Cómo evitar que los deberes de los hijos sean para los padres. Colaboración con el diario ABC

Los expertos creen que las tareas escolares las deben hacer los niños para asumir sus propias responsabilidades, pero a la vez animan a fomentar hábitos de estudio y a mostrar interés en el desempeño en el colegio.

Por Teresa Sánchez Vicente

En el término medio está la virtud, los padres deben motivar a los hijos a tener un buen desempeño escolar, pero sin ejercer un control directo y autoritario sobre sus deberes. En una era en la que las nuevas tecnologías facilitan la participación de los progenitores en el día a día del colegio a través de plataformas educativas, correo electrónico o de grupos de chat, gran parte de los expertos consultados así lo atestiguan: las tareas escolares las deben hacer los propios niños con el objetivo de que crezcan en responsabilidad y autonomía. Esta afirmación no excluye la implicación familiar a través de ayudas puntuales o desplegando un estilo comunicativo que transmita interés en su rendimiento diario y a la vez, expectativas sobre su futuro a los niños. «Los padres sí tienen la labor de inculcar el sentido de la responsabilidad mediante la imposición de hábitos y rutinas. Se puede merendar y descansar un rato y después hay que hacer los deberes» (Álava Sordo, doctora en Psicología)

Si lo que perseguimos es que consigan buenas calificaciones, hay que tener en cuenta que los estudiantes con padres que se implican de forma más indirecta obtienen mejores notas que aquellos con familias que ejercen un estilo más controlador, tal y como se extrae del informe «La implicación familiar en la educación: una herramienta de cambio», elaborado por profesores de la Universidad de Oviedo y publicado por la Fundación La Caixa. Los datos de PISA señalan que los niños que afirman recibir ayuda frecuente de cualquier familiar obtienen puntuaciones escolares más bajas que aquellos que hacen los deberes por su cuenta. En el informe tambien se concluye que la implicación familiar es positiva para los alumnos, pero siempre y cuando se lleve a cabo con un estilo comunicativo a través de la participación en el colegio y la implicación en el hogar mediante la dotación de recursos que fomenten el estudio. Por contra, no todas las formas de intervención familiar son adecuadas e incluso pueden llegar a ser perjudiciales para el desempeño escolar, tal y como es el caso de las interacciones que se centran únicamente en el control directo sobre los deberes.

Uno de los autores del estudio mencionado y profesor de la Universidad de Oviedo, Rubén Fernández Alonso, explica que el control excesivo de los padres «correlaciona negativamente con los resultados» por ser una práctica nociva para el desarrollo de la responsabilidad y la autonomía de los hijos. Además, «un perfil invasivo aumenta las probabilidades de conflicto, lo que redunda en una pérdida de la motivación, que es un factor clave para los buenos resultados». «Eso no quiere decir que los padres no deban ofrecer ayuda. Los extremos nunca son buenos en temas educativos. Por supuesto, a una demanda concreta, una consulta o petición de ayuda, los padres pueden y deben ayudar. Pero esta ayuda debe ser puntual y siempre a demanda», añade Fernández Alonso.

«Un perfil invasivo aumenta las probabilidades de conflicto, lo que redunda en una pérdida de la motivación, que es un factor clave para los buenos resultados» (Fernández Alonso, Universidad de Oviedo)

En este sentido, Silvia Álava Sordo, doctora en Psicología y autora de «Queremos hijos felices. Lo que nunca nos enseñaron» deja claro que «los deberes son responsabilidad del niño, no de los padres». «Los padres tienen que tener claro que no es su labor, pueden supervisar lo que están haciendo, pero tienen que dejar que los niños vayan con errores y que se los corrija el profesor porque así aprenden más. Eso no quita que los padres atiendan dudas puntuales», añade Álava Sordo. Al mismo tiempo, los progenitores sí deben enfatizar la utilidad de hacer las tareas y fomentar el estudio. «Los padres sí tienen la labor de inculcar el sentido de la responsabilidad mediante la imposición de hábitos y rutinas. Se puede merendar y descansar un rato y después hay que hacer los deberes. No hay que perseguirlos, pero tampoco dejarles que cojan los juguetes antes de hacer las tareas», aclara Álava Sordo.

Un refuerzo de lo aprendido

Por su parte, el presidente nacional de ANPE (sindicato independiente de profesores), Nicolás Fernández Guisado, destaca que los deberes deben servir para «inculcar hábitos, responsabilidad, planificación y reafirmar el aprendizaje adquirido en el colegio». Por estas razones, Fernández Guisado opina que «los padres no deben hacer los deberes en absoluto» ni tampoco recurrir a clases particulares ya que son un refuerzo de lo enseñado en clase y los niños deben tener las herramientas para saber hacerlos por sí mismos. «Es mejor que el alumno no haga los deberes o que los haga de forma errónea a que se los hagan los padres para que sea el profesor quien les corrija. Ni es bueno despreocuparse, ni tampoco hay que sobreproteger de forma excesiva», sentencia el presidente de ANPE. Por ello, Fernández Guisado sí anima a los progenitores a «inculcar hábitos de estudio y autoestima a los hijos», a la vez que se les transmite que hay «preocupación por su evolución diaria» en el colegio. «El profesor de matemáticas enseña las matemáticas porque conoce a fondo esa materia, el profesor de inglés enseña el inglés por los mismos motivos. Lo que no puede ser es que el colegio ponga deberes a los padres» (L’Ecuyer, autora de «Educar en el asombro»)

La autora de «Educar en el asombro» y «Educar en la realidad», Catherine L’Ecuyer coincide en la idea de que los niños deben aprender las materias en el colegio y no en casa. «Los padres son primeros educadores, pero pueden delegar la instrucción a un colegio cuando no se ven capaces o preparados de asumirla. En ese caso, el colegio lleva a cabo la instrucción por encargo de los padres. Lo que no tendría sentido es que el colegio vuelva a delegar a los padres el encargo que los padres delegaron inicialmente al colegio porque no estaban preparados para llevarlo acabo. El profesor de matemáticas enseña las matemáticas porque conoce a fondo esa materia, el profesor de inglés enseña el inglés por los mismos motivos. Lo que no puede ser es que el colegio ponga deberes a los padres», señala L’Ecuyer.

Asimismo, L’Ecuyer aboga por que los niños tengan más tiempo para jugar y descansar. «Es curioso, porque hay tiempo de ver películas comerciales en las horas lectivas o durante el patio cuando llueve, pero luego los hijos llegan a casa con la mochila cargada de trabajos, y la gran mayoría de los padres sienten la necesidad de apuntar a sus hijos a refuerzo en inglés, en mates, etc. Es el mundo al revés. El tiempo se ha de aprovechar bien, hacer cada cosa cuando toca. En casa, los niños deberían tener más tiempo para jugar, estar tiempo con sus hermanos, conversar en la hora de la cena, etc», indica la experta en educación.

«Tenemos un examen»

Otro tema es el del lenguaje inclusivo y el hablar en plural, una práctica a evitar porque supone asumir las responsabilidades propias del niño. «No se puede decir ‘tenemos un examen’, ya que no lo tiene el padre, sino el niño», indica Álava Sordo. «Si actuamos así, los niños se vuelven comodones porque saben que los padres van a asumir sus responsabilidades. Esto ocurre, por ejemplo, cuando los niños ya no apuntan los deberes en la agenda porque las madres acaban preguntando en el grupo de chat que hay para el día», relata la autora de «Queremos hijos felices. Lo que nunca nos enseñaron».«Es mejor que el alumno no haga los deberes o que los haga de forma errónea a que se los hagan los padres para que sea el profesor quien les corrija» (Fernández Guisado, presidente nacional de ANPE)

Por su parte, el profesor Fernández Alonso aboga por dar de baja los grupos de chat de padres y madres donde se intercambia información sobre los deberes diarios. «Si un día se olvida el libro o no apuntó los deberes en la agenda, lo mejor es que los lleve sin hacer y se enfrente (sin mucho drama) al hecho de olvidar su responsabilidad», concluye.

En conclusión, la clave para motivar residiría en no quitar el protagonismo de su vida (escolar) a nuestros hijos. No obstante, siempre es bueno interaccionar de forma indirecta mediante trucos -que resume el autor del estudio mencionado al principio de este artículo- como predicar con el ejemplo, proveer de medios y recursos necesarios para el estudio y ofrecer oportunidades culturales, así como enfatizar la utilidad de las tareas escolares y por último, reforzar positivamente las conductas responsables a la vez que se debe evitar perder los nervios cuando los hijos actúan de forma negativa.

FUENTE: DiarioABC

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Las pantallas y las tecnologías llegaron a nuestras vidas para quedarse y no solo eso: cada vez tienen más protagonismo en nuestro día a día y en la de nuestros hijos, por eso, utilizarlas de forma saludable es fundamental. Hablamos de estos y otros temas con la psicóloga Silvia Álava.

Por Cristina Cantudo

Que crezcan sanos y felices. Si preguntamos a la mayoría de padres qué quieren para sus hijos, gran parte de las respuestas podrían resumirse en estas dos ideas. Para lograrlo, hábitos como hacer un buen uso de las pantallas y las tecnologías, tener un vínculo de confianza con los hijos y ayudar en el desarrollo emocional de los niños son factores claves. Silvia Álava, especialista en Psicología General Sanitaria y en Psicología Educativa, colaboradora de Empantallados.com y ponente de la sesión «Niños y pantallas: pautas de educación digital en el nuevo curso», en la Parent’s Academy de Empantallados.com y Zona from Facebook, nos da algunas recomendaciones y nos orienta en este camino en el que, como ya sabemos, las curvas están garantizadas. 

¿Cómo pueden hacer los niños un buen uso de las pantallas?

En este sentido, la experta asegura que tenemos que enseñar a los niños a hacer un buen uso de las pantallas y de las tecnologías y, como padres, somos responsables de lograrlo. Para ello es fundamental estar con nuestros hijos, no podemos dejarles con la tablet, el ordenador o el móvil e irnos, porque así no podemos supervisar en qué páginas están entrando ni qué contenidos están viendo. Tenemos que acompañarles en este uso y enseñarles cómo hacerlo.

¿Es un error prohibir que usen las nuevas tecnologías?

Silvia Álava lo tiene claro: “No podemos prohibir que usen las nuevas tecnologías porque ya sabemos que todo lo prohibido se hace más atractivo y además es imposible cumplirlo”. Los niños siempre van a tener acceso a algún móvil o a alguna nueva tecnología, por eso, prohibirlo no tiene sentido, lo que se debe hacer es acompañarles y educarles en el correcto uso de las mismas.

La introducción de las tecnologías en el aula

Son muchos los centros en los que las nuevas tecnologías se han introducido de pleno en las aulas, ya que pueden aportar grandes beneficios para el aprendizaje, por ejemplo, en este aspecto la experta recalca que el proceso de atención sostenida lo hace la pantalla. Además el feedback es inmediato y el niño se hace más responsable de su propio aprendizaje. Eso sí, la figura del maestro sigue siendo fundamental: “El maestro es el encargado de transmitir conocimiento, de fomentar la curiosidad y de incentivar las ganas de los niños de aprender”. Además, Silvia Álava también explica que la figura del profesor es fundamental para enseñar a discernir entre lo que es un hecho y una opinión, ya que Internet está lleno de opiniones y, hoy en día, con las nuevas tecnologías, es fundamental trabajar el sentido crítico, ya que en la red hay información que está muy bien, pero otra mucha que no es veraz.

Límites y normas

Los niños necesitan límites y normas. Hay padres que piensan que poner límites o normas a los niños puede hacer que se anule su personalidad, pero eso es un error, ya que les ayudan a adquirir autonomía. La experta en psicología educativa señala que es clave que los progenitores se junten y se pongan de acuerdo para establecer las normas y poner dónde está el límite. También da algunas pautas para hacerlo: las normas deben ser muy pocas, estar adecuadas a la edad del niño y a sus características y preferiblemente debemos enunciarlas en positivo. “Las normas deben ser pocas, adecuadas a la edad del niño y debemos enunciarlas en positivo”

Preocupación ante el fácil acceso a pornografía…

Actualmente los niños tienen fácil acceso a la pornografía desde edades tempranas y esto es algo que preocupa a muchos padres. Silvia Álava tiene claro que ante esto, el arma fundamental es la educación: “Hay que hacer una educación afectivo-sexual desde que son pequeñitos, porque si en casa ven que no van a tener la respuesta a su inquietud la van a buscar en Internet y se van a encontrar con sexo y pornografía”. Los menores no van a acceder a una educación afectivo-sexual saludable, van a encontrar pornografía, que no suele tener asociada ningún tipo de valores. “Hay que perder el miedo, tenemos que ir haciendo esa educación afectivo-sexual desde que son pequeños, adaptando el contenido a su edad y que vean que en nosotros van a encontrar cualquier respuesta que necesiten, que pueden preguntarnos cualquier cosa”, explica Álava.

Hay muchos riesgos en el consumo temprano de pornografía, pero sobre todo el problema es que cuando llegan a la adolescencia, al momento de mantener esas relaciones afectivo-sexuales con sus iguales, piensan que la pornografía es real: “ Creen que los que sale en las películas porno es lo que les gusta a los hombres o a las mujeres en realidad y esto no suele ser así, porque además, en la pornografía, la mujer es un mero objeto que no disfruta y que está para darle placer al hombre”, lamenta la experta. Por eso es fundamental incidir en esta educación y lanzarles el mensaje de que deben respetar su cuerpo y el de los demás. 

¿Cómo hablar de sexo con los hijos?

“Es la pregunta del millón, lo primero de todo es perder el miedo y darle cierta naturalidad. Un pequeño truco, si nos resulta complicado hablar de ello, podemos hacerlo mientras estamos haciendo otra cosa, por ejemplo, mientras estamos preparando una ensalada o un bizcocho. De este modo, si nos cuesta mantener la mirada, podemos desviarla”. Sin embargo, la experta matiza que este es un truco para aproximarnos al tema, pero que debemos ponerlo sobre la mesa para evitar que lo busquen en Internet y en la pornografía.

¿Cómo crear un vínculo de confianza con nuestros hijos?

Parece que en algunos casos nos entran las “prisas” para crear ese vínculo cuando llega la adolescencia y vemos que es un momento peligroso para nuestros hijos tengan acceso a pornografía, drogas, etc. pero realmente hay que intentar crear ese vínculo desde que son pequeños. “Es importante crear un espacio en el que estemos juntos y nos veamos la cara, los ojos, para analizar la información que nos están dando de lo que están sintiendo los niños”, aconseja Alava. También recomienda reservar un tiempo para poder hablar, como aprovechar el rato de la comida, la cena o el desayuno y dejar los dispositivos electrónicos fuera de este tiempo y de ese espacio. “Somos los adultos los primeros que tenemos que explicar cómo nos sentimos y aportar de nuestra vida”, concluye la experta.

Desarrollo emocional

Los padres tenemos un papel fundamental en el desarrollo emocional de nuestros hijos. En el día a día, en casa, la relación con los padres, con los hermanos y con la familia es fundamental para este desarrollo. A veces los padres somos el mayor enemigo de la inteligencia emocional cuando caemos en un estilo de educación sobreprotector: “Cuando estamos demasiado encima, no les dejamos que hagan las cosas para las que sí están preparados, no les permitimos sentir emociones desagradables ante determinados momentos o que se frustren porque lo van a pasar mal, y con esto, sin querer, estamos impidiendo que se desarrolle correctamente la inteligencia emocional”, argumenta la psicóloga.

Crear hábitos saludables

Los niños necesitan hábitos saludables y nosotros somos el espejo en el que se miran, por eso es tan importante que demos ejemplo: “Los niños nos copian en todo momento, por eso muy difícil que tu hijo o tu hija tenga hábitos saludables si tú no los tienes, eres el primero que tiene que comer sano, no sirve de nada llegar, que haya una comida para los niños con fruta y verdura y luego nosotros comer otra cosa. Tenemos que comer todos de forma sana”, recomienda Álava.

Otro factor muy importante es el ciclo de sueño: muchos niños no duermen las horas necesarias: “En España los niños tienden a dormir poquísimo, muchas menos horas de las que son recomendables. Tienen que estar a su hora en la cama” asegura la experta. También aconseja tratar de prescindir de aquellas actividades que sean secundarias para que no nos sirvan como excusa para que los niños se acuesten más tarde por falta de tiempo. Debemos tener en cuenta que si no duermen lo recomendable, cuesta mucho que se levanten e incluso están más irascibles durante el día.

Cómo criar hijos felices

El mayor deseo de todos los padres es que sus hijos sean felices, todos queremos ser felices, pero debemos tener cuidado porque a veces nos equivocamos: “Crear una burbuja de felicidad en la que tratemos de dárselo todo, comprárselo todo, evitar que sufran en todo momento, va en contra. Si queremos que los niños sean felices tenemos que hacerlos autónomos, tenemos que hacerlos seguros, capaces y tenemos que saber que ellos sienten que ante la mínima dificultad van a saber responder o que pueden acudir al adulto cuando no sepan, pero no hacerles tan “blanditos” de pensar que ante cualquier problema ellos no saben y se arrugan, porque eso va en contra de su felicidad”.

Educando en valores

Es fundamental que los valores estén presentes en la educación, cada familia tiene que pararse a pensar cuáles son los valores que quieren inculcar a sus hijos: “Los valores son las guías, los topes del camino que indican cuándo me estoy saliendo, algo que me dice que eso va en contra de mis valores. Cada uno que piense cuáles son, pero yo sí recomendaría, como psicóloga, que el respeto debe estar presente, porque si conseguimos una sociedad en la que todos nos respetemos con independencia de las opiniones que tengamos, de la religión o de la raza, vamos a conseguir una sociedad mucho más justa y sentirnos todos mucho mejor”, concluye Silvia Álava.

*Parent’s Academy de Empantallados.com y Zona from Facebook: cada mes en Madrid tiene lugar una Masterclass con un experto en educación digital: una sesión con un enfoque muy práctico que poder aplicar en el día a día. Más información sobre próximas sesiones en: empantallados.com/madrid

Para leer el artículo completo y ver el vídeo de la entrevista pincha aquí: serpadres.es

Vídeo de la charla TEDx Manzanares «¿Matará la sobreprotección la Inteligencia Emocional de tu hijo?»

Es muy bueno que los niños aprendan muchas cosas y experimenten. Pero, ¿es posible que a veces queremos que hagan todo a la vez y tengamos niños hiperestimulados?

¿Estamos proporcionando a nuestros hijos las herramientas para enfrentarse a los continuos cambios que, sin duda, les deparará la vida?

Hablamos de todo ello en esta charla realizada en TEDx Manzanares.

Hablamos sobre la depresión infantil en Telenoticias de TeleMadrid

La sufren 2 de cada 100 niños, y si no se trata a tiempo, puede complicarse en la edad adulta. saber detectar los síntomas y pedir ayuda especializada es fundamental.

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Hablamos de videojuegos y actividad física en niños en Telenoticias de Telemadrid

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Un nuevo videojuego intenta luchar contra la nueva enfermedad del siglo XXI, «el sedentarismo de los más pequeños de la casa» que también puede afectar al rendimiento escolar…