“Acompaña. No tienes que vigilar ni espiar, tienes que acompañar a tus hijos menores en el correcto uso de la tecnología”.
Por Laura Ayerbe
Este fue para Silvia Álava, doctora en psicóloga clínica y de la salud, experta en la rama de educación y autora de varios libros, el mensaje que vertebró su ponencia sobre ‘tecnología, redes sociales y salud mental. Cómo prevenir los peligros de la red’, ayer en la Fundación Ibercaja Huesca.
La ponente presentó un objetivo claro:
“Concienciar a las familias del efecto que puede tener cuando se está haciendo un mal uso de la tecnología”.
Algunas de las consecuencias que destacó son: la exposición al sexting, al grooming (adultos haciéndose pasar por menores), una baja autoestima y seguridad. “Lo que ocurre es que se utiliza la tecnología como un chupete emocional, es decir, yo me encuentro sintiendo emociones desagradables y en lugar de enfrentarme a ellas, resolver los problemas, ver qué es lo que me está ocurriendo, utilizo la pantalla para tapar lo que me ocurre, pero como no me enfrento a mis problemas, cada vez van creciendo y se van haciendo mayores y cada vez necesito más cosas para tapar aquello que no sé gestionar”, explicó.
Los niños no son nativos digitales
La psicóloga insistió en que, «a los niños no les dejas ir por la calle solos, y en cambio les dejan navegar en internet cuando se van a encontrar gente muy mala que está precisamente buscando niños y niñas para hacerles daño». Por ello, la solución que predica es la alfabetización digital, porque haber nacido con pantallas, no significa que se sepan usarlas correctamente: «Nativo digital significa que sabe utilizar correctamente la tecnología y no saben».
Dentro de la charla, Silvia Álava especificó tres términos diferentes desde los que abordar la utilización de los productos tecnológicos: «Uso, sin efecto secundario, un abuso, cuando lo uso más de la cuenta, y una adicción, que si no lo estoy utilizando, me encuentro mal y además empieza a obsesionarme y a ocupar mucho tiempo en mi cabeza y estoy dejando de hacer muchas cosas por estar con las pantallas».
La pantalla: canguro digital
Dentro de los problemas que la doctora nombró, está la dificultad de las familias para conciliar. «No se puede echar la culpa solo a las familias. Con lo difícil que lo tienen, se les suma que les digan cómo tienen que hacer las cosas», replicó la profesional, a la vez que explicó que «como no puedo conciliar, uso esa pantalla de canguro digital».
Esta exposición conlleva unos efectos negativos porque «los niños cuando son pequeños necesitan desarrollarse, necesitan estimulación. Tener a un bebé viendo una pantalla es una barbaridad porque necesita coger las cosas, chuparlas, tirarlas al suelo, necesita que se maduren una serie de procesos cerebrales que solo lo hacen fuera de las pantallas».
Y puso de ejemplo una situación común, el uso del Ipad en el carrito. «Yo cuando veo a estos niños que van en un carrito con la tablet, me dan ganas de sacar mi carnet de psicóloga y decirle: ¿Usted sabe la barbaridad que le está haciendo a su hijo? ¿Usted sabe que tiene que hacer un montón de conexiones sinápticas por segundo y todas esas conexiones van a formar los caminitos de sus redes neuronales y que si está en la pantalla, no está haciendo la conexión sináptica?»
Dinero y tecnología
La también directora del Centro de Psicología Álava, recalcó que la carga de la responsabilidad no solo recae en las familias, sino que “hay que poner peso en la industria tecnológica, que no pone filtros y cuando un menor accede a contenido pornográfico a los ocho años, de manera accidental, le siguen bombardeando con ese contenido y esto es porque hay mucha gente ganando dinero que tampoco lo está haciendo bien”.
Para concluir, aseguró que “siempre es posible volver y hacerlo bien”, dirigiéndose a esos padres y madres preocupados de “hacerlo mal”.
La charla, con más de 140 registros, está incluida en el ciclo de intervenciones organizadas por la Unidad de Violencia sobre la Mujer y la Subdelegación del Gobierno en Huesca, incluidas en el Plan Director para la mejora de la seguridad y la convivencia en los centros escolares y sus entornos.
Este ciclo termina el martes 18 de marzo con una mesa redonda sobre ‘el acoso en las aulas, nuevas formas. Bullying y ciberbullying’.