Regalos de los Reyes Magos: para los niños lo importante no es la cantidad, sino la calidad. Colaboración con InfoSalus de EuropaPress

Expertos en psicología infantil apuestan por ser «razonables» con la cantidad de regalos que los Reyes Magos traigan este 6 de enero a los niños, para evitar «sobreestimularles y sobreregalarles». Recuerdan, asimismo, que los niños «no valoran cuánto cuesta el juguete, sino si les gusta o no».

La psicóloga Silvia Álava, del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, aboga por que el mejor regalo para un niño es «que sus padres jueguen con ellos«. «Muchas veces se tiende a compensar. Los padres piensan ‘como tengo poco tiempo libre para él, hay que regalar mucho’. Eso es un grave error, lo que hay que intentar es pasar más tiempo con ellos, y que sea de calidad, sin elementos distractores como móviles y otras pantallas», explica.

Por eso, recomienda a sus Majestades de Oriente que regalen los clásicos juegos de mesa, como la oca o el parchís. «Permiten jugar en familia, que es algo que une mucho y proporciona momentos divertidos. Además, los niños van aprendiendo el juego de reglas, algo que a partir de los seis años tienen interiorizado, a respetar los turnos o a no hacer trampas», expone.

En cualquier caso, indica que lo mejor es ser «razonable» con la cantidad de regalos que los Reyes Magos dejen esta noche en casa, con un máximo recomendable de cuatro. Todo ello, puntualiza, teniendo en cuenta que sus Majestades también dejan presentes en casa de los abuelos, tíos o primos.
Regalos de los Reyes Magos: para los niños lo importante no es la cantidad, sino la calidad

A la hora de elegir el tipo de regalo, recuerda que es necesario vigilar sobre todo dos factores: la edad del niño y su personalidad. «Lo ideal es que sean cosas que les van a gustar seguro. Por ejemplo, si son especialmente creativos, los juegos de manualidades les pueden venir especialmente bien. Si, en cambio, son impulsivos, puede ser útil uno para trabajar la paciencia o juegos por turnos», argumenta.

EDUCAR EN EL AGRADECIMIENTO

En esta línea, advierte de que «hay que respetar» su edad. «Muchas veces los niños pequeños juegan a videojuegos con un alto contenido violento, que no están indicados para ellos. Estamos siendo demasiado permisivos en ese sentido. A los niños hay que explicarles que los Reyes Magos no les van a traer esos regalos si no son adecuados para su edad», añade.

Si pese a todo sus Majestades no aciertan, la psicóloga reivindica la importancia de educar a los niños en el agradecimiento, algo que hay que hacer «día a día». «Uno de los mayores predictores de la felicidad es ser agradecido. El inconveniente cuando reciben demasiados regalos es que no valoran lo que tienen e incluso se enfadan cuando no les regalan lo que estaban esperando. ‘Fíjate en lo que sí tienes, en lugar de lo que no'», aconseja.

«Si lo hacemos al revés, compramos todas las papeletas para ser infelices. Hay que trabajar la tolerancia a la frustración. Se trata de aprender a valorar las cosas en cada día de nuestra vida, como el tiempo que pasan con los padres, e ir más allá de quedarse solamente en el regalo material», resume.

FUENTE: infosalus.es

¿Cuántos regalos le deben traer los Reyes a un niño en Navidad? Colaboración con la Cadena Cope

Apunta esta regla de tres; a más juguetes, menos ilusión. Pero ¿cuántos? Te lo contamos.

Por María Bandera Redactora COPE

Cualquier ocasión es buena para hacer un regalo a un niño. Pero al final son tantas que corremos el riesgo de convertir algo ilusionante en una rutina nada educativa. El exceso de regalos tiene precisamente uno de sus picos esta Navidad con la llegada de los Reyes Magos ¿El problema? Que al final «están tan inundados de regalos que no los valoran y solo quieren abrir paquetes sin saber bien lo que reciben”, explica a cope.es la psicóloga Silvia Álava Sordo.

Por eso hay que grabarse una máxima, evitar que los Reyes Magos y Papá Noel dejen más de cinco regalos, repartirdos entre ambos días. Por eso es bueno que los padres adviertan al resto de la familia y que sean ellos quienes centralicen los paquetes que los Magos dejan fuera de casa. 

ctv-wwb-barbie-1426039 960 720

Además es importante que los Reyes atiendan a lo que quiere el niño, es decir «que al menos alguno de los regalos sea algo que hayan pedido«, pero también hay que ser razonables, es decir «no todo tienen que ser juguetes, podemos aprovechar para que alguno de los presentes sea material escolar, libros o algo de ropa”. Si reciben algo que no han pedido y que no les convence demasiado «hay que animarles a que le den una oportunidad». 

ctv-f6n-painting-1673774 960 720

Cuando los niños escriban la carta es importante explicarles  que los Reyes «no pueden traer todo a todos los niños del mundo, por lo que tienen que elegir lo que más les gusta y tener claro que aquello que no sea apropiado para su edad no deben de molestarse en incluirlo». Es el caso por ejemplo de «los móviles que no deberían ser un regalo antes de 13 años».  La Tablet es diferente, «se trata de una herramienta de trabajo y pueden recibirlo antes». 

Eso sí como regla general antes de los dos años “fuera pantallas y fuera videojuegos y  mejor a partir de los 8/9 años, siempre estableciendo unas normas que limiten su uso».

ctv-yse-children-593313 960 720

En cualquier caso, «hoy en día los juegos estrella son electrónicos y no hay juego que les haga sombra  por lo que no podemos dejarlos fuera, pero tampoco dejar que todo lo que reciba el niño sean consolas. Estos juegos tienen que convivir con los tradicionales ya que son juegos que el niño tiene que trabajar, al contrario que los electrónicos en los que  apenas tienen que hacer un esfuerzo de atención”.

ctv-1ru-lego-1044891 960 720

En este sentido,  a la hora de elegir el tipo de regalo es bueno que los Reyes tengan en cuenta la personalidad del pequeño, «regalos que potencien lo que se les de bien o que ayuden a desarrollar cualidades que tienen más limitadas». De esta manera si es impulsivo, son recomendables los juguetes que trabajen la reflexión (como los juegos de mesa), si son creativos, son buenos los que implican manualidades, concluye Silvia Álava Sordo.

FUENTE: Cope.es

¿AÚN SIN REGALO DE REYES? CON ESTOS QUE TE PROPONEMOS EVITARÁS EL ESTRÉS EN FAMILIA. Colaboración con la revista HOLA

Un juego puede convertirse en uno de los mejores regalos que puedes hacer a tu familia en la noche de Reyes. Y es que jugar no es solo cosa de niños. Al menos, no debería serlo. El juego nos aporta, a grandes y pequeños, una forma segura (y divertida) de alimentar la imaginación, la creatividad, las habilidades para resolver problemas y emociones. Y, sobre todo, une, divierte y aleja el estrés. Pero hay más. 

Negociar límites y reglas

El objetivo de jugar solo es divertirse. De hecho, cuando somos niños nos relacionamos con los demás jugando, aprendemos a vivir en sociedad y a respetar a los otros mediante el juego. Hay más: también cambia el cerebro y ayuda a que este se desarrolle adecuadamente, fomentando las funciones ejecutivas, como la capacidad de regular las emociones y resolver problemas. Además, mediante el juego, se aprende a negociar los límites y reglas. Tal como explica la psicóloga Silvia Álava Sordo, autora del libro ‘Queremos que crezcan felices’ (ed. JDEJ editores), «jugar es un acto importante; es hacer ejercicio, compartir, competir, negociar, aprender a ganar y a perder. De esta forma los niños irán adquiriendo valores que les acompañarán y les ayudarán durante toda su vida». 

Jugar en familia 

Como decíamos, el juego no solo es esencial para los niños. Puede ser una fuente importante de relajación y estimulación también para los adultos. Y, si pensamos que puede haber roces en la próxima celebración con la familia, lo mejor es que busquemos elementos de distracción.

Podemos jugar a  ‘las películas’, a las cartas, o a los juegos de imitación pero, ya que se acerca la noche más mágica del año, ¿por qué no aprovechamos para pedir a sus Majestades los Reyes Magos de Oriente un juego? Puede ser una buena alternativa para limar asperezas, evitar disputas y tener la fiesta en paz. Como afirma el psicólogo Jesús Matos, «los juegos de mesa pueden ayudar a compartir experiencias agradables con otras personas. El estado de ánimo tiene una correlación alta con el número de actividades agradables que hacemos cada día y con la calidad del apoyo social percibido. Por ello, pasar tiempo con nuestros seres queridos jugando a juegos de mesa nos puede ayudar a incrementar nuestro bienestar». 

Juegos de mesa 

Podemos apostar por los clásicos donde poner en práctica nuestras habilidades de estrategia o dotes para resolver enigmas, o por otros más atrevidos donde además de desarrollar todo el ingenio, podemos pasar un rato muy divertido exponiéndonos, de forma controlada, a hacer el ridículo. Aquí van algunas propuestas: 

Juegos de mesa para jugar en familia: no pierdas los nervios

Juego ‘No pierdas los nervios’

Inspirado en desafíos virales que han conseguido miles de millones de visitas en Internet, este juego pone a prueba la capacidad de mantener la calma bajo presión. Los jugadores se colocan un dispositivo de juego que lee las pulsaciones, y el equipo contrario tira el dado que determinará de qué manera deben intentar que el jugador se ponga nervioso. Un cambio en la frecuencia cardiaca afecta el dispositivo y cuando suben las luces del aparato, y se ponen rojas, la alarma sonará y el adversario ganará por haber logrado que el jugador pierda los nervios.

Edad recomendada: +12 años

juegos para jugar en familia: hearing things

Juego ‘Hearing things’ 

Se trata de un juego desternillante para disfrutar con la familia y los amigos. Inspirado en el viral ‘Whisper Challenge’, ha sido ideado para que todo el mundo pueda pasar un rato muy divertido en sus casas. Ideal para jugar en equipos, uno de los jugadores deberá ponerse los auriculares con cancelación de sonido e intentar adivinar lo que dice la tarjeta de su compañero, leyéndole los labios.

Edad recomendada: +12 años

Juegos de mesa para jugar en familia: monopoly tramposo

Juego ‘Monopoly tramposo’

¿Quién no ha hecho trampas alguna vez en  el Monopoly? Esta es tu oportunidad de disfrutar de esta versión tan divertida y proponer tus propias trampas. Y es que cerca de la mitad de los jugadores intenta hacer trampas jugando al Monopoly, por eso, en esta edición especial del mítico juego, ganará quien consiga hacer más trampas sin que nadie le pille.

Edad: +8 años

Juegos para jugar en familia: monopoly

Juego ‘Monopoly España’

Un clásico en nuestras casas y un divertido juego para aliviar las tensiones en familia en torno a un tablero donde se compra, vende y negocia para ganar. Hazte con todas las propiedades que puedas y haz trato para obtener calles de color. Construye tus casas y hoteles para dejar a tus contrincantes en bancarrota. Disfruta jugando al emocionante juego de las propiedades inmobiliarias.  

Edad recomendada +8 años 

party

Juego ‘Party & Co Extreme 3.0’

Un juego para hacer múltiples pruebas que sacarán de vosotros esa creatividad que creíais perdida. Ha sido diseñado para que juegen cuatro o más y, a diferencia del Party original, este cuenta con Partygafas, además de la prueba ‘Se te va la piza!’, con la que no pararéis de reír. 

Edad recomendada: +14 años. 

juegos de mesa para jugar en familia

Trivial Pursuit edición The Big Bang Theory 

Los verdaderos fans de esta serie de televisión pueden poner en práctica todos los conocimientos adquiridos a lo largo de las doce temporadas en esta versión del conocido Trivial Pursuit. (Edición en inglés). 

Edad:+8 años

Juegos para jugar en familia: cluedo

Juego ‘Cluedo. Edición Juego de Tronos’

El clásico Cluedo, con sus misterios, asesinatos, acertijos y diversión garantizada, esta vez para amantes de la serie de ficción Juego de Tronos. En este juego tendréis la misión de averiguar crímenes, cuál fue el arma homicida, dónde tuvo lugar el asesinato… ¡Todo un reto!

Edad: +18 años 

Juegos de mesa para jugar en familia: risk

Risk

Si lo que os va son los juegos de estrategia, este es sin duda uno de vuestros mejores planes para las celebraciones en familia. En su nueva versión, el Risk de siempre viene ahora con figuras más detalladas, nuevas formas de juego y nuevo tablero. 

Edad: + 8 años

Juegos de mesa para jugar en familia: simon

Simon

Simon es un emocionante juego electrónico de luces y sonidos en el que los jugadores tienen que repetir secuencias aleatorias de luces presionando las lentes de color en el orden correcto. Es un juego de acción rápida, con luces y sonidos, que se convierte en un auténtico desafío para los jugadores. 

Edad: +8 años

Juegos para jugar en familia: twister

Juego ‘Twister’

¿Quieres desternillarte de risa con tus padres, hijos, cuñados, etc? Pon a prueba tu equilibrio con el original Twister. Mano derecha azul, pie izquierdo rojo. Este juego es ideal para bajar las comilonas de estas fechas y pasar un rato muy divertido en familia. Incluso los más pequeños no querrán perdérselo. 

Edad: +6 años

FUENTE: Revista Hola

Propósitos para 2019: ser realista, no ambicioso

Existe la tendencia de elaborar una lista de objetivos que tiene apariencia de carta de los Reyes Magos.

Lejos de parecerse a un «menú de deseos», el inicio del año se presenta como una nueva oportunidad para hacer todo aquello que está pendiente del curso pasado

Por Alejandra González @agdiosdado1

Papel y bolígrafo. Es lo único que una persona necesita para plantearse sus propósitos para 2019. Solo escribiéndolos tomarán más fuerza, mayor compromiso. Hay que hacer una lista de forma consciente, sabiendo lo que sí y lo que no se podrá conseguir. «Justo al principio de año es buen momento para plantearse nuevos retos, aunque objetivamente es lo mismo que el resto del año, a nivel psicológico ponemos el contador a cero –pasa también en septiembre con el inicio del curso escolar–», afirma la psicóloga Silvia Álava.

Cumplir los objetivos de Año Nuevo no es fácil. Según un estudio realizado en la Universidad de Scranton (Pensilvania), el 92% de las personas que se proponen metas fracasan. Está claro que la mayoría renuncia y lo hace muy pronto. Así lo refleja, también, una encuesta elaborada en la Universidad de Stanford –California– que revela que el 40% de los propósitos se abandonan en las primeras semanas.

¿Por qué seguimos proponiéndonos objetivos si sabemos que, muy probablemente, no los cumpliremos? «Porque imaginar que lo logramos nos hace sentir mejor y nos permite relajarnos en tiempos de excesos», subraya Francesc Núñez, doctor en Sociología y profesor en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). «Caemos año tras año, y a veces toda la vida, porque al pensarlos ya sentimos placer. Cuando uno fantasea con lo que va a hacer, ya empieza a generar pensamientos positivos», insiste este experto.

¿Deseo u objetivo real?

En ocasiones, las personas fracasan en sus propósitos por el planteamiento inicial que se hace de estos. Es decir, por confundir los objetivos reales con deseos. «Si yo quiero adelgazar este año, pero no empiezo a comer de forma sana y hacer algo de ejercicio, la idea se queda en deseo, no llega a ser un propósito real, porque no se ha hecho nada para conseguirlos», insiste Silvia Álava.

Durante el día pensamos en infinidad de deseos, pero suelen quedarse en eso, en pensamientos. «Es importante no confundir los conceptos para no frustrarse por no haberlo logrado. Cuando se decide qué voy a hacer y cómo para conseguir mi meta, se trata de un objetivo real; si no se hace nada, no es más que un deseo», continúa Álava.

Cualquier persona puede lograr su propósito si sabe cómo hacerlo. «La conocida muletilla “yo soy incapaz de…” carece de base científica», explica Sara Barbeito, profesora de psicología general sanitaria de UNIR. «Podrá costar más o menos, pero todos podemos cambiar, no es una cuestión de personalidad».

— Analizar el año pasado

Cada familia tiene que pensar cuáles son los deseos y objetivos para 2019, los propósitos reales que se plantean. Deben decidirlo ellos mismos, «no puede ser nadie externo», afirma Álava. Antes de todo ello, esta experta aconseja hacer balance del año anterior, autoreflexionar sobre lo que se ha conseguido para poder reforzarlo. «Los hogares tienen que analizar cómo funciona su familia para ver en qué cosas pueden mejorar», insiste.

Desde pasar más tiempo con los hijos, decidiendo qué minutos van a estar con ellos. «Está en manos de los padres la calidad de los momentos que comparten con los pequeños. Es bueno que no haya distracciones ni dispositivos tecnológicos de por medio», subraya Álava. Además, esta psicóloga hace hincapié en «tratarnos con más cariño, con respeto». «Generalmente, en las familias pasa lo contrario. En el entorno laboral nos regulamos más, no pegamos voces ni nos enfadamos. En el hogar, nos relajamos en exceso y, en ocasiones, levantamos la voz. Tenemos que tratar de reservar la mejor versión de nosotros mismos cuando estamos con los nuestros», comenta.

— Cuidar el «pero»

Cuando algo se quiere, se encuentra el tiempo para conseguirlo. Así lo afirma Álava, que insiste en la tendencia a buscar excusas para justificar que no se ha hecho lo que se ha dicho. «Hay que ser realista; si sé que ahora no puedo cumplirlo, no me voy a plantear hacerlo». Nos mentimos para justificarnos. «En ocasiones lo que pasa es que nos autoengañamos, nos saboteamos a nosotros mismos. “Me gustaría pero es que…”, hay que ser conscientes de las limitaciones de cada uno», argumenta.

Los propósitos implican hacer cosas para conseguirlos. Hay que saber el esfuerzo que va a llevar, pero no pensar desde el principio las excusas.

— Comunicar

Es vital hablar con los hijos. «Hay que reservar un tiempo para conversar con ellos, siendo muy importante habilitar un espacio en el que no haya elementos de distracción. Si se está hablando, hay que centrarse en ello. Sin tener una televisión delante, ni un teléfono móvil o una tableta. Los padres deben ser conscientes de la importancia de la comunicaciónno verbal: analizar la postura, el tono de voz, cómo los pequeños les miran…», afirma Silvia Álava. «En ocasiones, en lugar de hablar con los menores, de preguntarles cómo les ha ido el día y cómo están sus emociones, se tiende a dejarles, a apartar estos momentos del día a día de una familia», insiste.

— Ver más a la familia

Darle un valor a visitar a padres o abuelos. «Si tenemos claro que tiene una importancia alta, hay que invertir el tiempo en ello, sin excusas», afirma Francesc Núñez. «Lo primero que yo haría es hablar con la familia y adquirir un compromiso con ellos», apunta Manuel Armayones, profesor de Psicología y Ciencias de la Educación en la UOC.

«Es importante establecer una agenda. De la misma manera que lo hacemos con los asuntos de trabajo, debemos permitirnos gestionar bien nuestro tiempo de ocio», insiste Armayones, quien habla, además, de tener un «plan B». «La primera intención puede ser visitar a mi hermano, pero si esa semana no puedo, por lo menos tengo que encontrar un hueco para llamarlo».

— Estudiar idiomas

Hay que distinguir bien lo que es un deseo de un objetivo porque, en ocasiones, puede llevar a engaño. Es decir, «la justificación es muy peligrosa porque cuando realmente algo es prioridad para ti, haces hasta lo imposible por conseguirlo», comenta Silvia Álava. Para ello, hay que ser realista en cada momento. Por ejemplo, esta psicóloga habla de la idea de estudiar idiomas o hacer un máster tras terminar la carrera. «“Quiero saber más inglés, pero este año no puedo pagarme unas clases para formarme”. Si se tiene ese pensamiento, hay que tener claro que no es más que un deseo; no se debe pensar que es un fracaso por no haberlo conseguido ahora».

«Nos quema mucho el hecho de centrarnos en lo que queremos hacer y, como ahora no lo consigo, me frustro. Tarde o temprano, si es un objetivo para la persona, lo terminará haciendo», argumenta la experta.

— Comer mejor

Francesc Núñez explica que «la gente confunde lo que le apetece con lo que quiere». Y aclara: «A mí me apetecería comer un pastel, pero lo que hay que pensar es que lo que quiero es adelgazar. Si sabes lo que quieres, podrás no dejarte llevar por lo que te apetece».

La clave está en plantearse pequeños retos y más realistas que, a su vez, animen a seguir avanzando, persiguiendo nuevos retos. «Cuando uno proyecta objetivos es importante hacerlo de manera positiva y medible, y que sean, sobre todo, retos personales y específicos», advierte Alicia Aguilar, profesora de Ciencias de la Salud en la UOC.

La idea es proponerse «bajar tantos kilos en un semestre» en lugar de «adelgazar». «Algo que suele funcionar muy bien es apuntar en una libreta, o en el móvil, todo lo que comemos. Así se tomará conciencia de la realidad», recomienda el experto Manuel Armayones. «De nada sirve plantear el objetivo de adelgazar si no se cambian los hábitos alimenticios o se comienzan con rutinas de ejercicios», cuenta Silvia Álava.

— Hacer ejercicio

Es fundamental no idear un objetivo demasiado ambicioso. «No podemos pretender correr treinta minutos si el día anterior no hacíamos nada. ¿Por qué no empezar con unos cinco minutos? Basta con bajarse una parada antes en el autobús y andar un rato», recomienda Armayones.

La pereza suele ser la peor enemiga. «Hay que ponerse a hacerlo, sin pensar», explica el profesor Núñez. Considera que lo importante es romper con la dinámica, adoptando una rutina de hacer ejercicio. «Las sinergias del reposo son las mismas que las de la acción: cuesta lo mismo empezar a moverse cuando estamos en reposo que al contrario», concluye.

FUENTE: Diario ABC

La educación de los hijos no es responsabilidad de los abuelos. Colaboración con

La educación de los hijos no se puede delegar; es y será siempre responsabilidad del padre y la madre, señala el libro “Queremos que crezcan felices”, de la psicóloga infantil Silvia Álava, en el que destaca que los abuelos pueden ayudar, pero nada más.

Por CERIGUA

En su segundo libro, Álava responde a preguntas como: ¿Hay que ayudarle con los deberes? ¿Cómo conseguir que se vayan a la cama a su hora?, ¿Qué criterios se deben seguir para la elección del colegio?, ¿Cómo gestionar la “paga”?, ¿Y si mi hijo es el único que no tiene móvil?, ¿Debo ser su agenda?, o descubrir ¿Cuándo iniciarles en la información sobre la sexualidad?

Queremos que Crezcan Felices - Silvia Álava

El estudio revela que actualmente los infantes pasan mucho tiempo con sus abuelos, debido sobre todo a las largas jornadas laborales de los padres; sin embargo no se debe olvidar que los responsables de la educación son los padres y nunca deben renunciar a esa responsabilidad.

Asimismo, incluye algunas claves para el entendimiento entre padres y abuelos, como son: los abuelos deben seguir las mismas pautas educativas que utilizan los padres; Dotar a los abuelos de la autoridad pertinente para que los niños sepan que los abuelos aplicarán las mismas consecuencias que los padres.

Los padres no deben quitar la autoridad a los abuelos ni los abuelos a los padres delante de los niños; No se debe ceder ante el chantaje del niño, porque solo se agravará el problema.

En su libro, Álava señala que no se debe mentir a los niños cuando los abuelos enferman y se debe tratar que participen en su cuidado, pero sin asumir responsabilidades que se encuentren fuera de su edad.

Silvia Álava es la directora del área infantil en el Centro de Psicología Álava Reyes y compagina la consulta como psicóloga con la elaboración e impartición de cursos, talleres y conferencias. 

Es experta en Psicoterapia por la European Federation of Professional Psycholgists (EFPA) y profesora de diversos Másteres. Además, es coautora de la enciclopedia “La Psicología que nos ayuda a vivir” dirigida por Mª Jesús Álava Reyes, del libro “Cuentos para comer sin cuentos”, y la guía “Cuidando el amor”, editada por la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid; además, Silvia colabora habitualmente con diversos medios de comunicación.
Fin Cerigua
Ld-Ld