¿Cómo ser unos padres trabajadores y no morir en el intento? (III)

Familia2¿Qué pueden hacer los papás para que ese ritmo de vida no les creen ansiedad a los niños o influya en su educación?

Reservemos tiempos para estar con nuestros hijos y demos a ese rato prioridad absoluta. Como ya hemos mencionado en otras ocasiones, lo importante es la calidad del tiempo que pasamos con nuestros hijos. Un buen momento para hablar con ellos, que nos cuenten las cosas que les han pasado, sus vivencias, problemas… puede ser al irnos a la cama. Podemos reservar diez, quince minutos para charlar con ellos.

-¿Y si, por cuestiones ajenas a su voluntad, es imposible reducir las obligaciones laborales o de otro tipo de los padres? ¿Cómo se pueden organizar para que no le influya a los niños?

Valoremos en que empleamos nuestro tiempo  prioricemos; a lo mejor es más conveniente  ver menos rato de tele por la tarde, acostarse antes y poder despertarle con tiempo para que aprenda a adquirir hábitos de higiene y auto cuidado por las mañanas.

Cómo ser unos padres trabajadores y no morir en el intento (II)

Familia¿Es posible ser unos padres trabajadores y no morir en el intento? ¿Cómo?

 Es difícil pero se puede conseguir. Lo primero que tenemos que tener claro es que lo importante es la calidad del tiempo que pasamos con nuestros hijos. Si disponemos de poco tiempo, deberemos  asegurarnos la calidad del mismo y priorizarlo en las necesidades de nuestros hijos. Parémonos a escucharlos, los niños necesitan poder contarnos sus vivencias y sus problemas; y el percibir a sus padres como cercanos, no tiene que estar reñido con nuestro trabajo.

            Por efecto de las prisas no podemos caer en la sobreprotección, o en hacerle yo las cosas, (por ejemplo, muchos papás prefieren vestir a los niños para no llegar tarde al cole en lugar de esperar pacientemente a que éstos lo hagan solos),  pues el niño tiene que aprender a vestirse, a lavarse, a comer…  solo. Es fundamental que aprenda a valerse por sí mismo, haciéndoselo los padres no favoreceremos su correcto desarrollo ni su autonomía; y para eso necesita tiempo.

Cómo ser unos padres trabajadores y no morir en el intento (I)

Guía del niñoHe colaborado en la revista La Guía del Niño, que estará en los kioskos en el mes de noviembre, con pautas para padres ocupados. Bajo el título de Mamá, relájate. Evita que tus prisas provoquen estrés a tus hijos, Gema Martín, ha recogido las principales pautas a tener en cuenta y poder entender qué efectos pueden tener las prisas paternas en el estado psicológico de los niños.

No olvidemos que los niños aprenden por modelado, cuando nosotros vamos con prisas, agobiados a todos los sitios, les trasmitimos ese agobio a los niños. Por mucha prisa que tenga el adulto, no vamos a poder reducir los tiempos de reacción de los niños, que son superiores a los de los adultos. Planifiquemos el tiempo necesario en función de la edad de nuestro hijo, no del que necesita el padre. Nosotros nos tenemos que amoldar al horario infantil y no viceversa, ellos no cuentan con el suficiente desarrollo  psicomotor, cognitivo, ni recursos para hacerlo.

 ¿Y en su educación?

 Determinados aprendizajes llevan su tiempo, y por mucho que nos empeñemos los adultos, no vamos a poder reducirlo.

Cuentos para comer sin cuentos

Toda esta información que hemos ido viendo a lo largo de estas dos semanas y mucha más está recogida en el libro “Cuentos para comer sin cuentos”.

Cuentos para comer sin cuentos

Las pautas pedagógicas que encontraréis, así como las actividades que se plantean para el trabajo conjunto de padres e hijos, os ayudarán a conseguir:

▪Que los hábitos matutinos se adquieran adecuadamente y a la hora del desayuno se respire en casa cierta armonía.
▪Que los niños comprendan la importancia del acto de comer y lo hagan con gusto.
▪Que aprendan a respetar la comida y entiendan el valor nutritivo de aquello que por lo general no les gusta, como las verduras y las frutas.
▪Que tengan un comportamiento correcto en la mesa, tanto en casa como en el colegio.
▪Que sepan por qué deben lavarse las manos antes e incorporen dicha conducta.
▪Que poco a poco, aplicando sistematicidad en las tareas que se les encomiendan, vayan creando unos hábitos saludables.

La tortuga Missi, el conejo blanco Nico y los amigos Edu y Pedro, entre otros muchos, serán los encargados de hacer más feliz la hora de comer.

Consejos si nuestro hijo va a empezar a quedarse en el comedor por primera vez

Comedor1. “Desdramatizar la situación”, muchos niños comen en el colegio, de hecho en las grandes ciudades es la práctica más habitual, sólo le estamos pidiendo que se acostumbre a algo normalizado. Que ellos lo vivan como algo normal y establecido. Y sobre todo no les traspasemos nuestros temores.

2. Enseñemos al niño a comer sólo desde pequeño, no dejemos que este aprendizaje lo haga exclusivamente en el comedor del colegio, pues será más fácil hacerlo en casa, donde puede disponer de más atención, tiempo… de tal forma que cuando llegue al cole, ya sepa manejarse con los cubiertos, y no dependa del adulto. Son muchos niños, y no hay una cuidadora por niño.

3. Intentemos que los niños lleven una dieta sana, equilibrada y variada desde pequeños, lo ideal es que los nuevos alimentos, ya han sido introducidos desde casa, “no descubrir la fruta y la verdura en el colegio”.

4. Establezcamos un tiempo para comer, no podemos estar horas delante de un plato, además es algo que en el comedor del colegio no se va a permitir.

5. No sobreprotejamos al niño, y no le demos de comer, de esa forma no le estamos permitiendo entrenar el hábito, y que se vaya haciendo autónomo en el mismo. En el colegio tendrá que comer él solito, y no se lo va a dar una cuidadora.

6. Armémonos de paciencia, el aprendizaje es difícil, y se van a manchar, se les va a caer… es normal, no les regañemos, es importante que desde pequeños aprendan a manejar los cubiertos, y no les demos la sopa, porque se le va a caer se van manchar lo va a poner todo perdido…, hagamos con uno de esos simpáticos “baberos-chubasqueros”, y que el niño aprenda aunque se manche.

7. No olvidemos que la tarea de aprender a comer, es responsabilidad de los padres, no del colegio. Los niños no van al comedor a aprender a comer y a comer de todo, eso se tiene ir haciendo también desde la familia.

¿Y si no les da tiempo a comer en el tiempo establecido?

Tiempo para la comidaOtra queja habitual es el tiempo, hay niños que son muy lentos y que tardan mucho en comer. En los colegios se establece un tiempo para comer, y es una práctica muy habitual, que se pueda ir a jugar hasta que se termine la comida. Favorezcamos desde casa la rapidez en el niño, no se tratan de que “engullan” y coman súper rápido, pero si que vean que disponen de un tiempo para comer y que son capaces de hacerlo en ese tiempo. De esta forma evitaremos complicaciones en el colegio y que se queden sin recreo por no haber terminado.

¿Y si la comida no les gusta?

Comida sanaPuede ocurrir que en un principio los niños extrañen los sabores, pero pronto se harán a las nuevas texturas y formas de cocinar. Es importante que sepan desde pequeños, que sólo hay una comida, y es esa la que se tienen que comer, puede que al adulto no le cueste mucho cambiarle la comida al niño, pero de esa forma no favorecemos un correcto aprendizaje, los niños tienen que aprender a comer de todo, y si les vamos introduciendo los alimentos desde pequeños, poco a poco y no dándoles la opción de cambiar de comida, será más fácil de conseguir.

Jornada completa en el cole, ¡nos quedamos a comer!

Comedor en el colegioDesde el jueves pasado, día 1 de octubre, muchos niños se quedaron a comer por primera vez en el colegio, y otros se incorporaron a la jornada completa pasando por el comedor colegial… esta semana aprovecharemos para hablar de este tema.

 Los niños es verdad que son muy sensibles a los cambios, los notan más que los adultos, pero también se adaptan mejor y antes a los mismos.

 En el mes de septiembre los escolares han vuelto a llenar las aulas, y muchos de ellos han ido “al cole” por primera vez. A partir del día 1 de, además se quedaron a comer en el comedor del colegio. Estemos tranquilos en este aspecto, pues lo más probable es que nuestro hijo lo lleve bastante mejor de lo que nos imaginamos.

 De hecho nuestra experiencia con los niños en temas de alimentación, nos muestra que el mayor porcentaje de los niños que tiene problemas en la comida, los tiene en casa, pero no en el colegio. En muchas ocasiones se tiende a sobreproteger a los niños, y por que coman el adulto les da la comida, les cambia el menú, les pone la tele para que se entretengan… todos estos errores impiden el correcto aprendizaje de un hábito vital, que los niños aprendan a comer solos y sin entretenimientos ni distracciones. Precisamente sobreprotegiéndoles y dándoles de comer, estamos impidiendo que nuestros hijos se hagan autónomos y seguros, y que adquieran hábitos básicos, que en el colegio serán exigidos.

 Es por eso que cuando el niños se va a enfrentar al comedor por primera vez, primero, que lo enfoquemos siempre como algo positivo, “¡que bien que vas a comer en el cole!, ¡me han dicho que la comida es muy rica!, luego vas a poder salir a jugar con tus amigos… no les trasmitamos nuestros miedos y temores al niño, enunciémosles en positivo todo aquello que van a conseguir.

Vuelta al cole

¿Qué hacemos cuando los niños se quedan llorando en la puerta del colegio o guardería?

 Vuelta al coleEs bastante común, que en los primeros días de colegio y de guardería;  sobre todo durante el primer año; los niños se queden llorando pegados a sus mamás.

 Para evitar esta situación, va a ser fundamental cómo lo enfoquen los padres, que aunque muchas veces tienen más pena que los niños, no deben transmitirles ninguna emoción negativa;  sino que deben de actuar con tranquilidad y serenidad, explicándoles que se lo van a pasar muy bien, que van a hacer nuevos amiguitos, que van a poder jugar…

 También será bueno que “evitemos el prolongar demasiado el momento de la separación”, te acompaño te doy un besito, y me voy. No nos quedemos más de la cuenta viendo como nuestro hijo llora, porqué de esa forma, estamos reforzando su llanto.

 Lo más probable es que en cuanto nos demos la vuelta, el niño o niña, esté tranquilamente jugando y pasándoselo  fenomenal. No obstante, cuando vayamos a recogerlo, preguntemos a la profesora, cómo ha pasado el día y le pediremos que nos informe si se quedó llorando al irnos o si rápidamente empezó a jugar y a relacionarse con los demás niños.

 Lo habitual es que esta conducta desaparezca en los primeros días, si persiste, entonces tendremos que entrar a valorar que otros factores pueden estar afectando al niño para atajar el problema lo antes posible.

“La vuelta al cole”

Cadena SerAyer tuve el placer de Intervenir en Cadena Ser Santander, hablando de la vuelta al colegio y de cómo afecta a los niños, no obstante, como pinceladas para los que no hayáis podido oírlo:

¿Cómo afecta a los niños la vuelta al colegio?

             Durante esta semana, la mayor parte de los niños y niñas, se han incorporado al colegio, ellos también han tenido que cambiar su horarios y sus hábitos de vacaciones al ritmo escolar, pero aunque los niños son muy sensibles a los cambios, se amoldan mucho mejor a las nuevas situaciones; no obstante, también necesitan un pequeño periodo de adaptación, para que retomen sus costumbres habituales, sus horarios de descanso y puedan desacelerar su ritmo vacacional.

 ¿Cómo hay que ayudar al niño para que la vuelta al cole no sea traumática?

 Hay que hacer hincapié en lo positivo de volver al colegio, verán de nuevo a sus amigos, jugarán con ellos en el recreo, podrán continuar con las actividades extraescolares que les gustan… Cuando se pongan “tontorrones”, diciendo que no quieren ir al cole, que quieren seguir de vacaciones, cambiaremos automáticamente de tema preguntándoles a qué  han jugado en el patio, cómo se llama su compañero de pupitre, si hay niños nuevos en clase…; de tal forma que desviemos su atención a los aspectos positivos de la vuelta a las aulas.

 Es importante que los padres sirvan de ejemplo a sus hijos, no podemos olvidar que los niños aprenden principalmente por modelado, por lo que si ven que sus principales modelos se adecuan de forma rápida y positiva a su vida cotidiana, será más fácil para ellos.