Entradas

Curso online: Consigue que tus hijos sean felices, seguros y autónomos. Ahora con un 10% de descuento

En el presente curso, seis psicólogos del centro de Psicología Álava Reyes mostramos las claves para conseguir que nuestros hijos sean autónomos, felices, y seguros. De forma práctica aprenderemos las claves del éxito en la convivencia familiar con ejemplos prácticos sobre cómo gestionar las principales y típicas disputas que se dan en casa en relación a las quejas, protestas, frustraciones, retos y desobediencias de nuestros hijos e hijas. Además, aprenderemos a manejar los problemas de conducta con soltura, observándolos, clasificándolos y convirtiéndolos en comportamientos adecuados y normalizados; qué alternativas existen al castigo, cómo lidiar con los celos entre hermanos…

Aprovecha la ocasión ahora tienes un 10% de descuento sobre el precio del curso con el código ALAVA10

Comprar por 90€Se ha dedicado un apartado a la gestión emocional tanto de los padres, con estrategias dirigidas a no perder la calma, ni los nervios, para educar sin ira, sin gritos, de forma positiva, como de los niños, con ejercicios prácticos sobre cómo hacer tomar conciencia a nuestros hijos de las emociones, el autocontrol, las relaciones sociales, la autoeficacia y motivación, autoestima y empatía, entre otros. Nos muestran como reprimir los sentimientos negativos de nuestros hijos no es el camino para lograr respuestas ajustadas y que les hagan sentirse bien con ellos mismos. También veremos cómo enseñarles a comprender ese sentimiento y canalizar adecuadamente sus frustraciones.

Sin olvidarnos cuestiones del día a día sobre cómo favorecer la correcta autonomía de los niños, cómo y cuándo responder a sus preguntas sobre el sexo y qué contarles según su edad, y algunas estrategias para gestionar mejor su tiempo de estudio y cómo obtener el máximo provecho de sus horas de estudio para mejorar su rendimiento y sus resultados académicos.

Con este curso se pretende favorecer una autoestima positiva y saludable en nuestros hijos, para así potenciar su desarrollo personal, social, familiar y académico. También a dotarles de habilidades básicas que les ayudarán en su día a día y sobre todo en su futuro, cómo enseñarles a mantener conversaciones con los demás, a saber decir “no” y decir lo que se quiere sin sentirse mal ni herir los sentimientos de los demás, así como a solucionar problemas con el grupo de referencia con el objetivo de que tengan experiencias sociales más positivas. En definitiva, aprenderemos cómo desarrollar recursos y estrategias que serán necesarias para nuestros hijos en el futuro. Enseñarles a esforzarse para conseguir sus objetivos, a esperar por las recompensas y ser conscientes de que de los pequeños fracasos también se aprende.

OBJETIVOS DE APRENDIZAJE:

  • Aprende a manejar los problemas de conducta con soltura
  • Identifica y actúa ante el bajo estado de ánimo de los hijos para que vuelvan a sonreír
  • Descubre cómo enseñar a aprender a mantener conversaciones con los demás a los niños
  • Desarrolla recursos y estrategias que serán necesarias para los hijos en el futuro
  • Favorece una autoestima positiva y saludable en los hijos
  • Enseña y guíales para que puedan aprender a comer y a dormir bien y solos

ACERCA DE NOSOTROS: Centro de Psicología Álava Reyes

Equipo multidisciplinar en Madrid de Psicólogos

Uno de los Centros de Psicología más grandes de España, formado por un equipo multidisciplinar de Psicólogos donde se trabaja con un amplio abanico de rangos de edad (niños, adolescentes, jóvenes y adultos) y tipos de terapia.

Los más de 30 años de contrastada experiencia en diferentes campos profesionales, nos aportan gran seguridad y eficacia en los planteamientos de terapias y ayudas psicológicas.

El presente curso será impartido por seis psicólogos de dicho centro:

  • Silvia Álava, coordinadora del curso, directora del área infantil, colaboradora habitual de medios de comunicación y autora de los libros “Queremos Hijos Felices” y Queremos que crezcan felices”.
  • Ángel Peralbo, director del área de adolescentes, colaborador habitual de medios de comunicación y autor de los libros “El adolescente indomable”, “Educar sin ira” y “De niñas a malotas”.
  • Aroa Caminero, forma parte del área infantil del centro. Es experta en psicología educativa, neuropsicología e inteligencias múltiples.
  • Margarita Montes, es colaboradora habitual de los medios y experta del área infanto-juvenil del centro, especialista en intervención en crisis y superación del trauma.
  • Lucía Boto, experta en el área infanto-juvenil, especialista en técnicas proyectivas y profesora de la UNIR.
  • Sara Rios, experta en el área infanto-juvenil y trastornos de conducta en la infancia.

Pincha en la siguiente imagen para empezar a disfrutar de este curso. Además con el código ALAVA10 tienes un 10% de descuento adicional:

Consigue que tus hijos sean felices

5 consejos para unas vacaciones perfectas con niños. Colaboración con Viajar, de ElPeriodico.com

Así conseguirás que tus hijos sean felices. Colaboración con el diario El País

Hablamos sobre la importancia de la educación emocional a raíz del libro de cuentos infantiles publicado por Anna Morató.

Anna Morató resume en cuentos infantiles pautas para potenciar en los niños valores como la autoestima o la tolerancia a la frustración.

Escrito por Celia López

La felicidad se enseña y si se empieza desde la infancia, mucho mejor. Con este objetivo, la escritora Anna Morató ha publicado De mayor quiero ser feliz (Beascoa) en el que trata emociones como el enfado, la empatía y el valor del esfuerzo. Por ejemplo, para explicar la importancia de ponerse en el lugar de otros, una niña se transforma en otra al ponerse sus zapatos y siente todas sus emociones. “Utilizo metáforas visuales para que los niños entiendan conceptos que son complejos. Hay que transmitirles que al final son ellos los que deciden cómo reaccionar ante lo que les pasa en la vida, por eso todos los relatos terminan igual: tú decides”.

Antes de hacerse escritora y tener hijos, Morató trabajó en el sector del marketing y enseñaba a los directivos a manejarse ante la adversidad. «Cuando me quedé embarazada de mi primera hija, me preocupaba mucho cómo transmitirle valores positivos. Quería que estuviera preparada para las dificultades con las que se iba a encontrar en la vida y los cuentos son la mejor herramienta para hacerlo», explica. Así que utilizó su experiencia laboral para hacer «presentaciones» con dibujos para explicarles por qué había que recoger los juguetes o que había que despedirse del parque hasta día siguiente y no estar tristes porque nos íbamos a casa…

En su libro, Morató insiste en enseñar a los niños a tener autoestima y también a obviar los comentarios negativos que otros amigos o compañeros les digan. «Pero también resalto en las historias que, además de no hacer caso a los insultos, tienen que decírselo a sus padres o profesores, para poder poner freno al acoso», explica.

Morató recomienda que docentes y progenitores hablen mucho con los niños y estén muy pendientes de cómo se comportan para detectar si están sufriendo bullying. «Hay veces que los niños están en una situación de vulnerabilidad, pero no saben lo que les pasa y no son capaces de ponerle palabras. Por eso hay que hablar mucho con ellos y estar pendientes de si están desanimados o no tienen ganas de ir a clase», dice. El próximo libro de Morató versará sobre el compañerismo y la forma de evitar el acoso escolar. «Hay que hacer ver a los acosadores que ellos también son perjudicados por las burlas que hacen. Una persona que insulta a otros es porque no se siente bien consigo mismo», afirma. 

El hilo conductor de todos los relatos de Morató es enseñar a los niños que la felicidad no viene dada por los juguetes que tengan ni por las cosas que les sucedan. «En una sociedad materialista y consumista hay que enseñar a nuestros hijos que la felicidad depende de sus decisiones y no de lo material», dice la autora. Morató defiende que hay que enseñar a los niños a esforzarse para conseguir las cosas que están a su alcance y que no deben preocuparse por aquellas que están fuera de su control, por lo que también hay que saber prepararles para la frustración.

La importancia de la educación emocional

La psicóloga infantil Silvia Álava explica que es muy importante potenciar en los menores la educación emocional. “Los beneficios están demostrados científicamente. Los niños que aprenden a controlar sus sentimientos toman mejores decisiones a lo largo de su vida”, afirma. Aunque los padres y la familia representan el entorno más cercano para este tipo de aprendizaje, Álava afirma que es positivo que en los colegios se incluya algún tipo de enseñanza de los sentimientos. “Está comprobado que cuando hay intervenciones en las aulas con profesionales cualificados se reducen los casos de acoso escolar”, explica. La experta también hace hincapié en la importancia de potenciar la autoestima de los niños para favorecer su autonomía. «Nunca debemos exigirles a nuestros hijos cosas que no están a su alcance ni debemos compararlos con otros menores, pero sí hay que transmitirles el valor del esfuerzo», concluye. 

FUENTE: Diario El País: De mámás y Papás

Campamentos de verano: ni teléfono móvil ni amigos. Colaboración con el diario El Mundo

Campamento de verano para nuestros hijos: ¿sí o no? Colaboración con EuropaPress

#Vídeo: ¿Es bueno ayudar a los niños a hacer los deberes? Colaboración con el Diario El País y BBVA

Celebramos el Día Internacional de la Felicidad con «El abecedario de la felicidad» colaboración con EFE Salud

La felicidad, eternamente codiciada por el ser humano, es el fin último que muchos ansiamos alcanzar. Nos obcecamos en encontrarla pero no sabemos muy bien por dónde empezar a buscar. ¿Qué es la felicidad? ¿Dónde y cómo encontrarla? Con motivo del Día Internacional de la Felicidad, 20 de marzo, EFEsalud se aventura a desgranar la felicidad: de la A a la Z

Cuando hablamos de felicidad, solemos tender a subestimar la complejidad del propio concepto. Sin embargo, la felicidad ha sido objeto de estudio y de reflexión durante siglos, por lo que, pensar que la podemos encasillar dentro de una única definición hermética es una idea poco realista.

En lugar de definir la felicidad, EFEsalud ha contado con el asesoramiento y la colaboración de Silvia Álava Sordo, doctora en psicología clínica y de la salud y directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes, para hacer un recorrido sobre algunos de los elementos que la componen.

Además de las aportaciones de la psicóloga Silvia Álava, hemos utilizado como fuente de apoyo el libro “Deconstruyendo la Felicidad” de Margarita Álvarez, ex presidenta del Instituto Coca-Cola de la Felicidad y una de las 50 mujeres más poderosas de España, según Forbes, así como aportaciones puntuales de la Organización Mundial de la Salud y del  nuevo libro del maestro zen Thich Nhat Hanh, ‘Sin barro no crece el loto’.

Así hemos forjado nuestro Abecedario de la Felicidad

Amor: Una de las palabras fundamentales en relación con la felicidad. Darlo y recibirlo. Empezamos este abecedario hablando de lo que muchos consideran como el pilar elemental de la felicidad, más allá del amor romántico. “No se trata únicamente del amor en pareja -precisa Silvia Álava-, hay muchos tipos de amor. Se puede ser muy feliz sin tener una pareja, uno de los mitos que más se suele relacionar con la felicidad”.

Alegría: Una emoción totalmente asociada a la felicidad, pero la psicóloga contextualiza: “Ser feliz no significa estar siempre alegre, sino tener una buena inteligencia emocional; ser feliz implica ser capaz de percibir y gestionar todas nuestras emociones. Puedo ser tremendamente feliz sabiendo que hay días en mi vida en los que voy a estar triste.”

Silvia Álava
La psicóloga Silvia Álava nos ayuda a desengranar los componentes esenciales de la felicidad

Bienestar: Según la Real Academia Española, es el “conjunto de cosas necesarias para vivir bien”. “La salud mental y el bienestar son fundamentales para nuestra capacidad colectiva e individual de pensar, manifestar sentimientos, interactuar con los demás, ganar el sustento y disfrutar de la vida”, añade la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por otra parte, no podemos hablar de bienestar si no hay asimismo bienestar emocional.

Compasión: Ser compasivos hacia los demás está muy ligado a la empatía y a saber perdonar, factores concluyentes en la construcción de la felicidad. La autocompasión es algo que solemos obviar, a pesar de que es igual de importante. considera Silvia Álava.

Dinero: ‘¿El dinero da la felicidad?’ La eterna y enigmática pregunta ya convertida en todo un tópico. A pesar de la multiplicidad de respuestas contrapuestas, según diversos estudios, podemos concluir que el dinero no sirve para comprar la felicidad, pero sí da bienestar.  

Decisión: Marcarnos objetivos y metas contribuye a nuestra felicidad. Pero “debemos tener en cuenta qué tipo de meta nos estamos marcando: tiene que ser una meta realista y realizable. Si no lo es, nos sentiremos frustrados al ver que somos incapaces de alcanzarla”, advierte la experta.

Empatía: Es la capacidad que nos permite “ponernos en la piel” de otra persona para comprenderla mejor. Esto nos hace más tolerantes en las interacciones sociales, como recoge uno de los artículos publicados en EFEsalud. 

Fidelidad: “Ser fiel a nuestros pensamientos, a nuestros valores y a nuestros ideales es importante”, remarca Álava. La tranquilidad de conciencia y las emociones positivas asociadas a ser uno mismo son parte de la fórmula de la felicidad.

Gratitud: Existe una correlación directa entre ser agradecido y ser feliz. “La gratitud es saber dar las gracias. Pero no ‘gracias’ por mera educación, sino ese ‘gracias’ que te sale de dentro cuando, tras un ejercicio de introspección, reconoces lo que los demás han hecho por ti y agradeces lo que tienes”, explica la psicóloga que nos guía en este Abecedario.

Humor: También pone Silvia aquí el acento. El sentido del humor y la risa tienen una influencia directa sobre nuestra salud física y mental. “Tener sentido del humor es tener la capacidad de ser críticos y ver una situación desde otra perspectiva. El hecho de ver las cosas desde otras perspectivas nos ayuda a desdramatizar situaciones”, explica. “Además, reírse ayuda mucho, es muy saludable.” Está comprobado que reírse ayuda a rebajar el nivel de estrés, la hipertensión y algunas investigaciones apuntan a efectos reguladores sobre el sistema inmune.

Inteligencia emocional: Este concepto, tan analizado y evaluado desde que hace décadas lo acuñó Goleman, se traduce en la capacidad del ser humano de percibir, gestionar y comprender las emocionespropias y ajenas.

Silvia Álava hace una consideración al respecto: “La inteligencia emocional no es solamente estar alegre.Nos enseña a utilizar las emociones a nuestro favor. Aprendemos que todas las emociones son información, por tanto, son buenas y útiles. Incluso las emociones “desagradables” como el enfado, el miedo o la tristeza, las podemos utilizar a nuestro favor porque no dejan de ser información”.  

Emociones básicas
EFE/MDOP

Jovialidad: La juventud no es sinónimo de felicidad, pero sentirse joven por dentro puede serlo. Envejecer con actitud jovial, sintiendo que tenemos fuerza y energía para afrontar todos nuestros retos, afecta de manera positiva a nuestra felicidad.

Kinestesia: Es una disciplina de la ciencia que se enfoca en estudiar el movimiento humano. “Podemos relacionarlo con la felicidad en el sentido de mantenernos siempre activos, no parar quietos”, explica la psicóloga. Y es que una de las claves para vivir feliz y saludable es mantenerse siempre activo, tanto física como mentalmente.

Logros: Establecer metas, tener objetivos y propósitos nos ayuda a sentirnos, en general, realizados y felices. “Cuando somos capaces de valorar las cosas que hemos conseguido, nos sentimos mucho mejor en el día a día”, subraya Silvia Álava. 

Motivación: La motivación es el motor de la acción y el principal requisito para poder llevar a cabo nuestros objetivos y alcanzar aquellos logros que nos hacen felices, definen los expertos. Podemos decir que desmotivados estamos lejos de poder ser felices.

Neurofelicidad: Es una disciplina aplicada emergente que consiste en explicar los mecanismos biológicos cerebrales que subyacen detrás de la felicidad. En esta disciplina, se considera que la felicidad no se origina en la experiencia o en las circunstancias, sino que es el producto de un proceso químico en nuestro sistema nervioso, describe nuestra experta.

Optimismo: “Es la capacidad de de ver el lado positivo de las cosas y es una de las actitudes mentales que nos ayudarán a ser más felices”, afirma Álava. Una persona optimista es capaz de interpretar la realidad de una forma más beneficiosa para sí misma, evitando dejarse llevar por pensamientos negativos que distorsionan la realidad.

Perdón: “Perdonar significa dejar de llevar a nuestras espaldas una mochila llena de agravios”, explica la psicóloga. El perdón es una decisión que nos libera de todas aquellas emociones que nos lastran y nos impiden avanzar. Conseguir desarrollar esa “capacidad de perdonar a los demás y sobretodo de perdonarnos a nosotros mismos, juega un papel crucial en nuestra felicidad”, añade.

EQuilibrio: Entendido como el equilibrio de nuestras emociones. “Cuando conseguimos ese equilibrio emocional es más fácil alcanzar el bienestar y, por tanto, nos ayudará a ser mucho más felices”, enfatiza Álava.

Relaciones: “Lo felices que podamos sentirnos, a corto y sobretodo a largo plazo, depende en gran medida del tipo de relación que seamos capaces de establecer con la familia, los amigos, la pareja y las  personas que se nos cruzan en la vida”, asegura Margarita Álvarez.

Resiliencia: Uno de los elementos que influyen en nuestra felicidad es la sensación de que somos resilientes ante la adversidad. Tener esa “capacidad de salir fortalecido ante una situación vital estresante o traumática” es una forma de gestionar positivamente el fracaso y afecta de forma positiva a nuestra felicidad, estima la experta del Centro Álava Reyes.

Salud: Definida por la OMS, como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, es uno de los aspectos a los que más importancia dan las personas en relación con la felicidad. Y Silvia Álava resalta que nuestra actitud ante la enfermedad es un factor determinante:“Es cierto que ser feliz se complica cuando estás enfermo, pero siempre puedes trabajar en esa aceptación y tratar de ser lo más feliz posible. Hay gente que ante un catarro se hunde, mientras que otras personas con enfermedades muy graves consiguen estar bastante felices pese a la enfermedad”. 

”Está comprobado que la felicidad tiene un gran impacto en nuestra salud, física, emocional y mental. “Lo importante no es tanto estar sano para ser feliz como estar feliz para sentirse sano”,  concluye Margarita Álvarez.

Tiempo: Tener tiempo libre aporta felicidad, pero en su justa medida. “Si tienes muchísimo tiempo libre porque tienes muy pocas cosas que hacer, el tiempo se devalúa y deja de tener ese cariz que nos está aportando felicidad”, razona Silvia Álava.

Al igual que ocurre con el dinero, no se trata de cuánto tengas, sino en cómo lo inviertas. Otro aspecto muy importante a tener en cuenta es el carácter efímero del tiempo y, por tanto, la importancia de aprender a ‘estar en el presente’. Dalái Lama ya advirtió en su día del peligro que implica no hacerlo: “El hombre que está ansioso por el futuro no disfruta el presente. El resultado es que no vive ni el presente ni el futuro; vive como si nunca fuese a morir y entonces muere sin haber vivido realmente nunca”.

reloj de arena
EFE/UPI

Único: “Sentirnos únicos es importante para sentirnos feliz”, explica Álava, quien considera crucial darnos cuenta de que nosotros somos los únicos responsables de nuestra felicidad y los responsables de decidir que actitud tomar ante cualquier circunstancia que nos presente la vida.

Vínculos: Las relaciones que establecemos son un componente fundamental en la construcción de nuestra felicidad. Silvia Álava acentúa la importancia de  “mantener vínculos de seguridad: vínculos con nuestros padres, nuestros amigos, nuestros hijos… pues tener vínculos con los demás fortalece mucho”.

Wonderlust: Las páginas que hemos consultado definen esta palabra como “un fuerte deseo o impulso de recorrer y explorar el mundo”. Este término proviene del alemán y está compuesto por dos palabras: ‘wandern’ (vagar) y ‘lust’ (pasión), no tiene traducción literal al castellano pero sintetiza una filosofía de vida. Este deseo insaciable por querer explorar está asociado a la necesidad natural humana de querer conocer y nutrirse de otras culturas, algo positivo y sinónimo de felicidad para muchos.

EXplorar: Relacionado con la palabra anterior, explorar es, según Silvia Álava, “la capacidad para tener la mente activa y seguir siempre aprendiendo”, una actitud que nos conducirá a una vida más saludable y feliz.   

HYgge: Es el nombre danés que se ha utilizado para bautizar la idea de encontrar la felicidad en las pequeñas cosas. “Una vida feliz no es una felicidad monolítica y total, sino una felicidad cotidiana”, señala en su libro Margarita Álvarez. Para ella, la felicidad no es un estado de de nirvana constante  sino “la suma de momentos positivos con que nos encontramos cada día”.

Zen: Una de las enseñanzas más importantes del budismo es reconocer la existencia del sufrimiento para poder transformarlo. En lugar de oprimir nuestro sufrimiento, si lo aceptamos, podremos  transformar el dolor en felicidad y esto se puede lograr a través de la práctica del mindfulness o conciencia plena, tal y como explica el maestro zen, Thich Nhat Hanh, en su nuevo libro ‘Sin barro no crece el loto’. 

FUENTE: EFESalud

¿Debemos ayudar a nuestros hijos a hacer los deberes? Colaboración con #AprendemosJuntos

Lo mejor de tu vida eres tú: presentación del nuevo libro de María Jesús Álava Reyes

¿El móvil y la tablet son la nueva comida basura? Colaboración con Xataka