Hábitos saludables en pareja: cómo mejorar tu alimentación y motivación haciendo equipo

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El pasado 8 de junio de 2025, participamos en un nuevo programa de Saber Vivir de TVE para abordar un tema tan cotidiano como importante: cómo mantener una alimentación saludable y una rutina activa en pareja o en grupo. Junto a la nutricionista Beatriz Robles, ofreció claves muy prácticas para lograr que los buenos hábitos se mantengan en el tiempo… ¡y además en compañía!

Cambiar de hábitos es más fácil cuando no lo haces solo

Uno de los mensajes más potentes de la intervención fue claro: cambiar de hábitos cuesta menos cuando lo hacemos acompañados. Ya sea en pareja, con un amigo o con alguien de la familia, tener un objetivo común refuerza el compromiso y mejora la adherencia al plan.

Desde la psicología, Silvia Álava explicó que este compromiso compartido activa una parte del cerebro llamada corteza prefrontal, clave para regular emociones y orientar la conducta hacia metas a largo plazo. En otras palabras, cuando decidimos hacer cambios saludables por nosotros mismos y además nos comprometemos con alguien más, es más probable que perseveremos.

El objetivo no es perder kilos, sino ganar salud

Una de las recomendaciones principales fue no centrarse en el número de kilos como meta. Cada persona es diferente, con necesidades distintas, y la comparación solo genera frustración. En lugar de ello, lo importante es establecer hábitos saludables compartidos, adaptados a los gustos y posibilidades de cada uno, sin caer en la presión estética o el control obsesivo de calorías.

Beatriz Robles insistió en la importancia de planificar una lista de la compra conjunta, basada en alimentos frescos y de calidad nutricional. Esto no solo es más práctico, sino también más económico. Así, evitamos llenar la despensa de productos que nos boicotean y reducimos la tentación de recurrir a comida rápida o pedidos a domicilio.

¿Qué pasa si no coincidimos en gustos?

Silvia recordó que en todas las relaciones hay diferencias, también en lo alimentario. Por eso, la clave está en la negociación. No se trata de imponer, sino de encontrar puntos de encuentro: “un objetivo común que nos guste a los dos y que sea saludable”.

Por ejemplo, si uno de los dos prefiere guisos tradicionales y el otro comidas más rápidas, se puede buscar una alternativa equilibrada que combine sabor, disfrute y salud. La idea es disfrutar del proceso sin renunciar al placer de comer, pero orientándolo hacia una versión más consciente y beneficiosa.

Actividad física: mejor en compañía y con compromiso emocional

La psicología también tiene mucho que decir sobre el ejercicio físico. Según explicó Silvia Álava, moverse cuesta menos cuando lo hacemos con personas con las que tenemos vínculos emocionales. ¿Por qué? Porque nos sentimos más comprometidos y porque el esfuerzo compartido se percibe como menor.

Desde subir escaleras juntos hasta salir a caminar, hacer la compra o bailar, hay muchas formas de integrar el movimiento en el día a día sin necesidad de grandes sacrificios. Y lo mejor: se refuerzan también los lazos afectivos, algo clave para el bienestar emocional.

Apoyo emocional frente al boicot afectivo

Un aspecto muy interesante que se trató en el programa fue cómo evitar el «boicot emocional» dentro de la pareja. Comentarios como “por un día no pasa nada” o “estás exagerando” pueden socavar la motivación. Por eso, Silvia insistió en la importancia de que las personas que nos rodean nos apoyen emocionalmente, validen nuestros esfuerzos y reconozcan el cambio de hábitos, más allá del peso o la estética.

El foco debe estar en la salud, en la vitalidad y en la autoestima que se genera cuando uno cuida de sí mismo desde el respeto y la constancia. Como bien apuntó Silvia, “uno es igual de válido con más kilos o con menos kilos”, porque el valor personal no depende del físico, sino del compromiso con una vida saludable y plena.

Una vida saludable compartida es una vida más feliz

En definitiva, Silvia Álava nos recordó que la clave para mantener hábitos saludables no está solo en la fuerza de voluntad individual, sino en el compromiso compartido, la planificación conjunta y el apoyo emocional. Y que estos hábitos deben mantenerse a lo largo del tiempo, porque lo importante no es hacer dieta, sino vivir mejor.

Una alimentación equilibrada, una rutina activa y una red de apoyo afectivo no solo nos ayudan a vivir más, sino sobre todo a vivir mejor. Como decía el propio programa: saber vivir es añadir vida a los años, no solo años a la vida.

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Me llamo Silvia Álava, nací en Valladolid, aunque hace más de veinte años que vivo en Madrid. Soy Doctora y licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma en Madrid.

Especialista en Psicología General Sanitaria y en Psicología Educativa estoy acreditada por el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid como Psicóloga Educativa, y soy Psicólogo acreditado para el ejercicio de actividades sanitarias en el Registro de Centros Sanitarios de la Comunidad de Madrid.