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Curso online: Consigue que tus hijos sean felices, seguros y autónomos. Ahora con un 10% de descuento

En el presente curso, seis psicólogos del centro de Psicología Álava Reyes mostramos las claves para conseguir que nuestros hijos sean autónomos, felices, y seguros. De forma práctica aprenderemos las claves del éxito en la convivencia familiar con ejemplos prácticos sobre cómo gestionar las principales y típicas disputas que se dan en casa en relación a las quejas, protestas, frustraciones, retos y desobediencias de nuestros hijos e hijas. Además, aprenderemos a manejar los problemas de conducta con soltura, observándolos, clasificándolos y convirtiéndolos en comportamientos adecuados y normalizados; qué alternativas existen al castigo, cómo lidiar con los celos entre hermanos…

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Comprar por 90€Se ha dedicado un apartado a la gestión emocional tanto de los padres, con estrategias dirigidas a no perder la calma, ni los nervios, para educar sin ira, sin gritos, de forma positiva, como de los niños, con ejercicios prácticos sobre cómo hacer tomar conciencia a nuestros hijos de las emociones, el autocontrol, las relaciones sociales, la autoeficacia y motivación, autoestima y empatía, entre otros. Nos muestran como reprimir los sentimientos negativos de nuestros hijos no es el camino para lograr respuestas ajustadas y que les hagan sentirse bien con ellos mismos. También veremos cómo enseñarles a comprender ese sentimiento y canalizar adecuadamente sus frustraciones.

Sin olvidarnos cuestiones del día a día sobre cómo favorecer la correcta autonomía de los niños, cómo y cuándo responder a sus preguntas sobre el sexo y qué contarles según su edad, y algunas estrategias para gestionar mejor su tiempo de estudio y cómo obtener el máximo provecho de sus horas de estudio para mejorar su rendimiento y sus resultados académicos.

Con este curso se pretende favorecer una autoestima positiva y saludable en nuestros hijos, para así potenciar su desarrollo personal, social, familiar y académico. También a dotarles de habilidades básicas que les ayudarán en su día a día y sobre todo en su futuro, cómo enseñarles a mantener conversaciones con los demás, a saber decir “no” y decir lo que se quiere sin sentirse mal ni herir los sentimientos de los demás, así como a solucionar problemas con el grupo de referencia con el objetivo de que tengan experiencias sociales más positivas. En definitiva, aprenderemos cómo desarrollar recursos y estrategias que serán necesarias para nuestros hijos en el futuro. Enseñarles a esforzarse para conseguir sus objetivos, a esperar por las recompensas y ser conscientes de que de los pequeños fracasos también se aprende.

OBJETIVOS DE APRENDIZAJE:

  • Aprende a manejar los problemas de conducta con soltura
  • Identifica y actúa ante el bajo estado de ánimo de los hijos para que vuelvan a sonreír
  • Descubre cómo enseñar a aprender a mantener conversaciones con los demás a los niños
  • Desarrolla recursos y estrategias que serán necesarias para los hijos en el futuro
  • Favorece una autoestima positiva y saludable en los hijos
  • Enseña y guíales para que puedan aprender a comer y a dormir bien y solos

ACERCA DE NOSOTROS: Centro de Psicología Álava Reyes

Equipo multidisciplinar en Madrid de Psicólogos

Uno de los Centros de Psicología más grandes de España, formado por un equipo multidisciplinar de Psicólogos donde se trabaja con un amplio abanico de rangos de edad (niños, adolescentes, jóvenes y adultos) y tipos de terapia.

Los más de 30 años de contrastada experiencia en diferentes campos profesionales, nos aportan gran seguridad y eficacia en los planteamientos de terapias y ayudas psicológicas.

El presente curso será impartido por seis psicólogos de dicho centro:

  • Silvia Álava, coordinadora del curso, directora del área infantil, colaboradora habitual de medios de comunicación y autora de los libros “Queremos Hijos Felices” y Queremos que crezcan felices”.
  • Ángel Peralbo, director del área de adolescentes, colaborador habitual de medios de comunicación y autor de los libros “El adolescente indomable”, “Educar sin ira” y “De niñas a malotas”.
  • Aroa Caminero, forma parte del área infantil del centro. Es experta en psicología educativa, neuropsicología e inteligencias múltiples.
  • Margarita Montes, es colaboradora habitual de los medios y experta del área infanto-juvenil del centro, especialista en intervención en crisis y superación del trauma.
  • Lucía Boto, experta en el área infanto-juvenil, especialista en técnicas proyectivas y profesora de la UNIR.
  • Sara Rios, experta en el área infanto-juvenil y trastornos de conducta en la infancia.

Pincha en la siguiente imagen para empezar a disfrutar de este curso. Además con el código ALAVA10 tienes un 10% de descuento adicional:

Consigue que tus hijos sean felices

Hablamos sobre las necesidades de los niños con necesidades especiales en La Mañana de la 1

Hoy hablamos sobre las necesidades de los niños con necesidades especiales en @LaMananaTVEde @rtve

BBVA acerca a sus empleados su transformador programa educativo ‘Aprendemos juntos’

El innovador proyecto de educación ‘Aprendemos juntos’ ha sido protagonista, durante dos días, de la vida de los empleados de BBVA en su sede central en Madrid. La psicóloga Silvia Álava y el experto en educación Chema Lázaro han compartido con ellos su visión sobre la importancia de la gestión emocional, temática del último curso ‘online’ lanzado dentro del programa. Los dos encuentros organizados han sido un éxito de convocatoria y han acercado a más de 800 padres y madres trabajadores de la entidad, a este innovador proyecto y su apuesta por formar a los jóvenes en las capacidades y competencias del siglo XXI.

BBVA Aprendemos juntos ha visitado en los últimos meses varias ciudades con el objetivo de acercarse a la comunidad educativa. Bilbao, Valladolid, Sevilla, Madrid, Valencia y Barcelona ya han disfrutado de un transformador proyecto tanto en formato como en contenidos. Próximamente llegará a Tenerife pero antes, ha aterrizado en Ciudad BBVA para compartir con los empleados de la entidad en dos encuentros las herramientas educativas que se ponen a disposición a través de este programa. Recursos que les ayudarán a adquirir nuevas capacidades con las que podrán desarrollar el potencial de sus hijos, e incluso, el suyo propio.

Un año aprendiendo juntos

El innovador programa educativo de BBVA ‘Aprendemos juntos’ está de aniversario. Hoy se cumple un año desde que se pusiese en marcha este ambicioso proyecto referente ya entre la comunidad educativa y la sociedad. La calidad de los contenidos y sus protagonistas han logrado que en tan solo 12 meses los vídeos inspiradores superen los 300 millones de visualizaciones, mientras que los cursos online destinados a familias y colegios, se están impartiendo ya en más de 3.500 centros educativos de toda España.

En los eventos celebrados en el auditorio, los empleados han podido acercarse al mundo de la inteligencia emocional de mano de la psicóloga Silvia Álava y del experto en educación Chema Lázaro.

“Los adolescentes con mayor inteligencia emocional expresan y perciben mejor las emociones, son más empáticos, comprenden mejor los estados emocionales y regulan sus emociones de forma más eficaz, lo que les permite establecer y mantener relaciones interpersonales de mayor calidad, desarrollando mayores habilidades sociales y menores conductas agresivas”, ha afirmado la experta en gestión emocional Silvia Álava.

“Las herramientas que ofrece BBVA Aprendemos juntos están basadas en ejercicios y técnicas avaladas por estudios científicos”

Desde el punto de vista de Chema Lázaro, es muy importante implementar este tipo de programas “e iniciarlos en las primeras etapas educativas, las cuales tienen una incidencia específica en las funciones ejecutivas del cerebro (control inhibitorio, memoria de trabajo y flexibilidad cognitiva, las básicas). Pero para ello es necesario que el profesor conozca las estrategias adecuadas que permiten optimizar y desarrollar de forma apropiada estas importantes funciones ejecutivas”.

Además, considera esencial fomentar un trabajo cooperativo eficiente en el aula: “es necesario enseñar a los alumnos diversas competencias emocionales básicas, lo cual resulta imposible si el docente no utiliza estas técnicas en su práctica diaria (no solo han de cooperar los alumnos). Porque el éxito de cualquier programa de educación emocional parte siempre de la formación del profesorado”, ha asegurado el experto en neuroeducación.

‘Aprendemos juntos’, en cifras

Desde que BBVA iniciase este proyecto son muchos los padres y profesores que ya aprenden juntos. Este programa, que nace en BBVA, irrumpió en las familias y los colegios en forma de experiencias de aprendizaje prácticas y vídeos inspiracionales que tratan temas tan vitales como el uso de las nuevas tecnologías o el funcionamiento del cerebro. Un contenido audiovisual que va más allá de lo convencional y que ha conseguido enganchar a esa parte de la sociedad que busca en las redes información útil para sus vidas.

‘Aprendemos juntos’ ha superado cualquier tipo de expectativa. En tan solo un año, se han reproducidos 360 millones de veces los vídeos publicados. En la actualidad, más de 22.300 personas trabajan ya en estos cursos desde el lanzamiento del primer reto ‘Mucho más que hablar’ en abril de 2018. De ellas, más de 12.700 son padres y 9.600 son profesores de más de 3.800 centros educativos de todo el país. ‘Hechos de emociones’ es el último reto dentro del programa. Próximamente, a estos dos cursos ‘online’ se sumará un tercero que tratará la gestión de conflictos.

Las redes sociales también se hacen eco de este programa: más de un millón de personas siguen a ‘BBVA Aprendemos juntos’ en Youtube, Twitter y Facebook.

Los nuevos tiempos demandan nuevas capacidades, nuevos talentos y nuevos modelos de aprendizaje, que permitan a los más jóvenes desarrollar diferentes habilidades para afrontar con éxito su futuro. En este contexto, BBVA ha impulsado ‘Aprendemos juntos’. La sociedad está en permanente transformación, ya que la tecnología introduce importantes cambios que generan oportunidades en las que BBVA trabaja para ser un agente activo y ponerlas al alcance de todos, también de sus empleados.

¡Entra aquí para escuchar los podcast de ‘Aprendemos juntos’!

FUENTE: bbva.com

#Vídeo: ¿Es bueno ayudar a los niños a hacer los deberes? Colaboración con el Diario El País y BBVA

Aprendemos Juntos sale de nuevo a la calle! esta vez en las oficinas centrales de BBVA

Hoy Aprendemos Juntos sale de nuevo a la calle!

Ha sido estupendo compartir escenario con tres grandes @LuisArbeo @lepetitpan y @quiqueinfante y con las 400 personas que nos han acompañado en la sede central de BBVA.

Os dejo unas fotos del evento:

Aprendemos Juntos BBVA3

Así podemos motivar en clase a un niño con TDAH. Colaboración con el diario ABC

Minimizar las distracciones, adaptar las pruebas de evaluación y la comunicación constante entre padres y profesor son pautas que ayudan a mejorar su rendimiento escolar

¿Debe un niño con TDAH alimentarse igual que otro niño sin este trastorno?

Por Raquel Alcolea Díaz

¿Tiene la misma capacidad de aprender un alumno con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) que otro niño sin esa dificultad? ¿Cómo puede ayudarle y motivarle el profesor en el día a día? La directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes, Silvia Álava, afirma que el potencial intelectual de los alumnos con TDAH es igual al de otros niños. «Lo que sí es diferente es su capacidad de atención, que es en realidad lo que podría afectar a su capacidad de aprendizaje», aclara.

A la hora de garantizar que aprenda al mismo ritmo que el resto de sus compañeros, Silvia Álava explica que habría que tener en cuenta algunas pautas que le ayuden a minimizar las distracciones como situarlo en los puestos delanteros de la clase, siempre que se pueda; mantener el contacto visual con él durante las explicaciones, estimular su atención con preguntas sobre lo que han aprendido durante la lección o evitar que se sienten al lado de las ventanas o junto a niños que hablen a menudo en clase.

Otras fórmulas útiles en el día a día se centrarían en asegurarse en clase de que ha entendido las normas de trabajo pidiéndole «feedback», recordar la necesidad de repasar la tarea de manera frecuente (es mejor que no espere a finalizar la tarea para evitar que tenga que repetirla entera) y enseñarle a trabajar con autoinstrucciones, de modo que cuando se ponga a trabajar con un ejercicio tenga un diálogo interno similar a éste: «Miro, leo y digo todo lo que veo, me pregunto qué tengo que hacer, me pregunto cómo hacerlo y planifico, me digo que tengo que estar muy atento y por último me pongo a escribir».

El profesor tendrá que entender que les cuesta estarse quietos y tendrán que permitirle una cierta movilidad. Asimismo, tendrá que estar más pendiente de él y «rescatarlo» si percibe que se ha perdido en alguna explicación. «Aunque no siempre será necesaria una adaptación curricular significativa, podrían ser efectivos cambios en la forma de evaluarlo, con exámenes orales que permitan ir controlando la adquisición de la materia, o exámenes escritos más cortos o con pruebas cuyas preguntas sean presentadas de una en una para favorecer que se centren en la tarea», aclara Álava.

Cuando esté cansado y distraído, es conveniente no forzarle a que siga trabajando. Es mejor dejar que descanse y se reponga (se le puede pedir que vaya al baño, que se lave la cara con agua fría, que beba un poco de agua fría) y que después continúe con la tarea. «Empeñarse en que realice el mismo número de ejercicios que sus compañeros en las mismas condiciones, puede ser contraproducente», explica.

Coordinación entre familia y colegio

Los padres del niño, por su parte, deben proporcionar tanto al colegio como al tutor un informe de evaluación previo que permita conocer sus puntos fuertes, pues así podrán potenciarlos y establecer un plan de actuación lo más adecuado y personalizado posible. «Cuanta más información tenga el colegio, mucho mejor. La idea es que los profesores trabajen con el alumno el refuerzo positivo, pues en los casos de niños con TDAH se corre el riesgo de hacer hincapié en sus puntos débiles, en lugar de reforzar sus habilidades y sus aciertos», aclara Silvia Álava.

Así, la experta aconseja que se valore siempre el esfuerzo, no solo los resultados.

La comunicación constante entre padres y profesor, a través de la agenda escolar o de la fórmula prevista en el colegio, puede ser una gran aliada para garantizar el aprendizaje del niño. «En dicha comunicación debemos hacer referencia a los aspectos positivos del alumno, además de citar los problemas y lo negativo, pues la experiencia con niños con TDAH nos dice que los premios por un comportamiento correcto son mucho más efectivos que los castigos cuando no hacen algo bien», revela la psicóloga infantil.

En casa conviene que el estudio tenga una duración limitada pues, tal como explica la experta no es útil prolongarlo sistemáticamente. Tampoco ayuda sobrecargar al niño con actividades de refuerzo por encima del tiempo real disponible o con más deberes de los que pueda abarcar. Si lo hacemos, en lugar de favorecer el aprendizaje es probable que fomentemos un rechazo al estudio.

FUENTE: Diario ABC

8 pautas para que adquieran la rutina de lavarse los dientes. Revista Ser Padres

Silvia Álava, psicóloga, profesora y directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes, y Oral -B nos dan ocho consejos para lograr que los niños se laven los dientes ¡sin tener que repetírselo!

1. El modelado: los niños copian a sus adultos de referencia. Cepillarse los dientes juntos es un buen ejemplo, ya que el niño aprende cuando te mira y te imitará. Que el niño te vea cepillarse los dientes de forma correcta después de cada comida será de gran ayuda. 

2. Fomenta su autonomía: Sobre todo, cuando quieren hacer las cosas como los mayores. Aprovecha ese momento de “yo solo” para iniciar la rutina y vete marcando los pasos a seguir para que el niño te copie. 

3. Plantéaselo como un juego: a los niños les puede resultar aburrido lavarse los dientes. Si lo planteamos como un juego, en el que ellos se cepillan mientras ven cómo aparece la imagen de sus personajes favoritos, aumentaremos su motivación. En la App de Disney Magic Timer, diseñada por Oral-B, los niños irán viendo como aparece la imagen de algunos de sus personajes favoritos a medida que pasa el tiempo. Además, podemos hacer un calendario con las estrellas conseguidas con cada cepillado, lo que impulsará su motivación. 

4. Dispón del tiempo necesario y ten paciencia: reserva mínimo cinco minutos para ellos, fundamental por la mañana cuando vamos más justos a la hora de salir al colegio. Los niños tardan en aprender y, para favorecer el aprendizaje, es mejor crear un ambiente distendido y de juegos que de prisas y estrés. 

5. Explícale al niño por qué hay que lavarse los dientes y los efectos positivos de hacerlo: 

  •  Para que no se caigan. 
  •  Para que estén limpios. 
  •  Para que la boca huela bien. 
  •  Para que no nos duelan. 
  •  Para mantener unos buenos hábitos de higiene bucodental
  •  Para que estén bonitos. 

6. Crea hábito y no hagas excepciones: Los niños deben de aprender a lavarse los dientes después de cada comida con el objetivo de que se sientan extraños si no lo hacen. Por eso, es importante que todos los días después de cada comida, en casa o fuera, les acompañemos a lavarse los dientes. Si el niño se queda en el comedor escolar, meteremos el cepillo y la pasta de dientes en su mochila. 

7. Normalizar las visitas al odontopediatra: no hay que esperar a tener un problema para acudir al dentista, lo ideal es hacer revisiones periódicas que nos ayudarán tanto a prevenir posibles problemas, como a normalizar las visitas. 

8. Refuerza al niño por haberse cepillado los dientes correctamente: es preferible que no le premies con nada y utilices la motivación intrínseca. Que sepa que estamos orgullos porque ya es mayor y se centre en lo agradable que es sentir la boca limpia y fresca, y los dientes fuertes y sanos. 

En definitiva, recuerda que empezar pronto y bien a enseñar a tus hijos a lavarse los dientes asegurará que los peques conserven una sonrisa bonita y saludable durante toda su vida.

FUENTE: Revista SerPadres

Cómo estoy preparando a mis hijas para reírse del mundo (y por qué es importante). Colaboración con BuenaVida del diario El País

Las familias deberían enseñar a sus hijos a reírse, es una enseñanza que les ayudará a sobrellevar los contratiempos de la vida.

Por MIGUEL ÁNGEL BARGUEÑO

No soy una persona graciosa, pero mi película favorita es Aterriza como puedas (1980), lo que, en mi humilde opinión, me convierte en alguien con bastante sentido del humor. Creo que reírse de todo, incluso de uno mismo, es una costumbre que permite encajar mejor las vicisitudes de la vida, y hay varios artículos científicos que apoyan mi postura. Algunos concluyen que el sentido del humor ayuda a percibir de forma moderada los acontecimientos negativos de nuestra existencia, otros dicen que reduce la ansiedad y que es positivo para las personas mayores porque, entre otras cosas, mitiga la sensación de dolor. Son beneficios que cualquier padre desearía para sus hijos, y en esto tampoco soy una excepción. Pero, ¿cómo se fomenta el sentido del humor entre la progenie?

Sé por experiencia que el humor es algo innato. Mi hija de seis años, Olivia, aparece cada mañana en el salón con unas coletas absurdas —una encima de una oreja, la otra en la coronilla—, los calcetines por encima del pantalón del chándal y una mueca divertida que, inevitablemente, te hace reír. Hace unos días, mientras desayunábamos, va y suelta este chiste: “Juanito y su mamá van en un avión. Entonces Juanito se hace caca. Su mamá tira el pañal por la ventanilla y le cae a un señor en la cabeza”. No es que la escatológica intervención siga los cánones del humor; no hay una sorpresa ni un desternillante juego de palabras, pero es una ocurrencia graciosa, sin duda cómica. Es el tipo de comentario que no esperaría de sus hermanas, que no son tan dadas a las bromas. Con ellas tengo un trabajo pendiente o, mejor dicho, una responsabilidad.

La educación del humor comienza en el minuto uno

Si inculcar el sentido del humor a los hijos no es un capricho, tampoco puede decirse que sea algo que los padres tengamos siempre entre nuestras prioridades. Y deberíamos, según se desprende de la conversación con la psicóloga especializada en infancia Silvia Álava. “Cuando lo utilizamos estamos aprendiendo a poner el foco fuera de nosotros, lo vemos todo desde otra perspectiva y eso nos ayuda a relativizar las situaciones. Por eso hay que promoverlo en los niños”, explica.

En eso, como en casi todo, los progenitores vamos a ser sus principales referentes. “Los niños nos copian, y, si somos unas personas tremendamente serias, que nunca hacemos una broma, que es raro que nos vean reír, es más difícil que desarrollen el sentido del humor”. Y eso se cumple desde el minuto uno: el mimetismo empieza desde bebés, según concluyó un estudio publicado en 2015 en Journal of Experimental Child Psychology, en el que los científicos demostraron que, incluso a la temprana edad de seis meses, los niños se ríen de las mismas cosas que sus padres y madres.

Cultivar la habilidad de ver la vida con humor, especialmente entre los niños que no vienen graciosos de serie, contribuirá a que pierdan el sentido del ridículo que a veces atenaza a los pequeños cuando se enfrentan a determinadas situaciones. “A algunos les da vergüenza hacer un baile, por ejemplo, y debemos propiciar que eliminen ese sentimiento y hacerles ver que todos nos reímos para que se sientan cómodos. Que aprendan que es posible ver ese lado cómico”, recomienda Álava.

Pero desarrollar este sentido en los pequeños requiere tener ciertos conocimientos. Por ejemplo, es fundamental que las bromas sean acordes a su edad. Entre otras cosas porque no comprenderán todas las gracias si no es así. “Por debajo de ocho años es difícil que entiendan la ironía”, detalla la psicóloga, quien explica que “en niños más pequeños tenemos que recurrir a bromas más simples. De tres a seis años pasan por esa etapa en la que lo más gracioso es todo lo escatológico —el caca, culo, pedo, pis—. Es el momento en el que hay que enseñarles que socialmente no podemos estar diciendo eso, pero también hay que entender que evolutivamente hablando es normal a su edad”. Según van creciendo, las muecas, las cosquillas, son prácticas que se pueden potenciar, añade Álava.

O nos reímos todos o no vale la broma

También es crucial que nuestros hijos, sobre todo en estos tiempos de bullying, se den cuenta de que el sentido del humor no hace gracia cuando implica reírse de los demás. “Es bueno que aprendan a ver la vida desde otra perspectiva, desde un lado cómico, pero este enfoque tiene que servir para que nos riamos todos. No consideramos aceptable el sentido del humor cuando la persona a la que le estás gastando una broma no le ve la gracia, así que cuando trabajamos con niños hacemos hincapié en eso. Si todos nos reímos, estupendo; si la persona a la que va dirigida la broma no se ríe, entonces no vale”, explica la psicóloga. O sea, que las bromas deben ser limpias, inofensivas, y eso es algo con lo que los padres deben tener cuidado si no quieren transmitir justo lo contrario de lo que deberían.

Por último, y por supuesto, esa potenciación del sentido del humor debe abarcar el reírse de uno mismo. “En la vida es bueno hacerlo, pero con cariño, con autocompasión. ‘Metí la pata en esto, y no pasa nada, seguimos adelante’. Aprender a reírte de ti mismo y a quitarle hierro a las situaciones es muy buen predictor para estar más satisfechos y tener un alto bienestar emocional”, concluye la psicóloga infantil. Irónicamente, al final este trabajo educativo no es cosa de risa.

FUENTE: BuenaVida

¿Hay que ayudar a los niños con los deberes? Colaboración con ZEN de El Mundo

  • De qué sirven al profesor unos ejercicios que han estado corregidos de antemano
  • No todos los niños son iguales y no todos tienen la misma facilidad
  • Silvia Álava: “Si se los hacemos, no llegan a hacerse responsables”

Los deberes son responsabilidad de los niños, nunca de los padres. Esa es la frase mantra, lo que reza el sentido común en la educación pero, entonces, ¿qué pasa para ese cruce de pantallazos en los grupos de WhatsApp con las tareas? ¿Por qué hay padres que hablan en plural de los deberes compartidos con sus hijos, “esta tarde nos han mandado muchos”? Depende a quién se consulte. Los expertos insisten en que los hagan solos y, eso sí, los padres se encarguen de que sus hijos dispongan de tiempo y de un espacio adecuado para hacerlos con tranquilidad, sin ruido, con buena luz. Y de resolver dudas puntuales.

Curiosamente, mientras se aconseja hacer a los niños resistentes frente a la presión del grupo, son los padres los que en ocasiones se muestran más proclives a sentirse influenciados por otros progenitores muy “hiperpadres”, pendientes del último ejercicio de sus hijos.

Jesús Manso es investigador en didáctica de la Educación y psicopedagogo. En su contacto con maestros que pasan por la Universidad Autónoma, donde da clase, confirma que existe esa presión entre progenitores: “Se ha acentuado con los grupos de WhatsApp. Hay padres que se enteran de que otros están ayudando y, entonces, se ponen ellos también. Se genera una especie de competición. Los que pensaban que no era su papel, dudan y empiezan a ayudar”.

La siguiente pregunta obvia es de qué sirven al profesor unos ejercicios que han estado supervisados y corregidos ya de antemano, qué información válida sobre el nivel puede sacar de ahí. “No tiene ningún sentido. Ahora que se cuestiona la utilidad de algunos deberes, así no tienen apenas”, añade Manso.

Cuestión de responsabilidad

Carmen Pascual, directora del colegio Padre Coloma de Madrid, de Primaria, incide en ese papel pernicioso de algunos padres:”Hay que inculcar la responsabilidad desde el principio. En muchas ocasiones, no toman notas de sus tareas en las agendas a sabiendas de que se van a informar por los chats. Esta es una negación más, de tantas, en relación a la exigencia de los padres hacia los hijos”.

Hay padres que tienen interiorizado cómo actuar: “No les debemos ayudar. Es su formación individual como personas, es su crecimiento personal, asumiendo obligaciones y responsabilidades”, dice Manuel Espinosa, padre de dos hijos. Su discurso es el que va difundiendo Silvia Álava, psicóloga educativa, en sus numerosas apariciones en canales de vídeo cuando habla de los deberes: “Si se los hacemos, no llegan a hacerse responsables”.

Pero no todos los niños son iguales o tienen la misma facilidad. María Rodríguez es madre de tres, una con dislexia y dos con déficit de atención: “Hay niños a los que hay que ayudar y a otros a los que no. En mi casa, los dos niños necesitan supervisión. La niña, no”.

Manso incide en la desigualdad social ante los deberes, las posibilidades de tener tiempo y conocimiento para solventar dudas y, como dice María, que haya niños con necesidades más específicas: “Ahí está el perfil socioeconómico muy marcado del fracaso escolar en España y eso tiene que ver con la falta de recursos para atender a la diversidad de la Administración”.

Marta Cárdenas, que admite que jamás le ayudaron sus padres a los deberes, sí lo hace ahora con los suyos: “Estamos todo el día detrás de los deberes y sacan buenas notas. Pero no veo que profundicen si un tema les interesa mucho. Creo que debería haber un rato en el colegio para que los hicieran y llegar con la tarea hecha”. Ella era más autónoma, sacaba peores notas pero leía por su cuenta los cómic de Marvel.

Fomentar su autonomía

Es curioso el caso de Esther Teruel, una pedagoga que siempre aconseja dejar a los niños solos y que sean responsables. Hace un mes, sin embargo, su hija mediana llegó con una nota pésima en una asignatura. Se enteró y resulta que el profesor no explica y se limita a decirles lo que entra en el examen. Se ha tenido que sentar con ella: “Debemos fomentar su autonomía pero hay colegios o docentes que nos obligan a faltar a nuestros valores“.

Jesús Manso se hace eco de algunas quejas de padres sobre la recarga de deberes por no poder abordar todo el temario por la celebración de charlas, conferencias, semanas temáticas, etc en el colegio: “Es verdad que el curriculum no ha parado de aumentar en las últimas décadas y, a la vez, se han introducido metodologías más innovadoras y actividades que no están centradas en el conocimiento”. Al final, lo que no se hace en clase, se acaba en casa.

Los deberes se van complicando, además, y llega un momento en Secundaria que muchos padres no pueden ayudar ya. Y es en ese nivel donde se produce un altísimo fracaso escolar en España.

Pero no en todos los centros los padres tienen esas preocupaciones. En un instituto de un pueblo de las afueras de Granada, Antonio, un profesor, explica que el debate no existe donde los padres no tienen ni tiempo ni formación para estar encima de los deberes de los niños. “Sí les toman la lección de memoria y comparten lo que hay que hacer por los grupos de WhatsApp, luego en Secundaria se estrellan. Mientras, los padres están con el ruido mediático de lo que es acoso escolar o de si hay que prohibir los deberes”.

Y Gregorio Luri, por último, suele poner de ejemplo otros “deberes” enriquecedores que sí se pueden hacer en familia: mantener una conversación interesante a la hora de la cena, elegir de quién y de qué se habla, comentar libros o noticias. Esos sí se pueden hacer juntos.

FUENTE: Diario El Mundo

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Felicidades a #AprendemosJuntos por su primer cumpleaños

El innovador programa educativo de BBVA ‘Aprendemos juntos’ está de aniversario. Hoy se cumple un año desde que se pusiese en marcha este ambicioso proyecto referente ya entre la comunidad educativa y la sociedad. La calidad de los contenidos y sus protagonistas han logrado que en tan solo 12 meses los vídeos inspiradores superen los 300 millones de visualizaciones, mientras que los cursos online destinados a familias y colegios, se están impartiendo ya en más de 3.500 centros educativos de toda España.

Nadie hubiese imaginado un éxito de esta envergadura. Sobre todo si se tiene en cuenta que solo ha pasado un año desde que ‘BBVA Aprendemos juntos’ comenzase a formar parte del día a día de las familias, los profesores y la sociedad en general. Poner al alcance de todos de manera innovadora el conocimiento y la experiencia de profesionales de la educación, el deporte, la psicología o el entretenimiento que tratan temas de vital importancia hoy en día, ha logrado que esta iniciativa genere todo un clima de opinión en torno al aprendizaje, los valores o la superación.

Las cifras hablan por sí mismas: los contenidos difundidos semanalmente por BBVA son un referente para numerosas personas. Este primer aniversario cierra con un récord en visualizaciones: el público ha consumido hasta en 320 millones de ocasiones las charlas de los 84 especialistas que hasta el momento han pasado por el programa. Álex Rovira, Francisco Mora, Victor Küppers o Catherine L’Ecuyer son algunos de los profesionales que han tratado temas como el valor de la actitud, la importancia de la figura del maestro en las aulas o el uso de las nuevas tecnologías.

Las redes sociales también se hacen eco de este programa: 900.000 personas siguen a ‘BBVA Aprendemos juntos’ en Youtube, Twitter y Facebook.

La eficacia de estos contenidos no solo está avalada por estas vertiginosas cifras. Youtube ha premiado la eficacia de estos vídeos 14 veces a través de los ‘Youtube Ads Leaderboard’, consiguiendo estar hasta en nueve ocasiones en el Top 5.

Destacar que el contenido de BBVA Aprendemos juntos también está en formato podcast. Todos los capítulos de BBVA Podcast se pueden encontrar en las siguientes plataformas: iVooxiTunesSpotify, Google Podcast.

Formación ‘online’ para familias y profesores

Además del eje divulgativo, BBVA decidió con este programa ofrecer herramientas prácticas a través de las cuales los jóvenes pudiesen adquirir nuevas habilidades de vital importancia para el futuro.

Hechos de emociones, proyecto en el que colaboro junto con la Doctora Ruth Castillo, destinado a padres y maestros, y que en un formato ‘online’ y gratuito permite a hijos y alumnos aprender a gestionar sus emociones. De esta forma aprenderán de forma muy práctica a desarrollar, gestionar y regular sus emociones, con la ayuda de sus profesores y padres.

Mucho más que hablar: ayuda a expresar en público nuestras ideas como una capacidad fundamental. Este curso plantea una metodología eficaz, sencilla y divertida para ayudar a niños y adolescentes a conseguirlo.

Más de 18.000 personas trabajan ya en estos cursos desde el lanzamiento del primer reto ‘Mucho más que hablar’ en abril de 2018. De ellas, 11.400 son padres y 6.700 son profesores de más de 3.500 centros educativos de todo el país.’Hechos de emociones’ es el último reto dentro del programa.

El compromiso de BBVA con la educación, premiado

A lo largo de estos 12 meses, ‘Aprendemos juntos’, proyecto que BBVA realiza en colaboración con El País y Santillana, también ha contado con otros galardones. En la pasada edición de los Premios Educa, este programa fue reconocido con cuatro distinciones por la mejor campaña integral dentro de la categoría ‘Productos y temáticas educativas’, así como por la estrategia de Branded Content, mejor web y mejor estrategia de marketing relacional.

A estos hay que añadir el último reconocimiento que ha venido de mano de la comisión de distinciones de la Escuela Española de Mediación y Resolución de Conflictos al considerar la “alta aportación en impulsar la cultura de paz, el diálogo y la resolución de conflictos y la mediación” de BBVA Aprendemos juntos.

FUENTE: BBVA.com