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Cómo mejorar nuestra comunicación (I)

¿Es tan difícil comunicarse bien?

Sí, es difícil comunicarse bien. Por muy paradójico que nos resulte, nos hemos pasado parte de nuestra vida estudiando diferentes temas, acumulado muchos conocimientos, pero nunca nos han enseñado lo fundamental: CÓMO COMUNICARNOS BIEN, cómo conseguir que los otros nos entiendan, que nos comprendan; cómo transmitir lo que pensamos, lo que sentimos; cómo captar las emociones y los mensajes que nos envían…

¿Muchos problemas surgen por una deficiente comunicación?

Casi siempre una carencia en el área de comunicación suele estar en la base de la mayor parte de los problemas o dificultades que se dan en las relaciones entre las personas; tanto a nivel de relaciones familiares, como sociales, laborales y personales.

La importancia de la comunicación (III): el proceso de comunicación

La comunicación es una secuencia de procesos en los que intervienen los elementos anteriormente mencionados.

 La primera fase es la percepción e interpretación de la situación por parte del emisor, el emisor interacciona con la situación en la que se encuentra, reaccionando a ella. En esta fase influye las circunstancias de la situación, lugar, ruidos, luces, sonidos, personas, acciones…y la naturaleza del propio emisor determinada por su herencia genética, cultura, formación, actitudes, necesidades, sistema de valores, trabajo, experiencia…Lo importante es saber que el comportamiento no es provocado o estimulado ante los hechos que acontecen, sino por  la interpretación que hacemos nosotros de los mismos. Son las percepciones e interpretaciones las que otorgan significado a los estímulos y las respuestas del emisor en una situación dada. El emisor piensa y siente sobre la situación y detecta las reglas generales que se dan ella, y en base a todo esto establece unos objetivos que son los que van a orientar sus acciones. Éstas pueden a su vez producir cambios que modifiquen su propia situación, y actuar sobre otras personas (receptores).

 Por su parte el receptor percibe la situación en la que le emisor ha actuado, piensa y siente sobre ella y estable sus objetivos en función de los elementos anteriores, teniendo en cuenta las reglas que delimitan la situación. Estos objetivos guiarán su actuación, que será percibida por el emisor con los cambios que se han ido produciendo.

Es importante destacar la naturaleza interactiva de la comunicación, lo que implica:

  •  Cada interlocutor tiene cierto control sobre el comportamiento del otro.
  •  Este control no reside en instancias ajenas al propio interlocutor, sino en su propio comportamiento: cuanto más versátil y dúctil mayor será la capacidad de influir en el otro.

Por eso es fundamental saber, que para que la comunicación sea eficaz, no sólo debe llegar al receptor, sino que éste debe comprender el mensaje en la forma que el emisor desea. Para eso será fundamental dominar el feed-back, que detallaremos más adelante.

La importancia de la comunicación (II): elementos de la comunicación

Los elementos básicos de la comunicación son: 

  • Emisor: Interlocutor fuente del mensaje y/o información.
  • Receptor: Interlocutor que recoge el mensaje
  • Mensaje: Información o sentimientos emitidos.
  • Canal de transmisión: Medio a través del cual se realiza la comunicación.
  • Código: Idiomas, señales y signos elegidos para transmitir el mensaje.

Retroinformación: comprobación del mensaje recogido por el receptor. Permite al emisor corregirse y autorregularse. Mediante la retroinformación se produce un intercambio de papeles entre emisor y el receptor.

La importancia de la Comunicación (I)

La palabra comunicación en su sentido más profundo, significa “comunión”, es decir, compartir ideas y sentimientos en un clima de reciprocidad. La comunicación es por tanto la acción de compartir, de dar una parte de lo que se tiene.

La comunicación es todo comportamiento de transmisión recíproca de información, sentimientos, emociones, actitudes, deseos…entre dos o más interlocutores, entre los que se establece una interacción interdependiente de secuencias de comportamiento verbal y no verbal, orientada por objetivos y/o sentimientos.

 La comunicación es un proceso que permite:

Informar: Cuando se dirige a la inteligencia humana, a la razón.

Persuadir: Cuando se dirige a la afectividad (sentimientos y emociones).

Pensemos ahora en el desarrollo diario de nuestra profesión, en el momento en el que nuestro trabajo implique el contacto con otras personas, no podemos olvidar, que muchas veces no basta con informar, hemos de profundizar en sus técnicas para persuadir a nuestros interlocutores y lograr que se produzca un cambio actitudinal, que permita realizar modificaciones en la conducta del otro.