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Esto es lo que nos lleva a tomar malas decisiones. Colaboración con el diario La Vanguardia

Las emociones y contar con múltiples alternativas pueden provocar una elección irracional

Esto es lo que nos lleva a tomar malas decisiones

Estás a punto de irte de vacaciones. Imagina que te han dejado una casa en la playa, no has de pagar ni un euro por ella, simplemente afrontar el coste del coche. Todo esto en un momento en el que tu bolsillo no está demasiado boyante. Por otra parte, has recibido una oferta de vuelo a Baleares, pero allí habrás de pagar por un alojamiento encarecido y transporte en el destino.

La decisión final pone rumbo a las islas pese a que, a priori, aceptar la invitación de la casa parecería lo más sensato para el bolsillo. El cerebro realiza una ecuación cada vez que se dispone a tomar una decisión.

El cálculo se basa en las probabilidades que existen de recompensa por lo que costaría conseguirlo. El problema comienza cuando ese los números fallan. “La gente es francamente mala en esas estimaciones”, indicaba el psicólogo Dan Gilbert en una conferencia Ted.

 

¿Qué es una mala decisión?

Una decisión depende de las variables que importen en el momento de tomarla
Una decisión depende de las variables que importen en el momento de tomarla (Roy Scott / Getty)

Si una vez en el destino elegido no podemos hacer frente al precio de los chiringuitos y los fondos tampoco llegan para el rent-a-car, la decisión puede parecer fallida. “Hay que desmitificar que exista una alternativa buena y otra mala. Debemos pensar en las múltiples opciones que tenemos y cuáles son las variables que en ese momento importan ”, describe la psicóloga Silvia Álava.

Quizá en el momento de decantarse por la segunda opción de viaje, las experiencias pesaron más que el presupuesto. “Racionalmente se puede saber que es mejor una opción, pero hay una parte de nosotros, más emocional, que desea la otra”, continúa la experta matizando que esta es también válida para decidir.

Las decisiones irracionales

Contar con múltiples opciones puede dar pie a decisiones irracionales en ocasiones
Contar con múltiples opciones puede dar pie a decisiones irracionales en ocasiones (artpartner-images / Getty)

Investigadores de la Universidad de Stanford realizaron un estudio en el que observaron la reacción de un grupo de personas ante dos opciones. En este caso la decisión fue simple. Pero cuando introdujeron una tercera variable, menos atractiva que las anteriores, cambiaron sus elecciones, aun cuando esto resultase irracional.

Algo que según el estudio ocurre por “el ruido que se genera” en el proceso de toma de decisión. Los científicos concluyeron en que cuando al cerebro se le presentan muchas alternativas, comienza a ignorar las menos atractivas. Aunque este proceso de integración selectiva nos lleve a valorar preferencias irracionales, podría ayudarnos a tomar mejores decisiones de media.

Parece que cuantas más opciones tengamos, mejores decisiones tomaremos. Sin embargo, existen factores que pueden distorsionar la capacidad de elección. “El proceso se complica porque exige valorar más información”, añade Silvia que indica que para tomarla de forma consciente es necesario analizar sus puntos fuertes, débiles y recabar datos sobre cada alternativa.

No obstante, la psicóloga alerta: “Es bueno tener opiniones de los demás, pero no dejarse llevar por aquellas que no aportan algo valioso para nosotros”.

La satisfacción instantánea

La recompensa instantánea puede pesar más que otras si intervienen estados de ánimo en la elección
La recompensa instantánea puede pesar más que otras si intervienen estados de ánimo en la elección (Chris Ryan / Getty)

Otra investigación llevada a cabo por la Universidad de Leeds y el Instituto de Estudios Económicos de Rotterdam demuestra que la recompensa instantánea es uno de los factores que, de forma más fuerte, determinan decisión.

Se analizó la respuesta de un grupo de personas que tuvieron que elegir un snack para consumir la próxima semana. El 74% optó por fruta. Pero cuando la elección fue para el mismo día, el 70% se decantó por chocolate, pese a que era la alternativa menos saludable. El hambre y la satisfacción instantánea fueron los motivos que dirigieron la toma de decisión.

Cómo acertar en la elección

Una decisión adecuada pasa por un proceso de reflexión
Una decisión adecuada pasa por un proceso de reflexión (Richard Drury / Getty)

Existen algunas pautas que pueden ayudar a optar por lo más adecuado a medio plazo. Aunque según afirma Silvia: “La ausencia de toma de decisiones es la única alternativa mala”.

Entre los aspectos a valorar, el primero es establecer un objetivo. “Hay que definirlo en varias variables. Por ejemplo en cuanto a las vacaciones, ¿qué es lo más importante? El lugar, el precio, la ubicación, las horas…”, propone la experta que añade que habría que ordenarlas según su importancia.

Asimismo, hay que tomarse un tiempo para reflexionar sobre la decisión. “La famosa frase de lo consultaré con la almohada, nos ayuda a no precipitarnos por no tener en cuenta las variables. Es necesario dejar espacio al análisis”, añade. Pero siempre y cuando se estén aportando nuevos datos. “Rumiar la misma idea no sirve de nada”, concluye.

Antena 3 Noticias: hablamos sobre Acoso Escolar y violencia

Os adjunto el enlace al vídeo de Antena 3 Noticias del día 27 donde hablamos sobre sobre el acoso y la violencia escolar. Pincha en la imagen para ver el vídeo, la noticia comienza en el minuto 6:48

Silvia Álava - Antena 3

¿Cuánto tiempo tienes para mí? Colaboración con el diario El Correo

«Hay niños a los que les sale rentable portarse mal porque es la manera de que sus padres les presten atención». Dos psicólogas debaten sobre el poco tiempo que hay para el disfrute familiar y advierten de la necesidad de dedicar a los niños «al menos media hora al día, pero media hora de calidad»

El panorama es el siguiente: de veinticuatro horas que tiene el día no llega a tres y media el tiempo libre que nos queda para dedicarlo al hogar y la familia. Más a las mujeres (4,29 horas), que a los hombres (2,32), pero poco en ambos casos. El dato es de un informe del Instituto de Política Familiar. Un dato entre muchos, todos en la misma línea: solo el 12% de los trabajadores españoles tienen horario flexible y únicamente el 8% utiliza el teletrabajo (empleo desde casa), una opción que se extiende al 30,2% en Suecia. El permiso de maternidad en España es de 16 semanas, muy por debajo de las 26 de media en Europa y solo el 0,24% de los asalariados piden una excedencia para el cuidado de hijos o familiares dependientes, excedencia con una duración máxima de 3 y 2 años respectivamente pero que no está remunerada.

Dibujo que una niña ha hecho en un concurso escolar organizado a nivel nacional.

Una de las consecuencias de todo esto es que los padres tienen poco tiempo para pasar con sus hijos. Menos desde hoy, con la ‘vuelta al cole’. Poco tiempo y mucho menos aún para ‘disfrutar’ de ese rato. Porque no cuenta igual. «El importante es el tiempo de calidad, es decir, el rato que se pasa jugando, conversando… con los niños», explica Silvia Álava, psicóloga y autora de los libros ‘Queremos hijos felices’ y ‘Queremos que crezcan felices’. Lamenta que haya «una mayor atención en negativo que en positivo» con los chavales y recurre a ejemplos reconocibles en muchos hogares: «Hay niños que esperan a que venga su padre a las ocho de trabajar para hacer los deberes porque saben que es la única manera de poder estar un rato con él. Y críos que tardan en meterse a la ducha o en cenar porque saben que así sus padres van a estar detrás de ellos, les van a dedicar atención».

Pero esa atención, insiste la psicóloga, debe ofrecerse de otra manera. «Si llegas a casa y tu hijo ha hecho los deberes él solo, en lugar de decir: ‘Ale, qué bien, que juegue con la tablet, que así yo tengo tiempo para responder los WhatsApp’, hay que decirle: ‘Como has hecho la tarea ya, vamos a jugar un rato’. Y lo mismo con ese niño que se mete a la ducha a la primera: ‘Como has obedecido y te has bañado rápido, ahora tenemos media hora para estar juntos’».

 

Lo están pidiendo los chavales a gritos. A trazos de dibujo más bien porque la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles ha organizado un concurso entre escolares de toda España. Un certamen bajo el título: ‘¿Cuánto tiempo tienes para mí?’. La ganadora ha sido una niña de Zaragoza de entre 6 y 12 años que se ha dibujado jugando sola con una muñeca. Una ilustración en tonos rosas con una leyenda: ‘Sería muy feliz si en lugar de jugar sola jugase con mis padres’. «Desde bebés los niños perciben si sus padres están con ellos o no. Por eso a los chavales les sale rentable portarse mal, porque es una manera de que les presten atención», concluye la experta.

En un país en el que cuatro de cada diez trabajadores se queda más rato en la oficina del que tiene acordado por contrato y solo el 28,6% tienen jornada continua matinal, buscar tiempo para estar con los hijos no es fácil, pero se puede hacer. «La clave es buscar ese tiempo de calidad. Yo propongo que padres e hijos cenen siempre juntos, media hora o cuarenta y cinco minutos sin distracciones, sin televisión ni móvil ni tablet. Que charlen, que todos cuenten qué tal ha ido el día», sugiere Silvia Álava. De esa forma los chavales saben que tienen un rato en familia y «los padres dejan de sentirse culpables por no poder dedicarles tiempo».

 

Porque así se sienten. «Se sienten mal por salir tan tarde de trabajar, por no tener tiempo para ver a sus hijos. Pero es que a algunos niños les apuntan a dos actividades extraescolares al día: música, judo, natación… Es mejor quitar alguna actividad y guardar ese rato para llevarles al parque». Tiempo de calidad, insisten los expertos. «Ese rato que estamos jugando con los niños, haciendo bromas… reduce el estrés en los padres», advierte Mariola Bonillo, psicóloga sanitaria del centro de Psicología Área Humana de Madrid. Y enmienda la culpa, un sentimiento muy negativo «porque bloquea y paraliza». Coincide con su colega Silvia Álava en que «media hora» es el mínimo de tiempo que padres e hijos deben pasar juntos al día disfrutando. «Y ese disfrute puede ser jugando en el parque o haciendo la compra juntos, o ayudando a poner la mesa».

Mujeres que vuelven a trabajar

Cuando hay hermanos y, sobre todo, en el caso de los mellizos. ¿Es importante que cada hijo pase un tiempo solo con sus padres o es preferible que las actividades sean todas conjuntas?

No. Debe haber siempre una parte individual, al menos diez minutos para cada hijo. Es bueno para que los niños desarrollen ese sentimiento de individualidad. Es muy importante en el caso de los mellizos, que no siempre tengan la sensación de que son dos para todo, y estén pendientes del afecto que los padres le dan al otro. Pero también es fundamental en hermanos que sean de diferentes edades. Y si los dos niños quieren sentarse siempre en el mismo lado del coche, por ejemplo, hay que negociar con ellos, un día cada uno, esa es la manera. Llegar a acuerdos desde la calma, empatizar con los niños porque no siempre la razón la lleva el adulto.

Y ocurre en muchos hogares con dos adultos que uno pasa más tiempo con los niños que el otro. Entonces será ese otro el que deberá buscar el hueco. Porque siempre lo hay, solo se trata de buscar el modo, reiteran los especialistas. «Ese papá o esa mamá que no llega antes de que se acuesten los niños tendrá que llamarles por teléfono para preguntarles qué tal el día. Aunque el niño alguna vez no se quiera poner al teléfono porque esté jugando o haciendo otra cosa. Pero que sepa que han llamado para preguntar por él».

El que pasa menos tiempo con los niños se siente culpable. Pero ocurre a veces que una mujer que ha pedido una excedencia para cuidar de sus hijos quiere volver luego a trabajar y en cierto modo también se siente culpable por querer hacer otra cosa que no sea estar todo el día con los niños.

En los primeros meses de vida del bebé la madre le tiene que ofrecer toda la atención, pero es importante no olvidar que la mujer también tiene vida en otras esferas. Hay muchas mujeres que después de un tiempo cuidando a los hijos dicen que les apetece volver al trabajo, a la rutina de antes, y eso no quierte decir que no quiera a su niño por encima de todo. Hay que normalizar ese pensamiento porque era la vida que esa persona tenía antes de que llegaran los niños. Hay que quitarse esas culpas absurdas.

¿Por qué viajar solo antes de los 18 años cambia la vida? Colaboración con Condé Nast Traveler

Hay quienes, de niños, gritan eso de «Mamá, ¡quiero ser artista!» Mi reivindicación -y la de muchos-, sin embargo, fue por otro lado: «¡Mamá, ¡quiero irme sola de viaje!» Yo misma busqué la escuela de inglés a la que quería acudir, el destino -un pueblo costero de Reino Unido-, y la duración de mi estancia, tres semanas; aprendí más durante ese tiempo que durante el resto del curso escolar. Y no hablo solo de inglés.

Por Marta Sader

La sensación que proporciona a una adolescente de 16 años ir sola en avión, manejarse en el aeropuerto, coger un taxi en un país desconocido, llegar a la casa de una familia con una cultura diferente -en mi caso, india-, convivir con ellos y conocer jóvenes de todos los países es de absoluta libertad. Es imposible experimentar tantas y tan intensas emociones y experiencias quedándote en tu ciudad.

A la vuelta, sientes que tu vida ha cambiado para siempre. No sólo has aprendido a desenvolverte en otro idioma: te has puesto a prueba, has logrado ser autosuficiente y has podido conocerte mucho mejor a ti misma, a la vez que has re-evaluado todo lo que sabías acerca del mundo y de tu propio país. Ahora, el gusanillo del viaje se ha instalado en ti hasta el final de los días.

Viajar siendo tan joven te ayuda a conocerte a ti mismo y desarrollar empatía por otras culturas

Viajar siendo tan joven te ayuda a conocerte a ti mismo y desarrollar empatía por otras culturas

D. R.

¿POR QUÉ ES TAN GENIAL VIAJAR ANTES DE LOS 18?

Desde la compañía de cursos de idiomas en el extranjero Speak&Fun coinciden con mi yo adolescente en que viajar antes de los 18 es una vivencia extraordinaria por cinco razones básicas:

«1. Porque te lo pasarás mejor que nunca. Es indescriptible la sensación de libertad e ilusión que vas a experimentar cuando hagas tu primer viaje al extranjero. Si vas con amigos de tu instituto, la experiencia todavía puede ser más memorable.

2. Porque ya te vas haciendo mayor. Y la mejor manera de crecer es enfrentarse a lo desconocido, dando pasos importantes para tu vida personal y tu futura vida laboral.Conocer otro país, hablar en inglés durante unos días e interactuar con un entorno diferente al que has conocido son cosas que te servirán para toda la vida.

3. Porque practicarás idiomas… pero de verdad. Tendrás que defenderte con lo que sepas. En casa de la familia autóctona en la que te alojes, podrás vivir una divertida experiencia y te lo pasarás muy bien viéndote a ti mismo hablar otra lengua.

4. ¡Porque viajar mola! Londres, Bournemouth, Dublín… hay muchas ciudades que quizás no conoces todavía. Tener la oportunidad de conocerlas junto a tus mejores amigos y compañeros es algo que te encantará. Es uno de esos viajes que ya no se te olvidan en la vida.

5. Porque conocerás chicos y chicas de tu edad. En tu escuela, tendrás la oportunidad deconocer a otros jóvenes de distintos países que también han venido a estudiar idiomas. Una oportunidad preciosa de hacer amigos que quizás vuelvas a ver muy pronto».

Aprender a descifrar un mapa forma parte de la experiencia

Aprender a descifrar un mapa forma parte de la experiencia

D. R.

LA OPINIÓN DE LA EXPERTA

Para Silvia Álava, directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes y profesora del Máster en Psicología Infanto-Juvenil del ISPCS, las ventajas de viajar solo antes de cumplir la mayoría de edad también son indiscutibles: «Viajar solos -aunque a cargo de un monitor o adulto responsable- aporta seguridad y confianza a los jóvenes y resulta en que aprendan a valerse por sí mismos, lo cual es muy positivo. Permitiéndolo, fomentamos la autonomía de nuestros hijos, pues no están papá y mamá para resolver cada problema, aumentando así su autoestima. Además, viajar al extranjero es especialmente bueno porque los niños empiezan a ver otro mundo, otras culturas, otras formas de hacer las cosas, y aprenden también relativismo cultural, entendiendo que lo suyo, a pesar de ser lo conocido, no tiene por qué ser lo mejor».

En cuanto a la edad más adecuada para comenzar a viajar, Silvia no pone límites. Sin embargo, hace hincapié en la necesidad de una organización responsable del menor, que no tienen aún edad legal para manejarse solo: «No hay edades específicas, depende de las características de cada niño, de su grado de maduración y autonomía. Por lo general, a partir de los 12 años pueden ir a aprender otras lenguas , a hacer un intercambio, a vivir en un campamento… No obstante, tampoco podemos darle toda la libertad de golpe, porque no están preparados; hay que ir poquito a poco, y procurar que puedan hacer viajes con organizaciones para que trabajen más su autonomía, empezando, por ejemplo, por un campamento y siguiendo con un pequeño viaje por España. Eso sí, a la hora de viajar al extranjero, tienen que conocer el idioma; de otro modo, puede ser estresante».

Que tus hijos viajen antes de los 18 les formará y les abrirá la mente al mundo

Que tus hijos viajen antes de los 18 les formará y les abrirá la mente al mundo

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Por ello, la psicóloga desanconseja completamente las estancias en el extranjero concebidas como castigo por un comportamiento fuera de lugar, por malas notas, etc. «Un viaje al extranjero, a una familia, a un internado o a un campamento nunca puede ser un castigo, no puede vivirse como eso. Es un error forzar a alguien a aprender idiomas. No obstante, la situación es diferente cuando el niño tiene un poquito de miedo y necesita que el padre lo empuje un poco, animándolo con frases como ‘Te lo vas a pasar fenomenal, vas a volver súper contento’, etc».

Silvia desaconseja planear una estancia en el extranjero a modo de castigo

Silvia desaconseja planear una estancia en el extranjero a modo de castigo

D. R.

Pero ¿y si son los padres quienes tienen miedo? En ese caso, lo mejor es sacudírselo y pensar en todas las ventajas que ya hemos mencionado: «Los padres tienen que dejar a sus hijos cierta libertad, pues su mayor enemigo es la sobreprotección. Además, hemos de tener en cuenta que siempre que haya una organización responsable del viaje, no tiene por qué haber ningún problema», concluye la experta.

¡Fuera miedos!

¡Fuera miedos!

FUENTE: http://www.traveler.es/viajes/mundo-traveler/articulos/viajar-antes-18-anos-menores-experiencia-cambia-vida/9811

Reglas básicas para comunicar a los hijos el divorcio de los padres. Colaboración con la revista SModa del diario El País

Decírselo los dos juntos, no hablar mal del otro y no caer en comprarle con regalos son algunas de las claves.

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El amor muchas veces no dura para toda la vida. A veces porque la pareja se deteriora por los roces de la convivencia, porque ha aparecido otra persona o simplemente porque ya no sois los mismos que eráis cuando empezasteis la relación. El problema está en que lo que parece un asunto de dos, se convierte en algo más complejo cuando hay hijos de por medio. Porque vuestra separación no solo supone un cambio en vuestras vidas, sino también en las suyas. Aunque seguir por los hijos no parece una opción lógica, si al final solo vamos a hacerles vivir en un ambiente tenso e incluso podemos hacerles cargar con esa culpa, lo que sí debemos tener en cuenta es cómo hacer las cosas lo mejor posible. Empezando por el principio, es decir, cómo vamos a contarles que “mamá y papá se separan”.

Sí, es cierto que ya no se trata de una noticia tan impactante como hace unos años, principalmente porque seguro que no va a ser el único niño de clase con padres separados. Ahora lo raro es casi que sigan casados. Sin embargo, la psicopedagoga Laura Aguilera aporta que “que los padres se separen es un aspecto muy importante para los niños, tanto ahora como hace años, que no se veía con tanta frecuencia. La idea de que los padres se separen implica un cambio en su rutina diaria, a la que al inicio les cuesta adaptarse”, por lo que siempre hay que planificar cómo vamos a abordarlo. Igualmente, también depende de cómo sea nuestra separación, ya que “no es lo mismo la separación de unos padres que simplemente han dejado de quererse en el sentido del amor romántico, pero se respetan mutuamente y llevan una separación civilizada”, que los padres que se separan por algo razones complicadas como una infidelidad o incluso en casos extremos unos malos tratos.

Lo que debemos decir y lo que debemos evitar

“Es fundamental comunicárselo al niño de la forma correcta, a ser posible los dos juntos y evitando que los niños piensen que es por ellos, por su mal comportamiento, por lo que han hecho o han dicho, pero sobre todo tenemos que dejarles tiempo para que lo asimilen”, aporta la especialista en psicología infantil Silvia Álava. Entre las cosas que debemos hacer está el “responder a las preguntas que hagan. En el momento de dar la noticia de la separación, los niños más pequeños pueden dar respuestas sorprendentes, como ‘vale, y ahora, ¿puedo jugar con mis juguetes?’, pero poco a poco irán entendiendo la nueva situación”.

Otra idea que destaca la psicóloga es la de dejar que durante el proceso el niño pueda expresarse libremente y no imponerle nuestras ideas. Por ejemplo, “el niño tiene que poder decir que echa de menos a su padre o a su madre cuando no está con él o con ella”, sin que nos pongamos todos nerviosos. Eso implica, entre otras cosas, “no luchar por el papel del bueno de la película”, sino intentar ser un bando unido y darle mensajes juntos del estilo: “Los dos te queremos y los dos queremos estar contigo”.

Por supuesto, habrá que controlar nuestras propias emociones y evitar que nuestro hijo/a oiga descalificaciones de nuestro ex. “No olvidemos que por muy mal marido o esposa que una persona sea, no deja de ser la madre o el padre del niño”. Eso también significa que no hay que caer en usar tretas del estilo “llenar al niño de regalos, pensando que de esa forma no nos echará de menos, o que con eso conseguiremos que nos prefiera ante el otro progenitor”. Silvia Álava aclara que así, “lo único que estamos haciendo es llenarle de cosas, lo que de verdad será duradero es que sepa que sus padres están ahí para quererle, escucharle, ayudarle a resolver sus problemas”. Pese a ello, sí que es positivo remarcarle todo aquello que pueda ver como positivo de la nueva situación. Por ejemplo el “tendrás dos casas, dos habitaciones, y harás un montón de cosas con mamá y con papá, pero por separado”, ya que como explica la psicóloga “se trata de que el niño aprenda a ser feliz en la nueva situación”.

La edad del niño importa

Aunque tengamos cuarenta años e hijos propios, que nuestros padres nos digan que se separan es una noticia que impacta, porque al final es un cambio en la propia estructura de nuestra vida. Incluso aunque no vivamos con ellos, supondrá un cambio en nuestras rutinas. Sin embargo, la edad que tiene el niño cuando se entera de que sus padres ya no van a seguir siendo una pareja es un factor bastante determinante.

En este punto Laura Aguilera hace una distinción de cómo llevará el niño la situación y qué tener en cuenta según los años que tenga, para que ciertas reacciones no nos pillen por sorpresa, teniendo en cuenta que siempre influye el grado de maduración del mismo.

  • Hijos menores de 5 años: En este caso las explicaciones deben ser muy sencillas, concretas, cortas y claras, ya que todavía no comprenden lo que sucede del todo. “Tanto el padre como la madre se perciben por el hijo como una unidad inseparable. En estos casos, lo adecuado es explicarle brevemente al hijo qué progenitor será el que deje el domicilio, se le presentará el nuevo hogar de éste, así como se le expondrá cuándo lo verá y en qué entornos”, apunta Aguilera.
  • Hijos de cinco a ocho años: Ahora ya necesitan más información, porque la separación de sus padres les afecta a nivel emocional y personal. La psicóloga aclara que “en estas edades es cuando hay riesgo de que los niños se culpen a ellos mismo por la separación de sus padres, así como fantasear con que algún día volverán a estar juntos”.
  • Hijos de nueve a doce años: “A estas edades los niños pueden ver el divorcio de sus padres como algo que no pueden controlar, por lo que no interiorizan un sentimiento de culpa”, aclara Álava. Quizás por ello, suelen culpar más a los padres y se plantean aspectos morales de lo que está bien y lo que está mal. “En ocasiones pueden tomar partido en un bando de los dos progenitores, pero todo dependerá del tipo de relación que mantengan y de cada caso en particular”, insiste la experta.
  • Hijos adolescentes: Ya sabemos que esta es una etapa de emociones y comportamientos contradictorios, por lo que no es de extrañar que estos salgan en una situación de divorcio. “Son capaces de asimilar esta ruptura familiar de forma más madura, pero como adolescentes que se enfadan y experimentan frustración ante la situación, volviéndose más introvertidos, como forma de expresión de su inconformidad ante la separación de sus padres” concluye la psicóloga.

Otros factores a tener en cuenta pueden ser por ejemplo el sexo, a lo que Aguilar aclara que “no tiene por qué tener una reacción diferente el hecho de que el niño de padres separados sea de género masculino o femenino. Si bien es cierto que los niños podrían ser más propensos a tener una conducta más disruptiva y oposicionista, mientras las niñas pueden ser más introvertidas y optar por sentirse culpables de la separación”. Igualmente, el hecho de ser hijo único o de tener hermanos también ha de ser tenido en cuenta, puesto que como aporta la psicopedagoga “es más complejo si hay más hermanos, por un motivo muy claro, y es el hecho de que la edad de cada hermano implicará un tipo de explicación de la separación diferente, debido a su capacidad de entender la situación”. Así su recomendación pasa por reforzar el vínculo entre ellos en contrapartida, ya que “en una buena relación entre hermanos, éstos pueden ver uno en el otro, un apoyo importante”.

 

FUENTE: http://smoda.elpais.com/belleza/reglas-basicas-comunicar-los-hijos-divorcio-los-padres/

Cuándo el miedo de los niños debe preocupar a los padres. Colaboración con GuíaInfantil

¿En qué momento el miedo de los niños se convierte en un problema? La psicóloga Silvia Álava nos explica cuándo recomienda consultar con un experto cómo tratar el miedo de los niños:

Cómo influyen las películas de terror en los miedos de los niños. Colaboración con GuíaInfantil

¿Pueden los niños ver películas de terror? ¿Les puede afectar? ¿Puede hacer que luego tengan más miedos y pesadillas? Responde a todas nuestras dudas sobre miedos infantiles Silvia Álava, psicóloga infantil:

Sentirse a gusto con uno mismo: El Fin a las orejas de soplillo. Por EFE Salud y ABC

El 37 % de las personas que tienen orejas prominentes o de soplillo se ha planteado corregirlas, pero sólo el 8 % de ellas tiene la firme intención de hacerlo, sobre todo por los riesgos asociados a la cirugía, pero ahora ha llegado una nueva técnica que es menos invasiva y se realiza de forma ambulatoriaMADRID/EFE JUEVES 06.10.2016

Es un cambio en el paradigma del tratamiento para este tipo de orejas que están más despegadas de lo habitual del cráneo, una situación que sufre el 5 % de la población española, país que ocupa el cuarto puesto del mundo en cuanto a número de intervenciones quirúrgicas por este motivo (3.672 al año de las 170.000 que se realizan en el mundo).

Esta técnica se lleva practicando hace alrededor de cinco años en el Reino Unido, y este verano ha llegado a España. Uno de los doctores que la ha practicado es Antonio Porcuna, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, quien la realiza a partir de un nuevo implante de la farmacéutica Allergan.

Es una “intervención mínima” que sólo requiere de dos o tres puntos, que además no hay que extraer y son los necesarios para cerrar la pequeña incisión a realizar para introducir el implante.

Dura entre cinco y veinte minutos, frente a la otoplasia -el procedimiento quirúrgico para la corrección de las orejas– que conlleva, según el experto, cerca de dos horas.

El implante, compuesto por níquel y titanio y recubierto de oro de calidad médica para que sea menos visible bajo la piel de la oreja, está indicado para aquellas orejas que tienen un pliegue antihélix poco desarrollado y se puede implantar en adultos y niños mayores de siete años.

Con esta técnica, no es necesario llevar una venda en la cabeza después del tratamiento, a diferencia de la otoplastia, con lo que la mayoría de las personas puede volver de forma inmediata a su rutina diaria, ya que sólo podrá sufrir una inflamación discreta en la zona intervenida.

El precio de la intervención puede oscilar, según el experto, entre 2.200 y 4.000 euros, dependiendo de dónde se realice y de los implantes que se tengan que utilizar para corregir las orejas.

Las personas que opten por esta técnica podrán elegir el grado de cambio que quieren hacer porque el dispositivo, además, cuenta con unos simuladores previos que se colocan en el exterior de las orejas y permiten predecir la imagen estética final.

Sentirse a gusto con uno mismo

La psicóloga Silvia Álava. Foto cedida

La psicóloga Silvia Álava. Foto cedida

Esta alternativa a la cirugía habitual está destinada al 77 % de las personas con estas orejasy que se sentiría mejor si no las tuvieran así, según ha constatado el estudio elaborado por la farmacéutica y que ha presentado en rueda de prensa la psicóloga y especialista en inteligencia emocional Silvia Álava.

El estudio “Escucha tus orejas“, basado en 450 encuestas a personas con estas características y a sus familiares, revela que el 54 % de los españoles que tiene este problema reconoce haber sufrido bromas por el tamaño de sus orejas. A la mitad además éstas le hicieron daño.

Y en el caso de los más pequeños, nueve de cada diez de los encuestados opina que éstas burlas son más duras y frecuentes durante la infancia porque los niños suelen ser muy crueles.

En ese caso, hay que tratar la empatía y su autoestima, y si está sufriendo, no se relaciona con los demás, no quiere ir al colegio, le cuesta conciliar el sueño y está triste “hay que hacer algo rápido al respecto”.

El diario ABC también se hace eco de la noticia recogiendo:

«Escucha tus orejas»

El 77% de las personas con orejas de «soplillo» se sentiría mejor si no las tuviera de esta forma. Según el estudio «Escucha tus orejas» elaborado por Allergan, el 55% de los encuestados considera que la imagen de la cara, incluyendo las orejas, influye en la autoestima personal.

Tanto que, hasta un 77% piensa que, en caso de sufrir muchas burlas por las orejas, una persona empezar a aislarse socialmente por vergüenza. Por este motivo, un 34% asegura que se sentiría más feliz si no tuviera las orejas de «soplillo», un 23% afirma que tendría una mayor autoestima y un 20% confiesa que tendría menos vergüenza en público.

«Evidentemente el verse guapo y mejor ante el espejo eleva la autoestima, pero también es importante quererse a uno mismo y aceptarse», aseveraSilvia Álava, psicóloga y especialista en inteligencia emocional. No obstante, «lo habitual es que los complejos no se resuelvan solos y no desaparezcan con el tiempo», añade. Por tanto, «cuando el complejo interfiere en la vida cotidiana, tiene un impacto en las relaciones sociales o laborales y la persona sabe que se sentirá mejor si pone una solución definitiva, es hora de valorar un tratamiento médico», sostiene Álava.

En el caso de los más pequeños, y según el estudio, 9 de cada 10 opinan que las bromas o burlas hacia las orejas son más duras y frecuentes durante la infancia porque los niños pueden ser muy crueles3. «Es importante que los padres trabajen la empatía y la autoestima de los menores», recuerda esta psicóloga. ¿Cuándo deberían los progenitores sopesar una solución estética? «Si el niño está sufriendo, no se relaciona bien con los demás, evita jugar o hacer actividades, no quiere ir al colegio, le cuesta conciliar el sueño y está triste… hay que hacer algo rápido al respecto», concluye Álava.

Por primera vez en España los estudiantes de un colegio han puesto las bases para crear una aplicación para luchar contra el CIBER ACOSO.

Se trata de los alumnos del British Council de Madrid entre los 10 y los 16 años, que han tenido la suerte de contar con una de las activistas más reconocidas internacionalmente en la lucha contra el denominado CYBERBULLYING. Se trata de la abogada norteamericana Parry Aftab, asesora de plataformas como Facebook. Además, la iniciativa ha contado con la asesoría de STOPCYBERBULLYING.ORG, que se ha comprometido a convertir en APP las aportaciones de los niños. Los trabajos que han estado realizando los estudiantes del British Council han estado orientados a romper las barreras generacionales entre padres e hijos para denunciar situaciones de acoso a través de Internet, saber detectar los primeros síntomas del acoso o generar recursos para parar este tipo de situaciones desde el primer momento. Uno de las aportaciones de los estudiantes que más ha llamado la atención en la creación de un “Botón de Pánico” que avisa a los padres inmediatamente en cuanto se produce el acoso.

Para Aftab hay determinados países donde los lazos familiares son más fuertes y esto es determinante a la hora de luchar con el acoso online. Y uno de estos países es España. “Aunque los padres no tengan habilidades tecnológicas, saben cómo hablar con sus hijos, se preocupan por ellos, no quieren que vean pornografía o que estén expuestos al odio. Y usando esos lazos y el interés de los padres y de los niños por comunicarse y trabajar en su futuro podemos hacer mucho en países que están más desconectados”. Por eso le parece importante hacer un seguimiento de las ideas de los alumnos españoles ya que aportan una perspectiva nueva a la hora de enfrentar el problema.

Y pone un ejemplo práctico para explicar la importancia de atender a la experiencia de los jóvenes en internet. “Nosotros, como padres, sabemos que tenemos que bloquear los enchufes para que los niños no metan un tenedor dentro cuando son pequeños. Pero ellos cuando están gateando ven algunos que nosotros ni siquiera vemos. Nosotros lo vemos desde arriba y ellos lo ven desde abajo. Tenemos que mirar de la manera en la que los jóvenes ven internet porque ven enchufes que nosotros no vemos”.

Prevenir el acoso escolar desde el minuto cero. Colaboración con el diario El País

El problema crece cada año y sufre de un mismo mal: la falta de respeto

CAROLINA GARCÍA Twitter

El acoso escolar es una realidad en nuestro país. Y además, es un problema que crece cada año en torno a una misma pauta de comportamiento: la falta de respeto. Parece difícil educar a nuestros hijos en valores cuando en la televisión, en la radio, en las redes sociales se representa el insulto y la rabia como algo normal. El acoso escolar o bullying, que puede a llevar, en casos extremos, a la muerte del menor, debe ser erradicado.

Esta lacra afecta al 4 % del alumnado, según datos del Ministerio de Educación, que pondrá en marcha este curso 2016-2017 un teléfono gratuito, atendido por psicólogos y que no deja huella telefónica, similar al que está habilitado para combatir la violencia machista, según anunció el Gobierno el pasado agosto. El servicio será también accesible para personas con discapacidad.

La Fundación ANAR, asociación que ayuda a niños y adolescentes en riesgo, dispone del teléfono 900 20 20 10, «número al que los estudiantes pueden llamar con toda la libertad y en el que se aconseja a las víctimas que den a conocer su situación a la familia y al entorno de amigos para que le puedan ayudar», según explican en su web. En el año 2015, su último informe, esta organización atendió 369.969 peticiones de ayuda en toda España, de las que 25.000 referían a algún tipo de violencia escolar. Estos casos crecieron un 75% con respecto al año anterior.

Alumnos

Atajemos el acoso desde el primer día de clase (o antes)

Prevenir el acoso escolar es una labor que los padres deben comenzar en casa. “Deben educar en empatía a su hijo, a ponerse en el lugar del otro; es importantísimo que el pequeño se acepte cómo es y que se guste. Debe aprender a asumir sus defectos”, explica Silvia Álava, psicóloga, escritora y directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes. “Además, tienen que trabajar la comunicación asertiva con él, que es aquella que ‘me permite respetarme a mí mismo, respetando siempre a los demás’. Que me ayuda a expresar lo que siento, sin herir a nadie”, prosigue Álava.

Una cuestión también importante es trabajar la relación de confianza con el menor. Muchos pequeños tardan en contar lo que les está ocurriendo, por vergüenza o por miedo. “Si les transmitimos que vamos a entenderles, que les escuchamos, que comprendemos sus problemas, que pueden confiar en nosotros, será mucho más fácil que, si está ocurriendo algo, nos lo cuenten”, añade.

Además, existen algunas pistas que podemos observar en el hogar, en caso de que el niño esté inhibido o sea muy introvertido. “No son síntomas, pero pueden ayudar”, recalca Álava. “Por ejemplo, si el niño está más tristón, si, de repente, sufre cambios drásticos de conducta, como comer mucho o dejar de hacerlo, no puede conciliar el sueño, etcétera. Pero, sin duda, la clave más importante es si, de forma reiterada, el pequeño expresa que no quiere ir al colegio. Repito no son síntomas, son pequeñas pistas”. En el colegio también se pueden dar cuenta de que algo raro pasa. Normalmente, estos menores suelen estar aislados en el patio, en los cambios de clase y su material escolar, sus libros o sus gafas aparecen rotos.

Hay veces en las que los padres se deciden por un cambio de colegio y esto no soluciona nada. Cada niño es un mundo. La experta explica que si el niño solicita de forma reiterada este cambio de centro, hay que pensarlo, aunque “tampoco se trata de decirle al pequeño que tiene que aguantar». El niño necesita contar con habilidades socioemocionales. Los padres deben conseguir, con la ayuda del colegio y en algunos casos de un especialista, que sus hijos sean autónomos, que se sientan seguros y asienten unas bases de comportamiento que consigan que el niño se respete y respete a los demás”, explica la experta.

Cómo actuar cuando sabemos lo que ocurre

“Lo primero que hay que tener en cuenta es que hay que trabajar tanto con los padres del acosado como los del acosador. Normalmente, enfocamos solo los esfuerzos en ayudar a la víctima, pero no reeducamos al acosador, lo que puede llevar a que esta situación se dé con otros niños, que se repita”, explica la experta.

La colaboración del colegio es fundamental. «Casi todos los centros cuentan con un protocolo de actuación en el que se activan distintos puntos que afectan al profesor y a los alumnos, entre otros entornos. No hay que olvidar trabajar con los testigos mudos, que son aquellos que han visto lo sucedido y no lo cuentan. Muchas veces ellos tienen la clave». Y lo que está claro es que ante cualquier agresión verbal o burla, los docentes deben cortar la situación desde el minuto cero, a través de la enseñanza en valores como la empatía, la solidaridad y el respeto a los demás», subraya esta psicóloga.

«Con todo esto, con esta preparación previa, el alumno puede sentir que tiene herramientas y puede enfrentar el problema. Y si ha sufrido acoso, con todo esto, puede tener una nueva oportunidad y creer que las cosas pueden cambiar. Que se siente fuerte», concluye Álava.

EL 75% DE LOS PADRES NO CONTROLA EL MÓVIL DE SU HIJO

Cuando le regalamos un móvil a nuestro hijo, ¿somos conscientes de cómo lo usa? ¿sabemos a los sitios que entra? ¿con quién se comunica? Una última encuesta elaborada por S2 Grupo, especializada en ciberseguridad, asegura que no. Según este informe, el 75% de los padres no hace ningún tipo de control parental del móvil de sus hijos y el 29% regaló a su hijo un smartphone antes de los 12 años. “Los padres no podemos olvidarnos de que también debemos ejercer nuestra función de cuidado en el entorno de las nuevas tecnologías”, ha destacado, en un comunicado, Miguel A. Juan, socio-director de S2 Grupo.

Control parental para evitar el acoso

Los datos expuestos contradicen los temores de los padres. A un 31% le inquieta que su hijo acose a otros pequeños; que envíe fotos íntimas, entre otras cuestiones, y a un 21% le preocupa que su hijo sea víctima de acoso, según explica el texto. El 18% reconoció que su pequeño había sufrido algún tipo de acoso.

Acuerdo entre padres e hijos para el uso del móvil

Para solucionar el problema, S2 Grupo ha creado un contrato en el que se incluyen 18 puntos que intentan hacer una reflexión sobre “tener un uso responsable del móvil”. Entre estos puntos, se encuentran, siempre sin invadir la intimidad de los jóvenes, revisar periódicamente el móvil para comprobar las aplicaciones, la configuración y el estado de seguridad adecuados. Además, incluye términos relacionados con la gestión del tiempo; el envío de fotografías personales o aprender a usarlo de forma correcta en sitios públicos. “Con este acuerdo, buscamos que los más pequeños se den cuenta de que el teléfono móvil no es un juguete ya que pueden exponerse a muchos riesgos como ser víctimas de chantajes o acoso, entre otros”, concluye el texto.

Este Acuerdo entre padres e hijos para el uso del primer teléfono móvil se puede descargar e imprimir desde la página web www.Hijosdigitales.es.