Cómo enseñar a los niños los golpes de la vida: trabaja la resiliencia proactiva. Colaboración con Padres y Colegios

Seguro que todos conocemos a personas que han vivido una situación adversa, o incluso traumática y que en lugar de hundirse han salido más fortalecidos de la misma. Eso es lo que se llama Resiliencia.

La resiliencia es un término que viene de la física de los materiales: es la capacidad de un material mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido. Cuando nos referimos a los humanos, la resiliencia es la capacidad de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado de situación adversos. Lo interesante es que se han estudiado los mecanismos de resiliencia y podemos enseñar a las personas a crecer y a superarse ante la adversidad y además es algo que podemos hacer desde que los niños son pequeños. No hablamos de resiliencia como una capacidad estática, sino como “procesos resilientes” que abarcan múltiples factores, que se pueden entrenar.

¿Cuándo se empieza a desarrollar la capacidad de resiliencia?

La resiliencia es una capacidad que se empieza a desarrollar desde la más tierna infancia. Y para ello es necesario que los padres fomenten un apego seguro en los niños. Es decir, los niños tienen que haberse sentido queridos, valorados, amados… siendo sus padres sus figuras de referencia y de seguridad, pero fomentando en todo momento la autonomía y la seguridad personal. Los apegos inseguros que se basan en vínculos de dependencia son enemigos del correcto desarrollo de las capacidades de resiliencia.

La sobreprotección, como hemos comentado en otras ocasiones, también es un enemigo del correcto desarrollo de los procesos resilientes. Cuando el niño apenas se tiene que esforzar para conseguir sus objetivos, cuando están “súper papá” y “súper mamá” pendientes de todo y a la mínima contradicción resuelven el problema, o no les decimos que no para evitar que se frustren, estamos impidiendo que desarrollen resiliencia. Hay que enseñar a los niños a ser autónomos y seguros, a que cuando tienen un problema, o una situación adversa intenten primero resolverla ellos, y solo, si no pueden, pedir ayuda. Siempre desde el acompañamiento el amor y la ternura, pero sin caer en la sobreprotección.

Consejos para fomentar la resiliencia en los niños

  • Promueve su autoestima. Tener una autoestima positiva ayudará a tener una mayor confianza y seguridad a la hora de enfrentarnos a los golpes de la vida.
  • Fomenta las relaciones personales que generen seguridad y reconocimiento. Sabemos la importancia de las amistadas para mitigar los efectos negativos de la adversidad. Tener amigos con los que desahogarse, y ventilar nuestras emociones, que nos escuchen de forma activa, sin juzgarnos y sin decirnos lo que tenemos que hacer.
  • No busques culpables a sus problemas. Céntrate en ayudarles a encontrar de forma conjunta la solución. El victimismo es el mayor enemigo de la resiliencia.
  • Enseñarles técnicas de control de la ansiedad y el estrés también es necesario. De esta forma, tendrán recursos para poder sobrellevar situaciones desagradables del día a día, o los golpes de la vida.
  • Los estresores, las situaciones adversas de la vida se pueden interpretar como amenazantes o como motivadores. Muchas veces estamos interpretando situaciones estresantes de la vida cotidiana como amenazantes lo que genera una emoción de miedo y una respuesta de ansiedad. Se trata de aprender a utilizar la energía de dicha emoción para superar la situación, no para quedarnos bloqueados en la misma.
  • Fomenta un “locus de control interno”, esto significa: pon le foco en lo que tú puedes hacer, no en lo que los demás hacen o dejan de hacer. Se trata de que los niños comprendan que son ellos quienes deciden y quienes dirigen su vida.
  • Fomenta la responsabilidad. No asumas sus responsabilidades. Hay que enseñar a los niños a ser responsables y para ello hay que estar a su lado acompañando para enseñarles a hacerlo, no para resolverles las situaciones. Además, tienen que aprender a asumir las consecuencias de sus actos, tanto las positivas como las negativas.

FUENTE: PadresyColegios.com

Las claves para ser feliz. En el programa Saber Vivir, de La2 de RTVE

Todos queremos ser felices, pero a veces conseguirlo puede no ser tarea fácil. En el programa Saber Vivir, sabemos que hacer cosas por los demás es uno de los mayores proyectores de la felicidad y por eso hemos ido a conocer la fundación Aladina y la labor que hacen con niños con cáncer.

Ir al psicólogo ya no es un tabú. Colaboración con Telva

Ha cambiado la percepción de la sociedad sobre los psicólogos y cómo pueden ayudarte en tu crecimiento personal.

  • Por Miriam Mascareñas

De la misma forma que acudes al médico cuando algo no marcha bien físicamente, si hay emociones que no sabes identificar y/o gestionar puedes acudir al psicólogo. Ellos son los profesionales capacitados para ayudarte a entender qué te está ocurriendo. Pero, «¿qué van a decir en mi entorno si se enteran de que voy al psicólogo?«, pensarás. Poco a poco, su figura se ha desestigmatizado y normalizado. Ya no es un tabú o algo a ocultar, ¡incluso hay quien lo puede considerar cool. Hablamos con Silvia Álava Sordo (@silviaalavasordo) y Patricia Ramírez (@patri_psicologa) para saber cómo pueden ayudarte incluso aunque creas que no lo necesitas.

Hace unas semanas, en una conversación informal con unos conocidos, ni siquiera amigos, uno de ellos comentó, sin tapujos y como quien habla del tiempo, como había comenzado a poner en práctica uno de los últimos consejos que le había dado su psicólogo. Nadie cambio el gesto, ni siquiera hubo preguntas. La charla continuó. Fue entonces cuando caí en la cuenta: acudir al psicólogo se ha vuelto una práctica más habitual de lo que pensamos y hablar de ello algo normalizado. No existen tabúes, atrás quedó la concepción de que quienes iban al psicólogo es porque estaban «locos» o tenían problemas graves, la normalidad ha llegado a esta práctica y eso es una gran noticia.

Para entender por qué hasta hace unos años hablar del psicólogo estaba tan estigmatizado recurrimos a la opinión de los profesionales. En este sentido, Silvia Álava Sordo, de Centro de Psicología Álava Reyes afirma: «Explicar que acudíamos al psicólogo era reconocer que teníamos un problema, y no solo eso, teníamos tengo un problema y no sabíamos gestionarlo por nosotros mismos, como si fuéramos tontos, pero nada más lejos de la realidad». De la misma forma que acudimos al médico cuando nos duele algo a nivel físico porque no sabemos diagnosticarlo, podemos recurrir al psicólogo cuando se trata de algo emocional.

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.Jonathan Segade

CRECIMIENTO PERSONAL

Hoy en día, ir al psicólogo ya no solo se reserva para gente que ha sido diagnosticado de un problema de salud mental y que, por lo tanto, necesita tratarse. Entonces, ¿cuál es el perfil de este nuevo paciente que asiste a la consulta? «Hay personas que acuden porque sienten que tienen un problema, que están atascadas en un determinado momento de su vida, saben que lo que les ocurre no es un tema de salud mental, pero tienen la confianza de que el psicólogo les puede ayudar a gestionarlo, a entender mejor cuáles son sus emociones y sentimientos, o incluso a valorar todos los factores para una mejor toma de decisiones«, reflexiona la doctora Álava.

Y no sólo las emociones pueden llevarnos a la consulta de un psicólogo. «Los cambio de hábitos: aprender a comer de forma serena, tener una vida activa, organizar mejor el tiempo, ser más perseverantes con los proyectos que iniciamos…«, son algunas de las consultas que trata Patricia Ramírez Loeffler (su cuenta de Instagram la siguen más de 170 mil personas) quien además explica que hay incluso pacientes que «buscan una técnica para dejar de fumar, para aprender a organizarse, a manejar el estrés…«

La clave esta en el crecimiento personal y en el objetivo de mejorar tanto a nivel personal, familiar o profesional. «Regular mejor las emociones, mejorar en la forma de educar a los hijos, en la gestión del tiempo, la atención, la concentración…» son, en palabras de la doctora Álava las principales causas de consulta de personas que no acuden con diagnósticos clínicos.

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.Jonathan Segade

Y TÚ, ¿SABES CÓMO GESTIONAR TUS EMOCIONES O CONTROLAR EL ESTRÉS?

«Nadie nos ha enseñado a regular nuestras emociones, tampoco a controlar la ansiedad y el estrés (situaciones a las que hoy en día estamos constantemente sometidos). Por eso es importante que un profesional nos enseñe a entender qué nos está pasando cuando sentimos ansiedad o estrés y nos facilite estrategias para gestionarlo antes de que desemboque en problemas más graves«, comenta Silvia Álava.

Cada caso es único y no se puede generalizar, de ahí que en consulta, los psicólogos ayuden a identificar y provean de herramientas y estrategias adaptadas a cada persona y sus necesidades. Como explica la doctora Silvia Álava: «Trabajamos el desarrollo personal desde la aceptación, valorando cuáles son las fortalezas y aquellas aptitudes a trabajar. Siempre siendo realista en todo momento».

QUIZÁS NECESITES ACUDIR AL PSICÓLOGO SI…

Algunos signos o síntomas que pueden ponerte en alerta para acudir al psicólogo antes de tener un problema clínico son inquietud, irritabilidad, tristeza, no estar a gusto con uno mismo, enfrentarse a un problema que no se sabe afrontar… Pero hay más, también puedes recurrir a estos profesionales si necesitas sabes por qué sientes lo que sientes, cuáles son tus emociones o cómo se regulan.

No podemos no hablar de las nuevas tecnologías que, en ocasiones, actúan de chupete emocional. Y es que cuando existe miedo a regular las emociones o enfrentarse a ellas, el móvil, por ejemplo, es un instrumento de distracción para olvidar (o al menos dejar temporalmente de lado) las emociones.

Patricia Ramirez lo tiene claro: «Cuando tienes un problema de sufrimiento emocional tienes que acudir a un profesional que te ayude a verlo desde otro punto de vista más positivo«.

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.Jonathan Segade

ACUDIR AL PSICÓLOGO EN FAMILIA

La doctora Silvia Álava Sordo, especialista en Psicología Educativa y directora del Área Infantil del Centro de Psicología Álava Reyes, explica además que este reconocimiento de la figura del psicólogo como apoyo previo a que exista un diagnóstico clínico se da también en el ámbito familiar y educativo: «Muchos padres no esperan a detectar un problema, sino que se dan cuenta de que hay una forma diferente de educar (que no es a través de la amenaza, el grito o el castigo) y junto al profesional aprenden herramientas para ello«, y añade: «Buscan fórmulas para que el niño se responsabilice, sea más autónomo y seguro, incluso trabajan la parte de inteligencia emocional en casa«.

Coincide con esta opinión Patricia Ramírez: «Hay más interés en educar desde la paciencia, sin castigo, ni gritos. Desde hace unos años, hay más interés por respetar a los niños«.

PSICÓLOGOS EN LAS EMPRESAS

Cada vez más, las empresas están más involucrados en el bienestar emocional de sus empleados, así lo afirma Silvia Álava Sordo quien ha detectado que «solicitan cursos de bienestar emocional a medida para los trabajadores o incluso les ofrecen sesiones, pero esta tendencia es algo que está empezando«.

PERO, ¿TENGO QUE CONTAR QUE VOY AL PSICÓLOGO?

Que la figura del psicólogo se haya normalizado y acudir a ellos en momentos de necesidad ya no sea un tabú, tampoco es necesario gritarlo a los cuatro vientos. Tanto Silvia Álava Sordo como Patricia Ramírez coinciden: cada persona es dueña de su información y, como tal, decide que quiere y que no quiere compartir con su entorno.

FUENTE: Telva.com

Hablamos de videojuegos y actividad física en niños en Telenoticias de Telemadrid

Silvia Álava - Videojuegos y actividad física en Telenoticias de Telemadrid
Pincha en la imagen para ir al vídeo del programa: minuto 53.40

Un nuevo videojuego intenta luchar contra la nueva enfermedad del siglo XXI, «el sedentarismo de los más pequeños de la casa» que también puede afectar al rendimiento escolar…

¿Quieres ser más feliz? Podcast del programa Capital Emocional, en Capital Radio

Pon en marcha alguno de estos sencillos hábitos: 👉Práctica el #agradecimiento 👉Haz cosas por los demás sin esperar nada a cambio 👉y valora lo que tienes!

Funciona con #niños y #adultos.

Las críticas empiezan a acorralar a Greta Thunberg

La ‘niña verde’ tendrá que ser fuerte para soportar la pesada carga de la fama y no convertirse en otro juguete roto

Tiene 16 años, parece estar siempre enfadada y sorprende por su temple y oratoria, más propios de personas adultas que de una preadolescente. Es Greta Thunberg, la niña verde , como algunos la denominan. Se ha cargado a sus espaldas todo el peso de un potente mensaje –la lucha contra el cambio climático – convencida de que aún hay tiempo para enmendar las nefastas políticas medioambientales.

Millones de personas la ven como una superheroína. El futuro dirá si Greta tiene la suficiente fortaleza y serenidad para soportar la presión de esa fama planetaria o corre el riesgo, como les ha ocurrido a otros menores que un día alcanzaron mucha notoriedad, de convertirse en un nuevo juguete roto.

Greta habrá empezado a notar que esa mochila de responsabilidad que se ha cargado a su espalda aumenta de peso con críticas llegadas desde todos los flancos. Se la ha acusado de aliarse con familias de la realeza, de contaminar en sus viajes en velero por negarse a subirse a un avión, de ser un títere de lobbies que le dictan su discurso para obtener con ese mensaje descarados beneficios económicos, de tener unos padres que no serían tan inocentes como algunos creen al aprovechar el tsunami provocado por su hija para sacar también tajada económica…

La propagación de su discurso por todo el planeta sobreexpone a la menor, con una presión difícil de llevar

“Es muy difícil hablar de un fenómeno como el de Greta sin conocerla a ella y mucho más aventurar si sobrevivirá o no (psicológicamente hablando) a tanta presión”, afirma Álvaro Bilbao, doctor en Psicología de la Salud, neuropsicólogo y autor, entre otras obras, del libro El cerebro del niño . “El impacto que está situación pueda tener en estos momentos sobre ella va a depender mucho de su carácter, fortaleza emocional, convicciones…”. Pero lo que sí sabemos a grandes rasgos –añade Bilbao– es que la fama y la exposición permanente a los medios es muy difícil de sobrellevar. Es como caminar desnudo por la calle”.

“Los menores no cuentan con recursos para asimilar tanta exposición”, afirma Marisa Russomando, psicóloga argentina experta en infancia y familia. “Mi consejo –continúa– es sobrellevar el tema con contención y abordarlo, sin que eso suponga renunciar a la potencia del mensaje, desde una perspectiva más lúdica”. Quitar trascendencia a lo que se está haciendo.

La psicóloga Silvia Álava indica, por su parte, que “el acompañamiento a Greta por parte de sus padres, e incluso profesionales, va a ser determinante para que la niña aprenda a gestionar esas críticas que empieza a recibir tras el incontestable éxito de ese mensaje tan potente y loable que todo el mundo entiende”.

“Es como si llevara debajo del brazo las partituras inéditas de los Beatles y eso tiene que darle mucha seguridad, pero también la expone a todo tipo de críticas”, apunta Álvaro Bilbao. Pero no hay que olvidar “que el caso de Greta, si se compara con otros niños que sucumbieron a la presión de la fama, es especial. La atención mediática recibida ha sido inmediata y no parece que haya estado años preparándose para alcanzar el éxito”. Y continúa: “El ámbito en el que se mueve no está asociado ni a drogas o alcohol, como ocurre con las precoces estrellas del cine o la música, y su labor no está centrada en exhibir habilidades. Aquí de lo que se trata es de defender un mensaje profundo y de gran valor”. Así que si no se desvía de la senda marcada –el riesgo de sucumbir a la presión siempre estará ahí– Greta tiene muchos números de salir airosa en esa planetaria misión, coinciden estos tres expertos.

Encerrada en su mundo

Greta sufre el síndrome de Asperger, un trastorno leve del espectro autista que afecta la interacción social recíproca, la comunicación verbal y no verbal y provoca una resistencia para aceptar el cambio. “Tengo Asperger y eso significa que a veces soy un poco diferente de la norma. Y, en ciertas circunstancias, ser diferente es un superpoder”, ha escrito Greta en su cuenta de Twitter . El neuropsicólogo Álvaro Bilbao afirma que ese leve trastorno puede jugar, en este caso, en favor de Greta. “Podría hacerla más impermeable tanto a los halagos como a los críticas, ya que a estas personas les cuesta más detectar y percibir estados emocionales de los demás. Vivir en su mundo “le permitiría –considera este experto– seguir centrada en su mensaje sin recibir con toda la intensidad el impacto emocional de aquello que la rodea”. Ahora mismo Greta es ya mucho más importante que todas las huelgas de adolescentes que ha propiciado, marchas y protestas, apunta Bilbao. Y añade: “Lo deseable, para ella, es que el movimiento cobrara autonomía sin depender tanto de Greta”. De momento, apunta la psicóloga Silvia Àlava, “todo el protagonismo lo absorbe esta niña; algo impensable si toda esta campaña la hubiese planeado, por ejemplo, el mejor de los publicistas”.¿Apruebas el activismo de Greta Thunberg?

FUENTE: LaVanguardia

«Si regulamos las emociones adquirimos el control de nuestra vida»

En el III Foro de Educación de FARO veremos cómo «La inteligencia emocional se puede entrenar, enseñar y aprender, tanto niños como adultos»

selina otero

III Foro de Educación: Toda la información Compra tus entradas

Noticias y hemeroteca de Foro da Educación

«Nos preocupamos mucho porque los alumnos aprendan, por evitar el fracaso escolar, por mejorar la convivencia en el aula, evitar conductas indeseadas, como las agresiones o el bullying, y todo esto se puede conseguir trabajando con los alumnos la inteligencia emocional», cuenta Silvia Álava, doctora en Psicología, coach, profesora y escritora (autora de «Queremos hijos felices: lo que nunca nos enseñaron», entre otros libros). La psicóloga impartirá talleres en el III Foro de Educación de FARO DE VIGO, tanto el viernes como el sábado: «La inteligencia emocional como aliado del aprendizaje».

El objetivo del taller es que los docentes aprendan qué es la inteligencia emocional y conozcan técnicas para poder trabajar las habilidades emocionales en el aula. «Cuando somos capaces de reconocer lo que estamos sintiendo, tanto nosotros como los demás, comprender por qué sentimos una determinada emoción y además somos capaces de regularlas, estamos adquiriendo el control de nuestra vida», explica Álava Sordo. «Conocer qué sentimos, por qué lo sentimos y saber cómo poner las emociones a nuestro favor en lugar de en nuestra contra nos da el poder de decidir y elegir cómo actuar. Y esto es algo que se entrena, que se puede enseñar y que podemos aprender tanto los niños como los adultos». Expresa Álava que existe una gran evidencia científica sobre los beneficios de educar la inteligencia emocional: «las personas con alta inteligencia emocional fuman menos, beben menos, tienen menos riesgo de consumo de drogas, gozan de mejor salud, además de considerarse más felices, tanto en pareja como en el trabajo o con sus amigos». «En el caso concreto de los adolescentes, expresan y perciben mejor las emociones, son más empáticos, comprenden mejor los estados emocionales y regulan sus emociones de forma más eficaz, lo que les permite establecer y mantener relaciones interpersonales de mayor calidad, desarrollando mayores habilidades sociales y menores conductas agresivas», describe la psicóloga. La capacidad de regulación emocional se asocia, así mismo, con el rendimiento académico.

En cuanto a las familias «es importante que sepan cómo trabajar la inteligencia emocional; que cuenten con técnicas y estrategias que hayan demostrado su eficacia y validez para trabajar con sus hijos las habilidades emocionales». «Los padres son el principal modelo a seguir del niño. Los hijos copian a sus padres, si estos no saben cómo manejar sus emociones, es muy poco probable que puedan enseñar a sus hijos a hacerlo. Por eso cuando impartimos este tipo de talleres siempre insistimos que los primeros que tienen que trabajar su inteligencia emocional son los adultos», explica Álava, que añade que el mayor error que se comete hoy en día es la sobreprotección; enemiga del correcto desarrollo de la inteligencia emocional.

FUENTE: Faro de Vigo

#Podcast Quererse a uno mismo: No Es Un Día Cualquiera de RNE

Hablamos de las claves para tratar mejor a aquella persona con la que vamos a pasar más tiempo, nosotros mismos.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión postvacacional? Colaboración con el diario ABC

Los trabajadores no son los únicos que la sufren, también pueden padecerla los niños al comienzo del curso escolar y la tercera edad.

María Lozano @abc_conocer

La depresión postvacacional no está reconocida como trastorno psiquiátrico, ya que no se mantiene a lo largo del tiempo, pero afecta al 41% de los trabajadores en España, según un estudio de Lee Hecht Harrison, división del Grupo Adecco. Para la psicóloga Patricia Ramírez es solo marketing y lo califica como un mero «proceso de adaptación a una situación que es menos placentera a la que se tenía antes».

Las personas que sufren este síndrome, que la psicóloga Silvia Álava tampoco define como depresión, «suelen presentar bajo estado de ánimo, cansancio, ansiedad e incluso problemas gástricos», según la experta. No obstante, estos indicios no deben perdurar más de 15 días. «Lo habitual es que pase rápido, si no lo hace, lo más recomendable es acudir al médico porque quizá se trate de algo más grave», apunta la especialista.

Álava señala que las personas más negativas, que tienen idealizado su trabajo son más propensas a sufrir este síndrome tras las vacaciones, que se acentúa si el entorno de trabajo es hostil. También depende del grado de satisfacción con la vida tanto personal como profesional de la persona en cuestión y de la responsabilidad del puesto que ocupe.

Ambas psicólogas coinciden en que porque acaben las vacaciones no es necesario dejar de hacer actividades placenteras en los ratos libres y fines de semana. «La desconexión del trabajo es mental y durante el periodo de trabajo también lo puedes hacer», apunta Álava.

El síndrome en los niños

No solo las personas adultas que regresan al trabajo padecen estos síntomas. También pueden presentarse en los niños cuando comienzan un nuevo curso escolar. «A veces también ocurre. Es un cambio muy brusco en el que pasan de no tener horarios a la vuelta a la rutina. El mensaje que tenemos que transmitir es que en vacaciones nos lo pasamos muy bien, pero que hay que ser feliz los 12 meses del año, no solo en verano», explica la psicóloga Silvia Álava.

La influencia de los padres en sus hijos es crucial para los más pequeños. Ramírez indica que deben dar ejemplo también con este tema: «Si te ven verbalizando mal sobre el lunes, ellos van a hacer lo mismo. La vuelta al cole hay que hacerla atractiva, hablar sobre las nuevas asignaturas, los compañeros, comprar material escolar nuevo y centrarse en las cosas positivas».

En cuanto a la tercera edad o las personas jubiladas, este síndrome es poco frecuente, ya que sus rutinas están más marcadas. «Puede ocurrir incluso que los abuelos se sientan liberados porque recuperan su tiempo libre en caso de que hayan cuidado de sus nietos en verano. Pero también puede ocurrir lo contrario si es solo durante las vacaciones cuando tienen tiempo para pasar en familia, lo que puede generarles tristeza. Depende de la persona», concluye Ramírez.

Consejos para fortalecer la pareja estas vacaciones. Colaboración con Mejorconsalud.com

Las vacaciones muchas veces, lejos de fortalecer la pareja, acaban por provocar rupturas y separaciones, ¿qué se puede hacer para evitar estas situaciones?

Las vacaciones son una época estupenda para descansar y disfrutar de la familia y los amigos, así como para fortalecer la pareja y afianzar los lazos de amistad. Sin embargo, ¿por qué entonces en este periodo del año se incrementa el número de separaciones y divorcios? 

En vacaciones pasamos mucho más tiempo juntos, lo que puede tener un efecto muy positivo si nos llevamos bien, pero muy negativo cuando la relación no está atravesando un buen momento.

A lo largo del año cada uno está inmerso en su trabajo, en su rutina, las actividades, las obligaciones familiares… y eso puede enmascarar posibles problemas en la relación, temas pendientes que se han quedado sin solventar, falta de comunicación, de acuerdo a la hora de pasar el tiempo libre, distribuir las vacaciones, intereses encontrados, incompatilidad en los gustos y en las aficiones…

Si la pareja no llega con los deberes hechos a las vacaciones, es más probable que se rompa. Las vacaciones no van a ser mágicas y no van a resolver por sí mismas todos los inconvenientes que han ido surgiendo a lo largo del año.

Otras veces tenemos unas expectativas demasiado altas y, al ver que no se cumplen, nos frustramos y echamos la culpa a nuestra pareja.

¿Qué podemos hacer para fortalecer la pareja estas vacaciones?

Mejorar la comunicación

La mayor parte de las dificultades que vive la pareja vienen por problemas en la comunicación. Por este motivo es importante saber  trabajar la comunicación positiva. 

En comunicación no solo es importante lo que decimos, sino:

  • Cómo lo decimos
  • Cómo nos ponemos en la situación del otro
  • Cómo entendemos
  • Cómo escuchamos

La clave de la comunicación positiva es saber escuchar.

Crear un clima de confianza

Es muy difícil generar una buena comunicación y que nos atrevamos a decir cómo nos sentimos o las cosas que nos preocupan si no hemos creado un clima de confianza. Puede parecer muy obvio, pero hay muchas parejas que tienen que crear ese clima de confianza, reservar un espacio para hablar, para comunicar, para estar juntos sin distracciones y, sobre todo, sin pantallas. Este punto es esencial para fortalecer la pareja y que esta empiece a funcionar como debe.

Trabajar la empatía

La empatía es la capacidad para ponernos en el lugar del otro, comprender cómo se siente, entender cuáles son sus motivos y sus opiniones… Y esto que parece obvio en pareja muchas veces se nos olvida, y no solo eso, sino que utilizamos al otro como un saco de boxeo para descargar nuestra rabia, tristeza, frustración…

Se trata de aprender a ponernos en los zapatos del otro, teniendo en cuenta sus circunstancias, sentimientos y emociones.

Aprender a pedir las cosas

Cuando estamos en pareja, parece que damos por hecho que el otro es un adivino o adivina y que tiene que saber qué es lo que queremos o lo que nos gustaría. Pues eso no siempre es así; de hecho, cada uno estamos inmersos en nuestro mundo, nuestros problemas, nuestro día a día y, en ocasiones, no hemos caído en la cuenta de que la otra persona nos necesitaba. Por eso, pedir las cosas es fundamental para fortalecer la pareja.

FUENTE: mejorconsalud.com