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Las emociones ante la pérdida de un ser querido

Cuando un ser querido fallece es habitual sentir un sinfín de emociones y todas ellas de alta intensidad. Puede ser tan desgarrador que nos impida identificar correctamente las emociones que estamos sint

Ayuda al Duelo: ¿Cómo explicar a los niños la pérdida de un ser querido?

En este vídeo, colaboración con Funespaña, hablamos de ¿Cómo explicar a los niños la pérdida de un ser querido? y ayudarles, de esta forma a superar el duelo:

Funespaña propone tres cuentos para ayudar a los niños a afrontar la muerte en tiempos de pandemia

‘¡Me muero de chicle!’

La primera de ellas se titula ‘¡Me muero de chicle!’, de Laura Arnedo, una obra que transmite con lenguaje sencillo la percepción de la muerte para un niño, consiguiendo hacer una descripción de las emociones.

Funespaña ha puesto a disposición de las familias tres cuentos recomendados por expertos y psicólogos para ayudar a los niños a afrontar la muerte de un ser querido en tiempos de pandemia, y ofrece una serie de consejos como ser sinceros con los menores y adaptar el lenguaje a su madurez.

La doctora en psicología clínica y de la salud colaboradora de Funespaña Silvia Álava Sordo, recomienda «educar desde la edad temprana para establecer unas pautas psicológicas saludables de la relación de los niños con la muerte».

Herramientas docentes

Con el objetivo de establecer herramientas docentes de ayuda para mostrar a los niños la realidad de la muerte como parte del ciclo de la vida, la Revista Adiós Cultural, editada por Funespaña, convoca cada año un concurso de cuentos infantiles. Funespaña ha subido tres de estas obras originales a Internet para ponerlas a disposición de todas las familias que lo deseen, de forma gratuita.

La primera de ellas se titula ‘¡Me muero de chicle!’, de Laura Arnedo, una obra que transmite con lenguaje sencillo la percepción de la muerte para un niño, consiguiendo hacer una descripción de las emociones. La historia está narrada por una niña y subraya la igualdad a través de un lenguaje inclusivo.

‘Pim, pam, pim, pam’

Otra de las obras es ‘Pim, pam, pim, pam’, de Virtudes Olvera, que en su relato intenta «poner de manifiesto esa necesidad de no huir de lo desagradable», y ofrece algunos consejos como dosificar la información dependiendo de su madurez; «tratarles con el respeto que merecen, sin insultar su inteligencia», o educarles «en un amor por la vida» y «en un no olvidar a los que les precedieron».

‘Calimero y mi tía, la de las gallinas’

El tercer libro recomendado se titula ‘Calimero y mi tía, la de las gallinas’, de May Flores Manzano, cuya idea nació de la pérdida del hámster de sus sobrinos quienes, en un principio, aún guardaban la esperanza de que el animal solo estuviera muerto por un corto periodo de tiempo, como ocurre a menudo en los dibujos.

Consejos para ayudar a los niños a afrontar el duelo

Además, desde Funespaña ofrecen algunos consejos para ayudar a los niños a afrontar el duelo. En primer lugar, recomiendan decírselo según se recibe la noticia frente a la creencia generalizada de que es mejor no contárselo para «ahorrarles el sufrimiento». «Verán tristeza, llantos y malos ratos alrededor; hay que explicarles lo ocurrido para no generarles incertidumbre, algo que no van a saber gestionar», explican.

Asimismo, invitan a ponerse a su altura y tratarlo con naturalidad, empatizando con sus emociones, mirándoles a los ojos. «Es bueno que vean las emociones reales, por lo que no hay que aparentar o aguantar el tipo», señalan.

Además, aconsejan adaptar el lenguaje en función de su edad. «Generalmente, los niños son muy buenos recogiendo y captando información, sin embargo, por su propio desarrollo cognitivo, evolutivo y madurativo, no siempre lo entienden bien», explican.

También sugieren ser «sinceros» en las repuestas pues los niños tendrán muchas preguntas sobre lo sucedido. «Puede que no sepas o tengas las respuestas. En ese caso, es mejor decir ‘no lo sé’ a inventarnos las respuestas», señalan.

Igualmente, desde Funespaña recomiendan intentar restablecer la rutina porque «les aportará seguridad y confianza». No obstante, precisan que «lo prioritario en este momento es atender a sus necesidades emocionales, interiorizar la pérdida y hacer el duelo de la forma más sana posible».

«Debemos animarlos a expresar sus sentimientos para que sientan nuestro apoyo y gestionarlo de la mejor manera posible. Siempre será una situación difícil, pero en estos momentos en los que no nos podemos despedir, en los que no habrá velatorios y los funerales tienen que aplazarse, es todavía más complicado», comenta Silvia Álava Sordo.

FUENTE: Heraldo.es

«El camino del Duelo». Guía de ayuda realizada por Vicente Prieto para Funespaña

«El camino del Duelo». Guía de ayuda realizada por Vicente Prieto para Funespaña:

Os adjunto la guía realizada por Vicente Prieto para Funespaña con el objetivo de ayudarnos en los procesos de duelo ante la pérdida de familiares o amigos:

No poder despedirse de un familiar o amigo: ¿Cómo afrontarlo? Colaboración con Funespaña

Si el fallecimiento de un ser querido siempre es difícil, imagina que no puedes despedirte de él o de ella. 

Que no puedes recibir el abrazo cálido de tus familiares y que no te permiten hacer el velatorio.

Suena duro, ¿verdad? Por desgracia es algo que está ocurriendo.  

Entierros sin velatorio ni funeral por coronavirus 

La crisis del COVID-19 ha alterado nuestras vidas hasta el punto de no poder salir de casa ni para acudir al velatorio, ni el entierro de un ser querido. 

Varias personas me han contado que han recibido dos llamadas, una diciendo que su familiar estaba enfermo, y otra diciendo que había fallecido, sin más notificaciones ni seguimientos de por medio. Evidentemente no hace falta que os cuente que están destrozadas.  

No poder despedirte de un ser querido

La situación no puede ser más trágica, además de no tener tiempo para asimilarlo no tenemos la posibilidad ni de acompañarlos es sus últimos momentos, ni de despedirnos. 

Sabemos que el fallecimiento siempre es una noticia difícil de asumir y más cuando es algo inesperado. Sin embargo, no poder despedirte de tu familiar complica mucho más la situación y el duelo.  

¿Qué hacer si no puedo despedirme de un familiar o amigo?

La función que tiene un velatorio es fundamental, porque además de permitirnos despedirnos del fallecido, nos permite recibir el apoyo de nuestros familiares y amigos, que estén con nosotros. 

Su contacto, su beso su abrazo es fundamental para poder sobrellevar la situación.  

Todos los que en este momento viven esta situación, se ven privados de todo esto. Tienen que pasar su dolor y su duelo en solitario, sin poder salir de casa.

Cómo sobrellevar el no decir adiós

Es una situación muy complicada y en absoluto podemos banalizarla, sin embargo, te ofrecemos estos consejos para que en la medida de lo posible puedan ayudarte a sobrellevarla:  

Expresa tus emociones

Permítete llorar, gritar o lo que te haga falta. Ahora es más necesario que nunca permitirnos expresar lo que sentimos.  

No te juzgues

Que no te importe lo que piensen los demás de ti, ni te juzgues por sentir a partes iguales rabia, frustración y tristeza.  

Trata de impedir que la culpa se apodere de ti

En esta situación puedes sentirte culpable por no poder despedirte.

Ten siempre en cuenta que no es tu decisión personal. Que el estado de confinamiento lo prohíbe, que no es algo que depende de ti.  

Quedarte en casa por responsabilidad con los demás 

Piensa que, pese a todo, pese a tu rabia, tu tristeza, tu frustración, el juntarnos todos, y más cuando puede haber personas mayores, sería mucho peor. La probabilidad de contagio se multiplica y ya sabemos que las consecuencias pueden ser letales. 

Saber que quedándote en casa, por muchas emociones desagradables que te generen, es lo mejor, puede ayudarte a sobrellevar la situación. Es un sacrificio por el bien común, y sobre todo por el de tus familiares y amigos.  

Llama a tus familiares y amigos 

Permítete contarles cómo te sientes, simplemente que te escuchen.  

Busca apoyo 

Puede que no te apetezca hablar con nadie, y el lícito, pero nunca olvides que en la distancia hay gente que puede apoyar. Deja que ellos hablen, saber que están ahí puede ayudar.  

Te puedes despedir sin estar físicamente 

Ante la imposibilidad de despedirte personalmente, escribe una carta de despedida o graba un video, lo que te apetezca o te guste más. 

Aunque estar presente siempre es un elemento facilitador, te puedes despedir sin estar físicamente junto a él o junto a ella. Es más complicado, pero aún así es posible.  

Todo pasará y podremos estar juntos de nuevo 

Cuando toda la situación pase, es el momento de celebrar un acto o ceremonia para recodar a esa persona que ya no está y pedir a todos tus familiares y amigos que te acompañen.  

Pensar que es un aplazamiento, y que, aunque nos gustaría que fuese en este momento, podremos estar todos juntos superando este duelo, es algo que también nos puede ayudar.  

11 libros de ayuda ante la pérdida de un ser querido. Colaboración con Funespaña

Cuando sufrimos una pérdida hay lecturas que nos pueden ayudar a entender mejor nuestros sentimientos y a canalizar las emociones. Las recomendaciones de estos libros de ayuda ante la pérdida, servirán para darnos cuenta de que lo que nos pasa a nosotros tiene un nombre, que se trata de los sentimientos habituales ante un proceso de duelo y que es normal estar así.

Libros de ayuda en proceso de duelo

Hay personas que en un primer momento prefieren no acercarse nada que tenga que ver con su situación. Sin embargo, pasados esos primeros momentos pueden beneficiarse de la lectura de libros de ayuda que aborden el tema de la pérdida. Otros prefieren leer sobre el tema desde el primer momento.

Las dos opciones son igualmente válidas. La única condición es no leer por obligación, sino que lo hagas para que te ayude a comprender mejor tus emociones.

Los mejores 9 libros de ayuda ante la pérdida de un ser querido

La pérdida de un ser querido, de Vicente Prieto (2018)

No estamos preparados para la muerte, vivimos de espaldas a ella, como si no existiera.

Sigue siendo un tema tabú alrededor del cual existe una conspiración de silencio. Sin embargo, más de una vez vamos a tener que pasar inexorablemente por un proceso de duelo.

En este libro de Vicente Prieto nos muestra estrategias para el duelo partiendo del hecho de que sentirse mejor no es olvidar sino integrar la pérdida como parte de la vida.

libro acompanar en el duelo

Acompañar en el duelo, de Manuel Nevado y José González (2018)

Es un excelente manual en que los autores proporcionan a los lectores en primera persona herramientas para manejar la pérdida.

Empieza desmontando los prejuicios sobre el duelo, para así poder utilizar después mejor los ejercicios y las dinámicas que ofrecen.

Las dinámicas son sencillas están bien descritas y son fáciles de entender y de utilizar, siendo de gran utilidad al lector.

guia superar el duelo el mensaje de las lagrimas

El Mensaje de las lágrimas. Una guía para superar la pérdida de un ser querido, de Alba Payás Puigarnau, A. (2014)

Se trata de una guía para afrontar el dolor de la pérdida de un ser querido que brinda pautas para gestionar el duelo y recuperar la normalidad utilizando el agradecimiento como generador de emociones agradables.

guia aprender de la perdida neimeyer

Aprender de la pérdida, de Neimeyer, R. (2012)

El libro afronta tanto el duelo por el fallecimiento de un ser querido, como la ruptura de pareja, la pérdida de un trabajo o la aparición de una discapacidad, centrándose en el impacto emocional de la misma.

Desarrolla el duelo como un proceso activo de “reconstrucción de significado” y de transformación personal.

libro fina sanz los laberintos de la vida cotidiana

Los laberintos de la vida cotidiana. La enfermedad como autoconocimiento, cambio y transformación, de Fina Sanz (2002)

No se trata tanto de un libro de duelo al uso, sino de un análisis de la enfermedad como un proceso para trabajar el autoconocimiento desde una perspectiva transpersonal.

Ofrece claves para mejorar la vida de las personas con enfermedades graves.

libro jorge bucay el camino de las lagrimas

El camino de las lágrimas, de Jorge Bucay (2011) 

El autor nos habla del dolor asociado a la pérdida y el duelo. Con indicaciones de cómo afrontarlo, de forma que nos sirva como auto superación y consuelo a lo largo del proceso, sin dejar de conectar con nuestro dolor y con nosotros mismos.

libro el duelo de jose carlos bermejo

El duelo: luces en la oscuridad, de José Carlos Bermejo (2011)

En este libro se describen pautas para sobrellevar el dolor tras la muerte de un ser querido.

Los emotivos testimonios recogidos en estas páginas buscan ser una luz en la oscuridad, un consuelo, una esperanza que invita a trascender lo que vemos y sentimos.

libro jochen julicher todo volvera a ir bien pero nunca volvera a ser como antes

Todo irá bien, pero nunca será como antes. El acompañamiento en el duelo, de Jochen Julicher (2004)

¿Cómo abordar mi propio duelo y el de los demás? ¿Qué es «normal» a la hora de vivir el duelo? ¿Cómo vivirlo con los hijos? ¿Cómo comportarse en semejante situación para no herir ni importunar, pero tampoco dejar a nadie en la estacada?

Preguntas concretas que exigen respuestas concretas.

libro william kroen como ayudar a los ninos a afrontar la perdida de un ser querido

Cómo ayudar a los niños a afrontar la pérdida de un ser querido. Un manual para adultos, de William C. Kroen (2002)

Este libro ofrece sólidos consejos a cualquier adulto que intente ayudar a un niño a superar el proceso dramático de la muerte en un familiar o amigo.

Déjame llorar. Un apoyo en la pérdida, de Anji Carmelo (2007)

Explica de manera sencilla lo que nos pasa durante un proceso de duelo. Nos ayuda a comprender el dolor y el sufrimiento.

libro el tratamiento del duelo de william worden

El tratamiento del duelo. Asesoramiento psicológico y terapia, de J. William Worden (2013)

Se describen los mecanismos del duelo y los procedimientos que se deben emplear para que el individuo afronte su pérdida y su dolor, y pueda seguir el proceso que le permitirá superarlos.

También nos explica por qué los procesos de duelo mal resueltos (como las reacciones emocionales exageradas, que llegan a convertirse en crónicas, o las que se enmascaran o se retardan) pueden originar problemas que acaban convirtiéndose en patologías que requieren tratamiento y que el psicoterapeuta deberá diagnosticar y tratar.

A menudo, en la lectura de un libro encontramos las palabras que describen lo que no somos capaces de verbalizar, esperamos que estos libros de ayuda que os proponemos o sean de utilidad.

FUENTE: Funespaña

Las 5 emociones más comunes durante el proceso de duelo. Colaboración con Funespaña

Es normal reaccionar de forma diferente, y experimentar un sinfín de emociones cuando fallece un familiar o un ser querido. En ese momento, no existen palabras que puedan expresar el nivel de dolor emocional que se puede llegar a sentir. Sin embargo, hay cinco emociones ante la muerte que suelen ser las más comunes.

¿Qué sentimos cuando fallece alguien cercano?

Si estás leyendo este artículo, lo primero que debes de saber es que no hay una actitud correcta o normal, ni emociones ante la muerte que debas o no sentir.

Los psicólogos recomendamos pautas que sabemos que pueden ayudar, pero nadie puede, ni debe, cuestionar tus emociones.

Todas las emociones son lícitas y tienes derecho a sentirlas.

Identificarlas y comprender porqué las sientes te puede ayudar a sobrellevar y aceptar la muerte lo mejor posible como parte del ciclo de la vida.

Las cinco emociones ante la muerte

Tristeza

Es normal estar triste y tener ganas de llorar. Es importante permitirse un espacio para estar triste, buscar un rincón de nuestra casa donde crear nuestro refugio de calma y llorar cuando lo necesitemos.

Las lágrimas permiten canalizar el dolor y expresar nuestras emociones.

Enfado

La impotencia, el no poder hacer nada en esta situación, el no haber podido acompañar a nuestro ser querido, el no despedirnos, nos hace sentir rabia.

Es normal sentirse así, tienes todo tu derecho a hacerlo. Estás indignado por lo que ha ocurrido.

Es importante expresarlo y canalizarlo para evitar volcar la rabia en los demás y herir a las personas que quieren acompañarnos en este proceso. Exprésate, diles cómo te sientes, no lo niegues, pero no lo pagues con ellos.

Miedo

Es otra de las emociones ante la muerte muy habitual. Reconocer que tenemos miedo es el primer paso para poder manejarlo.

Negarlo no es una buena opción dado que el miedo seguirá ahí y se colará en nuestros pensamientos y en nuestros sueños. Sin embargo, saber cuáles son las circunstancias (edad, patologías previas…) nos puede ayudar a enfrentarnos a él.

Culpa

Otro sentimiento habitual, sobre todo en este proceso en concreto, es la culpa. Las circunstancias tan especiales de esta situación hacen que se dispare la culpa por no haber podido estar, por no haber podido despedirnos, por no haber podido hacer nada.

Es normal sentir esa culpa, pero no es una buena compañera de viaje. Has hecho lo que has podido y lo que las autoridades sanitarias permiten en este momento. Muchas veces detrás de esta culpa está la rabia y la impotencia porque se trata de una situación que no depende de ti.

Cuando empezamos a hablarnos en condicional “y si…” damos paso a que la culpa se instale en nosotros, porque cuando somos realistas, nos damos cuenta de que, esos condicionales no son posibles, dado que la situación no lo permitía. A partir de ahora, te recomendamos centrarte en lo que sí depende de ti.

Hacer una carta de despedida, una caja de los recuerdos, mantener vivo el recuerdo de tu familiar, apoyarte en tus seres queridos a la vez que les ayudas a ellos a aceptar la muerte.

Frustración

La frustración es una emoción compleja, que conlleva tristeza, rabia e impotencia por la incredulidad de lo que ha ocurrido, la tristeza de la pérdida.

Es normal sentirse así, identificarlo y dar espacio a canalizar nuestro dolor en forma de lágrimas, de cartas de despedida o con la opción que creas que más de ayudará.

Puede ser que te cueste identificar lo que sientes, porque el dolor es tan intenso que se hace difícil saber a qué emoción corresponde, o que sientas varias, o incluso todas a la vez. Es normal, concédete un tiempo para asimilar la noticia, para estar contigo, para cuidarte y dejar que te cuiden.

En este momento es positivo rodearse, aunque sea de forma virtual a través de llamadas y video llamadas de la gente que nos quiere. Es normal también que a ratos no te apetezca hablar con nadie.

Si deseas estar solo, también es lícito. Díselo a tus familiares y amigos y pide que respeten ese espacio. No obstante, no dejes de pensar en la cantidad de gente que te quiere y está ahí por y para ti.

Necesitarás tiempo, vas a sentir dolor, y va a ser complicado, pero llegará un momento en que lo aceptarás y aprenderás a convivir con esa pérdida y a darte cuenta de que puedes con ello.

Fuente: Funespaña

Dolor emocional: ¿Qué es y cuáles son sus consecuencias? Colaboración con Funespaña

El dolor es un indicador de que algo no va bien en nuestro cuerpo. Es una señal que nos envía nuestro organismo para que lo atendamos y pongamos una solución, para no poner en peligro nuestra vida. 

El dolor es incómodo, porque tiene una función importante para la supervivencia y no parará hasta que hayamos resuelto la causa o buscado un remedio. 

La definición anterior explica bien lo que es dolor físico, pero existe otro tipo de dolor, que en ocasiones puede llegar a ser tan intenso e incluso más, que el dolor con causa orgánica: el “dolor emocional”. 

¿Qué es el dolor emocional?

Todos hemos sentido alguna vez ese dolor emocional, cuando sentimos que nos desgarramos por dentro, que la tierra tiembla bajo nuestros pies o que nuestras piernas no nos sostienen. También es un indicador de que algo no va bien. 

No se trata de un problema orgánico, sino emocional y suele estar muy asociado al sentimiento de pérdida, bien sea por una traición, una ruptura… pero se hace especialmente intenso ante la pérdida de un ser querido

¿Qué consecuencias puede tener el dolor emocional?

El dolor emocional está muy unido con nuestro cuerpo, y cuando sufrimos emocionalmente nuestra salud se puede alterar provocando lo que se denominan trastornos somáticos. 

Las emociones de afectos negativos producen una activación en el cuerpo que no sólo pueden producir una sensación de malestar. Sino que además pueden llegar a crear una importante activación fisiológica del sistema nervioso autónomo y del sistema endocrino, que acabe produciendo dolor físico. 

Es decir, puede aparecer un dolor físico, en forma de cefaleas, molestias gástricas como vómitos y diarreas, problemas cutáneos que no tienen una aparente causa orgánica, sino que ocurren por el desgaste emocional. 

Cuando decimos que un dolor es de tipo somático no significa que sea irreal o que no duela. Puede llegar a doler mucho, pero la causa está en la intensidad de nuestras emociones desagradables.

Por tanto, la solución no está en la medicación o en las pruebas médicas, sino en arreglar o al menos soliviantar ese dolor emocional. 

¿Cómo gestionar el dolor emocional?

Para poder gestionar el dolor emocional, el primer paso es ser consciente de su existencia. 

El principal objetivo es aprender a reconocer y gestionar nuestras emociones, reconocer que nos sentimos tristes, angustiados o incluso desgarrados por la pérdida. 

Cuando lo negamos, cuando no somos capaces de admitirlo, muchas veces por el temor a preocupar a los demás nos hacemos un flaco favor, porque no ayudamos a canalizar dicho dolor y es más fácil que desarrollemos trastornos de tipo somático.

Consejos para superar el dolor emocional

Reconoce cómo te sientes

Es una sensación muy desagradable, pero negarlo no hará que desaparezca, incluso puede agravar la situación. 

No te guardes los sentimientos

Es duro y difícil, pero expresar nuestros sentimientos es el primer paso para regularlos. 

Puede que ahora no te apetezca hablar con nadie, bien por temor a preocuparles, bien porque quieres reservar un espacio para ti. 

No obstante, siempre puedes escribir cómo te sientes. 

Practica la escritura creativa

Te puede ayudar a canalizar tus emociones, a comprender mejor cómo te sientes, a conocerte mejor a ti mismo y a liberar la carga emocional que llevas encima. 

Practica el autocuidado

Reserva espacios para ti, escucha a tu cuerpo, cuáles son tus necesidades, desde las más básicas, a las emocionales. 

Permítete llorar

Es una buena formula para canalizar el dolor.

Procura no alterar los ritmos de sueño y vigilia

Es normal que te cueste conciliar el sueño y que te despiertes varias veces a lo largo de la noche. Sin embargo, en la medida de lo posible, respeta la hora de acostarte y de levantarte. 

Una de las funciones del sueño es regular la ansiedad y las emociones desagradables. 

Cuida tu alimentación

Intenta que sea lo más parecida a la que hacías antes de la pérdida, o incluso pon el foco en mejorarla. Te ayudará a pensar en otras cosas.

Practica la autocompasión

Vigila los mensajes que te envías a ti mismo. ¿En que términos te tratas?

La primera persona que debemos de cuidar somos nosotros mismos. 

Se trata de aprender a ser amables con nosotros mismos, a no juzgar nuestros sentimientos y aceptarlos. 

Háblate como si fueses tu mejor amigo/a

¿Qué le dirías si estuvieses en la misma situación? ¿Serías tan duro? Esas palabras reconfortantes siempre puedes decírtelas a ti mismo. 

Empatiza con el dolor de los demás

Entender que sus emociones son parecidas a las tuyas, también te harán ser más comprensivo respecto a tu dolor. 

Si lo necesitas, pide ayuda

Tus familiares y amigos siguen estando ahí, seguro que sus palabras pueden ser reconfortantes. 

Recuerda que los profesionales también estamos para ayudar y acompañar en los procesos de duelo.

FUENTE: Funespaña

¿Cómo explicar a los niños la pérdida de un ser querido? Colaboración con Funespaña

La muerte es un tema que generalmente no suele abordarse con normalidad ante los niños, hasta que ocurre en un entorno cercano. Es importante estar preparados para explicarles la situación tanto si se trata de una mascota, o la muerte de un ser querido.

Lo más probable es que surjan muchas preguntas y responderles con sinceridad será clave para transmitirles seguridad.

Además, debemos animarlos a expresar sus sentimientos para que sientan nuestro apoyo y gestionarlo de la mejor manera posible.

Siempre será una situación difícil, pero en estos momentos en los que no nos podemos despedir, en los que no habrá velatorios y los funerales tienen que aplazarse, es todavía más complicado.

Consejos para explicarle a los niños la muerte

Díselo según recibes la noticia

Te va a ver triste, llorar, y pasarlo mal. Tenemos que explicarles lo que ha ocurrido.

De lo contrario, les generaremos una incertidumbre, que los niños no van a saber gestionar.

No pasa nada porque te vea llorar

Eres humano y es bueno que vea tus emociones. No tienes que aparentar ser un superhéroe.

Agáchate o siéntate a su lado

Para sentirnos escuchados y atendidos nos gusta que nuestro interlocutor nos mire a los ojos.

Por eso, tus ojos y los de tu hijo deben de estar a la misma altura.

Adapta tu lenguaje en función de su edad

Los niños necesitan que les expliques con un lenguaje adaptado a su edad lo que está ocurriendo. No es momento de ocultarles la realidad.

También son muy buenos recogiendo y captando información. Sin embargo, por su propio desarrollo cognitivo, evolutivo y madurativo, no siempre lo entienden bien.

Sinceridad en las repuestas

Te van a hacer preguntas sobre lo que he pasado y puede que no tengas las respuestas.

En este caso, es mejor decir “no lo sé” a inventarnos las respuestas.

No obstante, una explicación del tipo: “se pusieron muy muy enfermos y que, aunque los médicos intentaron curarles no pudieron”, podría ser adecuada para los más pequeños.

Empatiza con sus emociones

Indícale que entiendes y sabes que está triste porque no va a poder volver a ver a esa persona, o que sabes que está enfadado y rabioso porque ya no está y no pudimos estar con él.

Deja un espacio para que ellos expresen sus emociones

Puede que necesite llorar ahora, o puede que sea en unos días. Vigila cómo se encuentra y tampoco fuerces a que hable del tema, si en un primer momento no le apetece.

Al principio puede que el silencio sea incómodo y que intentemos rellenarlo como sea.

Pierde el miedo al silencio, y deja espacios para que todos y cada uno de los miembros de la familia puedan expresar cómo se sienten.

Pídele que haga una carta o dibujo de despedida

Esto les puede ayudar a tomar conciencia del fallecimiento y ayudará a facilitar el posterior duelo.

Haz una caja de recuerdos del familiar fallecido

Podemos incluir fotos, recuerdos, dibujos, frases que nos decía esa persona. Esto ayudará a canalizar la tristeza y a elaborar el duelo.

Intentar restablecer la rutina

Es algo que tanto a los niños, como a los adultos nos puede ayudar. Sobre todo, a los niños, ver que su rutina sigue intacta, que no se ha visto alterada, dentro de lo que es la rutina en la situación de confinamiento, les dará seguridad y confianza.

No obstante, en absoluto hay que forzar la situación, lo importante es estar con y para el niño no tanto que haga cosas. No pasa nada porque durante algunos días no haga los deberes o no siga el ritmo escolar impuesto.

Lo prioritario en este momento es atender a sus necesidades emocionales, interiorizar la pérdida y hacer el duelo de la forma más sana posible.

Se trata de trasmitirles el mensaje de que va a ser duro, va a ser muy complicado, vamos a estar una temporada tristes, pero aprenderemos a ser felices sin esa persona.

Mantener vivo el recuerdo de esa persona

Otra estrategia que podemos realizar con los más pequeños, que incluso también nos puede ayudar a los adultos, es hacer un listado de las cosas que agradecemos. Por ejemplo, esa excursión que hicimos que fue especialmente divertida. Cosas que nos enseñó, las veces que nos hizo reír, los buenos momentos compartidos.

Se trata de mantenerlo en nuestra memoria, y de mostrar a los niños que, aunque esa persona ya no esté, siempre tendremos los recuerdos y es algo a lo que podemos acudir cuando queramos.

Debemos de respetar la decisión del niño sobre si quiere ir o no al acto de despedida. Si quiere participar en el mismo, será bueno que vaya para poder despedirse y recibir el cariño de los familiares.

No obstante, si no quiere, o es un niño más sensible, o nos dice que no quiere ir, nunca es bueno forzarle a hacerlo.

FUENTE: Funespaña

¿Cómo controlar la ansiedad en momentos difíciles? Colaboración con Funespaña

Ante las situaciones que no podemos controlar nace el sentimiento de frustración e impotencia. El hecho de no tener control sobre las cosas o que nuestras expectativas no se hayan cumplido, nos dificulta controlar ansiedad que esto nos genera.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una respuesta de nuestro organismo ante una situación de peligro.

Cuando nuestro cuerpo o nuestra mente identifica que una situación es potencialmente peligrosa, se activa, con la finalidad de facilitar la huida.

Signos y síntomas de ansiedad

Para ello el corazón bombea más sangre, lo que se traduce en taquicardia, se hacen intercambios más rápidos de oxigeno y dióxido de carbono, por lo que se hiperventila, se tensan los músculos… en definitiva, nuestro cuerpo se preparara para poder salir corriendo de esa situación peligrosa.

Tipos de ansiedad

La ansiedad positiva o “eustrés”

Se origina cuando nos activamos ante una situación de peligro real.

Por ejemplo, si estamos en casa y empieza a oler a quemado y vemos salir mucho humo de la cocina, el eustrés nos activaría para poder salir corriendo y llamar a los bomberos.

Esta activación es la que nos permite seguir con vida, porque nos protege del peligro.

También ocurre cuando ante un pico de trabajo o una situación especialmente complicada, como la que vivimos hoy en día, nos permite seguir en pie, muchas veces sacando fuerzas de donde ya no las hay.

La ansiedad negativa o “distrés”

Ocurre cuando nuestro organismo se activa de la misma forma que si estuviésemos viviendo una situación potencialmente peligrosa, pero en realidad, ésta no lo es.

Es lo que normalmente se conoce como ansiedad.

Los síntomas son, taquicardia, hiperventilación, tensión muscular, nudo en el estómago, entre otros. En estos casos lo habitual es que nuestros pensamientos estén magnificando una situación.

Pensamos que algo es horrible, catastrófico, que va a salir mal… ¿Cuántas veces hemos sentido ansiedad al hablar en público, en un examen o en una reunión importante? La causa está en nuestros pensamientos.

Ideas irracionales, de tipo negativo que nos hacen ponernos en lo peor, cuando muchas veces ni siquiera se asemejan a lo ocurrido.

Consejos para controlar la ansiedad

Identifica las emociones

Es normal sentir ansiedad, todos lo experimentamos. Ser conscientes de ello es el primer paso para poder gestionarlo.

Ventila las emociones

Es importante poder expresar lo que sentimos. Hablar con personas de confianza, pedir ayuda psicológica o hacer un diario emocional en el que escribas cómo te sientes y lo que piensas, te ayudará a asimilar la situación.

Pon tu foco de atención en lo que puedes hacer

Pon tu foco de atención en lo que depende directamente de tien lo que tú puedes hacer, no en los demás, o en las situaciones externas.

Cuida tus pensamientos

Cuidado con lo que piensas. En ocasiones detrás de la ansiedad están pensamiento de tipo irracional, como pueden ser ideas catastrofistas, pensar que todo va a ir mal…

Interpreta la realidad de forma objetiva

Los pensamientos son tu forma de interpretar la realidad, pero no la única. Ser capaces de hacer una interpretación más objetiva nos puede ayudar a reducir la ansiedad.

Practica deporte

Aunque sea unos minutos, haz una tabla de ejercicios.

El deporte genera endorfinas que nos hacen sentir emociones agradables, además de mantenernos activos y de ser una herramienta útil para reducir nuestro nivel de ansiedad.

Realiza alguna técnica de relajación

La que sepas o más te guste, yoga, meditación, respiración abdominal o diafragmática, relajación abdominal… o simplemente puedes escuchar música relajante y trasportarte mentalmente a un lugar relajante.

Busca espacios para ti

Encuentra un lugar para cuidarte y mimarte. Por ejemplo, disfrutar de una ducha o un baño relajante, nos puede ayudar a bajar el nivel de ansiedad.

Párate y se consciente de cómo el agua cae por tu espalda y de la sensación agradable de la espuma en tu piel.

Utiliza el sentido del humor

Cuando somos capaces de reírnos de nuestra situación, implica que somos capaces de relativizar, de ampliar el foco y verlo desde otro punto de vista.

Además de generar emociones agradables, la activación fisiológica que produce la risa ayuda a contrarrestar la activación negativa de la respuesta de “distrés” o ansiedad negativa.

Aprende a tomarte las cosas con humor, no dejes de sonreír a la vida, pero no te confundas, utilizar el sentido del humor nunca implicará reírse de los demás.

Cuida tu sueño

No alterar el ritmo de sueño y vigilia y dormir al menos durante 8 horas al día.

Sabemos que una de las funciones principales del sueño es reducir el nivel de ansiedad.

¿Cómo gestionar la ansiedad por el coronavirus?

Estamos viviendo una pandemia. Una lucha mundial contra un virus, donde, de momento, no se ha encontrado la cura.

La única forma de frenarlo es quedarnos en casa. No salir para evitar contagios y que el número de casos siga aumentando.

Es una situación real, escalofriante y muy peligrosa. Quizás es la situación más peligrosa que hemos vivido en los últimos años a nivel global. Por eso, es normal sentir ansiedad.

Nuestro cuerpo, está en tensión y lo interpreta preparándose para poder huir. Sin embargo, lo que necesitamos en este momento no es salir corriendo, sino todo lo contrario, quedarnos en casa, porque es lo único que podemos hacer para frenar la pandemia.

Céntrate en lo que puedes hacer

Pon el foco en lo que está en tu área de acción. Por ejemplo, saber que quedándote en casa contribuyes a frenar la curva de infección y que haces algo útil, te ayudará a vivir mejor la situación que si lo interpretas como un fastidio, como algo impuesto desde fuera y que ha arruinado tus planes.

Evita la sobreinformación

Estamos en una situación de crisis mundial, hay que saber lo que ocurre. Pero basta con elegir un momento al día para informarse. Estar pegado a las pantallas viendo cómo suben o bajan el número de casos y el número de fallecidos, no es una buena opción. 

No hables solo del tema “coronavirus”

Es importante que hables de otras cosas, la vida sigue y continua. Habla de otros temas, de cosas que te motiven, de vivencias pasadas y de proyectos futuros.

Mantén el pensamiento positivo

Va a ser una situación difícil, y muy complicada, pero pasará, entre todos venceremos al Covid-19 y volvernos a salir a la calle, a recuperar nuestra vida, a celebrar, tanto la vida como el fin de ella.