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La escuela de verano Evades vuelve el próximo martes con el 70% de los cursos virtuales

Habrá cuatro bloques temáticos semanales, y la clausura tendrá lugar por vez primera en Gijón, en el marco de la Feria de Muestras

JOSÉ CEZÓN

La XXIII Escuela de Verano de Administración y Dirección de Empresas, Evades, presentará numerosos cambios condicionados por la crisis del coronavirus, que obligó a reestructurar formatos, contenidos, fechas y espacios. La gran novedad será que el 70% de los 32 cursos se desarrollará de forma virtual. La escuela se inaugurará el próximo martes, en la Casa de la Cultura de Noreña, y finalizará el 6 de agosto en el recinto Luis Adaro, dentro de la Fidma de Gijón.

La programación se distribuirá en cuatro semanas temáticas: Herramientas TIC, Gestión y Productividad; Marketing; Competencias y Gestión Estratégica. Y se repite el curso mixto de operario de industria. Entre los cursos novedosos, e ideados para afrontar la situación actual, figuran los de Modelos de gestión del trabajo: Agile, Nuevo marketing postcovid, Liderazgo en incertidumbre: VUCAL Survival, Gestión del cambio organizativo y de paradigma pensamiento creativo o Protocolos preventivos frente al covid-19, entre otros.

Cada lunes habrá un taller solidario relacionado con la temática de la semana, que será abierto y virtual y donde los participantes podrán realizar una aportación voluntaria. La recaudación se destinará a alguna entidad asturiana sin ánimo de lucro. La directora de Evades, Carmen Riesgo, explica que con esta iniciativa se pretende mostrar el agradecimiento a todos los colaboradores de la escuela «que siguieron creyendo en el proyecto y que mantuvieron su aportación dentro de sus posibilidades».

El apartado de teleformación seguirá en la línea habitual de otros años y los cursos presenciales se desarrollarán en el edificio Peña Careses, de la Pola; en la Fundación Consuelo Suárez Fonseca, de Ferrera; y en la sala de conferencias de Cristasa, de Gijón. La jornada abierta inaugural abordará la ‘Gestión del cambio postcovid’ y tendrá como ponentes a la psicóloga Silvia Álava Sordo; Tamara Campa, la responsable de Recursos Humanos de Caja Rural; Raquel Villa, responsable de gestión de personal de Transinsa, y a Miguel Ángel Morán, director de marketing de Apertia Consulting. Y en la clausura repetirán los protagonistas habituales: Inaciu Iglesias, consejero delegado de Cartonajes Vir, y Alberto González, director general de la FADE, con Enrique Riesgo de moderador, quienes disertarán sobre ‘Estrategias de adaptación’. Esta jornada de cierre se traslada por primera vez a Gijón, con la colaboración de la Cámara de Comercio local.

«Será un año atípico y adaptado a las circunstancias que nos ha tocado vivir; un Evades resiliente y de superación», anunció Carmen Riesgo. La crisis les sorprendió con el programa ya elaborado y llegaron incluso a plantearse la suspensión. Al final, hicieron una encuesta y reestructuraron por tres veces la oferta.

FUENTE: Diario El Comercio

El foco de los expertos, sobre jóvenes y reuniones de amigos: «Es absurdo, creen que el virus no puede venir del familiar» Colaboración con 20minutos

Por LOLITA BELENGUER

Imagen de una terraza llena de jóvenes en Madrid, en la fase 2 de la desescalada.
Imagen de una terraza llena de jóvenes en Madrid, en la fase 2 de la desescalada.

«La nueva normalidad no tiene nada de normalidad», asegura el epidemiólogo Salvador Macip, que advierte de que estamos «en un momento muy frágil». Tanto es así que el segundo día de la llamada ‘nueva normalidad’ tres comarcas oscenses han retrocedido a la fase 2 de la desescalada por los brotes de Covid originados en la provincia, donde este lunes se registraron 33 nuevos contagios.Un botellón juvenil podría ser el origen de los contagios del nuevo brote de coronavirus en Huesca

Los focos se ubican en las localidades de Zaidín, Fraga, Monzón y Binéfar. El alcalde de Zaidín, Marcos Ibarz, ha señalado en COPE que el brote detectado en su localidad, vinculado a una empresa hortofrutícola, podría venir de un botellón al que acudieron varios trabajadores agrícolas

Durante el estado de alarma, las fiestas privadas en domicilios y las reuniones en parques para ingerir alcohol fueron objeto de multitud de sanciones -400 intervenciones y 97 multas solo en Madrid durante el primer fin de semana que se permitieron las salidas a los adultos-. Una vez iniciada la desescaladaen las terrazas se comenzó a observar relajación en las medidas de prevención contra el coronavirus, sobre todo entre la juventud«Es sin duda el sector de la población que toma menos medidas. A muchos les vemos en la calle abrazados, sin mascarilla y fumando», afirma el profesor de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y psicoanalista, José Ramón Ubieto. 

Esta actitud frente al virus y la menor percepción del riesgo tiene una explicación. Ubieto, que pide «no caer en la criminalización de la juventud», explica que esta etapa vital se caracteriza por una sensación de «invulnerabilidad» y «omnipotencia» que lleva a los jóvenes a «transgredir como forma de autoafirmación«. «Las conductas de riesgo están muy presentes en la adolescencia, tienen que ver con ponerse a prueba, para ver si damos o no la talla» ante el grupo de amistades.

El profesor de Psicología expone además otro factor: «Los jóvenes necesitan mucho el contacto con el otro, su identidad y estilo de vida depende mucho de la continua reafirmación del otro, y eso pasa por el contacto físico porque el cuerpo es un elemento fundamental del adolescente».

«Los jóvenes necesitan mucho el contacto con el otro, su identidad y estilo de vida depende mucho de la continua reafirmación del otro»

La doctora en psicología del Centro Álava Reyes, Silvia Álava, añade que si los jóvenes perciben un menor riesgo frente a la Covid-19 es porque «la zona del cerebro que evalúa el peligro -el lóbulo frontal- no termina de madurar hasta los 25 años«.

Además, «son mucho más sensibles a la presión grupal porque no han madurado la función ejecutiva caliente, que es la que regula las emociones. Esto significa que cuando van solos son tan cautos como un adulto, pero en grupo adoptan muchas más conductas de riesgo», abunda Álava. 

Aviso sobre las reuniones familiares

Ubieto apunta también como «elemento colateral», mensajes públicos que restan peligro a la pandemia como las «ideas negacionistas del virus» difundidas por mandatarios como el presidente de EE UUDonald Trump, o de BrasilJair Bolsonaro, los dos países más afectados por el virus a nivel mundial. 

El experto señala asimismo la idea «irracional» pero presente en el ser humano de que «lo familiar está preservado del virus». Ubieto advierte de la relajación de las medidas de distancia social y mascarilla entre familiares y amigos. «El «pensamiento inconsciente es que el virus no podría venir de un familiar y eso es absurdo, pero es que el humano no es racional».

La gente «se confía», se reúne con la familia «porque no ha habido ningún caso», pero una celebración puede favorecer los contagios

A este respecto, el presidente del Colegio Oficial de Médicos de la provincia de Huesca, José Borrel, apeló este martes a la responsabilidad ciudadana para evitar contagios del SARS-CoV-2 y alertó de que «el gran problema son las concentraciones de personas». 

Borrel indicó que se están realizando celebraciones familiares porque los ciudadanos «se confían», se reúnen con la familia «porque no ha habido ningún caso», pero advirtió de que una celebración puede favorecer los contagios. En su opinión, «la gente está teniendo mucha prisa por juntarse y celebrar» y «las medidas de protección brillan por su ausencia», indicando que «no hay que tener tanta prisa».

«Momento muy frágil»

Por su parte, el epidemiólogo Salvador Macip, autor de Las grandes epidemias modernas: La lucha de la humanidad contra los enemigos invisibles (Destino, 2020), indica que «el problema con la gente joven es que piensan que este virus no les afecta. Lo cierto es que los casos más graves se han dado mayoritariamente en mayores, pero también ha habido algunos jóvenes». Y, añade, al llegar a sus casas pueden contagiar a los familiares más edad como padres o abuelos.

En opinión de Macip, «esto se junta con lo mal que se está explicando esta etapa, la ‘nueva normalidad‘ no tienen nada de normalidad. La normalidad significa que vamos a tener que seguir con precauciones».

El médico recalca que esta etapa de la pandemia es «un momento muy frágil» en el que además detecta un «efecto rebote» del confinamiento, que en España se ha cumplido, dice, muy bien. A ello, también «se suma que estamos en verano«.

«Vamos a correr riesgos para intentar salvar la economía, hay que ser más conscientes que nunca»

Con todo, Macip concluye que «no se ha explicado bien que este momento es muy frágil y que si se están relajando las medidas de control es por motivos económicos, por que si no no se abrirían las fronteras, vamos a correr riesgos para intentar salvar la economía, que depende en gran medida del turismo, y por tanto hay que ser conscientes de que hay riesgos, de que vamos a aumentar las situaciones de peligro y hay que ser más conscientes que nunca», avisa.

Macip recuerda que, aunque lo peor ya haya pasado en Europa, la pandemia está «en el momento más alto en América» y recalca que «si abrimos la movilidad, el virus va a volver, igual que le ha pasado a China y a Nueva Zelanda«, que han tenido que volver a adoptar medidas de contención tras detectar casos importados. «Así funciona una pandemia. La pandemia es un problema global, no nacional», zanja.

FUENTE: 20minutos.es

Tengo miedo a salir, mis amigos quedan y yo no ¿Es normal? ¿Qué puedo hacer?

El miedo es una emoción, no es agradable, pero en ocasiones puede ayudarnos a estar alerta y a mantener las medidas de seguridad.

Es bueno aceptar el miedo. Una vez que lo hemos reconocido, podemos ir exponiéndonos poco a poco y marcándonos pequeños objetivos día a día, buscando poner el foco fuera de mi, en lo que pasa a mi alrededor, no en lo que yo pueda estar sintiendo.

También será útil entrenar nuestra asertividad para no sentirnos mal cuando necesitemos decir cosas a los demás.

#Vídeo Se me han disparado las obsesiones, ¿es normal?

Nunca nos habríamos imaginado que éramos personas tan obsesivas, ¿verdad? Pero después de estos meses con tanta incertidumbre, hemos puesto el foco en aquellas cosas que sí podemos «controlar», y que en estos momentos están en nuestra área más cercana: dentro de casa, cosas como ordenar armarios, limpiar… Ojo! debemos empezar a poner atención en ello cuando empiece a interferir en nuestra vida cotidiana.

«Madrileños, go home», el grito de guerra de los territorios libres de virus en la desescalada. Colaboración con ABC

Érika Montañés

«Hemos cambiado de fase. Es lo que en Psicología Social se llama abandonar la meta común de grupo, superordenada (o en el sentido de clan), dejarla aparte y volver a la lucha individual de cada uno». En el caso de la pandemia, tras la explosión de casos y su embestida más que importante en territorios como Madrid y Cataluña, el salto ha sido de «sobrevivir» en comunión, deshaciéndonos en balcones y aplausos, al «desmembramiento» por comunidades autónomas o zonas, la división entre infectados y no infectados, de una forma paralela al avance que ha tenido cada una de ellas en el plan de la desescalada aprobado por el Gobierno.

Este análisis social parte de psicólogos como Silvia Álava y Enrique García Huete. Ambos certifican «el sentido de estigmatización» que abunda en ciertos lugares de España a los recién llegados de zonas donde la pandemia ha golpeado con mayor contundencia. Sean turistas, o nacidos en el pueblo que regresan por alguno de los cinco motivos que permite el actual estado de alarma (laboral, o sanitario, entre otros), la recepción no es una ovación cerrada. De hecho, es tal la profusión de estas acciones de cuestionado civismo que, a comienzos del pasado mes de abril, el Defensor del Pueblo emitió un comunicado en el que se constataba que tenía conocimiento de «que algunas autoridades locales han autorizado nuevas restricciones a las ya impuestas por el decreto que establece el estado de alarma», por lo que la institución, tal y como recuerdan fuentes de la misma a ABC, insta a esas entidades locales y corporaciones municipales a eliminar cualquier bando o comunicado en el que se recojan mayores limitaciones a la libertad y movilidad de las personas a las ya contempladas en el Real Decreto para garantizar la igualdad de trato a la ciudadanía en todo el territorio nacional.

Pero lo que se ha dado en llamar «cañifobia» o «madrileñofobia» (sobre todo por la mayor acumulación de contagios de Covid-19 en Madrid), aunque asalta ya a otros territorios como La Rioja y Cataluña, se sigue produciendo en diversas zonas de España, tal y como ha podido comprobar este diario. Sigue siendo un grito de guerra en pleno desconfinamiento, tras un encierro prolongado que muchos no quieren ver peligrar ahora por la llegada de «exiliados».

Son muestras de esta ola de fobia una pintada de «Madrileños, go home» en un pueblo de Murcia; un bando municipal en la Mariña lucense a cargo de un regidor que pide a sus vecinos «que denuncien (¡Denunciade!)» si se acerca algún ciudadano proveniente de los epicentros del coronavirus en España; un pregón que circula entre los WhatsApp de los vecinos de municipios de Teruel aislados del virus y en el que no se impone, pero se «ruega» a turistas y descendientes del pueblo que se «mantengan en cuarentena» 14 días después de llegar a su segunda residencia, si es el caso, un extremo que Pedro Sánchez tanteó para los turistas internacionales que llegasen del extranjero al país a partir de julio y que luego, visto el resultado y el desagrado que cundió entre los países remitentes de ese turismo, levantó sin restricciones. En otros lugares, se «llama» a la población a «avisar» si llega un madrileño, una recreación de la «vieja del visillo» pos-coronavirus.

«Son medidas incívicas, indignantes y absurdas. Hay que abundar en la generalización de la incidencia en todo el país y en que todos somos población con riesgo de contagio y de contagiar, así que hay que mantener las medidas de distancia social y el resto de peticiones que nos recomiendan las autoridades sanitarias, pero respecto a todos, no solo a unos cuantos, o por barrios», dice García Huete, director de Quality Psicólogos. «Peligro y duda dan como resultado el rechazo, por ejemplo, la madrileñofobia. Se cae en la exclusión y el estereotipo, como, salvando las distancias, ocurría cuando se marcaba con un punto rojo a los drogodependientes o personas con VIH», equipara el también profesor de la Universidad Cardenal Cisneros de Madrid.

Algunos barrios y vecindarios se convierten en verdaderas fuentes de «rastreo» de contagiadores, algo que, según Álava, da vida a lo «peor de esta pandemia». «Ya hemos vivido lo mejor, con unión, acciones de solidaridad y remar juntos para salir, pero aunque no hayamos salido», en este momento en que parece diluido el embate y el virus está más controlado, «ya no somos una piña y habría que empatizar con las circunstancias de esa persona que vuelve al pueblo donde nació, por qué lo hace, si tiene unos motivos médicos o emocionales para hacerlo», por ejemplo, añade.

Empujados por el miedo

Por su parte, para el profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, Miguel Hierro, no hay riesgo de «guerracivilismo» o división en dos Españas, entre los infectados o con riesgo, y las zonas «libres de virus». «Este tipo de reacciones y mensajes no son extraños en este tipo de circunstancias. Surgen desde el miedo y la necesidad de reaccionar para protegernos de un riesgo. Lo que sucede es que el riesgo tiene un componente subjetivo muy elevado, de manera que la percepción de cada persona no tiene por qué obedecer a información objetiva». Arguye: «Cuando nos sentimos amenazados, la necesidad de sentirnos parte de un grupo que nos ofrezca protección aumenta. Todo esto genera esas reacciones adversas, con mensajes, como “los madrileños traen la infección: no les dejemos venir” nos sentimos más seguros teniéndoles lejos», completa este especialista en Salud Mental en HM Hospitales. «A esto podemos añadir que la comunicación dentro del grupo de referencia se vuelve muy sesgada (como todos hablan de que la infección viene de Madrid y nadie se plantea si, quizás, eso no es exacto, la información que se comparte, crece y se fortalece es que la infección viene de Madrid)».

Con todo, dice Hierro, se comete un «flaco favor a la oportunidad de colaboración y generosidad» que ha facilitado el coronavirus para que las personas queramos ayudarnos y no alejarnos. Un poco más.

«Son tan responsables los que van como los que los reciben»

Hasta la «nueva normalidad», tras la fase 3, el Ministerio de Sanidad recuerda que no se recuperarán los viajes interprovinciales. Así que, para los psicólogos, en ese cruce de fobias y reacciones, «tendríamos que buscar responsabilidades en ambos lados: la persona que vuelve a un lugar y la persona que lo recibe, porque lo que se demanda en este momento es responsabilidad en los desplazamientos» para evitar la propagación sin sentido de virus y entre territorios.

Eso sí, completa Silvia Álava, del centro Álava Reyes, «no se debe nunca caer en discursos que fomentan el odio, hay que pararse, analizar y no dejar de autorregularnos. Ciertos comentarios, como esos bandos municipales que desacreditan al que llega son lesivos, hieren los sentimientos de los demás, y buscan lo que se ha hecho mal en una persona externa, cuando esto es cosa de todos. No hay que meter a todo el mundo en el mismo saco, aunque el ideal sería que no se viajase». Los psicólogos tampoco desdeñan el componente de irratibilidad que ha provocado el encierro dilatado. «Estamos irascibles, a la que salta, pero no hay que olvidar otro elemento: los sistemas de salud están dimensionados para la población que abarcan, tampoco es muy responsable saturarlos con la llegada masiva de olas de turistas. Se debe ser más responsable que nunca», añaden.

FUENTE: Diario ABC

Sugieren atender problemas del comportamiento para combatir la COVID-19. En Cambio16

Por Mariela León

Investigadores de la Universidad de Princeton y el Sunnybrook Research Institute revisaron el comportamiento humano frente a la crisis sanitaria. Detectaron ocho dificultades que desafían el buen juicio que debe imperar en estos momentos para combatir la COVID-19.

Entre los problemas que exploraron se encuentran los rasgos humanos comunes: temor a lo desconocido, vergüenza personal y sesgo retrospectivo, entre otros. La investigación y sus recomendaciones las ofrecieron a la revista especializada The Lancet.

Los coautores sugieren que la conciencia de estas dificultades podría ayudar a mantener los cambios de comportamiento necesarios para combatir la pandemia de la COVID-19.The Lancet@TheLancet · 

NEW—A real-time dashboard of clinical trials for #COVID19

«An urgent need exists to track clinical trials, avoid unnecessary duplication of efforts, & understand what trials are being done & where»

Correspondence @LancetDigitalH from K Thorlund et al https://hubs.ly/H0pTtMk0 

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The Lancet@TheLancet

NEW Podcast 🎧: Senior Editor Diana Samuel spoke to Dr Louis Dron, McMaster University, about his work on an interactive website which tracks #COVID19 clinical trials from 8 international clinical trial registers, covering all continents https://hubs.ly/H0pVqPx0 

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“Después de las fuertes reacciones iniciales ante un momento tan desafiante y difícil, la conciencia de las dificultades de juicio podría ayudar a mantener las cosas en el camino correcto”, señala Eldar Shafir, según Europa Press. Él es profesor en Ciencia del Comportamiento y Política Pública en la Escuela Woodrow Wilson de Asuntos Públicos e Internacionales de Princeton. Y coautor del artículo con el doctor Donald Redelmeier, científico principal del Sunnybrook Research Institute.

Problemas del comportamiento

La crisis de la enfermedad por COVID-19 desafía la biología humana, la capacidad de los hospitales, la recuperación económica y la red de comunicación entre personas.

Las estrategias para reducir la transmisión han incluido lavarse las manos repetidamente, distanciarse físicamente y el autoaislamiento. Estas estrategias preventivas son asequibles y efectivas.

Sin embargo, señalan los investigadores, un desafío importante es la necesidad de mantener la adherencia. El propósito de esta investigación  es revisar ocho dificultades de comportamiento reportadas por la psicología, que son relevantes para actuar con buen juicio bajo incertidumbre.

Identificar problemas y buscar soluciones

Sugieren que la conciencia de estas dificultades podría ayudar a mantener el cambio de comportamiento para combatir la crisis COVID-19. Estas son:

1.- Miedo a lo desconocido. Las amenazas son misteriosas porque son desconocidas. Pero el misterio inicial pronto se desvanece. Los recordatorios repetidos vinculados a la situación son importantes para evitar la complacencia.

2.- Vergüenza personal. Para reducir la propagación de la enfermedad, se ha animado a las personas a no tocarse la cara, pero lo hacen reflexivamente. Algunos pueden ver los fallos como un fracaso personal.Colegio Oficial de la Psicología de Madrid@CopMadrid

Recomendaciones para la salida del confinamiento con los niños, niñas y adolescentes.

La situación actual abre ya la posibilidad de q niños, niñas y adolescentes puedan salir en unas condiciones específicas.
Detalles de la guía en el siguiente enlacehttps://www.copmadrid.org/web/comunicacion/noticias/1514/recomendaciones-la-salida-confinamiento-los-ninos-ninas-adolescentes …

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Los líderes de opinión pueden destacar a una de las muchas celebridades que han dado positivo como una forma de mitigar el estigma. Las autoridades también deben advertir que los lapsos momentáneos son naturales y deben ser seguidos volviendo a los mejores comportamientos.

3.- Descuido de los riesgos competitivos. Muchos están tan consumidos por la COVID-19, que pueden descuidar el sueño, el ejercicio o la compañía humana. Por lo tanto, los médicos deben aconsejar a sus pacientes que promuevan la seguridad contra otros daños.

4.- Enfermedades invisibles. El distanciamiento social y el aislamiento podrían exacerbar el trastorno psiquiátrico crónico. Se justifica un mayor cuidado de la salud mental y comunicación de apoyo de un ambiente hogareño saludable.

Mentalidad colectiva es útil

El equipo de investigadores detecta otros comportamientos comunes en esta emergencia sanitarias.

5.-No hay información clara. Los retrasos de tiempo asociados con la COVID-19 (período de incubación, intervención y resultados de las pruebas) causan emociones y sentimientos desconcertantes. Las autoridades deben instar a la precaución de no actuar en informes diarios de epidemia.

6.- El status quo abunda. La gente quiere mantener la normalidad durante una crisis, pero una sacudida temporal de su status quo es una oportunidad para reenfocarse y mirar las cosas de nuevo. Una vez que disminuye la urgencia inicial, los hospitales podrían reconsiderar cómo los médicos se adaptan a las nuevas formas de telemedicina.Colegio Oficial de la Psicología de Madrid @CopMadrid

Confinamiento y emociones en las familias:

Silvia Álava. (Psicóloga Educativa) @silviaalava

Durante la cuarentena además de realizar otras actividades esenciales es importante atender las necesidades
emocionales de nuestros hijos y nuestras hijas. https://www.youtube.com/playlist?list=PLlJsbJFGKZG1ZpVqaXK-ECqTHp3G5XGsv …

Silvia Álava - Colegio de Psicólogos de Madrid

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7.- Normas sociales arraigadas. El comportamiento humano está conformado por normas como darse la mano, abrazarse y otras formas de contacto humano, y estas normas no son fáciles de cambiar. Los lemas, las imágenes y otros recordatorios podrían ayudar a facilitar el cambio necesario.

8.- Sesgo retrospectivo. Una vez que la COVID-19 disminuya, el sesgo retrospectivo conducirá a castigar a las autoridades médicas que podrían haber reaccionado de forma exagerada o insuficiente.

Una mentalidad colectiva de que todos estamos juntos en esto puede resultar difícil pero muy útil, dijeron.

Lee también: El confinamiento tiene efectos colaterales en la salud mental 

FUENTE: cambio16.com