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#Vídeo Hablamos del #HambreEmocional en Saber Vivir

Durante el confinamiento se ha disparado el consumo de dulces y snacks. Y la mayoría de las veces recurrimos a este tipo de alimentos, no por apetito, sino por lo que se conoce como “hambre emocional”: el origen está en algún tipo de emoción desagradable que no hemos sabido regular.

Os explicamos cómo podemos controlar mejor nuestros impulsos y adicciones a la hora de comer, ¡toma nota!

Para promover una alimentación sana es necesario trabajar la educación emocional. Colaboración con Padres y Colegios

Estar informados no es suficiente

Casi todos los días recibimos noticias alarmantes sobre la relación entre la obesidad y enfermedades como la diabetes, el cáncer… Con los niños y niñas este problema es, si cabe, todavía más alarmante. La obesidad infantil está considerada como uno de los mayores retos a nivel mundial y un problema de salud pública de primer orden por las complicaciones de salud asociadas. A nivel nacional, según el Estudio Aladino, un 43% de los niños españoles entre 6 y 9 años presenta exceso de peso. El sobrepeso tiende a mantenerse e incluso agravarse en la vida adulta y existe una alta prevalencia de problemas a nivel psicológico y social en los niños y niñas con obesidad infantil. Por todo ello es fundamental fomentar unos correctos hábitos de alimentación saludables tanto en la familia como en la escuela, siendo necesario inculcar a los menores los cuidados básicos del cuerpo.

Un 43% de los niños españoles entre 6 y 9 años presenta exceso de peso.

El hambre emocional

Las causas de la obesidad infantil son múltiples y sería necesario hacer un análisis en profundidad de cada caso. Sin embargo, muchas veces, detrás de una ingesta compulsiva y atracones, está el hambre emocional, que hace que sigamos comiendo pese a estar saciados, porque se trata de una mala regulación de las emociones. En estos casos, las personas suelen elegir alimentos ricos en grasas o azúcares. Al comer este tipo de alimentos, se experimenta una intensa sensación de placer a causa de la liberación de endorfinas y dopaminas en el cerebro. Sin embargo, la comida no sirve para regular las emociones, dado que en cuanto acabe el placer momentáneo de comer, las emociones que desencadenaron las ganas de comer permanecerán. Por eso, es necesario trabajar desde el origen del problema, el déficit en la regulación emocional.

Las emociones se educan en la familia y en la escuela

Y muchas veces se hace sin mucha planificación. Dada la importancia que sabemos que tiene el correcto manejo de las emociones a la hora de mantener una buena pauta alimentaria, es necesario establecer una metodología que ayude a mejorarlas ya desde niños. Para ello, es conveniente realizar una intervención planificada, e introducir un buen Programa de Educación Emocional.

Programa de Educación Emocional

La inteligencia emocional es la habilidad para percibir, valorar y expresar la emoción adecuada y adaptativamente; comprender la emoción y el conocimiento emocional; acceder y/o generar sentimientos que faciliten las actividades cognitivas y la acción adaptativa y regular las emociones en uno mismo y en otros (Salovey y Mayer, 1990).

La percepción emocional

La primera habilidad de la inteligencia emocional es la percepción emocional. Se trata de enseñar tanto a nuestros hijos como a nuestros alumnos, qué es lo que están sintiendo, que aprendan a identificar y expresar correctamente su emoción. Si esta primera habilidad falla será muy complicado regular la emoción. Cuando hablamos de sobrepeso, muchas personas tienen problemas para identificar correctamente lo que sienten, no son conscientes de ello, sólo saben que se sienten mal, y que ingiriendo alimentos ricos en grasas y azúcares conseguirán de forma momentánea sentirse mejor por la liberación de endorfinas y dopaminas. Pero dicha mejoría tiene un efecto muy corto, solo dura mientras comen, por eso aparece un círculo vicioso en el que no pueden parar de comer. Por ello, insistimos tanto en la correcta expresión de las emociones. Saber que estoy experimentando una emoción desagradable y que comer no es la solución es el primer paso para regular las emociones y evitar el atracón.

La facilitación emocional

La segunda habilidad es la facilitación emocional, utilizar la información que nos proporcionan las emociones para poder hacer una buena toma de decisiones, saber que, si me siento así, es por algo, no obviarlo ni intentar taparlo con la comida. Indagar en esa información, utilizarla para conocerme mejor y poder mejorar mi relación con el entorno.

La comprensión emocional

La tercera habilidad es la comprensión emocional, entender por qué me siento de una determinada forma, cuál es la causa de emoción, y también las consecuencias de esta. Saber qué me pasa y cuál es la causa, ayuda a regular correctamente las emociones, porque podemos pensar una mejor solución. Cuando conocemos por qué se ha originado una determinada emoción, sabemos que comiendo no vamos a encontrar la solución a nuestro problema, incluso puede que se agrave porque estamos perjudicando aún más nuestra salud.

La regulación emocional

La última habilidad de la inteligencia emocional, la más compleja y la que tiene una relación más directa con la obesidad, es la regulación emocional. Solo cuando sabemos exactamente qué emoción sentimos, conocemos cómo nombrarla y cómo expresarla correctamente, las causas y las consecuencias de esta, y la hemos aceptado, es cuando podemos regular la emoción utilizando estrategias más sanas y saludables que comer de forma compulsiva para tapar las emociones desagradables que sentimos en nuestro día a día.

Todo este aprendizaje es necesario trasladarlo a los más pequeños.

FUENTE: PadresyColegios.com

El hambre emocional que esconde la obesidad infantil. Colaboración con La Tribuna de Albacete

Por Ana Soteras (EFE) 

El sobrepeso y la obesidad afecta al 43 por ciento de los niños españoles. Atajarlo con dieta y un aumento de la actividad física en la mayoría de los casos no es suficiente. Detrás se esconde el hambre emocional, una forma de comer desequilibrada e impulsiva, que requiere tratar psicológicamente al menor y a su familia.


En las XXIV Jornadas Internacionales de Nutrición Práctica, celebradas este mes en la Fundación Pablo VI de Madrid por la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (Sedca), el programa Entren y la educación emocional fueron algunos de los asuntos tratados.


La psicóloga Silvia Álava destacó la importancia de la educación emocional como base de una alimentación sana y subrayó que, cuando se aborda la obesidad en niños, hay que evaluar también a la familia desde el punto de vista emocional y de hábitos que transmiten a sus hijos. «Las estrategias de intervención contra la obesidad deberían estar dirigidas a ingerir una menor cantidad de alimentos y a aumentar la actividad física, pero en muchos casos eso no es efectivo ya que puede haber problemas emocionales detrás», aseguró la especialista en psicología clínica y educativa.

Tristeza o ansiedad suelen ser las emociones más frecuentes que se esconden detrás de comer de forma compulsiva alimentos insanos ricos en grasas o azúcares.

FUENTE: latribunadealbacete.es

El hambre emocional que esconde la obesidad infantil. Colaboración con EFE Salud

El sobrepeso y la obesidad afecta al 43 % de los niños españoles. Atajarlo con dieta y un aumento de la actividad física en la mayoría de los casos no es suficiente. Detrás se esconde el hambre emocional, una forma de comer desequilibrada e impulsiva, que requiere tratar psicológicamente al menor y a su familia

El hambre emocional que esconde la obesidad infantil

Infografía cedida

Detectar el hambre emocional y tratar de una forma global a los menores es lo que lleva a cabo el programa ENTREN de intervención psico-familiar interdisciplinar En determinados centros de salud y un hospital de la Comunidad de Madrid impulsado por el grupo de investigación ANOBAS de la Universidad Autónoma de Madrid.

En las XXIV Jornadas Internacionales de Nutrición Práctica, celebradas este mes en la Fundación Pablo VI de Madrid por la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA), el programa ENTREN y la educación emocional fueron algunos de los asuntos tratados.

La psicóloga Silvia Álava destacó la importancia de la educación emocional como base de una alimentación sana y subrayó que, cuando se aborda la obesidad en niños, hay que evaluar también a la familia desde el punto de vista emocional y de hábitos que transmiten a sus hijos.

“Las estrategias de intervención contra la obesidad deberían estar dirigidas a ingerir una menor cantidad de alimentos y a aumentar la actividad física, pero en muchos casos eso no es efectivo ya que puede haber problemas emocionales detrás”, aseguró la especialista en psicología clínica y educativa.

Hambre emocional por tristeza o ansiedad

Tristeza o ansiedad suelen ser las emociones más frecuentes que se esconden detrás de comer de forma compulsiva alimentos insanos ricos en grasas o azúcares.

“Es el hambre emocional. Mientras comen tapan las emociones, sienten placer, pero cuando terminan, las emociones vuelve a surgir. Y así los niños se meten en un bucle infinito del que no saben salir”, apuntó la experta.

Esa es la razón por la que se debe trabajar la autorregulación emocional en el niño, explicó Silvia Álava, poner el foco en los motivos de tristeza y ansiedad, pero también en los posibles problemas de conducta.

“La educación emocional hay que hacerla también desde las aulas, les enseñamos diferentes disciplinas pero no a reconocer lo que sienten y hacerles dueños de sus emociones, algo que también nos pasa a los adultos”, indica.

Por eso, es necesario educar en inteligencia emocional, en reconocer las diferentes emociones que sentimos y que sienten los demás y poder expresarlas correctamente.

“Las emociones son todas buenas, no hay emociones malas, nos dan información de que está pasando algo y que tengo que escucharme. Es fundamental comprender por qué siento algo, verbalizarlo y regularlo para evitar utilizar la comida”, señaló la psicóloga.

hambre emocional
La psicóloga Silvia Álava. EFE/Ana Soteras

Un tren con destino a la salud

Precisamente ese es uno de los objetivos del programa ENTREN, una metáfora de un viaje en tren cuyo destino es la salud y cuyas paradas representan las estrategias de aprendizaje para mejorar la calidad de vida y el bienestar psicológico, explicó la psicóloga Marta Rojo, integrante del equipo de investigación ANOBAS, en las jornadas.

Este programa multidisciplinar, gratuito, se enfoca en niños de 8 a 12 años con sobrepeso y obesidad con el fin de mejorar su calidad de vida y bienestar psicológico del menor y su familia.

Se desarrolla en dos centros de salud de las localidades madrileñas de Alcobendas y Getafe y en el Hospital Niño Jesús de Madrid durante seis meses y con un seguimiento posterior de dos años.

“La obesidad infantil es un problema complejo y multifactorial. Las cifras de prevalencia son alarmantes. No podemos mirar para otro lado”, concluyó Marta Rojo.

FUENTE: EFESalud

#Vídeo Comer bien en vacaciones sin esfuerzo. Colaboración con Hacer Familia

Si este verano no quieres agobiarte ni pasar demasiado tiempo en la cocina para que tu familia coma sano, toma nota de estos consejos y combinar una alimentación saludable tanto para los niños como para los adultos.

El azúcar oculto en los alimentos y la fuerza de voluntad. En Saber Vivir

Aunque tengamos claro que abusar del azúcar no es bueno muchas veces no somos conscientes de la gran cantidad oculta que tienen los alimentos preparados. De media cada español consume cerca de un kilo, ¡y sin saberlo!

¿Sabes cómo podemos distinguirlo en los ingredientes? ¿O qué alimentos no pueden faltar en nuestra dieta si tenemos que controlar nuestra glucemia? ¿Cómo mantener nuestra fuerza de voluntad ante los alimentos? De ello hablamos en el programa Saber Vivir junto con Aitor Sánchez.

Hablamos sobre alimentación y en concreto sobre «el aperitivo» en Saber Vivir de La2

Esta costumbre tan nuestra suele ser la excusa perfecta para picotear y tomar alimentos que no son precisamente saludables como las patatas fritas. Además que comemos por inercia, en modo automático, y no solo comemos más cantidad sino que lo hacemos sin darnos cuenta. Aitor Sánchez y Silvia Álava nos dan alternativas para preparar un aperitivo más saludable y disfrutar más de ello.

Hoy hemos hablado sobre cómo prevenir la Obesidad Infantil en Saber Vivir, de TVE

¿Los niños que comen mal deben almorzar en el comedor del colegio?

La hora de la comida puede llegar a convertirse en un momento de sufrimiento para algunos padres e hijos. Hay algunos niños que, generalmente, comen mal en casa pero cuando llegan al comedor escolar, su actitud frente a la comida cambia. Pero esto no se debe a que la comida de casa le guste menos, sino que se debe más al entorno en el que se encuentra el niño.

Cuentos para comer sin cuentos

Muchos niños comen mal en casa, por lo que cuando llega la hora de la comida o la cena, esta oportunidad de pasar un tiempo en familia se convierte en un momento de peleas entre padres e hijos, esto nos cuentan desde Guía Infantil.

Sin embargo, cuando los niños comen en el comedor del colegio parece que la situación cambia y la comida es un momento más del día. Pero esto no se debe a que los platos del comedor escolar le gusten más a los pequeños de la casa. La psicóloga Silvia Álava explica a ‘Guía infantil’ a qué se debe este cambio de actitud.

Una pregunta que suele surgirle a los padres es que, si cuando un niño no come bien en casa, es mejor dejarle en el comedor. Álava revela que, cuando un niño no come bien en casa, es un error dejarle a comer en el comedor. Es una tarea de los padres enseñar a comer a sus hijos para que, cuando lleguen al comedor, los trabajadores del centro puedan reforzar ciertas conductas.

Otro error que pueden cometer los padres es emplear el comedor social como castigo cuando los pequeños no comen bien. No se debe decir a un niño que si no come bien irá al comedor del colegio, pues los padres no saben si en algún momento tendrán que dejar a su hijo en el comedor por un problema de horarios u otros temas.

El hecho de que los niños coman mejor en el comedor que ne casa se debe, simplemente, a una cuestión del entorno. El niño piensa que si todos sus compañeros comen bien, él no va a ser el único que no coma. Además, en el colegio existe una dinámica que indica que, cuando se ha acabado el tiempo para comer, se baja al patio. Si el niño no ha acabado, se queda hasta que termine de comer y no sale con sus amigos a jugar.

Participación en el 4º Encuentro Latinoamericano, «Temas Selectos de Nutrición Infantil» en la Riviera Maya

Con la finalidad de compartir los avances científicos en el campo de la salud nutricional infantil, Mead Johnson Nutrition®, líder mundial en nutrición pediátrica, llevó a cabo el 4º Encuentro Latinoamericano, «Temas Selectos de Nutrición Infantil» en la Riviera Maya los días 28 y 29 de agosto en el que tuve el placer de participar.

Los médicos especialistas se reunieron en el 4º Encuentro Latinoamericano, Temas Selectos de Nutrición Infantil, organizado por Mead Johnson Nutrition®.

SILVIA ÁLAVA México.jpgPresentan además nuevos avances en el manejo de la Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca y problemas gastrointestinales leves.

El encuentro reunió alrededor de 600 profesionales de la salud en el campo de la pediatría provenientes de la Región de América Latina, quienes atendieron una serie de ponencias acerca de temas relacionados con la nutrición infantil, la salud y el desarrollo de los niños.

 

Los médicos especialistas abordaron importantes temas de nutrición desde el punto de vista científico con el fin de aportar el conocimiento sustentado para las prácticas médicas a favor de la salud infantil.

 

El evento contó con la participación de destacados expertos médicos, entre ellos el Vicepresidente de Asuntos Médicos y Director Médico Global de Mead Johnson Nutrition, el Dr. Colin Rudolph, así como el Director Médico Regional para Latinoamérica de la compañía, el Dr. Jorge Higuera, quien expuso: «Nos sentimos muy orgullosos de tener la oportunidad de reunir a algunos de los especialistas en nutrición pediátrica más reconocidos, compartir sus hallazgos y discutir estos temas que son tan importantes para los médicos de toda América Latina y el mundo», comentó además que «este tipo de eventos coloca de manifiesto el papel de liderazgo que Mead Johnson Nutrition desempeña en el avance científico y apoya la Misión de nutrir a los niños del mundo desde el inicio de la vida».

Entre los ponentes estuvo la Dra. Beth Kerling, Instructora clínica del departamento de Dieta y Nutrición del Centro Médico de la Universidad de Kansas e Investigadora de la Sociedad de investigación clínica de Chalfont, Pensilvania, quien ahondó sobre Neuronutrición y la contribución de los ácidos grasos de cadena larga, como el DHA, en el desarrollo de las funciones ejecutivas cerebrales de los niños, particularmente durante los primeros 5 años de vida, tiempo en el que el cerebro de los niños crece un 85 por ciento.

También participó en el evento el Dr. Bert Koletzko, una autoridad en el tema de nutrición pediátrica a nivel mundial, quien comentó que una adecuada nutrición durante los primeros años de vida es clave para tener un futuro saludable. El Dr. Koletzko enfocó su conferencia no sólo a los beneficios metabólicos sino también al impacto en el neurodesarrollo.

Participó también la Dra. Cecilia Algarín, reconocida profesora de Neurofisiología del Instituto de Nutrición y Tecnología de alimentos de la Universidad de Chile; la Dra. Algarín abordó el tema de ácidos grasos complejos,  entre ellos el MFGM que aporta lípidos y proteínas bioactivas, que es un ingrediente que se encuentra en la leche materna y ha demostrado su impacto en el desarrollo cognitivo junto con el DHA para mejorar la mielinización y las transmisiones sinápticas.

Dentro de los invitados estuvo el Dr. Carlos Lifschitz, reconocido gastroenterólogo pediatra, Consultor de Gastroenterología Pediátrica del Hospital Italiano, Buenos Aires, Argentina, quien junto con el Dr. Jon Vanderhoof, Asesor Médico Ejecutivo para Mead Johnson Nutrition, compartieron la información sobre el manejo de niños que padecen Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca. Su presentación abordó los estudios recientes que han demostrado la manera en que los probióticos como el «LGG Lactobacilius rhamnosus GG» promueven la respuesta inmune y una tolerancia temprana a la proteína de la leche de vaca, cuando se adicionan a una fórmula de caseína extensamente hidrolizada, esto como parte del tratamiento a niños que padecen alergia a esta proteína.

Asimismo, participó la Dra. Jenifer Lightdale, especialista en Gastroenterología y Nutrición del Hospital Infantil de Boston, quien compartió las recomendaciones más recientes para el manejo del reflujo gastroesofágico, condición que ocurre en más de dos terceras partes de los lactantes sanos durante los primeros seis meses de vida.

El propósito de este encuentro fue crear un espacio para compartir el conocimiento científico entre los profesionales de la salud y así dar respuesta a las necesidades nutrimentales de los niños de América Latina.

 

Algunos datos interesantes:

  •  El cerebro de los niños crece un 85 por ciento durante sus primeros 5 años.
  •  La Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca es la más común entre aquellas inducidas por los alimentos durante la primera infancia, registrando una incidencia entre el 1.8% y 7.5% de los niños a nivel mundial.
  •  La adición del probiótico Lactobacilius rhamnosus GG (LGG) a una fórmula de caseína extensamente hidrolizada ha demostrado acelerar la adquisición de tolerancia a la proteína de la leche de vaca en 80% de los niños con este padecimiento en el plazo de un año.
  •  La prevalencia de irritabilidad durante los primeros 4 meses de vida puede llegar a presentarse hasta en el 87% de los niños y es un motivo de consulta muy frecuente del profesional de la salud.
  •  El reflujo gastroesofágico ocurre en más de 2 terceras partes de los lactantes sanos durante los primeros seis meses de vida.

 

Sobre Mead Johnson Nutrition®

Mead Johnson Nutrition, líder mundial en nutrición pediátrica, desarrolla, manufactura, comercializa y distribuye más de 70 productos en 50 países alrededor del mundo. La Misión de la compañía es Nutrir a los niños del mundo para el mejor inicio en la vida. El nombre de Mead Johnson ha estado relacionado con productos de nutrición pediátrica con base en la ciencia por más de 100 años y su reputación está construida en la confianza de generaciones de padres y profesionales de la salud.