Las recomendaciones para una vuelta al cole tranquila. Colaboración con Cadena Ser

Acostumbrar a los niños a los horarios escolares o implicarles en las compras son algunas de las buenas prácticas

Tras un periodo estival donde los más pequeños han disfrutado de más de dos meses de vacaciones llega el retorno a las escuelas. Pasar de disponer de todo el día para divertirse a tener unos horarios establecidos puede suponer un trastorno para los niños.

“El principal error es no adecuar los horarios con el tiempo suficiente de antelación”, afirma Silvia Álava, directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes. “Hasta el último día estamos hasta muy tarde y comemos a horas que no van a ser las mismas”, algo que luego repercute, según la psicóloga, en que los niños “lleguen al cole bastante destrozados”.

Para la autora del libro ‘Queremos que crezcan felices’, la solución pasa por adaptar los horarios una semana antes de que empiecen las clases. Este periodo lo podemos aprovechar para que “aprendan a vestirse solos o a desayunar sin ayuda”. También se pueden ensañar los tiempos, “si hay que desayunar en 15 minutos no pueden tardar tres horas”, afirma.

“No es bueno atiborrarles a clases extraescolares”

Es muy común llenar el tiempo libre de los niños de actividades extraescolares, algo que la psicóloga infantil no considera bueno, ya que “los niños necesitan tiempo libre para jugar ellos solos”. Silvia Álava cree que al final los niños están continuamente guiados por un adulto que les va planificando y también tienen que “estar solos, jugando y aburriéndose”.

Hacerles partícipes de las compras

Otro factor que puede mejorar la percepción de la vuelta al cole por parte de los más pequeños es hacerles partícipes de las compras de material necesario para la vuelta al cole. Silvia recomienda ir con ellos a adquirir los materiales, los libros, el uniforme… “Por ejemplo, a la hora de forrar los libros, si tienen la edad suficiente lo pueden hacer ellos”.

Mochilas que no superen el 15% del peso del niño

El peso excesivo que la mayoría de niños escolares cargan en sus enormes mochilas y, sobre sus hombros, ocasiona “contracturas y sobrecargas que, aunque no son graves, pueden cronificarse y condicionar tanto el desarrollo del niño como su calidad de vida en la edad adulta”, resalta Sanitas. El centro médico recomienda que no se supere el 15% del peso del niño, aunque algunos llegan a llevar hasta el 35% de su peso.

En el reparto de la carga, el Ministerio de Sanidad aconseja a la hora de seleccionar la mochila que esta sea cercana a la espalda y en posición vertical, y que el peso esté repartido equilibradamente. La mochila debe colgarse siempre de los dos tirantes, y no de uno solo.

Según Sanitas, se deben tener en cuenta varios aspectos. La mochila nunca debe ser más larga que la espalda del niño y la capacidad de esta, medida en litros, nunca debe pasar más del 10-20% del peso corporal del niño.

FUENTE: cadenaser.com