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Redes sociales: la delgada línea entre el cotilleo y el espionaje. Colaboración con MujerHoy

Miedo en Halloween: recursos para que los niños disfruten sin temor. Colaboración con Mujer Hoy

¿Es Halloween una fiesta adecuada para los niños? ¿Puede ser un tipo de actividad que resulte útil para ayudarles a gestionar sus miedos? Con la ayuda de la psicóloga Silvia Álava, que acaba de publicar ‘Queremos que crezcan felices’ desgranamos las principales preguntas (con respuestas) en torno a este tema.

Halloween y niños

Mujerhoy (Mh): ¿Es adecuado celebrar festividades como Halloween o participar de ello si el niño manifiesta miedo hacia este tipo de estética o personajes?  ¿Por qué?Silvia Álava (S.A.): La fiesta de Halloween lleva muy poco tiempo instaurada en España; aunque cada vez es más habitual que los niños lo celebren y se disfracen, no conviene en absoluto obligarles a participar si no les gusta o no quieren. Como menciono en ‘Queremos que crezcan felices’, de JdJ Editores, debemos entender que la estética de la fiesta, con calaveras, esqueletos, zombies y brujas a algunos niños más sensibles les puede asustar. En este caso nunca debemos obligarles a participar. Los niños se tienen que enfrentar a las cosas cotidianas, pero la estética macabra de esta fiesta en absoluto es algo obligatorio que los niños tengan que superar.   Mh: Qué recursos prácticos aconseja (ejercicios, actitudes, herramientas…) para que unos padres puedan ayudar a su hijo a que gestione sus miedos: A la oscuridad:

S. A.: En determinadas edades puede ser muy habitual que los niños tengan miedo a la oscuridad. En estos casos conviene «desmontar» con ellos este miedo, es decir, que entiendan que no va a pasarles nada, que no hay nadie malo… En un primer momento se les puede dejar una lucecita pequeña encendida por la noche hasta que el niño vaya adquiriendo una mayor seguridad y sea él mismo quien decida apagarla.

– A los fantasmas o personajes irreales o fantasmagóricos, brujas, monstruos o con estética ‘fea’. 

S.A: Muchas veces los niños durante el día nos parecen muy valientes y no les importa ver películas o dibujos donde aparecen fantasmas, brujas, monstruos… pero al llegar la noche estos miedos brotan. Por eso será importante vigilar y controlar primero qué están viendo los niños para restringir este tipo de imágenes. Una vez que el miedo ya ha aparecido, hay que trabajar con ellos para que lo superen. Será necesario que lleguen a entender que ninguno de estos personajes existe y que por tanto no los vamos a temer. Y por supuesto debemos dejar de ver este tipo de dibujos, series o películas.

– A la muerte.  

S.A.: Cuando los niños descubren la muerte en ocasiones se pueden quedar más afectados y verbalizar que tienen miedo a que alguno de sus adultos de referencia pueda fallecer. En estos casos los niños tienen que ver que el adulto no se preocupa, sino que se lo toma con sentido del humor, y que sobre todo tranquiliza al niño explicándole que es muy raro que se puedan morir, que se mueren las personas mayores, las que están muy enfermas… Se trata en todo momento de tranquilizar al niño y sobre todo que vea que el adulto no se preocupa ni se pone nervioso. Cuando esto ocurre el pequeño lo interpreta como ‘mi padre o mi madre se está preocupando o poniendo nervioso porque se puede morir’.

A disfrazarse.  

S.A.: Algunos niños les da miedo disfrazarse, sobre todo cuando son pequeños y no entienden bien la dinámica del disfraz. Por eso nunca conviene forzarles a disfrazarse, sino jugar con ellos de modo que sea el adulto o los hermanos los que se disfracen y a través del juego vayan introduciendo al niño en la dinámica, le animen a ponerse un gorro o una capa… Pero siempre asociándolo al juego y a la diversión. De esta forma será más probable que el niño poco a poco vaya perdiendo el miedo y consiga disfrazarse.

Mh:  ¿Se puede combatir el miedo con miedo? ¿cómo? 

S. A. Es normal que a determinadas edades los niños puedan tener miedo. Debemos tener en cuenta que los miedos evolucionan según la edad. Así, a partir de los seis años puede ser habitual que tengan miedo al daño físico, al ridículo, a no caer bien a los amigos… Cuando son algo mayores puede aparecer el miedo a la separación de los padres, al bajo rendimiento escolar, a las enfermedades, a los accidentes… Otros niños presentan miedos a las tormentas, a montar en ascensor…Incluso es habitual que en los chicos con un perfil más temeroso e inseguro sus miedos vayan cambiando por temporadas y que sustituyan unos por otros.

Muchos padres se reconocen como miedosos, e incluso se ven muy reflejados en sus hijos y recuerdan que ellos también tenían temores cuando eran pequeños. Eso les puede llevar a ser más sobreprotectores y a no trabajar el problema con sus hijos para que lo afronten y lo superen.

Recordemos que los niños aprenden por modelado, copian a sus padres, y cuando los padres son personas inseguras y miedosas es muy probable que los niños también lo sean.

Es importante que los niños aprendan desde pequeños a superar sus miedos. Eso reforzará su seguridad y su autoestima.

Los padres pueden hacer mucho por evitar los miedos de los niños:  

– Mostrando el ejemplo a seguir.

– Utilizando el sentido del humor.

– Sin mostrar una preocupación excesiva ante el miedo del niño.

– Y pidiendo ayuda profesional en el caso de que vieran que el niño lo pasa muy mal o que sus miedos le impiden practicar actividades de su vida cotidiana.

FUENTE: mujerhoy.com

«Si regulamos las emociones adquirimos el control de nuestra vida»

En el III Foro de Educación de FARO veremos cómo «La inteligencia emocional se puede entrenar, enseñar y aprender, tanto niños como adultos»

selina otero

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«Nos preocupamos mucho porque los alumnos aprendan, por evitar el fracaso escolar, por mejorar la convivencia en el aula, evitar conductas indeseadas, como las agresiones o el bullying, y todo esto se puede conseguir trabajando con los alumnos la inteligencia emocional», cuenta Silvia Álava, doctora en Psicología, coach, profesora y escritora (autora de «Queremos hijos felices: lo que nunca nos enseñaron», entre otros libros). La psicóloga impartirá talleres en el III Foro de Educación de FARO DE VIGO, tanto el viernes como el sábado: «La inteligencia emocional como aliado del aprendizaje».

El objetivo del taller es que los docentes aprendan qué es la inteligencia emocional y conozcan técnicas para poder trabajar las habilidades emocionales en el aula. «Cuando somos capaces de reconocer lo que estamos sintiendo, tanto nosotros como los demás, comprender por qué sentimos una determinada emoción y además somos capaces de regularlas, estamos adquiriendo el control de nuestra vida», explica Álava Sordo. «Conocer qué sentimos, por qué lo sentimos y saber cómo poner las emociones a nuestro favor en lugar de en nuestra contra nos da el poder de decidir y elegir cómo actuar. Y esto es algo que se entrena, que se puede enseñar y que podemos aprender tanto los niños como los adultos». Expresa Álava que existe una gran evidencia científica sobre los beneficios de educar la inteligencia emocional: «las personas con alta inteligencia emocional fuman menos, beben menos, tienen menos riesgo de consumo de drogas, gozan de mejor salud, además de considerarse más felices, tanto en pareja como en el trabajo o con sus amigos». «En el caso concreto de los adolescentes, expresan y perciben mejor las emociones, son más empáticos, comprenden mejor los estados emocionales y regulan sus emociones de forma más eficaz, lo que les permite establecer y mantener relaciones interpersonales de mayor calidad, desarrollando mayores habilidades sociales y menores conductas agresivas», describe la psicóloga. La capacidad de regulación emocional se asocia, así mismo, con el rendimiento académico.

En cuanto a las familias «es importante que sepan cómo trabajar la inteligencia emocional; que cuenten con técnicas y estrategias que hayan demostrado su eficacia y validez para trabajar con sus hijos las habilidades emocionales». «Los padres son el principal modelo a seguir del niño. Los hijos copian a sus padres, si estos no saben cómo manejar sus emociones, es muy poco probable que puedan enseñar a sus hijos a hacerlo. Por eso cuando impartimos este tipo de talleres siempre insistimos que los primeros que tienen que trabajar su inteligencia emocional son los adultos», explica Álava, que añade que el mayor error que se comete hoy en día es la sobreprotección; enemiga del correcto desarrollo de la inteligencia emocional.

FUENTE: Faro de Vigo

El niño necesita sentirse querido. Colaboración con CrecerFeliz

Charlamos con Sandra Sánchez, periodista de Crecer Feliz sobre las claves a la hora de educar a los niños pequeños:

silvia-alava-crecer-felizCrecer Feliz: ¿Cuándo se empieza a educar a un niño?

Silvia Álava: Muchas veces pensamos que el niño aún es demasiado pequeño, que tenemos que esperar a que crezca un poquito más para ponernos a educarlo.

Y la educación empieza desde el primer día. Hay técnicas que no puedes utilizar con un bebé, no puedes darle un discurso porque no te entenderá; pero saber qué pautas queremos seguir a la hora de educar a ese niño, qué valores transmitirle, eso lo tenemos que tener bien pensado desde el principio.

Por ejemplo, con la comida: con un año empiezan a coger solos la cuchara. Se les va a caer, lo van a poner todo perdido, pero hay que dejarles que lo hagan..

C.F. ¿Se puede educar a un niño con las pautas correctas si los padres trabajan fuera?

S.Álava: Se puede hacer, pero no vamos a decir que sea fácil porque sería engañar a los padres.

Cuando los dos padres trabajan es fundamental organizarse muy bien en equipo. Si somos dos, somos dos también para atender al niño. Vamos a trabajar en equipo, a dividirnos las tareas y a organizar bien el tiempo.

C.F. Dices en tu libro que los papeles de poli bueno-poli malo no funcionan para educar

S. Álava: Es mucho mejor que ambos padres sigan la misma línea educativa. Esto no significa que gestionen absolutamente igual todas las situaciones, pero sí que ambos tengan claras las normas que ponen, dónde están los límites y cuáles son las consecuencias de sobrepasarlos.

Cuando hablamos de consecuencias lo importante no es cómo castigar a los niños, sino con qué les vamos a premiar, qué vamos a hacer cuando hagan bien su trabajo. Así va a ser fácil seguir una misma línea.

C.F. Si las pautas generales no son las mismas para los padres, ¿cómo llegar a un acuerdo?

S. Álava: Observar al niño y ver cómo reacciona va a darnos muchas pistas y nos va a hacer entender por qué en determinadas ocasiones hay que actuar como lo hace uno, en otras como lo hace el otro… y a veces habrá que cambiar completamente la estrategia y no hacerlo como ninguno de los dos.

Lo habitual es que haya que respetar pautas de actuación de uno y de otro, es muy raro que uno lo haga todo bien y otro todo mal.

C.F. Quizá tendemos a sobreproteger a los hijos… ¿Cómo evitarlo?

S. Álava: Detrás de la sobreprotección muchas veces está un sentimiento de culpabilidad: “No he estado contigo en todo el día y cómo llego ahora y te digo que no a algo”.

Pues hay que pararse y pensar qué es lo mejor para el niño. Si el niño está preparado para hacer algo, que lo haga. No tenemos que pedirle más que lo que es adecuado para su edad. Si tiene edad para vestirse solo, tendrá que aprender a hacerlo.

Tú estás ahí para ayudar, pero sólo si lo necesita; si puede solo, mejor solo.
Niños con criterio propio.

C.F. A veces los padres transigimos por cansancio…

S. Álava: El cansancio y el sentimiento de culpabilidad son las dos grandes variables que provocan que los padres a veces no hagan lo que saben que tienen que hacer.

Ahí tenemos que pensar no a corto plazo (“que haga lo que quiera y termino esta situación”), sino a medio-largo plazo.

Si le decimos, por ejemplo, que ahora no corresponde ver la tele y aguantamos su pataleta de cinco minutos, mañana va a ser de dos y pasado no la va a tener. Si actuamos a corto plazo y cedemos, mañana la pataleta durará siete minutos y pasado diez…

C.F. ¿Cómo podrían los padres ganar en autoconfianza?

S. Álava: Es fundamental centrarse en lo que haces con tu hijo cuando estás con él, no en lo que te estás perdiendo. Si piensas en esto último te vas a sentir culpable y baja de ánimo.

Una vez que te has centrado en lo que sí puedes hacer con él, vamos a valorar ese tiempo, a pensar en qué lo estamos empleando.

Si sobrecargamos la tarde, dejamos de disfrutar. Es bueno que los niños hagan actividades extraescolares, pero no apuntarlos a todas. Se puede tener alguna tarde libre en la que estemos tranquilos en casa, merendando, haciendo deberes, jugando…

queremos-hijos-felicesC.F. ¿Cuándo empezar a darles pequeñas responsabilidades?

S. Álava: Cuando son pequeños quieren hacer ellos las cosas y sentirse mayores. Si a un niño que ya anda le haces un paquetito con su pañal y le dices que lo lleve a tirarlo, él va feliz. Luego le aplaudes, le dices lo bien que lo ha hecho y se pone súper contento y se siente mayor.

Esa etapa es el momento óptimo para empezar a darles pequeñas tareas y responsabilidades, porque las quieren y las piden. El problema es cuando vamos con prisas y lo hacemos todo por él. El mensaje que recibe es “yo no puedo, yo no sé, yo soy menos” y su autoestima va cayendo.

Además, después se les pasa la fase de querer hacer cosas por ellos mismos y empieza la de “mejor házmelo tú”…

C.F. ¿Cómo fomentar que el niño tenga criterio propio?

S. Álava: Cuando nos diga que le pasa algo, primero nos ponemos a su altura, le miramos a los ojos y le escuchamos. Después preguntamos “¿y tú qué crees, cómo lo podemos arreglar?”.

Al principio le vamos a dar muchas pistas y le vamos a guiar para que él tenga esa sensación de “ay, si podía solucionarlo yo solo”. Yo no le resuelvo problemas, le enseño a resolverlos.

C.F. Si los niños vinieran con manual de instrucciones, ¿cuál sería para ti la primera?

S. Álava: Que todos los niños necesitan que los quieran. No hay nada peor para un niño que no tener a un adulto que le coja la mano, le dé un beso de buenas noches y le diga lo importante que es en su vida.

 

FUENTE: Crecer Feliz

5 consejos para unas vacaciones perfectas con niños. Colaboración con Viajar, de ElPeriodico.com

El Baile como medio para subir nuestro estado de ánimo! En Saber Vivir

Baile de Saber Vivir

No se nos ocurría mejor manera de despedir la temporada que con la coreografía del programa. Se le ha ocurrido a nuestra profesora de baile Helen Canadell, y nos la ha enseñado con cierto esfuerzo a Marta, Miriam y a mí.

Y es que es importante bailar para subir nuestro estado de ánimo! Nuestra energía aumenta y además generamos emociones positivas.

Que no te dé vergüenza, lo importante no es tanto el resultado como pasarlo bien! y sino te lo crees… mira el vídeo! jajajaja

¿Por qué no debemos reprimir las emociones? no te pierdas el último programa de Saber Vivir

Reprimir nuestras emociones siempre nos va a acarrear problemas, incluso a nivel médico. Por eso es muy importante saber cómo y cuándo expresarlas, y sobre ello hablamos en este programa de Saber Vivir

¿Qué puede procesar un niño hasta los seis años en cuanto a sexualidad? Colaboración con el diario ABC

¿El móvil y la tablet son la nueva comida basura? Colaboración con Xataka

Obesidad infantil, radiografía de un problema. Colaboración con la revista TELVA