Los “therians” en adolescentes: ¿moda pasajera o construcción de identidad? Claves psicológicas para entender el fenómeno
En las últimas semanas, el término therians se ha popularizado en redes sociales, generando debate entre familias, docentes y profesionales de la salud mental. En un artículo publicado en El Norte de Castilla, se analiza esta tendencia viral y se recoge la opinión de la psicóloga vallisoletana Silvia Álava para aclarar cuándo debemos observar con normalidad y cuándo conviene prestar atención.
Pero, ¿qué significa realmente este fenómeno desde el punto de vista psicológico? ¿Estamos ante una moda adolescente o ante una cuestión identitaria más profunda?
¿Qué son los “therians”?
El término “therian” hace referencia a personas que sienten una fuerte identificación con un animal concreto. En el contexto actual, muchos adolescentes comparten en redes sociales contenidos en los que expresan esa conexión simbólica, a veces mediante estética, comportamientos lúdicos o representaciones visuales.
Es importante diferenciar este fenómeno de interpretaciones alarmistas. En la mayoría de los casos, hablamos de una forma de expresión identitaria dentro del desarrollo evolutivo adolescente, una etapa caracterizada por la exploración, la búsqueda de pertenencia y la construcción del “quién soy”.

Adolescencia e identidad: un proceso natural
La adolescencia es una etapa clave en la formación de la identidad. Desde la Psicología evolutiva sabemos que durante estos años se intensifican:
- La necesidad de pertenencia a un grupo.
- La experimentación con roles.
- La exploración de la propia imagen.
- La búsqueda de singularidad.
Las redes sociales amplifican estos procesos. Hoy, cualquier tendencia puede viralizarse rápidamente y ofrecer a los adolescentes un espacio simbólico donde sentirse comprendidos y reconocidos.
En este sentido, identificarse con un animal puede tener múltiples significados psicológicos: fuerza, libertad, protección, sensibilidad… Es una forma metafórica de expresar rasgos internos que quizá aún no saben verbalizar de otra manera.
¿Moda o identidad profunda?
Desde una perspectiva clínica, la pregunta clave no es tanto si es “moda o identidad”, sino qué función cumple para ese adolescente concreto.
En la mayoría de los casos, se trata de una exploración transitoria, similar a otras tendencias juveniles que forman parte del proceso normal de crecimiento.
Sin embargo, conviene observar con atención si aparecen señales como:
- Aislamiento social significativo.
- Rechazo persistente de la realidad cotidiana.
- Dificultad para diferenciar fantasía y realidad.
- Malestar emocional intenso asociado a esta identificación.
La clave no está en la etiqueta, sino en el impacto funcional que tenga en la vida del menor.
El papel de las familias: cómo reaccionar
Uno de los errores más frecuentes ante fenómenos virales es reaccionar desde el miedo o la burla. Ambas respuestas pueden generar distanciamiento y ruptura en la comunicación.
Las recomendaciones desde la Psicología son claras:
1. Mantener la calma
No toda conducta novedosa es un signo de alarma. La adolescencia implica experimentar.
2. Escuchar antes de juzgar
Preguntar con interés genuino:
¿Qué significa para ti? ¿Qué te gusta de eso? ¿Qué sientes cuando formas parte de ese grupo?
3. Observar el funcionamiento global
Si el adolescente mantiene sus relaciones sociales, su rendimiento académico y su estabilidad emocional, probablemente estemos ante una fase exploratoria.
4. Evitar la ridiculización
Reírse o minimizar puede dañar la autoestima y cerrar canales de comunicación.
Redes sociales y amplificación de tendencias
El fenómeno “therian” no puede analizarse sin considerar el contexto digital. Las plataformas actuales favorecen la creación de comunidades muy específicas donde los jóvenes encuentran validación inmediata.
Esto tiene un doble efecto:
- Por un lado, facilita la expresión y la conexión.
- Por otro, puede reforzar identidades incipientes antes de que estén completamente elaboradas.
Por eso, más que prohibir, resulta fundamental educar en pensamiento crítico y en uso responsable de redes sociales.
¿Cuándo debemos preocuparnos?
Desde el punto de vista psicológico, lo relevante no es la etiqueta, sino el bienestar.
Conviene consultar con un profesional si:
- La identificación genera sufrimiento.
- Interfiere en la vida cotidiana.
- Aparecen síntomas de ansiedad, depresión o desconexión social.
- El adolescente muestra rigidez extrema o dificultad para integrar otras dimensiones de su identidad.
La identidad es compleja y multifacética. Reducirla a una única dimensión puede ser señal de que algo más profundo está ocurriendo.
Comprender antes que alarmarse
Los “therians” representan un ejemplo más de cómo las nuevas generaciones exploran su identidad en un entorno digital altamente influenciado por tendencias virales.
En la mayoría de los casos, estamos ante una fase evolutiva que forma parte del desarrollo adolescente. La clave está en acompañar, observar y mantener una comunicación abierta.
La pregunta no es si es una moda o una identidad definitiva, sino:
¿Está mi hijo o hija bien? ¿Se siente seguro? ¿Funciona adecuadamente en su día a día?
Como familias, nuestra tarea no es reaccionar con alarma automática, sino ofrecer un espacio de seguridad donde puedan explorar quiénes son sin miedo al juicio.
Porque en la adolescencia, explorar no es perderse. Es empezar a encontrarse.