Proyecto “Emociones y Salud”: Cáncer

Emociones y Salud, colaboración COP - SEASOs adjunto el segundo de los trípticos de la colaboración realizada entre el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid y la Sociedad para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS)dedicado, en este caso, al “cáncer“. ¿Qué nos sucede ante esta enfermedad? ¿qué puedo hacer por mí? o un interesante decálogo de importantes recomendaciones (pinchar en el decálogo para ir al artículo completo).

Proyecto “Emociones y Salud”: Enfermedad inflamatoria intestinal

Vamos hoy con el primero de los trípticos de la colaboración realizada entre el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid y la Sociedad para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS)dedicado, en este caso, a la “enfermedad inflamatoria intestinal“. En él se responden a preguntas que van desde el ¿qué es? a si  ¿necesitamos tratamiento psicológico si se está en la situación de sufrir una colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn? no dejéis de leerlo en el siguiente enlace:

COP Madrid y SEAS Enfermedad Inflamatoria Intestinal

Proyecto “Emociones y Salud”, colaboración del COP Madrid y la SEAS

Emociones y saludEn estos próximos días os voy a hablar de la interesantísima colaboración que han puesto en marcha el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid y la Sociedad para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS): «Emociones y Salud».

Este proyecto se relaciona con que un alto porcentaje de las consultas médicas están asociadas a factores comportamentales, tales como estilos de vida poco saludables, trastornos psicofisiológicos, somatización y trastornos emocionales asociados. Este conocimiento no solo pertenece al mundo científico; el saber popular lo avala y reconoce la relación existente entre emociones y salud. Así, por ejemplo, las personas saben que los herpes aparecen cuando uno está <estresado> o que el estado de ánimo influye en el curso y pronóstico de una enfermedad y también que si una persona está «animada» mejora antes y el tratamiento es más efectivo.

A pesar de esa necesidad con reconocimiento compartido, el tratamiento que esperamos recibir para nuestros problemas de salud no contempla el abordaje de estos aspectos comportamentales y emocionales. Nadie espera que cuando acude a una consulta para ser tratado de hipertensión arterial esencial, además de indicarle tratamiento farmacológico y cambios en la dieta alimenticia, le entrenen en técnicas de reducción de su ansiedad y le recomienden la introducción de ciertos cambios actitudinales que ayuden en el proceso de tratamiento.

Formar e informar al personal sanitario para que dé información en esta línea a personas con problemas de salud cuyas posibles emociones negativas tengan un papel modulador importante, puede ayudar a producir en esas personas cambios de actitud que contribuyan a su mejoría. Con este proyecto se pretende dar a conocer a la población general, y especialmente a los profesionales sanitarios y usuarios de dispositivos asistenciales, información que relaciona las emociones con la salud y el curso y pronóstico de las enfermedades crónicas.

Algunos ejemplos de la información que se proporcionaría sería:

  • La relación existente entre estados emocionales negativos e incremento de sintomatología (por ejemplo: si alguien está más «nervioso» tiene más probabilidad de enfermar);
  • Que cuando se ha sufrido un infarto de miocardio, además de seguir el tratamiento médico prescrito, cuidarse, dar largos paseos o cambiar hábitos alimenticios, es muy importante que resuelva el estado de tristeza, ya que este incrementa el riesgo de postinfartar;
  • Que las personas que padecen enfermedad inflamatoria intestinal desarrollan las mismas conductas contraproducentes y no son realmente conscientes de que a medio plazo favorece estados emocionales negativos;
  • Que cuando se padece cáncer, disponer de herramientas para sentirse capaz de hacer algo por sí mismo, disminuye su indefensión y le hacer sentir mejor: no basta con decirles que lo que tienen que hacer es estar bien sino enseñarles cómo.

Orientar con información sobre emociones y salud es el paso previo para cambiar actitudes. Contribuir a ese cambio y fomentar un abordaje completo de todos los aspectos que inciden en la salud y el bienestar de las personas es cosa de todos, y desde la Psicología queremos hacer nuestra aportación.

La elaboración de este proyecto con el que ha colaborado el Colegio y los documentos desarrollados han pasado por un proceso de revisión de expertos en los distintos temas tratados y supervisados por asesores técnicos de salud en atención primaria, médicos y enfermeros de atención directa a personas afectadas de las patologías reseñadas. También han aportado su opinión pacientes afectados de tales dolencias, quienes han enriquecido estos materiales con su experiencia.

En torno a este proyecto se han elaborado unos trípticos informativos que os iré adjuntado el los próximos días sobre:

  • El impacto de las emociones en la salud,
  • Los aspectos psicológicos en la enfermedad inflamatoria intestinal,
  • Los aspectos psicológicos y conductuales del dolor crónico,
  • El tabaco y la salud mental,
  • Aspectos psicológicos de los trastornos cardiovasculares y
  • Aspectos emocionales en cáncer.

¿Cómo deben tratar los padres a los hijos para desarrollar de la mejor manera su felicidad?

felicidadSiguiendo con los últimos post sobre felicidad, podemos resumir en estos 10 consejos las pautas con las que fomentar la felicidad tanto de los niños, como de los adultos:

  • Centrándonos en lo positivo: Aunque es necesario corregir los errores de los hijos, eso no implica machacar innecesariamente la autoestima. No nos olvidemos de decir lo que se realizó bien. No dar por sentado que “tu obligación es hacerlo bien”.
  •  No “etiquetar”. Ej: Ser malo no es algo inherente en el niño y que no se puede cambiar, de esta forma sólo conseguiremos que el niño se habitúe al adjetivo y que lo viva como “yo soy así, y por tanto no lo voy a cambiar”.
  • No confundir el verbo ser con el estar. Hoy estoy triste, pero eso no significa que “sea triste”, o hoy te estás portando mal, no significa que “seas malo”.
  • No externalizar la propia valía, minimizando su papel en aquellas cosas que les confieren valor.
  • No descalificar lo positivo, descartando experiencias positivas con razones de poco peso o dando por sentado que lo tenían que hacer bien.
  • No suponer que las emociones negativas que sentimos reflejan, necesariamente, la realidad. Aprendamos a distinguir entre la realidad (hecho objetivo) y la interpretación.
  • No les dejemos caer en pensamiento absolutistas dicotómicos. O todo blanco o todo negro. La vida tiene toda la gama de grises.
  • No dar importancia a las cosas que no la tienen.
  • No anticipar, sin evidencia objetiva, que las cosas van a ir mal, dándose ya como inalterable esa predicción del futuro.
  • Utilicemos el sentido del humor.

La felicidad es un hecho subjetivo

Captura de pantalla 2012-12-02 a la(s) 22.34.52Según los estudios de la Dra. Sonja Lyubomirsky, autora de “La Ciencia de la Felicidad”, el 50% de la felicidad se debe a factores genéticos, un 10% a las circunstancias vividas, y el 40% a la actividad emocional. Partiendo de estos datos, podemos plantear la hipótesis de cómo, pese a unas circunstancias difíciles, y de la carga genética, todavía nos queda un 40% de margen, el correspondiente a la actividad emocional, que podemos aprender a controlar. No se han encontrado diferencias significativas entre sexos, siendo igual de felices las niñas que los niños.

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Sólo un 10% de la felicidad depende de las circunstancias externas, y aunque la capacidad para ser feliz es algo innato, está en nuestra mano incrementarla. Poseemos un increíble potencial de mejora de la dicha y el bienestar, que depende exclusivamente de nuestros actos y pensamientos, y podemos trabajar con los niños para que aprendan a ser más felices desde pequeños. Se puede aprender a ser felices.

La felicidad es algo subjetivo, que tiene dos componentes:

  •  El afectivo, (la experiencia de experimentar emociones positivas),
  • El cognitivo, (sentirse satisfecho uno mismo con su propia vida).

En este segundo componente, es donde muchas veces se centra el trabajo de los psicólogos, pues a menudo nos encontramos a gente que tiene una vida, lo que podríamos definir como “completa”, con amigos, familiares que les quieren, un buen trabajo, buen sueldo… y no se sienten felices. Con estas personas hay que trabajar para que sean capaces de disfrutar de todos estos aspectos de su vida e incrementar la felicidad.