Nacer en Navidad(III)

En cuanto a los regalos, ¿algunas estrategias para evitar que todos los regalos se concentren en esa época y el resto del año pase sin un sólo presente?

Aunque es verdad que se le van a concentrar muchos regalos en las mismas fechas, es bueno diferenciar su  regalo de cumpleaños del de los Reyes o de Papá Noel. No obstante,  no olvidemos aplicar le sentido común, y no sobrecarguemos al niño de regalos, cuando el niño pida.

Dirijámosle tanto a la hora de hacer la carta a los Reyes como a la de pedir cosas por su cumple, e introduzcamos regalos que pueden sernos útiles como material escolar, (pinturas, rotuladores, estuche…) ropa o juguetes didácticos.

Durante el resto del año, podemos establecer como premios puntuales, por fin de curso, o por buena conducta pequeños presentes, que siempre tendrá muy claro que se los tiene que ganar obedeciendo a papá y mamá y esforzándose en el cole.

Nacer en Navidad (II)

Otro tema que me gustaría tratar es la fiesta de cumpleaños. Con comidas de empresa, amigos, Nochebuena, Navidad… enfrentarte de pronto a otra fiesta con motivo del cumpleaños puede resultar repetitivo para algunas personas pero el niño sigue mereciendo su fiesta. ¿Cómo se siente el pequeño si ve que sus familiares no se muestran ilusionados con la fiesta? ¿Qué pueden hacer los padres para solucionar este problema?

No podemos olvidarnos que se trata de un niño y que espera su cumpleaños con la misma ilusión que el que ha nacido por ejemplo en agosto, así que organizaremos su fiesta trasmitiéndole toda la importancia de “su día” y dándole el papel protagonista que se merece.

Incluso si coincide con alguna fecha señalada (Navidad, Nochevieja, Nochebuena, Año Nuevo, Reyes…) sería bueno organizar una merienda con los familiares  fuera de la celebración de la comida o la cena en la que él tuviera su tarta y pueda soplar las velas.

Si queremos que lo celebre con los amiguitos del cole, como muchos no podrán acudir en esas fechas, negociaremos celebrarlo otro día con los niños en cuanto empiece de nuevo el colegio.

El objetivo es que él se sienta especial en ese día, que tenga su ratito de celebración,  pese a que sea un día de fiesta y de reunión para toda la familia.

 

Nacer en Navidad en la revista la Guía del Niño

Este mes he vuelto a colaborar con la revista La Guía del Niño en un artículo sobre los pros y los contras de nacer en estas fechas navideñas, os dejo algunas partes de nuestra conversación:

¿Cómo afecta al niño ser el más pequeño de la clase, por haber nacido en diciembre? ¿Le costará más adquirir ciertas destrezas por ser más pequeño que sus compañeros?

No podemos olvidarnos que los niños de diciembre se llevan casi un año con algunos de los niños de su clase. A nivel de aprendizajes esta diferencia se notará más en los primeros cursos. Aunque hay muchas diferencias individuales, con estos niños, debemos de estar más pendientes y además de apoyarles mucho, darles más tiempo, su proceso de maduración puede que sea más tarde que el de sus compañeros de aula, pero no habiendo dificultades específicas de aprendizaje, en el mayor porcentaje de los casos acabarán el curso con el mismo nivel que sus compañeros. En el caso en que no consiga ponerse a nivel, si tiene que repetir el niño lo asimilará mejor, porqué verá que los nuevos compañeros tienen casi su edad.

 

¿Y haber nacido en enero y ser el mayor?

La diferencia de edad en este caso irá a favor del niño sobre todo en los primeros aprendizajes, pues procesos mentales  estarán más maduros y pueden aprender a un ritmo más rápido.

 

¿Cómo elegir juguetes (IV)?

¿Cuándo introducimos juguetes de tipo electrónico o informático?

Los niños están inmersos en mundo tecnológico, por eso, no podemos pretender que no tengan juegos tecnológicos, pero sí regular su uso, y no permitir que sólo jueguen con ordenadores y videoconsolas. No olvidemos la importancia y las bondades que tienen los juguetes tradicionales en el niño y como éstos fomentan unos procesos de aprendizaje que no realizan los videojuegos.

Limitemos el tiempo de uso del ordenador, o videoconsola, es bueno favorecer que los niños no empleen todo su tiempo de diversión en juegos electrónicos e intentemos retrasar su llegada para que los jueguetes tradicionales cumplan su función.

 

Consejos para que Papá Noel y los Reyes Magos acierten con los regalos.

Los niños, elegirán sus regalos, guiados por sus gustos y por los anuncios que han visto en la tele, juguetes que han visto a otros amigos…, pero eso no quita que los padres dirijan la carta en función de la edad y de las necesidades de cada niño, así por ejemplo, siempre es bueno incluir libros de lectura, cuadernos de actividades, lapiceros, pinturas, estuches… que se pueden utilizar como material escolar.

Otro juguete del que sacarán mucho partido es una pizarra, pues si son más pequeños les encantará para jugar a los profesores, y cuando sean más mayores nos servirá como soporte para trabajar en casa con los deberes.

También son buenos juegos que favorezcan el uso de estrategias, como el clásico Hundir la Flota, (que además contribuye a trabajar la coordinación viso-manual), el Stratego…; el Lectron, los clásicos juegos de mesa (oca, parchís, damas…) o el Party, del que ha salido una nueva edición muy divertida (Party 2.0), que  pueden ayudar a mantener la atención concentrada y si se juegan en familia, pueden proporcionar momentos muy divertidos y no nos olvidemos de los puzzles, elijámonos en función de la edad del niño.

 

¿Cómo enseñar a tú hijo a compartir?

¿Qué hacemos cuándo nuestro hijo no quiere dejarle los juguetes a su hermanito a amigos? ¿Cómo le enseñamos a compartir?

Los hermanos tienen que aprender a estar juntos y a no pelearse, les quedan muchos años de convivencia y de compartir, así que cuanto antes aprendan mejor.

Los padres pueden favorecer ese aprendizaje. Por eso les tendremos que explicar que tienen que compartir el juguete, que no se pueden pelear, y que tienen que aprender a compartir y arreglar las cosas ellos solos. Estableceremos el momento de entrada de los padres en escena cuando empiecen a gritar a pegarse o a insultar. Entonces, hay que hacer un rápido análisis de la situación y valorar que consecuencias que se establecerán.

Cuando los niños son pequeños basta con decirles que vamos a estar cinco minutos sin el juguete por el que comenzó la discordia. Cuando hayan pasado los cinco minutos establecidos, les dejamos que reinicien el juego que estaban realizando, para darles la oportunidad de compartir y estar juntos.

¿Cómo elegir juguetes (III)?

¿Qué tipo de cosas, experiencias sobre la vida o habilidades podemos enseñar a los niños mediante los juguetes?

Podemos utilizar los juguetes para realizar una correcta estimulación del niño.

También a través del juego los niños aprenden valores importantes tanto para su correcto desarrollo individual como grupal, además de poder trabajar para adquirir aprendizajes de hábitos sanos. Por ejemplo, en consulta vemos cada vez a más padres desesperados porque sus hijos no comen, protestan en las comidas, se niegan a probar las frutas y las verduras… siguiendo unas buenas pautas de conducta y a través de juegos como “Comer sano”, enseñemos a los niños a llevar  una dieta sana, equilibrada y variada desde pequeños, lo ideal es que los nuevos alimentos, ya hayan sido introducidos desde casa, “no descubrir la fruta y la verdura en el colegio”.

Pero jugar, también es compartir. Cuando los niños juegan con más niños, previamente al juego, tendrán que negociar entre todos a qué van a jugar, cómo jugar, cuáles son las normas del juego… En este proceso implicamos procesos atencionales, de negociación, y de aceptación de unas normas y unas reglas previamente pautadas y aceptadas por el grupo, un aprendizaje muy valioso para su futuro.

No olvidemos que jugar es divertirse, y lo primero de todo, al niño, el juguete, le tiene que parecer divertido y entretenido;  por lo que puede escoger jugar a lo que él quiera. Si un niño quiere jugar con una muñeca, o una niña con un camión, dejémosles y no favorezcamos en ellos prejuicios sexistas. Cada niño puede jugar con el juguete que elija. No obstante,  sí que es verdad, que a pesar de las diferencias individuales, las niñas suelen pasar por una etapa, de “todo rosa, muñecas y princesas”, y los niños de “coches y camiones”.

¿Cómo elegir juguetes (II)?

¿Para qué sirven los juguetes?

Los juguetes además de ser un medio de distracción y de entretenimiento para los niños, bien utilizados sirven para estimularos y favorecen muchos procesos de aprendizaje. Los primeros seis años de vida de desarrollo del niño, son fundamentales, y es la edad donde más atención tenemos que poner en la estimulación que recibe nuestro hijo.

En estos años, cuando hablamos de estimular al niño, no nos referimos sólo a la importancia de la educación reglada, si no que hay una parte importantísima que podemos realizarla a  través del juego.

Los colores, los sonidos y las apariencias son fundamentales en los juguetes, los colores llamativos sirven para atraer la atención del niño, que los seleccione y empiece a jugar con ellos. Las diferentes texturas y la introducción de sonidos estimulan los sentidos de la vista el tacto y el oído, y favorecen el aprendizaje asociativo.

 

¿Cómo elegir juguetes?

Se acercan ya las Navidades y con ellas vienen Papá Noel y los Reyes Magos, cargados de juguetes para los niños que se han portado bien. Aprovechando las fechas, en estos días iré escribiendo sobre cómo elegir juguetes adecuados para cada niño, y la importancia del juego en la infancia.

Si os gusta el tema, os invito a leer la revista Mi Pediatra, donde he colaborado este mes en un artículo, titulado: “Guía para la compra perfecta. Juguetes: la mejor elección“.

¿Hay un juguete para cada edad?

La elección de los juguetes irá muy acorde a la edad del niño, pues según va creciendo, no solo cambian sus gustos, si no que se adquieren toda una serie de habilidades y destrezas que harán que puedan jugar con juguetes más sofisticados.

Desde nuestra experiencia en el ámbito de la psicología infantil, observamos la importancia del juego en edades tempranas en los niños. Es por eso que se aconsejan juegos para estimular a los más pequeños, como:

  • Los apilables, con los que se trabaja la motricidad fina y la coordinación óculo-manual, (también hay apilables con rosca para los más pequeños…)
  • Los encajables, de formas geométricas o animales, con los que además de trabajar coordinación visomanual, y destrezas finas, se trabaja la memoria de formas, y los niños aprenden la dinámica del puzzle, juego completísimo y junto con las construcciones, importantísimo en el juego de los niños.

En esta gama de juguetes, existe una gran variedad, elijámoslos en función de la edad y de los gustos del niño. Cuando juguemos con construcciones, es bueno, favorecer tanto que el niño realice su propia construcción, fomentando su creatividad, como que copie un modelo, bien de los que nos trae la propia caja, o el que le realice el adulto que está con él. De esta forma realizamos una tarea visoconstructiva además de trabajar la organización espacial.

Con los bebés el uso de marionetas nos servirá para estimular de forma divertida a los niños, sentidos de la vista, del tacto… y cuando sean un poco más mayores ellos mismos podrán jugar con ellas, bien a reproducir una historia, crear sus propios cuentos…

Juegos como el Lectrón, (que incorporan un lápiz electrónico), pueden resultar además de entretenidos y divertidos para el niño, de gran utilidad para trabajar el razonamiento lógico, la asociación de ideas… el formato electrónico hace que el niño obtenga un rápido feedback de la respuesta, lo hace más atractivo y de esta forma favorece la atención sostenida.

Los juegos de plastilina, los recortables, vestir y desvestir muñecos… son buenos para trabajar las destrezas finas, además de la paciencia del niño.

En el rango de edad de uno a seis años, los juguetes tradicionales son importantísimos para favorecer una correcta estimulación en el niño.

 

Consejos para educar en la felicidad

¿Cómo pueden los padres ayudar a la felicidad actual de sus hijos y lograr que sean unos adultos felices?

¡Por supuesto que lo padres pueden ayudar a incrementar la felicidad actual de sus hijos y lograr que sean unos adultos felices!

Aquí tenemos algunas pautas a seguir:

–       Enseñemos a los niños a no dar nada por supuesto y a que aprendan a decir GRACIAS. La gratitud es uno de los mayores predictores de la felicidad. Si aprendemos a ser agradecidos incrementaremos nuestra felicidad.

–       Ser amables. Realizar cosas por los demás es otro de los factores que se ha estudiado como precursor de la felicidad. Para que esto nos funcione, todo lo que hagamos por los demás hay que hacerlo sin esperar nada a cambio, y sin vivirlo como una obligación.

–       Centrándonos en lo positivo. Aunque es necesario corregir los errores de hijos, eso no implica machacar innecesariamente la autoestima. Por eso siempre debemos decirles lo que hicieron bien.

–       No etiquetar: No cometamos el error de “etiquetar” a los niños, por ejemplo “eres malo” como si el ser malo fuese algo inherente en el niño y que no se puede cambiar, de esta forma sólo conseguiremos que el niño se habitúe al adjetivo y que lo viva como “yo soy así, y por tanto no lo voy a cambiar”. Podemos establecer como alternativa: Te estás portando mal, porque no estás obedeciendo, estás gritando… se trata de focalizar más hacia lo que está haciendo mal el niño, no caer en generalidades ni etiquetas.

–       No dramatizar: cuanto antes comencemos a educar a los niños para que le den a las cosas su justo valor, mejor diferenciarán y aprenderán a distinguir las cosas  realmente importantes de la vida y evitaremos que sufran inútilmente.

–       No sobreprotejamos a los niños, si favorecemos su correcto desarrollo y autonomía, incrementaremos su seguridad y su  felicidad. Los niños se sienten bien y les gusta poder “hacer cosas de mayores”, y ganarse las cosas por ellos mismos.

–       Enseñemos a los niños a que aprendan a controlar y a regular sus emociones, favorezcamos el correcto desarrollo de su Inteligencia Emocional.