Celos de la cuidadora. ¿La quiere más que a mí? (II) en la revista Ser Padres

¿Cómo acabar con los celos?

Hay madres que sienten celos al ver que sus hijos pasan más tiempo con la cuidadora que con ellas, que se llevan muy bien, y que se les ve contentos. Aunque saben que la relación no puede ser más positiva, tienen esa sensación de celos.   ¿Cómo se puede acabar con ellos?

Para acabar con los celos, tendremos que cambiar el pensamiento que los está generando. Reflexionemos sobre ellos, ¿no podría interpretar esta buena sintonía entre ellas como que el niño está bien cuidado, atendido, y contento  Voy a alegrarme por haber encontrado una buena cuidadora con la que mi hijo parece estar muy contento, y no olvidarme, que la mamá soy yo y que ese puesto no lo va tener ninguna cuidadora y que conlleva muchas más funciones que cuidarlo y jugar con él. Soy yo la que voy a estar para educarlo y también cuando tenga algún problema…

Celos de la cuidadora. ¿La quiere más que a mí?

Este mes he tenido el placer de colaborar con la periodista Rocío Molina, de la Revista SER PADRES, con algunos consejos sobre como manejar el tema de las cuidadoras. Durante esta semana iré recogiendo algunas de las ideas básicas reflejadas en el artículo. Si queréis más información, la podéis encontrar en el número de febrero de la revista.

http://www.serpadres.es/revista/revista-ser-padres-hoy-febrero-2010.html

Cuando termina la baja por maternidad, y la pareja decide que el bebé se quede en casa con una cuidadora, en muchas ocasiones ocurre que le vemos tan pequeño que nos sentimos culpables. Es importante, poder cambiar esta forma de pensar.

Si después de analizar la situación, habéis llegado a la conclusión que la mejor opción es que el bebé se quede con una cuidadora, entonces adelante, ahora llega el momento de deshacerse de esos sentimientos de culpabilidad. Es verdad que es pequeño, pero, ¿que otras opciones hay?  Si la mamá o el papá (cada vez hay más padres que comparten la baja por maternidad), se tiene que incorporar a su trabajo, la opción de quedarse más en casa con el bebé no es viable, así que nos queda, que vaya a la guardería, que se quede un familiar con él, (que no siempre es posible), o que sea una cuidadora la que se encargue de su cuidado. Si las hemos valorado todas las opciones y esta última es la que más nos ha convencido, sigamos con ella y pensemos que hemos tomado la mejor decisión posible y que por eso lo hemos hecho. (Recordemos que no es viable por temas de trabajo quedarnos en casa con el bebé, no nos martiricemos por tener que ir a trabajar).

Propósitos para el nuevo año: ¿Cómo conseguirlos (IV)

¿Cómo conseguir los objetivos que nos proponemos?:

 Cuanto más realista y específico sea el objetivo será más fácil de conseguir; si decido adelgazar, es más fácil conseguirlo estableciendo el número de kilos a perder, que días de la semana haré deporte para quemar calorías y de que alimentos voy a prescindir. Cuando no se deja especificado cómo conseguir mi objetivo, lo más seguro es que solo se mantenga como un plan en el aire, y no se haga nada por conseguirlo. En estos casos será más fácil la frustración, porque se puede llegar a pensar que no se va a lograr, cuando realmente ¡no se ha intentando!

 Escribirlos en un papel nos puede ayudar a hacer efectivo el compromiso establecido con el nuevo año, pues se trata de un pacto personal con nosotros mismos y no hay que rendir cuentas a un tercero. De esta forma podremos revisar periódicamente si lo estamos cumpliendo o no, pero lo que realmente será de gran ayuda es concretar cómo lo vamos a cumplir y cuáles son las acciones concretas que vamos a llevar a cabo; por ejemplo si mi objetivo este año es hacer deporte, voy a buscar el deporte concreto que quiero practicar y le voy a poner fecha y hora: por ejemplo clases de paddel el viernes de seis a siete, o aeróbic el jueves de ocho a nueve. Si quiero comer más sano, realizaré un menú semanal en el que incluiré que días voy a comer verdura, que verdura va a ser, como lo voy a cocinar, cuando iré a comprarla… 

En definitiva, los objetivos habrá que especificarlos en metas. Una vez tengamos las metas, se transladan a  los pasos necesarios para alcanzarlas y se detallan las actividades que haremos para conseguirlas.

Propósitos para el nuevo año ¿Cómo conseguirlos? (III)

Rasgos en común entre las personas que año tras año se plantean nuevos proyectos

Un primer rasgo a destacar es que suele tratarse de gente proactiva, que decide como encaminar su vida, hacía donde dirigirla, el decidir qué hacer y cómo hacerlo, dejando de quejarse y de sentirse víctimas de las situaciones. Además éstos son los que tienen muchas posibilidades de conseguir sus propósitos.

También nos encontramos otro perfil, que es el de aquellas personas que siempre dejan los deberes para el próximo año, y que si no se ponen un plan de acción para cumplir sus proyectos, lamentablemente los pospondrán un año más y así sucesivamente, seguro que todos reconocemos a familiares y amigos que cada 1 de enero van a dejar de fumar, van a empezar a ir al gimnasio, va a hacer dieta…

Porpósitos para el nuevo año ¿Cómo conseguirlos? (II)

Quizás entre los deseos más típicos se encuentren dejar de fumar, adelgazar, aprender o retomar el inglés, hacer deporte, leer más, viajar más…Aspectos, que en teoría, mejoran nuestra salud y nuestra formación.  

La salud, el amor y el dinero, son áreas muy importantes en nuestra vida, pero desde luego que no las únicas ni las más significativas, se puede vivir con poco dinero, sin pareja, e incluso sin salud, pero es difícil hacerlo sin ilusiones. La felicidad está en la capacidad de ilusionarnos y de aprovechar cada minuto y cada hora de nuestra vida. Si esperamos a tener una determinada cantidad de dinero en el banco, una pareja en concreto… estaremos hipotecando nuestra propia felicidad.

Propósitos para el Nuevo Año: ¿Cómo conseguirlos?

Ya estamos casi todos de vuelta de las vacaciones de Navidad, en las que los horarios se relajan, las visitas de los familiares se nos acumulan, y las comilonas no paran. Ha llegado el nuevo año, aunque no sea más que un movimiento de las manecillas de un reloj, el año nuevo marca el final de un periodo y el comienzo de otro.

En el cambio de año nos permitimos poner nuestro contador a cero y aunque biológicamente hablando, sólo transcurren unos segundos,  a nivel psicológico solemos hacemos balance, nos damos la oportunidad de mejorar y conseguir en este nuevo periodo, los propósitos no alcanzados en el anterior.

Es el momento en el que tanto a nivel social como individual nos es más fácil empezar de cero y establecer cómo mejorar ciertos aspectos en nuestra vida; nos es muy fácil emplazar los nuevos retos “para el año que viene”, y ahora que está aquí sólo queda cumplirlos. El cambio de año tiene mucho de simbolismo y nos parece más fácil reunir fuerzas y ponernos a ello.

¿Cómo llevar bien las Navidades?

Mañana ya estaremos comiéndonos el turrón en familia, pero hay gente que en estas fechas no lo pasa bien, es por eso que aquí os he recogido unas pequeñas pautas para pasar una buena Navidad, o si estamos atravesando un mal momento, por lo menos hacerlo lo mejor posible.

 Vencer la soledad o la nostalgia: En el caso de que no se pueda viajar para reencontrarse con sus seres queridos, o que haya fallecido alguien recientemente, puede ser una buena opción no quedarse quieto; iniciar un nuevo estilo de Navidad, disfrutar de una forma diferente a las anteriores. Un cambio de escenario y de actitud ayudará a combatir la tristeza.

 Chantaje emocional: Es bueno combatir el chantaje de ciertos parientes (padres y allegados) cuando intentan por todos los medios obligarnos a compartir con ellos estas fechas. Caer en el chantaje emocional,  no hace más que reforzarlo. En estos casos, será bueno que negociemos, sin dejar de empatizar por ello con el pariente, pero sin ceder sin más a sus chantajes.

 ¿En tu casa o en la mía?: Se debe llegar a compromisos viables. Pero una vez que se decide ir a pasar la Navidad con los suegros, desde ese mismo momento hay que tomárselo en positivo e ir con buena cara y de buen humor.

Este año me pido… (V)

Cuando el niño ya sabe que los Reyes están más cerca de lo que pensaba, ¿seguir escribiendo la carta ayuda a mantener la ilusión en ellos? ¿Es bueno que lo hagan?

Es bueno que sigan siendo ellos los que escriban la carta, pues como hemos explicado anteriormente, nos ayudara a trabajar la lectoescritura, (no vale escribírsela el adulto, aunque sea más cómodo), mantendrá la ilusión, pero además RECORDEMOS A LOS NIÑOS, QUE LOS REYES VIENEN A TRAER REGALOS A LOS NIÑOS QUE SE HAN PORTADO BIEN, no olvidemos esta parte de la tradición, que es la que nos va servir para reforzar las conductas de obediencia, estudio, colaboración…  en los niños.

Este año me pido… (IV)

¿Es una buena oportunidad para fomentar en ellos hábitos solidarios como hacer limpieza previa a la carta, pedir juguetes de comercio justo o algún regalo para los hermanitos?

 Siempre es bueno fomentar hábitos solidarios entre los niños, no solo ahora que se acercan las navidades. Se trata de ser coherentes en la educación que les damos a los hijos durante todo el año. No fomentemos con ellos el consumismo exacerbado, o que las cosas son de usar y tirar. Si ya tienes un juguete o un muñeco muy parecido de otras navidades, los Reyes no te van a traer otro casi idéntico porque haya cambiado el color del modelo. También podemos hacer limpieza de juguetes y todos aquellos que ya no usan porque, vamos a entregarlos a una ONG que les reparta entre niños más desfavorecidos…

 Y si el niño es muy pequeño, ¿puede escribir la carta su hermanito por él?

 Por supuesto que sí. En cuanto los niños estén en edad de aprender a escribir, debemos promover que sean ellos los que escriban su carta, la de sus hermanitos más pequeños… para aprovechar la oportunidad de trabajar en la adquisición de la lectoescritura. Aunque sea más cómodo que la carta la escriban los papás, deben de esforzarse en hacerlo ellos mismos, auque ya hemos dicho que los adultos, les guiarán para que incluyan un determinado tipo de juguetes y limitaremos la cantidad.

Este año me pido… (III)

¿Hay que hacer siempre caso de sus gustos o debemos incluir también algún regalo educativo o libros aunque ellos no lo pidan?

Los niños, elegirán sus regalos, guiados por sus gustos y por los anuncios que han visto en la tele, juguetes que han visto a otros amigos…, pero eso no quita que los padres dirijan la carta en función de de la edad y de las necesidades de cada niño, así por ejemplo, siempre es bueno incluir libros de lectura, cuadernos de actividades, lapiceros, pinturas, estuches… que se pueden utilizar como material escolar. Otro juguete del que sacarán mucho partido es una pizarra, pues si son más pequeños les encantará para jugar a los profesores, y cuando sean más mayores nos servirá como soporte para trabajar en casa con los deberes.

También son buenos juegos que favorezcan el uso de estrategias, como el clásico Hundir la Flota, (que además contribuye a trabajar la coordinación viso-manual), o otros  juegos como el Tres en Raya…; el Quien es Quien, que favorece el uso del razonamiento lógico…juegos que ayuden a la asociación fonema-grafema, como el Ahorcado, los juegos clásicos de mesa (oca, parchís, damas…), pueden ayudar a mantener la atención concentrada y si luego  se juegan en familia, pueden proporcionar momentos muy divertidos.

Los juegos de plastilina, los recortables, vestir y desvestir muñecos… son buenos para trabajar las destrezas finas, además de la paciencia del niño y no nos olvidemos de los puzzles, elijámonos en función de la edad del niño.