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El regreso a la rutina escolar supone un gran esfuerzo económico y psicológico para los padres. Colaboración con la cadena COPE

Llegamos al final del verano y eso solo significa una cosa, volver a la rutina. Dejamos la playas, volvemos a casa, retomamos el trabajo y a los niños les toca algo que no les gusta mucho, volver a las clases. La vuelta al cole se traduce en un auténtico esfuerzo económico y psicológico para padres y niños. En cuanto a lo económico, las familias realizan un gran desembolso para los uniformes, los libros, las mochilas, básicamente todos los materiales escolares. Un desembolso que, según la Organización de Consumidores y Usuarios, oscila este año entre los 1.993 euros de gasto medio por hijo. Unos costes que dependen, lógicamente, del tipo de educación que tenga el niño.

Si la educación es pública, la OCU estima que el gasto medio por niño desde que llega a infantil hasta bachiller es de 4.416 euros. Si es concertado, el gasto asciende paulatinamente a 10.168 euros. Y si la educación es privada, los gastos llegan a 24.841 euros. Dentro de esas medias se encuentran los gastos en material, ropa libros… El material escolar ronda en torno a los 83 euros de media anual, los libros de texto, unos 201 euros y en el caso de los uniformes, unos 151 euros de media. Cifras que sin duda suponen una “cuesta de agosto”.

Pero como decíamos al principio, también significa un esfuerzo psicológico tanto para padres como para hijos. Los niños tienen que recuperar los hábitos de acostarse pronto, ir a clase, dejar las consolas por los libros… Un cúmulo de cambios que hace que la vuelta a la rutina sea complicada. Los padres por su parte luchan para que sus hijos recuperen estos hábitos, llegando muchas veces a discutir y enfadarse cuando estos muestran cierto estado de rebeldía.

En Mediodía COPE hemos hablado con Silvia Álava, psicóloga experta en educación, para conocer conocer mejor cómo afecta el inicio del colegio a los pequeños: «Les afecta un poquito. Es cierto que les cuesta ponerse las pilas pero tardan menos que los padres. Normalmente suelen tardar unos 15 dias en habituarse«. La psicóloga ha dado consejos para mejorar la vuelta al cole en las casas: «Los padres pueden ir retomando horarios estas semanas previas a la vuelta al cole. No tiene sentido que apuren con el mismo horario hasta el comienzo del colegio porque si no van a estar agotados«.

También ha destadado la importancia de la actitud que tienen que tener los padres cuando llevan a los pequeños al cole: «Los niños tienen que saber dónde vamos, qué es lo que se va a hacer, etc. Pero lo fundamental en estos casos es la actitud de los padres porque hay a veces que son los padres quienes van con miedo al colegio. Esa actitud da un mal enfoque al pequeño y lo asimila con algo negativo. Por eso tienen que cambiar la actutud para que el pequeño vaya contento al colegio«

«Es fundamental trabajar emociones en el aula». En el Foro de Educación de Faro de Vigo

«Para explicar las básicas a los pequeños es necesario utilizar caras: no basta con emoticonos porque no se asegura la transferencia»

Selina Otero Vigo 21.09.2019 | 01:18

Álava en su taller de inteligencia emocional como aliado del aprendizaje. // Marta G. Brea

Álava en su taller de inteligencia emocional como aliado del aprendizaje. // Marta G. Brea

«Hay que empezar por las emociones básicas y poco a poco ir introduciendo las demás». Las emociones: «es fundamental trabajarlas en el aula». Silvia Álava, psicóloga y autora de «Queremos hijos felices: lo que nunca nos enseñaron», entre otros libros, explicó en su taller del Foro de Educación de FARO: «la inteligencia emocional como aliada del aprendizaje».

Y para explicar las emociones a los demás primero hay que aprender a reconocerlas. «¿Qué cara es esta? De tristeza. ¿Qué pasa con la tristeza? Que baja la energía pero también es un momento de introspección, para saber lo que nos pasa por dentro. Por un momento quitamos el piloto automático y nos permitimos pensar», explicó Álava Sordo a los docentes, padres y madres asistentes a su taller de ayer (hoy repetirá sesión a las 18.45 horas).

«¿Y el enfado? ¿Qué pasa con el enfado? ¿Para qué sirve? Sirve para descargar, para demostrar disconformidad con algo. La energía es alta… Otra cosa es cómo yo utilizo la energía del enfado. Cuando nos enfadamos utilizamos mucho los brazos, pero como aprendemos en sociedad no utilizamos esta energía para pegarnos», describió la experta en inteligencia emocional.

Los docentes asistentes compartieron con Silvia las características de cada emoción. Incluso salieron al escenario para expresar ellos mismos emociones al resto del público y este tenía que adivinarlas. «¿Y la sorpresa? ¿Cómo es la sorpresa? Boca muy abierta… La sorpresa es una emoción neutra. Cejas arqueadas, ojos abiertos, boca abierta… La sorpresa puede derivar después en alegría, si es algo positivo, o en tristeza, si es algo negativo», expresó la psicóloga, coach y profesora. Que añadió: «¿Qué pasaría si no sintiéramos asco? Nos envenenaríamos al abrir la nevera», bromeó.

Tras una exposición de las emociones básicas Álava afirmó. «todo esto podemos hacerlo con los peques». Y concretó: «no nos valen solo los emoticonos, necesitamos integrar la emoción descrita en una cara para asegurarnos que se produce la transferencia».

Para Álava, cuando somos capaces de reconocer lo que estamos sintiendo, tanto nosotros como los demás, y además somos capaces de regularlas, «somos capaces de adquirir el control de nuestra vida. «Añade esta experta que es muy importante saber cómo trabajar la inteligencia emocional, tanto en las clases como en la familia. «Los padres son el principal modelo a seguir del niño por lo que ellos tienen que ser los primeros en trabajar su inteligencia emocional», cuenta esta profesional.

Las personas con este tipo de inteligencia son más empáticas, comprenden mejor los estados emocionales y pueden establecer relaciones interpersonales de mayor calidad, con más habilidades sociales y menos conducta agresiva. Está comprobado también, según esta psicóloga, que se asocia la inteligencia emocional al rendimiento académico.

Álava ha escrito mucho sobre la preparación de los pequeños y pequeñas para la vida. Sin embargo, eso no significa felicidad continua. Siempre explica que debe interpretarse bien la felicidad: «hay que prepararles para la vida, que sean autónomos, que sean seguros, independientes…», expresa.

FUENTE: Faro de Vigo

Falda o pantalón: las alumnas de un colegio concertado piden poder llevar pantalón como medida de igualdad. Colaboración con el diario El Mundo

Por RAÚL BARRÓN

A muchas de las chicas del Santa María de la Hispanidad no les gusta llevar falda al colegio. Cuando corre el aire, tienen que estar pendientes de que no se levante. Cuando se sientan, lo hacen preocupadas. En ocasiones, se sienten incómodas y observadas. Saben, que algunas de sus amigas odian la prenda, las acompleja físicamente. Además, no pueden correr de una manera cómoda y pasan frío.

Un total de 367 de 550 de los alumnos del colegio Santa María de la Hispanidad, de entre 11 y 16 años, están de acuerdo en que las chicas puedan elegir como prenda para su uniforme un pantalón. Así se lo hicieron saber en una carta con sus firmas a la dirección del colegio, situado en el distrito de San Blas-Canillejas. En el escrito reivindican «la opción de vestir aquello que consideren más cómodo y acorde a los tiempos».

Las alumnas consideran que se trata de un comportamiento sexista, ya que se relaciona un tipo de prenda con un género.

La dirección del colegio aceptó la propuesta de manera parcial, modificando la falda a falda-pantalón. La razón del cambio fue, según el director del colegio, que «debe de mantenerse la diferencia de género en el uniforme». La medida, sin embargo, se tornó insuficiente para las alumnas.

«Cada vez son más los colegios que se modernizan y más los padres que buscan un colegio más igualitario y que no marque la diferencia de sexo de los alumnos, sino la diferencia de unos valores distintos y mejores, que el propio niño pueda ir formando para que pueda ser en un futuro una persona coherente y favorecedora para su entorno, siempre y cuando no falte la responsabilidad y el respeto», denuncian en su misiva.

En la Comunidad de Madrid, el uniforme está presente en el 20% de los cerca de 800 centros públicos. Los privados y concertados tienden a utilizarlo, pues la decisión es autónoma de los centros educativos.

La experiencia en otros colegios

El colegio Monte de El Pardo de Madrid es uno de los que ya adoptó esta medida, tal y como se exponía en un reportaje en El Mundo, que permitía elegir entre falda y pantalón a las niñas. Los padres apostaron por el uniforme por comodidad y para dejar menos en evidencia las diferencias socioeconómicas de las familias.

Respecto al análisis de la decisión, la jefa de estudios del Colegio, Victoria Valero explicaba a El Mundo: «Lo que ocurre, en la práctica, es que las pequeñas van con pantalón, porque es más cómodo, pero las mayores, las de 10 u 11 años, prefieren venir con falda».

El reportaje también analizaba la cuestión desde el punto de vista psicológico.»Los uniformes tienen cosas positivas y negativas», sintetizó la psicóloga Silvia Álava. «Nos sirven para homogeneizar el grupo y que todos los estudiantes se sientan iguales, y también para evitar comparaciones que surgen en estas edades con las marcas. Es verdad que ayudan a dar un sentido de pertenencia al grupo, de equipo y de unidad al que lo lleva, como ocurre con los uniformes de trabajo. También tienen un componente de comodidad… Pero la parte negativa es que evitan la diferenciación del individuo, que también es importante para el desarrollo de la personalidad».

FUENTE: Diario El Mundo

Video: colaboración en el programa Trece al Día de TreceTV ¿Por qué la tasa de abandono escolar es superior en España que en otros países Europeos?

Os adjunto mi participación en el programa «Trece al Día»espacio presentado por José Luis Pérez y Ana Samboal, donde hablamos sobre educación, niños, profesores y familia: ¿Por qué la tasa de abandono escolar es superior en España que en otros países Europeos?

¿Hay que ayudar a los niños con los deberes? Colaboración con ZEN de El Mundo

  • De qué sirven al profesor unos ejercicios que han estado corregidos de antemano
  • No todos los niños son iguales y no todos tienen la misma facilidad
  • Silvia Álava: «Si se los hacemos, no llegan a hacerse responsables»

Los deberes son responsabilidad de los niños, nunca de los padres. Esa es la frase mantra, lo que reza el sentido común en la educación pero, entonces, ¿qué pasa para ese cruce de pantallazos en los grupos de WhatsApp con las tareas? ¿Por qué hay padres que hablan en plural de los deberes compartidos con sus hijos, «esta tarde nos han mandado muchos»? Depende a quién se consulte. Los expertos insisten en que los hagan solos y, eso sí, los padres se encarguen de que sus hijos dispongan de tiempo y de un espacio adecuado para hacerlos con tranquilidad, sin ruido, con buena luz. Y de resolver dudas puntuales.

Curiosamente, mientras se aconseja hacer a los niños resistentes frente a la presión del grupo, son los padres los que en ocasiones se muestran más proclives a sentirse influenciados por otros progenitores muy «hiperpadres», pendientes del último ejercicio de sus hijos.

Jesús Manso es investigador en didáctica de la Educación y psicopedagogo. En su contacto con maestros que pasan por la Universidad Autónoma, donde da clase, confirma que existe esa presión entre progenitores: «Se ha acentuado con los grupos de WhatsApp. Hay padres que se enteran de que otros están ayudando y, entonces, se ponen ellos también. Se genera una especie de competición. Los que pensaban que no era su papel, dudan y empiezan a ayudar».

La siguiente pregunta obvia es de qué sirven al profesor unos ejercicios que han estado supervisados y corregidos ya de antemano, qué información válida sobre el nivel puede sacar de ahí. «No tiene ningún sentido. Ahora que se cuestiona la utilidad de algunos deberes, así no tienen apenas», añade Manso.

Cuestión de responsabilidad

Carmen Pascual, directora del colegio Padre Coloma de Madrid, de Primaria, incide en ese papel pernicioso de algunos padres:»Hay que inculcar la responsabilidad desde el principio. En muchas ocasiones, no toman notas de sus tareas en las agendas a sabiendas de que se van a informar por los chats. Esta es una negación más, de tantas, en relación a la exigencia de los padres hacia los hijos».

Hay padres que tienen interiorizado cómo actuar: «No les debemos ayudar. Es su formación individual como personas, es su crecimiento personal, asumiendo obligaciones y responsabilidades», dice Manuel Espinosa, padre de dos hijos. Su discurso es el que va difundiendo Silvia Álava, psicóloga educativa, en sus numerosas apariciones en canales de vídeo cuando habla de los deberes: «Si se los hacemos, no llegan a hacerse responsables».

Pero no todos los niños son iguales o tienen la misma facilidad. María Rodríguez es madre de tres, una con dislexia y dos con déficit de atención: «Hay niños a los que hay que ayudar y a otros a los que no. En mi casa, los dos niños necesitan supervisión. La niña, no».

Manso incide en la desigualdad social ante los deberes, las posibilidades de tener tiempo y conocimiento para solventar dudas y, como dice María, que haya niños con necesidades más específicas: «Ahí está el perfil socioeconómico muy marcado del fracaso escolar en España y eso tiene que ver con la falta de recursos para atender a la diversidad de la Administración».

Marta Cárdenas, que admite que jamás le ayudaron sus padres a los deberes, sí lo hace ahora con los suyos: «Estamos todo el día detrás de los deberes y sacan buenas notas. Pero no veo que profundicen si un tema les interesa mucho. Creo que debería haber un rato en el colegio para que los hicieran y llegar con la tarea hecha». Ella era más autónoma, sacaba peores notas pero leía por su cuenta los cómic de Marvel.

Fomentar su autonomía

Es curioso el caso de Esther Teruel, una pedagoga que siempre aconseja dejar a los niños solos y que sean responsables. Hace un mes, sin embargo, su hija mediana llegó con una nota pésima en una asignatura. Se enteró y resulta que el profesor no explica y se limita a decirles lo que entra en el examen. Se ha tenido que sentar con ella: «Debemos fomentar su autonomía pero hay colegios o docentes que nos obligan a faltar a nuestros valores«.

Jesús Manso se hace eco de algunas quejas de padres sobre la recarga de deberes por no poder abordar todo el temario por la celebración de charlas, conferencias, semanas temáticas, etc en el colegio: «Es verdad que el curriculum no ha parado de aumentar en las últimas décadas y, a la vez, se han introducido metodologías más innovadoras y actividades que no están centradas en el conocimiento». Al final, lo que no se hace en clase, se acaba en casa.

Los deberes se van complicando, además, y llega un momento en Secundaria que muchos padres no pueden ayudar ya. Y es en ese nivel donde se produce un altísimo fracaso escolar en España.

Pero no en todos los centros los padres tienen esas preocupaciones. En un instituto de un pueblo de las afueras de Granada, Antonio, un profesor, explica que el debate no existe donde los padres no tienen ni tiempo ni formación para estar encima de los deberes de los niños. «Sí les toman la lección de memoria y comparten lo que hay que hacer por los grupos de WhatsApp, luego en Secundaria se estrellan. Mientras, los padres están con el ruido mediático de lo que es acoso escolar o de si hay que prohibir los deberes».

Y Gregorio Luri, por último, suele poner de ejemplo otros «deberes» enriquecedores que sí se pueden hacer en familia: mantener una conversación interesante a la hora de la cena, elegir de quién y de qué se habla, comentar libros o noticias. Esos sí se pueden hacer juntos.

FUENTE: Diario El Mundo

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Viernes de Podcast: Hablamos de «Bullying, acoso escolar» en Capital Emocional, de Capital Radio

Capital Emocional - Silvia Álava

Duración: 60:00m
“Las 365 reflexiones de lo realmente importante en nuestra vida” elige como reflexión: “Oro parece plata no es” como punto de partida desde el que no dejarse llevar por las apariencias. Tras ella, la Conversación profundizará de manera especial en la “Gestión del talento excelente: Asociación Celera” con Francisco Martínez. Justo después serán la Escuela Europea de Coaching y Rosa Barriuso quienes, en la “La Píldora de la Felicidad”, compartan con nosotros lo relativo a “Madres y madres de adolescentes” atendiendo al rol actual de la mujer, máxime en un día tan señalado como es hoy, día de la mujer. Desde Tech-Inno-Emoción retomamos nuevamente lo relativo a “Virtual Bullying (2)”, gracias a SMS Europa y Daniel Kumpel. Y, lo mismo para la parte final del programa, aprovechando que esta semana se la dedicamos a los más pequeños con nuestra Sección “Educa” y Silvia Álava Sordo: “Bullying, acoso escolar (2)”. ¡Eleva tu dosis de Capital Emocional!

Los grupos de Whatsapp de las mamás, el nuevo compañero ‘listo’ en las aulas del colegio. Colaboración con el diario 20Minutos

  • Los expertos cuestionan seriamente la «sobreprotección» que las madres ejercen sobre los niños, usurpando tareas que deben hacer ellos.
  • Ellas se encargan de los deberes y la organización del material, mermando la responsabildiad y la autonomía personal de sus hijos.
  • Los grupos se han convertido además en una herramienta para cuestionar el trabajo de los docentes.

Madres y Whatsapp

Los grupos de Whatsapp han llegado a la vida educativa para quedarse, pero también para hacer estragos. En los últimos años han proliferado especialmente los grupos organizados por los padres de alumnos, sobre todo las madres, con la finalidad de controlar el progreso escolar de sus hijos.

«En su afán de proteger a los niños propician que estos no aprendan a desenvolverse por sí mismos y a madurar adecuadamente», considera la psicóloga Carmen Bermejo Romero. «El rol sobreprotector, de ‘gallina que cuida a sus polluelos’, junto con la facilidad para acceder a los mensajes de whatsapp lleva a esto», añade la experta.

Desde las primeras etapas educativas (Infantil) hasta 6º de Primaria, lo cierto es que los grupos de mamás se han extendido como la espuma para acabar usurpando tareas y obligaciones que hasta hace poco competían al alumnado. Y lo normal es que las madres formen parte, como mínimo, de dos grupos: el general de la clase y el particular o más privado, integrado por las mamás más afines.

«Chicas… me podéis mandar la ficha de Inglés. ¿Y qué más hay de deberes?», dice el texto de un mensaje real al que ha tenido acceso 20minutos y compartido hace unos días por un grupo de mamás de Primaria. «Hola. Me pide mi hijo que por favor me enviéis una imagen del cuaderno de las 2 páginas de problemas que hay que hacer. No encuentra el cuadernillo de problemas», se lee en otro mensaje.

Ante estos mensajes, salta una duda: ¿Por qué el alumno no sabe qué deberes tiene? ¿En qué estaba entretenido? ¿Y su material, por qué no lo cuida? ¿Por qué se involucran las madres en resolver estas situaciones?

«Estamos asumiendo las cosas que el niño tiene que hacer y que está preparado para hacerlas. Además en el mensaje va implícito un ‘tú no te preocupes, ya lo hace mamá por ti». Y eso hace que el niño no adquiera seguridad y autonomía personal, algo determinante para desarrollar la autoestima en el futuro», explica la también psicóloga Silvia Álava.

«Más beneficio que perjuicio»

Si a través de sus grupos las mamás se ocupan de organizar los deberes, tener al día el material, saber cuándo es el examen y qué materia entra o cómo hay que ir vestido a la excursión… ¿qué espacio les queda a sus hijos?

«Está ahí, al alcance y lo usas. Hay gente que huye de esto, pero permite dimensionar los problemas escolares, sobre todo cuando no somos como nuestras madres, no podemos ir todos los días a la puerta del colegio y enterarnos de cómo ha ido el día», cuenta Raquel, madre trabajadora de dos niñas en edad escolar.

Raquel, junto a Nuria, Paloma, María, Encarna y otras cuatro mamás comparten grupo y preocupaciones. Todas admiten que «es verdad que se sobreprotege», «nos pasamos», «se usa en exceso», pero al mismo tiempo tienen una opinión unánime: «El beneficio es mucho mayor que el perjuicio».

Paloma admite estar «quitándole algo de responsabilidad» a su hijo, pero otra de las integrantes apunta a que el suyo «es un grupo orientado a las cosas necesarias».

Para Encarna, la última en sumarse a este grupo, pero que en total forma parte de tres diferentes (tiene tres hijos), cree que «sirve para estar informado, sustituye a la charla que ya no podemos tener a la salida del cole. Y hay grupos y grupos, depende mucho del sentido común».

María introduce otro elemento: «La tranquilidad que me da saber que los niños van a crecer juntos y que sus madres son mis amigas… me compensa», dice. Y reconoce que a veces hay conflictos porque «los mensajes se malinterpretan».  Y otras muchas veces, estos grupos se convierten en escenario de peleas entre padres divorciados.

Para Nuria, a pesar de que «se están perdiendo muchas cosas», estos grupos vienen bien, por ejemplo, «cuando hay un problema con los niños, peleas o algo similar». «Te sirve como madre para medir la gravedad, contrastar y dimensionar el problema», añade.

Las pretendidas virtudes que relatan las madres son duramente censuradas por las psicólogas. «Los problemas de los niños deben quedarse en la esfera de los niños. Las madres no deben ni resolver ni preguntar ni contrastar», zanja Silvia Álava.

De la misma opinión, Carmen Bermejo añade: «Problemas que surgen entre niños y que deberían resolverse a ese nivel trascienden a las madres, intervienen ellas, y eso resta capacidad resolutiva y de afrontamiento a los peques, generando conductas más dependientes».

En este sentido, el presidente del sindicato de profesores ANPE, Nicolás Fernández, recuerda que «la implicación de la familia en la marcha educativa del alumno es sinónimo de buen rendimiento y eso no se consigue a través de un grupo de Whatsapp, que a la larga es algo frío e impersonal, sino potenciando las tutorías».

Y como docente veterano y de larga trayectoria lanza un mensaje a las madres: «El niño tiene que ser responsable de su tiempo, de su estudio y de los deberes que se tienen o no se tienen que hacer. ¿Cuándo vayan al instituto, qué va a pasar si no son capaces de organizar su propia agenda?».

Los profesores, cuestionados

Los grupos se han convertido también en un instrumento para cuestionar y desprestigiar la labor del profesorado.

«Es imposible que un profesor tenga el beneplácito de 30 padres», explica  el presidente de ANPE. «Ahora, el padre que tiene una mala relación con un profesor aprovecha para propagar rumores y descalificarle incluso en las redes sociales», dice.

De hecho, el caso más sonado, hasta la fecha, es el conflicto ocurrido en la localidad madrileña de Casarrubuelos. En esta ocasión, fue a la inversa, y varios profesores del colegio Tomé y Orgaz utilizaron la aplicación para intercambiar comentarios ofensivos contra alumnos y padres. La directora del centro fue suspendida y varios de los docentes detenidos.

Tras este suceso, 20minutos ha contactado con la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid para saber si lo ocurrido ha generado la toma de algún tipo de medida respecto a los grupos de Whatsapp. «No se ha dado ninguna instrucción concreta a los centros respecto a la gestión de estos grupos», confirman fuentes de la Consejería, que apuntan a que depende de cada centro.

10 preguntas a Javier Urra

El psicólogo forense y exdefensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Javier Urra, contesta a las preguntas de 20minutos sobre los polémicos grupos de Whatsapp de madres para aclarar pautas y conceptos.

¿Positivos o negativos?: «Generar un whatsapp y un grupo no tiene por qué estar mal. Sobre todo porque hoy por hoy contamos con la tecnología, está ahí y se va a usar. La pregunta es quién usa más el Whatsapp.

¿Y quién lo usa más?: «Sin duda hay padres que están en angustia permanente».

¿Se equivocan entonces los padres?: «Hay padres que lo hacen bien, pero hay otros que han equivocado su función. Entienden que tienen que educar en lugar del profesor».

¿Quién tiene que asumir la responsabilidad en el día a día?: «Hay responsabilidades que son de los alumnos, otras de los padres y otras de los profesores».

¿Hay quizá un trasfondo de complejo de «mala madre» ?: «Hay un poco de todo. Culpabilidad, idea de no fallar y sobreprotección.

¿Y se está fallando ?: «Lo cierto es que nunca se ha hecho tan bien. Lo que no quita que a los niños hay que darles su espacio. El niño tiene que ganar en libertad, que va unido a la responsabilidad.

¿Cómo se pueden reconducir los excesos?: «Sin duda lo principal es que la relación sea personal y con la comunidad educativa. Los padres está bien que se comuniquen, pero lo justo y necesario».

¿Y qué hacemos con los grupos de mamás?: «Hay que tener claro que no es el canal de comunicación ni debe serlo».

¿Por qué?: «El grupo es bueno para escuchar, pero luego cada uno tiene su individualidad y su forma de conducta».

Un consejo…: «La bidireccionalidad está entre padre e hijo y alumno y profesor. Todo lo que está en el exterior no aporta».

Viernes de Podcast: Cómo afrontar con éxito el curso escolar en Capital Emocional de Capital Radio.

Os adjunto el resumen del programa: Como reflexión inicial: “Dificultades” y para seguir aprendiendo a vivir la vida en positivo, nuestra conversación se centra en la Negociación de incidentes críticos y la comunicación no verbal (Juan Manuel García). “La Píldora de la Felicidad” nos habla de Lenguaje y Emoción (Carlos Cortés), para inmediatamente después adentrarnos en las Redes neuronales artificiales a través de la sección de Tecn-Inno-Emoción (Grupo SMS Europa y Daniel Kumpel). Y, en la sección “Educa” saber cómo afrontar con éxito el curso escolar (Silvia Álava Sordo). ¡Eleva tu dosis de Capital Emocional!. Pincha en la imagen para escuchar el programa:

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Hacer amigos con una sonrisa (uno de los mejores consejos si tu hijo estrena cole). Colaboración con la Cadena Ser

  • A los 15 días el niño ya debería a empezar a sentirse adaptado a su nuevo entorno
  • La psicóloga Silvia Álava asegura que es normal sentirse nervioso los días previos

A veces la vuelta al cole se convierte en un territorio inexplorado de caras nuevas que miran con curiosidad. Cambiar de escuela es una aventura en toda regla.

El primer consejo para los padres es enfocar en positivo las razones  por las que se estrena colegio. Es la recomendación de la psicóloga Silvia Álava, del Centro de Psicología Álava Reyes. «Explicarles lo positivo. Por ejemplo, que está más cerca de casa, que las actividades le van a gustar más o que el nivel se adecúa a sus necesidades. Mejor no recordar si hubo un problema en otra escuela que ha motivado el cambio».

Hacer amigos - Silvia Álava - Cadena Ser3

Llevar ropa neutra para evitar prejuicios

No tienen por qué ser los primeros días, lo habitual es que los días previos sean los más duros. La psicóloga Álava explica que los niños suelen «anticipar en negativo. Se plantean todo tipo de incovenientes como ¿y si no hago amigos o no caigo bien?». Hay que endender que antes de comenzar puedan estar «más nerviosos».

Silvia Álava aconseja incluso hacer role playing con los hijos los días previos y explicarles para que «cuando vamos a un sitio nuevo lo mejor es acercarse a los niños que nos parecen más simpáticos, no los más populares. Les tenemos que decir que sonrian, que se paren, que confien en sus posibilidades y que no hace falta esperar a que los demás se acerquen a ellos, que pueden y deben llevar también la iniciativa». Nunca está de más recordarles que ellos no son los únicos que están en esa situación, que hay más niños nuevos en el colegio».

Para los más mayores, la psicóloga Álava recomienda «llevar ropa neutra para no ser víctima de los estereotipos. Es la mejor forma de que no nos juzguen y permitir que nos conozcan primero».

Hacer amigos - Silvia Álava - Cadena Ser2

Los llantos en los jardines de infancia

Martín, de 11 meses, es el único bebé de una gran familia. Sus padres no tienen necesidad de llevarlo a la guardería, pero lo prefieren para que socialice y, de paso, descargar durante unas horas a la abuela Teresa de su cuidado. El viernes comenzó su aventura con otros bebés. Lloró un poco. Vuelve el lunes para seguir su período de adaptación que consiste en aumentar cada día un poquito el tiempo que pasa allí.

La psicóloga Silvia Álava aconseja a los padres llevar al niño de la mano si ya es capaz de andar. Así evitaremos la penosa imagen de un bebé arrancado a la fuerza de carrito o de los brazos de los padres. Otro consejo básico es despertarse con tiempo. Algunos padres prefieren llevar a su bebé dormido con la consiguiente sorpresa desagradable al despertar. Así se corre el riesgo de que piensen que los han abandonados. 

FUENTE: www.CadenaSer.com

Prevenir el acoso escolar desde el minuto cero. Colaboración con el diario El País

El problema crece cada año y sufre de un mismo mal: la falta de respeto

CAROLINA GARCÍA Twitter

El acoso escolar es una realidad en nuestro país. Y además, es un problema que crece cada año en torno a una misma pauta de comportamiento: la falta de respeto. Parece difícil educar a nuestros hijos en valores cuando en la televisión, en la radio, en las redes sociales se representa el insulto y la rabia como algo normal. El acoso escolar o bullying, que puede a llevar, en casos extremos, a la muerte del menor, debe ser erradicado.

Esta lacra afecta al 4 % del alumnado, según datos del Ministerio de Educación, que pondrá en marcha este curso 2016-2017 un teléfono gratuito, atendido por psicólogos y que no deja huella telefónica, similar al que está habilitado para combatir la violencia machista, según anunció el Gobierno el pasado agosto. El servicio será también accesible para personas con discapacidad.

La Fundación ANAR, asociación que ayuda a niños y adolescentes en riesgo, dispone del teléfono 900 20 20 10, «número al que los estudiantes pueden llamar con toda la libertad y en el que se aconseja a las víctimas que den a conocer su situación a la familia y al entorno de amigos para que le puedan ayudar», según explican en su web. En el año 2015, su último informe, esta organización atendió 369.969 peticiones de ayuda en toda España, de las que 25.000 referían a algún tipo de violencia escolar. Estos casos crecieron un 75% con respecto al año anterior.

Alumnos

Atajemos el acoso desde el primer día de clase (o antes)

Prevenir el acoso escolar es una labor que los padres deben comenzar en casa. “Deben educar en empatía a su hijo, a ponerse en el lugar del otro; es importantísimo que el pequeño se acepte cómo es y que se guste. Debe aprender a asumir sus defectos”, explica Silvia Álava, psicóloga, escritora y directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes. “Además, tienen que trabajar la comunicación asertiva con él, que es aquella que ‘me permite respetarme a mí mismo, respetando siempre a los demás’. Que me ayuda a expresar lo que siento, sin herir a nadie”, prosigue Álava.

Una cuestión también importante es trabajar la relación de confianza con el menor. Muchos pequeños tardan en contar lo que les está ocurriendo, por vergüenza o por miedo. “Si les transmitimos que vamos a entenderles, que les escuchamos, que comprendemos sus problemas, que pueden confiar en nosotros, será mucho más fácil que, si está ocurriendo algo, nos lo cuenten”, añade.

Además, existen algunas pistas que podemos observar en el hogar, en caso de que el niño esté inhibido o sea muy introvertido. “No son síntomas, pero pueden ayudar”, recalca Álava. “Por ejemplo, si el niño está más tristón, si, de repente, sufre cambios drásticos de conducta, como comer mucho o dejar de hacerlo, no puede conciliar el sueño, etcétera. Pero, sin duda, la clave más importante es si, de forma reiterada, el pequeño expresa que no quiere ir al colegio. Repito no son síntomas, son pequeñas pistas”. En el colegio también se pueden dar cuenta de que algo raro pasa. Normalmente, estos menores suelen estar aislados en el patio, en los cambios de clase y su material escolar, sus libros o sus gafas aparecen rotos.

Hay veces en las que los padres se deciden por un cambio de colegio y esto no soluciona nada. Cada niño es un mundo. La experta explica que si el niño solicita de forma reiterada este cambio de centro, hay que pensarlo, aunque “tampoco se trata de decirle al pequeño que tiene que aguantar». El niño necesita contar con habilidades socioemocionales. Los padres deben conseguir, con la ayuda del colegio y en algunos casos de un especialista, que sus hijos sean autónomos, que se sientan seguros y asienten unas bases de comportamiento que consigan que el niño se respete y respete a los demás”, explica la experta.

Cómo actuar cuando sabemos lo que ocurre

“Lo primero que hay que tener en cuenta es que hay que trabajar tanto con los padres del acosado como los del acosador. Normalmente, enfocamos solo los esfuerzos en ayudar a la víctima, pero no reeducamos al acosador, lo que puede llevar a que esta situación se dé con otros niños, que se repita”, explica la experta.

La colaboración del colegio es fundamental. «Casi todos los centros cuentan con un protocolo de actuación en el que se activan distintos puntos que afectan al profesor y a los alumnos, entre otros entornos. No hay que olvidar trabajar con los testigos mudos, que son aquellos que han visto lo sucedido y no lo cuentan. Muchas veces ellos tienen la clave». Y lo que está claro es que ante cualquier agresión verbal o burla, los docentes deben cortar la situación desde el minuto cero, a través de la enseñanza en valores como la empatía, la solidaridad y el respeto a los demás», subraya esta psicóloga.

«Con todo esto, con esta preparación previa, el alumno puede sentir que tiene herramientas y puede enfrentar el problema. Y si ha sufrido acoso, con todo esto, puede tener una nueva oportunidad y creer que las cosas pueden cambiar. Que se siente fuerte», concluye Álava.

EL 75% DE LOS PADRES NO CONTROLA EL MÓVIL DE SU HIJO

Cuando le regalamos un móvil a nuestro hijo, ¿somos conscientes de cómo lo usa? ¿sabemos a los sitios que entra? ¿con quién se comunica? Una última encuesta elaborada por S2 Grupo, especializada en ciberseguridad, asegura que no. Según este informe, el 75% de los padres no hace ningún tipo de control parental del móvil de sus hijos y el 29% regaló a su hijo un smartphone antes de los 12 años. “Los padres no podemos olvidarnos de que también debemos ejercer nuestra función de cuidado en el entorno de las nuevas tecnologías”, ha destacado, en un comunicado, Miguel A. Juan, socio-director de S2 Grupo.

Control parental para evitar el acoso

Los datos expuestos contradicen los temores de los padres. A un 31% le inquieta que su hijo acose a otros pequeños; que envíe fotos íntimas, entre otras cuestiones, y a un 21% le preocupa que su hijo sea víctima de acoso, según explica el texto. El 18% reconoció que su pequeño había sufrido algún tipo de acoso.

Acuerdo entre padres e hijos para el uso del móvil

Para solucionar el problema, S2 Grupo ha creado un contrato en el que se incluyen 18 puntos que intentan hacer una reflexión sobre “tener un uso responsable del móvil”. Entre estos puntos, se encuentran, siempre sin invadir la intimidad de los jóvenes, revisar periódicamente el móvil para comprobar las aplicaciones, la configuración y el estado de seguridad adecuados. Además, incluye términos relacionados con la gestión del tiempo; el envío de fotografías personales o aprender a usarlo de forma correcta en sitios públicos. “Con este acuerdo, buscamos que los más pequeños se den cuenta de que el teléfono móvil no es un juguete ya que pueden exponerse a muchos riesgos como ser víctimas de chantajes o acoso, entre otros”, concluye el texto.

Este Acuerdo entre padres e hijos para el uso del primer teléfono móvil se puede descargar e imprimir desde la página web www.Hijosdigitales.es.