Entradas

II Jornadas “Educar en Familia”, mañana 27 de abril en Fuentes de Andalucía

Después el éxito de la primera edición de estas jornadas, la delegación de Educación del Ayuntamiento de Fuentes de Andalucía organiza ya las “II Jornadas Educar en Familia”, que se dirigen a familias y profesionales de la educación y se desarrollarán durante el próximo 27 de abril de 2019.

Estas jornadas pretenden ser de nuevo un espacio de formación, además de un lugar de encuentro, intercambio y reflexión entre madres, padres, profesorado y otros profesionales de diferentes ámbitos e instituciones educativas. Para ello, asistirán ponentes de primer nivel del panorama educativo como son Silvia Álava, Lucía Galán (Lucía, mi pediatra) y José Ramón Gamo.

*Próximamente más información sobre las inscripciones.

SILVIA ÁLAVA

“La inteligencia emocional como aliada del aprendizaje”

  • Psicóloga clínica y dela salud. Psicología educativa.
  • Colabora con diferentes universidades
  • Escritora de varios libros educativos
  • Colabora con varios programas de televisión y radio.

LUCÍA GALÁN

“Límites y rabietas, que no cunda el pánico”

  • Pediatra
  • Creadora de un blog de pediatría
  • Ha publicado varios libros
  • Colabora con diversos medios de comunicación

Participa como conferenciante en numerosos eventos educativos a nivel nacional.

JOSÉ RAMÓN GAMO

“Métodos para educar en casa y en la escuela, basados en la naturaleza del cerebro”

  • Especialista en audición y lenguaje, neuropsicologo infantil y del desarrollo.
  • Socio fundador del centro CADE (Centro de Atención a la Diversidad Educativa).
  • Colaborador con la universidad Rey Juan Carlos.

Ha publicado varios libros sobretodo relacionados con el TDAH.

#Vídeo: ¿Es bueno ayudar a los niños a hacer los deberes? Colaboración con el Diario El País y BBVA

Odio en clase: fórmulas para reconducir la convivencia. Colaboración con el diario ABC

La Comunidad de Madrid permitirá el próximo curso expulsar a los alumnos durante seis días si ofenden a compañeros o participan en riñas.

Por Carlota Fominaya@carlotafominaya

La Comunidad de Madrid aprobó ayer el decreto sobre convivencia escolar que refuerza la normativa en la lucha contra el acoso escolar. Recoge, entre otras sanciones, que la desconsideración con compañeros o participar en riñas será motivo de seis días de expulsión. El documento, que entrará en vigor el próximo curso 2019/20, establece un marco regulador para que cada centro disponga de su propio plan de convivencia y de una comisión que garantice su cumpimiento.

Sin embargo, según el estudio «Cero en conducta. ¿Qué funciona para mejorar las actitudes y el clima de aprendizaje en los centros?», elaborado por la Fundación Jaume Bofill e Ivàlua, la estrategia sancionadora que suelen usar los colegios, como faltas o expulsiones, acaba teniendo efectos negativos sobre las conductas de los estudiantes y perjudican sus resultados académicos.

Las conductas de desafío, agresividad o violencia «distorsionan el buen funcionamiento de las clases y comprometen las condiciones de enseñanza y aprendizaje de alumnado y profesorado», afirma el responsable de proyectos de la institución Bofill. Para corregir dichos comportamientos, la investigación sugiere que en el aula se lleven a cabo juegos de rol en los que se trabajen aspectos como el autocontrol o la mediación.

El origen del problema

Por creencias religiosas, ideología, motivos racistas o xenófobos. Estos son los delitos por odio que más registraron las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en el año 2017 –datos oficiales ofrecidos por el Ministerio del Interior–. Del total contabilizado, al menos el 10% pertenecían a menores de edad. Con el objetivo de atajar la mala convivencia en las aulas, Javier Cereceda, responsable de Atención a Víctimas del Ministerio del Interior, afirma que se van a ampliar las charlas para profesores y alumnos y a poner en marcha herramientas que identifiquen las circunstancias de riesgo.

Es en las aulas donde suceden más situaciones desagradables o complicadas. El odio es sinónimo de intolerancia a lo diferente, pero tiene una apreciación importante: no es lo mismo que sufrir acoso escolar. «El primero tiene que ver con la parte emocional de las personas; el bullying está más ligado a conductas violentas», afirma Silvia Álava, psicóloga. «El problema está en que nos han educado poco en entender las emociones. Es muy típico oír de un niño eso de “lo ha hecho adrede para molestarme”. No se puede pensar siempre así», insiste esta experta.

En ocasiones, los menores sienten odio sin ser conscientes de ello. «No responden a un discurso razonable. Tiene que ver por una necesidad de sentirse fuerte frente a los demás colectivos, de tener poder sobre el otro», subraya Ana Herrero, también psicóloga y coordinadora del departamento de Orientación del grupo Brains International Schools.

Según Joaquín González Cabrera, profesor de UNIR, «la educación en valores es la forma para pulir la utilización de unos colectivos frente a otros. Aprendemos a tolerar, a conjugar acciones sociales, sabiendo que hay que hablar en lugar de pegar. Cuando esto no ocurre así, aparece el animal que las personas llevamos dentro. Esa enseñanza se adquiere, no venimos con un microchip de serie», continúa.

El entorno donde los pequeños se crían, su familia es clave porque es donde presencian faltas de respeto, prejuicios… «Hay que ser más conscientes con lo que se dice. Tan importante es quitarle prejuicios a los niños como no ponerle nunca en situación de juicio, donde tiendan al rechazo más que a la comprensión o al diálogo», insiste la experta Ana Herrero.

«Los menores a veces escuchan gritos de los adultos. Se deben expresar las cosas, por supuesto, pero hay que evitar hacerlo de forma violenta», apunta por su parte Silvia Álava.

El papel de los padres es crucial. «El problema surge cuando en casa existen recelos hacia ciertos aspectos. Cuando eso ocurre habría que trabajar con el menor y analizar la razón de ese odio. Nadie rechaza sin motivo. Los padres deben ser un modelo a seguir y hacer una buena educación emocional. Ahí es donde debe distinguirse de la conducta. Un menor puede enfrentarse a una situación desagradable, pero no le da derecho a resolverla con violencia»..

Una conducta agresiva puede estar detrás de muchos motivos (inseguridad, tristeza, odio…). «No todo el mundo reacciona igual, por lo que es importante averiguar el detonante para poder solventarlo», asegura Álava.

Trabajar la empatía

El proceso de desarrollo en un niño solo depende de él mismo, de cómo avance en su aprendizaje. «Por ello, cuando se le dice que no pegue a su compañero no entiende el por qué, hay que explicarle las cosas», subraya González Cabrera. Ahí entra en juego la empatía, la capacidad de percibir y comprender lo que sienten los demás. «Estos procesos se complican en la época adolescente, cuando los jóvenes buscan su desarrollo moral y normativo. Entran en juego multitud de valores», insiste el profesor de UNIR. «Pueden llegar a hacer cosas durante esta etapa de la que se arrepientan con 19 años, por ejemplo. Es una época compleja y aún se complica más con la presencia de las redes sociales».

La empatía necesita entrenarse, sobre todo en internet. «Cuando se insulta o se hacen comentarios despectivos mediante un móvil, la carga emocional desaparece porque no se ve cómo sufre la otra persona», comenta González Cabrera.

Si dos jóvenes están frente a frente, la empatía está más garantizada. «Un comentario puede no doler, pero quizás sí puede ser efectivo ver sangrar a un joven por un puñetazo. Internet ha masificado y ralentizado todo proceso de empatía –puntualiza–. Siempre va a haber dos grupos enfrentados: al que perteneces y al que no. Este último tenderá a creerse mejor que tú. Por ello, se debe trabajar para que valoren lo diferente a través de la educación. Si no se enseña, el odio seguirá adelante», asegura el docente de UNIR.

Los estudiantes deberán informar a los profesores de los casos acoso

Los estudiantes de la Comunidad de Madrid estarán obligados a informar a sus profesores de los casos de acoso escolar que crean que están sufriendo otros compañeros de clase. De esta forma se recoge por primera vez en la lista de deberes que debe cumplir el alumnado incluida en el nuevo decreto sobre convivencia escolar para reforzar la lucha contra el acoso escolar en todos los centros públicos y concertados de la región, que el Consejo de Gobierno ha aprobado ayer martes, aunque entrará en vigor el curso 2020-2021. Los alumnos que incumplieran esta obligación podrían enfrentarse a sanciones, dependiendo del caso, muy graves, como la expulsión definitiva, graves, como una expulsión de seis días, o leves, como trabajos en beneficio de la comunidad, han precisado a Efe fuentes de la Consejería de Educación e Investigación.

FUENTE: Diario ABC

Curso online: Consigue que tus hijos sean felices, seguros y autónomos. Ahora con un 10% de descuento

En el presente curso, seis psicólogos del centro de Psicología Álava Reyes mostramos las claves para conseguir que nuestros hijos sean autónomos, felices, y seguros. De forma práctica aprenderemos las claves del éxito en la convivencia familiar con ejemplos prácticos sobre cómo gestionar las principales y típicas disputas que se dan en casa en relación a las quejas, protestas, frustraciones, retos y desobediencias de nuestros hijos e hijas. Además, aprenderemos a manejar los problemas de conducta con soltura, observándolos, clasificándolos y convirtiéndolos en comportamientos adecuados y normalizados; qué alternativas existen al castigo, cómo lidiar con los celos entre hermanos…

Aprovecha la ocasión ahora tienes un 10% de descuento sobre el precio del curso con el código ALAVA10

Comprar por 90€Se ha dedicado un apartado a la gestión emocional tanto de los padres, con estrategias dirigidas a no perder la calma, ni los nervios, para educar sin ira, sin gritos, de forma positiva, como de los niños, con ejercicios prácticos sobre cómo hacer tomar conciencia a nuestros hijos de las emociones, el autocontrol, las relaciones sociales, la autoeficacia y motivación, autoestima y empatía, entre otros. Nos muestran como reprimir los sentimientos negativos de nuestros hijos no es el camino para lograr respuestas ajustadas y que les hagan sentirse bien con ellos mismos. También veremos cómo enseñarles a comprender ese sentimiento y canalizar adecuadamente sus frustraciones.

Sin olvidarnos cuestiones del día a día sobre cómo favorecer la correcta autonomía de los niños, cómo y cuándo responder a sus preguntas sobre el sexo y qué contarles según su edad, y algunas estrategias para gestionar mejor su tiempo de estudio y cómo obtener el máximo provecho de sus horas de estudio para mejorar su rendimiento y sus resultados académicos.

Con este curso se pretende favorecer una autoestima positiva y saludable en nuestros hijos, para así potenciar su desarrollo personal, social, familiar y académico. También a dotarles de habilidades básicas que les ayudarán en su día a día y sobre todo en su futuro, cómo enseñarles a mantener conversaciones con los demás, a saber decir “no” y decir lo que se quiere sin sentirse mal ni herir los sentimientos de los demás, así como a solucionar problemas con el grupo de referencia con el objetivo de que tengan experiencias sociales más positivas. En definitiva, aprenderemos cómo desarrollar recursos y estrategias que serán necesarias para nuestros hijos en el futuro. Enseñarles a esforzarse para conseguir sus objetivos, a esperar por las recompensas y ser conscientes de que de los pequeños fracasos también se aprende.

OBJETIVOS DE APRENDIZAJE:

  • Aprende a manejar los problemas de conducta con soltura
  • Identifica y actúa ante el bajo estado de ánimo de los hijos para que vuelvan a sonreír
  • Descubre cómo enseñar a aprender a mantener conversaciones con los demás a los niños
  • Desarrolla recursos y estrategias que serán necesarias para los hijos en el futuro
  • Favorece una autoestima positiva y saludable en los hijos
  • Enseña y guíales para que puedan aprender a comer y a dormir bien y solos

ACERCA DE NOSOTROS: Centro de Psicología Álava Reyes

Equipo multidisciplinar en Madrid de Psicólogos

Uno de los Centros de Psicología más grandes de España, formado por un equipo multidisciplinar de Psicólogos donde se trabaja con un amplio abanico de rangos de edad (niños, adolescentes, jóvenes y adultos) y tipos de terapia.

Los más de 30 años de contrastada experiencia en diferentes campos profesionales, nos aportan gran seguridad y eficacia en los planteamientos de terapias y ayudas psicológicas.

El presente curso será impartido por seis psicólogos de dicho centro:

  • Silvia Álava, coordinadora del curso, directora del área infantil, colaboradora habitual de medios de comunicación y autora de los libros “Queremos Hijos Felices” y Queremos que crezcan felices”.
  • Ángel Peralbo, director del área de adolescentes, colaborador habitual de medios de comunicación y autor de los libros “El adolescente indomable”, “Educar sin ira” y “De niñas a malotas”.
  • Aroa Caminero, forma parte del área infantil del centro. Es experta en psicología educativa, neuropsicología e inteligencias múltiples.
  • Margarita Montes, es colaboradora habitual de los medios y experta del área infanto-juvenil del centro, especialista en intervención en crisis y superación del trauma.
  • Lucía Boto, experta en el área infanto-juvenil, especialista en técnicas proyectivas y profesora de la UNIR.
  • Sara Rios, experta en el área infanto-juvenil y trastornos de conducta en la infancia.

Pincha en la siguiente imagen para empezar a disfrutar de este curso. Además con el código ALAVA10 tienes un 10% de descuento adicional:

Consigue que tus hijos sean felices

Cómo actuar ante las descomunales pataletas de tu hijo cuando le quitas la tablet, el móvil… Colaboración con ABC

Claves para lograr que controle sus tiempos de uso y se comporte de forma adecuada.

Por rLaura Peraita@LauraPeraita

«La televisión es un medio de entretenimiento en el que el espectador se mantiene pasivo —apunta Óscar González, fundador de Alianza Educativa y profesor de sexto de Primaria—. Con las redes sociales, los niños y adolescentes se sienten atraídos fundamentalmente por la velocidad a la que acceden a información de todo tipo, vídeos o fotos a golpe de click según su propio deseo en cada momento. El tiempo se les pasa volando y, además, no tienen sensación de hacer nada malo».

Sí, muchos padres lo reconocen: «debería haberle puesto límites desde el primer día que le dejé la tablet para que ahora no esté todo el día pegado a ella. Nunca imaginé que se engancharía tanto». Las nuevas tecnologías tienen un poder de atracción sobre los niños muy superior al que en su día tuvo la televisión en la generación de sus padres, que ahora «lucha» por apagar la tablet o quitarle el móvil a sus hijos.

Los pequeños no son conscientes de la cantidad de horas que están quietos, lo que va en detrimento de la actividad física, de que dediquen su mente a juegos o actividades más creativas… y a los deberes. Tampoco hay que obviar las alertas que continuamente lanzan los expertos sobre la posibilidad que tienen los menores de acceder a contenidos poco apropiados para su edad o que acaben consumiendo estos contenidos como si de una adicción se tratara.

A todo ello se suma que cada vez más padres se ven sorprendidos por los lloros, rabietas y pataletas descomunales que supone que apagen sus dispositivos. Ante tales «numeritos», en ocasiones los progenitores, con tal de no aguantarles, tienden a ceder a las peticiones y ruegos de sus hijos para poder disfrutar de un poco de paz tras una dura jornada de trabajo o mientras se toman un aperitivo con los amigos.

Sin ser casi conscientes de ello, los padres que actúan así cometen un error, puesto que la próxima vez los hijos inistan en tener sus dispositivos llorarán más fuerte aún porque saben que al final podrán conseguir su objetivo: tener la cara frente a una pantalla.

Óscar Gonzalez advierte de que la teoría sobre cómo afrontar ese momento de llantos incontrolados es fácil, no así la práctica. «Lo primero que hay que hacer es armarse de paciencia y dirigirse a ellos con tranquilidad porque si el padre va alterado a quitárle la tablet o el móvil se entrará en un bucle de discusiones que irá creciendo y acabará con grandes gritos. Hay que recordarle que el dispositivo es de los padres, por lo que ellos deciden cuándo deben dárselo. Se le pide que se lo entregue en las manos y, de no ser así, se le dirá que la próxima vez no lo tendrá durante un día entero. Si él se resiste, las consecuencias se alargarán durante más tiempo».

De la misma opinión es Silvia Álava Sordo, doctora en Psicología y autora de «Queremos Hijos Felices. Lo que nunca nos enseñaron», al asegurar que, incluso, si el niño argumenta que su tablet o móvil se lo han regalado los abuelos por la Primera Comunión, algo que no es adecuado «porque el móvil no es ningún juguete y menos un dispositivo apropiado a la corta edad de los niños —matiza esta experta—, se le debe recordar que aún siendo un regalo, los padres son los que establecen las normas de uso siempre. En ningún apartado de la Ley de Derechos del niño se incluye que tenga que disponer de estas tecnologías».

Añade que en plena discusión, no es adecuado, ante las múltiples negativas del pequeño de apagar su tablet o móvil, arrancárselo de las manos. «Si los adultos actuamos así, le estaremos enseñando que los problemas se “resuelven” con violencia y ellos simularán este comportamiento. Lo mejor es decirle “muy bien, ya te he avisado de que debes apagarlo, si no lo haces ahora mismo, luego no podrás cogerlo. Me estarás demostrando que no sabes usarlo como debes. También es buena opción avisarle del tiempo que tiene de uso y cuando queden diez minutos de la hora establecida recordarle: “en diez minutos debes dejar tu dispositivo”. Si es necesario también se le puede decir porteriormente que solo le quedan cinco minutos».

Los expertos inciden en la necesidad de no levantar estas consecuencias a su mal comportamiento, para que la próxima vez se lo piense dos veces antes de no hacer caso. «No hay que caer en la tentación de dejársela después —explica Óscar Gonzalez— para lograr que no esté haciendo ruido, protestando, dándo saltos con la pelota o molestando con otra cosa. Los padres no podemos ceder en función de nuestro ánimo, de si hemos tenido un buen o mal día en el trabajo, etc».

Insiste Silvia Álava que no hay que tomarlo como una derrota de los padres, «pero hay que ser inflexibles y si más tarde el niño pide la tablet hay que decirle que no porque no supo obedecer y apagarla cuando se le pidió anteriormente. Ahora tendrá que asumir sus consecuencias».

No obstante, González manifiesta que su preocupación ya no es tanto que no quiera dejar la tablet, que ya es desobedecer, «sino que se comporte de forma desmesurada, incluso a veces agresiva, por tener que dejarla. Cuando esté tranquilo es también una buena ocasión para enseñarle cómo debe aprender a controlar su rabia». «Efectivamente, —añade Silvia Álava— no se deben permitir nunca malas contestaciones ni faltas de respeto. Las hormonas no son una excusa en los adolescentes. Hay que dejárselo muy claro y explicárselo tanto a menores como a adolescentes», concluye.

FUENTE: Diario ABC

#Vídeo: La obligación de los alumnos a denunciar casos de acoso escolar. Colaboración con el Telediario de La1 de TVE

El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha aprobado una normativa para frenar el acoso escolar. Entre otras medidas, establece como una obligación que los alumnos denuncien los casos de que conozcan. De no hacerlo, serán sancionados. Hablamos sobre ello en el Telediario de La1 de TVE

«Estos retos de moda ponen en riesgo incluso la integridad de los niños» Colaboración con el diario El Comercio

Expertos creen que prácticas como el ‘abecedario del diablo’, practicado en el IES Astures, derivan de una mala comunicación en el entorno doméstico

Por MARCOS GUTIÉRREZ

Tras unos días de agitación, el fin de semana ha contribuido a que el día a día de los estudiantes del IES Astures de Lugones y sus familias recobre una cierta calma. La rápida actuación de la dirección del centro permitió atajar la peligrosa práctica de ‘el abecedario del diablo’, que se había popularizado entre los alumnos de primero de la ESO y que llegó a causar heridas en más de cuarenta chicos del centro.

Expertos en Sociología, Psicología Infantil y Ciencias de la Conducta consideran que la principal responsabilidad a la hora de prevenir este tipo de conductas aberrantes no recae en los centros educativos, sino en el entorno familiar. La psicóloga Silvia Álava explica que «por desgracia», este tipo de juegos son algo «bastante habitual». «Estos retos que se ponen de moda entre niños más pequeños ponen en riesgo incluso la integridad de los participantes», señala. El perfil de chicos más susceptibles de caer en estas trampas es el de aquellos «más sugestionables y que no saben decir que no». En este sentido, considera que «es muy importante que los padres hagan una correcta educación acerca de qué es lo que se puede consumir en las red, saber qué cosas ven, qué redes sociales siguen o que webs visitan».

En definitiva, se trata de que los padres o tutores «inviertan tiempo en una educación y en formarles, tener criterio y saber ser asertivos». Lejos de considerar que lo acontecido en el IES Astures es algo nuevo, esta psicóloga resalta que este tipo de juegos de valor, iniciáticos en cierta medida, siempre han existido, si bien «con las redes sociales se les da un eco que antes no tenían».

Silvia Álava, Psicóloga «Es muy importante que los padres eduquen sobre qué es lo que se puede o no consumir en la red»

José Antonio Flórez Lozano, Catedrático de la Universidad «El mejor de los regalos que podemos hacerle a un niño se llama tiempo»

Héctor Cebolla, Sociólogo «Con Internet y las redes sociales estos juegos se han estandarizado a nivel planetario»

El catedrático de Ciencias de la Conducta de la Universidad de Oviedo José Antonio Flórez Lozano considera que «nos encontramos con comportamientos que parecen ser inducidos en parte por la pertenencia a este mundo de teléfonos móviles y digitalización». En este tipo de casos cree que resulta esencial «conocer la edad de los niños en cuanto a desarrollo emocional». «Probablemente tenemos que preguntarnos no tanto por el niño o el instituto como por la familia o el núcleo familiar», comenta al hilo de la peligrosa práctica que se detectó la pasada semana en el centro educativo lugonense. Cree que el problema se basa en que «hay una comunicación ineficiente. El niño en estos momento tiene un hambre de comunicación que es sustituida por una digitalización cada vez más intensa, a través del uso de las nuevas tecnologías». Añade que «nuestro cerebro está pensado para la felicidad, no para la autodestrucción y esto requiere esfuerzo». En esta línea, conductas como las manifestadas a través de juegos como el del ‘abecedario del diablo’, «son reflejo de la sociedad actual, en la que algo falla». Cree que en el fondo del problema radican «posibles déficits en vínculos psicoafectivos con la familia». «Tenemos que volver a lo más sencillo. La digitalización mejor es el amor y la comunicación en el ámbito familiar. El mejor regalo que podemos tener para un niño se llama tiempo», asevera.

Apunta que la interacción entre padres e hijos dentro del ámbito familiar «es la estrategia para atajar estos comportamientos negativos. Procurar un entorno positivo para nuestros hijos». Considera que el beneficio obvio de las nuevas tecnologías y las redes sociales se está pervirtiendo, llegando a «intoxicar» las mentes aún en desarrollo de los más jóvenes.

El sociólogo Héctor Cebolla, cree que, pese a ser fenómenos aislados, eventos como el de Lugones «tienen una gravedad extraordinaria. Más allá de que sean prevalentes, la importancia de un evento solo me parece suficiente como para que reciba atención».

Más que hablar de viralización de este tipo de prácticas por el efecto de las redes sociales, considera que lo que sucede es que ‘juegos’ como el ‘abecedario del diablo’ o ‘la ballena azul’ «se han estandarizado a nivel planetario. Antes estas bravuconadas tenían un origen más local. Lo que han hecho las redes es estandarizar lo que pasa en los diferentes países». En esta línea, «lo que pasa es que ahora prestamos más atención y hay más herramientas para medir el maltrato en los centros educativos. El efecto de las redes es más homogeneizador que viralizador».

Distintas prácticas

Son varias las prácticas que, como el ‘abecedario chino’ o ‘de diablo’, se extienden entre los jóvenes de forma silenciosa y llegan a representar un verdadero peligro para ellos. El ‘abecedario del diablo’ consiste en rascar el dorso de la palma de la mano con una uña a otro niño mientras recita las letras del alfabeto de la A a la Z y dice una palabra que comienza con cada una de ellas. A cada palabra le corresponde un pellizco mayor lo que, en la mayoría de las ocasiones, deriva en heridas de consideración. Lejos de ser más inofensivo, el ‘cutting’ puede tener un factor de peligrosidad añadido. El objetivo es hacerse cortes con una cuchilla en determinadas zonas de muñecas y pies, incluso en las plantas. Una vez realizada la marca, los jóvenes suben la foto a las redes sociales.

FUENTE: Diario El Comercio

Beneficios de educar en valores. Colaboración con la revista Padres y Colegios

Video: colaboración en el programa Trece al Día de TreceTV ¿Por qué la tasa de abandono escolar es superior en España que en otros países Europeos?

Os adjunto mi participación en el programa “Trece al Día”espacio presentado por José Luis Pérez y Ana Samboal, donde hablamos sobre educación, niños, profesores y familia: ¿Por qué la tasa de abandono escolar es superior en España que en otros países Europeos?

‘Mi hijo tiene conductas violentas, ¿qué debo hacer?’ Colaboración con Hola.com

Hablamos con una experta en psicología infantil para que nos asesore a la hora de reconducir comportamientos agresivos en los niños

Nadie dijo que educar a los niños fuese tarea fácil. En ocasiones, por mucho empeño que los padres pongan a la hora de inculcar buenas maneras a sus pequeños, estos acaban desarrollando conductas agresivas y violentas. Silvia Álava (silviaalava.com), doctora en Psicología Clínica y de la Salud y directora del Área Infantil del Centro de Psicología Álava Reyes, nos explica la importancia de frenar y corregir cualquier tipo de conducta inadecuada a tiempo, antes de que pueda convertirse en un problema mayor.

La doctora asegura que, en numerosos casos, especialmente a edades tempranas, es frecuente que los niños tengan comportamientos “agresivos”. Esto se debe fundamentalmente a la capacidad limitada que tienen los pequeños a la hora de comunicarse. “Con 2-3 años su lenguaje es limitado y pueden recurrir a la fuerza para conseguir sus propósitos“, comenta. “Para ellos muchas veces esto es lo más fácil, le quitan un juguete a un niño por la fuerza y consiguen lo que quieren”, explica mientras asegura que los manotazos, empujones y otros gestos son algo bastante más frecuente de lo que se piensa en esta etapa de la infancia. No obstante, hay que frenarlos y corregirlos, “siempre desde la empatía y nunca desde la violencia”. “La violencia solo genera más violencia. Cuando los niños tienen este tipo de comportamientos debemos enseñarles de forma tranquila y pausada que no están haciendo las cosas bien. Tienen que aprender a realizar y pedir las cosas con respeto”, explica Álava.

Respeto y diálogo

EMPATÍA Y ASERTIVIDAD

Conforme van creciendo y su capacidad de comunicación aumenta, es importante empezar a trabajar con ellos las emociones y la asertividad. “Con 4 y 5 años ya son capaces de entender lo que es la empatía. Su capacidad para relacionarse es mayor y tienen que comprender que sus actos, como puede ser un empujón o un manotazo, no solo tienen por qué producir un daño físico, también generan un daño emocional a la otra persona. Tienen que aprender a pedir perdón y sobre todo comprender que ese no es el modo de conseguir las cosas”, asegura la psicóloga. A estas edades ya podemos explicarles y trabajar con ellos la asertividad. Deben distinguir entre una conducta correcta e incorrecta. Aun así, si el problema no cesa y con 6, 7 y 8 años continúan mostrando comportamientos agresivos y violentos, recurrir a un experto podría ser recomendable, aunque con calma y desde el respeto es posible modificar una mala conducta.

DAR EJEMPLO

Para la doctora Álava la respuesta de los padres ante un comportamiento inadecuado de los niños es fundamental, y subraya que “nunca hay que responder con agresividad”. “Si un niño grita, no podemos responder con el mismo tono de voz”, asegura mientras dice que deben encontrar en el adulto una figura ejemplarizante. “Es importante que razonen y den su opinión sobre cualquier tema, pero no se pueden tolerar las faltas de respeto o la imposición de pensamientos mediante cualquier forma de violencia”, comenta mientras dice que, en numerosas ocasiones, el niño adquiere este tipo de comportamientos imitando conductas aprendidas en la televisión, algunos juegos o directamente desde casa o el colegio.

Además, la psicóloga recomienda que, ante cualquier tipo de conducta violenta o agresiva por parte de los niños, no se establezcan “castigos”, sino que se intente fijar otro tipo de “consecuencias reparadoras”, con las que se refuercen las buenas conductas y en las que la empatía y el respeto sean fundamentales.

FUENTE: Hola.com