Sentirse a gusto con uno mismo: El Fin a las orejas de soplillo. Por EFE Salud y ABC

El 37 % de las personas que tienen orejas prominentes o de soplillo se ha planteado corregirlas, pero sólo el 8 % de ellas tiene la firme intención de hacerlo, sobre todo por los riesgos asociados a la cirugía, pero ahora ha llegado una nueva técnica que es menos invasiva y se realiza de forma ambulatoriaMADRID/EFE JUEVES 06.10.2016

Es un cambio en el paradigma del tratamiento para este tipo de orejas que están más despegadas de lo habitual del cráneo, una situación que sufre el 5 % de la población española, país que ocupa el cuarto puesto del mundo en cuanto a número de intervenciones quirúrgicas por este motivo (3.672 al año de las 170.000 que se realizan en el mundo).

Esta técnica se lleva practicando hace alrededor de cinco años en el Reino Unido, y este verano ha llegado a España. Uno de los doctores que la ha practicado es Antonio Porcuna, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, quien la realiza a partir de un nuevo implante de la farmacéutica Allergan.

Es una “intervención mínima” que sólo requiere de dos o tres puntos, que además no hay que extraer y son los necesarios para cerrar la pequeña incisión a realizar para introducir el implante.

Dura entre cinco y veinte minutos, frente a la otoplasia -el procedimiento quirúrgico para la corrección de las orejas– que conlleva, según el experto, cerca de dos horas.

El implante, compuesto por níquel y titanio y recubierto de oro de calidad médica para que sea menos visible bajo la piel de la oreja, está indicado para aquellas orejas que tienen un pliegue antihélix poco desarrollado y se puede implantar en adultos y niños mayores de siete años.

Con esta técnica, no es necesario llevar una venda en la cabeza después del tratamiento, a diferencia de la otoplastia, con lo que la mayoría de las personas puede volver de forma inmediata a su rutina diaria, ya que sólo podrá sufrir una inflamación discreta en la zona intervenida.

El precio de la intervención puede oscilar, según el experto, entre 2.200 y 4.000 euros, dependiendo de dónde se realice y de los implantes que se tengan que utilizar para corregir las orejas.

Las personas que opten por esta técnica podrán elegir el grado de cambio que quieren hacer porque el dispositivo, además, cuenta con unos simuladores previos que se colocan en el exterior de las orejas y permiten predecir la imagen estética final.

Sentirse a gusto con uno mismo

La psicóloga Silvia Álava. Foto cedida

La psicóloga Silvia Álava. Foto cedida

Esta alternativa a la cirugía habitual está destinada al 77 % de las personas con estas orejasy que se sentiría mejor si no las tuvieran así, según ha constatado el estudio elaborado por la farmacéutica y que ha presentado en rueda de prensa la psicóloga y especialista en inteligencia emocional Silvia Álava.

El estudio “Escucha tus orejas“, basado en 450 encuestas a personas con estas características y a sus familiares, revela que el 54 % de los españoles que tiene este problema reconoce haber sufrido bromas por el tamaño de sus orejas. A la mitad además éstas le hicieron daño.

Y en el caso de los más pequeños, nueve de cada diez de los encuestados opina que éstas burlas son más duras y frecuentes durante la infancia porque los niños suelen ser muy crueles.

En ese caso, hay que tratar la empatía y su autoestima, y si está sufriendo, no se relaciona con los demás, no quiere ir al colegio, le cuesta conciliar el sueño y está triste “hay que hacer algo rápido al respecto”.

El diario ABC también se hace eco de la noticia recogiendo:

«Escucha tus orejas»

El 77% de las personas con orejas de «soplillo» se sentiría mejor si no las tuviera de esta forma. Según el estudio «Escucha tus orejas» elaborado por Allergan, el 55% de los encuestados considera que la imagen de la cara, incluyendo las orejas, influye en la autoestima personal.

Tanto que, hasta un 77% piensa que, en caso de sufrir muchas burlas por las orejas, una persona empezar a aislarse socialmente por vergüenza. Por este motivo, un 34% asegura que se sentiría más feliz si no tuviera las orejas de «soplillo», un 23% afirma que tendría una mayor autoestima y un 20% confiesa que tendría menos vergüenza en público.

«Evidentemente el verse guapo y mejor ante el espejo eleva la autoestima, pero también es importante quererse a uno mismo y aceptarse», aseveraSilvia Álava, psicóloga y especialista en inteligencia emocional. No obstante, «lo habitual es que los complejos no se resuelvan solos y no desaparezcan con el tiempo», añade. Por tanto, «cuando el complejo interfiere en la vida cotidiana, tiene un impacto en las relaciones sociales o laborales y la persona sabe que se sentirá mejor si pone una solución definitiva, es hora de valorar un tratamiento médico», sostiene Álava.

En el caso de los más pequeños, y según el estudio, 9 de cada 10 opinan que las bromas o burlas hacia las orejas son más duras y frecuentes durante la infancia porque los niños pueden ser muy crueles3. «Es importante que los padres trabajen la empatía y la autoestima de los menores», recuerda esta psicóloga. ¿Cuándo deberían los progenitores sopesar una solución estética? «Si el niño está sufriendo, no se relaciona bien con los demás, evita jugar o hacer actividades, no quiere ir al colegio, le cuesta conciliar el sueño y está triste… hay que hacer algo rápido al respecto», concluye Álava.

El niño necesita sentirse querido. Colaboración con CrecerFeliz

Charlamos con Sandra Sánchez, periodista de Crecer Feliz sobre las claves a la hora de educar a los niños pequeños:

silvia-alava-crecer-felizCrecer Feliz: ¿Cuándo se empieza a educar a un niño?

Silvia Álava: Muchas veces pensamos que el niño aún es demasiado pequeño, que tenemos que esperar a que crezca un poquito más para ponernos a educarlo.

Y la educación empieza desde el primer día. Hay técnicas que no puedes utilizar con un bebé, no puedes darle un discurso porque no te entenderá; pero saber qué pautas queremos seguir a la hora de educar a ese niño, qué valores transmitirle, eso lo tenemos que tener bien pensado desde el principio.

Por ejemplo, con la comida: con un año empiezan a coger solos la cuchara. Se les va a caer, lo van a poner todo perdido, pero hay que dejarles que lo hagan..

C.F. ¿Se puede educar a un niño con las pautas correctas si los padres trabajan fuera?

S.Álava: Se puede hacer, pero no vamos a decir que sea fácil porque sería engañar a los padres.

Cuando los dos padres trabajan es fundamental organizarse muy bien en equipo. Si somos dos, somos dos también para atender al niño. Vamos a trabajar en equipo, a dividirnos las tareas y a organizar bien el tiempo.

C.F. Dices en tu libro que los papeles de poli bueno-poli malo no funcionan para educar

S. Álava: Es mucho mejor que ambos padres sigan la misma línea educativa. Esto no significa que gestionen absolutamente igual todas las situaciones, pero sí que ambos tengan claras las normas que ponen, dónde están los límites y cuáles son las consecuencias de sobrepasarlos.

Cuando hablamos de consecuencias lo importante no es cómo castigar a los niños, sino con qué les vamos a premiar, qué vamos a hacer cuando hagan bien su trabajo. Así va a ser fácil seguir una misma línea.

C.F. Si las pautas generales no son las mismas para los padres, ¿cómo llegar a un acuerdo?

S. Álava: Observar al niño y ver cómo reacciona va a darnos muchas pistas y nos va a hacer entender por qué en determinadas ocasiones hay que actuar como lo hace uno, en otras como lo hace el otro… y a veces habrá que cambiar completamente la estrategia y no hacerlo como ninguno de los dos.

Lo habitual es que haya que respetar pautas de actuación de uno y de otro, es muy raro que uno lo haga todo bien y otro todo mal.

C.F. Quizá tendemos a sobreproteger a los hijos… ¿Cómo evitarlo?

S. Álava: Detrás de la sobreprotección muchas veces está un sentimiento de culpabilidad: “No he estado contigo en todo el día y cómo llego ahora y te digo que no a algo”.

Pues hay que pararse y pensar qué es lo mejor para el niño. Si el niño está preparado para hacer algo, que lo haga. No tenemos que pedirle más que lo que es adecuado para su edad. Si tiene edad para vestirse solo, tendrá que aprender a hacerlo.

Tú estás ahí para ayudar, pero sólo si lo necesita; si puede solo, mejor solo.
Niños con criterio propio.

C.F. A veces los padres transigimos por cansancio…

S. Álava: El cansancio y el sentimiento de culpabilidad son las dos grandes variables que provocan que los padres a veces no hagan lo que saben que tienen que hacer.

Ahí tenemos que pensar no a corto plazo (“que haga lo que quiera y termino esta situación”), sino a medio-largo plazo.

Si le decimos, por ejemplo, que ahora no corresponde ver la tele y aguantamos su pataleta de cinco minutos, mañana va a ser de dos y pasado no la va a tener. Si actuamos a corto plazo y cedemos, mañana la pataleta durará siete minutos y pasado diez…

C.F. ¿Cómo podrían los padres ganar en autoconfianza?

S. Álava: Es fundamental centrarse en lo que haces con tu hijo cuando estás con él, no en lo que te estás perdiendo. Si piensas en esto último te vas a sentir culpable y baja de ánimo.

Una vez que te has centrado en lo que sí puedes hacer con él, vamos a valorar ese tiempo, a pensar en qué lo estamos empleando.

Si sobrecargamos la tarde, dejamos de disfrutar. Es bueno que los niños hagan actividades extraescolares, pero no apuntarlos a todas. Se puede tener alguna tarde libre en la que estemos tranquilos en casa, merendando, haciendo deberes, jugando…

queremos-hijos-felicesC.F. ¿Cuándo empezar a darles pequeñas responsabilidades?

S. Álava: Cuando son pequeños quieren hacer ellos las cosas y sentirse mayores. Si a un niño que ya anda le haces un paquetito con su pañal y le dices que lo lleve a tirarlo, él va feliz. Luego le aplaudes, le dices lo bien que lo ha hecho y se pone súper contento y se siente mayor.

Esa etapa es el momento óptimo para empezar a darles pequeñas tareas y responsabilidades, porque las quieren y las piden. El problema es cuando vamos con prisas y lo hacemos todo por él. El mensaje que recibe es “yo no puedo, yo no sé, yo soy menos” y su autoestima va cayendo.

Además, después se les pasa la fase de querer hacer cosas por ellos mismos y empieza la de “mejor házmelo tú”…

C.F. ¿Cómo fomentar que el niño tenga criterio propio?

S. Álava: Cuando nos diga que le pasa algo, primero nos ponemos a su altura, le miramos a los ojos y le escuchamos. Después preguntamos “¿y tú qué crees, cómo lo podemos arreglar?”.

Al principio le vamos a dar muchas pistas y le vamos a guiar para que él tenga esa sensación de “ay, si podía solucionarlo yo solo”. Yo no le resuelvo problemas, le enseño a resolverlos.

C.F. Si los niños vinieran con manual de instrucciones, ¿cuál sería para ti la primera?

S. Álava: Que todos los niños necesitan que los quieran. No hay nada peor para un niño que no tener a un adulto que le coja la mano, le dé un beso de buenas noches y le diga lo importante que es en su vida.

 

FUENTE: Crecer Feliz

Evento Allergan: Orejas de Soplillo

Os adjunto, en esta ocasión, alguna de las fotografías del evento de ayer organizado por Allergan:

Por qué los adolescentes prefieren Instagram. Colaboración con el diario ABC

CARLOTA FOMINAYA carlotafominaya Madrid

El éxito de esta red social y sus #hashtags entre los niños y adolescentes españoles es incuestionable. Con más de 8 millones de seguidores en todo el país, Instagram está de moda, y mientras sea así seguirá creciendo y creciendo. ¿A qué es debido esto? Tal y como explica Guillermo Cánovas, director del Observatorio para la Promoción del Uso Saludable de la Tecnología (EducaLIKE), «a que, en buena medida, es percibida como una red juvenil, mucho más fresca y dinámica que las otras, con un acceso fácil desde los terminales móviles. Facebook, por el contrario, parece una red quizá más dirigida a los mayores. Y la funcionalidad es sin duda el absoluto protagonismo de la fotografía».

Lo corrobora el estudio «Motivaci0nes sociales y psicológicas para usar Instagram» realizado por Mariona Prades y Xavier Carbonell, profesores de laUniversidad Ramón Llull de Barcelona, cuyos resultados muestran que Instagram, ofreciendo un servicio parecido al de Facebook, permite a jóvenes y adolescentes crear un espacio más personal e íntimo a los ojos de los adultos. «Es un lugar donde ellos se sienten más libres y pueden expresarse mejor, y posiblemente este sea el motivo por el que crece el número de nuevos usuarios entre 16 y 30 años», aventura Carbonell.

hashtag

Aceptación del grupo

Una red, prosigue Cánovas, también autor del blog Kids and Teens on Line, «perfecta para chicos acostumbrados a inmortalizar con sus smartphones todo cuanto viven, y donde la privacidad es relegada a un segundo plano ante la necesidad de relación, aceptación e integración en el grupo». En cualquier caso, este experto advierte que, al margen de las cuestiones relativas a la seguridad y privacidad que puedan surgir, es necesario trabajar con los menores de edad sobre dos aspectos en los que muchos de ellos han entrado a competir: el número de seguidores en sus perfiles, y el número de “Likes” o “Me gusta” que consiguen obtener en una fotografía. «Estas dos cuestiones son primordiales en la relación que los menores establecen con la red social, y son utilizadas como baremos para medir su nivel de éxito en la propia red», advierte.

Inseguridad

De esta forma, y si atendemos al número de seguidores, los adolescentes«instagramers» no dudan en aceptar seguidores que no conocen, con tal de aumentar su «popularidad». De hecho, continua este experto, es muy común, aunque no se puede generalizar, el porcentaje de los chicos que aceptan peticiones de seguidores que no conocen, superando los 150-190 «followers», que es considerado el número «Dunbar» o la cifra máxima de personas con los que puedes relacionarte con éxito en la sociedad. «Ellos creen que controlan porque han sido quienes han aceptado la solicitud de amistad, pero en realidad no conocen a la mayoría de individuos ni lo que pueden llegar a hacer con sus fotos», señala Cánovas.

Los adolescentes creen que el número de seguidores les confiere «categoría», según el director de EducaLike, por lo tanto, «un joven con 300 seguidores será considerado como mucho más popular que otro con solo 35 seguidores. Del mismo modo, una fotografía que es “premiada” por el grupo de seguidores con 100 ó 150 “Me Gusta”, será más valorada y motivo de gran satisfacción para quien la haya colgado. Este factor estimula de forma automática su cerebro, reforzando su autoestima y su nivel de aceptación», apunta este experto.

También es señalable el narcisismo: «Las fotos que más Like reciben no son las fotos en las que salen solos/as, sino las fotos de eventos, fiestas, actividades o salidas en grupo. El estado de ánimo siempre positivo y alegre es otra constante, como no podía ser de otra manera».

Aceptación y popularidad

Esto puede ocurrir, explica la psicóloga Silvia Álava, porque los adolescentes «son mucho más sensibles a cualquier valoración externa, ya que se encuentran en un momento de reestructuración cerebral y su autoconcepto, en plena formación». De hecho, tal y como señala Cosette Franco Muñoz, socia-fundadora de Método Mentoris, «hay demasiados menores que confunden el afecto con el número de “Me gusta” que tienen en una foto de Instagram».

Para Cánovas, sin embargo, lo que ocurre es que «algunos chicos traducen los “Me gusta” con popularidad, pero si un día reciben solo 8 likes se sienten fatal, hasta el punto de que llegan a retirar la foto. Prefieren tener menos imágenes colgadas en la red pero con más éxito entre sus seguidores».

FUENTE: DIARIO ABC