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Campamento de verano para nuestros hijos: ¿sí o no? Colaboración con EuropaPress

Por qué has de hablar con los niños de dinero (y cómo hacerlo más fácil). Colaboración con La Vanguardia

Educar en el esfuerzo que cuesta ganarlo es fundamental para que entiendan su valor.

Por Rocío Navarro Macías.

La escena es la siguiente: un niño ante una máquina de bolas que llega a la rabieta hasta que sus padres le dan un euro para conseguir una de ellas. Una vez abierta, la sorpresa es desechada casi de inmediato por el pequeño porque no está a la altura de sus expectativas. Sin embargo, al rato vuelve a pedir dinero para sacar otra. Este sería un buen momento para tener con él una conversación sobre el valor del dinero. A lo largo de su vida, los niños van a recibir mensajes monetarios de muchas fuentes diferentes, ¿no sería una buena idea que los padres se establezcan como la referencia en este aspecto? De esta forma es posible proporcionarles también un marco ético y de buenas conductas sobre la economía diaria.

“El dinero por sí mismo no es algo especialmente amable ni bonito. Los niños no deberían preocuparse por poseerlo o ahorrarlo, sino entender la responsabilidad que implica tenerlo y gastarlo. Hablar de economía y de dinero con los niños también es hacerlo de valores: responsabilidad, justicia social, solidaridad”, comenta Montse Junyent, economista y autora de libros como ¿Cuántas raíces de frambuesa necesitas para ser feliz? (Comanegra), que explica las crisis económicas a los niños.

¿Cuándo comenzar?

Los niños son grandes observadores y desde muy pequeños comienzan a ser conscientes de que sus padres utilizan el dinero como moneda de cambio por cosas. Junyent apuesta por no introducir estos temas hasta que se interesen. “Pienso que lo ideal sería que vivieran sin saber qué es el dinero ni preocuparse por este tema. Pero esto es muy difícil porque es algo que está muy presente en nuestra vida y ellos muy pronto preguntan. Entonces es cuando debemos empezar a tratarlo, no antes”.

De hecho, un estudio de la Universidad de Michigan descubrió que los niños de tan solo cinco años ya tenían reacciones emocionales distintas al gastar y ahorrar que se traducían en conductas de gastos reales. “Aunque se trata de un concepto muy abstracto para niños de educación infantil, sí que hay que inculcarles el valor del dinero, que las cosas cuestan y suponen un esfuerzo”, indica la doctora en psicóloga clínica y de la salud Silvia Álava. “A partir de los seis años, saben contar y pueden comprenderlo más. Pero esto no implica que antes, no se lo estemos diciendo”, continúa.

La forma en la que la economía se introduce a un niño es clave para su relación con el dinero en el futuro. Un enfoque neutro, en el que no se ligue este concepto con emociones positivas o negativas, evitará que en el futuro surjan sentimientos de culpa o ansiedad derivados por los hábitos de gasto. “Deben percibirlo como algo necesario, pero sin darle una importancia excesiva”, cuenta Junyent. “Hay que educar en el valor del dinero sin transmitir presión o preocupación por si falta y a la vez compartir con ellos este tema como un asunto familiar en el caso de que se esté pasando por dificultades económicas”, comparte Álava.

Entre las claves para mantengan una relación saludable con el dinero, hay que hacerles ver que no se trata de un fin en sí mismo, ni convertirlo en un objeto de deseo. “Tenemos que transmitir que es un medio para conseguir objetivos nobles, que trabajen para el bien común, pero no debe ser un objetivo en sí mismo. Ganar mucho dinero no debería ser la finalidad de la vida de una persona, sino conseguir una vida digna, satisfactoria y plena; y el dinero es el medio para conseguirlo”, comenta Junyent.

Asimismo, la economista habla de cómo conocer el valor de las cosas y el dinero puede derivar en un consumo responsable. “Si saben el esfuerzo que supone tenerlo, serán más cuidadosos en gastarlo. También pueden aprender a entender la sobriedad no como una renuncia, sino como un estilo de vida que aporta mayor satisfacción que el consumo desmesurado”.

Hablarles desde la práctica

Lo más fácil y divertido para los niños es tratar el tema desde la práctica. “Desde que son pequeños, aunque no conciban los conceptos abstractos, sí que les podemos decir: mamá o papá va a pagar porque ha ido a trabajar y por eso tiene dinero”, comenta Álava.

Junyent propone, asimismo, hacerles partícipes de aquellas actividades que realizamos en el día a día como hacer la compra o ir al banco. “A los niños les cuesta entender cuál es la función de estas organizaciones. Como padres nos podemos encontrar diciendo a nuestro hijo que no podemos comprar aquello que nos pide porque no tenemos dinero y él respondernos que vayamos al cajero a buscar más. Entonces tenemos que explicarles que esta máquina no reparte dinero, sino que sólo nos lo da si antes lo hemos depositado”.

Además, en estos hábitos cotidianos se puede animar a los niños comparar precios o dejarles pagar pequeños importes. “También permitirles que participen en la planificación de los gastos de un viaje u otras actividades que se hagan en familia”, propone Junyent.

Cuidado con los premios

Al igual que se debe abordar la relación con el dinero desde un punto de vista neutro, sin etiquetarlo con emociones, tampoco debe utilizarse para premiar. “A veces, con la voluntad de educar en la responsabilidad y el valor del dinero, podemos caer en el error de premiar con él buenos resultados escolares o la ayuda en las tareas de la casa. No deberíamos vincular el dinero con comportamientos meritoriosporque entonces enviamos el mensaje de que todo tiene un precio y de que todo se realiza por dinero, no por la satisfacción y el mérito de hacer las cosas bien”, indica Junyent.

Una niña introduce una moneda en una hucha ante la presencia de su padre. vadimguzhva / Getty
Una niña introduce una moneda en una hucha ante la presencia de su padre. vadimguzhva / Getty

Muchas veces es la condescendencia de los padres la que puede generar mensajes confusos en cuanto al valor del dinero. “Se escucha a muchos padres decir sobre sus hijos adolescentes ‘me da pena porque tienen poco dinero y deben elegir entre ir al cine y palomitas o ir al cine y merendar’. Pero se trata de un aprendizaje vital. En la vida hay que aprender a elegir y ellos deben ser conscientes de que el dinero es limitado”, explica Álava. Para ello, la experta recomienda introducir prácticas como darles una pequeña paga o el ahorro.

“Algo que les ayuda a valorarlo es una propina, a partir de los ocho años, por ejemplo. Que ellos aprendan a gestionarlo a través de pequeñas transacciones del día a día. Es muy curioso, porque cuando se trata de su propio dinero, se piensan dos veces antes de pedir algo”, añade la psicóloga, que advierte de la necesidad de ser realistas con el dinero que se les da. “Debe ser poco. Que tengan que aprender a ahorrar si quieren algo que cuesta más”.

Una pequeña paga, a partir de los ocho años, permite que aprendan a gestionar el dinero y a ahorrar

FUENTE: LaVanguardia.com

7 maneras de enseñar a los niños a trabajar la resiliencia de forma proactiva. Colaboración con PadresyColegios.com

Seguro que todos conocemos a personas que han vivido una situación adversa, o incluso traumática y que en lugar de hundirse han salido más fortalecidos de la misma. Eso es lo que se llama Resiliencia.

La resiliencia es un término que viene de la física de los materiales: es la capacidad de un material mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido. Cuando nos referimos a los humanos, la resiliencia es la capacidad de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado de situación adversos. Lo interesante es que se han estudiado los mecanismos de resiliencia y podemos enseñar a las personas a crecer y a superarse ante la adversidad y además es algo que podemos hacer desde que los niños son pequeños. No hablamos de resiliencia como una capacidad estática, sino como “procesos resilientes” que abarcan múltiples factores, que se pueden entrenar.

¿Cuándo se empieza a desarrollar la capacidad de resiliencia?

La resiliencia es una capacidad que se empieza a desarrollar desde la más tierna infancia. Y para ello es necesario que los padres fomenten un apego seguro en los niños. Es decir, los niños tienen que haberse sentido queridos, valorados, amados… siendo sus padres sus figuras de referencia y de seguridad, pero fomentando en todo momento la autonomía y la seguridad personal. Los apegos inseguros que se basan en vínculos de dependencia son enemigos del correcto desarrollo de las capacidades de resiliencia.

La sobreprotección, como hemos comentado en otras ocasiones, también es un enemigo del correcto desarrollo de los procesos resilientes. Cuando el niño apenas se tiene que esforzar para conseguir sus objetivos, cuando están “súper papá” y “súper mamá” pendientes de todo y a la mínima contradicción resuelven el problema, o no les decimos que no para evitar que se frustren, estamos impidiendo que desarrollen resiliencia. Hay que enseñar a los niños a ser autónomos y seguros, a que cuando tienen un problema, o una situación adversa intenten primero resolverla ellos, y solo, si no pueden, pedir ayuda. Siempre desde el acompañamiento el amor y la ternura, pero sin caer en la sobreprotección.

Consejos para fomentar la resiliencia en los niños

  • Promueve su autoestima. Tener una autoestima positiva ayudará a tener una mayor confianza y seguridad a la hora de enfrentarnos a los golpes de la vida.
  • Fomenta las relaciones personales que generen seguridad y reconocimiento. Sabemos la importancia de las amistadas para mitigar los efectos negativos de la adversidad. Tener amigos con los que desahogarse, y ventilar nuestras emociones, que nos escuchen de forma activa, sin juzgarnos y sin decirnos lo que tenemos que hacer.
  • No busques culpables a sus problemas. Céntrate en ayudarles a encontrar de forma conjunta la solución. El victimismo es el mayor enemigo de la resiliencia.
  • Enseñarles técnicas de control de la ansiedad y el estrés también es necesario. De esta forma, tendrán recursos para poder sobrellevar situaciones desagradables del día a día, o los golpes de la vida.
  • Los estresores, las situaciones adversas de la vida se pueden interpretar como amenazantes o como motivadores. Muchas veces estamos interpretando situaciones estresantes de la vida cotidiana como amenazantes lo que genera una emoción de miedo y una respuesta de ansiedad. Se trata de aprender a utilizar la energía de dicha emoción para superar la situación, no para quedarnos bloqueados en la misma.
  • Fomenta un “locus de control interno”, esto significa: pon le foco en lo que tú puedes hacer, no en lo que los demás hacen o dejan de hacer. Se trata de que los niños comprendan que son ellos quienes deciden y quienes dirigen su vida.
  • Fomenta la responsabilidad. No asumas sus responsabilidades. Hay que enseñar a los niños a ser responsables y para ello hay que estar a su lado acompañando para enseñarles a hacerlo, no para resolverles las situaciones. Además, tienen que aprender a asumir las consecuencias de sus actos, tanto las positivas como las negativas.

FUENTE: PadresyColegios.com

La batalla sexista llega a los colegios con el uniforme como arma arrojadiza. Colaboración con el diario ABC

Una madre de un colegio concertado de Madrid pide el uso del pantalón porque genera complejos físicos y las niñas se sienten «observadas»

Por Josefina G. Stegmann @jgstegmann

En total de 333 alumnos de sexto de Primaria y segundo de Bachillerato firmaron una petición que llegó a la mesa del consejo escolar del colegio concertado Santa María de la Hispanidad ubicado en el barrio de Hortaleza, en Madrid, a través de la que solicitaron que el uniforme femenino permita la opción de pantalón. Alegaron que este es «más cómodo para hacer deporte que la falda», con la que, además, «pasan frío». La petición llegó hace unas dos semanas y el consejo escolar (formado por padres, alumnos, personal docente, no docente y dirección) acordó tratarlo en su próxima reunión que tendrá lugar dentro de dos semanas. Sin embargo, desde la Lomce, el consejo escolar informa pero no decide sobre el reglamento de los centros. «No quiero precipitarme, pero no hay razón para no incorporar prendas. Sin embargo, queremos estar seguros de que hay una mayoría suficiente y que las decisiones que tomemos en el futuro no generen polémicas adicionales y contemplen escenarios en el que los chicos también nos puedan pedir cosas, no queremos que nadie se sienta discriminado», explicó a ABC el director-gerente del colegio, Pablo Carbajo.

Desde el centro no entienden por qué la noticia generó tanto revuelo cuando ni siquiera llegaron a pronunciarse a favor o en contra. De hecho, la dirección asegura que hace tan solo un día tuvieron conocimiento de una carta que circuló en los medios (y que fue redactada por una madre) en la que se habla de «una lucha» por el pantalón y su necesidad de reemplazarlo por la falda por el frío, la comodidad, los «complejos físicos» y porque las niñas se pueden sentir «observadas». «Los niños firmaron la petición porque se pedía el pantalón pero ninguno sabía el sesgo impresionante que tenía detrás. Este colegio no discrimina que fue lo que dijo una madre en una emisora de radio. Se quiere llevar al extremo este tema, aparte del momento político en que se ha publicado», defendió Esther Orusco, vocal de la asociación de madres y padres de alumnos (AMPA) del centro.

¿Los varones con falda?

En cualquier caso, el debate sobre el uso del pantalón en lugar de la falda en los centros tiene varios precedentes (hubo otros casos en Galicia y Madrid) y los expertos recuerdan que el modelo de uniformidad está contenido en el reglamento de régimen interior de los centros (que contiene las normas de convivencia) y que los padres aceptan al escolarizar a sus hijos en ellos. «Todos los padres cuando eligen centro conocen las normas de convivencia en las que se estipula qué uniforme hay que llevar, nadie impone nada que no sepan. Esta polémica me parece fuera de lugar. ¿Sexista sería que no les dejaran a los niños usar falda si lo pidieran?», criticó Pedro Caballero, presidente de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y padres de Alumnos (Concapa). «Las normas están para cumplirse, esto podría desembocar en que cada alumno vaya como le dé la gana». De hecho, la LOMCE (más conocida como «Ley Wert») al modificar la ley educativa anterior, la LOE, remarcó el carácter obligatorio de las normas de convivencia y funcionamiento de los centros para todos los alumnos y alumnas. El mismo artículo estableció el carácter de autoridad pública del profesorado y equipo directivo en los temas de convivencia escolar. «Entiendo que el uso del pantalón en lugar de la falda pueda deberse a una cuestión práctica pero de ningún modo es sexista, es una polémica artificial», señaló Santiago García Gutiérrez, secretario general de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE). «Tiene que haber un diálogo entre el centro educativo, el AMPA y la comunidad educativa y que se tome una decisión respetando siempre la autonomía del centro para fijar un proyecto educativo al que los padres se adhieren».

Exigencias del siglo XXI

La guerra de la falda y el pantalón plantea cuestiones logísticas. «El problema generalmente viene cuando los proveedores de uniformes escolares plantean la dificultad que tienen para conocer con exactitud y meses de antelación el número de alumnosque escogerán el pantalón puesto que el patronaje de un pantalón masculino y femenino son diferentes. En consecuencia, algunos centros permiten que las alumnas compren el pantalón que deseen y lo adecuen convenientemente», apunta Luis Centeno, secretario general adjunto de Escuelas Católicas.

Todos los expertos consultados defienden la idoneidad del uniforme (con o sin falda) como elemento de pertenencia al centro y como vehículo para eliminar las diferencias, por ejemplo, socioeconómicas. Para Isabel Galvin, secretaria general de enseñanza de Comisiones Obreras defiende la necesidad de escuchar al alumnado así como el uso del pantalón porque las niñas «quieren ser iguales a los varones, no ser discriminadas a través de la ropa». Además, lo compara con el uso del pantalón en el ámbito laboral por parte de las mujeres adultas.

Desde un punto de vista psicológico, Silvia Álava señala que no hay estudios que estipulen si la falda es buena o no ,sino que depende de las «variables de personalidad de cada niña». Sin embargo, apunta que «estamos en el siglo XXI y que si alguna niña no se siente cómoda puede llevar pantalón, mientras que hay otras que siguen optando por la falda».

La falda, un asunto de los centros

El parlamento gallego aprobó el pasado 21 de noviembre una proposición de En Marea -por 72 votos a favor- la prohibición de la imposición de la falda en los centros educativos. «Existe un claro vínculo entre la falda o el vestido y el estereotipo de una feminidad tradicional en la que resultaría impropia la vestimenta catalogada de «masculina», como son los pantalones», señala el artículo de la proposición defendido por la diputada Luca Chao. La moción fue aprobada por todos los partidos (el PP quiso introducir una enmienda pero no lo consiguió) aunque esta no se ha aplicado. Los expertos consultados por ABC señalan que la administración no debería interferir en este tipo de cuestiones que atañen a los centros y a los que la ley educativa dota de suficiente autonomía como para decidir.

FUENTE: Diario ABC

Ansiedad y nervios, los enemigos a batir durante los exámenes. Colaboración con ElIndependiente.com

Entre el 15% y el 25% de los estudiantes presentan niveles elevados de ansiedad

Por Beatriz Portalatín

n pocos días darán comienzo los exámenes de la EvAU (Evaluación para el Acceso a la Universidad, antes selectividad). Nervios, ansiedad, preocupaciones, apuntes, sesiones de estudios y café ocupan las últimas horas de los alumnos de 2º de Bachillerato. Que la suerte corra del lado bueno, que los nervios, sobre todo los nervios, no jueguen una pala pasada y que la mente no se quede en blanco delante del folio. Que la ansiedad y la presión se queden en un cajón y que la tranquilidad y la confianza ganen la partida.

No es fácil calmar la ansiedad y controlar los nervios de estos días de exámenes: entre el 15% y el 25% de los estudiantes españoles presentan niveles muy elevados de ansiedad, según varias investigaciones realizadas por el profesor de Psicología, Fernando Miralles , de la Universidad CEU San Pablo . “La ansiedad provoca que muchos jóvenes, aun siendo buenos estudiantes, no sepan enfrentarse a exámenes como la EvAU”.

Los síntomas más frecuentes que por culpa de estos nervios y ansiedad, pueden presentar los estudiantes son, según enumera el profesor: irritabilidad, resividad, susceptibilidad o mal humor, insomnio, malestar físico, aparición de pensamientos negativos, ganas de dejar los estudios, miedo al fracaso y a “quedarse en blanco”.

En España, un 67% de los alumnos dice sentirse muy nervioso para un examen (no sólo a la EvAU o Selectividad), incluso cuando se siente bien preparado, según recogía el estudio El bienestar de los estudiantes: resultados de PISA 2015.

Además, y según mostraba este trabajo, la ansiedad en los estudiantes españoles se da más en ellas que en ellos: el 40% los chicos y 56% las chicas dicen que se ponen “muy tensos cuando estudian para un examen”.

“El examen de selectividad o EvAU ya es una situación ansiógena en sí, pues es un examen donde hay mucho en juego: en base al resultado entras o no a la carrera que quieres hacer”, afirma a El Independiente Silvia Álava Sordo doctora en Psicología y directora del área infantil del centro de psicología Álava Reyes (Madrid).

Además, existe también una presión añadida por parte de los colegios e institutos por querer mantener su posición y a veces, también, por parte de los padres y familiares. A estos factores, le podemos sumar nuestro propio componente cognitivo. Es decir, “muchos chicos y chicas dudan de sí mismos: ‘no lo haré bien’, ‘y si me pongo muy nervioso o nerviosa’, ‘y si suspendo’, etc. Todo ello genera aún más presión y ansiedad”, explica Álava.

Por ello es muy importante, en estos días, intentar en la medida de lo posible, calmar esa ansiedad y esa presión. Para ello, lo mejor es seguir una serie de consejos y recomendaciones. Lo más importante: confiar en ti.

Claves para calmar y controlar la ansiedad

“Lo primero de todo es fundamental llevar una vida ordenada”, aconseja Juan Antonio Planas, presidente de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía -asociación que esta pasada semana ha celebrado su celebrado su XXV aniversario-. No sólo es importante llevar una buena alimentación sino también el sueño y el descanso. “Un error muy propio de los adolescentes es no dormir lo suficiente y muchos conocimientos se fijan, precisamente, cuando se duerme”, explica el experto.

Por otro lado es muy importante hacer ejercicio físico, ya que de este modo se propicia que las neuronas estén más activas. Por ejemplo, y según aconseja Planas, “mientras haces ejercicio físico o vas andando a algún sitio, puedes ponerte una aplicación y seguir repasando el temario. Es muy importante el repaso visual pero también lo es el aprendizaje auditivo”.

También es recomendable cambiar de sitio las sesiones de estudio. Tal y como explica este profesional, se puede estudiar en la habitación, pero una vez estemos cansados, podemos cambiar de lugar e irnos a una biblioteca o a un parque, por ejemplo: “La memoria que está relacionada con lo sensorial queda mucho más fijada en nosotros: cuanto más sentidos asociemos a lo que estemos estudiando, más fácil es retenerlo en la memoria”.

Una de las cosas en las que puede que no reparemos mucho, pero que es crucial para nuestro cerebro es la hidratación.

Igualmente, cuando estudiemos es de gran ayuda hacer esquemas, resúmenes, subrayar, anotar datos importantes, etc. “De esta forma estamos haciendo una manipulación mano-cerebro, y todo lo que implique poner varios sentidos en marcha será más fácil de memorizar”, explica.

Una de las cosas en las que puede que no reparemos mucho, pero que es crucial para nuestro cerebro es la hidratación. Según explica Álava, con tan sólo un 2% de deshidratación, nuestro cerebro funciona más despacio y disminuye nuestra capacidad de concentración. Además, uno de los síntomas de la ansiedad es, precisamente, tener la boca seca. Por ello, es fundamental beber agua. “Lo ideal sería, beber una botella de agua de 330 ml cada 2 horas, mientras se estudia, y llevarla también al examen”, apunta.

Es importante que no “añadan más presión a la que los chicos y chicas ya tienen en estos días”

La manera que tenemos de hablarnos y de darnos ánimos a nosotros mismos es clave para calmar nuestros nervios. “Es importante tener un lenguaje positivo, nunca en negativo. Es decir, enunciados siempre en positivo: ‘me va a salir bien’, ‘voy a conseguirlo’, ‘voy a confiar en mis posibilidades’, etc. Y no decir, en cambio, “no me va a salir mal” o ‘puede que no me salga tan mal’”, explica Álava.

“A veces suspendemos nosotros mismos”, añade por su parte Planas. Por ello, es de gran ayuda pensar en cosas positivas y no en que ‘voy a suspender’ o ‘verás como al final estudiar no sirve de nada’, y cosas por el estilo. Y también lo es que los padres y madres y familiares lo digan también. Es importante que no “añadan más presión a la que los chicos y chicas ya tienen en estos días”, afirma Álava.

Pese a todo, algo fundamental es no dramatizar y no ver la prueba de selectividad como si fuera lo más importante del mundo. Afortunadamente, “la vida está llena de oportunidades”, afirma Planas. “Que a lo mejor no sacan la nota que quieren en esta convocatoria, pues ya la sacarán la siguiente, que a lo mejor no consiguen entrar en la carrera que quieren ahora, pues ya lo harán más tarde. Nadie puede decir que ahora o nunca porque la vida está llena de retos y oportunidades. Y lo que en principio puede parecer una adversidad, se puede convertir en algo positivo. Thomas Edison hizo 64 intentos hasta que le funcionó la bombilla. Y no se desanimó en ninguno de esos intentos porque las etapas no fueron un fracaso, sino un camino hasta conseguir el fin. Es importante que uno lo intente con todas las fuerzas porque cuando se intenta con todas las fuerzas al final siempre se consigue”, concluye el especialista.

20 Consejos para antes y después del Examen de la EvAU por el profesor de Psicología Fernando Miralles:

El profesor de Psicología Fernando Miralles ofrece una serie de consejos que los alumnos pueden utilizar en los tres días de exámenes de EvAu, antes llamada selectividad.

Antes del examen

  1. Encuentra un sitio adecuado para estudiar y que esté cercano a casa para no perder mucho tiempo en desplazamientos.
  2. Si puedes estudiar en casa mejor, así tienes todo el material que necesites a tu alcance, e incluso la nevera de casa, que puede valer como incentivo motivador para hacer algún que otro descanso en el estudio.
  3. Lleva tu agenda organizada para saber lo que tienes que repasar.
  4. Diariamente, empieza a estudiar las asignaturas que peor se te den o que menos te gusten.
  5. Estudia con una buena técnica: lectura rápida, lectura comprensiva, subrayado, esquema/resumen, reglas nemotécnicas y memoria fotográfica.
  6. Realiza alguna técnica de relajación antes de acostarte.
  7. Recuerda siempre el apoyo incondicional de padres, familiares, amigos y profesores.
  8. Lleva una vida saludable, no tomes fármacos ni más de tres bebidas energéticas al día; si no duermes lo suficiente, el examen no saldrá bien, pues el cerebro estará cansado. Tampoco hagas comidas copiosas, aunque es importante desayunar y picar algo el día del examen.
  9. Intenta conseguir información sobre exámenes de años anteriores (muchos están en Internet), así podrás hacer simulacros de la prueba.
  10. Visita días antes el lugar donde va a ser el examen, para evitar miedos infundados y sorpresas de última hora.

El día del examen, antes de la prueba

  1. Ve con tiempo al lugar del examen, y si puede ser, en transporte público. El día de la prueba, muchos padres llevan a sus hijos en coche y se generan grandes atascos que pueden incrementar la ansiedad.
  2. Desayuna bien, lleva agua y algo sólido por si la prueba o el tiempo de espera se alarga.
  3. Evita un último repaso en profundidad, puesto que esa información ya está almacenada en tu memoria, aunque tú no lo creas.
  4. No comentes el temario con tus amigos, pues saldrán preguntas tan difíciles que ni el profesor que lleva años impartiendo clase se habrá planteado poner en el examen y evita hablar con amigos que estén muy nerviosos, ya que pueden transmitirte su intranquilidad.
  5. Si notas que estás nervioso, empieza las técnicas de relajación y respira con el abdomen.

Durante la realización de la prueba.

  1. Lee todas las preguntas y, si hay alguna que no entiendes bien, consulta al examinador y comienza el examen por la pregunta que mejor sepas, así irás consiguiendo puntos y aumentarás tu seguridad. Al mismo tiempo, tu cerebro irá buscando las respuestas al resto de las preguntas.
  2. Lleva un reloj y controla el tiempo que resta de examen. Para ello, ponlo sobre la mesa y calcula el tiempo que te han dicho los examinadores. Si no lo tienes claro, no dudes en consultarle.
  3. Expón cada idea en un párrafo y subraya las más importantes.
  4. Si puedes, deja algo de tiempo para repasar y, sobre todo, si no estás seguro de alguna palabra, cámbiala por un sinónimo.
  5. Si te quedas en blanco o te pones nervioso, intenta parar y escribir en un folio 15 palabras que empiecen por la misma letra; así desconectarás un momento del examen y podrás volver en pocos minutos a estar concentrado.

Una vez finalizado el examen, “celebra que el examen ha finalizado y que lo normal es que lo hayas aprobado. Recuerda en todo momento que lo peor que puede pasar es suspenderlo (suspenden EvAU menos de un 3%) y que en un mes volverás a tener otra oportunidad con el mismo temario, el mismo tiempo para hacerlo y habrás podido repasar todo más despacio”, aconseja Miralles.

FUENTE: elindependiente.com

No es una broma, es un delito: esto te puede pasar si difundes un vídeo sexual sin autorización. Colaboración con el diario Público.

Por NOELIA TABANERA @Tabbita

Verónica, la mujer de 30 años, casada, madre de dos hijas y trabajadora de la fábrica de camiones de Pegaso-Iveco en Madrid, se quitó la vida este sábado después que sus compañeros de trabajo compartiesen de forma masiva un vídeo sexual que la mujer se grabó hace cinco años. En estos casos, según el Código Penal, aquellos que hayan compartido estas imágenes sin autorización pueden enfrentarse a una pena de entre tres meses y un año de cárcel. 

«Todos los que han difundido este vídeo deberán ser investigados por haber cometido un delito contra la intimidad, según el artículo 197.7 del Código Penal«, ha explicado el abogado Carlos Sánchez Almeida a Público. Este artículo dicta que la pena será de prisión de tres meses a un año o multa de seis a doce meses para quien «sin autorización de la persona afectada, difunda, revele o ceda a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales de aquella que hubiera obtenido con su anuencia en un domicilio o en cualquier otro lugar fuera del alcance de la mirada de terceros, cuando la divulgación menoscabe gravemente la intimidad persona de esa persona» .

«La intimidad sexual es un derecho personalísimo, si la víctima no denunció es dudoso que lo pueda hacer la familia con la actual redacción del Código Penal»

La Policía ya ha abierto una investigación sobre el suicidio de Verónica. Pero en este caso podría complicarse porque no existe una denuncia de la persona afectada. «La intimidad sexual es un derecho personalísimo, si la víctima no denunció es dudoso que lo pueda hacer la familia con la actual redacción del Código Penal, que exige denuncia de la agraviada», explica Almeida. Por ello, la Policía ya ha confirmado que llevará a cabo una investigación de oficio y así perseguir la extorsión o delito contra la integridad moral. Los agentes están analizando el vídeo que se filtró y comprobando quiénes lo compartieron y si la mujer pudo sufrir acoso por este motivo por parte de algunas personas de Iveco.

Desde un punto de vista psicológico, son culpables “todas y cada una de las personas que visualizaron el vídeo, no lo denunciaron y encima lo compartieron”, apunta la doctora en psicología clínica y de la salud, Silvia Álava. En declaraciones a este diario explica que se trata de una mala praxis. “Cuando recibes el vídeo te puede parecer gracioso, pero si no existe autorización de la persona, lo que hay que hacer es denunciarlo” insiste. Álava apunta que se trata de una situación de acoso “que va más allá de que los testigos sean mudos”. “No lo denuncian, sino que lo promueven, por lo que atentan así contra la dignidad de la mujer”, concluye.

Ante la gravedad de los hechos, el Ministerio Fiscal ya ha abierto una investigación a fin de esclarecer todos los presuntos delitos cometidos. Habrá que ver si Verónica ha sufrido algún tipo de chantaje que, en ese caso, se habría violado el artículo 169 del Código Penal sobre amenazas, que indica que «el que amenazare a otro con causarle a él, a su familia o a otras personas con las que esté íntimamente vinculado un mal que constituya delitos de homicidio, lesiones, aborto, contra la libertad, torturas y contra la integridad moral, la libertad sexual, la intimidad, el honor, el patrimonio y el orden socioeconómico » será castigado o con la pena de prisión de uno a cinco años de cárcel —si se hubiera hecho con fines lucrativos— o de seis meses a dos años cuando la amenaza no hubiera sido condicional. 

Lo primero que hay que hacer si se recibe un vídeo de estas características es ponerlo en conocimiento de las autoridades para que un juez pida su bloqueo .

También tendrá que investigarse si la víctima ha sufrido algún tipo de coacción que en ese caso se habría violado el artículo 172, en el que se indica que «si se trata de una persona especialmente vulnerable por razón de su edad, enfermedad o situación, se impondrá la pena de prisión de seis meses a dos años». 

Almeida insiste en que hay que revisar el «Código Penal para evitar la difusión en redes sociales de vídeos íntimos y de menores». «En España la sociedad en general tiene la costumbre de ‘la manada‘, es decir, de difundir vídeos sin pensar», explica. «La gente tiene que ser consciente —añade— es una falta de educación y también de respeto a los derechos humanos«. «Tenemos que ser consciente de todo el mal que se causa a la intimidad, sobre todo a menores, por lo que hay que abstenerse de pasar estos vídeos sin autorización y lo primero que hay que hacer es ponerlo en conocimiento de las autoridades para que un juez pida el bloqueo de las imágenes», insiste.

No es un asunto privado 

«La denigración de una trabajadora en su puesto de trabajo no es un asunto privado», recuerda Almeida. CCOO ha anunciado que denunciará a Iveco por no tomar medidas una vez que Verónica notificara lo ocurrido. Se produjo una reunión entre el sindicato, la trabajadora y la compañía. La respuesta fue que se trataba «de un asunto personal y no de ámbito laboral». En este sentido, el abogado apunta que «si la empresa tenía constancia, y era un asunto vox populi, se debería haber abierto una investigación puesto que se trata de una difusión masiva de un sujeto vulnerable». 

Además, Almeida recuerda que, en el caso de que las imágenes se hayan obtenido sin autorización, por ejemplo, a través de una cámara oculta, la pena puede ascender hasta los siete años de cárcel. 

FUENTE: Publico.es

Una empleada de Iveco se suicida por un vídeo sexual suyo compartido por sus compañeros. Colaboración con ElEspañol.com

Verónica se quitó la vida el pasado sábado en Madrid porque las imágenes, filmadas hace cinco años, llegaron a manos de su marido.

Por Lucía Vinaixa

Verónica, de 32 años, trabajadora de la fábrica de camiones CNH Industrial, propiedad del grupo Iveco, en Madrid, se ha quitado la vida después de que sus compañeros compartiesen un vídeo sexual que la mujer se grabó hace cinco años.

Según ha adelantado el programa Espejo público, los hechos ocurrieron el pasado lunes, cuando numerosos trabajadores de Verónica comenzaron a difundir «masivamente»  las imágenes entre sus compañeros. Se trata de una empresa de automoción multinacional con más de 2500 personas contratadas.

Imagen de archivo de la multinacional de camiones situada en Madrid,

Lo que más le preocupaba a la víctima era que las imágenes llegasen a su marido ya que fueron filmadas cuando ella aún no se había casado. La mujer se enteró a mediados de semana, pero no fue hasta el viernes cuando su pareja recibió el vídeo.  Fue en ese momento cuando Verónica decidió abandonar momentáneamente su lugar de trabajo ya que estaba sufriendo una profunda crisis de ansiedad. La presión pudo con ella y el sábado decidió quitarse la vida. 

Según han indicado dos compañeros de la fallecida pertenecientes al sindicato CGT, «Verónica no tenía pensado denunciar. Únicamente quería que la historia pasase e intentar estar otra vez tranquila«. 

Según han indicado dos compañeros de la fallecida pertenecientes al sindicato CGT, «Verónica no tenía pensado denunciar. Únicamente quería que la historia pasase e intentar estar otra vez tranquila«.

Desde el sindicato se han mostrado muy conmocionados por la noticia y exigen responsabilidades. Por un lado, por parte de la propia fábrica al no haber hecho nada desde un comienzo, y, por otro, también de los propios trabajadores al haber difundido las imágenes. «Es un tema de responsabilidad personal de todos y cada uno de los compañeros de Verónica», ha indicado uno de los portavoces de CGT. 

La importancia de no convertirse en testigo mudo

Silvia Álava, doctora en psicología clínica y de la salud, ha indicado en una conversación telefónica con EL ESPAÑOL, que moralmente «la responsabilidad es de todas aquellas personas que compartieron el vídeo. Todas tienen su parte de culpa en cómo han hecho sentir a esa mujer. En mayor y menor grado». La experta lo compara con cualquier caso de acoso escolar, donde es tan responsable el niño que lo acosa como quien lo graba con el móvil.

Además, insiste en no convertirse en un testigo mudo. «Es importante denunciar este tipo de situaciones». 

Por otro lado, Álava también subraya que no todo el mundo se toma las cosas igual. «Todo depende de la personalidad, de la situación en la que vives y en cómo eres capaz de procesar una situación así», añade. No obstante, lo que sí que está claro es que difundir este tipo de imágenes «genera una sensación deviolación de la intimidad y de no control en la persona». 

La psicóloga expresa la importancia de hacer una labor de concienciacion: «Hay que concienciar a la sociedad en no compartir este tipo de contenidos. Puedes hundir la vida de una persona y las consecuencias pueden ser devastadoras«. 

FUENTE: elespanol.com

Falda o pantalón: las alumnas de un colegio concertado piden poder llevar pantalón como medida de igualdad. Colaboración con el diario El Mundo

Por RAÚL BARRÓN

A muchas de las chicas del Santa María de la Hispanidad no les gusta llevar falda al colegio. Cuando corre el aire, tienen que estar pendientes de que no se levante. Cuando se sientan, lo hacen preocupadas. En ocasiones, se sienten incómodas y observadas. Saben, que algunas de sus amigas odian la prenda, las acompleja físicamente. Además, no pueden correr de una manera cómoda y pasan frío.

Un total de 367 de 550 de los alumnos del colegio Santa María de la Hispanidad, de entre 11 y 16 años, están de acuerdo en que las chicas puedan elegir como prenda para su uniforme un pantalón. Así se lo hicieron saber en una carta con sus firmas a la dirección del colegio, situado en el distrito de San Blas-Canillejas. En el escrito reivindican «la opción de vestir aquello que consideren más cómodo y acorde a los tiempos».

Las alumnas consideran que se trata de un comportamiento sexista, ya que se relaciona un tipo de prenda con un género.

La dirección del colegio aceptó la propuesta de manera parcial, modificando la falda a falda-pantalón. La razón del cambio fue, según el director del colegio, que «debe de mantenerse la diferencia de género en el uniforme». La medida, sin embargo, se tornó insuficiente para las alumnas.

«Cada vez son más los colegios que se modernizan y más los padres que buscan un colegio más igualitario y que no marque la diferencia de sexo de los alumnos, sino la diferencia de unos valores distintos y mejores, que el propio niño pueda ir formando para que pueda ser en un futuro una persona coherente y favorecedora para su entorno, siempre y cuando no falte la responsabilidad y el respeto», denuncian en su misiva.

En la Comunidad de Madrid, el uniforme está presente en el 20% de los cerca de 800 centros públicos. Los privados y concertados tienden a utilizarlo, pues la decisión es autónoma de los centros educativos.

La experiencia en otros colegios

El colegio Monte de El Pardo de Madrid es uno de los que ya adoptó esta medida, tal y como se exponía en un reportaje en El Mundo, que permitía elegir entre falda y pantalón a las niñas. Los padres apostaron por el uniforme por comodidad y para dejar menos en evidencia las diferencias socioeconómicas de las familias.

Respecto al análisis de la decisión, la jefa de estudios del Colegio, Victoria Valero explicaba a El Mundo: «Lo que ocurre, en la práctica, es que las pequeñas van con pantalón, porque es más cómodo, pero las mayores, las de 10 u 11 años, prefieren venir con falda».

El reportaje también analizaba la cuestión desde el punto de vista psicológico.»Los uniformes tienen cosas positivas y negativas», sintetizó la psicóloga Silvia Álava. «Nos sirven para homogeneizar el grupo y que todos los estudiantes se sientan iguales, y también para evitar comparaciones que surgen en estas edades con las marcas. Es verdad que ayudan a dar un sentido de pertenencia al grupo, de equipo y de unidad al que lo lleva, como ocurre con los uniformes de trabajo. También tienen un componente de comodidad… Pero la parte negativa es que evitan la diferenciación del individuo, que también es importante para el desarrollo de la personalidad».

FUENTE: Diario El Mundo

Sustractores de menores: «psicópatas» y «egoístas» Colaboración con el diario ABC

Por Érika Montañés @emontanes y María Lozano

Los secuestros parentales son más frecuentes de lo que parece y casos como el de Jesús López se repiten constantemente. De hecho, según explicó Chema López –expresidente de la Asociación Contra la Sustracción Internacional de Menores (ACSIM)– a ABC,  cada día se produce una sustracción parental internacional en España.


Él  sufre todavía el secuestro de su hija que todavía no está resuelto. Su exmujer se la llevó a Kirguistán, su país de origen, hace ya siete años.Gorka Díaz es otro de los padres afectados. La que era su mujer decidió volver a su tierra natal (Uruguay) después del divorcio, llevándose a su hijo con ella en 2014. Cinco años después está arrestada y con fines de extradición

Entre las razones que llevan a uno de los progenitores a secuestrar a los menores se encuentra «tomarse la justicia por su mano». Además, suele haber una «falta de empatía por parte del sustractor hacia la expareja y hacia el niño», aclara Silvia Álava, doctora en Psicología Clínica y de la Salud. 

Chema López señala que todos los sustractores tienen un perfil bastante común. «Son personas muy egoístas que piensan que todo les pertenece. Algunos rozan la psicopatía y otros la traspasan. El objetivo del matrimonio para ellos en principio fue por otros motivos y cuando se disuelve, una manera de hacer daño por no haber conseguido esos objetivos es utilizar a los hijos», explica. 

Aunque admite que generalizar es un error, señala que la cultura del sustractor influye. «Hay culturas, como la soviética, que son más proclives a cometer la sustracción que otras porque piensan que es la madre quien debe tener a los hijos y se los llevan. En la musulmanason los padres los que se suelen sustraer a los menores porque creen que son de su pertenencia. 

Además, Emiliano Antonio Medina -actual presidente de ACSIM- añade que cada vez llegan más casos a la asociación de padres que han sufrido el secuestro de sus hijos siendo la sustractora una mujer de procedencia latinoamericana. 

El Ministerio de Justicia establece que un progenitor está en riesgo de sufrir una sustracción parental si el niño es menor de 16 años y la pareja está en una situación de conflicto.

FUENTE: Diario ABC

«Hay que crear un vínculo de seguridad, no de dependencia» Colaboración con El Faro de Vigo

«Si le gritas al niño le estás transmitiendo un modelo incorrecto. ¿Cómo pedirles que regulen sus emociones si yo no sé regular las mías?», expresa la Doctora en Psicología Silvia Álava, que en septiembre impartirá un taller sobre inteligencia emocional en el aprendizaje en el Foro de Educación de Faro de Vigo.

Por SELINA OTERO

En qué se les nota a los niños y niñas que echan en falta tiempo con sus progenitores en el día a día?

Puede ocurrir varias cosas, va a depender mucho de las características de personalidad de cada niño. Hay niños que lo demuestran más porque están más tristes o alicaídos, sin ganas de hacer cosas y niños cuyas llamadas de atención van a ir más por el camino de dificultades de conducta, portándose un poco peor, negándose a hacer algunas cosas, cuestionando a los padres… Incluso a veces con respuestas más agresivas

¿Cómo se puede paliar?

Yo creo que lo primero es parándonos a observar. Quizás lo más fácil es aumentar el tiempo, pero esa opción a veces la tenemos y a veces no la tenemos, depende mucho de nuestra situación a nivel laboral o social. Podemos tener un familiar en el hospital. Qué es lo que hace o dice nuestro hijo o hija porque ahí vamos a tener muchas pistas y a darnos cuenta de qué reclama ese niño o niña. Porque a veces tenemos una época en la que estamos menos tiempo con ellos y ni siquiera les hemos dado una explicación. Si hay una enfermedad de un familiar, pues habrá que explicar que el abuelo, el tío o el primo, quien sea, está enfermo. Yo tengo que estar tiempo en el hospital. Entiendo que me vas a echar de menos, que te gustaría hacer más cosas con mamá o con papá pero no pueden. O entiendo que te gustaría que tus padres te fuesen a buscar al colegio, pero no pueden porque están trabajando. Vamos a llegar a un acuerdo. Es bueno que hagas las tareas solo para que cuando yo llegue a casa podamos ponernos a jugar o algo que a ti te apetezca. Porque pueden intentar no hacerlos para que luego les ayudes al llegar.

El niño necesita su tiempo de juego y dirigirlo él mismo. No es bueno que esté todo el día con actividades guiadas. Llegará un momento en que dirá: ¡me aburro!

Que tengan actividades extraescolares hasta tarde, ¿puede ser negativo?

Va a depender mucho de las variables de cada niño. Hay niños que necesitan menos tiempo de estudio y pueden dedicar más a actividades extraescolares y hay niños que necesitan más tiempo de horas de estudio. Lo que no puede ser es cargar al niño de tal forma a la tarde que no le quede nada de tiempo libre. Porque también necesita su tiempo de juego y que dirija su juego. No todo el día con actividades guiadas porque eso deriva en que llega un momento que el niño dice: ¡mamá -o papá-, me aburro! Tienen que aprender a entretenerse. Lo que siempre tenemos que hacer es dejar tiempo para el juego. Porque si llegamos a las seis y luego hay que estudiar y luego cenar ya no queda nada de tiempo libre.

¿Y unos padres que tengan la oportunidad de pasar la tarde completa con sus hijos?

Depende de la edad del niño. Cuando los niños son pequeños es mucho mejor el parque que las actividades extraescolares. Necesitan parque y juego con el resto de los niños de su edad. Los niños de infantil, jugando, relacionándose, trabajando la psicomotricidad gruesa subiendo y bajando a los columpios. Eso sería lo ideal.

El problema es que malentendemos la felicidad…

¿Qué preocupa más a los padres cuando van a consulta?

Lo primero que les preguntamos es: ¿qué intentáis conseguir? Y lo que más contestan es: “Que sean felices”, que es precisamente el título de mi libro. Es una cosa que preocupa bastante. El problema es que malentendemos la felicidad. La felicidad es prepararles para la vida, que sean autónomos, que sean seguros, independientes… No encontrarnos con esos niños que están con el : ¡noo! Y frustrados. Y enfadados con el mundo de forma continua.

¿Cómo se crea un buen vínculo desde el inicio?

Hay que estar con el niño pero es fundamental pensar qué hacemos, qué decimos… Al final tenemos que crear vínculos que fomenten la seguridad. Vínculos de apego de tipo seguros, no de dependencia. Evitar sobreprotegerlos. Si estamos muy encima y les hacemos todo: pobre, si no me cuesta nada, ya le preparo yo la mochila, ya le ayudo yo en esto, ya le llevo yo esto… No nos estamos dando cuenta y al final lo que estamos haciendo es que no estén preparados o no les permitimos que tengan un vínculo de seguridad, porque en todo momento dependen de su mamá o de su papá. Tiene que ser un vínculo de respeto, de confianza y de apego… Yo estoy aquí para lo que necesites, pero fomento que vayas haciendo las cosas solo o sola.

Como el polémico tema de los deberes…

Claro, los deberes (si los hay) tiene que hacerlos él solo no sentarnos con ellos. Otra cosa es que vayamos reforzando cada vez que tiene dudas. Pero una duda es una duda puntual en un ejercicio. Un apoyo. Y si hay muchas dudas tendrá que preguntarle el día siguiente al profesor. La clave es acompañar, pero no te lo hago. Te doy una seguridad para que puedas hacerlo solo. Es como el ejemplo que ponemos para andar en bici, quitamos ruedines, te vas soltando.. y luego el niño va solo.

Aprendizaje de las emociones en infantil | FdV
Aprendizaje de las emociones en infantil | FdV

Si tú no sabes muy bien cómo funcionan las emociones en tu cuerpo, por qué estás sientiendo una determinada emoción, cómo utilizarla o cómo regularla es imposible que se lo puedas enseñar a un alumno o a un hijo

¿Tienes muchas consultas sobre gestión emocional?

Creo que hoy en día hemos avanzado mucho en la parte de educar en inteligencia emocional, todas las partes de la emoción del niño.Sabemos que es necesario pero no sabemos cómo hacerlo. Como nadie nos ha enseñado a gestionar nosotros nuestras propias emociones para comprenderlas, para regularlas, es muy difícil hacerlo con los niños. Además, cuando los niños son pequeños se produce una autorregulación emocional: los padres, a través de su conducta, de su modelo, a través de lo que le van diciendo a los hijos son responsables de que los niños aprendan a regular sus emociones… pero si nosotros no regulamos nuestras emociones y además no sabemos cómo hacerlo es difícil poder ser bueno en regulación emocional. Por eso muchas veces cuando trabajamos con la inteligencia emocional de los niños les decimos a los padres, primero tenemos que trabajar con la tuya, para que sepas cómo hacerlo. Incluso cuando vamos a lo coles a impartir talleres de inteligencia emocional primero se imparten a los profes. Porque luego tu cuando vayas a trabajarlo con los alumnos si tú no sabes muy bien cómo funcionan las emociones en tu cuerpo, por qué la estás sintiendo, cómo utilizarla o cómo regularla es imposible que se lo puedas enseñar a un alumno a tu hijo.

¿Cómo evitar ‘perder los nervios’?

No hay que gritar, ni pegar, ni utilizar la conducta agresiva… porque le estás enseñando un modelo al niño incorrecto… te estoy pidiendo que regules tus emociones cuando yo no soy capaz de regular las mías. Pero los primeros que tenemos que aprender a regularlas somos nosotros. Si la madre grita se desregula todavía más. Esto se aprende. Poner nombre a lo que sentimos: cómo lo sientes. Utilizar la emoción a tu favor. Porque al final, no existen emociones buenas ni malas, son información, nos dicen que nos pasa algo. Aprovecharlas para tomar una decisión. Una cosa es la emoción, que es lo que se siente, y otra es la conducta: gritar, por ejemplo, si el niño no obedece.

FUENTE: Faro de Vigo