

Pues bien, antes que nada, debes tener en cuenta que no es el fin del mundo y que son muchas las parejas con hijos que deciden seguir una vida por separado.

Recuerda que eso no es malo ni bueno. Es una circunstancia de vida que se debe enfrentar como cualquier otra.

A pesar de que pienses que separarte de tu pareja puede ser una acción negativa para tus hijos, la realidad es que si entre ustedes crean un ambiente tóxico en casa, el mejor regalo que pueden brindar a los pequeños, es que cada uno continúe por su lado. Eso será de gran ayuda para que no vivan en un ambiente denso y lleno de toxicidad.

Sobre el tema, la psicopedagoga Laura Aguilera da algunos consejos para que sepas cómo informarle a los hijos de la manera más asertiva la decisión de divorciarte de su padre.

Según la experta, informar a tus hijos sobre una noticia de tal índole, es algo que debe planificarse con delicadeza, pues deberás tener respuesta a cualquier pregunta que puedan hacer al respecto. Sobre todo, deben dejar bien claro que la separación no es para nada, culpa de él/ella (el hijo).

En ese sentido, recomienda dar el tiempo para que independientemente de la edad que tengan, los hijos asimilen la situación de una manera tranquila y serena.

¡Déjalos que se expresen!

Por otro lado, la especialista en Psicología Infantil Silvia Álava, aconseja que le permitas a tus hijos expresarse libremente; aún sabiendo que esa reacción no será nada positiva.

Los niños son muy inteligentes, y es muy importante que los escuches y no reprimas sus ideas y sentimientos, y más cuando se trata de temas tan delicados como un divorcio, dice Álava.

Nunca trates de imponer ideas tuyas acerca de la situación o de su padre. Por ejemplo, -dice la psicopedagoga Laura Aguilera, «el niño tiene que poder sentir la libertad de decir que echa de menos a su padre o a su madre cuando no está con él o con ella».

Eso no tiene por qué hacerte enojar o ponerte nerviosa. Entre otras cosas, eso implica, «no luchar por el papel del bueno de la película», sino más bien lograr que la decisión acerca de la separación de sus padres ha sido con el fin de buscar el bienestar de todos.

A renglón seguido, las expertas recomiendan que digan a sus hijos mensajes como: “Los dos te queremos y siempre vamos a estar contigo acompañándote, aunque ya no estemos juntos, siempre seremos tus padres”.

FUENTE: Tiempo digital

Nos vamos a separar ¿Cómo explicárselo a los niños?

Todos los meses de septiembre nos encontramos con la noticia que en este mes se incrementa el número de divorcios, y la situación se vuelve más complicada cuanto tenemos hijos, a la par de aparecer dudas sobre cómo debemos explicárselo a los niños.


¿Cómo debemos de explicárselo los niños?

  1. Cuando ya hemos tomado la decisión, hay que decírselo. Los niños tienen una gran capacidad de observación y se dan cuenta que algo raro ocurre. No es bueno ocultarles la información, porque seguramente ya habrán notado cosas diferentes en su ambiente.
  2. El mensaje debe de ser claro: papá y mamá se van a separar. Eso quiere decir que dejaremos de vivir juntos, cada uno vivirá en una casa diferente. No intentemos edulcorar la información¡, porque corremos el riesgo que los niños no lo entiendan.
  3. Si son pequeños podemos decirles que dejamos de ser novios, para facilitar que lo entiendan mejor
  4. Con independencia de la edad, hay que dejarles fuera de los motivos de la separación. Así,
    1. Si son pequeños debemos de hacer hincapié que no tiene nada que ver con ellos, con su conducta, si se portaron mal…
    1. Si son mayores tampoco les tenemos que contar el motivo. Son cosas de pareja, no hace falta que ellos tengan dicha información.
  5. La noticia es siempre mejor darla los dos juntos. Dejando espacio para las preguntas y para que expresen lo que sienten.
  6. Evitar discutir o mensajes del tipo, es mamá, es papá quien se quiere separar. Por mucho que nos duela o que uno de los dos no quiera separarse, los niños necesitan saber que es una decisión ya tomada y cerrada. No les hagamos albergar falsas esperanzas.
  7. Dejar unos días de tiempo y espacio para que se puedan expresar y puedan preguntar. No es bueno que uno de los dos desparezca nada más decir la noticia, porque si les surgen preguntas, es bueno que ambos progenitores puedan contestar a las mismas.
  8. Puede ser normal que cuando se lo digamos, simplemente asientan y que se vayan a jugar o hacer sus cosas. Por eso es bueno estar cerca los días posteriores para puedan preguntar o hablar de sus sentimientos.
  9. Nunca bajo ningún concepto hables mal de tu expareja. Puede que como pareja haya sido un desastre, pero no deja de ser el padre o la madre de tu hijo. No es conveniente que vea que no confiamos en el otro progenitor.
  10. Evita comprar su afecto por regalos, o incluso con una mascota para que le apetezca estar contigo, ¿realmente quieres que tu hijo te quiera por lo que le compras?
  11. Es normal sentirse herido e incluso guardar rencor hacia tu ex, pero ¿merece tu hijo o tu hija que le utilices para hacerle daño?

Por desgracia en consulta vemos todos los días casos de niños y de niñas cuyos problemas emocionales vienen de la mala relación entre sus progenitores, que les dan más información de la que necesitan, les intentan poner en contra… y están recibiendo las balas perdidas de una guerra entre adultos. O incluso padres y madres que utilizan a sus hijos para herir a sus exparejas poniéndoles en contra. Parecemos estas malas prácticas y velemos siempre por el bien de los menores.

Aquí os dejo el vídeo:

https://youtu.be/-YhDoInax6g