Tres reglas fundamentales para conseguir nuestros objetivos propuestos:
- Elabora un plan de acción para conseguirlos. Ya tienes clara cuál es tu meta, ¡perfecto!, ahora hay que dividirla en pequeños objetivos a realizar cada día, la idea es ir de los global a lo específico, partimos de los objetivos globales que queremos conseguir, luego deberemos marcarnos las tareas mensuales, semanales y finalmente las diarias.
- Reserva el momento en tu agenda, el tiempo dedicado a cumplir tus objetivos, si no lo haces, al final tendemos a llenar el hueco con otras actividades que se podrían haber realizado en menos tiempo.
- Las intenciones, sin estrategias, sin planes de acción, no sirven, y es prácticamente seguro que no las llevaremos a cabo. La intención no basta, hay que aplicar voluntad como dice un proverbio chino “hablando no se cuece el arroz”.