#Podcast Para estas vacaciones dieta digital y de pantallas. En No Es Un Día Cualquiera de RNE

No vamos a hablar de dietas de adelgazamiento, sino de dietas digitales! aprovechemos estas vacaciones para pasar menos tiempo delante de las pantallas y más disfrutando de la realidad no virtual!
De todo ello hablamos en esta edición del programa No Es Un Día Cualquiera, de RNE

El 81% de los bebés tiene presencia en las redes antes de los seis meses. Cuidado con sobreexponer a los menores en Internet. Colaboración con LaSexta TV

Cuidado con sobreexponer a los menores en Internet: el 81% de los bebés tiene presencia en las redes antes de los seis meses.

De media, los padres cuelgan en torno a 200 fotos de sus hijos al año. Al hacerlo, muchas veces comparten información que permite localizarles o que puede ser vergonzosa.

Decir ‘patata’ o contar hasta tres se ha convertido en uno de los gestos más comunes, sobre todo en verano: hacer fotos a los niños para después colgarlas en la red. Hasta un 81% de los bebés, según los expertos, tiene presencia en redes sociales antes de los seis meses.

Advierten de que subir una foto a Internet es igual que repartirla por la calle entre desconocidos. «Cuando subimos una foto o un vídeo a la red perdemos un poco el control de esa foto y ese vídeo», advierte María Ramírez, portavoz de la Policía Nacional.

Una práctica cada día más habitual, conocida como ‘sharenting’ o sobreexposición de los menores en Internet por parte de los padres. Los hay incluso que aparecen antes de nacer y que con tan solo unos meses de vida ya tienen su propia cuenta personal.

«Si tú quieres subir fotos tuyas sube todas las que quieras, pero cuando salga tu hijo o tu hija ten cuidado con la cantidad de fotos que subes o con las poses que tiene o con lo que está haciendo», aconseja Silvia Álava, psicóloga infantil.

Los padres publican de media al año unas 200 fotografías de sus hijos y los hay que con cinco años ya tienen más de 1.000 imágenes circulando por la red. «Los menores son menores y hay que respetarlos», afirma una madre al respecto.

Se recomienda que los niños salgan siempre vestidos o para mayor seguridad, de espaldas o mostrando solo una pequeña parte del cuerpo. «Hay fotos que no se deben de sacar: playas, topless en el caso de menores femeninas y demás», indican desde la Policía.

Porque inmortalizar un bonito recuerdo de las vacaciones no debe dejar desprotegidos a los más pequeños.

Pincha en la foto para ver el vídeo:

Silvia Álava - La Sexta - Niños y Redes Sociales

Hablamos de mujeres e igualdad en el programa El Bisturí de EFE Salud

Os adjunto mi colaboración en el programa el Bisturí, de EFE Salud donde en la última parte de la emisión hablamos, dentro de la sección dedicada a mujeres. sobre el controvertido tema de la mujer y la igualdad:

Podcast: Vacaciones en pareja en No Es Un Día Cualquiera de RNE

Septiembre es un mes en el que sistemáticamente aumentan las solicitudes de divorcio, así que esta en el programa «No es un día cualquiera» de RNE hablamos sobre vacaciones en pareja . Por qué surgen los problemas y cómo evitarlos.

¿Qué hacer cuando tu pareja mira al móvil más que a tí?

Uno de los más hábitos recomendables tiene lugar en el comedor, un espacio donde las pantallas tienen más capacidad de poner distancia en la relación.

El phubbing es una palabra que viene de la combinación de las palabras inglesas phone (teléfono) y snubbing (ignorar), aunque se puede traducir como ningufoneo, como recomienda traducirlo la Fundación del Español Urgente (Fundéu).

Un estudio publicado en la revista Journal of Applied Social Psychology reveló que el ningufoneo amenaza cuatro necesidades del ser humano: el sentimiento de pertenencia, la autoestima, la existencia significativa y el control de las personas excluidas. Los investigadores apuntaban que esta práctica puede ser particularmente dañina, ya que sucede con relativa frecuencia.

Esta cuestión tiende a agravarse cuando uno está con su pareja. En un estudio de la Universidad Baylor, en Texas, el 46% de los encuestados reconoció haber sufrido ningufoneo por parte de su pareja. Uno de cada cuatro admitió que esta situación le ha llegado a costar discusiones con ella y uno de cada tres afirmó que llegó a sufrir depresión durante un tiempo.

«Con nuestra pareja acostumbramos a tener mucha confianza; esto hace que cometamos más este error con ella que con alguien a quien no conocemos tanto», explicó Silvia Álava, psicóloga educativa y escritora.

Aún así, recuerda que las pantallas pueden jugar un papel muy positivo siempre que se utilicen correctamente. «El problema viene cuando las usamos para evitar a la otra persona, pero un mensaje de Te quiero, Qué guapo estabas esta mañana o Me acuerdo de ti siempre puede ayudar a la relación».

No obstante, los diálogos digitales no puede sustituir a la interacción presencial y hay momentos en los que se resulta imprescindible el cara a cara. «Una conversación importante debe tener el espacio que necesita, que es un espacio con proximidad física. Para cuestiones trascendentes, habría que evitar incluso la llamada telefónica, porque se pierden muchos matices», recomendó Álava.

Para evitar caer en el ningufoneo es importante consolidar buenos hábitos. Uno de los más recomendables tiene lugar en el comedor, un espacio donde las pantallas tienen más capacidad de poner distancia en la pareja.

Las personas que miran el móvil mientras comen en compañía disfrutan menos de su comida y se sienten menos comprometidos que quienes prefieren no recurrir a la tecnología en la mesa, de acuerdo con un informe de Journal of Experimental Social Psychology.

Las vacaciones pueden convertirse en el momento perfecto para que las parejas realicen actividades diferentes y retomen costumbres perdidas que les permitan alejarse de las pantallas. Y es que recurrir a los dispositivos electrónicos a la primera de cambio puede ser un síntoma de que algo no funciona.

El móvil puede servir como un remedio contra el aburrimiento en un momento determinado, pero se corre el riesgo de consolidarlo como un refugio para escapar de nuestros problemas personales y de pareja. «En ocasiones, utilizamos el móvil como un chupete emocional para no enfrentarnos a lo que estamos sintiendo», indicó Álava.

La psicóloga no considera que haya que tomar una solución radical como apagar el móvil e invita a ponerse objetivos que se puedan cumplir. «Podemos reservar momentos a solas con nuestra pareja, sin interferencias de la tecnología», propone. «Dejar las pantallas de lado durante media hora o una hora al día y dedicarnos exclusivamente a conversar».

El mero hecho de enviar mensajes de texto mientras estamos manteniendo una conversación hace que esta resulte menos satisfactoria, según un informe publicado en Computers in Human Behavior.

Tener el teléfono demasiado a mano ya puede traernos problemas: nuestro móvil es capaz de distraer nuestra atención incluso cuando está apagado. Otro estudio, de la revista académica Journal of Social and Personal Relationships, descubrió que, cuando hay una pantalla presente, aunque nadie la utilice, las personas que están cerca se sienten menos conectadas entre sí.

FUENTE: iprofesional.com

¿Cómo resolver situaciones cotidianas con nuestros hijos: de los 6 a los 12 años?

¿Hay que ayudarle con los deberes? ¿Cómo conseguir que se vayan a la cama a su hora?, ¿Qué criterios se deben seguir para la elección del colegio?, ¿Cómo gestionar la «paga»?, ¿Y si mi hijo es el único que no tiene móvil?, ¿Debo ser su agenda?, ¿Cuándo iniciarles en la información sobre la sexualidad?

Estas son algunas de las muchas preguntas a las que la psicóloga infantil Silvia Álava da respuesta en su nuevo libro “QUEREMOS QUE CREZCAN FELICES. De la infancia a la adolescencia (de 6 a 12 años)”.

Después de su primer libro “Queremos Hijos Felices (de 0 a 6 años)”, la autora centra sus esfuerzos en  solucionar  las numerosas dudas que muchos padres tienen para saber cómo actuar con sus hijos más mayores.

Consejos para afrontar las dificultades de los hijos

En primer lugar, los progenitores deben saber que no existen los padres perfectos; lo más importante es saber afrontar el día a día con los niños e intentar esforzarse para dar lo mejor de sí mismos.

“Un buen padre es el que se involucra en la educación de su hijo”, señala Silvia Álava quien destaca que “no hay un baremo para determinar en qué medida se es buen padre o buena madre, y no debemos destruirnos con otras teorías”.

Normas, límites y algunas pautas básicas de educación

Los niños necesitan saber qué está bien y qué está mal en cada momento, y cuáles son sus tareas establecidas. El sentido de lo moral no se termina de formar hasta los doce años de edad. Hay que trabajar la importancia del esfuerzo y de la constancia de forma que los niños puedan conseguir buenos resultados y valoren que detrás de una buena acción siempre hay una recompensa.

Desde los 6 hasta los 12 años

Silvia Álava dedica una sección especial –“A partir de los seis años hasta los doce- en la que ofrece las diferentes pautas para conocer cómo se desarrolla la amistad en los niños; la mejor manera de actuar cuando un hijo se pelea con sus amigos o cómo gestionar la paga; además, ofrece ayuda sobre otros temas de gran actualidad, como decidir la edad adecuada para que nuestros hijos tengan teléfono móvil.

¿Qué hacer con las nuevas tecnologías?

Los padres deben estar muy atentos para establecer un buen uso de las nuevas tecnologías. Se debe limitar y controlar tanto el tipo de páginas webs que visitan como el tipo de juegos a los que acceden.

¿Cómo afrontar los miedos?

Además, en el manual se pone especial atención a los miedos que sufren los niños en esas edades, ya que es importante que aprendan a superarlos cuanto antes. No podemos olvidar que los niños aprenden por modelado, lo que significa que si los padres les transmiten inseguridad los pequeños lo notarán y se convertirán en personas miedosas.

Los estudios

Para muchos padres elegir el colegio adecuado para los hijos es una tarea muy complicada, pero siempre hay que pensar en que se deben cubrir las necesidades específicas de cada niño..

¿Deberes para padres o para hijos?

Silvia Álava nos recalca en este capítulo del libro que los deberes siempre son responsabilidad de los niños, no de los padres. Sin embargo, cuando los hijos son pequeños debemos ayudarles para que se organicen correctamente. Además, hay que evitar el error de sentarse a su lado para hacer los deberes, ya que solo debemos solucionarles ciertas dudas y supervisar el trabajo y la constancia.

Cambios psicológicos en la adolescencia

Es cierto que esta es una de las etapas más complicadas para todos los padres y madres, pero hay que tener claro que a pesar de los cambios de conducta que puedan experimentar los chicos este periodo no es siempre conflictivo. En esta edad es importante que los padres se ganen la confianza de los hijos para que así les puedan contar lo que les sucede, pero sin forzarles.

Queremos que Crezcan Felices - Silvia Álava

Podcast: Las mejores vacaciones de tu vida. Colaboración con Hoy No Es Un Día Cualquiera, de RNE

En la sección de psicología de No Es Un Día Cualquiera, hablamos de cómo plantearnos unas vacaciones que sean las mejores de nuestra vida:

Las víctimas de una violación nunca son las culpables. Colaboración con TeleMadrid

La joven agredida buscaba amigos a través de una aplicación del móvil, pero se encontró con su peor pesadilla. Armándose de valor, ha ofrecido su testimonio de violación para ayudar, dice, a que otras jóvenes no cometan el mismo error.

Pincha en la imagen para ver el vídeo del reportaje:

Silvia Álava - TeleMadrid

Conoció a su agresor a través de una aplicación del móvil

La víctima conoció a su agresor a través de una aplicación del móvil, llamada ‘Happn’. Parecía un chico simpático. Se presentaba como modelo, atractivo y alto. De nacionalidad árabe. Y ella en un principio no sospechó nada.

Se intercambiaron el número de Whatsapp y él comenzó a mandarle mensajes a diario. Insistía en verse. Propuso pasar un ‘día en la piscina’, pero ese plan nunca llegó.

Tras una semana de mensajes, víctima y agresor quedaron en el número 41 de la calle Ponzano. Sin embargo, esta era una dirección falsa. Al llegar allí, el agresor pidió a la chica que le acompañara hasta su casa para desayunar. Y ella aceptó. Pero al entrar en la vivienda, comenzó a sospechar.

«Empecé a sospechar porque la vivienda estaba demasiado vacía, como si en realidad no viviera nadie allí»

Un escalofriante testimonio de violación

La joven entonces intentó huir.

«Entonces quise irme y él me lo impidió. Me garró con fuerza de la muñeca y yo grité, pero él se echó encima y consiguió quitarme el pantalón»

La joven se deshace en lágrimas y tiembla al recordar ese momento. Indefensa, agotada, ya no pudo resistir más y él aprovechó para agredirla. «Prefería salir viva de allí», dice.

Asustada, la joven asegura que este suceso le ha cambiado la vida. «No me apetece hablar con nadie, tengo pesadillas y mi familia tampoco me entiende. Dice que es mi culpa porque fui a su casa».

La psicóloga Silvia Álava se queja de que las víctimas de agresión sexual se encuentren a veces con esta terrible situación, con personas que no dan el apoyo necesario y culpabiliza ala víctima. Peor aún cuando esas personas son las que más apoyo deberían dar a la víctima.

Por otro lado, la abogada de la joven añade un dato escalofriante: el presunto agresor podría tener más denuncias similares por otras violaciones.

El niño necesita sentirse querido. Colaboración con CrecerFeliz

Charlamos con Sandra Sánchez, periodista de Crecer Feliz sobre las claves a la hora de educar a los niños pequeños:

silvia-alava-crecer-felizCrecer Feliz: ¿Cuándo se empieza a educar a un niño?

Silvia Álava: Muchas veces pensamos que el niño aún es demasiado pequeño, que tenemos que esperar a que crezca un poquito más para ponernos a educarlo.

Y la educación empieza desde el primer día. Hay técnicas que no puedes utilizar con un bebé, no puedes darle un discurso porque no te entenderá; pero saber qué pautas queremos seguir a la hora de educar a ese niño, qué valores transmitirle, eso lo tenemos que tener bien pensado desde el principio.

Por ejemplo, con la comida: con un año empiezan a coger solos la cuchara. Se les va a caer, lo van a poner todo perdido, pero hay que dejarles que lo hagan..

C.F. ¿Se puede educar a un niño con las pautas correctas si los padres trabajan fuera?

S.Álava: Se puede hacer, pero no vamos a decir que sea fácil porque sería engañar a los padres.

Cuando los dos padres trabajan es fundamental organizarse muy bien en equipo. Si somos dos, somos dos también para atender al niño. Vamos a trabajar en equipo, a dividirnos las tareas y a organizar bien el tiempo.

C.F. Dices en tu libro que los papeles de poli bueno-poli malo no funcionan para educar

S. Álava: Es mucho mejor que ambos padres sigan la misma línea educativa. Esto no significa que gestionen absolutamente igual todas las situaciones, pero sí que ambos tengan claras las normas que ponen, dónde están los límites y cuáles son las consecuencias de sobrepasarlos.

Cuando hablamos de consecuencias lo importante no es cómo castigar a los niños, sino con qué les vamos a premiar, qué vamos a hacer cuando hagan bien su trabajo. Así va a ser fácil seguir una misma línea.

C.F. Si las pautas generales no son las mismas para los padres, ¿cómo llegar a un acuerdo?

S. Álava: Observar al niño y ver cómo reacciona va a darnos muchas pistas y nos va a hacer entender por qué en determinadas ocasiones hay que actuar como lo hace uno, en otras como lo hace el otro… y a veces habrá que cambiar completamente la estrategia y no hacerlo como ninguno de los dos.

Lo habitual es que haya que respetar pautas de actuación de uno y de otro, es muy raro que uno lo haga todo bien y otro todo mal.

C.F. Quizá tendemos a sobreproteger a los hijos… ¿Cómo evitarlo?

S. Álava: Detrás de la sobreprotección muchas veces está un sentimiento de culpabilidad: “No he estado contigo en todo el día y cómo llego ahora y te digo que no a algo”.

Pues hay que pararse y pensar qué es lo mejor para el niño. Si el niño está preparado para hacer algo, que lo haga. No tenemos que pedirle más que lo que es adecuado para su edad. Si tiene edad para vestirse solo, tendrá que aprender a hacerlo.

Tú estás ahí para ayudar, pero sólo si lo necesita; si puede solo, mejor solo.
Niños con criterio propio.

C.F. A veces los padres transigimos por cansancio…

S. Álava: El cansancio y el sentimiento de culpabilidad son las dos grandes variables que provocan que los padres a veces no hagan lo que saben que tienen que hacer.

Ahí tenemos que pensar no a corto plazo (“que haga lo que quiera y termino esta situación”), sino a medio-largo plazo.

Si le decimos, por ejemplo, que ahora no corresponde ver la tele y aguantamos su pataleta de cinco minutos, mañana va a ser de dos y pasado no la va a tener. Si actuamos a corto plazo y cedemos, mañana la pataleta durará siete minutos y pasado diez…

C.F. ¿Cómo podrían los padres ganar en autoconfianza?

S. Álava: Es fundamental centrarse en lo que haces con tu hijo cuando estás con él, no en lo que te estás perdiendo. Si piensas en esto último te vas a sentir culpable y baja de ánimo.

Una vez que te has centrado en lo que sí puedes hacer con él, vamos a valorar ese tiempo, a pensar en qué lo estamos empleando.

Si sobrecargamos la tarde, dejamos de disfrutar. Es bueno que los niños hagan actividades extraescolares, pero no apuntarlos a todas. Se puede tener alguna tarde libre en la que estemos tranquilos en casa, merendando, haciendo deberes, jugando…

queremos-hijos-felicesC.F. ¿Cuándo empezar a darles pequeñas responsabilidades?

S. Álava: Cuando son pequeños quieren hacer ellos las cosas y sentirse mayores. Si a un niño que ya anda le haces un paquetito con su pañal y le dices que lo lleve a tirarlo, él va feliz. Luego le aplaudes, le dices lo bien que lo ha hecho y se pone súper contento y se siente mayor.

Esa etapa es el momento óptimo para empezar a darles pequeñas tareas y responsabilidades, porque las quieren y las piden. El problema es cuando vamos con prisas y lo hacemos todo por él. El mensaje que recibe es “yo no puedo, yo no sé, yo soy menos” y su autoestima va cayendo.

Además, después se les pasa la fase de querer hacer cosas por ellos mismos y empieza la de “mejor házmelo tú”…

C.F. ¿Cómo fomentar que el niño tenga criterio propio?

S. Álava: Cuando nos diga que le pasa algo, primero nos ponemos a su altura, le miramos a los ojos y le escuchamos. Después preguntamos “¿y tú qué crees, cómo lo podemos arreglar?”.

Al principio le vamos a dar muchas pistas y le vamos a guiar para que él tenga esa sensación de “ay, si podía solucionarlo yo solo”. Yo no le resuelvo problemas, le enseño a resolverlos.

C.F. Si los niños vinieran con manual de instrucciones, ¿cuál sería para ti la primera?

S. Álava: Que todos los niños necesitan que los quieran. No hay nada peor para un niño que no tener a un adulto que le coja la mano, le dé un beso de buenas noches y le diga lo importante que es en su vida.

 

FUENTE: Crecer Feliz

5 consejos para unas vacaciones perfectas con niños. Colaboración con Viajar, de ElPeriodico.com