La Comunicación con nuestros hijos (V)

Lo mejor apara evitar que se nos escapen frases de las que luego nos arrepentimos es utilizar la extinción.

Le diremos al  niño que mientras se esté portando así, no queremos estar con él (hasta que deje de llorar, de chillar o de patalear). De esta forma el niño entenderá que así no va a llamar nuestra atención, y no entraremos en su provocación.

 FRASES A EVITAR

 – Eres malo.

Consecuencias: No cometamos el error de “etiquetar” a los niños, como si el ser malo fuese algo inherente en el niño y que no se puede cambiar, de esta forma sólo conseguiremos que el niño se habitúe al adjetivo y que lo viva como “yo soy así, y por tanto no lo voy a cambiar”.

 Alternativa: Te estás portando mal, porque no estás obedeciendo, estás gritando… se trata de focalizar más hacia lo que está haciendo mal el niño, no caer en generalidades ni etiquetas.

La Comunicación con nuestros hijos (IV)

Algunos consejos truquillos para controlar la ira o el enfado y no actuar de manera que luego nos arrepentiremos.

 Si el niño está realizando una clara llamada de atención, con amenazas no conseguimos nada, pues estaremos reforzando su conducta. El niño percibe que con esa actitud consigue la atención del adulto que es lo que iba buscando. En estos casos lo mejor es utilizar la extinción. (Consideramos refuerzo a cualquier consecuencia positiva, y ojo, no lo equivoquemos con premios materiales, el mejor refuerzo para los niños puede salirnos muy barato, es la atención de sus padres. Se trata de aprender a reforzarles cuando estén realizando las conductas que queremos instaurar, es decir, esté con ellos y refuerce y premie al niño mientras se porta bien, y no le preste más atención cuando está realizando las conductas disruptivas que queremos que desaparezcan, esto es lo que se llama extinción).

La Comunicación con nuestros hijos (III)

¿Qué hacer cuando los hijos agotan nuestra paciencia?

 Es verdad que en ocasiones los niños se pueden poner muy pesados, en esos casos, por mucho que intentemos razonar con ellos no lo conseguimos, por lo que va a ser más efectivo utilizar el lenguaje no verbal. Ser muy contundentes con el gesto y con la mirada, nos va a ser mucho más efectivo que entrar en su provocación pues podemos terminar diciendo cosas de las que luego nos vayamos a arrepentir.

Con una mirada a tiempo el niño entenderá  perfectamente que es lo que no tiene que hacer.

La Comunicación con nuestros hijos (II)

¿Qué hacemos si el niño nos cuenta que su profesor le ha dicho que es muy torpe o sus amigos que se han reído de él porque “llora como una niña”?

Debemos de tener cuidado con no sacar de contexto las frases que nos cuenta el niño porque se pueden malinterpretar. Las cosas de los niños (siempre y cuando sean de la misma edad) las tienen que resolver entre ellos y cuando los adultos se meten de por medio, pueden empeorar, a no ser que detectemos que es un hecho repetitivo y que está afectando de forma seria al niño. Respecto al profesor, lo mejor es conseguir otra versión de los hechos, pero no debemos nunca quitarle la autoridad.

Peleas de hemanos VI

Entonces…. ¿les castigamos cuando se pelean?

 Si previamente hemos observado la conducta de nuestros hijos y qué es lo que la motiva, nos daremos cuenta que en ocasiones los niños van buscando llamar nuestra atención, aunque sea de forma negativa, quieren que el adulto se pare, deje lo que está haciendo y les de atención extra, y si encima se dirigen a mí solo mejor. 

Es por eso que en estos casos lo mejor es utilizar la extinción.

Consideramos refuerzo a cualquier consecuencia positiva, y ojo, no lo equivoquemos con premios materiales, el mejor refuerzo para los niños, es la atención de sus padres. Se trata de aprender a reforzarles cuando estén realizando las conductas que queremos instaurar, cuando no estén peleando, estemos con ellos y reforcemos y premiémosles mientras juegan juntos tranquilamente, comparten sus cosas…,

Y no prestemos más atención cuando se empiecen a pelear, a insultar… pues estas conductas son las que queremos que desaparezcan, esto es lo que se llama extinción.

Peleas de hermanos V

¿Qué hacemos cuando se pelean?

Los hermanos tienen que aprender a estar juntos y a no pelearse, les quedan muchos años de convivencia, así que cuanto antes aprendan mejor. Los padres pueden favorecer ese aprendizaje. Así les tendremos que explicar que no se pueden pelear, y que tienen que aprender a arreglar las cosas ellos solos.
Estableceremos el momento de entrar los padres en escena cuando empiecen a gritar a pegarse o a insultar, pero ahí no hay que intentar saber qué es lo que ha pasado, pues de esa forma entramos a formar parte de su pelea, y siguen con la misma actitud pero con un actor más; si no decirles que como habíamos quedado que no se peleaba que ya no queremos saber que ha pasado y que les vamos a separar un ratito (el tiempo dependerá de la edad de los niños, con los más pequeños, cinco minutos pueden bastar), porque nos han demostrado que no saben estar juntos. Cuando hayan pasado los cinco minutos establecidos, les dejamos que reinicien el juego o la actividad que estaban realizando, para darles la oportunidad de volver a portarse bien y estar juntos.

Pelas entre hermanos IV

¿Cómo pueden corregir los padres esta conducta?

 Primero de todo, parémonos a observar, tanto a los hijos, para ver qué están haciendo, como a nosotros mismos, cómo actuamos como padres. Nos va a dar muchas pistas, y nos daremos cuenta que las cosas no son blancas o negras y que no hay un hijo bueno y un hijo malo, sino que en unas ocasiones empieza uno la pelea y en otras otro, aunque es cierto que hay niños más movidos o más agresivos, que inician más riñas, no puedo dar por sentado que el 100% de las veces sean ellos los culpables, tenemos que darles la oportunidad de portarse bien.

Proyecto Felicidad

Durante estos días, estoy colaborando en el Proyecto Felicidad, explicando como educar a los niños para que aprendan a ser felices.

 Os adjunto el video que habéis podido ver en distintos medios, y unas pequeñas pautas para educar en la felicidad.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=ovvbZvofz-c]

¿Cómo se debe educar a los niños para que aprendan a ser felices?

1. Centrándonos en lo positivo.

  • Aunque es necesario corregir los errores de los alumnos/hijos, eso no implica machacar innecesariamente la autoestima.
  • No nos olvidemos de decir lo que se realizó bien.
  • No dar por sentado que “tu obligación es hacerlo bien”.

2. No “etiquetar”.  Ej: Ser malo no es  algo inherente en el niño y que no se puede cambiar, de esta forma sólo conseguiremos que el niño se habitúe al adjetivo y que lo viva como “yo soy así, y por tanto no lo voy a cambiar”.

3. No confundir el verbo ser con el estar: Hoy estoy triste, pero eso no significa que “sea triste”.

 4. No externalizar nuestra propia valía, minimizando nuestro papel en aquellas cosas que nos confieren valor.

5. No descalificar lo positivo, descartando experiencias positivas con razones de poco peso: No suponer que las emociones negativas que sentimos reflejan, necesariamente, la realidad. Aprendamos a distinguir entre la realidad (hecho objetivo) y mi interpretación.

 6.  No caer en pensamiento absolutistas dicotómicos. O todo blanco o todo negro. La vida tiene toda la gama de grises.

 7.  No dar importancia a las cosas que no la tienen.

 8. No anticipar, sin evidencia objetiva, que las cosas van a ir mal, dándose ya como inalterable esa predicción del futuro.

APRENDAMOS A SER FELICES DESDE HOY MISMO

  Os seguiré informando sobre este proyecto a lo largo de estos días.

Celos de la cuidadora. ¿La quiere más que a mí?

Este mes he tenido el placer de colaborar con la periodista Rocío Molina, de la Revista SER PADRES, con algunos consejos sobre como manejar el tema de las cuidadoras. Durante esta semana iré recogiendo algunas de las ideas básicas reflejadas en el artículo. Si queréis más información, la podéis encontrar en el número de febrero de la revista.

http://www.serpadres.es/revista/revista-ser-padres-hoy-febrero-2010.html

Cuando termina la baja por maternidad, y la pareja decide que el bebé se quede en casa con una cuidadora, en muchas ocasiones ocurre que le vemos tan pequeño que nos sentimos culpables. Es importante, poder cambiar esta forma de pensar.

Si después de analizar la situación, habéis llegado a la conclusión que la mejor opción es que el bebé se quede con una cuidadora, entonces adelante, ahora llega el momento de deshacerse de esos sentimientos de culpabilidad. Es verdad que es pequeño, pero, ¿que otras opciones hay?  Si la mamá o el papá (cada vez hay más padres que comparten la baja por maternidad), se tiene que incorporar a su trabajo, la opción de quedarse más en casa con el bebé no es viable, así que nos queda, que vaya a la guardería, que se quede un familiar con él, (que no siempre es posible), o que sea una cuidadora la que se encargue de su cuidado. Si las hemos valorado todas las opciones y esta última es la que más nos ha convencido, sigamos con ella y pensemos que hemos tomado la mejor decisión posible y que por eso lo hemos hecho. (Recordemos que no es viable por temas de trabajo quedarnos en casa con el bebé, no nos martiricemos por tener que ir a trabajar).

Colaboración en “Mucho que decir” de Intereconomía TV

Intereconomía TVHoy a las 11,15h he tenido la oportunidad de participar en directo en la sección de salud del programa de Intereconomía TV “Mucho que decir“, hemos hablado sobre la vuelta al colegio de los niños y la importancia de la intervención de los padres en una correcta vuelta a la rutina, ha resultado muy interesante, en la imagen está el link.