Padres helicóptero

Familia: padres helicóptero, del cuidado a la sobreprotección. Colaboración con ElDia.com de Argentina

Psicólogos advierten sobre la tendencia a sobreproteger a los chicos y sus perjuicios. La edad clave para comenzar a fomentar autonomía es entre los 6 y los 12. Pero hay cada vez más “padres helicóptero” que “sobrevuelan” cada paso de sus hijos.

Padres helicópteroCada vez es más común en las consultas de los psicólogos especializados en infancia y familia: una madre o un padre se da cuenta de que está demasiado pendiente de resolver los problemas cotidianos de los chicos, al punto de cercenarle toda autonomía.

“Cuando esto sucede se corren de ese lugar, pero eso, que es necesario, les angustia y les cuesta un montón. El problema es que muchas veces no se dan cuenta. Y es cada vez más común encontrar padres que sobreprotegen a los chicos, un problema que no reconoce diferencia de edad, de clases sociales ni de género y que se potencia con algunos nuevos modelos de familia, como el de la madre jefa de hogar, que se siente culpable y trata de resolver todos los problemas de los chicos”.

La que habla es Susana Machado García, psicóloga platense especialista en Niños y Adolescentes, quien destaca que, hasta al punto son frecuentes los casos de chicos sobreprotegidos que algunos de los problemas asociados aparecen en la vida adulta, a partir de una reducción de la autoestima y de adolescentes tardíos y desorientados a los que les cuesta decidir sobre su futuro.

El problema dista de ser local. Es global y ha provocado que psicólogos de distintas latitudes llamen la atención sobre él. Es el caso de la psicóloga española Silvia Álava, que recurre a un nuevo concepto para describir a este tipo de padres: el de padres helicóptero.

La característica central de estos padres, aporta Álava, autora del libro “Queremos queCrezcan Felices”, es que en lugar de preparar a sus hijos para el camino, preparan el camino para sus hijos.

Álava es directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes, de España, y sostiene que el error más común que se comete en la educación de los hijos de 6 a 12 años de edad es la sobreprotección.

“Es una equivocación porque los niños se sienten más inseguros cuando los padres se lo dan todo hecho, y es importante que los pequeños experimenten el fracaso para que aprendan a esforzarse más”, de acuerdo a esta experta.

Álava señala que los chicos necesitan aprender a resolver las situaciones por sí mismos y conseguir tolerar la frustración. “Unos buenos padres tratan de levantar a su hijo cuando se cae, le consuelan, le secan las lágrimas y le apoyan para que siga adelante, ya que si no le dejamos caer, nunca aprenderá a levantarse”.

¿Porqué la denominación de padres helicópteros, entonces Álava llama a así a aquellos padres que “tienen un estilo de educación que se basa en la sobreprotección de los hijos y que están continuamente ´sobrevolando´ encima de ellos para resolver cualquier problema que pueda tener el niño o apartarle las piedras del camino”.

A los expertos platenses en familia no les sorprenden estas definiciones. Cuentan que los padres helicóptero son cada vez más frecuentes y que tanto pueden ser padres como madres.

EDUCAR SIN SOBREPROTECCIÓN

Es que los especialistas aseguran que uno de los principales objetivos a los que debe estar orientada la educación es a conseguir que los hijos personas autónomas, seguras e independientes,.

Este propósito tiene su momento clave, que los expertos ubican entre los 6 y los 12 años.

En el padre helicóptero, el cariño está mal entendido y se traduce en una permanente atención depositada sobre las actividades del chico, en la que se ocupa de resolver todas y cada una de las cuestiones cotidianas.

La clave del comportamiento de estos padres está en que se adelantan a las necesidades de los hijos, que de esta forma no pueden resolver por sí mismos problemas que, dada su edad, a están en condiciones de resolver, como vestirse, levantar y ordenar sus juguetes y su ropa o recuperar sus pertenencias perdidas.

De esta manera, lo que se impide a los chicos es el desarrollo de recursos y estrategias que les serán necesarios en el futuro,

Los expertos coinciden en destacar que conceder a los chicos todo lo que necesitan y evitarles todos los problemas de la vida cotidiana – pequeños problemas que ellos son capaces de resolver en el rango de edad mencionado – para evitarles frustraciones supone más perjuicios que beneficios.

“No se dan cuenta de que no van a poder mantener indefinidamente la burbuja de protección en la que introducen a sus hijos y, cuando la burbuja estalle, se encontrarán con niños sin recursos, sin habilidades, más vulnerables, menos seguros y, probablemente, más infelices”

La especialista, que estudió en su libro a este tipo de padres, destaca algunos elementos que ayudan a saber a cada padre cuándo corre el riesgo de estar transformándose en un padre helicóptero.

padres_helicóptero

Los que siguen son los cinco comportamientos típicos del padre helicóptero , según describe Silvia Álava.

1. NO DEJAR QUE LOS PEQUEÑOS SE VISTAN SOLOS POR NUESTRA PROPIA COMODIDAD

“A pesar de que es más rápido que lo haga el adulto, de este modo impedimos que el niño aprenda”, señala la psicóloga, que agrega: “Lo adecuado es acostarles antes por la noche para levantarles con tiempo suficiente por la mañana para que, según la edad, se vistan ellos solos y a su propio ritmo”.

2.  EVITAR DECIRLES UN NO

“Así estaremos perjudicando que los niños asimilen lo que significa el esfuerzo”, señala Ávila, quien recomienda “utilizar el sentimos común y decirles un NO, cuando las cosas que piden no corresponden, como por ejemplo, comprar regalos sin ser su cumpleaños o por una motivo especial, o comer golosinas a deshora”.

3. REPONER DE FORMA INMEDIATA LO QUE PERDIERON

“Si hacemos esto, nuestros hijos no van a valorar el esfuerzo de conseguirlo”, asegura Álava.

Para esta profesional, lo adecuado es que “en función de la edad del niño, debe ser él quien primero busque lo que perdió. Si es algo innecesario, no se repondrá, y si es algo necesario, dependiendo de la edad del niño y si lo ha perdido varias veces o no, podría ser más adecuado decirle que tiene que pagar una parte de su dinero, sacándoselo de su alcancía”, sugiere.

Añade que “no se trata ni mucho menos de castigar al pequeño, sino que aprenda el valor de las cosas y a tratarlas con cuidado”.

4. RECOGERLE LOS JUGUETES O LLEVARLES LA ROPA SUCIA AL CESTO DE LAVAR

“Esto tienen que aprender a hacerlo ellos solos, y lo adecuado es que sea el propio niño quien recoja los juguetes o lleve la ropa sucia al cesto de lavar”, señala esta psicóloga.

“En el caso de que el niño sea muy pequeño, podemos pedirle que colabore con los padres, llevando él una prenda pequeña, y que guarde algún juguete ayudando a los adultos a recoger”, sugiere.

Así, “poco a poco irá integrando esta colaboración como algo natural, lo que ayudará a que sea un adulto con recursos y vea las tareas del hogar como un trabajo de equipo”, según esta experta.

5. SER LA AGENDA DE NUESTRO HIJO

Para Álava “el niño es quien tiene que saber cuáles son los deberes que tiene que hacer y los padres no deben preguntárselo a la madre de ningún compañero. Si asumimos sus responsabilidades y les hacemos las cosas, será muy difícil que aprendan a ser responsables y autónomos”, recalca.

“Lo adecuado es que el propio chico se responsabilice de su agenda, de sus deberes, de saber qué es lo que tiene que llevar al colegio y de sus cosas”, agrega.

“Cuando los niños son pequeños, conviene que los padres les ayuden a preparar la mochila. En una segunda fase, los padres pueden supervisar que está todo preparado y que no se olvidan nada, para terminar dando la completa autonomía al niño”, concluye esta psicóloga a Efe.

“El error más común que se comete en la educación de los hijos de 6 a 12 años de edad es la sobreprotección”, de acuerdo a la psicóloga Silvia Álava, directora del área infantil en el Centro de Psicología Álava Reyes.

 

FUENTE: ElDia.com

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario