Rebeldía en la adolescencia (IV) ¿Hasta que punto la sociedad potencia la sensación de “autenticidad” de los adolescentes?

Adolescentes2En la sociedad de consumo en la que estamos inmersos, los adolescentes son tratados como un público fácil, “los teens”, que ya toman sus propias decisiones respecto a que ropa comprar, música, juegos, tipo de ocio elegido…;  por eso, desde los diferentes medios  son bombardeados con multitud de mensajes consumistas,  que les crean incluso necesidades de diferenciación, mensajes más abrumadores que los que tuvieron  generaciones anteriores.

Los adolescentes todo lo viven con una intensidad extrema y confunden necesidad con deseo. De esta forma, creen que necesitan casi todo lo que sale al mercado, y más que pedirlo lo exigen de forma impositiva.

La sociedad del marketing se aprovecha de esa vulnerabilidad que tienen los adolescentes, para inducirles a un consumo voraz, con la excusa de potenciar su autenticidad.

 

 Dan una imagen de ser autosuficientes pero no lo son. Entonces ¿por qué tienen esa actitud ante la vida?

Durante la adolescencia su mundo se amplia, la familia pierde protagonismo a favor del grupo de amigos. Necesitan marcar una diferencia con la etapa anterior en la que se los protegía y cuidaba, ahora “ya son mayores” , y por tanto tienen que demostrar que no nos necesitan y que son autosuficientes, que no quieren que estemos encima, porque no les hace falta. Todo lo que antes  admiraban de sus padres,  pasa a ser cuestionable y criticado. No obstante, debemos darles nuestro cariño y comprensión, es conveniente que nos armemos de paciencia, que nos  pongamos en su lugar y que veamos que,   a pesar se su aparente rechazo, todavía nos necesitan.

Recordemos que ellos intentan encontrar un sitio en este mundo, y como en realidad aún son muy inmaduros,  y les faltan muchos recursos,  intentan encubrir sus inseguridades con actitudes vehementes, cuando no hostiles.

Rebeldía en la adolescencia (III): ¿Hasta que punto es influenciable un adolescente hoy? ¿Cada vez son más o menos influenciables?

AdolescentesNo podemos olvidarnos que su identidad está en crisis,  que  en muchas ocasiones las decisiones y preferencias personales son sacrificadas en función de lo que el grupo tolere y del medio en el que se desarrolle. Por ello,  si todo el grupo fuma o lleva un determinado tipo de ropa, ellos también lo harán,  para no quedar apartados del mismo.  No obstante, los adolescentes actuales están más condicionados por ese bombardeo externo tan atroz al que están sometidos de forma constante e invasiva, por  ese acoso mediático que los avasalla,  que les crea múltiples necesidades,  que ellos quieren conseguir a toda costa,  para no sentirse excluidos del grupo, como  puede ser un móvil, una determinada consola, prenda de vestir… Hoy el consumismo  y la influencia de los medios de comunicación se ha potenciado al máximo, por lo que  los adolescentes actuales en gran medida son más influenciables.

¿Qué modelos siguen los adolescentes y porqué?

En la etapa infantil  los niños aprenden por modelado. Los padres son sus modelos a imitar,  por eso es tan importante mostrarse seguros, con confianza sobre lo que estamos haciendo o diciendo; de esta forma  les trasmitiremos seguridad y credibilidad.

Por el contrario, al llegar a la adolescencia, como consecuencia de la potenciación de su sentido crítico,  los adolescentes empiezan a cuestionar el modelo paterno, aunque  siguen necesitando un modelo de autoridad que les guíe, pero en esta etapa “los iguales”, es decir los otros adolescentes, sus amigos, adquieren un gran protagonismo e influencia de tal forma que buscarán este modelo   fuera de su familia, y se identificarán con algún líder, seguramente poco positivo, que se convertirá en su guía. Por eso es tan importante que los padres sepan adaptarse a las nuevas necesidades que tienen sus hijos y aprendan a ofrecerle el modelo que siguen necesitando.

Aparentemente los adolescentes rechazan estos modelos familiares, pero en realidad,  si sabemos tener la paciencia y la sensibilidad que necesitan,  terminaremos ejerciendo una influencia mucho más allá de lo que ellos parecen aceptar.

Precisamente muchos jóvenes que han tenido una adolescencia especialmente conflictiva, echan en cara a sus padres “el abandono” que sufren en esta etapa con frases de reproche como: “Me dejasteis por imposible y  no cumplisteis vuestra auténtica función de padres”; “teníais que haber insistido una y otra vez, porque en realidad aunque no lo pareciera si que os seguía escuchando”; “os necesitaba mucho más de lo que vosotros os creíais”; “hubiera necesitado más hechos y menos palabras”…

Rebeldía en la adolescencia (II): Se sienten “auténticos” para elegir ropa, música, amistades, formas de expresarse… pero ¿son auténticos para pensar?

adolescentesLo intentan al máximo, pero están muy influenciados por el factor grupal. Cuando están solos son capaces de hacer un ejercicio de introspección y generar sus propios pensamientos e  ideas, y estas pueden diferir de las del grupo pero, salvo que se sientan muy seguros y tengan un cierto rol de liderazgo,  raramente  las manifestarán al resto de los miembros,  ante el temor de sentirse excluidos.

 

¿Hasta que punto es influenciable un adolescente hoy? ¿Cada vez son más o menos influenciables?

No podemos olvidarnos que su identidad está en crisis,  que  en muchas ocasiones las decisiones y preferencias personales son sacrificadas en función de lo que el grupo tolere y del medio en el que se desarrolle. Por ello,  si todo el grupo fuma o lleva un determinado tipo de ropa, ellos también lo harán,  para no quedar apartados del mismo.  No obstante, los adolescentes actuales están más condicionados por ese bombardeo externo tan atroz al que están sometidos de forma constante e invasiva, por  ese acoso mediático que los avasalla,  que les crea múltiples necesidades,  que ellos quieren conseguir a toda costa,  para no sentirse excluidos del grupo, como  puede ser un móvil, una determinada consola, prenda de vestir… Hoy el consumismo  y la influencia de los medios de comunicación se ha potenciado al máximo, por lo que  los adolescentes actuales en gran medida son más influenciables.

Rebeldía en la adolescencia: ¿La adolescencia siempre ha sido históricamente una edad difícil o es algo relativamente nuevo?

Rebeldía en la adolescenciaLa pubertad, entendida como los cambios biológicos producidos en el cuerpo, siempre ha sido una etapa difícil, pues el adolescente, además de entender lo que le está pasando a su organismo, tiene que  llegar a  saber controlar ese desarrollo tan fuerte, esos cambios físicos que se producen de forma tan notoria y esas hormonas que parecen circular alocadamente. En cambio,  la adolescencia entendida como el periodo de tiempo  en el que los niños maduran hasta llegar a la edad adulta,  no siempre ha existido;  de hecho, en muchas culturas indígenas  no existe, y los niños pueden pasar a ser adultos en una noche,  tras una ceremonia de preparación.

Actualmente los adolescentes de hoy, por las circunstancias que les rodean,   lo tienen más difícil que los de generaciones anteriores. (Padres que pasan muchas horas fuera de casa, ausencia de normas y límites, una sociedad de consumo que “se ceba” con ellos bombardeándoles con miles de mensajes para que compren y compren…)

¿Cómo detectar si nuestros hijos son víctimas de acoso escolar? Colaboración con guiainfantil.com

acoso escolarLo primero que tenemos que saber es qué es el bullyng. Durante la niñez los niños se pelean, en muchas ocasiones se enfadan e incluso se llegan a insultar. No se trata de que esas conductas queden impunes o que no tengan consecuencias, pero tampoco se pueden confundir con el bullyng. Para hablar de bullyng, tiene que haber un acoso continuado en el tiempo de un niño hacía otro. No se trata de una pelea puntual, normalmente, el agresor tiene un comportamiento provocador y de intimidación permanente.

Detectar si el niño sufre bullying

El bullying puede ser sexual, cuando existe un asedio, inducción y abuso sexual; puede tratarse de una exclusión social cuando se ignora, se aísla y se excluye al otro; puede ser psicológico, cuando existe una persecución, intimidación, tiranía, chantaje, manipulación y amenazas al otro; y puede ser físico, cuando se golpea, empuja o se organiza una paliza al acosado.

El acoso escolar tiene como escenario los centros educativos. Como se trata, en su mayoría, de un acoso invisible para los adultos, los profesores difícilmente tendrán conocimiento de lo que está sucediendo a través de los padres. El agresor acosa a la víctima en los baños, en los pasillos, en el comedor, en el patio, reservando sus acciones durante la ausencia de mayores. En algunos casos, el acoso sobrepasa las paredes del colegio, pasando a ser telefónico e incluso por correo electrónico.

Es importante que los padres mantengan siempre una comunicación abierta y positiva con sus hijos, y con el colegio, de esta forma, conseguiremos que los niños se sientan más seguros y puedan contar a sus adultos de referencia lo que les está pasando.

No obstante, conviene que estemos atentos si detectamos en el niño cambios en su comportamiento. Cambios de humor, tristeza o irritabilidad. Que les cuesta más dormir y tienen pesadillas, cambios en los hábitos alimentarios: comen compulsivamente, o les falta el apetito, frecuentemente tienen dolores de tipo somático como dolor de cabeza o de tripa sin una causa orgánica que lo justifique. Y sobre todo, vigilemos en el caso de que aparezca de forma frecuente con golpes, o rasguños y diga que se ha caído.

Cuando verbalice que no quiere ir al colegio, protestando mucho incluso acudir a las excursiones o visitas culturales, no quiere relacionarse con sus compañeros y quiere ir acompañado a la entrada y a la salida del colegio.

¿Qué hacemos si hemos detectado que nuestro hijo es víctima de bullyng?

Si hemos detectado que nuestro hijo es víctima de acoso, lo primero de todo es no culpabilizarle ni a él ni a nosotros mismos, eso no implica ser peores padres. Es importante que el niño se sienta seguro y confiado en su casa, que haya un buen clima de confianza donde pueda desahogarse y contar que le pasa.

Otro paso fundamental será hablar con el colegio, en ocasiones pueden ignorar lo que ocurre porque las agresiones se llevan a cabo en ausencia del adulto.

Es importante que el niño cuente con habilidades sociales y con recursos, no solo enfocados a defenderse, sino a mostrarse más seguro. Que aprenda a ser asertivo, a ser capaz de decir lo que el quiere, lo que el piensa, sin imponérselo a los demás, y sabiendo que su opinión es tan válida como la de los demás.

Que aprenda a ignorar al agresor, que no le demuestre que le afecta llorando o enfadándose, sino que le pueda responder con tranquilidad y firmeza, diciéndole por ejemplo: “No, eso es sólo lo que tú piensas”.

Que sepa que no está solo y que siempre puede pedir ayuda.

Los deberes de los niños: ¿tarea para los padres o para los hijos? colaboración con el diario El Confidencial

DEBERES100OK--644x362Los niños necesitan practicar los nuevos conocimientos, sobre todo en etapas claves como el aprendizaje de la lectoescritura, y para afianzar la mecánica de muchos aprendizajes. Es por eso que muchos días traen deberes del colegio para hacer en casa. Pero no podemos olvidarnos que los deberes son responsabilidad de los niños, no de los padres, y que los padres asuman esa responsabilidad es un error del que siempre nos arrepentiremos.

Lo ideal sería que los niños contasen con más tiempo dentro del horario escolar para poder realizar los deberes, pero también es importante que los niños aprendan la importancia del esfuerzo, del trabajo diario, y adquieran la rutina del estudio desde pequeños. Esto no quiere decir que con 8 años tengan que estar horas haciendo ejercicios en casa, pero sí un ratito de repaso para poder afianzar los conocimientos adquiridos durante el día. Según aumenta la edad, el tiempo dedicado al estudio irá aumentando progresivamente.

Los niños piensan que si otros hacen los deberes por ellos, ya no tienen obligación”

Los deberes son responsabilidad del niño, no de los padres, y desde el primer momento debemos hacérselo saber. En muchas ocasiones observamos que los estudios y las notas preocupan más a los padres que a los hijos. Esta es una actitud errónea, pues de esta forma, no lograremos que los niños asuman la responsabilidad de sus tareas y de sus estudios. Los niños piensan si otro lo hace por mí, ya no tengo esa obligación, y además se puede convertir en una llamada de atención hacia el adulto.

La labor de los padres aquí será, sobre todo, ayudarlos a organizarse cuando son pequeños y resolver posibles dudas al final. Los padres no tienen que estar sentados en la silla de al lado haciendo los deberes con ellos, tienen que estar para resolver dudas y para supervisar, pero el niño debe aprender a trabajar de forma autónoma y hacerse el responsable de sus deberes.

Pongamos un tiempo límite a la ejecución de los mismos. Muchos niños estiran el tiempo de trabajo con distracciones y excusas porque la ganancia secundaria de tener a sus padres pendientes es muy fuerte e incluso mejor que jugar ellos solos.

Pasos a seguir para conseguir que los niños se hagan responsables de sus deberes y obligaciones:

1.    Desde pequeños deben responsabilizarse de sus cosas, que no vean que no es necesario recoger sus juguetes o estar pendientes de ellos porque otros adultos los van recoger o a guardar.

2.    Si pierden algo, no hay que reponerlo de inmediato. Tienen que aprender el coste de haberlo perdido.

3.    Cada cosa tiene un sitio. Establezcamos con el niño dónde vamos a poner cada cosa, y mantengamos su sitio.

4.    Trabajemos los hábitos desde bien pequeños, no esperemos a que sean “mayores”. Todos los días nos podemos sentar un ratito a trabajar en la mesa de estudio, en el mismo sitio a la misma hora, a leer, a dibujar, a hacer letras…

5.    Establezcamos tiempos cortos de trabajo, y poco a poco vayamos alargándolos. No pretendamos que los niños estén horas trabajando ellos solos.

¿Cómo fortalecer buenos hábitos desde pequeños?

Cuando son más pequeños se trata de trabajar el hábito. No hace falta que dediquen horas de trabajo y de estudio, bastaría con 20-25 minutos diarios. Si desde el cole no mandan deberes como tal, podemos dedicar este tiempo a leer en voz alta, contestar preguntas del texto (para trabajar la lectura comprensiva) y hacer un par de operaciones aritméticas. En el primer ciclo de primaria, con esto sería suficiente.

Recomendaciones para estudiar:

1.    Utilicemos un sitio fijo de estudio. No vale hacer cada día los deberes en un lugar diferente. Lo ideal sería poner una mesa en su habitación, que tenga una buena iluminación, con la superficie lisa.

2.    Sobre la mesa de estudio solo debe de estar el libro a estudiar y el estuche. No debe de haber ningún elemento distractor, como otros libros, ordenador, móvil, juguetes, figuritas…

3.    La tele siempre debe de estar fuera del cuarto de estudio. Y los móviles, ordenadores, reproductores de música, deben de estar fuera y apagados.

4.    Hay que sentarse todos los días en la mesa de estudio a la hora pactada (mismo sitio, misma hora), siendo puntual a la hora de empezar y terminar de estudiar.

5.    Mantener la postura correcta, sentado en la silla, pies en el suelo y espalda recta. (Nada de tumbado sobre la mesa, mal sentado o estudiar en la cama).

6.    Empezar a estudiar por una asignatura mediana en dificultad, pues al comenzar, el niño está bastante concentrado, pero todavía no ha llegado al punto máximo de concentración y productividad, seguido de las asignaturas más difíciles, para terminar con las fáciles, haciéndolas coincidir cuando ya estén cansados.

4 consejos para que los niños no se pongan nerviosos ante los exámenes, colaboración con guiainfantil.com

consejosexamenesEn general, los exámenes suelen ser situaciones estresantes que en ocasiones pueden ser vividas por los niños como tremendamente angustiosas interfiriendo así, tanto en el rendimiento escolar como en el bienestar general de los alumnos.

Cuando llega la época de exámenes y, sobre todo en la recta final de curso, es habitual ver tanto a adultos como a niños y adolescentes especialmente nerviosos, y es que en ocasiones, ¡parece que se examina toda la familia!

Consejos básicos a seguir para que los niños se enfrenten al examen

En los momentos en los que los niños han de enfrentarse a un examen, es importante contar con técnicas y estrategias para ser capaces de controlar esos nervios en las evaluaciones y saber cómo manejar la ansiedad ante los exámenes.

1. Es importante que el niño confíe en si mismo. Dialogar con los hijos y explicarles darles ánimos es fundamental, con frases como ‘has llegado hasta aquí y has aprobado exámenes muy difíciles, podrás hacerlo’.

2. Expliquemos a los niños que han de pensar en positivo. ‘Yo puedo’, ‘lo haré bien’, son frases que le ayudarán y le darán ánimo.

3. Hay que respirar profundamente antes del examen y sobre todo, dedicar tiempo a la espiración. Soltar todo el aire despacio por la boca hasta que el niño note como sus pulmones se vacían. Les ayudará a relajarse.

4. Si el profesor lo permite, ayuda llevar una botella de agua y beber pequeños sorbitos durante el examen. Puede ayudar a mantener la concentración y a reducir el nivel de ansiedad.

Si quieres más información o necesitas ayudar más a tu hijo en ante estas situaciones, te recuerdo que el Centro de Psicología Álava Reyes ha puesto en marcha el taller Técnicas de Estudio y Control de la Ansiedad ante los exámenes en versiones tanto para niños como para adolescentes. Puedes contactan en el teléfno 917672031

Nuevo curso de Técnicas de estudio y Control de la ansiedad ante los exámenes en el Centro de Psicología Álava Reyes

LápicesEn este curso vamos a profundizar en las estrategias que ayuden a los niños y adolescentes a motivarse y a conseguir una buena actitud ante el estudio. El objetivo es que aprendan a organizar su tiempo, tanto de estudio como de ocio y que utilicen un correcto método de estudio para que consigan sus objetivos. Además se trabajarán las técnicas necesarias para controlar los nervios previos y que lleguen a los exámenes con una mayor confianza en sus posibilidades.

Con este curso aprenderán a poner en marcha las estrategias y habilidades de estudio necesarias para llevar a cabo un aprendizaje activo, autónomo y con mejores resultados.

Tanto la edición de niños como la de adolescentes tenrán lugar los días 2, 4, 9 y 11 de Julio

Toda la informacióndescargando el Dossier taller Técnicas de estudio

Si estas interesado puedes ponerte en contacto con el Centro en el 917672031

Nuevo curso de Habilidades Sociales para Niños y Adolescentes en el Centro de Psicología Álava Reyes

Niños con Inteligencia Emocional foto de edukame.comEn este curso vamos a profundizar en las estrategias para reconocer y potenciar las habilidades sociales de niños y adolescentes: Aprender a conocerse a uno mismo y a quererse tal como es, aprender a relacionarse con los demás, a saber decir “no” y decir lo que se quiere sin sentirse mal, ni herir los sentimientos de los demás, así como aprender a relacionarse con el grupo de referencia… estos serán pilares de la formación. Conseguiremos acercar a niños y adolescente las herramientas y los recursos que les proporcionen experiencias positivas y bajo control.

El curso consta de 4 módulos que se impartirán los días 1, 3, 8 y 10 de Julio

Toda la información pinchando en el enlace: Dossier taller Habilidades Sociales para niños y adolescentes

Consejos para desarrollar la Inteligencia Emocional en los niños

desarrollar-inteligencia-emocional                                Los padres podemos enseñar a los niños a desarrollar su inteligencia emocional y a canalizar sus emociones. Es importante que aprendan a controlarse y a ser empáticos con los demás. La educación emocional, es parte de la formación del niño.

La inteligencia emocional en la infancia, colaboración con guiainfantil.com

¿Cuándo podemos decir que el niño ha madurado emocionalmente?

Hay determinadas situaciones que nos pueden ayudar a darnos cuenta que un niño no está madurado emocionalmente. Por ejemplo, las rabietas. Son muy típicas entorno a los 2 años de edad, pero cuando un niños mayor de dos años sigue cogiendo rabietas nos está indicando que tiene un problema de regulación de sus emocione.

¿Consejos para desarrollar la inteligencia emocional de los niños?

Para desarrollar la inteligencia emocional de los niños tenemos que tener en cuenta unos pilares básicos. Lo primero de todo va a ser aprender a identificar las emociones propias y también tenemos que aprender a identificar las emociones que están experimentando los demás.

Tenemos que aprender a controlar las emociones y para eso debemos encontrar el equilibrio necesario saber que es lo que me está pasando, qué estoy pensando que me está haciendo sentir de esa manera para aprender a controlarme y autoregularme.

Tenemos que aprender a expresar y a canalizar las emociones de tal manera y que fortalezca las relaciones y no que sea de forma contraria.

Desarrollo de las capacidades emocionales según la edad del niño

Las emociones se desarrollan a lo largo de todo el ciclo vital, pero cuanto antes empecemos muchísimo mejor, de hecho hay estudios que nos dicen que desde los 2 años y medio que ya es posible educar las emociones y lo que es más importante que esto tiene influencia durante toda la vida.

Hay que enseñar a los niños a pensar, a pensar sobre sus emociones, a que sepan cómo se sienten ellos y a detectar cómo se sienten los demás, ayudarles a canalizar las emociones, a expresarlas, a regularlas, a favorecer la importancia de la comunicación con los padres, con los profesores, a favorecer también la comunicación con sus iguales, favorecer también la empatía, ayudarles también desde pequeños a hacer amigos, esas son cosas que les van a ayudar y que les van a ayudar a lo largo de su vida.

Cuándo los niños son pequeñitos lo que tiene que hacer es mandarles frases muy muy cortitas, y sobre todo actuar más y hablar menos. No nos olvidemos que los padres somos la principal fuente de aprendizaje de los niños. Luego el comportamiento del padre siempre tiene que ir en consonancia con el comportamiento del niño.

Cuándo ya son más mayores ya podríamos empezar a razonar más con ellos, pero nunca en el momento de rabieta. Cuándo estén tranquilos, y cuando estén relajados será cuando podremos hablar con ellos y podremos incidir en la importancia de hablar, de comunicar los sentimientos,de que forma lo podemos expresar.

Si necesitas más información no dudes en ponerte en contacto con el Centro de Psicología Álava Reyes en el teléfono 917672031. Ángel Peralbo ha puesto en marcha hace unos meses un curso sobre inteligencia emocional para adolescentes, pincha aquí para tener toda la información.